AMOR

Capítulo 28

P.d. advertencia este capítulo contiene lemon

No tardo en cambiarse de ropa y arreglarse lo mejor posible, para enseguida salir de casa. aprovechando que nadie la vigilaba tomo un taxi para llegar hasta el lugar donde él la había citado, respiro con nerviosismo al observar aquella casa, no evitando derramar un par de lágrimas.

Había estado tan ansioso desde que recibiera la respuesta afirmativa. Tenía otro ramo de tulipanes y no dejaba de caminar de un lado a otro esperando por ella. Cuando escucho el ruido de un motor, al asomarse la vio parada afuera esperando— Seika...

El taxi se marchó. Observo la casa y a Diamante salir de ella.

—Mi vida —corrió hacia ella abrazándola— viniste mi vida. Te extrañe

—Diamante —murmuró abrazándolo con fuerza— no se me había ocurrido buscarte aquí

—Acabo de llegar mi amor, ven vamos dentro —la cargo para llevarla a la cabaña.

— ¿Dónde habías estado? —la felicidad que experimentaba al verlo era plena e infinita.

—Escondiéndome —dijo al entrar a la casa— tu luces muy bella. Dime el idiota de tu hermano ¿te ha hecho algo?

—No nada, por el contrario —murmuró con una sonrisa.

—¿Sabes lo que haré verdad? —preguntó subiendo a la habitación.

— ¿No dime que harás? —murmuró buscando su mirada.

—Poseerte... —Murmuró abriendo la puerta de la habitación— tengo tanta sed de ti mi amor

Sus palabras la hicieron estremecer por completo, observando la habitación.

—¿Recuerdas las noches que pasamos aquí amándonos? —preguntó recostándola en la cama.

—Quizás debas ayudarme a recordarlas

Sonrió acercándose a sus labios— Te amo Seika, mi vida es tuya —Murmuró besándola profundamente.

Sentir sus labios sobre los suyos era como volver a vivir de nuevo. Lo abrazó hacia ella, buscaría por todos los medios hacerlo recapacitar.

Sonrió mordiendo sus labios suavemente acariciando su cintura— Te hare mía Seika, solo mía, llevarás mi olor en tu piel... —Murmuró lamiendo su cuello.

Gimió cerrando sus ojos— Diamante mi amor —ladeo su rostro para dejar expuesto su cuello.

—Mi vida, no sabes cuánto te extrañé —Murmuró desabotonando su blusa— sentí morir cuando no te tuve, pero ahora, volverás a ser mía

—Si quiero ser tuya. No sabes cuánto ansiaba poder verte de nuevo desde ese día que me dejaste sola en esas cabañas

Había logrado abrir por completo su blusa por lo que al levantarse un poco pudo ver su pecho desnudo— Que hermosa te has puesto mi vida —dijo acariciando suavemente su escote.

—No mientas —murmuró con una sonrisa— no tengo el mismo físico de antes

—¿De verdad? no te creo. Necesito ver —dijo acercándose un poco más hasta lamer su escote— que dulce sabor

—Tú también has embarnecido un poco —respiro profundamente— eso que haces me está haciendo enloquecer

—¿De verdad? porque puedo mejorar —dijo haciendo a un lado el encaje de su sostén sonriendo al ver su sonrosado pezón— tan bella

—Ven bésame como no lo has hecho en mucho tiempo

Sonrió acercándose a sus labios— Di que serás mía por toda la eternidad —murmuró aspirando su aroma.

—Seré tuya por toda la eternidad —murmuró sonrojada. En ese momento su mirada era solo para ella y no había pizca de odio en sus ojos.

Sonrió besándola profundamente invadiendo su boca al tiempo que acariciaba su cintura.

Se abrazó a él buscando acariciar su espalda. Ansiosa por poder sentirlo, el deseo de ser suya, de volver a sentirlo la estaba volviendo loca.

Bajó una mano acariciándola por encima su ropa— Mi vida —Murmuró mordisqueando su labio.

—Diamante —sin dudarlo busco la forma de quitarle esa playera que llevaba puesta.

Sonrió ayudándole— Te estabas tardando mi vida. Que bien se sienten tus manos acariciándome

—Te extrañe Diamante —acariciando su torso desnudo— te extrañe mucho

—Demuéstramelo —dijo sentándose para poder quitarle la falda.

Se incorporó un poco observándolo— Si —se acercó a él para buscar sus labios y besarlo con pasión y con toda esa necesidad que tenia de él.

La abrazó con fuerza hacia él acariciando su cuerpo haciendo que se sentará en sus piernas. Volvió a invadir su boca buscando su lengua y besarla como si fuera una batalla por ver quien besaba a quien.

Sonrió entre sus labios. Había olvidado lo que era estar entre sus brazos. Una batalla infinita y llena de placer, jugaba con su lengua, sin dejarse vencer por él al tiempo que jugaba con su cabello.

Jadeó entre sus labios llevando la mano entre sus piernas. Ansiaba sentir su piel y su humedad y si la conocía tan bien su cuerpo estaría ya ansioso por ser suyo.

Se separó de sus labios. Esa sola caricia la había hecho humedecerse aún más— Diamante

Sonrió recorriendo con lentitud su intimidad— Así me gusta mi vida, dime ¿te gusta esto?

—Si. Me gusta mucho —estremeciéndose ante esa forma que tenia de tocarla, dejando escapar pequeños gemidos.

La miró fijamente sonriendo recorriendo su intimidad hasta poder meter lentamente un dedo en ella— Gime mi vida, hazme feliz

—Tramposo. Me llevas mucha delantera —entreabrió sus ojos en medio de jadeos, sonriendo al ver su semblante.

—Siempre ha sido así mi vida —dijo acercándola del cuello para besar su piel— te rindes ante mí, así como yo lo hago contigo

—Quiero ser tuya y que tú seas mío en este mismo instante

—Sí, lo deseo —dijo poniéndose de pie con ella para dejarla en el piso— ahora déjame desnudarte mi vida. Ansío ver tu cuerpo bello y sensual

—Ya casi terminas amor —murmuró al sentir lo frio del piso.

Sonrió lamiendo su cuello al tiempo que arrojaba la blusa y comenzaba a desabrochar su falda— Tu sabor es tan dulce, tan delicioso —Murmuró acariciando su trasero al bajar su falda.

Sonrió manteniéndose quieta, dejando que fuera él quien llevara el control y disfrutara de ella por completo— ¿Verdad que subí mucho de peso?

—Mmm un poco, pero me gusta. Tengo más que acariciar —Sonrió mordiendo su hombro entreteniéndose en acariciar su perfecto y redondeado trasero.

Cerró los ojos acariciando su espalda desnuda bajando lentamente sus caricias hacia la orilla de su pantalón.

—Ninguna mujer me ha hecho sentir lo que tu mi vida —dijo bajando su prenda.

— ¿Y qué es lo que te hago sentir? —deteniendo sus caricias.

—Que el mundo puede acabar si te tengo a ti —Murmuró tomando su mano para llevarla a su miembro— hazlo mi vida, ansío sentirte mi vida

Subió su mirada hacia él al sentirlo firme— ¿Con cuantas mujeres has estado?

—Pocas, solo para darme cuenta que ninguna me llena como tu mi amor —dijo gimiendo al sentir su mano suave y tersa.

Hizo una mueca— No me agrada que hayas tocado a otras mujeres —presionando su miembro mostrándole que solo ella podía tocarlo así.

Jadeo volviendo la mirada a ella— No seas celosa mi vida. Ninguna se compara contigo, pero de alguna forma debía calmar mis ansias por ti —dijo abrazándola como fuerza para llevarla a la cama— pero ahora me desquitare

Sonrió al sentir el borde de la cama— Diamante, tu eres mío solo mío

—Si mi vida, así como tú eres solo mía —Sonrió tomando sus piernas abriéndolas un poco para acomodarse entre ellas— necesito estar en ti mi amor, ahora

—Te estas tardando demasiado, te necesito —sonrió esperando ansiosa por él.

Sonrió quitando su mano acariciándola para acomodarse jugando con su miembro en su intimidad— Que delicia mi amor, tu humedad es maravillosa

—Diamante —abrió aún más sus piernas. Al sentirlo de esa manera no evito gemir aún más.

—Seika —poco a poco entro en ella admirando su rostro— que delicia... —jadeó al sentir su interior húmedo y cálido recibiéndolo de una forma maravillosa.

—Diamante mi amor —sus jadeos comenzaban a sentir más profundos e intensos— sí, me estas volviendo loca. Te extrañaba —en cierta forma sentía un poco de dolor por lo que lagrimas se apoderaron de ella.

—¿Estás bien? —preguntó deteniéndose un poco— ¿qué te ocurre?

—Continua —respiro profundamente— es solo que, bueno yo no lo había hecho desde esa última noche en que estuvimos juntos

Sonrió acercándose a sus labios— Es un placer volverte a robar tu virginidad —Murmuró besándola profundamente introduciéndose más en ella.

Correspondió a sus labios, recordando cómo había sido su primera vez, sonriendo aún más— Te amo

—Te amo —Murmuró saliendo de ella en medio de un gemido— siempre has sido deliciosa mi vida. Te amo, te amo Seika

Acaricio su mejilla— Te extrañe mucho

—Y yo a ti mi amor —dijo volviendo a entrar en ella esta vez un poco más rápido.

Se aferró a su espalda arañándolo un poco, dejando escapar un grito apasionado— Si así. Sabes cómo enloquecerme Diamante, mi amor, mi caballero

—Mi vida, mi único amor —jadeó apoyando las manos en la cama para empezar a embestirla cada vez más rápido.

Se acercó a morder su cuello atrayéndolo aún más hacia ella.

—Olvidaba que te gusta dar guerra cuando te poseo —Murmuró mordiendo su labio embistiéndola cada vez más rápido y fuerte— que delicia

Grito aún más abrazándolo con sus piernas— Diamante, Diamante

—Si mi vida, así. Devuélveme la vida en tus brazos —dijo embistiéndola con fuerza quedándose en su interior un instante— te amo Seika

Cerró los ojos respirando con dificultad. Sabía que no tardaría en explotar para él— Diamante te amo

Se inclinó besando su cuello, lamiéndola— Quiero que grites como lo hacías mi vida —dijo retomando sus movimientos cada vez más rápido y fuerte haciéndola jadear.

Volvía a grita ante sus embestidas fuertes y apasionadas— Si así mi amor me gusta dame más. Dame todo de ti —sus jadeos iban incrementando cada vez más hasta el punto que dejo escapar un grito aún más intenso, explotando para él.

—¡Seika! —grito su nombre al estallar dentro de ella de una forma que se había contenido con otras mujeres, pero que con ella era imposible. Deseaba que llevara su aroma, su esencia en ella— mi vida —lentamente se fue recostando a su lado abrazándola hacia él— mi vida, no sabes cuánto te extrañe

Jadeaba, había disfrutado mucho ese momento— Diamante...

—Mi vida, me has devuelto todo —jadeaba aun besando su frente.

Cerró los ojos refugiándose en sus brazos— Y tú a mi Diamante. Te extrañe mucho ¿por qué no habías aparecido antes?

—Tenía que ocultarme, además intente enviarte otros mensajes, pero estabas muy vigilada —dijo acariciando su espalda.

Cerró los ojos aspirando su aroma— ¿Y cómo lo conseguiste hoy? porque seguro en cuanto vean las flores y las notas sabrán que estoy contigo

—No lo pensé —sonrió sutil abrazándola un poco más— pero no importa, si comienzan a buscarte te secuestrare. Huiremos

Un sonrojo asomo por sus mejillas— Si vine por mi cuenta no se puede llamar secuestro

—Eso es aún mejor, pero Seika, no quiero perderte. Así que no te dejare tan fácilmente ¿lo entendiste? eres mía, solo mía y más te vale que alejes a ese tipo que fue contigo al concierto. No lo quiero a tu lado

— ¿Te refieres al doctor Azuma? —subiendo su mirada hacia él con una sonrisa traviesa.

—Así que doctor. Bueno no importa, no lo quiero a tu lado —dijo tomando su rostro— eres mía y así será siempre

—Soy tuya. Él solo es mi neurólogo

Enarco una ceja— Más le vale que no se haya enamorado de ti

—No. Solo le llamo la atención mi caso. Después de cinco años en coma y despertar sin ninguna consecuencia salvo mi falta de memoria que he ido recuperando, quisiera decir que poco a poco pero no ha sido así

La abrazó besando su frente— Eso es algo que jamás le voy a perdonar al idiota de Seiya. mantenerte oculta, hacernos creer que estabas muerta —Dijo con coraje— pero no te preocupes mi vida, yo te voy a proteger ahora

—Lo hizo para protegerme —acurrucándose entre sus brazos— te equivocas la culpa fue mía. Hice una rabieta y salí corriendo, y si no hubiera sido por él que salió detrás de mi e intento protegerme no hubiera estado en coma si no muerta

—No trates de defenderlo —dijo con seriedad— y no hablemos de él —la tomó de la barbilla— pronto estaremos juntos por toda la eternidad mi vida. Eso es lo único que debe importarte

—Diamante por favor —murmuró al ver el odio en sus ojos.

—Shhhh... —coloco un dedo sobre sus labios— solo tú y yo por toda la eternidad —le sonrió acercándose a sus labios— te hare mía nuevamente ¿estas conforme con eso?

Asintió con la mirada. Debía ir poco a poco ya que veía sería muy difícil que él entendiera. Después de todo era su culpa que lo odiara tanto.

X-X

La película había terminado justo cuando escucho el motor de un auto. Rápidamente bajó de la cama y corrió al balcón sonriendo al ver a su papá bajar del auto— ¡Papi! —grito emocionada dando pequeños saltitos— papi

Seiya bajo del auto sonriendo al ver a la pequeña en la ventana saludándola.

Serena sonrió al escuchar el entusiasmo de la niña por lo que se levantó de la cama para asomarse junto con la niña.

Saco unas bolsas de regalo, para entrar a la casa seguido de Nephrite que en esta ocasión lo había acompañado.

—Te fuiste solo un día y la niña esta como si no te hubiera visto en meses —dijo divertido al ver que seguía brincando.

—Imagínate como estarán Serena y Molly

—Igual que nosotros —dijo sonriendo— ¿vas a ir a la oficina o ya hasta mañana?

—Yo creo que ya mañana, ya es un poco tarde

—Bien, entonces ordenare que preparen una deliciosa cena. Iré con Molly ¿necesitas algo?

—No amigo ve a descansar, te hace falta

—Gracias, nos vemos en la cena —sonrió llevando también una bolsa de regalo.

—¡Papi! —grito la niña que bajaba con cuidado las escaleras.

—Hola pequeña —sonrió abriendo sus brazos para cargarla.

—Te extrañe papi. Me porte bien —dijo abrazándolo con mucho cariño.

—Hizo todo lo que le pediste, sobre todo que me cuidara —dijo Serena que también bajaba las escaleras.

—Eso merece un gran premio

—Premio... —murmuró la niña sonriendo.

—Pensé que llegarías más tarde. Espero que no te hayas venido a toda velocidad

—Yo quería llegar más temprano, pero Nephrite no me dejo manejar

—Ah entonces debo agradecerle a Nephrite. No me gusta que manejes tan rápido y menos en carretera —se acercó a él dándole un beso en la mejilla— ahora si bienvenido amor

—Ya me iba a quejar que no me dabas mi bienvenida

—No son necesarias las quejas amor, creo que alguien está impaciente —dijo al ver a su hermanita asomándose en las bolsas de obsequios.

—Vamos a la recamara —sonrió divertido— ¿y Seika?

—Mmm la verdad es que creo que salió. Dijo que venía más tarde, pero se fue sin seguridad

— ¿Que? ¿cómo que se fue sin seguridad? —murmuró preocupado de que algo le hubiera pasado.

—Es que salió de prisa, pero no creo que tarde. Quizá podrías usar el GPS de su celular

—Esa es una buena idea, que bueno que instalaste esa aplicación en su celular

—Eres muy despistado mi amor. Anda vamos a la habitación. Quizá se fue de compras, ya que últimamente lo hace

—Aun así, no debió salir sin seguridad alguna

—Sabes que no le gusta. Quizás podamos alcanzarla

—Si —entro a la recamara, para poner a la niña sobre la cama.

—Regalos, muchos regalos papá —dijo hincándose en la cama para abrir una de las bolsas.

—No te preocupes amor. Entiendo que te mortifique su seguridad, pero supongo que también ya se fastidio de estar encerrada —dijo sentándose en la cama.

—Al menos debió avisar y que alguno de los guardias la llevara —saco su celular para rastrear su ubicación.

—Ella estará bien. Te lo puedo asegurar —dijo colocando la mano en su hombro.

—Qué raro, marca que está en casa —murmuró observando su ubicación.

—Tal vez olvido el celular. No está acostumbrada —dijo suspirando, no había querido preocuparse, pero ahora ya lo estaba.

Suspiró dejando el celular de lado.

Se recargo en su hombro— Tranquilo, seguro no tarda en llegar

—¿Chibi? —murmuró asomando la cabecita entre ambos sonriéndoles.

Sonrió a la pequeña— Creo que ya abrió todas las cajas de regalo

—Si eso me temo —sonrió observando todo el contenido de las bolsas en la cama— ¿y que era para pastelito? porque ya vi algo que es para mí

—Para pastelito es este —tomo un pequeño vestido de color blanco— para cuando nazca

Sonrió tomando el pequeño vestido— Es tan tierno, será todo un angelito. Gracias amor, se verá muy linda —dijo colocando el vestido por encima de su vientre.

Sonrió ligeramente— Para Chibi Chibi es esta linda muñeca

—Gracias —murmuró la pequeña abrazando la muñeca levantando la cabeza— tía, tía Seika —nuevamente corrió al balcón agitando su manita.

Se puso de pie para acercarse a la ventana observando a su hermana entrar.

—Ves, ya llego y se ve muy bien. Se ve contenta —dijo asomándose.

—Si bastante —murmuró con ciertas sospechas ya que en el camino se había sentido extraño.

—¿Piensas decirle algo? quizá solo fue a divertirse un rato —dijo observándola entrar a la casa.

—Hablare con ella, esperen aquí ¿sí?

—De acuerdo, solo no te molestes con ella —dijo besando su mejilla— por cierto, esta noche Chibi Chibi dormirá en su habitación. Así que te estaré esperando ya sabes para que

Sonrió un tanto sonrojado más al ver la mirada de la pequeña.

—¿Chibi? —murmuró la niña sonriendo— mi cama, mi cama

—Así que señor Kou, espero no venga muy cansado de ese viaje

—Bueno quizás un buen baño me ayude a relajar —poniéndose de pie— claro que será después de la cena

—Por supuesto amor. Ahora Chibi Chibi vamos a guardar todo esto y luego bajamos a cenar y usted señor Kou no se tarde y no regañe a su hermana ¿de acuerdo?

—No prometo mucho —murmuró ligeramente pues una que otra discusión con su hermana no habían hecho falta.

Suspiró negando— Anda no te tardes. Te esperamos abajo y si la regañas entonces no habrá postre para ti

—Eso es trampa

—No lo es —sonrió tomándolo del rostro— dejarte sin comerme, eso sí es trampa. Anda no tardes, te amo. Vamos Chibi Chibi hay que guardar tus juguetes —dijo a su hermanita una vez que volvió con ella a la cama.

—No tardo —murmuró con una sonrisa, para ir al encuentro de su hermana.

Al subir las escaleras no evito suspirar profundamente. Había sido una tarde maravillosa en brazos de su amado Diamante y ahora no podía dejar de sonreír.

—Hola, veo que vienes muy contenta —murmuró unos escalones arriba.

—Ay me asustaste. Si, vengo muy contenta —dijo sonriendo para terminar de subir— llegaste temprano

—Pude haber llegado más temprano pero no me dejaron conducir ¿quieres contarme?

—Mmm no es nada en particular. Solo fui a dar un paseo

—Pero ¿por qué fuiste sola?

—Lo siento hermanito. Es que necesitaba un poco de aire fresco. Solo fue un par de horas ¿me perdonas? —sonrió abrazándolo— que guapo estás hoy

—Al menos debes avisarme ¿sí? me preocupa que te pueda pasar algo

—Está bien, te avisare cuando salga —sonrió besando su mejilla— ¿vamos a cenar? muero de hambre

—Si vamos a cenar. Por favor Seika no salgas sola, lleva de menos al chofer o un guardia. Moriría si te pasara algo hermanita

—Está bien hermanito, pero ya quita esa cara. Estoy bien y mucho mejor que cuando te fuiste —le sonrió aún más abrazándolo— por cierto ¿me trajiste algún obsequio?

—Ya sabes que sí. Te la daré enseguida, lo deje en la habitación, aunque la traviesa de Chibi Chibi abrió todas las envolturas

Sonrió divertida tomando su mano— Esa pequeña es muy traviesa. En la mañana desperté y ella estaba acostada conmigo y según la dejé con Serena

—Si es bastante traviesa. Al menos ya puse protección en las escaleras para que de noche no se caiga si es sonámbula

—No es sonámbula. Creo que se despertó, no vio a Serena y se fue conmigo. Ya ves ahora que Serena se levanta temprano a hacer sus ejercicios matutinos, todo por un embarazo sano

—Aun así, no me quiero arriesgar

—Está bien, vamos a cenar y luego supongo que querrás estar por fin a solas con tu esposa. Yo cuidare de Chibi Chibi

Sonrió asintiendo bajando con ella a la sala— ¿Y esas flores?

—Son mías. He pedido que me traigan flores cada ciertos días. Son mis favoritas ¿crees que deba pedir unas también para Serena? quizá enviarlas en tu nombre. Eso sí sería muy romántico —Dijo sonriendo.

Enarco una ceja extrañado— No, prefiero ir a comprarlas y traerlas yo mismo

—Bueno, era una sugerencia —dijo encogiéndose de hombros— a mí me van a alegrar los días, seguro se los alegraría a ella también ¿no crees?

—Sí, pero me gusta más ver su reacción al recibir las flores

—Ay hermanito ¿cuantas veces le has regalado flores? y se sinceró —Dijo acercándose al comedor— no eres nada romántico, bueno salvo cuando cantas o compones

—Pues sí, pero si le doy flores siempre ya no tendré pretexto para que me perdone cuando peleamos

—Siempre habrá joyas, viajes, ropa y noches intensas de pasión —dijo de forma pícara.

—Mmm pero las flores le gustan más que las joyas. Una vez rechazo una de las costosas joyas que compre para ella y casi no las usa

—Mmm si es verdad. No se quita esas pequeñas estrellas de aretes. Ella es muy sencilla, por eso es que te gusta ¿verdad? pero tiene un toque algo elegante

—Sí, así es y los juegos costosos que le compre no les hace mucho caso. Se los llega a poner, pero sé que no le gustan

Sonrió tomando asiento— Eso prueba que no se casó contigo por interés, eso me gusta —dijo mirando hacia la escalera donde ella bajaba de la mano de Chibi Chibi que iba cuidándola.

—Si lo sé —sonrió ligeramente— su principal motivo es esa pequeña y claro está yo

—Vanidoso —Murmuró con una sonrisa— además de la pequeña Hotaru, que no entiendo ¿por qué le dice pastelito?

—Es un pastelito en el horno se está cociendo y en parte es por su afición al pastel

—Ya estamos aquí —dijo Serena al llegar al comedor— tengo hambre y pastelito quiere pastel

—Papi —la niña se soltó para ir con él— me portare bien, cuidas a Serena ¿verdad?

—Claro pequeña cuidare de Serena confía en mí que lo hare muy pero muy bien

Serena sonrió un tanto sonrojada al notar su mirada— Seiya siempre me cuida y hoy lo hará con más entusiasmo

—Hola muy buenas noches —sonrió Molly al llegar al comedor sujetando la mano de su amado Nephrite.

—Hola... —Sonrió al verlos, más a su amiga que estaba más que feliz— ¿ya podemos cenar? tengo mucha hambre, podría comer una pizza entera

—Si la cena ya está lista —sonrió Molly tomando asiento— es raro no tener la presencia de Amy. Se le extraña

—Sí, la extraño mucho, pero creo que por fin iba a tener el trabajo soñado al lado del doctor Azuma

—Si desde el día del concierto no se han dejado de ver —murmuró Seika dando un sorbo a su limonada, recordando a su amado celoso por la presencia del doctor.

—Creo que pronto tendremos que prepararnos para una boda —dijo Serena sonriendo extendiendo la mano hacia su esposo— ¿no lo creen?

Seiya sonrió mientras comenzaban a servir la cena— Ya lo creo, el doctor Azuma no se despega de ella por nada del mundo

—Hacen una linda pareja —dijo Nephrite ayudando a su prometida a tomar asiento— quizá sea cierto y se casen pronto

—Yo me caso también —dijo sentándose en la silla colgando sus piernitas.

— ¿Chibi Chibi? —Seiya volvió su mirada a la niña— para que tú te cases tendrá que ser hasta dentro de cincuenta años

Hizo un puchero— No...

—¿Por qué tiene que esperar tantos años? yo me case muy joven a mis veinte

—Claro que si, mmm bueno al menos treinta años

—Ah creo que eres un papá muy celoso —dijo Nephrite— no imagino como te pondrás con Hotaru, te pondrás peor

—Hotaru no deberá casarse hasta después de diez años después de Chibi Chibi

—Oye, oye, que celoso eres. Entonces me casare contigo hasta que cumpla treinta y cinco —dijo Serena muy seria y determinada.

—Pero tú ya estás casada conmigo bombón

—Aun no del todo —dijo Seika sonriendo— falta la boda religiosa y creo que a esa se refiere

Hizo un puchero— No se vale si me amenazas así

—Debo recordarle señor Kou, que usted es mucho más grande que yo, yo que soy una indefensa criatura inocente y pura —dijo haciendo un pequeño puchero.

No evito soltar una carcajada, al ver su pequeño drama—Si, si claro que pequeña

—Oye —dijo haciendo una mueca— soy más pequeña que tu

Los demás no evitaron reír de igual forma, divertidos ante sus ocurrencias.

—Ya te dijeron viejo —dijo divertido Nephrite.

Hizo una liega mueca— Te recuerdo amigo que estas exactamente en la misma situación que yo —observando a Molly— ya que somos de la misma edad

—Pues yo no veo que Molly se queje de mi edad, como tu esposa —dijo abrazando por los hombros a su prometida— mírala, ya inflo las mejillas. Se está conteniendo de respirar, se está poniendo morada

Miro a su esposa— ¿Si la pico saldrá volando como un globo? —tomando un tenedor para picar su mejilla.

—No papi, Hotaru no quiere volar —dijo la niña tomando su mano— quiero pastel

Sonrió divertido— Pero Serena si quiere volar

—Ya déjame —dijo Serena ocultándose tras su hermanita— mejor danos pastel. Si eso una rebanada enorme de pastel

—Pero no has comido —sonrió ligeramente— si no comes no habrá pastel

—¿Por eso hoy comeremos pura ensalada? —pregunto Seika sonriendo— yo quiero un buen filete de hecho sin ensalada

—Seika la carne de noche es muy pesada

—Ay de acuerdo, pura ensalada entonces y desde mañana iré al club. Necesito hacer ejercicio para lucir aún más bella —dijo sonriendo.

Mantuvo la mirada en su hermana— Si eso te ayudará. Solo no salgas sin protección

—Sí, no te preocupes —Sonrió tomando un poco de agua.

—¿Y yo también puedo ir? —pregunto Serena— el doctor dijo que podía hacer un poco más de ejercicio y así llevare a Chibi Chibi a clases de natación ya que le gusta estar metida en la piscina

—Claro y también Molly si lo desea quizás a nosotros también nos haga bien ir Kevin —sonrió feliz ante la idea.

—Creo que por fin se van a usar esas fabulosas membresías del club —dijo asintiendo— nos hará mucho bien a todos, así que iremos a ejercitarnos un poco

Seika suspiró con una ligera sonrisa. Tendría que ver la forma de escaparse para ver a su amado sin ser descubierta aún.

X-X

Después de una cena muy sana a su parecer y de una rebanada diminuta de pastel ya se encontraban ahora en la habitación. Aunque a decir verdad se sentía un poco nerviosa, pero quería darle un pequeño obsequio a su esposo.

—Está listo el baño, no te tardes ¿de acuerdo? —dijo acercándose a él con una afelpada toalla.

—No tardare —sonrió tomando la toalla— pero creí que me acompañarías a tomar una ducha

—Me encantaría mi amor, pero si lo hago no podrás recibir tu obsequio y necesito alistarlo. Sé un buen niño y ve a darte un baño. Aquí te esperare y no me encontraras dormida

Hizo un puchero— ¿Es tu venganza?

—¿Por pinchar al globo? —sonrió divertida— no mi amor, a menos que... —dio un pequeño paso hacia atrás llevando las manos al costado para bajar el cierre de su vestido.

— ¿A menos que? —manteniendo la mirada fija en ella.

Sonrió bajando el cierre de su vestido dando la vuelta para darle la espalda— Que quieras tu obsequio ahora —dejo caer su vestido quedando en una lencería bonita, pero nada con lo que había pensado lo complacería.

—Mmm que buen obsequio —se acercó abrazándola por la espalda besando su cuello— me gusta

—¿Que tanto? —preguntó ladeando la cabeza.

—Mucho —pegándola hacia él para que sintiera su miembro aun sobre su pantalón.

Sonrió tomando su mano— Es un gran halago —murmuró haciendo que la acariciara en el pecho.

Presiono sus senos con esa misma mano mientras con la otra bajaba el tirante de su sostén lamiendo su hombro.

—Quería ponerme muy bella para ti, porque esta noche será como nuestra noche de bodas que no tuvimos —murmuró soltando su mano.

—No lo necesitas. Ya eres muy bella —haciéndola girar para quedar de frente a ella.

Sonrió mirándolo fijamente— Pero siempre quiero estar bella para ti mi amor —Murmuró llevando las manos a su espalda y soltar su sostén dejándolo caer.

—Lo eres —dijo soltando el listón que sujeta daba su cabello sonriendo al ver como este se esparcía sobre su hermoso cuerpo.

—¿Sabes? —sonrió desabotonando la camisa con lentitud— me siento un poco nerviosa

— ¿Por qué? —acariciando su rostro apartando unos mechones de cabello.

—Porque es la primera vez que estaremos juntos siendo marido y mujer —murmuró suspirando al ver su perfecto torso— haremos el amor

—Si lo haremos. Podre tenerte por completo entre mis brazos después de mucho tiempo

—¿Te parece que fue mucho tiempo? —preguntó acariciando sus hombros para quitarle la camisa.

—Si fue mucho tiempo —dejo escapar un pequeño jadeo.

Sonrió al ver el efecto que tenía en él— Una eternidad —murmuró besando suavemente sus pectorales— por fin podré tocar las estrellas en tus brazos

Sin dudarlo la atrajo hacia él besando sus labios con intensidad.

Suspiró entre sus labios rodeando su cuello. No es que no la besara de esa forma antes, pero ese instante ese solo beso le supo a gloria.

La aprisiono entre sus brazos haciendo ese beso aún más intenso y apasionado.

Jadeó al sentir su miembro. Podía sentir como la deseaba y ahora no solo sería un pequeño momento de compensación, ahora se entregaría con todo a él.

Bajó las caricias hacia su cadera jugando con su prenda íntima. Sabía que debía ser cuidadoso, pero no podía contener sus deseos por tenerla.

—Te amo —murmuró entre sus labios— te necesito mi amor, te necesito tanto, tócame por favor

—Y yo a ti te necesito —acariciando su espalda, bajando sus besos por su cuello gimiendo al aspirar su aroma— que delicia

Suspiró ladeando la cabeza, sus palabras, sus besos, todo en ese instante la estaban volviendo loca— He esperado mucho para ser tu mujer

—Tu eres mi mujer —bajando sus besos por el cuello hacia sus senos los cuales acaricio y beso con delicadeza.

Sonrió mirando como disfrutaba de ella en ese instante— Sí, soy tuya, solo tuya mi amor —murmuró acariciando su cabello— quizá quieras disfrutarlos ahora que aún son tuyos

—Si porque después Hotaru no me dará permiso

Sonrió mordiéndose el labio— Puedes probarlos mi amor, ansió por sentir tus labios

Subió su mirada hacia ella sonriendo, dándole una pequeña lamida a uno de sus senos.

—Amor —murmuró en medio de un pequeño jadeo— si sigues así, tocare las estrellas antes de tiempo y creo que querrás sentir que tan rápido llegare al cielo —dijo al sentirse más húmeda para él.

—Si yo también deseo poder tocarlas —con lentitud la llevo hacia la cama recostándola.

Suspiró dejándose consentir por él— Creo que a ti te gusta mucho dejarme desnuda en tu cama —murmuró observándolo— no me dejaste continuar deleitándome de ti

—Shh tú te has deleitado mucho de mí, ahora es mi turno —quitándose el pantalón para quedar completamente desnudo.

Fijó la mirada en él recorriendo su cuerpo, fuerte, atlético y su virilidad que la hizo sonrojar— Que apuesto es mi esposo

Sonrió acercándose a ella abriendo un poco sus piernas llevando la mano a su intimidad.

—Seiya... —jadeo echando la cabeza hacia atrás— me gusta sentirte

Metió uno de sus dedos observando su rostro sonriendo aún más— Me gustas mucho bombón

Gimió aún más sintiendo que su cuerpo la traicionaba al dejarle saber lo mucho que le gustaba— Seiya...

Se acercó excitándose aún más hasta rozar su intimidad con su miembro. Gimió al sentir esa calidez invitándolo a entrar en ella.

Se abrazó a él enterrando sus uñas— Mi amor, si, así te extrañe tanto —ahogo un gemido al sentirlo en ella. La espera había terminado y ahora se sentía completamente feliz de estar a su lado, de amarlo y entregarse a él por esa y muchas noches más.

Gemía al entrar aún más en ella. Sentía que explotaría mucho antes pero ese placer que sentía al estar con ella, al poder sentirla de nueva cuenta entre sus brazos era algo que no podía controlar.

No había pasado mucho tiempo entre sus brazos cuando lo sintió estallar en ella. Tan solo disfruto de ese instante, quizá era la gran necesidad que tenia de estar con ella que todo fue tan rápido. Tan solo lo abrazo besando su cabello— Creo que será bueno que ahora vayas a darte ese baño, mañana tienes que trabajar

Respiraba un tanto agitado ocultando su cabello entre su cuello dándole pequeños besos— ¿Te bañarías conmigo?

Asintió— Tan solo iré por un poco de agua. Olvide tomar mi vitamina ¿puedes ir preparando el baño? seguro ya se enfrió el agua

—Serena te amo —murmuró al sentir que por alguna razón ella quería alejarse de él.

Sonrió sutil dándole un pequeño beso— Yo también te amo. Solo iré por mi vitamina, no tardare

—Está bien. No te tardes —suspiró saliendo de ella para ponerse de pie. Ya que, aunque había terminado no se había movido.

Asintió observándolo un instante— No tardare —se puso de pie tomando una bata para cubrirse. No es que no hubiera sido agradable, claro que lo era, pero no era lo que tenía pensado para esa noche. Además, esas cosas no le habían pasado con Seiya, tal vez con Andrew una que otra vez, aunque sabía que esas cosas pasaban— bueno Serena, no fue más que una noche más, así que no pasa nada —se dijo a si misma al tomar un vaso y servirse un poco de agua— habrá muchas noches más

— ¿Problemas en el paraíso? —murmuró Seika sentada en la mesa comiendo un filete.

—Seika —murmuró asustada volteando a verla— ¿Qué haces aquí y a oscuras? —pregunto encendiendo la luz— no deberías estar comiendo a estas horas

—Lo siento es que tengo mucha hambre, no le digas a Seiya —murmuró con una sonrisa.

Sonrió sutil— No te preocupes no le diré, pero ya no comas más. No vas a poder dormir

—Ya casi acabo —sonrió llevándose un bocado a la boca.

—De acuerdo, mañana comeremos pura ensalada ¿sí? —sonrió sutil— ahora descansa

Hizo una mueca— ¿Bueno que tal un filete de pollo?

—Mmm de acuerdo, pero sin aderezos ¿a qué hora piensas que nos vayamos al club?

— ¿A las diez estará bien?

Asintió— De acuerdo. Nos vemos en la mañana entonces, descansa y ya no comas más

—No tranquila, pero dime ¿estás bien?

—Sí, bueno no sé, ha sido una noche extraña, eso es todo —sonrió sutil— creo que me emocione de más

—Ya entiendo. No fue lo que esperabas o tenías planeado

Suspiró bajando la mirada— Es que había sido ya mucho tiempo sin que estuviéramos juntos, pero creo que los dos estábamos muy ansiosos —se encogió de hombros— supongo que hay muchas parejas que eso les pasa

—Ven siéntate y cuéntame quizás pueda aconsejarte

Tomo asiento— Es que me da un poco de pena contarte, porque pues es tu hermano y son cosas intimas —dijo bajando la mirada.

—Pero también somos amigas ¿no? si me cuentas te contare un secreto y espero quieras ayudarme

Suspiró profundamente— De acuerdo, bueno, es que hoy era la primera vez que íbamos a estar juntos. Bueno que estuvimos juntos, pero hoy fue, muy, muy rápido ¿me entiendes? ni siquiera lo pude disfrutar por completo

—Ya entiendo. Esperabas más de lo que según he escuchado él puede hacer

Enarco una ceja— Bueno es que, el sexo con él siempre ha sido increíble y yo pensé que hoy por ser la primera vez después de varios meses que sería aún mejor y fue muy... rápido. Seguro ahora ya se ha quedado dormido

—Ay Serena seguro Seiya se contuvo por mucho tiempo de no tenerte. Quizás debió ser aún mejor, pero —observo el vaso con agua— seguro era tanta su ansia que no pudo contenerse. Llego a pasarme una que otra vez —murmuró sonrojada.

—¿De verdad? —pregunto interesada— ¿con tu novio? ¿y le dijiste algo? porque yo no le quiero decir nada a Seiya, me da pena

Sonrió recordando esa tarde— Digamos que soy un poco berrinchuda, pero al verlo entendí su enorme deseo por tenerme así que no pude enojarme con él y Seiya se ha estado conteniendo mucho y sobre todo no ha buscado otras mieles para saciarse. Quizás ahora que exploto el volcán puedas disfrutarlo aún mas

—¿De verdad crees eso? decidí bajar para que no notará nada extraño, aunque creo que si se dio cuenta

—Seguramente. Quizás no fue la noche indicada o el momento. Los vi a ambos muy ansiosos por estar a solas. Seiya estaba nervioso

—Yo también lo estaba. Era nuestra primera noche como marido y mujer. Ansiaba estar con él, lo he extrañado mucho y ni siquiera lo pude disfrutar

—Pero dime que te gustaría más ¿un hombre insaciable y apasionado o un sencillo hombre que muestre debilidad de vez en cuando?

Sonrió acariciando la sortija de su mano— A Seiya con todo lo que es y lo que no. Creo que me decepcione de mi misma

—Seiya te ama. Esa es una pequeña prueba. Un suave roce tuyo puede provocarle muchas cosas a mi hermano, además quizás debas planear una cita romántica en un lugar donde este a solas

Suspiró asintiendo— Tienes razón, bueno al menos no todo estuvo también mal, el juego previo estuvo lindo

Sonrió ligeramente— ¿Usaste la lencería que compramos?

—Sí, pero no me dejo prepararle su obsequio, quería ponerme ese baby doll que sugeriste que comparará el que no cubre nada —dijo sonrojada.

—Bueno ahí tienes su ansiedad —sonrió divertida— vamos regresa con él y quizás ahora puedas disfrutar como debe ser

Sonrió poniéndose de pie— Gracias Seika. Creo que si aún está en el baño me dará tiempo de arreglarme un poco y darle su regalo

—Anda date prisa —murmuró animándola a regresar.

—Gracias —se acercó besando su mejilla— te quiero. Nos vemos en la mañana, descansa —sonrió aún más dispuesta a recuperar esa noche.

—No tienes nada que agradecer —murmuró con una sonrisa.

Le sonrió antes de caminar rápidamente hacia la habitación. Esperaba encontrar a Seiya en el baño para poder sorprenderlo.

Suspiraba buscando que había hecho mal. Porque la noche esperaba fuera especial para ambos y no lo había sido— Es tu culpa —murmuraba a su pene regañándolo.

Sonrió al escuchar murmullos en el baño. Pensó en arreglarse un poco, pero eso era una pérdida de tiempo— Ya estoy aquí —Murmuró al entrar al baño dejando caer su bata— ¿me extrañaste?

Soltó su pene al cual regañaba como si este le fuera a responder sonrojándose.

—¿Qué es lo que hacías? —preguntó acercándose a pasos lentos.

—Yo este... —trago saliva al verla acercarse de esa forma tan sensual— bañándome como me dijiste. Te tardaste mucho

—Lo siento. Es que me encontré a Seika, también olvido su medicamento. Dime ¿a quién regañabas?

—Yo... no, no regañaba a nadie —sintió su miembro reaccionar.

—¿De verdad? —preguntó sonriendo al entrar al agua— el agua está deliciosa. Justo como me gusta —se acercó un poco a él notando su miembro— creo que él si me extraño

Hizo una mueca— ¿Me escuchaste?

—Mmm no, pero ¿Si así fuera hay algún problema? —preguntó llevando la mano a su miembro.

Gimió ante su caricia— No es solo que... bueno yo... Serena —sin dudarlo la tomo entre sus brazos besándola.

Sonrió pues ella también ansiaba sus labios y mucho más. Continuo con sus caricias un poco más.

Sonrió entre sus labios mordiendo du labio inferior— Te deseo

—Lo sé —sonrió sentándose a horcajadas sobre sus piernas— y no te dejare hasta estar satisfecha de ti mi amor

Sonrió observándola— Quiero hacerte mía

—Ya soy tuya mi amor —murmuró frotándose contra él— no lo vuelvas a regañar, porque me gusta complacerlo

—Pero no te hizo disfrutar y alguien tiene que tener la culpa

Sonrió gimiendo al sentir lo erecto que estaba— Si lo disfruté. No como estás acostumbrado mi amor, pero lo hice y esto que estoy sintiendo ahora es, muy placentero

— ¿En verdad? —arqueándose un poco buscando la forma de entrar en ella.

—Si... —sonrió sujetándose de los hombros moviéndose un poco más sobre él— así que no vuelvas a regañarlo. Porque entonces yo tendré que compensarlo y consolarlo

—Mmm dice que lo regañe más seguido entonces

Sonrió haciendo que entrara en ella— Tu premio... —murmuró gimiendo al sentir como entraba tan fácilmente de lo preparada que estaba para él.

Gimió al sentirla tan lista para él. Le sonrió, esta vez lo disfrutaría aún más.

—Seiya —murmuró buscando besar su cuello comenzando un suave vaivén llevando ella el ritmo de esa entrega.

—Me encantas —moviéndose con suavidad dentro de ella.

—Me vuelves loca —murmuró a su oído mordisqueándolo— extrañe sentirte en mi

—Y yo a ti te extrañe tanto —acariciando su espalda aprisionándola contra su cuerpo, jadeando.

—Crees ¿que pueda darte lo que también te gusta? —pregunto disfrutando de ese abrazo de ese vaivén que la estaba llevando a la locura.

—Si. Dame todo de ti mi amor —murmuró bajando sus caricias hacia su cadera acariciándola y presionándola contra su miembro gimiendo aún más.

Gimió al sentirlo entrar por completo en ella comenzando a moverse un poco más rápido— Mi amor, te amo, te amo. Nadie como tú para llevarme al cielo

—Te amo Serena te amo tanto —jadeaba entre los movimientos de sus cuerpos unidos. Buscaba sus labios para hacer esa entrega completa y plena para ambos.

Se abrazó a su cuello buscando moverse un poco más. Lo besaba del mismo modo en que él lo hacía. Ella pensaba jugar un poco más con él, pero simplemente ya no podía. Se encontraba totalmente a su merced y eso la estaba llevando a la locura, tanto que sentía que su cuerpo no resistiría mucho más.

Su respiración se agitaba aún más a cada instante. Ese momento era sumamente excitante, pero sobre todo había algo más y eso era amor. No supo en qué momento se desbordo dentro de ella— Serena mi bombón

Y esta vez toco el cielo con las manos entre los brazos de su esposo. Se separo de sus labios al dejar escapar un profundo gemido acompañado de su nombre. Ese instante había sido único y placentero— Mi amor... —murmuró recostando la cabeza en su hombro— delicioso

—Más que eso mi amor —acariciando su cabello húmedo— fue maravilloso

Sonrió sintiendo como salía de ella— Lamento haberme comportado así. Entiendo tu ansiedad por estar en mi

—Te extrañaba mucho. Perdóname no pude contenerme bueno…

Se separó lo suficiente para mirar sus ojos— Entiendo cuanto me necesitabas mi amor. Tanto como yo a ti. Tenía preparado un lindo regalo para ti, pero ni siquiera me diste tiempo de prepararlo

—Lo siento, en verdad no podía más pensé que moriría si no te tenia

Sonrió besando suavemente sus labios— ¿Te hice esperar mucho?

—Si muchísimo, pero ahora ya me siento muy feliz

—Yo también —sonrió acariciando su rostro— no sabes cuánto extrañe tenerte en mí. Dejarte saber cuánto me haces feliz en tus brazos y que nadie más podrá hacerlo

—Ya no podría buscar a nadie más que no fueras tú. Tu eres todo lo que necesito y lo que quiero

—Gracias mi amor, por tu amor y tu fidelidad. Me has demostrado que eres el hombre perfecto para mí —Dijo besando suavemente sus labios— yo no podría entregarme a nadie más que no fueras tú. Desde la primera noche, fui tuya para siempre

Sonrió abrazándola aún más— Bueno señora Kou es hora de una ducha para ir a descansar

—Si mi amor, creo que hoy dormiré como un angelito en tus brazos —dijo besando su mejilla— y no olvides que aún tengo tu regalo

—Esperare con ansias por ver ese bello regalo

—Te va a gustar mucho —murmuró separándose de él para acomodarse en la tina— oye amor, ¿puedo usar la tarjeta que me diste?, es un pequeño capricho

—Claro amor, puedes usarla sin ningún problema

Sonrió suspirando dejando que el agua relajara su cuerpo aún más— Entonces, prepárate que te daré una pequeña sorpresa y estoy segura te encantara. Hoy pastelito se portó muy bien y espero que así siga

Acaricio su cabello— Me pregunto qué clase de sorpresa será

—Mmm una que te va a gustar mucho. Mañana iré con Seika al club, llevare a Chibi Chibi ¿tu estarás en la oficina?

—Sí, estaré en la oficina, tengo muchos pendientes que ver. Espero te portes bien en el club

Volteo a verlo— Coqueteare con el instructor de natación de Chibi Chibi o con mi instructor —sonrió de forma traviesa— si encuentro al dueño también, quizá nos haga un descuento

Frunció el ceño— No, no entonces no vas

Sonrió divertida— Amo tu semblante celoso. Me dan ganas de comerte a besos y bajarle a esos celos ¿y qué piensas hacer si me escapo y voy?

—O es mi imaginación o mi esposa quiere que vaya al club

—No, prefiero que vayas a trabajar, seguro tendrás muchos pendientes. Ya habrá tiempo para que vayamos juntos al club. Te prometo que me portare bien, es más cerrare los ojos cuando vea a un hombre apuesto haciendo ejercicio —Dijo levantando la mano en señal de juramento.

Hizo una mueca— No, yo quiero que me veas solo a mi

—¿Que te vea justo como ahora? —pregunto sentándose frente a él mirándolo por completo sonrojándose ante lo que veía— si, eres muy guapo. Te me antojas a cada momento

Sonrió ligeramente— Y tú a mí y si no salimos en este preciso instante de la ducha volveré hacerte mía

Soltó una pequeña risa— Entendido señor Kou, solo porque mañana tiene que ir a trabajar. Escuche que en ese club tienen rutinas de ejercicio para mujeres embarazadas, quiero intentarlo, necesito estar en forma

—Si las hay es ejercitación materna. Si puedo por la tarde te acompañare

—¿Y además iremos a los ejercicios propedéuticos? ¿te dará tiempo? no quiero que descuides tu trabajo —dijo saliendo de la tina para tomar una de las toallas y envolverse en ella.

—Hare lo posible amor. Porque quiero estar contigo en todo momento —de igual forma saliendo de la tina.

—Quiero que ambos disfrutemos de pastelito antes de nacer y que estés conmigo en el parto y que juntos llevamos a las niñas de paseo. Quiero tener una hermosa familia y después si podemos volver a encargar un bizcochito —sonrió acercándose a él— ¿qué te parece?

—Me encantaría mi amor, pero ¿crees que sea posible? —murmuró apenado puesto que había sido un milagro.

—Haremos todo porque así sea —dijo tomándolo del rostro— Hotaru es nuestro pequeño milagro, pero si ponemos todo nuestro esfuerzo en un bizcochito seguro lo conseguiremos, después de todo ambos somos capaces de todo ¿no te parece? —Sonrió con ternura pues veía en sus ojos el anhelo por una gran familia.

—De acuerdo haremos todo cuanto esté en nuestras manos —sonriéndole— te amo Serena con todo mi ser

—Te amo Seiya Kou —Murmuró rodeando su cuello dejando caer su toalla— eres el hombre que no imagine en mi vida y que sin embargo se ha vuelto mi todo. Te daré esta hermosa familia y todo mi amor

La aprisionó contra él— ¿Quieres seguir jugando?

Se encogió de hombros con una sonrisa— Creo que tú también —dijo bajando la mirada notando su miembro— ¿tanto te gusto?

—Me vuelves loco ¿no te das cuenta? —la cargo para ahora llevarla hacia la cama sin duda esa noche no la dejaría descansar.

—Extrañaba que me cargaras así —dijo sujetándose de su cuello— es lo bueno de que pastelito no haya crecido tanto ¿sabes? me siento como uno de esos peces del acuario de tu oficina —murmuró dándome pequeños besos por el rostro.

— ¿Por qué? —enarco una ceja confundido.

Sonrió mordiendo su labio— ¿Olvidaste ese pez que tuvo pececitos? se le veía una pancita, como yo

Sonrió divertido— Un lindo pez embarazada, mi pez —sin dudarlo volvió a besarla con gran intensidad.

Sonrió abrazándose hacia él. De esa forma sentía que protegía a su pequeña y a la vez disfrutaba de él, de sus besos tan intensos como la primera vez que la hizo perder la razón— Hazme tuya —Murmuró entre sus labios— como aquella vez en el departamento

—Serena quiero hacerte el amor —buscando entrar de nuevo en ella— quiero ser uno solo contigo

Sonrió abrazándolo un poco más gimiendo y jadeando a su oído para que escuchara lo que le hacía sentir— Seiya, mi amor, te amo más cada día. Hazme el amor

—Si lo haré, esta es nuestra noche

—Mi amor, nunca te dejare de amar —murmuró sonriéndole antes de besarlo tan profunda e intensamente como él lo hacía. Al menos un momento más disfrutaría de estar entre sus brazos.

X-X

Notas de autoras:

¿y bien que les pareció el capítulo? ¿extrañaban el lemon de Seiya y Serena? Doble sesión de lemon ¿Qué tal Diamante y Seika? Las cosas se van a complicar ahora que ya están juntos Seika y Diamante, más porque él insiste en tener a su mujer a su lado. ¿Qué creen que vaya a pasar ahora?

Esperamos sus comentarios y teorías, nos agrada saludarlas.