Los personajes le pertenecen a SM, solo la historia es mia.


Capitulo 28

- ¿Vamos al baño?

- No – murmuré entre dientes mientras sacaba su mano que iba subiendo por mi pierna – Edward… - le advertí

Tuve que mantener mi vista al frente para que nuestros amigos no notaran lo pervertido que era mi novio. Cuando lo sentí subir en vez de decirle algo le piñizqué el dorso de la mano haciendo que casi llorara del dolor. ¡Por caliente! Le grité en mi mente.

- Entonces Royce – comenzó Mike - ¿Dónde estudias?

- Oh, yo ya estoy en la Universidad, estoy en ultimo año de arquitectura

- ¿En la Universidad de Chicago? – se que Alice quería como loca entrar ahí y estaba haciendo su mayor esfuerzo por ello, yo estaba segura de que lo conseguiría

- Si… mi Royce es muy inteligente

Me fije bien en Rose estaba embobada mirando a su novio, ya la había visto anteriormente con una chica y en ese momento vi más pasión, lujuria, mas calentura, pero ahora era distinto. Lo miraba a él como si no hubiera nadie más sentado en la mesa, lo miraba como Alice miraba a Mike y como estaba segura que yo miraba a Edward.

¡Mierda!

Creo que nos estábamos enamorando pero enserio. Volteé disimuladamente para ver a Edward y estaba enfrascado en una conversación sobre no se que con Mike pero se veían a gusto y para nada obligados. En el colegio casi ni se hablaban y es que son tan distintos como Alice y yo pero supongo que a veces es solo cosa de darle un tiempo junto a algunas personas para que descubran que tienen en común más de lo que se imaginan.

La comida llegó a nuestras mesas y el ambiente ya estaba totalmente relajado, hablábamos y reíamos entre todos. Royce comenzó a contar una historia de su fiesta de bienvenida de su primer año en la Universidad año en la cual había amanecido desnudo tirado entre unos matorrales, no sabía bien como llegó ahí, no lo habían violado ni nada por el estilo pero si parecía que le habían hecho una muy buena broma, estuvieron como un mes llamándolo de todos los apodos que encontraron hasta que un día Royce comenzó a burlarse de él mismo junto al resto, parece que desde ahí dejó de ser importante, además que luego hubo otra fiesta y fue otro el que apareció desnudo.

Sip, definitivamente en la Universidad los que eran pendejos y cabrones lo seguiríamos siendo, miré a Edwrad y reí era muy probable que ese también fuera nuestro destino aunque si teníamos que reconocer que hace muchísimo que no nos metíamos con nadie, un gran paso para la vida que llevábamos.

¡Quizás estábamos madurando!

O quizás era el amor lo que nos tenia medio tontos.

- ¿Y cómo se conocieron? – pregunté mientras alzaba la copa de vino y le daba un sorbo. Gracias a Royce y a nuestras identificaciones falsas por eso

- Bueno - ¿Estaba viendo a Rose sonrojada? – ya sabes que es amigo de mi papá – me fulminó con la mirada y solo pude sonreír encogiéndome de hombros – y fue hace como un mes – lo miró y el asintió dándole la razón – fue en casa de mis papas, ellos…. Bueno no aceptan para nada mi condición bisexual y en plena comida comenzara a gritarme un montón de cosas, ni siquiera les importó que estuviera Royce ahí – vi la él tomaba su mano por sobre la mesa haciendo que se relajara – se suponía que iba a quedarme con ellos esa noche pero después de eso no quise y como bebí una copas de mas fue él quien se ofreció a llevarme de vuelta al colegio – y volvió a mirarlo con esos ojos de tonta enamorada

- De camino – siguió él – le confesé que yo también tuve un par de encuentros con hombres. Que solo era experiencia y nada mas pero que ya había superado esa etapa… no sé cómo pero lo siguiente que supe es que estaba a horcajadas sobre mí en el auto

- Eso suena como algo que Rose haría – agregó Alice haciendo que todos riéramos

- Definitivamente – acoté

Reímos por unos momentos mientras ellos nos comentaron un par de cositas mas como que se estuvieron mensajeando por una semana antes de volver a encontrarse, misteriosamente esa noche solo se habían dado un beso pero luego de la primera cita se dieron cuenta que su relación podía ir para mucho mas. Todos estamos metidos en la conversación menos Edward.

- Entonces – ahora fue mi novio quien tomó la palabra - ¿Qué se siente…? - se acercó bastante a Royce - ¿Duele mucho por ahí…? – hizo un gesto para nada significativo pero que todos entendimos muy bien

Quedé entre sorprendida, estupefacta y a punto de estallar en carcajadas. ¿De verdad Edward estaba preguntando que se siente tener una polla en el culo? Esperé para ver si era broma o algo pero no, su rostro seguía igual de serio esperando por una respuesta del novio de mi amiga.

- Solo te diré una cosa… no por nada el punto G de los hombres está ahí – Edward asintió como un robot. Si tuviera una libreta en la mano apuesto a que hubiera tomado apuntes – pero entre hacerlo con un hombre y hacerlo con una mujer que te sepa estimular tu punto… quédate con la segunda opción

Como resorte Edward volvió a ponerse rígido pero aun mas rápido se giró a mirarme casi con rostro de suplica. ¡Cabrón! No me podía estar pidiendo que le metiera el dedo por el culo en la mesa, mientras comíamos y con nuestros amigos en frente de nosotros. Ahora sí que quise pegarle un puñetazo pero demasiado rápido recordé esa oportunidad en que pasé a algo mas con Rose y James en frente de él, casi no había habido reproches ni nada y si él quería probar algo como esto prefería mil veces que fuera conmigo. Por eso solo le di una media sonrisa que él y todo el mundo supo interpretar, además, que le estimule el punto G no lo iba a convertir en gay ni nada, eso solo era un mito tonto y retrograda.

No sé en que quedaron Alice y Mike pero se veían igual de colorados que nosotros, parece ser que el tímido Mike Newton también quiere que le estimulen su puntito.

Cuando la cuenta llegó todos comenzamos a dividirlas, como habían cosas en común preferimos solo partirla en tres.

- Amor – Edward me habló – mi tarjeta por favor

- Oh si – abrí mi bolso y la saque desde el resto de mis cosas – ¡No puedo creer que mi novio me haga pagar por cena!

Hablé fuerte y claro llamando la atención de un par de mesas mas allá, todos estaban estupefactos pero yo me reía por montones, ni siquiera lo había planeado pero cuanto había tomado ese maravillo plástico en mis dedos pensé que Edward se merecía un castiguito por pedirme que le metiera el dedo por el culo el publico.

- No…. – negó con la cabeza – la tarjeta es mía… yo se la presté esta tarde… Bella – ahora su mirada estaba seria – diles amor

- Es verdad – dejé un tierno beso en su mejilla – solo quería hacerlo sentir un poco avergonzado – apreté sus mejillitas dejándolas coloraditas

Mientras los hombres pagaban las chicas, como de costumbre, nos excusamos para ir al baño pero la verdad es que íbamos a conversar un poquito. Cuando llegamos solo había una chica lavándose las manos así que esperamos a que se fuera para comenzar, me apoyé en el lavamos y de brazos cruzados miré a Rose.

- Suéltenlo

- Me gusta – le sonreí haciendo que se relajara – parece un muy buen chico y de verdad creo que te entiende como nadie

- ¿Alice? – se giró hacia nuestra pequeña amiga que estaba secándose las manos con papel - ¿Qué opinas tu?

- Opino que es mucho más grande que tu – botó el papel en la basura y se giró por completo hacia nosotras – que ya estaba formando una vida casi adulta – el rostro de Rose poco a poco comenzó a decaer. Sabía que Alice era la más centrada y sensata de nosotras – pero también veo que te quiere mucho y que como dice Bella – me apuntó – te entiende muy bien

- ¡Oh chicas! – las tres nos vimos atrapadas en un potente abrazo por parte de mi amiga rubia – no sé si Royce es el indicado aun pero sí creo que por ahora lo es. Es tan tierno – se separó de nosotras para secarse una lagrima – y bueno y chicas… de verdad que el que no me juzgue por mi pasado es mucho para mí. Él no me pide que vea como cualquier otra chica, es feliz viéndome con mis sudaderas anchas y mis zapatillas y eso… creo que va a hacer que me enamore de él

- Yo también lo creo – asentí de acuerdo

- Creo que entonces las tres estamos enamoradas – acotó Alice – porque Bella – me miró ahora a mi – Edward puede ser todo lo cabrón que es, lo conozco antes que tu pero también soy testigo de lo mucho que ha cambiado… por ti

- Y Mike – comencé – podrá parecer todo un tímido y lo que sea pero apuesto que te complementa… creo que son una pareja perfecta Alice

- Entonces ahora que ya "conversamos" podemos volver a la mesa

Cuando llegamos los chicos estaban hablando de ir a bailar a un nuevo bar que había abierto, parecía que era de un amigo del novio de Rose así que en cuanto nos lo dijeron aceptamos. Cada uno volvió a subirse a su auto y quedamos en encontrarnos ahí, no era para nada lejos.

Edward se veía feliz porque además parecía ser que Royce les había conseguido pases especiales para un juego de futbol americano que iba a haber en la Universidad de Chicago, así que los tres chicos, mas James a quien mi novio no dejaría afuera por nada del mundo, además, Royce parecía que lo conocía por su padre, así que ya tenían panorama para el próximo fin de semana. Me seguía gustando esto de que Edward ampliara sus amistadas, su único amigo es James y creo que más allá de un par de palabras nunca lo he visto hablar con nadie.

Nos subimos al auto aun hablando de lo entretenida que había estado la cena, pero aun así quise asegurarme de que estaba bien con toda esta salida.

- Edward… si quieres podemos volver al colegio. No es necesario que…

- Quiero ir – me sonrió de lado – de verdad que me cayeron bien los chicos y creo que ahora si le hablaré a Mike en el colegio, es solo que a veces me ponía tan nervioso por ser tan tímido

- Recuerda que esa sigue siendo tu careta en frente de todo el mundo… para tu tío y los profesor tú no eres más que un nerd

- Si – bufó – ya me estoy aburriendo de esos estúpidos lentes y ese ñoño peinado, además que los pantalones tan arriba hacen que mi polla se aprieta mucho

- Pero ya todo va a terminar – recordé mi charla con Aro de esta tarde. Aun no le había dicho nada a Edward y este no era el momento

- Algo dia – murmuró antes de aparcar

En la entrada nos encontramos con los chicos, Royce hizo todos los contactos para que nos dejaran entrar directo al VIP, ahí llegó a saludarlo el dueño a quien presentó como Thomas, parecía simpático y algo gay para mi gusto. No sé porque pero algo e dijo que quizás él había sido la experiencia homosexual de Royce y sé que Rose también se dio cuenta pero nadie dijo nada. Thomas se quedó un momento conversando con nosotros mientras una camarera nos traía una ronda completa de tragos gratis, este chico había iniciado el bar con su nuevo novio con el que se iba a casar en una ceremonia simbólica dentro de dos meses a la cual nos invitó a todos.

De verdad que hacia bien conocer gente nueva sin tener que tener primero adentro su polla, creo que nunca había tenido una charla real con alguien en algún club sin que cogiéramos en los baños o en algún rincón oscuro.

Pronto llegó el novio de Thomas, Albert y nos volvimos a enfrascar en una entretenida charla. Albert era periodista y en cuanto comenzó a hablar sobre su trabajo vi como los ojitos de Edward brillaban, quizás había encontrado alguna cosa que le gustara y eso me gustaba a mí, ambos estábamos demasiado indecisos aun sobre que estudiar y el tiempo se nos estaba yendo rápido, solos nos quedaban unos meses para comenzar a mandar las solicitudes a las Universidades y era mejor para ambos tener un panorama más claro. Rose y Alice estaban claras en lo que querían, Rose iba a estudiar arquitectura porque aunque no quisiera trabajar con su padre si amaba la carrera y parece ser que ahora más aun estando de novia con Royce, Alice en cambio estaba segura de querer ser profesora de Literatura y Mike también estaba interesado en el área de la docencia pero aun no estaba seguro del área. En fin, con Edward éramos los únicos indecisos aun pero parecía ser que ahora era solo yo porque mientras más contaba Albert de su vida en el Chicago Sun Time mas se interesaba mi novio en ello.

Cuando la charla seria se terminó gracias a los chupitos de tequila nos dirigimos todos a la pista del VIP que pese a no estar llena como la de abajo si estaba con bastante gente. Nos movimos al ritmo de la música y por supuesto que el cuerpo de Edward cada vez estaba más cerca del mío, reí por la forma desesperaba en que sus manos comenzaron a vagar por todas mis curvas y aun mas por sentir como su virilidad comenzada a despertarse.

- ¿Ahora si vamos al baño?

- No – negué dándome vuelta para poder restregarle mi trasero – pero creo – me giré para hablar en su cuello – que te debo una mamada mientras manejas – saque mi lengua y lamí su cuello

- Amor – gimió tomando mis caderas y embistiendo su polla dura en mi culo – vamos ya… el solo pensar en tu boquita rodeándome la verga… ¡OH!

- Mmm – cerré los ojos y me volví a girar para poder besarlo

En cuanto nuestras lenguas se encontraron sentí que me desmayaba, necesitaba salir de aquí para poder estar a solas con él, yo también me moría por mamársela. Pensar en su polla penetrando en mi boca mientras manejara era una visión que logro que mi clítoris saltara de felicidad.

En tiempo record nos despedimos de nuestros amigos y casi corrimos hasta el auto de Edward, mientras él ponía en marcha el carro yo ya le estaba desabrochando los pantalones, sus caderas se alzaron y logré dejarlo desnudo de la cintura hacia abajo.

- Bella – gimió alzando repetidas veces sus caderas. Ya había entrado en la carretera, estaba oscuro y perfecto – solo… ohhhh

Le di una rápida sacudida a su polla antes de darle la primera lamida, por supuesto que la posición no era cien por ciento cómoda pero la velocidad mezclada con sus gemidos y su sabor íntimo era una mezcla perfecta. Me lo metí todo en la boca y relaje la garganta lo suficiente para que llegara hasta el fondo, por supuesto que me atoré un poco pero valía mil veces la pena, esto era tan excitante que no tenia comparación con nada. Sí, he hecho muchas mamadas en mi vida y un par en la misma situación pero ahora era diferente, ahora parecía ser más que sexo.

- Oh amor… - sentí unos suaves toques en mis cabello que me guiaron más abajo por sin fuerza - eres… ¡MIERDA! tu boca es maravillosa – y acaricio mis cabellos

Me salí por unos segundos para verlo, estaba concentrado en la carretera pero aun así se desvió por un segundo para verme. Esta vez en vez de volver a meterme su polla en la boca me metí sus testículos sacándolos con un sonoro "Plop", repetí la acción un par de veces hasta que sentí a Edward retorcerse peligrosamente a la vez que daba un volantazo con el auto. Llegué a golpearme un poco con la puerta del conductor pero él mismo me ayudo a ponerme de pie.

- Lo siento – me tomó y me puso sobre su miembro – no puedo mas

Me di cuenta que estábamos aparcado pero ni idea de dónde. Todo fue muy rápido, en un solo gesto corrió mi ropa interior a un lado y me penetró, yo ya estaba excitada y demasiado mojada así que lo monté con fiereza esperando porque nuestros orgasmos llegaran lo antes posible.

- Así tiene que ser – murmuro corriendo a un lado la parte superior de mi vestido para poder piñizcar mis pezones – que ambos… gocemos

- Si… - me aferré a su cuello – y te amo por eso

Lo miré fijamente a los ojos, necesitaba que entendiera que mis palabras de a poco iban cambiando su significado por uno mucho mas romántico.

- Y yo te amo a ti Isabella

Nos besamos enredando nuestras lenguas sin detener nuestras embestidas, yo lo montaba y él alzaba sus caderas para encontrar a la mitad del camino hasta que llegamos a un orgasmo fabuloso, primero yo y luego Edward pero casi al mismo tiempo. Abrazados por unos segundos más logramos recobrar la respiración normal para volver a andar.

- Fue una experiencia genial – dijo cuando ya íbamos en camino

- Si… ¿Y sabes porque fue aun más genial? – tomé su mano que estaba en la palanca de cambio

- ¿Por qué?

- Porque de a poco dejas a ese cabrón egoísta atrás para ser todo un tierno

Reí por la mueca que hizo – No te acostumbres

- Lo se

Me estiré para besarle la mejilla. Cuando llegamos nos fuimos a su cuarto porque James estaba no sé donde, se que algo le pasaba a James y que ni Edward sabia, ya me encargaría de averiguarlo mañana, sabía que no tenía que ver conmigo y con lo que hablamos pero de que había algo había. Esta noche estábamos cansados así que siendo totalmente consientes preferimos solo dormir.

Por supuesto que la mañana me recibió con Edward en mi interior, fue sexo matutino rápido y sin nada de preliminares pero perfecto para comenzar un muy buen día. Me vestí con el mismo vestido de anoche y así nos sentamos en el sofá a comer unos yogurts que era lo único que tenía mi novio en su cuarto, estábamos viendo una película cualquier cuando recordé que necesitaba decirle algo importante a Edward.

- Amor – dejé en la mesita el vasito vacio de yogurt – ayer me encontré con tu tío – fui de golpe – y me besó

- ¿¡QUE!

Creo que el sofá tembló por lo fuerte que se paró, lo seguí pero estaba como loco pasándose por el pequeño espacio. No sabía que decir para tranquilizarlo porque nunca pensé que racionaría así, esto ya lo habíamos hablado.

- Pero Edward – lo tomé con fuerza de un brazo para poder tranquilizarlo - ¡Es parte del plan!

- ¡A LA MIERDA EL PLAN! ¡NO TE QUIERO CERCA DE ESE CERDO!

- ¡EDWARD! – grité también para poder llamar su atención – esto es parte del plan, de esta forma vamos a hacer que ese infeliz se pudra en la cárcel. Amor – tomé su rostro logrando que me viera – es solo un beso, te juro que no va a pasar nada mas, para eso vas a estar tu

- ¡NO! – me envaré un poco por la potencia de su voz – YA TE DIJE QUE NO BELLA

- Pero… es que no entiendes – quise razonar acercándome un paso pero él puso sus manos a modo de escudo. No me quería cerca - Edward…

- ¿No puedes hacer una puta vez lo que te pido?

- ¡Lo hago por ti! – chillé ahora yo – toda esta mierda la hago por ti. TU MISMO ME LO PEDISTE. ¡Y NO ME GRITES! – grité más fuerte que él pero necesitaba hacerlo entender

- No me hagas gritarte – habló con los dientes apretados – además que esto te lo pedí antes… – su voz bajó unos cuantos decibeles. También bajó un poco su mirada – antes pensaba que todo era una mierda y que esto era lo correcto pero ya no. Y no te quiero ahí, no quiero que hagas nada. No vale la pena

- Lo voy a hacer igual – me mantuve firme y crucé mis brazos por mi pecho para darle más énfasis a mis palabras

- Entonces no tengo nada más que decirte – sentí dolor en sus palabras pero aun así no podía rendirme. Estaba tan cerca – supongo que después de todo lo nuestro no iba a durar tanto como pensamos. Todo el mundo tenía razón

- Supongo – me encogí tratando de que no notara que mis ojos se estaban anegando de lágrimas – si eso es lo que quieres…

Tomé mi chaqueta y mi bolso que estaban en el sofá y me dispuse a irme pero antes de poder dar un solo paso unos fuertes brazos me tomaron girándome y besándome. Sus manos pasaron desde mis mejillas hasta mis labios como queriendo grabar mis rasgos. "Perdón" murmuró sobre mis labios antes de tirar de ellos para darle paso a su lengua.

- Te amo – murmuro sobre mis labios

- Yo también te amo – apreté mis manos en sus mejillas

- No Bella – negó con cabeza repetidas veces – no te amo como antes… te amo como mujer… estoy enamorado de ti

Sus ojos estaban tan sensibles y con las puertas abiertas a su alma. No estaba mintiendo, todo lo que me estaba diciendo era verdad, Edward sí que me amaba, ya no solo como su amiga, me amaba como mujer, me amaba como yo lo amaba a él.

- Yo también te amo así – le sonreí suavizando su ceño fruncido con mis dedos – y porque te amo así es que necesito destruir a ese monstruo, necesito que confíes en mi por favor

- Pero amor…

- No – negué – se que puede que no todo salga bien pero tú vas a estar ahí para cuidarme ¿no?

- Si – asintió sin muchas ganas – siempre voy a estar ahí para cuídate novia mía

- No puedo creerlo – reí tomándolo de la mano y haciendo que nos volviéramos a sentar en el sofá. Abrió sus brazos y me acomodé en ellos – de verdad nos enamoramos

- Es que yo creo que siempre supimos que esto iba a ser así… nunca siquiera había pensando en tener una novia pero contigo no tuve dudas. No dude de querer a ese supuesto bebé en nuestras vidas y mucho menos en querer a ti para siempre a mi lado – me apretó aun mas a su cuerpo – creo que me hiciste algún embrujo Isabella

- Deja de llamarme Isabella – lo golpeé en la frente – me llamo Bella

- Lo sé mi amor

Nos quedamos por unos segundos tranquilos, sin decir nada y mucho menos sin movernos. Lo de Aro era difícil y aunque por ahora lo haya convencido de que a medida que avanzaran las cosas se le iban a hacer más difíciles y a mí también pero también sé que cuando viéramos a ese animal caer estaríamos más contentos que nunca por haberlo logrado.

- Entonces – rodeé su cintura con mis brazos para poder tenerlo más cerca de mí. Recordé la cena de anoche – como nos amamos así románticamente y eso no estaría mal que probáramos mas cosas así que… ¿Quieres que te meta un dedito por el culito?


Hola!

Nuevo capitulo aca y mas nuevos en el Blog.

Especialmente para q Sammy y Nico que solo leen en FF :)

Besos, Joha!