*** La historia no es más que una adaptación al final, el nombre del autor y el nombre original de la historia ****
**** Los personajes son propiedad de Stephanie Meyer ****
Capitulo 27
Jacob
Empaco mis cosas y salgo. Ayer, tarde, llegamos a casa desde las Maldivas, y Edward y yo dormimos obviamente hasta la mañana siguiente. Ahora, tengo otro avión que tomar en casi tres horas.
Anna está sentada en los escalones haciendo pompas de jabón, con Piper en su regazo. La bebé parece amar esto, y estira una pequeña mano, intentando hacerlas explotar.
—¿Te sientes descansado? —pregunta ella.
—Ya casi —digo—. ¿Sabes dónde está Edward?
—Él y los gemelos están por ahí —dice, apuntando a una estructura de madera que corre a lo largo del garaje.
—¿Qué es eso? —pregunto.
Ella sonríe. —Es un corral para gallinas. Tenemos cinco de ellas. Son mascotas geniales. —Hace otra ronda de pompas de jabón y Piper ríe. Veo como Edward viene cerca de la esquina, sosteniendo a Nessi y Harry en sus manos.
—Estaba pensando en Leah mientras te fuiste —dice Bella—. Lo que sea que le sucedió, ¿Jacob? ¿Por qué no llamó?
Me siento en los escalones a su lado. —Después que tu hidroavión se vino abajo, quedé en un lugar muy malo. Fui a casa. Hice las paces con mi familia. Mi hermana se había divorciado de su esposo perdedor para entonces, pero mi mamá todavía estaba con mi padrastro. Él por fin se había tranquilizado un poco y ella parecía feliz. Anduve cerca, intentando pensar que quería hacer después. Pero entonces me di cuenta cuán estúpido estaba siendo. Tenía los recursos financieros y definitivamente tenía el tiempo. Así que ¿por qué demonios no estaba buscándola a ella? Comencé por volar a Farnham. No era tan difícil encontrar su dirección. Esperaba que abriera la puerta y luego le exigiría que me diga por qué nunca me llamó. Pero nadie contestó cuando toqué el timbre, y estaba realmente decepcionado porque ella habría regresado para ese entonces. Pero los pueblos pequeños tienen una cosa importante a su favor: todos conocen tus asuntos. La vecina de Leah estaba afuera regando las flores cuando llegué, y estaba feliz de decirme todo sobre Leah, y donde podía encontrarla, lo que resultó ser una villa pequeña y lejana en África. Por cierto, África es un lugar en verdad grande.
Bella ríe. —Eso no es exactamente pequeño.
—Me tomó un tiempo localizarla. Resultó que se había apuntado en otro proyecto voluntario, y la organización con la que estaba no era muy entusiasta en divulgar la localización de sus voluntarios, lógicamente. Persistí pero seguí chocando contra un callejón sin salida después de otro. Finalmente, tuve suerte y un día, después de semanas buscando, entré en una villa y comencé a mirar alrededor por chicas con cabello rubio largo. Cuando la divisé, en medio de un grupo de niños africanos, recuerdo ser lo más feliz que había sido en mucho tiempo. Incluso no me preocupó si a ella le importaba que la había localizado. Sólo estaba contento de haberla encontrado.
—¿Qué dijo ella? —Bella se inclina hacia adelante, como si estuviera ansiosa por oír mi respuesta.
—Se arrojó en mis brazos, llorando y dijo: "Espero que estés aquí para reparar mi corazón roto, Jacob. He estado esperando tanto para que vengas y me encuentres".
—¿Por qué no llamaste? —le pregunté a ella.
—Porque mi bolso fue robado en el camino a casa —dijo—. Mi teléfono estaba adentro.
—¿Entonces qué sucedió? —pregunta Bella.
—Luego la besé como si mi vida dependiera de ello.
—Oh, Jacob —dice Bella. Tiene lágrimas en sus ojos.
—Tenía sentido entonces. No había estado equivocado sobre sus sentimientos por mí. Ella sólo no sabía dónde encontrarme.
—¿Dónde está ahora? ¿Todavía en África?
—Sí. Ambos vivimos en esa villa, como voluntarios. La hace feliz. Y ahora es mi esposa, lo que me hace feliz a mí. Fue difícil decirle que el cuerpo de Seth había sido descubierto. Cuando por fin la encontré en África lo primero que le dije era que no había vuelto para buscarlo como dije que haría. Me sentí horrible por eso, y estaba seguro que ella se derrumbaría. Que iba a decirme cuán decepcionada estaba de mí. No sé si era porque había pasado bastante tiempo, pero dijo que estaba bien, que había hecho las paces con ello, justo como yo tenía que hacer. Ella tenía muchas formas de recordarlo—fotos y sus objetos personales, muchos de los cuales guardó. Pero ambos sabíamos que era tiempo de traer de vuelta a Seth. No quiso venir conmigo. Tenía muchos… recuerdos malos. Dijo, "estaré esperando en Farnham para darle la bienvenida a casa, Jacob".
—¿Qué susurraste en su oído? —pregunta Bella—. ¿Cuándo la llevaste a que tomara el avión para ir a casa? ¿Qué le dijiste?
—Le dije que la amaba.
—¿Y qué dijo?
—Dijo, "también te amo".
Bella limpia sus ojos. —Eso es hermoso, Jacob.
Edward se presenta ante nosotros, los gemelos siguiéndolo de cerca. Se arrodilla al lado de Bella, una expresión de preocupación en su rostro. —¿Por qué estás llorando? —pregunta.
—No te preocupes —dice ella—. Son lágrimas de felicidad. No hay nada que ame más que un buen final feliz.
