Capítulo XXVIII

Atarashii Sekai

Los niños jugaban felices por todo el jardín, Rin les llevó galletas y jugos. Emma y Daisuke tomaron lo suyo y se alejaron nuevamente, Ryu se sentó a su lado a comer, Maya sobre sus piernas.

-Mama...

-Esa es tuya, mi amor...

La pequeña le brindaba de su jugo y galleta. Rin hizo su cabello a un lado y acarició sus mejillas.

-Eres una niña preciosa, como tu papi...

Rin sentía que el corazón se le partía cada vez que veía la cicatriz en el rostro de su pequeña. Sesshoumaru llegó.

-Mi amor...

-Sessh...

-Papa!

Sesshoumaru la cargó y la llenó de besos, la pequeña rió y se aferró a su cuello. Con ella en brazos, saludó a los demás con un beso.

-Rin, el juicio es mañana...

-Sí...

-Emma, Dai... tal vez los llamen a subir a una silla... y les van a preguntar muchas cosas... sólo tienen que decir la verdad, de acuerdo?

-Hai...

Souta está en su oficina, toma el expediente del caso de ese día. Salió con el expediente de la oficina. Entró en la del supremo.

-Souta, que gusto verte! Qué te trae por aquí?

-Señor... este caso... yo no puedo llevarlo...

-No? Y porqué? Es un caso de violencia infantil...

-Sí... pero...

-Vamos, Souta, sé que harás lo necesario...

-Es mi sobrina...

El juez se dio vuelta.

-Quién es tu sobrina?

-La víctima... es mi sobrina... es la hija menor de Rin...

-Souta... los casos que has manejado antes... cómo los has cerrado?

-Los condeno con todo el peso de la ley...

-Confío en que podrás manejar este caso...

-Pero...

-Confío en tí y en tu poder para apartar lo personal de lo profesional.

-Usted no comprende, yo vi a esa niña, las fotografías no le hacen justicia! La marcó de por vida! Todo por un celular! Por un maldito celular, mi hermana le habría reemplazado con uno mucho mejor!

-El caso es tuyo...

Cuando se inició la sesión, al ver a Souta como el juez, Sesshoumaru sonrió, Rin no.

-Preciosa...

-Qué está pasando? No se debe!

-Rin...

-Souta no puede ser juez de este juicio!

Cuando el abogado de la niñera lo vio, supo que perdería de inmediato, Souta no se andaba con rodeos ni negociaba las penas.

-Qué pasa?

-Estamos acabados...

-Porqué?

-Este juez no negocia... irás a la cárcel...

-Pero... él es su hermano!

Al momento en que el abogado objetó por aquello, el supremo juez entraba en la sala, todos se pusieron de pie.

-El juez Higurashi Souta será quien conduzca este juicio. Quien vuelva a objetar o a poner en tela de juicio su capacidad, será considerado desacato.

El hombre tomó asiento, Souta comprendió que aquello era una prueba para él. Dio inicio al proceso.

-Aunque los niños no están permitidos en las cortes, esta vez lo serán dado que son los testigos principales. Que pase Maya Kazami...

Un guardia entró con la pequeña, al ver a la niñera, Maya comenzó a llorar desesperada y aferrada a las piernas del guardia, Rin la cargó.

-Mama, no!!! Mama!!!!

-Maya, Maya, mi amor... yo estoy aquí! Y papá también...

Rin logró calmarla, le limpió la carita y se secó sus propias lágrimas.

-Viendo su reacción no cabe duda de que la niña le tiene terror...

Maya permanecía contra el pecho de Rin, con dos dedos en la boca. El juicio siguió su curso, el momento de tomar la decisión había llegado.

-Reiko Shintsu... por abuso físico contra la menor Maya Kazami, esta corte la condena a 15 años de prisión...

Souta golpeó el mallete y cerró el caso.

Rin trabajaba sólo hasta el medio día. Con los pequeños en el colegio, cuando los buscaba, se pasaba la tarde con ellos. Kagome se había combinado con ella para ir a un parque con los niños. Al llegar esa noche, los niños estaban exaustos, cayeron rendidos, Rin los acostó sonriendo, estaba acunando a Maya cuando Sesshoumaru llegó.

-Papa...

-Hola, mi princesita...

Rin sonrió, se besaron con ternura.

-Cómo estuvo el día?

-Agotador... mañana iremos a una cena, mamá se quedará con los niños.

-Está bien...

Maya se terminó su leche, Rin le lavó la boca y la acomodó en su cama.

-Dulces sueños, mi amor...

-Te quiero, mama...

Rin entró en su habitación, cerró con seguro. Sesshoumaru estaba en el baño, sumergido en la tina hasta el cuello, con los ojos cerrados.

-Hay espacio para otro?

-Preciosa...

Sesshoumaru sonrió, Rin entró y se acomodó sobre su pecho, él la rodeó con los brazos y la besó con ternura.

-Eres preciosa...

-Hm! Me encanta que me abraces...

Sesshoumaru sonrió, Rin se mantuvo pegada a su pecho. Rin le acariciaba las manos y le hacía dibujitos en la palma, provocando que la cerrara.

-Preciosa...

-Sessh... si sientes que es mucho trabajo...

-No te preocupes, preciosa... el viernes lo tomaré libre y lo dedicaré por completo a los niños... el sábado a las niñas... y el domingo soy todo tuyo...

-Sessh...

Kagome entró en la habitación de Tohru, el pequeño la llamó al verla.

-Mama...

-Es hora de dormir, amor...

Kagome lo besó con ternura, el pequeño se quedó entre los brazos de su padre hasta dormrise.

-Y Aiko?

-Ya está dormida...

Salieron de la habitación tomados de manos.

-Kagome...

-Hm?

Inuyasha acarició su rostro y sus labios.

-Eres hermosa...

Kagome sonrió y se entregó a sus besos.

Sesshoumaru admiraba hipnotizado el vaiven del pecho de Rin mientras ella se movía sobre él, se inclinó y se dedicó a besarlo haciéndola gemir de placer, La hizo quedar de espaldas al colchón, volvió a entrar en ella, disfrutando del sabor de su piel, comenzó el movimiento de sus caderas mientras la sentía intentar acallar sus gemidos, levantando sus piernas y acomodándolas sobre sus hombros, se movió con más fuerza y más rapido, provocándola gemir a todo pulmón, sonrió y la besó apasionadamente buscando callar sus gemidos.

Rin estaba boca abajo, Sesshoumaru sobre ella y sus piernas hacia atrás y arriba, chocaban con las caderas de Sesshoumaru que aún se movía en su interior, besándola en el cuello y acariciando su espalda con su lengua, la sintió estremecerse y apretarlo en su interior.

-A-Ah... Rin...

Luego de un par de minutos, se apartó y la recibió entre sus brazos.

-Amor... eso fue... genial...

Sesshoumaru sonrió y la besó con tenura.

-Puedo decir lo mismo de ti, preciosa...

Se mantuvieron unidos un largo y apasionado beso. Rin se aferró a su pecho y cedió ante el cansancio y el sueño, Sesshoumaru acarició sus mejillas y sonrió.

-Dulces sueños, mi pequeña preciosa...

Rin despertó sintiendo cómo el placer se regaba por todo su cuerpo, aquellas suaves caricias entre sus piernas la hacía gemir en sueños, abrió los ojos, las manos de Sesshoumaru la acariciaban mientras él le brindaba placer con sus labios.

-Mi amor...

Rin se fijó mejor y rió, Sesshoumaru le había levantado una pierna y se la tiró por encima del hombro, la rodeaba con su brazo y la acariciaba.

-Sessh!

Sesshoumaru introdujo su lengua haciéndola ahogar un gemido.

-Mi amor... espera...

Se deslizó sobre ella y la besó apasionadamente, rozaba sus sexos en un tortuoso pero delicioso juego, Rin sonrió y separando más las piernas le permitió entrar en ella. Olvidándose de lo demás, se entregó al placer de hacer el amor en las madrugadas.

Permanecían abrazados y besándose, Rin acarició sus mejillas.

-Mi amor... porqué hiciste eso?

-Cerrabas las piernas y no me dejabas jugar...

Rin sonrió, lo besó apasionadamente.

-Hm! Me encanta que me despiertes así!

-Lo tendré en mente...

Rin rió aferrada a su cuello.

Rin preparaba el desayuno, aún sonrojada, haciendo las delicias de tener a Sesshoumaru dentro suyo haciéndole el amor.

-Mami...

-Ryu, mi amor...

Rin lo cargó y lo llenó de besos.

-Dime, precioso?

El pequeño la abrazó, Rin sonrió.

-Ve al comedor, aquí hay cosas calientes...

-Demo, mama...

-Ve, mi amor...

Rin lo besó y lo dejó irse. Mientras preparaba el resto del desayuno, Sesshoumaru entró en la cocina y la abrazó por la cintura, hundiendo su nariz en su cuello y dándole deliciosos besitos de labios separados y saboreándola con su lengua.

-Hm! Mi amor!

-Preciosa...

Le habló en un susurro al oído, mordiendo su lóbulo con sus labios.

-Sessh!

-No es justo... quiero hacerte el amor...

Rin sonrió, lo sentía erecto, presionando contra ella, se dio vuelta y lo besó apasionadamente.

-Pa-pa...

No se separaron, al pasar unos segundos, Rin lo besó en la mejilla y cargó a la pequeña, Sesshoumaru estaba de espaldas intentando controlarse.

-Papa...

-Qué pasó, mi amor? Por qué esas lagrimitas?

-Dai me dio...

-Daisuke!

-Pero... ella me rompió mi...

-No se golpea a nadie aquí, entendiste?!

-Sí...

-Sí qué?!

-Sí, señor...

Luego de llevarlos al colegio, se dirigieron a la empresa. Al llegar a presidencia, se encontraron con varios de los socios más importantes.

-Buenos días...

Les solicitaron ir al salón de reuniones, allí le plantearon a Rin que querían retirarse de la empresa y que deseaban el efectivo de sus activos.

-Me temo, caballeros, que ustedes firmaron un contrato de 10 años y aún le quedan 3.

-Pero...

-Pero, si desean diluir la sociedad, no hay problemas, sólo que yo y Takera Incorporated, tomará de sus porcentajes las ganancias estimadas por dicho contrato, lo que los dejaría con una deuda mucho mayor de lo que actualmente quieren que les desembolse...

Los socios habían pensado más bien en intimidar a Rin, no se esperaron que resultaría lo contrario. Rin pidió a su secretaria que le llevara los folders que habían preparado.

-De hecho, iba a convocar una reunión esta semana, pero ya que están aquí, hay que aprovechar la oportunidad... curiosamente sus empresas, son las que menos han rendido en estas sociedades, lo que me hace pensar que en otras palabras, querían engañarme...

-No diga nada parecido!

-Soite-sama... su empresa tiene un déficit de un 25 en la producción y un atraso de 6 meses en las entregas... Koujio-sama, 15, 8 meses... y Kamryo-sama 33 y 1 año de atraso. No sería yo quien debería buscar romper la sociedad? Les doy lo que resta del año para ponerse al día, o me temo que Takera Incorporated, tomará manos en el asunto.

Sesshoumaru no había dicho palabra, el carácter de Rin era mucho peor que el suyo cuando descubría un negocio sucio.

Rin fue por los niños al colegio, al llegar a la casa, la comida estaba lista y servida.

-Lávense las manos!

Rin se las lavó a Ryu y a Maya y se fueron a la mesa a comer, Sesshoumaru llegó a la casa y almorzó con ellos, mientras reposaba, Los pequeños se acomodaron a su lado para ver el televisor. Rin sonrió y lo besó con ternura.

-Voy a recostarme...

-Estás bien?

-Me duele un poco la cabeza... creo que es porque pasé mucho rato con hambre...

-Está bien...

Rin subió a la habitación, Maya la vio, vio a Sesshoumaru.

-Mama...

-A mamá le duele la cabeza...

La pequeña se bajó del sillón y siguió a su madre, Rin se acomodó en la cama, la pequeña se detuvo a su lado.

-Mama...

-Maya, mi amor... ve con papá...

-Iie...

Rin la subió a la cama, la pequeña la besó en la mejilla y se quedó abrazándola, Rin sonrió y la besó en la cabeza.

-Te quiedo, mama...

-Yo también te quiero, mi amor...

Rin la llenó de besos. Se quedaron dormidas y abrazadas, Rin despertó y vio a la pequeña dormida, acarició su rostro y pasó sus dedos con mucha suavidad sobre la marca. La pequeña abrió los ojos.

-Mama...

-Hola, cariño...

-Ya no te buele?

-No, mi amor...

La pequeña sonrió y la abrazó. Rin bajó las escaleras con la niña en brazos.

-Papa!

-Maya, mi princesita...

Sesshoumaru la besó en la mejilla y la cargó, besó a Rin con ternura.

-Te sientes mejor?

-Sí, gracias...

-Mamá...

Emma la abrazó, Rin acarició su cabeza.

-Qué pasa, mi amor?

-Me prometiste que íbamos a hacer un pastel!

-Es cierto... vamos a hacerlo...

-Mama...

-Me quieres ayudar, mi amor?

-Hai...

Rin se fue con las niñas a la cocina. Cuando tenía la mezcla lista, les dio una cuchara a cada una, las niñas reían y lamían felices sus cucharas.

-Mama...

Rin evitó que Maya volviera a meter la cuchara en la mezcla. Mientras esperaban que se horneara, salió al jardín, Sesshoumaru jugaba con los niños, lanzándoles un balón de espuma.

-Ryu, búscala!

Ryu corrió tras el balón, riendo a carcajadas, Daisuke le lanzó el suyo a Sesshoumaru.

-Bien! Bien... ahí va...

-Papa!!!

Ryu lanzó su balón, pero no llegó a Sesshoumaru.

-Traémelo, corre!

El pequeño corrió y le llevó el balón a Sesshoumaru, quien se lo volvió a lanzar. El pequeño corrió nuevamente tras el balón. Tropezó con una piedra y cayó de bruces en el pasto.

-Ryu!

Sesshoumaru detuvo a Rin, que quería correr tras el pequeño.

-Sesshoumaru...

-Espera...

El pequeño se levantó y se quedó cabizbajo.

-Ryu...

Olvidándose del balón, se fue con Rin y se abrazó a sus piernas.

-Ryu, mi amor...

-Mama...

-Ryu, estás bien?

-Itai...

Rin lo cargó, el pequeño se aferró a su cuello.

-Mama...

-Dónde te duele, mi amor?

El pequeño le señaló su rodilla raspada, Rin lo besó en la cabeza y le curó la herida.

15 años después. -

-Dense prisa o van a llegar tarde!!! Emma, Dai, Ryu, Maya!

Emma bajó las escaleras aún en pijamas.

-Qué pasa, mamá?

-Vas a llegar tarde!

-Es miércoles, los miércoles entro después del medio día...

Sesshoumaru siguió leyendo el periódico, Emma lo besó en la mejilla, apoyada en sus hombros desde atrás.

-Hola, papi...

-Buenos días princesa...

Daisuke bajó las escaleras, besó a Rin en la mejilla y tomó sus llaves.

-No vas a desayunar?

-Estoy tarde... Adiós!

-Pero...

-Te quiero, mamá...

Daisuke tomó su casco y se marchó, Rin vio a Sesshoumaru con las manos a la cintura mientras escuchaba el motor de motocicleta rugir.

-Sólo a tí se te ocurre comparle una cosa así!

-Yo también tuve una...

-Uy! No eres más que un apoyador!

-No seas así, mami... además, yo también quiero una...

-De ninguna manera! Ninguna hija mía se va a montar en una cosa de esas!

Maya sonrió mientras le ponía mermelada a su tostada.

-Papi me dijo que me la regalará cuando cumpla los 18 y eso es en 4 meses.

-Sesshoumaru!

-Kami, Rin, déjame leer el periódico!

Rin subió las escaleras, cuando terminaron de desayunar, Sesshoumaru se despidió de Rin a través de la puerta y se marchó con Maya y Ryu.

Rin salió de la habitación, fue a la de Emma, que cargaba con un precioso bebito de apenas unos 6 meses.

-Qué tal?

-Se acaba de dormir...

Rin cargó al pequeño y lo acomodó en su cuna, Emma suspiró abrazada a su almohada.

-Cómo lo hiciste, mamá?

-Qué cosa?

-Ser madre, esposa, estudiante, profesional...

Rin se sentó a su lado.

-Yo ya era profesional cuando conocí a tu papá...

Emma la vio, aquellos ojos grisáceos aún despedían sólo bondad.

-Gomen, mamá...

Rin la abrazó con fuerza y logró calmarla.

-Cómo lo hago, mamá? Cómo crío a mi hijo?

-Eso se aprende en el camino...

-Qué le diré cuando me pregunte por su papá?

Rin acarició sus mejillas.

-Muchas noches no dormí pensando en exactamente lo mismo cuando tú eras una bebé...

-Pero era diferente! Mi papá te quería y me quería...

-Tu papá te quiere...

-Tú crees? Por que soy su mayor deshonra...

-Él te lo ha dicho? Que no lo viste sonreír cuando lo saludaste?

Emma bajó la mirada.

-Eso no le quita...

-Emma... créeme que te comprendemos, esperaba que aprendieras de mis errores... pero nadie gana experiencia en cabeza ajena... acaso crees que tú existirías si yo hubiese pensado en algo?

-Mamá?

-Yo me entregué a tu papá, y lo hice por amor... y tú sólo fuiste el resultado de mi inexperiencia... y pensé en muchas estupideces cuando me echaron de mi casa... y pensé en abortar... y de no ser por tu papá, lo habría hecho, porque era joven y estúpida...

Rin acarició sus mejillas.

-Tu vas a criar a tu hijo perfectamente bien... y le dirás la verdad cuando tenga edad para saberla...

Emma la vio con los ojos rojos.

-Cómo le digo que su papá nos abandonó?!

-Mi amor... la verdad vencerá, siempre lo hace...

El pequeño despertó, Emma lo cargó y lo llenó de besos.

-Te amo, mi principito...

Rin sonrió.

-Y por eso estoy segura que será un niño feliz, toda su vida...

Ryu y Maya llegaron temprano, pero ya en la noche, Rin ya tenía la cena servida. Poco después llegó Daisuke y más tarde, Sesshoumaru. Después de cenar, Ryu y Maya les contaban de lo sucedido en el colegio.

-...Y nos presentaron un plan de orientación de carreras...

-Eso está bien... ese examen mide sus capacidades... claro, elegirán lo que les guste...

En un momento en que Rin estuvo sola, Maya se le acercó.

-Mamá...

-Dime...

-Mamá... no me puedo quitar esta cicatriz?

Rin vio a su hija, aquella marca había pesado por muchos años.

-Es que me juzgan mamá... sin conocerme...

Rin asintió.

-Cuando estés de vacaciones... mientras, buscaré un buen médico...

Maya le sonrió y se fue a su habitación. Rin vio a Sesshoumaru viendo el televisor, se sentó a su lado, él la abrazó.

-Qué ves?

-Es una miniserie...

Rin se quedó a su lado, al terminar el capítulo, entrlazó sus dedos con los suyos.

-Mi amor...

-Sí?

-Maya se quiere quitar la cicatriz...

-Está bien...

-Sessh... tenemos que hablar...

-Vamos abajo...

Rin lo siguió escaleras abajo, Sesshoumaru sacó la leche de la nevera.

-Quieres leche?

-Sí...

Sesshoumaru preparó dos tazas de leche, al probarla, la escupió.

-Diablos! Está cortada!

Rin rió a carcajadas y la olió.

-No es leche de vaca, es leche materna...

Emma bajó con una botella sucia, Sesshoumaru le reclamó por poner esa leche en un frasco de leche regular.

-Pero lo marqué!

-Dónde?

-Donde tienes la mano.

Efectivamente tenía una etiqueta, donde decía que era leche materna, y el día y la hora.

-Lo siento, papá, lo guardaré en otro lado... buenas noches...

Emma prácticamente intentó huír, después de todo lo que le había dicho a Sesshoumaru, defendiendo a capa y espada al hombre que terminó por abandonarla embarazada, no era capaz de ver a su padre a los ojos. Sesshoumaru la detuvo.

-Sólo... márcale la tapa, de acuerdo?

-Sí, papá...

-Emma... te quiero...

Ella lo abrazó con fuerza y con lágrimas en los ojos se aferró a su cuello, Sesshoumaru acarició su cabeza.

-Te quiero, papá...

Emma los dejó solos, Sesshoumaru vio a Rin quien le sonrió.

-Estás bien?

-Sí...

-De qué me querías hablar?

-Precisamente de Emma... Sessh, ella se siente mal por todo lo que pasó...

-Ya se le pasará, preciosa, no te preocupes por eso...

Días después, Sesshoumaru llegó a media mañana a la casa. Aparentemente no había nadie, vio un periódico doblado en la mesa del comedor, en la sección de clasificados, marcado en apartamentos y trabajos. Emma bajó las escaleras apresurada, al verlo con el periódico en las manos se detuvo.

-Papá...

-Qué es esto?

-Un periódico...

-Emma, no me juegues a que soy estúpido...

Ella le quitó el periódico de las manos.

-Te voy a pedir que por favor seas sincero...

-Siempre lo soy, o no?

-Papá... tú me aceptaste aquí por tí o por mi mamá?

Sesshoumaru se la quedó viendo.

-Estás tomada o algo así?

-Papá!

Sesshoumaru suspiró.

-Emma... créeme, que aunque quisiera reclamarte y haber hecho infinidad de cosas... no puedo... no tengo la base moral para hacerlo...

-Así que fue eso? No tienes cómo reclamarme...

-No! Emma, no es así!

-Entonces cómo es, papá? Cómo es, porque este año ha sido de locos, no comprendo nada! No te comprendo! Y me duele que actúes como si no te importara lo que me pase! Que actúes como si no quieres a mi hijo! Yo también lo odio, papá, yo también lo detesto, pero mi hijo no tiene la culpa de lo que hizo su padre! Ni tiene que pagar por sus pecados!

-Claro que me importa lo que te pase! Por eso estás aquí! Y...

Sonó el celular de Emma, no contestó, sonó el de Sesshoumaru, por el tono, supo que era Rin.

-Rin...

-Sesshoumaru, no consigo a Emma...

-Está conmigo, qué pasó?

Sesshoumaru perdió el color.

-Papá...

-Kei convulsionó...

-QUÉ?!

Emma le quitó el celular y habló con Rin, desesperada, no encontraba ni sus llaves, Sesshoumaru la llevó a la clínica. Entraron en la habitación, el pequeño lloraba llamando a su madre, Emma lo cargó.

-Cálmate, mi amor...

Sesshoumaru vio a Rin.

-Qué pasó? Qué haces aquí?

-Kei amaneció con fiebre, Emma tenía unos pendientes así que me ofrecí a traerlo, pero le subió demasiado y convulsionó, luego vomitó mucho.

-Qué te dijo el doctor, mamá?

-Emma...

Emma abrazaba a su hijo con lágrimas en los ojos.

-Qué te dijo, mamá? Qué le hicieron?! Dímelo!

-Cálmate, Emma... lo van a tener en observación hasta mañana...

-Mamá... mi bebé...

-Va a estar bien, Emma... todos los exámenes que le hicieron tuvieron buenos resultados...

Emma se dio la vuelta, abrazando a su pequeño, Sesshoumaru vio a Rin con lágrimas en los ojos al escuchar a Emma llorar.

-Emma...

Sesshoumaru le quitó el pequeño y se lo pasó a Rin, la abrazó con fuerza.

-Emma, cálmate...

-Me voy a morir... me voy a morir, si algo le pasa a mi bebé...

-No le va a pasar nada... cálmate...

Emma lloró desesperada, aferrada a su padre, Sesshoumaru sólo pudo mantenerla abrazada, temiendo que si la soltaba se rompería. Poco a poco la fue calmando, una vez, completamente tranquila, le limpió el rostro.

-Estás mejor?

-Sí...

Al día siguiente, cuando Sesshoumaru llegó, Emma estaba dándole de comer al pequeño.

-Así es, mi amor... come mucho, para que crezcas sano y fuerte...

Sesshoumaru la saludó con un beso en la cabeza.

-Hola, princesa...

-Papi...

Sesshoumaru vio al pequeño verlo y continuar mamando.

-Esperaré afuera...

-No, ya casi termina... y mi mamá?

-Está en la casa...

Cuando el pequeño terminó, Sesshoumaru tomó un paño y lo cargó, Emma se arregló la blusa. Abrió los brazos, pero Sesshoumaru no se lo devolvió.

-Ayer me dijiste que actúo como si no quisiera a mi nieto...

-Papá...

-Eso me hirió mucho, princesa... lo quiero tanto que no te lo comienzas a imaginar...

-Ayer yo...

-Dijiste lo que pensabas... pero lo que piensas no es lo que siento... sí me importa lo que te pase, sí me importa lo que le pase a mi nieto... Tu mamá quería ponerte un apartamento, yo fui quien se negó, cómo voy a permitir que una mujer embarazada viva sola?

-Mamá lo hizo...

-Tu mamá, fue algo muy diferente... y yo iba casi todas las noches...

-Demo...

Sesshoumaru sonrió, se acomodó el pequeño entre brazos, a punto de dormirse.

-Rin me dijo que dices estoy avergonzado...

-Pa-pá...

Sesshoumaru vio al pequeño entre sus brazos, su cabellera sería rubia, sin duda alguna, un Kazami, sus ojitos entrecerrados, grises.

-Emma... aunque hubiese deseado que recordaras, no lo harías, eras muy pequeña, de ninguna manera puedes recordar el sufrimiento de tu madre... de exigirte no tener relaciones... eres una mujer adulta, los tiempos han cambiado, pero eso sigue igual... y me temo que es algo muy difícil de volver a cambiar...

Sesshoumaru acomodó al pequeño dormido en la cuna.

-Emma, aún no tienes un salario suficiente para mantener una casa y a tu hijo... esos apartamentos, están en sitios muy peligrosos y no me quiero imaginar a princesita viviendo en un lugar así... quédate con nosotros, Emma... te vamos a seguir ayudando, mientras estudies, nada le faltará a Kei... y cuando te gradúes, trabajarás con nosotros y tendrás una buena entrada...

-Papá...

-Yo sé que parezco un iceberg con patas, como me dice tu mamá... pero yo te amo, princesa... y sólo quiero lo mejor para mis hijos...

Sesshoumaru acarició sus mejillas y le dio un beso de por más paternal en la frente, Emma lo abrazó con fuerza.

-Te quiero, papá...

-Te quiero, princesa...

Toda la familia estaba reunida una vez más, celebrando el aniversario de bodas de Rin y Sesshoumaru, estaban en un lujoso restaurante, donde Sesshoumaru había reservado todo un salón, después de un brindis, Sesshoumaru tomó la mano de su esposa y la invitó a bailar.

-Mama!!!

El pequeño Kei, parado sobre las piernas de su madre, le tocaba la cara riendo. Emma lo besó y lo sentó en sus piernas para comer. Sesshoumaru y Rin los vieron y sonrieron, Rin se recostó del pecho de su esposo, él bajó la mirada y se besaron con ternura.

-Te amo, preciosa...

-Te amo, Sessh...

Volvieron a besarse, Rin se quedó refugiada en su pecho. Vio a sus hijos y levantó la mirada.

-Míralos... qué crees?

-Creo que hicimos un excelente trabajo...

Rin sonrió.

-Y ahora somos abuelos...

-Eres una abuelita muy sexy...

-En serio? Tú también eres un abuelito sexy...

Sesshoumaru sonrió, continuaron bailando abrazados y sonriendo mientras comentaban acerca de 20 años de matrimonio.


N/A: Hola!!! Aunque no lo crean, este era el final, pero creo que le agregaré otro cap. Para su deleite! jeje

Muchos besos

Mizuho