Capítulo 28

Desgracias

Rin estaba en su consultorio, cuando su jefe entró.

-Porter…

-Buen día, doctor…

-Tenemos que hablar, Porter.

-Claro, tome asiento.

El viejo se sentó en una de las butacas frente al escritorio de Rin.

-Qué tan cierto es lo que dicen los periódicos?

-Si es sobre mi matrimonio, si, es verdad. Pero no sobre dejar de trabajar. Aún no sabemos quién lo publicó.

-Y para qué es la cita de esta tarde?

-Quiero entrar a la candidatura de jefe de cirugía y salir de ortopedia…

-Porter, estás loca? Eso es lo que te ha dado renombre!

-No, a mí no. Al hospital. Y además, tengo otras obligaciones que antes no tenía, por eso antes no me importaban los turnos de 4 días…

-Esto tiene algo que ver?

El viejo tiró un sobre en el escritorio de Rin. Rin lo abrió, eran los resultados de la prueba que se hizo en la mañana. Cuando Rin lo vio se tapó la boca y negó con la cabeza.

-A partir de ahora, te queda terminantemente prohibido, atender casos de cirugías.

-Pero esto es imposible!

-Hasta que salgan los resultados del ELISA y el BLOTT.

-Eso es casi un mes!

-Pero no me puedes garantizar que sea imposible.

-Claro que puedo!

-Eres sexualmente activa, no puedes. Estás suspendida en cirugías.

Rin sentía como todo su mundo se venía abajo. No era posible que aquello fuera cierto. Su jefe salió del despacho y ella no encontró otra manera de desahogarse que estrallar su portalápices contra la pared, quedando la pieza de cerámica hecha añicos. Dando un grito a lo máximo que sus pulmones le permitían y luego dejándose empapar por las lágrimas que comenzaban a correr por su rostro. Eran lágrimas de frustración, de angustia, vio sus manos, un sentimiento de impotencia le embargaba el alma.

-POR QUÉ A MI! QUÉ TE HICE!

XXXXXXXXXXXX

Sesshoumaru llegó al apartamento extrañado por que Rin no le contestaba el celular, se abrió la camisa y entró al baño. La encontró tomando una ducha, se desvistió sin hacer ruidos y entró a la ducha abrazándola. Como estaba por completo bajo el agua, no notó nada raro.

-Hola, preciosa…

-Sessh!

Rin se pegó a su pecho abrazándolo con fuerza y entonces, Sesshoumaru comprendió que su preciosa estaba llorando. Le levantó la mirada y la besó tiernamente.

-Qué pasa?

-Me voy a Inglaterra…

-Otra vez? Por qué?

-Perdóname, Sesshoumaru…

-Pero qué pasa? Cuándo vuelves?

-No volveré…

Sesshoumaru cerró el paso del agua y la cargó, la cubrió con una yukata y la llevó a la cama.

-Rin, qué pasa? Hice algo?

-No… yo…

Sesshoumaru decidió esperar a que se calmara antes de continuar interrogándola. La apretó entre sus brazos y ella lloró hasta que no pudo soltar más lágrimas.

-Perdóname… arruiné tu vida…

-Cómo así? No te entiendo…

-En el examen de hoy… la prueba… yo… yo…

-Rin…

-La prueba dice que soy VIH positivo…

-QUÉ!

-Me suspendieron de cirugías y… perdóname…

Sesshoumaru sintió su sangre hervir casi al instante, le reclamaría, pero se detuvo en seco. El reclamarle era un error, uno demasiado grande. No era posible que todo el amor que Rin le profesaba, que había logrado romper la dura coraza que rodeaba su corazón, fuese mentira. Si de algo él estaba seguro era del amor que había entre ellos.

El silencio reinó por unos minutos, Sesshoumaru no hacía nada. Entonces reaccionó, pero no de la manera que Rin esperaba.

-Rin, no es posible…

-E-es que…

-No es posible, yo me hago exámenes cada 6 meses. Hace dos años que no tengo parejas excepto tú, mi último examen fue hacen dos meses… y tú…

-Mucho más de lo que te imaginas… pero es que la tuya salió negativa…

-Es un error.

Rin sabía que Sesshoumaru confiaba en ella plenamente y que nunca dudaría de ella. Ella había descartado esa posibilidad de que Sesshoumaru le fuera infiel.

Sesshoumaru se puso de pie besándola en la mejilla y buscando su celular.

-Vístete, iremos a un laboratorio.

-Pero…

-Me hice el ELISA y el BLOTT. Iremos a un laboratorio ahora!

Rin le obedeció, la calma de Sesshoumaru era anormal y no quería alterarlo.

-Sessh…

-Rin, piensa bien. Eres médico. Cuáles son las formas de contagio?

-Sangre y sexo…

-Si yo me hice las tres pruebas y salieron limpias hacen dos meses y hoy sale otra limpia, yo no lo tengo. Yo no te contagié. Piensa…

-En cirugía! Sesshoumaru! Me corté en cirugía hace tres meses! E-el paciente comenzó a convulsionar y se me resbaló el bisturí…

Sesshoumaru tomó sus llaves y no dijo nada más en el camino. Rin ya no tenía más lágrimas para derramar. Llegaron a un gran laboratorio, apenas entraron, Rin supo que era genético. Sesshoumaru la guió hacia la oficina en el fondo.

-Sesshoumaru!

-Totosai…

-Tengo todo listo.

-Para cuándo lo tendrás?

-Un mes, tal vez menos.

-Una hora…

-Siempre tan desesperado… necesitaré mucha más sangre.

El viejo le sacó a Rin suficiente sangre llenando 4 tubos. Sesshoumaru se hizo la misma pueba.

-Esperen aquí.

Cuando el anciano los dejó solos, Sesshoumaru la abrazó y la besó en la mejilla.

-Si el dice que es negativo, es negativo.

-Sesshoumaru…

-Igual no me importa. Incendiaré tu pasaporte. A mi, no me dejas otra vez.

Rin sonrió.

-Tiene que ser negativo… yo sé que tú no…

-Y el imbécil?

-Quién?

-Yuuji…

-No sé, pero no importa…

-Cómo que no importa?

-Yo nunca me acosté con él…

Sesshoumaru respiró con cierto alivio y la besó en la mejilla.

-Shippo?

-Menos… sólo he estado contigo, Hakudoushi y Jerrod… y esos dos hace más de 5 años, no es posible…

-Rin, fue un error…

-De verdad confías en mí, no es cierto?

-Claro que confío en ti. Acaso tú no?

-No, no lo había pensado… por eso estás tan sereno.

Sesshoumaru sonrió y la besó.

-Quieres ver el laboratorio?

-P-pero…

-Hoy cerré un trato con este laboratorio y financio investigaciones genéticas.

Llegaron al área de pruebas, donde estaba el viejo Totosai.

-Felicidades... estás limpio…

-Eso lo sé, te pedí la prueba de ella!

-Pues ésta es la quinta muestra y no encuentro nada. Ni con reactivos, ni con vacunas, ni nada. Esta bella dama no tiene nada…

Rin abrazó a Sesshoumaru aliviada.

-Ves? Te dije que no tenías nada.

Todo el camino hasta el apartamento, Rin aprovechaba cada oportunidad que tenía para llenarlo de besos. Una vez en el parqueo, Sesshoumaru respiró tranquilo. Rin lo abrazó con fuerza.

-Te amo, Sesshoumaru…

-Vamos a casarnos…

-Claro que sí, mi amor…

-No, hablo de ahora, lo más pronto posible…

-Ya lo sé, mi amor. Le pedí a Sango que nos hiciera la diligencia de la licencia, me la prometió para la semana que viene.

Sesshoumaru la besó en la mejilla. Una vez que bajaron del auto, Sesshoumaru la tomó de la mano y caminaron así hasta el ascensor.

Sesshoumaru estaba sentado en la sala, Rin le pidió que no se moviera. Sesshoumaru fue a la cocina y la abrazó por la espalda, la besó en el cuello.

-Qué haces?

-Tu favorito…

-Preciosa, sé que no estás enferma, pero siento algo en ti…

-Qué sientes?

-No lo sé, pero a veces me marea… sentí esto una vez… pero no recuerdo cuándo ni qué era…

-Fue conmigo?

-No, con Izayoi, la madre de Inuyasha…

-Mi amor, naciste con eso?

-El qué? El saber cuándo la gente se enferma? Pues lo tengo desde que tengo memoria, mi madre decía que es un don, y que se llama empatía.

Sesshoumaru la siguió abrazando. Rin terminó de cortar las frutas y las colocó en un envase. Iba a lavarse las manos, pero Sesshoumaru la detuvo y besó sus dedos, eliminando el rastro del néctar que los bañaban.

-Sesshoumaru, tenemos que hablar…

-Sí? De qué?

-Bebés…

-Estás obsesionada con eso…

-Cómo que estoy obsesionada con eso?

-Ya te dije que sí quiero… y mientras estabas en Inglaterra, tu adorada cuñada me dio un rellenón y hasta cachetada me tocó.

-Y eso porqué?

-Porque no sé cuándo, dije algo que no entendiste y pensabas que yo no quería ni casarme. Cuando mi mayor temor era admitir que te amo, por miedo a perderte.

Rin sonrió y lo besó.

-Éstos son los cambios de los que me hablaste?

-Sí… te amo, quiero casarme contigo y tener muchos hijos. Viviremos en una casa enorme y si me convences, tendremos un perro.

Rin rodeó su cuello con sus brazos y lo llenó de besos sonriendo.

XXXXXXXXXXX

Rin y Sesshoumaru fueron al hospital y le llevaron los resultados del otro laboratorio al jefe de Rin. Conociendo el prestigio del laboratorio, el jefe de Rin le levantó la suspensión y Rin le pidió que la sacara de ortopedia. El viejo asintió y le dijo que se tomara el día, que el día siguiente, empezaría en cirugía general.

Una vez fuera del hospital, Rin complació a Sesshoumaru y se tomaron las vacaciones que no tuvieron en París. Fueron al parque que Rin lo llevó en su cumpleaños y se sentaron bajo el mismo árbol de esa vez.

XXXXXXXXXXXXX

Sango fue a la oficina de Miroku. Él estaba hablando por el teléfono y se notaba bastante molesto, cerró la llamada estrellando el aparato.

-Creo que mejor nos vemos esta noche…

-Hola, mi amor… no, no te vallas. Ven acá?

Sango se le acercó y lo besó.

-Ya sí estoy bien. Dame otro…

Rieron. Miroku le pidió a su secretaria que no le pasara ninguna llamada.

-Qué te pasó? Siento pena por el que tuvo que aguantar tus gritos.

-No lo hagas, son unos incompetentes… oye amor, aún quieres trabajar?

-Claro que sí. Ya la casa está casi lista.

-Quieres trabajar conmigo? Claro, no serás fiscal, pero sí te podrás acostar con el jefe…

-Eres un pervertido!

-Y ahora es que te das cuenta?

Rieron.

-Qué es lo que necesitas?

-Un buen abogado… y tú, mi vida, no sólo eres buena, y preciosa, sino que eres la mejor…

-Está bien, lo haré…

-Bien, hablemos de tus beneficios… tu sueldo, será el mismo que tenías… y… seguro médico, dental y… podrás dormir conmigo…un beneficio reservado sólo para mi esposa y para ti como mí empleada… procuremos que mi esposa no se entere…

-Te voy a demandar por acoso!

-Mi amor!

Miroku la abrazó y la llenó de besos.

-Sabes que soy completamente fiel a ti…

-Pues no parece…

-Nunca tuviste una fantasía con tu jefe?

-Conociste a mi jefe? Mi única fantasía era decapitarlo.

Rieron.

-Entonces? Trabajarás conmigo?

-Sí…

Sonó el celular de Sango.

-Hola…

-Sango, te habla Sesshoumaru…

-Del teléfono de Rin? Pasó algo?

-No. Es sólo que queremos invitarlos esta noche al apartamento a cenar…

-Sí, perfecto…

Sango terminó la llamada con Miroku besándola en el cuello.

-Miroku!

-Con quién hablabas?

-Con Sesshoumaru. Vamos a cenar a su casa…

-Yo tenía planes… pero como quieras…

-Qué ibas a hacer?

-Bañarte en crema batida y luego comerte entera.

Sango rió y lo besó en la mejilla.

-Podemos hacerlo…

XXXXXXXXXXXX

Ya en la noche, Rin se estaba vistiendo. Tenía un vestido de algodón, color azul celeste, que le llegaba poco más arriba de la rodilla. Sesshoumaru salía del baño y al verla, la abrazó por la espalda.

-Te ves hermosa…

-Gracias mi amor…

Sesshoumaru comenzó a besarla y acariciarla y se detuvo de repente.

-Mejor no comienzo algo que no podremos terminar.

-Sesshoumaru!

-Mejor me termino de vestir, no tardan en llegar.

Rin le pellizcó el trasero como forma de venganza.

-Espero que sepas que me las cobraré con creces…

Sesshoumaru la abrazó y le comenzó a hacer cosquillas mientras la besaba en el cuello.

-No! Detente! Ja ja ja!

Se detuvo cuando tocaron la puerta. Rin se arregló el pelo y se alisó el vestido. Fue a la puerta, al abrir, Satoshi brincó a sus brazos, ella lo cargó y lo llenó de besos.

-Hola, mi amor!

Rin saludó a Inuyasha y a Kagome.

-Y tío?

-Está en la habitación.

-Rin, debo decirlo, te ves, preciosa…

-Gracias. Hm! Qué distraída! Quieren algo de tomar?

-Ya si estamos seguros de que aún es nuestra Rin…

Rieron. Rin se puso de pie con Satoshi aún colgado de su cuello. A petición de su insistente sobrino, lo llevó a la habitación. Sesshoumaru se estaba peinando y sonrió al verlos. Rin se acercó y lo besó a la vez que le pasaba el niño a sus brazos.

-Si!

-Qué pasa?

-Van a tener un bebé!

Rin y Sesshoumaru rieron.

-Hoy no, pequeño, hoy no… pero pronto…

-CUÁNDO!

-Cuando? Después de que nos casemos.

-SÍIIII!

Rin los dejó con su alegría y fue a la cocina. Sango y Miroku habían llegado.

-Rin, Kohaku y Aki se disculparon, pero la familia de Aki está aquí y ya tenían planes.

-Sí, ya hablé con Aki.

Después de la cena, cuando todos se marchaban, Satoshi se negaba a soltar a su tío. Así que Sesshoumaru accedió a que se quedara con ellos. Era más de medianoche y Satoshi dormía plácidamente en su habitación, abrazado al peluche de Rin.

Rin salía del baño y no se esperaba que Sesshoumaru la halara por la cintura haciéndola caer sobre él.

-Tengo frío, preciosa…

-Sí?

Rin se volteó quedando de frente a él y besándolo apasionadamente.

-Ahora sí puedes terminar lo que comenzaste?

-Recuerda no gritar… muy duro…

Rin se sonrojó ante la insinuación de Sesshoumaru, que se colocó sobre ella y comenzó a desvestirla mientras recorría su cuerpo con sus manos y su pecho con su lengua. De repente un relámpago, seguido por un estruendoso trueno que estremeció los cimientos de la habitación. Los gritos de Satoshi no se hicieron esperar. Sesshoumaru hundió su nariz en su cuello a la vez que se quitaba para que Rin fuera por él.

Rin volvió a la habitación con el niño aferrado a su cuello y el rostro empapado en lágrimas. Se sentó en la cama mientras trataba de calmarlo.

-Ya cálmate, mi amor. Eso no es nada. Está muy lejos…

Sesshoumaru fue a buscar agua. Se sentó a su lado y tomó al niño en brazos.

-Satoshi… crees que soy fuerte?

-Sí…

-Entonces sabes que no dejaré que nada malo te pase… ni a ti, ni a tu tía, verdad?

Satoshi asintió calmándose un poco. Sesshoumaru le limpió las lágrimas y le dio un poco de agua. Volvió a tronar y Satoshi se aferró a su tío temblando. Sesshoumaru se acostó con él aferrado a su pecho y pasando su manos sobre su pelo.

-Estás con tu tío y tu tía… nada malo te va a pasar…

Rin sonrió y se acostó a su lado, besando a Satoshi en la mejilla.

-Tío te prometió que todo va a estar bien… ahora duérmete, no te llevaremos a la otra cama. Te quedarás con nosotros…

En pocos minutos, Satoshi estaba dormido entre ellos que cruzaban miradas y sonreían. Aún cuando los truenos eran estruendosos, Satoshi se arrimaba a uno de ellos, pero no despertaba. Ahora estaba pegado a Rin, ella lo abrazó y lo besó en la frente. Sesshoumaru cruzó su brazo sobre ellos y la besó.

-Hasta mañana, amor…

-Que descanses, mi vida…

Sesshoumaru despertó con Satoshi pegado a él. Rin no estaba con ellos. Se levantó con cuidado para que no se despertara. La encontró en la cocina. Se acercó en silencio y la rodeó con sus brazos por la cintura y la besó en el cuello.

-Hola, preciosa…

Rin sintió que se derretía al escucharlo usar ese tono seductor.

-Hola, mi amor… cómo dormiste?

-No como quería, pero bien. Y tú?

-De las mil maravillas. Adoro cuando Satoshi me hace cariñitos dormido…

-Ah sí? Y qué cariñitos son ésos? No puedo hacértelos yo?

-Jajaja! Es algo de familia, eso creo, tú también lo haces. Pero a veces bajas mucho la mano y pienso que te estás aprovechando.

-Hm! Entonces tiene que ser cuando hago esto…

Sesshoumaru la abrazó y bajó las manos hasta su trasero apretándolo y recargándola sobre él.

-No! Suéltame! Ecchi! Ah! Itai!

-Solo si me das un beso.

-Si no me sueltas, dormirás solo por un mes!

-Precisa, pretendo casarme contigo en menos de un mes.

-Pues disfruta la luna de miel solo.

Sesshoumaru supo que Rin no bromeaba y la soltó. Ella le dio la espalda enfadada.

-Eres un bruto!

-Rin… preciosa… cariño…

Rin no le hacía caso. Seguía concentrada en sus tostadas y esperaba por su café.

-Mi amor…

Ese tono nuevamente, combinado con las palabras por las que esperó casi toda su vida por escuchar de sus labios. El se acercó deslizando sus manos desde sus hombros hasta su cintura.

-Me perdonas?

-Crees que debería? Me apretaste demasiado, me dolió…

-No era mi intención, estaba bromeando…

Rin se volteó y lo vio a los ojos, rodeó su cuello con sus brazos y lo besó con ternura.

-Sólo porque es la primera vez…

-Te adoro…

XXXXXXXXXX

Habían pasado varias semanas. Rin estaba en su consultorio cuando Kagome la llamó al celular. Se escuchaba angustiada.

-Kagome…

-Rin! Por favor dime que tienes a Satoshi!

-No… qué pasó?

-Alguien se lo llevó, estoy en el colegio. Dicen que lo dejaron ir porque la mujer se parecía a mí.

-Llama a Inuyasha y espéranos ahí. Voy para allá.

-Ya llamé a Inuyasha, llamaré a la policía…

-Kagome…

-Es el hijo de Inuyasha, todo es posible…

-Voy en camino…

Rin cortó la llamada y de inmediato llamó a Sesshoumaru.

-Estoy en una reunión…

-Satoshi desapareció.

-Qué!

-Voy camino al colegio. Kagome me llamó preguntándome por él… la profesora dice que lo dejó ir porque la mujer se parece a Kagome…

-V-voy para allá…

-Sessh…

-Llamen a la policía…

-Ya Kagome va a llamar…

En menos de 10 minutos Rin estaba llegando a la escuela, Inuyasha llegó junto con ella y Sesshoumaru venía atrás. Inuyasha se apresuró a abrazar a Kagome que ya tenía el rostro enrojecido y los ojos húmedos. Cuando Rin y Sesshoumaru se acercaron, Kagome le preguntó a la profesora si no se parecería a Rin.

-No, ya le digo, era idéntica a usted. Sólo que el pelo era ligeramente distinto.

Un policía se acercó y le pidió junto con un dibujante un retrato hablado a la profesora.

-Mire, es el mismo rostro, con la barbilla un poco más puntiaguda y la piel más clara, se ve pálida. Los ojos un poco más oscuros y el pelo completamente lacio. Sin rizos…

-Qué!

-Inu…

-Se parece a ella pero…

Inuyasha y Sesshoumaru cruzaron miradas.

-Busque en sus archivos a Takeda Kikyou…

-Es… amiga de la familia?

-Todo lo contrario, pero se parece a mi esposa… hace unos meses levanté un acta de restricción por acoso.

-Sí, tenemos el récord… Y qué me dice de ella?

El policía señaló a Rin.

-Es mi cuñada… qué insinúa?

-Por favor! Ustedes son los Hamasaki! Cualquiera que se parezca a su esposa es sospechoso.

-Ella es parte de la familia! Le digo que fue esa…

-Ya enviamos patrullas a su casa. Los mantendremos informados. Vayan a sus casas y esperen allí por noticias. Un equipo irá con ustedes por si los secuestradores llaman.

Iban camino a la casa de Inuyasha cuando sonó su celular.

-Bueno?

-Hm! Ya tu voz no se oye tan firme como antes…

-Maldita perra! Dónde está mi hijo!

-Tut-tut-tut! Tú no estás en posición de nada!

-Si algo le pasa a mi hijo te mato con mis propias manos! TE MATO!

-TÚ TE CALLAS! Y le dices al faldero de tu hermanito y la perra de su novia que no vayan a tu casa! Si alguien más llega que no sean ustedes dos, puedes mandar a hacer la lápida con la fecha de hoy. Entendiste!

Se cortó la llamada. Inuyasha se detuvo y se bajó del auto. Más atrás iban Sesshoumaru y la policía.

-Qué sucede?

-Váyanse a su casa. Kikyou lo tiene y me amenazó.

-Y Kagome?

-Quiere que vayamos solos a la casa. Puede ser una trampa pero si no lo hacemos matará a Satoshi.

-Enviaré un equipo…

-No! Si alguien que no sea mi esposa o yo llega a ese apartamento. Mi hijo muere. Esas fueron sus palabras!

-Llame a este número cada 30 minutos. Si no llama, entraremos a la fuerza.

-Bien.

Rin y Sesshoumaru llegaron a su apartamento y simplemente se sentaron al lado del teléfono a esperar. Rin buscó agua para ambos. Pasaron pocos minutos y Sesshoumaru aventó el vaso contra la pared.

-MALDITA SEA!

Rin temblaba, pero no dijo nada. Sabía que todo era producto de la frustración. Ella sentía que el corazón se le debilitaba a cada segundo. La rabieta de Sesshoumaru no la ayudaba, desde que Kagome la llamó y hasta ahora fingía un temple de acero. No se doblegó a las ganas de llorar, de encorvar su cuerpo y quedarse en un rincón llorando hasta que todo pasara. Satoshi no sólo era el hijo de sus mejores amigos. Era parte de su vida desde que nació. Lo amaba como si fuera su propio hijo.

Sesshoumaru se detuvo al verla, con las piernas encongidas y la barbilla apoyada en las rodillas. Se sentó a su lado.

-Rin…

-Déjame…

-Por favor, amor… lo siento… e- es que…

-No te tienes que justificar… yo también me quiero morir…

Sesshoumaru la abrazó besándola en la sien.

XXXXXXXXXXXXX

Inuyasha y Kagome entraron en el apartamento y de la nada algo golpeó a Inuyasha en la cabeza dejándolo inconsciente.

-INUYASHA!

………………

N/a: Con fuerzas sobre humanas logre terminarlo.

Creo que sobra decir que estoy más que feliz por mis 400 reviews!

Y si no lo reflejo es que ando enfermita, pero espero sentirme mejor mañana (ojala)

Bueno, tengo una loma de cosas pendientes aunque no me he mejorado, asi que les dejo el cap para que celebren conmigo.

Las adoro a todas y adoro sus reviews, son mi aliciente para hacer que todo esto funcione.

Muchas gracias por todo su apoyo.

Besos y abrazos

Mizuho