Chicas,
Les dejo mi cariño y un Epov del ultimo capi, prometo que el próximo capi será un epov y continuara donde se quedó…
Buahh.. QUIERO A EDWARD! Los hombres terrenales ya no son suficiente… ….
Y como siempre, dedicado con todo mi amor, por algo que no fue pero siempre quedara el recuerdo…
Besitos,
Kyam
Chapter 28
Epov
Recargue mi espalda contra la cabecera, pasando mis manos por mis cabellos húmedos mientras la ya familiar sensación de nerviosismo me embargaba…
Flashback
La brisa húmeda envolvía el ambiente de la casa de playa, baje los escalones con inquietud y cuando la vi caminando al pie de las olas me coloque las gafas de sol….
Deje la toalla sobre los camastros y camine a su lado, incapaz de refrenarme a estudiar su cuerpo perfectamente delineado… No de un modo grotesco o demasiado voluptuoso, sino delicadamente femenino….
Y aunque sabía lo detestable que mis pensamientos eran, no había nada tan excitante para mí como pensar en el delicado cuerpo de mi prima envuelto en mis brazos… Acoplándose perfectamente a mi cuerpo…
- Porque no me dijiste que ya te ibas a la playa? – pregunte acercándome a ella, escudando mi mirada sedienta detrás de las gafas.
- Puedes creer que Renné me ha hecho salir así – frunció el ceño cubriéndose el cuerpo con los brazos.
- Que se supone que entienda por eso? – pregunte apretando los dientes.
- Odio las chicas plásticas Edward pero como quisiera a veces poder ser así – gruño caminando de frente.
- Hey, hey! – la tome de la cintura, sintiendo como mis manos hormigueaban sobre la piel cálida de su abdomen… Dios… Apenas unos centímetros de tela sobre su cuerpo.
Carraspee tratando de despejar mi mente, lo último que necesitaba era que Bella notara mis reacciones corporales hacia ella – Bella, te menosprecias. Siempre lo he dicho – mustie soltándola a regañadientes.
- Edward, tu eres mi primo, gracias por el apoyo moral pero ni loca me quedo así, necesito buscar algo decente – mustio señalando la boutique en una palapa apenas a unos cuantos metros.
- Bella… - la tome de la mano – Lo digo en serio, eres muy bonita… Sin importar lo que lleves puesto encima – sus labios se curvaron en una sonrisa y aquellos ojos marrones se endulzaron…
La familiar sensación de nerviosismo embargo mi piel… - Incluso si estas completamente empapada – sonreí antes de cargarla sobre mi hombro y correr mar adentro hasta lanzarla en el agua..
- EDWARD! – apenas pude escuchar sus gritos sobre mi risa pero en cuestión de minutos salto sobre mí, hundiéndome juguetonamente…. Si tan solo ella supiera….
Fin flashback
Suspire…. "Si tan solo supieras que mis manos nunca corrieron sin propósito por tu cuerpo… Que cada vez que te tome de la mano estuve alimentando mi fe…. Y fueron tus recuerdos los que me mantuvieron vivo durante este tiempo…. Si tan solo supieras lo receloso que mi corazón atesora cada momento a tu lado…"
Flashback
- No estoy muy seguro de querer ir al torneo – mustie abriendo la lata de refresco, sentándome sobre el auto.
- Como si tuvieras algo mejor que hacer – mustio Emmet recostado sobre el toldo.
- Sera divertido y además las porristas estarán ahí – sonrió Michael.
- Porristas? Bella ni siquiera está metida en eso – tosí involuntariamente y Emmet tuvo que darme golpecitos en la espalda para tomar aire nuevamente.
- Qué tiene que ver ella en todo esto? - pregunte.
- Que Arangano la alucina, ya le dije que le partirás la cara si la lastima – mustio Emmet.
- Acaso estás loco? – Mire a Michael y me incorpore de inmediato – Ni siquiera lo pienses Michael… -
- Wow… - Emmet se sentó y llevo las manos al aire, con la mirada llena de confusión ante mi reacción.
- Tranquilo Edward, sabes que no soy un imbécil y que de verdad me gusta – mis manos se cerraron en puños de modo automático.
- En verdad te gusta? Que mierda se supone que es eso? – gruñí.
- Si Edward, me gusta. Tienes algún problema? –
- Chicos! –
- No está a discusión Michael y si valoras nuestra amistad más te vale que no sigas con eso –
- Edward, creo que todos hemos crecido con ella y sabes que yo también la quiero como si fuera una hermana pero admítelo, ella ha crecido y es una chica muy linda – dijo Emmet.
- De que maldito lado estas Emmet, sabes lo que hará Charlie, le prohibirá que siga saliendo con nosotros – me di media vuelta y subí a mi auto, conduciendo rápidamente…
Era cuestión de tiempo… Antes de que las cosas comenzaran a cambiar. Qué pasaría si Michael comenzaba a cortejarla? Qué pasaría si ella sintiera algo por él? Qué pasaría si ella comenzaba una relación con algún chico….
Los celos me consumían dolorosamente y reí sarcásticamente al ver que había conducido sin rumbo fijo hasta llegar a su casa…
Era una total idiotez… No podía creerme las ganas de llorar que estaba reprimiendo, era estúpido sentir ese dolor en el pecho cuando ella no era nada más que mi prima. Jamás podríamos estar juntos del modo en que me había permitido imaginar…
Y a pesar de que el hecho de saberlo me lastimaba, no había nadie más que pudiera reconfortarme ante el mismo hecho.
Me tome unos minutos antes de bajar a tocar la puerta y sonreí en automático cuando una Bella en pijama atendió la puerta.
- Edward?.. Qué hora es? – pregunto frotando sus ojos, con el cabello en una coleta de lado.
- Es hora de levantarse para los humanos – sonreí hundiéndome de hombros.
- Bribón – mustio volviendo dentro, hacia la cocina, sacando otro plato y sirviendo un poco de cereal.
- Fruit loops? De verdad? – Mustie – Yo que pensé que habría desayuno tipo continental –
- Estoy hecha una sopa, ayer apenas dormí – bostezo sin importar que las afelpadas
- Ocurrió algo? – pregunte notando las ojeras debajo de sus ojos.
- Charlie y Renné – bajo la mirada.
- De nuevo? – pregunte preocupado.
- Todo el tiempo Edward, no tienes idea –
- Quieres hablar al respecto? – sabía que mis tíos tenían problemas, todo el mundo era consciente de la inestabilidad emocional de Renné, un día lo quería y otro no, un día quería volver a la universidad y otro quería mudarse a otro estado…
- Fue mi culpa, le dije a papa que no iría al baile de graduación y ella se puso como loca, diciendo que no era normal que dejara pasar esas experiencias – resoplo – Le explique a Charlie que no me sentía cómoda – me miro con vergüenza - Edward nadie me ha invitado – carraspee, eso era sin duda culpa mía por querer partirle la cara a quien se acercara a ella - me hizo decírselo y papa finalmente me apoyo diciendo que no había problema alguno, que buscara algo que hacer con mis amigos esa noche –
Me atreví a tomar su mano, descansando mi codo en la mesa – Bella… -
- Ugh! Es una tontería – mustio limpiándose las lágrimas de las mejillas – Odio que se hayan casado por mi culpa –
No pude evitar levantarme y caminar a su lado – No es culpa tuya Bella, ellos son los adultos que no han sabido lidiar con esto – sus ojos chocolate aun inundados de lágrimas, llevo sus femeninos brazos alrededor de mi cuello, la tome de la cintura y la senté sobre la barra, lanzando de lado el plato de cereal.
De pie, entre sus piernas, abrazándola contra mi pecho mientras sollozaba…
- Te parece si pasamos el día en mi casa? Podrías decirles que pasas la noche con nosotros - apreté los ojos… Inhalando el suave aroma de su piel… Jugando nerviosamente con su cabello. Suspirando profundamente mientras intentaba calmarla un poco… No era necesario decirlo en voz alta pero ella jamás estaría sola.. Y no era la primera vez que pensaba al respecto, si ella quería salir de ahí yo movería cielo, mar y tierra para que venera a vivir con nosotros.
Fin Flashback
Pase mis manos nerviosamente por mis labios…. A pesar de que todo estaba en calma una descarga de adrenalina recorría mi piel… Provocada por el solo recuerdo de su rostro en mi mente…. Y la insaciable necesidad de estar junto a ella…
FlashBack
- Bombones, salchichas uhmm Gatorade, no sé qué más podrían querer – mustio Emmet arrastrándose fuera de la casa de campaña que habíamos colocado en el claro unas horas antes.
- Porque no nadamos un rato? – pregunto Rosalie cerrando tras de sí el zíper de la otra tienda.
- A nadar? – pregunto Jessica sumiéndose en su chaqueta.
- El sol está por meterse, vamos a divertirnos – sonrió Bella acercándose a sus amigas.
- Hombre al agua! – Mike salió de repente en shorts y salto al lago, empapándonos a todos.
- Ew! Michael, madura! – gruño Rosalie.
- Vamos - Emmet se quitó la camisa y también se lanzó al agua, seguido por Rosalie y Jessica.
Me deshice de mi ropa, quedando únicamente en shorts, camine descalzo sobre el pasto fresco y me asome al lago, a unos cuantos metros abajo…
- Esta helada! – grito Jessica empujando juguetonamente a Mike.
- Lo estás reconsiderando? – una sonrisa se plasmó en mis labios al escuchar su voz. Negué con la cabeza antes de girarme para verla, en un pequeño short caqui y un top gris…
Respire hondo antes de desviar la mirada y tomar su mano…
- Saltas conmigo? – pregunte.
- Oh vamos chicos! Subiéremos por ustedes – lanzaban agua desde abajo.
Más era como si nosotros estuviéramos en un mundo paralelo…. En nuestro claro…. Rodeados de anchos pinos por los que la luz del sol se abría paso…. Con el sonido del agua corriendo hasta la enorme cascada apenas a unos metros…. Con nuestros dedos entrelazados….
Retrocedimos dos pasos y tomamos velocidad, hasta que nuestros pies se despegaron del borde de la colina y no nos soltamos hasta caer en el agua helada…
- Hijo de! – me sacudí el cabello empapado, mi cuerpo casi entumido por el frio.
- Es solo unos minutos – Sonrió Emmet lanzándome agua, al instante me lance sobre él y terminamos todos en una guerrilla.
Hubiéramos seguido nadando pero comenzó a oscurecer y la temperatura del agua bajo aún más, por lo que decidimos salir y cambiarnos. Emmet, Mike y yo encendimos la fogata mientras las chicas se cambiaban.
- Deberíamos hacer esto más seguido – murmuro Emmet comiendo un par de bombones.
- Como antes, que veníamos cada dos semanas – Mike le arrebato la bolsa.
- No les dejaran nada – le arrebate la bolsa de bombones y busque en la hielera.
Yo tenía semanas planeado este viaje y era absurdo continuar la conversación cuando sabía perfectamente que no podíamos retomarlos, estábamos creciendo y era mucho más complicado que nos dejaran venir de campamento juntos, al menos ese fue el sermón que Charlie me dio y aunque jure por mi vida que no permitiría que nada le pasara y nadie le tocara un solo cabello, me dijo muy en serio que sería la última ocasión que le daba permiso de venir con nosotros.
Resople sentándome sobre el tronco, tallando nerviosamente mis tenis Caterpillar en la tierra.
Después de unos minutos las chicas salieron y comimos salchichas asadas y bombones mientras Emmet contaba historias de terror..
- Eso no es cierto Emmet! – mustio Rosalie dando un codazo.
- Yo solo digo lo que Edward y yo vimos Rose – se hundió de hombros ante la mirada aterrada de las chicas.
- De verdad Edward? – los ojos chocolate de mi prima se clavaron en los míos, rodee sus hombros con mi brazo y me incline a su oído.
- Emmet solo quiere acercarse a Rosalie – suprimí una risita al respecto mientras inhalaba su cálido aroma…
- Y así hacen los chicos para lograrlo? – frunció el ceño.
- No tienes idea – murmure pensando que yo estaba haciendo algo muy similar ahora mismo.
- Dijiste que no haría tanto frio Mike! – gruño Jessica.
- El tipo del canal 10 lo dijo – se hundió de hombros frotando las manos para calentarse.
- El clima del canal 10 es un insulto – rio Bella.
- Pss.. Señorita snob! No pude buscarlo en internet –
- Mike, te dijimos que pusieras atención en clase de informática – se rio ella.
Todos estallamos en carcajadas y seguimos platicando amenamente, luego de un par de horas, veinte historias más y casi una hielera de víveres el frio era insoportable.
- Trajiste tu cazadora? – pregunte terminando de abotonarme la mía.
- Uhm… La olvide – el cabello castaño calendo sobre sus hombros.
- MIKE! – gruño Jessica de nuevo.
- Ven aquí – me quite la chamarra y se la coloque.
- No Edward. No tengo tanto frigio – sus dientes castañeaban.
Sonreí subiendo el zíper de la chamarra, acomodando sus cabellos sobre sus hombros.
- Mike… - Jessica miro inquisitivamente a Mike, que era el único que no había ofrecido su chaqueta, inclusive Rosalie se acurrucaba en la de Emmet.
Mike de dedico una sonrisa sarcástica e hizo señales obscenas tan pronto Jessica se dio media vuelta hacia la fogata… Bruto!
Mientras nos preparábamos para volver a las tiendas de campaña, el viento se tornó insoportable. Los chicos y yo guardamos bien las cosas antes de meternos y cerrar la puerta de lona.
- Ahhhhhhhhh! –
Salimos a toda prisa tan pronto escuchamos a las chicas, Emmet corrió persiguiendo la casa de campaña que se había volcado con ellas dentro.
- Están bien? – pregunto Mike ayudándolo de inmediato, con la cabeza escondida en la hoodie de su sudadera.
- Llévalas a la nuestra – le dije a Emmet mientras tomaba a Jessica de la mano, luego a Rosalie, quien finalmente los alcanzo y finalmente a mi prima.
- La casa de campaña! – mustio intentando tomarla.
- Deja que se vaya Bella, te comprare algo más decente – dije tomándola de la cintura, prácticamente cargándola al interior de la casa Coleman para cuatro personas.
Pasaron unos segundos, en los cuales todos tratábamos de regular nuestra respiración, con el viento soplando en el exterior.
- Están todos bien? – pregunto Emmet, todos asentimos antes de reírnos nerviosamente.
- Creo que lo mejor será acomodar los sleeping – mustio Mike.
- Solo están los nuestros, podríamos abrirlos y cobijarnos todos, para que no estén incomodas – masculle.
- Y un pedazo! Porque no mejor nosotras dormimos en los sleeping y ustedes se quedan las chamarras? – gruño Rosalie.
- Rose! – dijeron Jessica y Bella al unísono.
- Vamos a morir de frio. Sería mejor si dormimos de a dos por sleeping – propuso Jessica.
- Ah no, yo no compartiré con alguno de esos tres! –
- Podrían quedarse dos chicas en un sleeping –sugirió Emmet.
-Emmet – gruño Mike. Maldito oportunista.
- Rose y Jessica, Emmet con Mike y yo puedo quedarme con mi primo – sugirió Bella, provocando un nudo en el estómago.
- Se sentirán a gusto así? – pregunto Emmet, bastante considerado, tenía que darle crédito.
Ellas asintieron y segundos después se habían quitado el tenis mientras nos deponíamos a acomodarnos.
No me sentí capaz de decir una sola palabra, así que permanecí en silencio mientras mi prima se recostaba en el sleeping bag y yo cerraba el zíper, quedando de frente a ella.
- Buenas Noches chicos – murmuro Jessica, todos contestamos y Mike apago la linterna, misma que encendió de nuevo cinco segundos después.
- MIKE! – gruño Rose.
Mike rio divertido y la apago, encendiéndola de nuevo segundos más tarde.
- MIKE! APAGA LA JODIDA LINETRA – grito Emmet antes de que la casa de lona se moviera de arriba abajo.
- Van a tirar la casa de campaña! – Escuche como Jessica los zapeaba en la cabeza.
Instintivamente rodee a Bella con mi brazo y hundí mi rostro debajo de la gruesa tela del sleeping. Su pequeña mano tomo la mía, provocándome escalofríos.
Coloque sus manos entre las mías y sople intentando que se calentaran poco… Lo único que podía escuchar era su respiración…
Sus manos entraron en calor y antes de soltarla deposite un beso en sus nudillos, Bella se recargo en mi pecho, rodeándome con sus brazos.
Recargados frente a frente, con nuestras frías narices tocándose y mis manos en su espalda….
Así fue como nos quedamos dormidos… Ella descansando en los brazos de su primo… Su zona de confort.. Y yo… Yo sosteniendo al amor de mi vida en mis brazos… Obligando a mis labios a no acercarse a los suyos… Por más cerca que estuviesen….
No era fácil…. Era increíblemente tortuoso… Como un dolor inexplicable en tu pecho que a veces disminuye cuando está cerca pero siempre está ahí…. Así era el modo en que funcionaban las cosas entre nosotros… Proyectando siempre una imagen mientras, al menos para mí, el contexto era totalmente distinto….
Fin flashback
Mis manos temblaron sobre mis rodillas. Los recuerdos podían ser traicioneros...
FlashBack
New York
Un año atrás
Mire de reojo la fotografía en mi buro…. Bella y yo tendríamos menos de 17 años, mis brazos alrededor suyo y nuestras mejillas juntas…
Después de huir de casa me tomo un par de meses acostumbrarme a esta vida. Mas sin embargo había aprendido a no tomarle cariño a las cosas y poder deshacerme de todo en cuestión de minutos… Todo menos ella…
- Debo hacerlo, no puedo dejar que me siga sacando dinero de este modo – susurre.
- Sé que soy una basura Bella, crees que no lo sé – gruñí antes de estampar mi puño en la pared, dejando que las lágrimas resbalaran por mis mejillas.
- Como quisiera… - susurre enterrando mi rostro en mis manos, recargándome contra la pared mientras sollozaba inconsolablemente.
- Quisiera volver atrás… - murmure volviendo la vista hacia su rostro – Hubiéramos ido juntos a la universidad – sonreí a medias – Hubiera convencido a Carlisle de que nos mudáramos juntos y entonces… Habría hecho todo a mi alcance para conquistarte, para que tú también me amaras de este modo… No me habría importado no volver a Forks, habría permanecido a tu lado siempre… Aunque nadie lo aprobara… Y es que si supieras que eres todo lo que necesito… Lo único sin lo cual no puedo vivir – me permití llorar tanto como fue necesario, con su imagen en mi mente… Y los pobres recuerdos de mis sentidos….
Finalmente limpie mi rostro con el dorso de mi mano y me puse en pie, caminando en dirección al tocador.
- Te juro que es la última vez que lo hago – tome el papel e inhale. Tirando por la ventana la cocaína que aún quedaba en mi apartamento.
- Deséame suerte, voy a necesitarla – bese la fotografía y la guarde en mi bolsillo antes de salir.
Tenía que terminar con esto, tenía que encontrar a Alec y saber de una vez por todas si mi madre estaba viva o no… Tenía que saber si todo este chantaje era real…
Mis padres adoptivos eran perfectos y aunque quizás de cierto modo era egoísta de mi parte, no había sido por el cariño o la adoración que me había embarcado en esta travesía… Había sido únicamente por la promesa de poder estar con Bella… Sin que fuera una locura… Sin exponerla a ser juzgada… Lo único que yo necesitaba era saberme libre para volver por ella….
Baje las escaleras a prisa, corriendo por la acera en dirección al bar donde una vez me había encontrado con Alec.
Mientras corría podía ver mi propio vaho en el aire, debíamos estar a unos grados bajo cero. New York era increíblemente frio por las noches y el abrigo que llevaba encima apenas me calentaba, mas eso no detuvo, estaba determinado a cambiar el curso de las cosas, ya fuese encontrándola a ella o volviendo a Forks.
- No te muevas – alguien me tomo por la espalda, llevando un objeto cortante a mi abdomen, mi respiración se detuvo.
- Dame todo lo que tengas contigo – tarde unos segundos en reaccionar antes de sacar mi cartera e intentar coger la fotografía.
- Te crees muy listo! – forcejeo conmigo violentamente, cuando finalmente tuve la arrugada fotografía en mis manos, sentí mi camisa empapada, lleve mis dedos sobre mi abdomen y la lluvia tardo segundos en desvanecer la sangre de ellos.
Retrocedí sintiéndome mareado, hasta tocar la pared del callejón, el hombre corrió en dirección contraria y yo resbale hasta caer contra el piso de concreto, fijando la mirada en su rostro mientras la lluvia me cubría, mezclándose con mi sangre.
"Como quisiera volver… Como quisiera volver a ti"
Cuando desperté de nuevo, el cuerpo me dolía espantosamente, tenía el pecho descubierto y el abdomen vendado.
Recorrí la cortina blanca y me incorpore sobre mis hombros.
- Dr. Spaulding? – la enfermera frunció el ceño y llamo por el pasillo.
Tuve que cerrar los ojos para perder la sensación de mareo, no fue fácil con el olor a alcohol y desinfectante que inundaba la pequeña habitación de paredes blancas.
- Edward? Edward puedes oírme? – abrí los ojos y reconocí aquel rostro familiar.
- Dr. Spaulding? – Antiguo colega de la faculta de mi padre.
- Te encuentras bien? –
- Cuanto tiempo? – pregunte.
- Han pasado tres días – le indico a la enfermera que se retirar antes de cera de nuevo la cortina – Edward, llegaste muy mal herido, alguien aviso a emergencias y por poco no lo logras, perdiste mucha sangre hijo – su rostro preocupado.
- Me asaltaron –
- Los resultados de antidoping dieron positivo –
- Fue una dosis pequeña juro que no iba a hacerlo de nuevo –
- Ve a casa y descansa – mustio extendiéndome un analgésico – Confío en que vuelvas mañana y busquemos una solución –
- No es necesario –
- Se lo debo a tu padre –
Tan pronto salió me coloque la vieja camisa encima, caminando rápidamente por el pasillo concurrido, no me había mirado en el espejo hasta que pase frente a un extintor, curioso, no recordaba que me hubiesen golpeado en la cara, misma que ahora está hinchada y con cortes por doquier.
Salí a prisa del hospital, antes de que el Dr. Spaulding me retuviera contra mi voluntad, me extrañaba que no lo hubiese hecho.
No voy a negar que estuve paranoico al respecto los siguientes días, más una noche cuando lo había olvidado por completo me tope de frente con mi padre, esperando fuera de mi apartamento.
- Edward, no – suplico – No te vayas –
- Como me encontraste? – pregunte nervioso, sabiendo ya la respuesta.
- El doctor Spaulding es un viejo amigo, me llamo antes de darte de alta del hospital la semana pasada – le había tomado un par de días dar con mi paradero siendo que no llevaba mi Id.
- Pudiste haber muerto si no llegabas a un hospital a tiempo – dijo con dolor – Por Dios Santo Edward, golpes tan severos y apuñalado? -
- Lo siento Carlisle – mustie bajando la mirada – Lamento todo lo que ha ocurrido, pero no pienso volver – dije lleno de vergüenza.
- Carlisle? – preguntó en voz alta, lo siguiente que sentí fueron aquellos brazos familiares alrededor de mi – Soy tu padre Edward – sollozo.
Mientras me desvanecía contra la pared pude ver que en su mano llevaba la fotografía…. Mi padre lo sabía…. Quizás lo había sabido todo el tiempo… ya nada importaba, sabía que él me llevaría de vuelta con ella.
Fin Flashback
Bella salió del baño, interrumpiendo mis recuerdos y reemplazándolos con su rostro femenino. Se sentó al borde de la cama y le sonreí genuinamente….
"Eres tan delicada…Y no puedes darte cuenta de ello… De lo inmensamente valiosa que eres para mí… De que quisiera cuidar esa fragilidad femenina que irradia tu piel…Lo quiero todo para mí… Inevitablemente te amo… Y mi corazón siente que late cada vez que estamos como ahora… En la misma habitación… Tomando parte en una fantasía que no nos pertenece y cobardemente tomo de ti tanto como me has permitido… Tanto como mi mente vagante se ha permitido soñar que anhelas…. Si supieras como se hincha mi pecho cada vez que me obsequias una sonrisa… Cada vez que me miras tímidamente y agachas la mirada como reflejo de mis propios sentimientos…." Pensé estudiando minuciosamente su mirada.
"No puedo detenerme más… Te has robado mi alma y mi razón de ser, siento que si no te envuelvo en mis brazos voy a quedarme sin aire… Eres algo tan profundo que me duele tener que reprimirme de tocarte…. De besar tu piel y hacerte el amor… Formando parte de un mismo cuerpo mientras te entrego todo lo que no puede ser recibido… Eso que está en la oscuridad del vacío, lastimando mi marchito corazón…." Suspire bajando la mirada….
- Quiero…. Quiero volver a Forks – una ola de pánico invadió mi cuerpo….
- Ha ocurrido algo? – logre decir.
- Perdí mi empleo, perdí el semestre en la universidad –
"Y tu eres el único culpable… Quien tomaría el riesgo por alguien que no vale la pena..:"
En un instinto de supervivencia retrocedí….
- Lo lamento Bella, yo voy a ayudarte con eso, no tienes que preocuparte – mustie avergonzado, no podía seguir escuchando lo que había provocado… No quería ser consciente de mi egoísmo al dejarla permanecer a mi lado – quieres.. Quieres irte ahora mismo? – titubee, con el miedo palpable en mi voz.
- Edward, no me importa haber perdido mi vida en Cancún, es algo mucho más fuerte por lo que debo irme – tome sus manos temiendo que perdiera el equilibrio.
- Que ha ocurrido? Paso algo malo con nuestra familia? – las lágrimas resbalaron por sus mejillas – Bella, porque lloras? Dije algo malo – sus manos temblaron entre las mías antes de que se pusiera en pie.
- Tengo que irme porque – estaba tan exaltada que su respiración era audible.
- No tienes que explicarme, entiendo que esto no tiene sentido… Jamás debí arrastrarte a esto –
- No es por esto Edward, no eres tú –
- No finjas – retrocedí - no tienes que seguir fingiendo, se lo que soy y lo que he hecho y – quise salir corriendo… Y al mismo tiempo quería caer de rodillas frente a ella y suplicar que no me abandonara….. Pero ya había tomado demasiado… Ella no era mía… no lo era…
- No Edward, no tiene nada que ver con eso, tú eres demasiado perfecto –
- De que demonios estás hablando? –
- De que la que está mal soy yo, soy yo quien no es muchas cosas, soy yo quien no merece estar contigo – susurró.
Inevitablemente me acerque a ella, observando su rostro bañado en lágrimas mientras trataba de descifrar toda esta locura.
- Porque quieres irte? – demande.
- Y si no existiera el mañana Edward? – mustio agitada - Y si el mañana no existiera? Si el mañana no existiera que habría hecho yo? –
- No te entiendo – la desesperación era agonizante…
- Me habría embarcado en un viaje sin sentido – ahí estaba… Lo que tanto temía.. Mi instinto de supervivencia me obligo a poner distancia entre nosotros y apenas logre detenerme antes de cubrirme los oídos para no escucharle, sabía lo que era pero jamás soportaría que ella me lo echara en cara… No ella.. – Y no intento demeritar tus razones, pero yo vine buscando algo que no voy a encontrar jamás – Quizás ella sentía lo mismo que yo… Tales…
- Quizás estas equivocada – suplique….
- Y quizás no y mi corazón se rompa en mil pedazos de nuevo – sus hermosos ojos chocolate se fundieron en miel mientras las lágrimas caen de nuevo – Como cuando te fuiste hace años… Como cuando desapareces en la oscuridad después de besarme… -
- Bella.. – mi corazón se detuvo…. O quizás latió más rápido…
Díselo Edward… Dile todo lo que sientes antes de que pierdas la razón….Sentí las lágrimas empapar mis mejillas, y pude escuchar mis palpitaciones llenar el silencio entre nosotros…. Mientras la mujer de mi vida demandaba respuestas con el corazón en mano, presa de su propia agonía y en búsqueda de las razones que tanto atormentaban mi alma…..
- Lo siento Edward – se alejó de mi hecha un desastre, con el rostro desencajado y la mirada perdida – Ya no puedo fingir, ya no puedo seguir con esta farsa – Sentí de nuevo el aire en mi pecho y la alcance antes de que llegara a la puerta.
- Crees que es diferente para mí? – busque su mirada con desesperación.
- No sigas con esto, por favor… No pretendas para volver a dejarme indefensa – su voz se quebró.
- No lo entiendes…. Todo este tiempo y no has logrado comprenderlo –
- Porque lo haces? – la tome entre mis brazos, recargándola contra la puerta, reclamando sus acciones, sus palabras.
- No estoy haciendo nada Edward – su aroma inundaba mis sentidos – Simplemente ya no puedo, no tienes idea de lo mucho que duele – nuestras miradas se encontraron y la intensidad en ellas era tan fuerte como entre nuestros cuerpos – He estado enamorada de ti mucho antes de que huyeras de Forks –
"Te amo…." Quise gritar… Mas la voz nunca dejo mis labios…. Apenas un sollozo de lamento mezclado con triunfo provino de mi pecho.. El triunfo de mis manos temblorosas sobre la más grande fantasía de mi vida… Y lamento, porque no había peor castigo en el mundo que tomar algo vital que quizás no volverías a probar nunca…..
Era dichoso de saberme correspondido… Era miserable de saber que nada de esto tenía sentido… Llore sin pudor con mis brazos aferrados a su cuerpo..
- Es una locura – ahora eran mis manos las que temblaban sobre su piel - Todo este tiempo he buscado una verdad que me permita estar a tu lado – si tan solo supieras mi vida… si tan solo supieras cuanto he tratado…
- De que estas hablando? – demando.
No había cabida para explicaciones, no había fuerza de voluntad para refrenarme….
Me aferre aún más a ella, probando sus labios sin prisas ni desesperación… sino como el beso que me hubiese gustado tomar de ella por primera vez hacía ya tantos años.
Tuve miedo de que pudiera arrepentirse… tuve miedo de que fuera demasiado bueno para ser cierto… A regañadientes me separe de ella, buscando mi respuesta en su mirada…
- Te amo… Te amo como un hombre ama a una mujer y no he podido dejar de hacerlo desde que tengo memoria… - totalmente expuesto para que ella hiciese conmigo su voluntad…. Era suyo.. Siempre lo había sido…
- Pero tú –
- Cuando hui… Hacía años que me sentía de este modo y hui persiguiendo una posibilidad. En Cancún, cuando te vi por primera vez supe que nada había cambiado y mis razones solo se reforzaron.. Pero ya no eras una niña Bella, eras toda un mujer… Y si sugerí lo del acuerdo fue porque no podía seguir alejado de ti, necesitaba sentirte y tener un poco de lo que jamás seria mío – su rostro se contrajo y llevo sus manos a mis mejillas – Te deseo y te amo con todo mi ser… Y aunque quizás esté prohibido sentir eso por ti mi corazón siempre ha sido tuyo –
Una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios antes de que saltara a mis brazos, devorando mis labios con urgencia…
