Steve llego feliz al cuartel de cinco cero después del rescate exitoso de la ultima hora. Solo iba a su oficina por el cd que había olvidado. Ya se veía tendido en el sofá descansando por ¡dos días! Se lo merecía

- Danno – grito al ver dos pilas enormes de hojas sobre su escritorio

- ¿te gusta lanzar balas? – dijo este apoyado en la puerta bebiendo café – esto es mas divertido

- Pero… pero… pero… – tartamudeo Steve

- Ah y adivina donde iremos los niños y yo este fin de semana – dijo Danny – ¿te suena el paintball?

- ¡No te atreverás! – dijo el marine indignado

- Te enviaremos fotos – dijo Danny saliendo – te amo

En ese momento el teniente de la marina Steve McGarrett, cabeza del grupo de elite de Cinco cero, terror de los villanos de Hawaii, lo único que quería era tirarse al piso y llorar como niño berrinchudo. Y es que no era justo que Danny y los niños fuesen al paintball sin él. ¡Maldito Shang Ming! Pero tarde o temprano le echaría el guante enzima y…

Cerca de las ocho de la mañana su celular lo despertó. Levanto la cabeza de su escritorio y miro la pantalla, era un mensaje de Danny: "En veinte minutos en el campo de paintball. Te amo

P.D. ya termine el papeleo"

No pudo sonreír mas feliz y salió rumbo a las duchas. Después de todo el perdón de Danny valía el dolor en su espalda