CAPITULO 28: DE MAL EN PEOR.
"Nessy... ¿se pude saber qué haces aquí?" Le dije.
"¿Jay no se alegra de verme?" Me dijo haciendo ojitos de cachorro.
"Pues claro que me alegro, pequeña." Le dije sonriéndole. "Pero es que estoy en el instituto y no te esperaba."
"Jake, creo que deberías ver esto." Me dijo Seth haciéndome mirar a donde estaba mirando para ver a la madre de la criatura mientras Paul y Jared mostraban una actitud un tanto hostil puesto que estaba en el patio de un instituto con posibles lobos en potencia que estuvieran los genes aletargados aún.
"Oh, genial." Afirmé.
"¿Jake, qué ocurre?" Me dijo mi Bella mientras pasaba junto a ellas levantándose para venirme al paso. "¿Es familia tuya?"
"Jake es mío." Le dijo Nessy sonriéndole.
Vale, la cara que puso fue antológica y hasta yo me quedé a cuadros.
"No es lo que piensas." Le dije.
"Es... creo que Kim me llama." Me dijo dándose la vuelta para volver con las chicas, solo que esta vez Embry me miró y fue con ellas mientras Nessy me tiraba de la mano.
"Espera un momento, Nessy." Le dije.
"Eh, tú no escurras el bulto y vamos a alejarnos." Me dijo Jared tirandome del cuello de la camiseta desde atrás.
"Jared, joder." Le dije.
"Vamos Jay." Me dijo Nessy. "Mamá me va a reñir, dile que no me riña."
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Bella)
"¿Estás bien?" Me dijo Kim cuando llegué con ellas. "Ven, será mejor que nos vayamos."
"Vamos Kim." Le dijo Embry cogiéndome de la espalda con un solo brazo. "Vamos a por unas colas."
"Embry." Le llamé.
"Vamos, mujer, yo invito." Le dije. "Aunque creo que tendrás que compartirla, si no no me llegará para la hora de la comida."
Era increible, no podía entenderlo, por más vueltas que le daba a lo que había dicho la niña no podía encontrarle algún sentido bueno que pudiera explicar un malentendido.
La niña había dicho demasiado claramente que Jake era suyo, el problema era qué quería decir con eso. Podría ser que era suyo porque era su hermana, al fin y al cabo solo sabía que tenía 2 hermanas, podía ser que sus padres estuvieran separados y ella al ser la pequeña se hubiese ido con la madre, porque no podía ser una prima o...
"Embry, por favor, dime que no es lo que pienso." Le dije.
"Estoy seguro que no te acercas ni con mucho con lo que sea que pienses." Me dijo.
"Dime que esa niña es... la hermana de Jake." Le dije. "Por favor, dime que sus padres están divorciados y que esa cría es la hermana pequeña de Jake."
"Te mentiría." Me dijo. "Lo siento."
"Embry, no lo estás arreglando para nada." Le dijo Kim. "Tranquila Bella, no es lo que parece."
"Es... solo me quedan cosas malas que pensar." Murmuré.
No, no podía pensar así. Seguro que había alguna opción que se me escapaba, porque no podía tener tan pésima suerte para elegir chicos con los que estar.
Un momento, lo de Jake había comenzado siendo solo algo así como una terapia, por mucho que fuese un buenazo. Eso era, solo podía ser atracción física; el chico estaba como un queso y era divertido y... no, Embry también lo era y él solo era mi mejor amigo.
"¿Qué prefieres, cola o naranjada?" Me dijo Embry.
Dios, si es que... era idiota...
"Vodka." Afirmé.
"Er... creo que una cola." Afirmó pulsando el botón para sacarla. "Tranquilizate, no es nada. Entre esa niña y Jake solo hay... algo así como una especie de..."
"Es una protegida suya." Me dijo Kim mirándole. "No pasa de eso."
"¿Entonces por qué ha dicho lo que ha dicho?" Le dije.
"Pffff..." Dijo Embry. "¡Es una cría!"
"Sí, de edad suficiente para saber lo que dice." Le dije. "Y los borrachos y los niños nunca mienten."
"Pues esta sí." Afirmó Embry. "Bueno, no miente, pero no sabe exactamente lo que dice. Dice que Jake es suyo porque a esa edad son muy posesivas."
"Jo... debería haberme fijado en alguien tan mono como tú..." Me dijo suavemente cogiéndome la lata para echarse un trago corto.
"¿Estos, monos?" Le dijo Kim. "Pues será solo por lo buenos que están, que parecen todos de gimnasio, porque por lo sensibles... Jared aún, pero el resto..."
"Jared no cuenta." Le dijo Embry. "Pero Bella, digamos que voy a aprovecharme de mi rango de mejor amigo."
"¿Hum?" Me dijo mirándome como Kim.
"Tú confías en mí ¿no?" Le dije sabiendo que cavaba mi propia tumba en lo que a posiblidades con ella se refería.
"Claro que sí." Me dijo.
"Bueno, pues confía en mí, Jake no tiene nada con esa niña, es solo una obsesión infantil." Afirmé. "En serio, haz como si no hubiera pasado nada y habla con él para que te diga lo que quieras." Afirmé serio antes de decidir que bastaba de cosas serias y volver a sonreír. "Además, puestos a poner comparaciones, tú estás cien veces más buena que lo que pueda estar esa cría cuando crezca."
"¿En serio?" Me dijeron las dos, Bella confusa y Kim algo alucinada de no creerme.
"Claro." Afirmé aún sabiendo que Nessy podria tener a quien quisiera porque en el futuro sería una de las mejores máquinas de cazar que podría existir y como con su padre, todo en ella incitaría a sus presas a acercarse a ella.
Bueno, al menos había conseguido lo que buscaba, la hice sonreír y como extra, me gané un abrazo, eso sí, de amigos, y un beso en la mejilla.
"Eres adorable, Embry." Me dijo.
"Lo sé." Afirmé bromeando.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Jacob)
"¿Se puede saber qué hacéis dentro de los terrenos?" Le pregunté a Bella con Nessy en brazos y un dolor bastante punzante en el pecho puesto que Bellatrix parecía haberse ido dolída.
"No es mi culpa, Nessy se escapó corriendo al oler vuestro rastro más allá de Forks y el primer sitio que se me ocurrió para venir a buscarla era aquí." Me dijo. "Edward me dijo que si era para recuperar a mi hija no importaría si entraba un momento. Pero parece que se equivocaba."
"No, no pasa nada." Afirmé ablandándome. "Pero no deberíais estar aquí. Estamos en el recreo, tenemos clase. ¿Te recuerdo que aún vamos al instituto?"
"No hace falta." Afirmó para luego mirar y sonreír. "Parece que os va muy bien."
"No podemos quejarnos." Contesté antes de que Nessy me tirase un poco de la mejilla para hacerme mirarla.
"Nessy ha echado mucho de menos a Jake." Afirmó sonriéndome antes de abrazarse a mí. "¿Por qué Jake no quiere que Nessy y mamá estén aquí?. ¿Ya no nos quieres?"
"¡Pues claro que te sigo queriendo!" Afirmé ofendido de que dudase de mí antes de calmarme al recordar la cara de Bellatrix al verme coger a Nessy en brazos y decirle ella lo que le había dicho de que yo era suyo. "Yo también te he echado de menos a tí." Afirmé abrazándola un segundo. "Pero es que no podéis entrar aquí a no ser que sea con uno de nosotros, pequeña. Y ahora estoy en clase."
"Nessy también tenía de esas, pero a Nessy no le gustan." Afirmó poniéndose digna y mirando a otro lado con los ojos cerrados y un gesto de princesa ofendida en la cara que me hizo, cuanto menos, sonreír divertido. "Así que la abuelita ha dicho que ella me dará clase a todo el mundo, porque la abuelita es ahora maestra 'jiluviada'."
"Se dice jubilada, cielo." Le dijo Bella.
"Así que ahora Esme es maestra." Le dije.
"Solo se puede estudiar en casa si el profesor está realmente titulado." Me dijo Bella. "Por cierto, este fin de semana vamos a hacer una pequeña fiesta familiar en casa. Seguro que te gustará."
"El fin de semana, suena..." Dije.
"Creo que el domingo lo tenías ya cogido." Me dijo Jared ocultando una sonrisa.
"Sinceramente no sé quién da más miedo decepcionar." Me dijo Paul. "Si a los Cullen o a Hunter."
"¿Quién es Hunter?" Me dijo Nessy.
"Alguien muy especial." Le dije. "Por lo menos por lo menos... como tú de especial."
"¿Entonces Nessy ya no es tu favorita?" Me dijo haciendo pucheros triste.
"No, claro que sigues siendo mi favorita." Le dije. "Lo que pasa es que... bueno, sois mis dos favoritas, solo que diferente."
Eso hizo que Bella me mirase raro pero Nessy acabó sonriéndome y moviéndose feliz alrededor mío.
"Jake quiere a Nessy... Jake quiere a Nessy..." Canturreaba.
"Pues claro que sí." Afirmé.
"¿Y a mamá también?" Me dijo.
"Y a mamá también."
"¿Y a papá?"
"También."
"¿Y a los abuelitos?"
"También, mujer."
"¿Y a la tía Rosalie?" Me dijo.
"No te pases." Le dije bromeando.
"¿Entonces vendrás a la fiesta de los abuelitos?" Me dijo.
"Claro que sí." Le dije, me moría de ganas de estar con ella de nuevo, el problema era que de pronto me sentí fatal por no poder estar con Bellatrix y debí poner cara rara porque Jared, Quil y Paul se aguantaron la risa. "Pero... solo si no es el domingo. Porque ese día tengo planes."
"¿Algo más importante que venir a ver a mi hija a una fiesta que hacemos la familia?" Me dijo Bella levantando una ceja.
"Tan importante como eso." Afirmé.
"Por fi... por fi..." Me dijo Nessy.
Dios, era terriblemente difícil resistirse a eso. Me moría de ganas de estar con ella un rato, aunque fuese con su familia porque aún era demasiado pequeña para llevármela solo a ningún lado, pero Bella... mi Bella...
Bueno, total el domingo no ibamos a estar solos, solo íbamos a ir a Port Angels, y probablemente al final no pudiésemos estar solos ni un segundo.
Pero seguía siendo un ratito que podíamos estar juntos, aunque... no íbamos a estar solos y...
"A ver, niña, te ha dicho que no puede, ya había quedado." Le dijo Paul haciendo gala de su poca paciencia.
"Los amigos de Jake son malos." Dijo haciendo pucheros. "Jake es malo... no quiere venir a nuestra fiesta..."
"Está bien... iré a vuestra fiesta..." Cedí. "Total, en lo otro íbamos a ir en grupo..."
"En casa, a las 9 de la mañana." Me dijo Bella sonriendo. "Será mejor que nos marchemos ya, cariño." Añadió cogiendo a Nessy de la mano con una sonrisa. "No podemos entrar así como así ¿recuerdas?"
"Hasta luego, Jake, te quiero." Me dijo Nessy saltándome encima para darme un beso fuerte en la mejilla antes de volver con su madre y salir las dos andando deprisa hasta perderse en el boscaje y salir casi volando de allí.
"¡Jake!" Me dijo Quil. "¡¿Se puede saber a qué viene lo de aceptar?"
"Joder, entiéndelo, no puedo ver a Nessy triste." Le dije.
"Y prefieres ver a Bella ¿no?" Me dijo Jared. "¿Te has parado a pensar en qué pasará cuando le digas que vas a pasar de lo del domingo para irte con una cría que ha dicho delante de todo el patio que eres suyo?"
"Nessy es una cría y Bella es más mayor, cuando le diga que si no iba se echaría a llorar..." Le dije.
"Probablemente le hagas a ella daño." Afirmó Paul. "¿Qué? Que me caiga un poco mal y me encante pelearme con ella en lo que sea no quiere decir que la odie. Es casi una más de nosotros."
"Jake, no es por meterme donde no me llaman, pero... ¿tú has pensado cómo se lo vas a decir a Bella?" Me dijo Jared respirando hondo antes de hablar. "Vale que es la mayor y que se supone que debería entenderlo, pero... creo que no sabes lo mal que le va a hacer sentir."
"Oh, por favor." Les dije. "Ya sé que le voy a hacer daño, y me mata, pero no hay manera de que pueda salir de esta sin herir a una u otra, y Bella es más fuerte."
Por algún motivo, Jared y Paul se miraron y Quil sacudió la cabeza.
(Salto espacio-temporal)
"Es... lo siento mucho." Le dije a Bella.
Era extraño, había supuesto que se lo tomaría mejor, pero la tenía delante, con una cara que me dolía verle y con los ojos brillantes.
"Es... ojalá pudiera hacer algo más, pero..." Dije.
"Ah, bueno, no importa." Me dijo sonriendo de nuevo solo que hasta yo podía ver que había tristeza oculta tras esa sonrisa y girándose para darme la espalda y ponerse los brazos tras la cabeza. "Al fin y al cabo solo íbamos a ir a Seattle a pasar el día casi todos juntos. Un plan con ellos suena mucho mejor, tienes suerte."
"Me parece..." Comencé.
"Ah, el timbre." Afirmó. "Será mejor que volvamos a clase. Como lleguemos tarde el profe se enfadará."
"Sí, pero..."
No sé si fui demasiado lento o ella demasiado rápida, pero cuando fue a irse, yo fui a cogerle pero se me escapó por los pelos su brazo y salió casi corriendo para derrapar al frenar delante de la puerta de clase y casi estamparse con Embry y Quil que iban entonces a entrar y bromear algo con ellos haciéndoles reírse y Embry mirarme para lanzarme una mirada un tanto... personal antes de sonreír de nuevo y meterse los tres entre bromas.
En ese momento hubiese querido que me tragase la tierra, pero por desgracia, ni la tierra se tragaba a la gente, ni podía puesto que estábamos en el instituto, así que comencé a andar hasta la puerta y entré justo cuando decían mi nombre al pasar lista.
El resto de la clase noté que Bella parecía un poco distante y cuando yo le decía algo contestaba como siempre y bromeaba también, sin embargo era eso, YO tenía que iniciar el contacto.
Eso pasó en las siguientes horas y para la hora de gimnasia, en vez de jugar como siempre con nosotros alegó encontrarse mal de la tripa y el profesor le dejó irse a casa antes, así que no la vi.
Fue un poco extraño, porque esa hora, mientras jugábamos a futbol, Embry que hizo equipos no me cogió a mí primero como siempre, ni segundo, ni tercero, así que en la cuarta opción fue Paul quien me cogió y Embry no dijo nada como las veces que nos separaban a Quil, él y a mí. Y mientras jugábamos... digamos que el hecho de que casi me volasen la cabeza una vez o que un pase que le intercepté casi me dejase moratón fueron un poco... sospechosos.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Bella)
"Bellatrix, encanto." Me llamó mi abuela. "¿Estás bien?"
"Sí, abuela, solo es un poco de dolor premenstrual." Le dije desde mi cama girándome para darle la espalda a la ventana. "Si me echo una siesta se me pasará."
"Está bien, pero primero ven a comer." Me dijo. "Tu abuelo vendrá en un momento."
"Ahora salgo, un momento." Afirmé.
La verdad es que estaba hecha unos zorros. Lo mío no era fingir lo que no sentía, vale, podía fingir para un buen fin, pero ocultar lo que siento realmente...
Me dolía la tripa desde esa mañana, y a la hora de volver a clase tras el recreo Jake me había dado la puntilla final, vale que igual había sido mi culpa por intentar sorprenderle en vez de ir de frente y decirle la verdad. Pero iguamente me había dolido bastante lo que había dicho. Había decidido retirarse de la 'falsa excursión' para buscar mi coche para apuntarse a los planes que le había dicho la madre de aquella cría. Eso confirmaba mis sospechas de quién era en realidad aquella chica y la niña.
No, Embry me había dicho que confiara en él, que Jake no tenía cualquier relación que yo pensase con la niña.
Pero es que cada vez se confirmaban más mis sospechas y me era más difícil confiar en lo que me había dicho. Al fin y al cabo también era el mejor amigo de Jake y tenía malas experiencias con lo de compartir mejor amigo.
"¿Seguro que estás bien?" Me dijo la abuela cuando salí a ayudarle a poner la mesa.
"Sí, es solo lo que te he dicho." Afirmé. "Esta vez me está dando bastante fuerte..."
"Come bien y luego te daré algo para el dolor." Me dijo. "Esta juventud de hoy en día... si no salieras cada dos por tres por la noche a saber a dónde no tendrías esos problemas."
No me apetecía ni defenderme, además, estaba oyendo la puerta abrirse y supe que era el abuelo que volvía de hacer algún recado.
"Buenos días, familia." Saludó sonriendo y entrando para darle un beso a la abuela y luego otro a mí. "Huy, huy, huy... detecto caras largas por aquí..."
"Buenas tardes, abuelo." Le saludé. "¿Qué tal la mañana?"
"Bueno, no me puedo quejar." Dijo. "Haciendo recados, paseando... por cierto, no te lo vas a creer, pero voy a tener que cambiarle la dieta a pollos, con las cabras se está poniendo cebona ya."
"¿Hace cuanto que comió?" Le pregunto.
"Pues hará ya 4 semanas que se comió un lechón." Me dice pensándolo. "Se lo di el 28 porque estuvo a punto de morder al pony de los Keller, el día ese que se escapó ¿recuerdas? A mí me alertó los relinchos del animal y fue una suerte que no estuvieran los dueños en aquel momento."
"¿Ya lo has declarado en el ayutamiento?" Le dije.
"Aquí no hay de eso." Negó. "Pero avisé en el de Forks para que lo supieran y nos pasaran la ayuda estatal para el cuidado de esta ricura. Que por cierto, estaba ahí hace un momento." Afirmó haciéndome mirar al 'nido' de la pobre en un rincón del salón para cuando llovía y no la teníamos en su recinto del jardín.
"¡Ahhhh, no, fuera, fuera!" Oímos gritar a la abuela.
"Yo voy." Afirmé levantándome para ir a la cocina y ver a la abuela dándole escobazos a la pobre dragoncita y esta mordiéndole la escoba y tirando por lo que la abuela estaba aún más asustada. "¡Llevaros de aquí ahora mismo a esa bestia!"
"Abuela, por dios, vas a ofenderla. Solo está jugando." Afirmé forcejeando con las mandíbulas de la hembra de Komodo que teníamos en casa. "Eso es... buena chica... afirmé acariciándole la cabeza triangula mientras ella sacaba la lengua antes de darme un cabezazo pequeño."
"¡SACAR AHORA MISMO A ESA BESTIA DE LA CASA!" Gruñó la abuela.
"Vamos preciosa, aquí no nos dejan quedarnos." Le dije tirándole del collar-arnés con cascabeles que le habíamos puesto para saber dónde estaba y que además llevaba un localizador por radio tal y como nos habían mandado hacer.
"¿Qué hacía?" Me dijo el abuelo encargándose de Fang y sus colmillitos a los que tenía que hacer una revisión porque parecía que había perdido uno.
"Jugar con la abuela y su escoba." Afirmé tirando de la hembra. "Voy a sacarla fuera y le voy a echar un picoteo para que se entretenga un poco, pero habría que ir pensando en conseguirle el plato fuerte."
"Ya, lo que te he dicho, creo que le pondré una dieta de cabra un par de veces, comienza a ponerse fondoncilla, y eso que come una vez al mes más o menos."
Sonreí sacando al animal de la casa para abrirle la puerta de su recinto y meterla dentro con cuidado para comprobar la temperatura del mini-estanque y ver que estaba templada gracias al sol.
"Bueno, preciosa, ahora quédate aquí tranquilita y no te escapes." Le dije acariciándole y sacándome las rana muertas de biología que había robado del contenedor de clase para echarselas a ella ya que comía presas vivas pero heridas o bien carroña en el sentido de cosas muertas o trozos de carne. "Y sé buena chica."
Era gracioso, muchas veces pensaba que los animales me podían entender y querer mejor que las personas que no fuesen mi abuelo y la abuela, dentro de sus broncas continuas porque no le gustase cómo era.
"La abuela me ha dicho que no te encuentras del todo bien." Me dijo el abuelo cuando regresé dentro y le vi intentando ponerle a Fang una vacuna mientras él se revolvía.
"Sí, pero no es nada raro." Afirmé sacudiendo la cabeza y sujetando a Fang en brazos un poco para calmarlo y esperar que el abuelo le pinchara la vacuna. "¿Para qué es esta?"
"Moquillo." Afirmó. "Pero no nos desviemos, a tu abuela la podrás engañar porque sabe del tema y es posible, pero a mí no. ¿Un día duro?"
"Peor que duro." Cedí. "Pero no se lo digas a la abuela."
"Tranquila, tu secreto está a salvo conmigo." Afirmó. "¿Qué tienes por ahí para mí?"
"Luego te lo doy." Afirmé sonriendo al captar de qué hablaba. "Está en mi mochila, pero hoy son de los del instituto, como no trabajo hasta el año que viene no he visto a Brook y no me ha pasado el contrabando."
"Hum... tendré que pasarme yo esta tarde." Afirmó. "Por cierto, he pensado que hace días que no trasteas en tu moto."
"Hoy no tengo cuerpo para eso." Le dije suavemente. "De verdad, prefiero meterme en la cama y dormirme hasta mañana, porque supongo que no me dejaréis dormirme hasta el próximo siglo, no mejor hasta el milenio que viene."
"Está bien." Me dijo. "Como quieras, pero entonces te quedarás sin ver la superbowl en casa de Billie."
Sí, precisamente allí era al último sitio que me apetecía ir.
"SI eso me dices el resultado en la cena." Le dije mientras la abuela traía el primer plato y se quejaba de que Fang estuviera en mis brazos mientras lo consolaba por el pinchazo y la vacuna.
"Querida... creo que hay que llevar a nuestra nieta al médico." Le dijo el abuelo. "No está bien. ¡Le da igual perderse un partido de la Super-Bowl!"
Vale, el abuelo era único para alegrar a la gente, me hizo sonreír mientras la abuela le reñía por fomentar en mí hábitos típicamente masculinos.
(Salto espacio-temporal)
Toc, toc, toc.
Estaba dormida pero no tan profúndamente como para no poder oír que llamaban a la puerta, así que gemí indicando que me habían despertado y vi al abuelo asomarse por la puerta.
"¿Estás despierta?" Me dijo.
"Ahora sí." Gemí estirándome un poco.
"Tienes visita." Me dijo. "Y es una suerte que tu abuela no esté, se mosquearía un poco."
"¿Hum?" Dije levantándome y metiéndome las manos en el bolsillo frontal de la sudadera 3 tallas mayor que yo que había heredado de mi padre para salir al pasillo e ir al salón esperando ver a Brook para preguntarme algo o pasarme la caja para que la llevase yo al banco.
"Vaya, creo que esto es grave." Dijo Embry.
"¡Por dios!" Dijo Jared obviamente bromeando y haciendo como que se ofendía. "¡Se ha escapado el yeti!"
"Ja, ja, qué graciosos." Les dije. "¿Qué hacéis vosotros aquí?"
"Habíamos oído que no estabas bien." Dijo Seth. "Así que nos pasamos a verte y de paso... tengo que hacer un repaso para literatura. Si quieres puedes ayudarme tumbada."
"Mi cuarto es sagrado, chavales." Les dije bromeando un poco aún medio dormida. "Pero está bien, pero solo porque tienes examen, no me encuentro muy bien."
"Tienes cara de algo que lleva muerto como una semana." Afirmó Embry bromeando un poco. "Aunque tal vez con un cepillo y un poco de agua para despertarte..."
"Pero que graciosos estáis hoy." Les dije. "Esperadme un momento, voy a asearme un poco y a ponerme algo mejor. Como nos quedemos aquí os tendréis que enfrentar a mi abuela y su ataque de que no tengo amigas como debería a mi edad y todo eso."
