Capítulo veintisiete


Bodegas de Ikebukuro

15 de agosto, 07:00

Con los oídos pitando, Shizuo permanecía en el suelo, con Celty a su lado. Temporalmente ensordecido por la explosión, el guardaespaldas se puso en pie y comenzó a gritar una y otra vez el nombre de Izaya, sin ser capaz de escucharse a él mismo. Celty no tardó en levantarse y contempló como Shizuo se acercaba al mar que recibía los restos de lo que antes había sido la bodega. No se observaban rastros de Otani por ningún sitio, si bien varios de sus hombres seguían inconscientes e ignorantes del peligro que pudo haber supuesto para ellos la quema del combustible.

Cuando vio a Shizuo sumergirse en el mar, Celty corrió hacia la orilla. Si hubiera podido, se encontraría llamando a todo pulmón a su amigo, pero tuvo que esperar a que este emergiera nuevamente. Para sorpresa de la dullahan, cuando lo hizo el guardaespaldas llevaba en brazos al informante. Tal parecía que había logrado salir por la parte trasera de las bodegas, justo a tiempo.

Celty se arrodilló en el borde y ayudó a Shizuo a subir al informante que no reaccionaba. Cuando Shizuo subió a la plataforma, vio que Celty presionaba repetidas veces sus manos contra el pecho de Izaya. El guardaespaldas, a sabiendas de su fuerza, optó por permanecer a un lado de la pulga inconsciente.

Sin embargo, por cada momento que pasaba, la angustia de Shizuo iba en aumento. Desesperado, quiso ayudar a reanimar a Izaya. Al tiempo que Shizuo soplaba aire al informante, Celty continuaba con las compresiones torácicas, mirando la expresión contrariada de Shizuo.

—¡Vamos, imbécil! —dejó escapar Shizuo con voz entrecortada antes de seguir dándole respiración boca a boca a Izaya que yacía pálido e inmóvil.

A sus espaldas, los restos de la construcción continuaban ardiendo y crepitando.

En el momento en que Celty empezaba a negar, moviendo el casco de un lado a otro, Izaya empezó a toser instintivamente dándose vuelta para expulsar el agua que había tragado. Celty se encontró así misma aliviada pero no sabía que pensar de la expresión de Shizuo que parecía haberse quedado helado.

Todavía intentando normalizar su respiración, Izaya se vio sostenido en los brazos de Shizuo, si bien continuaba boca abajo. El guardaespaldas sin soltar a Izaya, empezó a reírse débilmente y con nerviosismo. En verdad, todo estaba bien. Estaban los tres vivos.

Sin importarle nada más y viendo que Izaya respiraba normalmente, Shizuo le acercó aún más a sí mismo, como si quisiera reconfortarle. Celty se supo enternecida y pese a no querer marcharse, se vio obligada a ello puesto que el sonido de unas sirenas a lo lejos, le indicaban que la policía y bomberos no tardarían en arribar al sitio donde se encontraban.

A través de señas, Celty le dio a entender a Shizuo el por qué debía alejarse. En respuesta, Shizuo asintió con la cabeza queriendo sin hablar, agradecerle por toda su ayuda. Manteniendo a Izaya en brazos, vio a la dullahan perderse entre los contenedores remanentes. Luego, se volvió a Izaya que permanecía en silencio, incapaz de sostenerse por sí solo.

El informante no quería admitirlo, pero era evidente que no podía sentirse más tranquilo que como estaba en esos momentos. Le pareció que incluso era capaz de ignorar las protestas de su cuerpo, que estaba por completo magullado y adolorido, donde la sangre que aun bajaba por su hombro caía sobre la camisa de Shizuo.

—Shizu-chan… —llamó Izaya dedicándole media sonrisa al aludido.

—Mmm… —dijo Shizuo sin apartar su atención de Izaya y olvidándose de que el sonido de las sirenas se intensificaba, haciendo creer que los coches estaban a pocos metros de ellos.

—Me equivoque, me equivoque al decir que no podía predecir lo que harías.

—¿De que estás hablando, pulga? —quiso saber Shizuo sintiendo de pronto el cansancio por todo lo ocurrido en los últimos días.

—Yo pensaba que vendrías… y así fue.

—Seguro te encuentras decepcionado —dijo Shizuo soltando un suspiro.

—Quién sabe…

Shizuo encogiéndose de hombros permaneció en silencio pues ya sabía que dentro de poco tendría que explicar una y otra vez lo que había sucedido en el lugar. Pero, ¿qué importancia podía tener si habían logrado salir ilesos…?

Durante la espera, Shizuo se daba cuenta que era una persona egoísta, pero no pensaba ser diferente: era una persona egoísta pues pensaba proteger a la pulga de ahora en adelante. No podía ser de otro modo. Le necesitaba. En verdad, por la razón que pudiera pensarse, era Izaya Orihara importante para él.

Después de todo, Shizuo prefería ser su escudo que el arma de cualquier otro...

Bodegas de Ikebukuro

15 de agosto, 08:30

Shizuo empezaba a fastidiarse de relatar a cada recién llegado lo que había acontecido en el puerto. A su alrededor se agrupaban bastantes rostros conocidos (y de muchos extraños), pues de alguna manera el rumor sobre la reciente explosión se había esparcido como pólvora a través de la ciudad de Ikebukuro, seguramente debido a las constantes notificaciones de los Dollars. Kadota y sus compañeros escuchaban con interés las palabras del guardaespaldas lo mismo que Simon y los tres estudiantes de Raira, evidentemente curiosos.

Al tiempo en que la policía arrestaba a los hombres de Hojo y de un desaparecido Otani, Tom se encontraba bromeando con Shizuo, cuando este último reparó en la llegada de las hermanas Orihara. Ninguna de las dos se volvió a Shizuo, sino que se apresuraron en llegar a donde estaba Izaya. Sentado en el piso de la ambulancia, vendado y envuelto en una manta, el informante pareció sorprenderse de ver a Mairu y Kururi.

—¿Qué sucede con ustedes dos? —preguntó con curiosidad.

—¡Iza-nii, te han dado una buena paliza! Es una pena... Nos hubiera gustado verla y participar, ¿cierto, Kuru-nee? —dijo Mairu dando volteretas por enfrente de su hermano. En cambio, Kururi al percatarse de las heridas de Izaya tomó asiento a su lado, al tiempo que rodeaba con sus manos el brazo ileso del informante. Izaya pareció sorprenderse, pero no dijo nada. Se limitó a escuchar el parloteo de Mairu. Tras un rato, Izaya quiso buscar a Namie entre la multitud, pero no la vio por ninguna parte. Se encontraba plenamente convencido de que ella había llamado a sus hermanas y también a Celty. Estaba seguro de lo anterior, pero pasó por alto que tanto Mairu como Kururi sabían que él había sido la razón por la cual estuvieron apartadas del conflicto… De saberlo, Izaya hubiera creído que las gemelas fueron al hospital para saber si su hermano se encontraba bien y quizá entonces decidiera prestarles mayor atención, dado que también eran seres humanos fascinantes.

Las gemelas Orihara sólo se apartaron de su hermano cuando vieron que llegaba Kasuka. No tardaron en situarse a su lado, al tiempo que le pedían una y otra vez les firmara un autógrafo. Desde su sitio, Izaya enarcó una ceja y luego se quejó por el dolor tras hacer ese simple movimiento. Sin embargo, se distrajo cuando Shizuo, escapando de sus amigos, se acercó al informante para luego sentarse en la ambulancia.

—¿No piensas hablar con tú hermano? —preguntó Izaya viendo a Kasuka y a las gemelas.

—Más tarde, hay tiempo de sobra.

Shizuo iba añadir algo más, cuando el informante le interrumpió:

—No creo poder entenderlas... —empezó a decir, llevándose una mano al ojo sin darse cuenta. El sano, no lo apartaba de sus hermanas—. Siempre dicen estar enamoradas de "Yuhei-san", lo que me hace pensar que pueden cuantificar lo que suele llamarse amor, pues es evidente que, de preguntarle a una de ellas, a Mairu, por ejemplo, diría que ama más intensamente y de otra forma a Kururi que a Kasuka. No le veo sentido a pensar de ese modo. En cambio, creo que ese sentimiento, así como muchos otros, como el odio que sentía Kiwa o la tristeza que quizá tuvo Sawa, sólo puede decirse que existen o no, donde no hay tal cosa como diferentes tipos… Claro, puede que no importe lo que piensen pues todo resulta un constructo social, ¿cierto?

Shizuo creía saber lo que Izaya quería decirle con esas palabras, pero no replicó. Así que después de todo Shinra tenía razón: Izaya ahora le amaba como amaba a sus hermanas, a Namie, o como amaba a cualquier otro. Cabía la posibilidad de que el informante también hubiera amado a Kiwa, Sawa u Otani. ¡Qué curioso le resultaron a Shizuo en ese momento los sentimientos de Izaya! Se decidió a que tenía que aceptarlos. Además, él que coincidía con las gemelas en categorizar los sentimientos, sabía que no sentía amor romántico o siquiera de amistad por Izaya, si bien tenía presente el que no dudaría en salvarle las veces que fueran necesarias.

Sin embargo, pese a lo que pensaban el informante y el guardaespaldas sobre sí mismos y sobre el otro, lo que podían notar sus espectadores era la manera en que permanecían apiñados, sin reparar en lo que sucedía con el resto del mundo. Entre las personas que les observaban con poca discreción, resaltaba Erika que se daba cuenta del brazo de Shizuo que rodeaba los hombros de Izaya. Considerando el momento casi solemne, no se atrevió a intervenir.

Hospital de Ikebukuro

15 de agosto, 11:15

Perspectiva de Celty

Horas más tarde y viéndose a salvo de miradas curiosas, Celty se dejó caer en la cama donde estaba Shinra recostado. La dullahan dándose cuenta de que no se verían interrumpidos, dejó el casco en la mesilla donde también se encontraban los lentes y medicamentos del doctor.

Celty, aunque fue rodeada afectuosamente por los brazos de Shinra, le pareció que estaba de mal humor, cosa bastante extraña en él.

¿Ocurre algo…?, escribió la mujer para después colocar su dispositivo ante los ojos del doctor. Shinra se puso sus lentes antes de responder.

—¿Te he preocupado? No lo hagas mi adorada Celty. Es sólo que decidí llamar a Izaya hace rato.

¿Qué ha dicho? Me pareció que, aunque herido, se pondría bien… Sin duda, no lo merece, pero tiene demasiada suerte.

—Ja, ya lo creo. Pero no estoy muy seguro de si estará bien. En cualquier caso, no será mi culpa.

No entiendo tú punto.

—Aunque sé lo orgulloso que puede llegar a ser, no pensé que se negaría a recibir ayuda. Al menos contaba con que aceptaría asistencia médica para arreglar su ojo.

¿Eh? ¿No piensa operarse?

—Me ha dado esa impresión. He intentado entender sus razones, pero no he podido más que darle vueltas al asunto sin llegar a nada. ¿Qué piensas?

No creo poder saber lo que pasa dentro de la cabeza de Izaya… Creo que, si bien ha estado herido y quizá mostrando cierta humanidad, pretende manipular a Shizuo… Me gustaría confiar en que no es así, pero no lo sé.

—Ja, ja, ja, creo entonces que mis conclusiones son bastante más optimistas. No es como si Izaya fuera a preocuparse por alguien, pero quizá pretenda alejarse de Shizuo, por su bien.

Izaya no es tan bueno como dices.

—Quizá no, pero la experiencia propia me hace creer que pueden formarse lazos demasiado extraños e incomprendidos entre dos personas, no importa que tan diferente sean.

Espero tengas razón, Celty guardó su dispositivo y luego se recostó sobre su amado.

Departamento de Izaya

15 de agosto, 11:15

Perspectiva de Namie

Namie no esperaba recibir ninguna clase de agradecimiento por parte de Izaya, aunque le hubiese salvado la vida. Sin embargo, se decidió a tener el resto del día libre. Así pues, tras ordenar y guardar las carpetas que había pedido Izaya hacia un rato, Namie se dispuso a marcharse con la intención de buscar a Seiji.

—He terminado por hoy —avisó tomando su bolso y volviéndose una última vez a su jefe que permanecía recostado en el sillón. Dada la nula respuesta, Namie pensó que quizá Izaya no le hubiera escuchado o puede que sólo estuviera ignorándola y concentrándose en el dolor que sentía por las heridas recibidas.

—¿Estás bien? Puedo traerte un analgésico —se arriesgó a decir la joven.

Izaya se incorporó con ciertas dificultades hasta quedar sentado y miró a Namie para luego sonreírle.

—Te lo agradezco, Namie-chan, pero estoy bien —tras una pausa añadió-. En realidad, estaba pensando en alguna forma de compensarte por lo que has hecho, pero como no sé me ocurre nada particularmente bueno, estoy de acuerdo con que te tomes el día.

—Cómo si necesitara de tu consentimiento.

—Bien, en ese caso, es preferible que te de un consejo.

Namie, queriendo marcharse lo antes posible, esperó a que Izaya dijera lo que deseaba hacerle saber.

—Sal y cuando encuentres a Seiji, date cuenta de que él sólo podrá amar a Mika o mejor dicho a su cabeza.

—Pero ¿qué sucede contigo? Puede sea de tu interés, pero no creo que debas entrome…

—Es por tu bien, Namie-chan. Créeme que lo que te digo es únicamente para asegurar tu felicidad.

—…

—Olvídate o deja de alimentar lo que crees sentir por tu hermano, pues enamorarte sólo hace que te pierdas a ti mismo…

Tras decir aquello, se dirigió a su escritorio dispuesto a realizar su trabajo como informante. Luego, Namie se marchó dejando a su jefe sólo como creía que era su deseo. En cambio, Izaya sin poder concentrarse pensaba que le resultaba muy conveniente que nadie, ni siquiera Shizuo, hubiera podido entender lo que verdaderamente sentía...

¿Continuará?


N. del A. Y bueno así terminó todo... Ja, ja, ja En realidad, yo tenía contemplado escribir una secuela (ya tengo el borrador), pues no se me ha olvidado sus reviews pidiéndome que Shizuo e Izaya intercambiaran un beso aunque fuera por accidente... Sé que les debo más interacción romántica entre esos dos, pero sus personalidades no me lo facilitan. Además creo que hay bastante que mostrar tras lo ocurrido en esta primera parte XP... Así que, ¿qué dicen? ¿quieren leer una segunda parte? Algunos me han dicho que si les gustaría leerla y yo estoy más que dispuesta a continuar está historia.

En cualquier caso, háganmelo saber y espero que hayan disfrutado de leerla así como yo de escribirla (no se imaginan lo feliz que me pongo leyendo sus reviews :3 En verdad, los releo y releo para procurar tomar en cuenta sus comentarios). Estoy abierta a sugerencias... Eso me recuerda... ¿Se les ocurre algún nombre para este fic...? No sé a donde se fue la inspiración para ese "pequeño detalle" Si quieren secuela, seguiré actualizando aquí mismo (imaginense tener que pensar en un segundo título) y ya saben, sería lo de siempre un cap. semanal (claro que puede lo empiece a publicar a partir de la primera semana de diciembre porque la escuela se ha puesto muy ruda últimamente... entiéndase final del año XP). ¡Gracias y muchos besos a todos los que leyeron!

En cuanto a los reviews aquí va:

Kwz325: quien sabe... ¿y si resulta que es tan suertuda como nuestra querida pulga? :0 Por ti, escribo una segunda parte ;)

berenice uchiha: en verdad, muchísimas gracias por cada comentario que me pusiste, sabía que siempre podía esperar un review tuyo :) Espero no haberte desilusionado con este final, si así fue, prometo compensarlo :D

InomniaKnighmare: yo no podría haberlo dicho mejor, esto es precisamente lo que dices... ¡Espero quieras seguir leyendo!

LadyNerissa: me puso muy feliz el ver tu comentario, Ja, ja, ja ya ves que no fui lo suficientemente cruel como para quemar a Iza-chan, ¡Saludos!

Peith: no, ya ves que no fui capaz, aunque créeme que amo el drama, Ja, ja, ja. Sin embargo, pensé que después de tantos problemas que dio Izaya y las mil veces en que fue salvado por Shizuo, no podía matarlo... aunque quien sabe siempre existe la posibilidad... (sonrisa malvada). ¡Gracias por tus reviews!

Insomnio-eterno: ¡Wow! No sé si esto te habrá hecho llorar o dado un paro cardiaco XP, pero en cualquier caso, tienes razón: falta más amor y cosas lindas que dar ;) ¿Quisieras una secuela?

¡Tengan una muy bonita semana!