Capítulo 28: El verdadero poder de May aparece.
-Blaziken...-
-Roserade…-
-Lanzallamas/Danza de petalos- dijeron los dos al unisono.
Ambos pokemon prepararon sus ataques, desde un extremo un poderoso lanzallamas salio disparado a toda velocidad; en el otro, millones de petalos rosados salían disparados a la maxima velocidad posible directamente contra el lanzallamas.
Ambos ataques chocaron en el centro del campo generando una pequeña explosion seguido por una onda expansiva que trato de impulsar todo hacia las afueras
Como ninguno de los dos ataques resultó efectivo, ninguno de los dos concursantes perdió puntos, pero a juzgar por la respiración de ambos pokemon, tal parece que la pelea se decidira antes por quien caiga primero que por el reloj.
-Damas y caballeros, hemos llegado a la mitad de el combate, solo quedan 2 minutos 30 segundos para tener a un ganador, sin duda alguna ambos merecen ser campeones pero solo puede haber un ganador, veamos lo que nos tienen preparado estos dos magnificos coordinadores- dijo Vivian por el microfono.
-Debemos darlo todo ahora Blaziken, usa lanzallamas- dijo la castaña.
-Esquivalo y usa paralizador- respondió Drew.
-Salta y ataca con patada ígnea- avisó nuevamente la castaña.
Tal parece que la batalla nuevamente sería como antes, ambos pokemon esquivaban los ataques con bastante agilidad, conviertiendo esta pelea en una lucha por saber quien de los dos se rendiria primero Ambos daban saltos sin parar, lanzaban golpes a distancia, luego cuerpo a cuerpo, en cuanto acertaban un golpe su rival les devolvia la sensación con un golpe parecido, la batalla estaba igualada en todo sentido.
-Creo que llegaremos un poco tarde, Pikachu- dijo un chico azabache observando su poke reloj mientras caminaba cerca de un parque pokemon.
-Pika pika- dijo el roedor amarillo justo atrás de él.
-Solo espero que May no se enoje mucho con nosotros como lo hizo la última vez- la mente de el chico fue invadida por los dolorosos recuerdos de la noche en la que la castaña esperaba su llegada pacientemente mientras el llegaba con varias horas de retraso.
-Duele de solo pensar en lo que puede hacer May, sera mejor no tardar mucho- dijo el azabache llevandose una mano a la cabeza –Me pregunto por donde estará, se que esta por aquí, a ella le gustan los sitios como estos- dijo el chico observando la bella fuente que había en el centro de el parque que era rodeada por 4 bancas que formaban una cruz entre ellas.
En una de esas bancas, una chica se encontraba sentada observando la pequeña fuente en el centro de el parque mientras un pequeño Piplup a su lado que peleaba con los Starly que se acercaban para buscar comida.
-Ahí estas… Oye Dawn!, Dawn!- el chico comenzó a acercarse lentamente cuando la chica de repente oyó su nombre a su izquierda y la saco de sus pensamientos.
-¿Ash?- dijo la chica peli azul.
-Piplup- el pingüino azul dejó de molestar a los Starly y observó como se acercaban sus viejos amigos hacia ellos.
-¿Qué haces aquí?- preguntó el azabache sentandose junto a ella.
-Yo…- la chica pensó en mentir por un instante pero sabia que él la conocía tan bien que tarde o temprano lo notaría.
-Estaba pensando en la batalla con ese tal Drew, se que debería estar apoyando a May en estos momentos pero todo lo ocurrido en esa pelea aun sigue en mi cabeza. Solo trataba de entender que hice mal- La chica bajo la cabeza por un momento mientras sus ojos comenzaban a hincharse lentamente y sus ojos se llenaban de agua.
-Es estupido ¿no lo crees?, estar aquí pensando en tus errores en lugar de olvidarlos- La chica comenzaba a aguantar las lagrimas por un segundo, las pequeñas gotas de agua estaban a punto de caer en sus rodillas de no ser porque el chico azabache tomo su barbilla y levanto su rostro lentamente para que lo viera fijamente a los ojos, cosa que hizo sonrojar un poco a la peli azul.
-No lo es- dijo clara y firmemente mirando a la chica a los ojos dedicandole una sonrisa.
-Pensar en los problemas que ocurrieron en una batalla que perdiste es lo que te convertira en alguien más fuerte en el futuro. Afrontar tus problemas es lo que convierte en una gran entrenadora- dijo el azabache.
-Lo siento Ash, pense… pensé que con ese movimiento que practicamos tanto tiempo en Sinnoh podría vencer a Drew, pero creo que personas como él estan en otra categoría por encima de mi-
-Yo no lo creo, ese movimiento que hiciste impresionó a cada persona que pudo verlo, sabía que podrias hacerlo. Nadie nunca hubiera imaginado que harías un doble señuelo, eres magnifica Dawn- dijo Ash tratando de animarla.
-No lo entiendes, Ash- dijo la peli azul quitando de su vista aquellos ojos de el azabache –durante la mayor parte de la pelea Drew esquivaba mis ataques y los usaba en mi contra para lucir a su pokemon, me he dado cuenta que la mayoría de mis acciones fueron equivocadas, pude haber hecho algo más, pude haber actuado mejor y quiza asi hubiera ganado. Si tan solo hubiera pensado mejor en lo que hacia, si tan solo… si tan solo…- Dawn estaba a punto de romper a llorar, lo único que lo evitaba era que no quería armar una escena en aquel lugar público.
-No se de que pelea estas hablando, Dawn- respondió el azabache confundiendo a la peli azul.
-Tu no te equivocaste en aquella pelea con Drew, hiciste cosas increibles e impensables durante toda la pelea. Es cierto, Drew evitó varios de tus ataques y los usó para su propio beneficio, pero eso no quiere decir que fue un error tuyo. Aunque me duele admitirlo, Drew es un coordinador muy fuerte; debes estar orgullosa de lo que has logrado, incluso él comenzó a preocuparse al final. La manera en como usaste los movimientos de Mamoswine para crear una defensa de hielo, la manera en como combinaste excabar con poder ancestral y embestida… Eres una excelente coordinadora, no creo que hayas cometido ningun error en la pelea, es solo que Drew no es cualquier oponente, estuviste genial en el combate pero si enserio quieres vencerlo, debes esforzarte para llegar hasta tus sueños, nadie dijo que sería facil, pero cuando las cosas dejan de ser faciles… es ese el momento en el que sabes que vale la pena llegar hasta el final- le dijo el azabache mirandola nuevamente con una gran sonrisa llena de carisma y confianza.
-Ash…- dijo la peli azul recordando las palabras que el chico le acabababa de decir.
-Sabes… Cuando perdí contra Wallace, comencé a sentirme debil, durante varios dias pensaba en cada detalle de la pelea, en cada error que cometí en aquel combate. Quiza las cosas hubieran terminado diferente si hubiera sido más inteligente como Gary o más precavido como Brock. Pero ¿sabes que?, esta bien equivocarse, si algo he aprendido durante mi vida como entrenador pokemon es que son tus fracasos quienes te guiaran a la victoria porque de ellos aprendemos, es de ellos de quienes nos volvemos más fuertes- El chico bajo la cabeza recordando su triste derrota frente a el campeon de Wallace –Despues de luchar contra Wallace, había olvidado todo eso, de no ser por ustedes no estaría aquí ahora mismo-.
Ash volvio a subir la cabeza y miro con la mirada firme a la peli azul.
-Nunca lo olvides Dawn, nunca olvides que ser el mejor no significa vencer en todos los combates, significa caer y aun asi seguir adelante, no importa lo que suceda, siempre seguir adelante-.
Ash se puso de pie y le tendio su mano a su amiga quien seguia pensando en las grandes palabras que este le acababa de decir.
-Vamos Dawn, acompañame a ver a un viejo amigo- dijo el chico una vez más con una sonrisa mientras Pikachu daba un gran salto desde el suelo hasta su hombro.
-¿Un viejo amigo?- preguntó Dawn con curiosidad -¿Quién es?-.
-Ya lo veras, hable con él hace unas horas y me dijo que estaba cerca de aquí asi que le dije que viniera un momento para ayudarme a entrenar- dijo el azabache.
Dawn finalmente tomó la mano de el azabache y se puso de pie.
-Debe ser muy fuerte si es que es alguien a quien hiciste que viniera hasta aquí para poder entrenar-.
-Es muy fuerte- Ash comenzó a caminar junto a Dawn –Es alguien a quien nunca he podido vencer-.
La chica peli azul miro a Ash con cierta curiosidad mientras guardaba silencio al ver como su amigo recordaba algo, quiza los momentos en los que estuvo junto a su viejo amigo.
-Oye… ¿y que pasara con la pelea de May, no deberiamos ir a apoyarla?- preguntó Dawn.
-Descuida, llegaremos a tiempo- dijo confiadamente el azabache continuando su marcha.
-(Gracias May, de no ser por ti seguramente habría olvidado lo que en verdad significa una derrota. Jamas olvidare lo que me dijiste luego de pelear con Wallace, gracias a ti pude ayudar a una querida amiga a salir de él mismo problema, jamas olvidaré tus palabras, jamas…)- pensó Ash mirando hacia el cielo mientras la peli azul lo miraba con cierta curiosidad, aunque Ash nisiquiera lo notó.
-Blaziken, resiste!- gritó May desde un extremo de el estadio.
El pokemon de fuego trataba de recuperarse, pero Roserade no cesaba sus poderosos ataques de petalos que le lanzaban una y otra vez, ahora estaba arrinconado contra una pared y los petalos solo hacían que Blaziken rompiera la pared y comenzara a adentrarse cada vez más y más.
-Blaze!- gritaba de dolor Blaziken al estar siendo enterrado en la pared de el estadio.
-Sigue asi Roserade- dijo Drew.
Los puntos de May continuaban bajando, sus puntos estaban a menos de un cuarto de la cantidad con la que inicio y Drew aun mantenía la mitad de sus puntos. El tiempo continuaba y la desesperación por ausencia de ideas invadía a la coordinadora castaña.
-Blaziken…- dijo en voz baja la castaña -Sal de ahí!- gritó desesperadamente mirando como su pokemon sufría.
Blaziken escuchó las suplicas de su entrenadora y, en medio de su sufrimiento, decidio arriesgar lo que estaba guardando para ser su último movimiento.
-BLAZIKEN!- gritó a más no poder el pokemon de fuego encendiendo, más que en cualquier otro momento de ese concurso, las muñecas de sus manos por donde salía un abrasador fuego. El gran pokemon comenzó a tornarse más rojo que antes, tomó todo el aire que pudo y lo regreso en forma de un gigantesco rayo de fuego que consumio los petalos que se dirigian hacia el, sin siquiera debilitarse por ellos, continuo su camino hasta llegar hasta donde se encontraba Roserade y lo golpeó tan fuerte que fue lanzado varios metros hacia atrás hasta alcanzar la pared de el otro extremo.
El publico gritó sorprendido mientras Blaziken salía de el agujero en la pared en donde había terminado. En cuanto salió, su cuerpo lo obligó a ponerse de rodillas por el agotamiento, haber usado super calor por segunda vez causaba un agotamiento increible en el usuario que lo hiciera, normalmente este debería haber sido más debil que el anterior, pero esta vez Blaziken utilizó todo su poder para hacer lo más fuerte y poderoso posible, Blaziken esperaba usar ese golpe para vencer a Roserade al final, pero no tuvo otra opción, no si su entrenadora comenzaba a sufrir por verlo en ese estado, a eso se le llama amistad.
-Blaziken ha salido de aquel serio problema pero parece estar muy debil, ¿podrá seguir asi hasta que termine la pelea?- preguntó la presentadora Vivian mirando lo exahusto que estaba Blaziken.
-Blaze… Blaze…- decía el pokemon entre suspiros tratando de recuperar el aire.
-Roserade, acaba con esto ahora- dijo Drew a la vez que Roserade salía de entre los escombros de la pared, aunque salió lastimado, no salió con la misma gravedad con lo que lo hizo Blaziken.
-Usa paralizador- gritó Drew.
-Esquivalo- gritó May.
Roserade saco nuevamente desde sus rosas, un polvo amarillento que comenzó a dispersarse por todo el estadio, principalmente en dirección a Blaziken, sin embargo este salto a tiempo, graciasa sus fuertes piernas, pudo saltar lo suficiente, ayudandose una vez por una pared, hasta alcanzar el techo y esperar hasta que el paralizador se haya dispersado.
-Atacalo con patada ígnea- dijo May.
Blaziken saltio desde una lampara que había en el techo y comenzó a caer a toda velocidad mientras su pierna se encendia.
-Preparate Roserade- dijo Drew.
Roserade permaneció quieto sin dar ningun indicio de que se haria a un lado, sin embargo justo antes de que Blaziken cayera, hizo un giro a la derecha evitando los ataques de este, provocando que Blaziken chocara contra el piso.
-Ahora!- gritó Drew.
Seguido por sus ordenes, Roserade a una distancía minima de Blaziken, lansó agilmente su polvo amarillento de sus rosas, envolviendo completamente a su oponente.
-Blaze!- gritó el pokemon de fuego sintiendo el efecto paralizante por todo su cuerpo, sin embargo eso no iba a hacer que se diera por vencido.
-No te detengas- gritó May.
Blaziken, sin siquiera darle descanso alguno a Roserade, salió de el agujero que había hecho y se lanzó a golpear a Roserade a toda velocidad. Lanzó 1, 2, 3 patadas pero ninguno acestaba en el blanco, Roserade continuaba moviendose con gran agilidad sumado al hecho de el extremo cansancio en el que estaba Blaziken, sus movimientos ahora eran más lentos que antes, además estaban los efectos de l paralisis, aquello no era bueno. Dichos movimientos no hicieron más que bajar más y más los puntos de May dejandola con solo unos cuantos puntos para sobrevivir.
-Parece que Drew esta dominando esta pelea, Blaziken no puede golpear a Roserade debido a el cansancio. Falta un minuto para que la pelea termine, este sera el momento más emocionante de toda la pelea, veamos que nos tienen preparado- narró Vivian a la vez que el reloj mostraba solo un minuto en la pantalla.
-Terminemos con esto, Roserade usa rayo solar- gritó Drew.
Mientras Roserade continuaba esquivando una y otra vez los ataques de Blaziken, levantó sus rosas y comenzó a recargar energía solar. Blaziken por más que lo intentaba, no lograba golpear a Roserade aquella paralisis que estaba sufriendo resultó ser más efectiva de lo que se pensaba.
-May!, tienes que sacar a Blaziken de ahí, si ese rayo solar lo golpea todo se acabara!- gritó Max desde la tribuna desesperado al ver como Blaziken seguia sin golpear a Roserade.
May se mantenía con la cabeza baja, como si ya diera la pelea por terminada, sus ojos no parecían enfocados en la pelea, al contrario solo miraban hacia el suelo (o almenos eso parecía puesto que su pañoleta formaba una sombra que impedía ver sus ojos). Su mente no parecía estar en la batalla, en lugar de eso, solo recordaba situaciones en su vida que quedaron marcadas por siempre.
"-No eres más que una niña- dijo Drew llevandose el peinado hacia atrás con su mano derecha."
Blaziken intento nuevamente un golpe pero Roserade lo esquivo en un tiempo perfecto mientras continuaba recargando energía.
"-Alguien como tu jamas podra vencerme- dijo el peli verde luego de derrotar a May en un concurso.
Blaziken hizo un nuevo intento pero ahora era mucho más lento, Roserade lo esquivo y lo golpeó con los pies causando que este retrocediera.
-Blaziken…- dijo Max mirando como el pokemon se acercaba a la perdicion.
"-¿En serio crees que podras llegar al gran festival, May?- le dijo de frente un chico alto vestido casi completamente de verde, su nombre era Harley".
La energía de Blaziken estaba llegando a su limite pero este continuo tratando de golpear a Roserade fallando, ahora la llama de su pie parecia más pequeña.
"-El ganador de esta pelea es, Drew, lo que le permite avanzar en a los cuartos de final de el gran festival de Hoenn- dijo la presentadora mientras May bajaba la cabeza y se arrodillaba en el escenario tratando de no llorar"
-Blaze… Blaze…- dijo el pokemon exahusto tratando de recuperar el aliento.
El publico miraba como tristemente Blaziken perdía el encuentro sin que su entrenadora hiciera aglo al respecto, solo mantenía la cabeza baja. Ya se había dado por vencida.
"-May…- dijo el azabache petrificado ante lo que la coordinadora le acababa de decir, el no articulo ninguna palabra más que esa, dando a entender a May el significado de esto.
La puesta de sol continuaba en aquel bello atardecer en Sinnoh, sin embargo, al notar que no hubo respuesta de el entrenador, May solo bajo la cabeza mientras trataba de contener sus emociones, poco despues se fue para regresar a jotho. "
En medio de todos estos recuerdos May soltó una lagrima por su ojo izquierdo que comenzó a caer lentamente por su mejilla, apretó los puños y comenzó a pensar que todo era inutil, comenzaba a darse por vencida.
Lo habría hecho sin duda, de no ser por el pequeño recuerdo que llegó a su mente justo despues de los anteriores, aquel recuerdo que sin importar lo que ocurriera, invadia su mente y le daba fuerzas para seguir.
"-Escúchame May, tu eres alguien muy fuerte y sin importar cuantas veces pierdas, sin importar quien te diga lo contrario, debes tener presente eso. Es duro perder en una competencia en la que pusiste todo tu entusiasmo, pero no por perder aquí, significa que eres débil o que no eres una buena coordinadora pokemon. ¿sabes cuantos coordinadores fuertes trataron de llegar aquí y no pudieron?, Esta competencia no es para débiles, Si estas aquí es porque eres alguien más que eso- Ash continuaba con su mirada fija sobre May mientras la chica solo oía. Automáticamente, sus lagrimas pararon de caer."
"-A veces se deben perder batallas para reconocer que puedes ser mejor, la vida seria muy aburrida si se ganara siempre. Perder es parte de las victorias del futuro- Se podía notar en las palabras de Ash que estaba hablando por experiencia propia y estaba determinado a mostrarle a la coordinadora que aún hay esperanza –aceptar una derrota es lo que te convierte en alguien fuerte, aceptar la derrota te dará fuerza para enfrentar los retos futuros, te enseñara que en la vida hay que esforzarse al máximo. Perder es solo un paso para la victoria- dijo Ash. Ahora si sonaba como un verdadero maestro."
"-Eres una gran coordinadora May, no importa quien diga lo contrario. Tu siempre seras increible, siempre y cuando pienses que lo eres, no dejes que te afecte lo que digan los demás, tu eres quien tu crees que eres. Tu eres lo que tu quieras ser, pero debes creer en ti misma para que sea asi- Ash le dio una última sonrisa de confianza a la chica.
Aquellas grandes palabras que le dijo el entrenador cuando perdio en el gran festival de Hoenn ante Drew siempre aparecian en su cabeza cuando todo parecía perdido, aquellas palabras que le dieron el valor de ayudar a Ash en el momento en el que perdio contra Wallace, aquellas palabras que siempre la ayudaban a seguir adelante, no importa que tan bajo haya caído, siempre podrá levantarse una vez más y seguir adelante.
En cuestion de cinco segundos, May levantó la cabeza y una nueva coordinadora apareció en el estadio, su rostro ahora era diferente revelando una expresion más seria y decidida que nunca, ni siquiera se quito la lagrima que aun caía por su rostro, aun la conservaba en su mejilla, esa lagrima representaba la última que dejaría caer por dudar de si misma y por dejar que le afecten los pensamientos de los demas. A partir de ahora, ella creerá en si misma más que en cualquier otra cosa. Este era el dia en que May cambió.
Todo era diferente, ahora May era diferente, aunque no era visible podía sentirse la enorme presencia que May ocasionaba en aquel lugar, podía sentirse como un enorme poder se mantenía en sus adentros listo para ser liberado, ahora es cuando finalmente, el verdadero poder de May aparece en escena.
-Ahora Roserade, terminemos con esto, rayo solar- gritó Drew sentenciando el encuentro.
Roserade se alejó unos pasos para evitar el impacto de su propio ataque, en cuanto estuvo a una distancía prudente, lo lanzó directamente hacía un Blaziken que estaba arrodillado en el campo, con su energía casi completamente agotada.
-Blaziken!- gritó como nunca antes lo habia hecho el nombre de su pokemon.
El rayo solar choco contra el pokemon de fuego justo al instante que éste escuchó la voz de su entrenadora, el golpe destruye parte del piso ocasionando un pequeño agujero con grietas alrededor que se dispersaban hacia la periferia.
-Si acabó- dijo Drew al ver como su Roserade tomaba la victoria.
El estadio completo se quedaba en silencio total, la mayoría de los aficionados estaban estupefactos por el final de la pelea, aunque May era la favorita al inicio, Drew se habia llevado la victoria estando ahora un paso más cerca de el gran festival.
Drew veia la escena por última vez. Relajo un poco sus musculos y por fin pudo descansar la mente, finalmente todo había terminado. Eso parecía, hasta que en su rostro llegó una expresión de confusion y asombro total.
-¿Ehh?- por un momento pensó que sus ojos lo engañaban, lo que acababa de ocurrir era completamente imposible.
-No puedo creerlo- dijo Max boquiabierto casi sin poder terminar la oracion, sus ojos estaban bien abiertos mientras trataba de saber si lo que veia era real o tan solo una ilusión de su mente.
-Esto es…- dijo Brock apretando los dientes asombrado por la escena.
-Imposible!- dijo Drew al ver como Blaziken seguia, no solo en pie, sino que se encontraba en lo más alto de el estadio.
Blaziken, quien parecía completamente vencido, gracias a las palabras que le dio su entrenadora, pudo tomar la fuerza que ahora May tenía, lo que le permitió dar un último salto para evitar el golpe, fue el salto más alto que Blaziken había logrado jamas.
No solo Blaziken se mantenía en lo más alto de el estadio, sino que tambien un manto rojo cubria todo su cuerpo dandole una apariencia de poder absoluto; el fuego de sus muñecas ahora era más intenso, de sus hombros, codos y rodillas emergían pequeñas llamas que se mantenían sobre el pokemon. Las palabras de May, la fuerza que May obtuvo en los últimos instantes fueron lo suficientemente impactantes como para recobrar la energía de Blaziken con solo una palabra.
El publico, que pensaban que Roserade habia triunfado, veían con curiosidad como Drew miraba hacia arriba con cara de asombro. Cuando cada uno de ellos miraba hacia arriba, su expresion cambiaba drasticamente, en solo cuestion de segundos todo el estadio miraba atonito a Blaziken completamente recuperado, más fuerte que nunca.
Aunque Blaziken parecía mejor que antes, la victoria aun parecía segura para Drew, la diferencia de puntos era demasiada como para que May fuera capaz de alcanzarla con los 20 segundos que restaban del tiempo.
-Ahora Blaziken!- dijo la castaña aun con la lagrima sobre su mejilla izquierda.
Ni siquiera tuvo que esperar instrucciones de su coordinadora, ambos estaban perfectamente sincronizados, habian compartido tanto que ahora estaban intimamente contectados, Blaziken no necesitaba escuchar las ordenes de su entrenadora para saber que era lo que ella quería hacer.
Blaziken tomo aire e inmediatamente lo expulsó a toda potencía transformado en llamas que se dirigían a toda velocidad hacía Roserade.
-Danza de petalos- reaccionó Drew.
Roserade actuó rapidamente, justo antes de que el lanzallamas lo golpeara lo contrarresto con su danza de petalos provocando una leve explosión lo que le impidió ver como Blaziken regresaba al suelo y se lanzaba a toda velocidad hacia Roserade. En cuanto lo vio atravesando la cortina de humo provocada, ya era tarde.
-Usa patada ígnea- gritó May.
La pierna de Blaziken se encendió y golpeó fuertemente el costado izquierdo de Roserade, lanzandolo varios metros hacia la izquierda.
-Continua Blaziken- May parecía más decidida que nunca a ganar la pelea, tal vez por el recuerdo de Ash, tal vez para enseñarle al mundo su verdadera fuerza, tal vez por la promesa que hizo con Drew.
Roserade continuaba volando al haber sido lanzado a toda velocidad, pero antes de que se estrellara, Blaziken ya estaba corriendo a su lado a la misma velocidad. Blaziken le envió una mirada de furia y despues avanzó hasta situarse un poco más adelante.
-Roserade, usa paralizador- gritó Drew.
Roserade se dispuso a usar el paralizante que mantenia en sus plantas pero ya era demasiado tarde, la velocidad de Blaziken se había duplicado al igual que su fuerza, antes de que pudiera siquiera lanzar su ataque, Blaziken lo mando a volar hacia el otro extremo con una patada ígnea aun más fuerte que la anterior.
-Roserade!- dijo Drew observando como su pokemon era golpeado nuevamente hasta llegar al otro extremo de el estadio. Trató de buscar alguna solución para todo esto pero no encontró nada, nada hasta que observó como el reloj avanzaba, quedaban 15 segundos, solo debia resistir. Sus puntos seguían bajando pero la diferencía era lo suficiente como para aguantar un par de golpes más.
-Rapido Blaziken, usa lanzallamas- dijo May sin darle tiempo de descanso a el pokemon planta.
El tiempo continuaba disminuyendo y el revitalizado Blaziken comenzaba a dominar completamente a Roserade, solo debía aguantar unos segundos más pero Blaziken sabía todo esto asi que buscaba cualquier forma de vencer lo más pronto posible al pokemon que seguía resistiendo una y otra vez sus ataques. Enfurecido y lleno de energía, lanzó un poderoso lanzallamas hacía la pared donde habia quedado enterrado Roserade.
-Roserade, rapido usa hojas magicas- dijo Drew al tiempo que dos gotas de sudor resbalaban por su cara, la ansiedad y el nerviosismo comenzaban a azotarlo fuertemente.
Por fortuna para algunos y desgracia para otros, Roserade se puso en pie nuevamente y lanzó de sus rosas, centenares de hojas brillantes que chocaron directamente contra el lanzallamas generando una explosion.
-Excelente Roserade- dijo Drew pensando que por fin obtuvo algo de tiempo.
-Ave brava- Aunque parecía que Blaziken estaba siendo sobreexplotado, May sabía que su pokemon lograría hacer todo lo que le pedía y mucho más con tal de ganar aquella pelea.
De entre el humo, salió Blaziken rodeado en un manto de llamas azules mientras corría a toda velocidad para terminar golpeando a un Roserade que veía aterrorizado como Blaziken se acercó hasta golpearlo fuertemende debilitandolo de manera critica.
-Roserade!- girtó Drew, por primera vez en todo el torneo, parecía desesperado y sin un as bajo la manga, lo único que podía hacer es ver como su pokemon era golpeado hasta que terminara el tiempo, para el, ese tiempo era practicamente eterno, pero ahora solo restaban 3 segundos.
-El último gran final, y Drew aún tiene algunos puntos más que May, veamos si May será capaz de cambiar las estadisticas y danros un milagroso final para esta increible pelea- dijo Vivian. El publico comenzaba a ponerse de pie asombrados por lo que estaba sucediendo.
-Blaziken, usa todo tu poder- dudó por un momento en decidir su movimiento, había un movimiento que tenía planeado desde el inicio pero no sabía se esta vez lo lograría –(no es tiempo para dudar, es ahora o nunca)- se dijo mentalmente la chica. –Blaziken usa super calor al maximo poder, usa todas tus fuerzas en este último golpe- gritó la castaña.
-Roserade, tu puedes lograrlo, solo 3 segundos más- dijo Drew observando como Roserade se ponía en pie una vez más, estaba muy debilitado pero seguia teniendo más posibilidades de ganar que Blaziken.
-Usa danza de petalos, maximo nivel- dijo Drew, su pokemon pusó todos sus esfuerzos para lanzar nuevamente rosados petalos de sus brazos, esta vez no eran cientos sino miles de ellos.
Blaziken en medio de su aura roja gracias a su habilidad oculta, inhaló aire profundamente, lo mantuvo en sus pulmones durante un tiempo mientras concentraba toda su energía en su último ataque, al final lo expulsó todo de un solo golpe como si su vida dependiera de ello. Roserade hizo lo mismo, tardó más de lo normal en preparar su último ataque, pero logró lanzar a tiempo con el suficiente poder para vencer a Blaziken o tan solo para evitar el super calor de Blaziken y obtener la victoria por diferencia de puntos.
Era la tercera vez que Blaziken usaba super calor durante la pelea, aquel poder que disminuía drasticamente cada vez que se usaba no debería ser lo suficientemente fuerte como para igualar el poder de la danza de petalos, sin embargo el poder y la voluntad de Blaziken eran tan grandes que su fuerza llegó a ser incluso mayor a el primer super calor lanzado en la batalla. La gigantesca llamarada emergió de la boca de Blaziken directamente hacía Roserade siendo interceptado por millones de petalos rosas lanzados en la dirección contraria. Ambos ataques chocaron directamente uno con el otro, generando una gigantesca cortina de humo que cubrió gran parte de el escenario. Aquel choque produjo una sensación de relajación en el peli verde, el último ataque de May había sido interceptado, solo era cuestión de esperar a que los últimos 4 segundos de el concurso terminaran.
Todo parecía ir a favor de Drew, almenos hasta que de entre la gran cortina de humo, una gigantesca llamarada continuo su rumbo hacia Roserade a toda velocidad hasta impactar con él, quien tambien se habia relajado durante el último instante. Fue de tan alta magnitud el impacto, que al recibirlo directamente, la llamarada no se detuvo con su cuerpo y continuó lanzandolo a toda velocidad hacia atrás hasta chocar con una pared y adentrarse profundamente en ella.
-¿Pero que?!- preguntó Drew incredulo por el giro que había tomado la situación.
El publico, asombrado por los últimos acontecimientos, solo pudieron gritar de sorpresa cuando vieron a Roserade ser lanzado por el gigantesco rayo de fuego, era literalmente imposible crear un poder de tal magnitud despues de haberlo usado por tercera vez en la batalla y menos aun despues de recibir las heridas que el pokemon de fuego tenía. Ahora lo imposible se hacía posible.
El reloj finalmente hizo sonar su poderosa alarma dando a entender el final de la pelea, por lo tanto el final de el concurso. De entre la pared por donde había sido sepultado Roserade salía humo, mientras que Blaziken se encontraba arrodillado en el centro de el campo debido a el intenso nivel en el que puso su cuerpo, especialmente durante ese último ataque.
-No hay duda, damas y caballeros que esta a sido una batalla epica para la ciudad Portual, ambos coordinadores merecen el mejor de los aplausos pero solo uno podra llevarse el liston de ciudad Portual- dijo Vivian por el microfono a todo volumen -Y el ganador y campeón de el concurso de ciudad Portual es…-
-Oye Dawn!, Dawn!- gritaba un chico azabache cerca de las afueras de la ciudad.
-Pika pi!- decía el roedor amarillo que lo acompañaba.
-Dawn!, demonios donde se habra metido, juraría que estaba aquí hace un momento- dijo el entrenador azabache confundido por la situación, hace algunos minutos se encontraba caminando con una chica de cabello azul y en cuanto giraron por una esquina, la chica había desparecido.
-¿Dónde se habrá metido Ash?- preguntaba una chica de cabello azul cubierto por un gorro blanco a su pequeño pokemon pingüino que caminaba continuamente junto a ella.
-Piplup- dijo Piplup.
-Estoy casi segura que giro a la derecha, no hacia la izquierda- dijo la coordinadora mirando hacia los alrededores.
Aquello era una mala noticia para Dawn quien al parecer se había perdido en los limites de la ciudad, ahora parecía que acompañar a Ash no había sido tan buena idea. Afortunadamente luego de unos minutos de caminar, observó a lo lejos a un chico con una gorra y un pikachu sobre su hombro que doblaba la esquina hacía la izquierda.
-Lo encontre, vamos Piplup- dijo la coordinadora corriendo antes de que el entrenador volviera a escaparsele de las manos.
Dawn comenzó a correr cual niña perdida que acaba de encontrar un rostro familiar en una enorme ciudad, trato de aumentar la velocidad mientras gritaba con fuerza el nombre de Ash.
-Ash!, Ash! Espera- decía la coordinadora en medio de la carrera.
Una vez que Dawn llegó a la esquina por donde el azabache había doblado anteriormente, la sorpresa la invadió al ver a el chico que había visto ahce un momento de pie justo sobre la esquina. Dawn había tomado tanta velocidad que sin esperar aquel suceso, chocó contra el chico fuertemente provocando que tantó ella como él cayeran al suelo. En el momento en que chocaron, la gorra de Dawn se desprendio y cayo justo a su lado.
-Ouch- dijo la peli azul tocandose la cabeza –lo siento mucho, no debi correr tan rapido- dijo tratando de ver con quien había chocado.
-No te preocupes, no paso nada- dijo el chico de espaldas poniendose de pie.
Dawn trató de verlo mejor pero el sol impedía poder distinguirlo, sin embargo la silueta revelaba casi todo lo que necesitaba para identificarlo.
-¿Ash?- dijo cubriendose los ojos para protejerlos del sol.
-Pika pika- un Pikachu se acercó caminando hacia Dawn, en su boca llevaba la gorra que ésta habia soltado accidentalmente.
-¿Pikachu?- Dawn observó como se acercaba el pequeño roedor, habría asegurado que ese era el mismo Pikachu que ella tanto veia junto a su amigo, la única diferencia era que éste llevaba en el lado izquierdo de su cabeza un mechon de pelo levantado, cosa que hizo confundir aun más a Dawn.
Aunque Dawn no podía ver su cara, creyó que su mente estaba haciendole alguna broma, quiza sufrió una contución cerebral y ahora estaba alucinando, pero el chico que tenía justo frente a ella era casi igual a Ash de espaldas, de no ser por la ropa que vestia y por el color de su cabello podría decirse que son identicos, podrían llegar a ser hermanos.
-Oye Dawn!, Dawn!- se escuchó una voz desde la izquierda.
Dawn dejó de prestarle atención al chico por un momento y miro hacía donde provenían los gritos, en donde encontro a Ash corriendo directo hacia ella junto con su pikachu a su lado.
-Ash!- contestó la coordinadora de Sinnoh poniendose de pie.
-Oye Dawn, pensé que te había perdido por un momento, ya me estaba preocupando jajajaja- dijo el azabache llegando a la escena.
En cuanto Ash se acercó más a Dawn, vio como un chico de gorra y vestimenta verde se quedaba de pie a su lado, como si hubiese estado manteniendo una conversación con la chica, por un principio pensó que era Kenny ya que solo podía ver su espalda, eran muy parecidos ya que ambos vestian de verde, su estatura era más o menos la misma y su cabello era castaño como el de él, sin embargo la gorra que llevaba el chico y el pequeño Pikachu con un mechon de cabello en el lado izquierdo que se pusó en su hombro descartaron la idea de que fuese él. Al contrario, automaticamente le dieron la solución sobre la identidad de el chico.
-Por fin llegas, comenzaba a pensar que no llegarías- dijo Ash saludando al chico.
-Te dije que llegaría lo antes posible pero que quiza tarde un poco, nunca dije que no vendría.- dijo el chico dandole la mano a su viejo amigo.
Ambos Pikachus se pusieron en el hombro de su entrenador, ambos se saludaron mutuamente como si se hubiesen conocido desde hace años.
-¿Qué… Que sucede?- por un momento Dawn pensó que veia doble, podía ver claramente como habían dos Ash y dos Pikachus a su lado, lo que le hacía pensar aun más en la contución cerebral.
-Dawn, él es quien te conté que vendría a ciudad Portual, es un gran amigo que conocí en la liga pokemon de Kanto en la meseta añil- dijo Ash dirigiendose hacía Dawn.
-¿Te refieres a la liga en la que te derroté?- bromeó el chico.
-Hubiera ganado esa pelea si Charizard me obedeciera como lo hace ahora- contestó repentinamente el azabache.
-Creo que nunca lo sabremos- contestó el chico.
-Dawn, quiero presentarte a un gran amigo mio y de Brock, su nombre es Ritchie-.
-Mucho gusto- dijo Ritchie levantando la mano para saludar con una sonrisa a la chica despues de su inesperada primera impresión.
-Pika pika- saludó el Pikachú, que tenía el mechón en su cabeza, desde el hombro de su entrenador.
