XXVIII
Era una hermosa mañana de verano, Kisara se encontraba en el hall de su departamento con una valija de tamaño mediano, estaba esperando a Seto que la pasaría a buscar para ir juntos hacia el aeropuerto donde se encontraba el avión privado del joven.
Después de tanto pensarlo Kisara había decidido tomarse las vacaciones que tanto anhelaba. Habían pasado veinte días desde la charla que había tenido con Seto, Kisara aún no encontraba departamento para mudarse y sentía que se estaba desesperando, por ese motivo para tratar de despejar su mente y no terminar con un ataque de ansiedad saco el coraje para hablar con su jefe y pedirle dos semanas de vacaciones. Cuando obtuvo el si, planificó que una semana viajaría con Seto y la otra la usaría para seguir con la búsqueda del departamento y tal vez algún nuevo empleo que tuvieran mejor paga y así poder costear los gastos que le demandaría su nuevo hogar.
Miró la hora y el reloj ya marcaba las nueve de la mañana. Los nervios que le causaba el viaje sumado a que Derek se había quedado hasta tarde hablando con ella daba como resultado que se encontrara bastante cansada, así que cada minuto que pasaba bostezaba sin importarle como lo hacía.
Mientras bostezaba con intensidad, cerrando con fuerza sus ojos y sin cubrir la boca con su mano, fue interrumpida por la voz de Seto que acababa de entrar al hall.
-Que delicada eres para bostezar.- habló sarcástico.-la próxima cúbrete la boca o vas a tragarte algún bicho.
-Es temprano para que me empieces a molestar.-habló con pereza mientras se refregaba los ojos.
Seto agarró la valija de la joven.- ¿guardaste todo lo necesario?
-Si, hasta último momento repase la lista.
-Perfecto, entonces ya podemos arrancar las vacaciones.
-Si! -gritó emocionada.
-Parece que ya te despertaste.-Le sonrió.
-es que dijiste las palabras mágicas para cargar mi batería.-abrió la puerta para salir.
-Buenos días señorita.-la saludó Roland que los esperaba junto al auto.
-Buenos días. ¿Tu vienes con nosotros? -se entusiasmó . De todas las veces que lo había visto ya le había tomado cariño.
-Si, el señor Kaiba me pidió que los acompañara en el viaje.-agarró la valija y la guardó en el baúl del auto.
-Que bueno, aprovecharemos para darle emoción a la vida de Seto.-Le dijo bajito mientras Seto se subía al auto.
-Señorita, portese bien.-Le sonrió nervioso.
-Por supuesto que me voy a portar bien.-Le guiño el ojo y se subió al auto donde había otra persona que era el chófer que los llevaría al aeropuerto. Kisara lo saludo solamente, a él no lo conocía y parecía una persona muy seria por la forma que le devolvió el saludo. Cuando Roland subió en el asiento del acompañante emprendieron la marcha.
Kisara sacó su teléfono celular del bolsillo que tenia su solero y preparó la cámara de fotos. Seto iba distraído mirando su teléfono por eso no se dio cuenta que Kisara le apuntaba para tomarle una foto – Seto, mira- lo llamó, cuando el joven giró su cara hacia ella, Kisara capturó la foto.
-¿Qué haces? – lo tomó por sorpresa.
- te saco una foto para el diario de viaje.-contestó lo más normal.- sales muy bien- le mostró la imagen que había capturado. Seto no la miró y siguió con su celular.
-¿no vas a decir nada?
-Sólo que no me saques fotos, porque me quitas el alma.-habló sin sacar la mirada de la pantalla.
-Eso es mentira, además ya te has sacado otras fotos.
-sólo no me saques fotos.
-alguna conmigo vas a tener que sacarte.-guardó el móvil otra vez en su bolsillo.
Seto no dijo nada mas y siguió concentrado en su celular, Kisara lo observaba, le llamaba la atención de porque estaba tan concentrado con el teléfono y no le prestaba atención.-¿Puedo saber que es lo que haces?
-Soluciono un problema.
-Ah…bueno.-como se dio cuenta que más no le iba a decir dejo de prestarle atención y se puso a mirar por la ventana el camino hacia el aeropuerto. "es tan cambiante, aun no puedo entender su personalidad…"pensaba mientras veía pasar los autos por la autopista. "Hace unos minutos sonreía y ahora esta con esa cara. Será que delante de sus empleados no muestra ningún tipo de emoción. .. o realmente sucedió algo y por eso está de mal humor."
Decidió que luego hablaría con el por ese tema porque le hacía mal esos cambios abruptos de humor, en sí no sabia que hacer, por el momento creía que lo mejor era dejarlo tranquilo.
En el aeropuerto realizaron todos los tramites necesarios para poder abordar el avión, por suerte fue algo rápido de hacer así que luego de unos minutos llegaron a la pista donde Kisara le entregó su valija a Roland para que la guardara en el compartimiento que correspondía, subió al avión y Seto le indicó donde podía sentarse.
Ni bien la joven subió quedo impactada por el lujo del avión, su cara no podía evitar mostrar su sorpresa. La cabina donde ellos pasarían el viaje estaba decorado en tonos arena y blanco, equipado con cuatro butacas muy cómodas de cuero blanco, dos en cada lado del avión que se podía convertir en camas individuales para descansar durante la noche. Además había una mesa comedor para cuatro personas donde podrían comer y por ultimo un amplio sofá que también podía transformarse en una cama de dos plazas.
-¿Que pasa? Te quedaste muda.-le dijo Seto al ver que Kisara no decía nada y miraba todo maravillada.
-Esto es demasiado, ¿dime que hago aquí? –
-Y eso que este es el más pequeño de los aviones.-habló lo más natural mientras tomaba asiento en una de las butacas que no daba a la ventana y a la vez la chica se sentaba a su lado.
-¿tienes otro mas grande que este?-más se sorprendió, le era imposible imaginarse como seria el más grande.
-Dos mas, pero no los uso mucho. Solo cuando vamos todo el equipo de la empresa a presentar algún proyecto nuevo.
Una vez que Roland ingresó al avión se cerró la puerta y el piloto avisó que se colocarán los cinturones para comenzar con el viaje. La emoción de Kisara se hizo más fuerte pero se mantuvo en silencio para no quedar como una loca, o eso creía que pasaría si alzaba sus brazos y gritaba, solo sonrió y se recostó en la butaca mirando por la ventanilla para ver como de a poco el avión despegaba.
El destino planeado era una de las islas de la Polinesia, como Kisara había comentado en los primeros días que se vieron, que tenia ganas de estar en una isla desierta para estar tranquila, Seto le propuso ir a una de ese lugar paradisíaco, donde habría personas pero pocas por lo que podrían disfrutar de la tranquilidad y el paisaje del lugar.
El viaje contaba con unas cuantas horas pero con la comodidad que se podía apreciar en el avión lo haría placentero y como no era la primera vez que Kisara viajaba en un avión iba tranquila, su única preocupación era poder llevar bien la convivencia de una semana, ya que sería la primera vez que compartirían las veinticuatro horas del dia.
Mientras tanto, al poco tiempo de despegar, Seto no tardó nada en tomar su computadora portátil y seguir concentrado con ese "problema" que lo inquietaba. Lo que había ocurrido fue que misteriosamente habían cambiado la base de datos de unos de sus proyectos sin que nadie notará si algún hacker había ingresado al sistema, como había sucedido la vez anterior. Trataba de revertir los cambios pero nada funcionaba, era como si el sistema tuviera vida propia. Su hermano Mokuba le había informado de la situación pero sin la intención de que el encontrara la solución, solo era para que lo supiera. En cambio Seto no podía quedarse de brazos cruzados esperando a que le den una respuesta por eso estaba tan concentrado en lograr su cometido, en ese momento ni recordaba que estaba de vacaciones.
Kisara lo miraba de vez en cuando para ver si podía hablar algo con él pero se notaba que seria inútil por lo que decidió colocarse los auriculares y escuchar un poco de música. En un momento el sueño la venció y se quedó dormida apoyada en el hombro de Seto. Cuando sintió que la chica caía rendida sobre el solo la miró y con cuidado para no despertarla siguió con su trabajo.
Habrían pasado casi dos horas cuando Kisara se despertó sobresaltada tocándose el pecho y tardó unos segundos en reaccionar y darse cuenta que sólo había tenido un mal sueño.
El movimiento brusco de la chica hizo que Seto reaccionará preocupado, por suerte ya hacia un rato había dejado su trabajo y estaba descansando un poco. -¿Estas bien? ¿te duele algo?-le preguntó al ver que seguía con su mano en el pecho.
-No….no se, es extraño lo que siento. Tuve un mal sueño en el cual recibia un golpe, pero el golpe realmente me dolió y es como que todavía lo siento al dolor. ..y me siento rara.
-¿Rara como que?-
Roland escuchó a los jóvenes y si acercó para ver que sucedía.-¿Se siente mal señorita?
-Sólo tuve un sueño muy real, nada mas. Ya se me pasara la sensación.-se sentía angustiada y no sabia el motivo.
-¿Puedo saber que soñaste?-quiso saber Seto. Roland se mantuvo junto a ellos.
-Yo estaba sola en un lugar oscuro, no se podía distinguir donde estaba, comencé a caminar porque tenia miedo de ese lugar y a la vez sentía que debía encontrarte para protegerte de algo. Caminaba y caminaba , era como que no avanzaba, eso me angustiaba porque sabía que si no te encontraba algo malo podía sucederte. En eso una luz, como si fuera un rayo salió de la nada y me golpeó el pecho...realmente sentí el dolor... me mire y estaba cubierta de sangre. Cuando quise incorporarme para avanzar unas manos me sujetaron y me arrastraron hacia atrás. ..ahí fue cuando me desperté.-se quedó un segundo en silencio.-Creo que en el sueño me moría y por eso quede con esa sensación rara.
-Es probable, a mi me ha pasado que sueño que me muero y me quedo con una sensación extraña. -comentó Roland para animarla.-luego se le va a pasar cuando ya no piense más en el sueño.
Seto se quedó pensando en lo que había relatado Kisara, creía que podía ser algunos recuerdos de su vida pasada pero no iba a decírselo, era probable que ella no lo creyera, después de todo en una oportunidad ella le dijo que no sentía que ya se conocían de antes. Solo le llamaba la atención porque Kisara no podía recordar su pasado y el si, sabiendo que el no creía en esas cosas.
-Y mira si significa que luego de cumplir mi sueño de las vacaciones me muero.-sólo lo decía en broma pero Seto se lo tomó muy mal.
-Ni se te ocurra volver a decir semejante tonterías, no vas a morirte.- le hablo enojado .
-estaba bromeando, ¿Por que te pones tan mal?
Se ponía de esa manera porque su mayor miedo era volver a perderla y no deseaba eso, sin embargo no se lo iba a decir, no delante de Roland.- no me gusta que bromeen con la muerte…sólo eso.
-perdón , no volveré hacerlo.-lo abrazó fuerte sólo para fastidiar lo, sabia a que delante de Roland se pondría incómodo.
-ya, deja de abrazarme.-cerró sus ojos frunciendo el ceño.
Kisara obedeció y se puso de pie para estirarse.-¿Falta mucho? Ya me quiero bajar.-le pregunto a Roland.
-Con esa pregunta me recuerda al joven Mokuba. Si quiere camine así estira los pies.-le aconsejó.
-Ni bien baje del avión saldré corriendo.-caminó Hasta donde se encontraba la mesa comedor mientras Roland la seguía.
-Veo que es una joven que le cuesta quedarse quieta…lo digo sin ofender.
-Descuida, dices las verdad. Cuando tengo energía necesito gastarla, ya cuando se me acaba parezco un zombie y puedo llegar a dormirme en cualquier lado.
-No hay duda, eres la versión femenina del joven Mokuba.-Sonrió.
-Me hubiera gustado que Mokuba también viniera al viaje. Me dio la sensación de que se quedó con ganas de venir.
-Seguro que en el próximo vendrá.
-Ojala, por lo menos tendría con quien pasar el rato cuando cierta persona se encierra en su computadora.-miró con sus ojos entrecerrados a Seto que ya había vuelto agarrar su computadora.-por lo menos ahora te tengo a ti para hablar.
-Seguro cuando llegue a destino la dejará a un lado.-lo decía poco convencido, conocía la obsesión de Seto con el trabajo, más si había un problema dando vueltas.
-Eso espero o se la tiraré al mar.
-Esperemos no llegar a eso – le ofreció unos sándwich para que comiera algo mientras seguían el viaje.
