CAPITULO 28

CASATE CONMIGO

¿Es verdad?-pregunto ansiosa.

Es verdad, estamos en Hawái y hace mucho calor.-dijo el relajado colocándose unas gafas de sol.-Sera mejor que vayamos a la casa.

Ella le siguió mirando todo a su paso, siempre deseo ir a Hawái por el simple hecho de que tenía una gran fama en Europa…bueno más bien de que la gente que conocía le decía que era un hermoso lugar para vacacionar.

Subieron a un deportivo rojo.- ¿Cómo es que?-dijo ella mirando el auto.

Renta mi amor.-respondió el mientras le ofrecía una mascada y ella comprendió por qué al ser un auto descapotable su cabello se convertiría en un real desastre.

Las pequeñas maletas que llevaban estaban en su bolso reducidas por lo que no tuvieron que cargar nada más.

Draco estaba dichoso de ver a su mujer tan feliz y es que inspeccionaba cada lugar con sus ojos, era como si descubriera algo nuevo.

La carretera daba un espectáculo digno de dioses en medio de un paisaje tropical…Hermione estaba muy contenta y emocionada.

Siguieron de largo por un sendero de árboles tropicales y arbustos que al final mostraban una casa larga de una sola planta en color blanco con techos de teja color marrón.

Draco estaciono el auto para bajar a la sombra de una techo que parecía la entrada de un hotel.-Hemos llegado.

Le miro bajar y después le abrió la puerta para ella seguirlo, lo cierto es que era un lugar grande…no tenía idea de que abría detrás de la mansión pero el rugido del mar se escuchaba.

Vamos cariño.-ella bajo y tomado de la mano de Draco le siguió, la arquitectura de la casa era preciosa con los techos altos y piso de madera logrando un contraste rustico pero extrañamente elegante, los techos anunciaban vigas de madera…

Draco es precioso.-

Espero que te guste.-dijo el guiándola por la enorme sala con muebles de mimbre y cómodos cojines…lo más espectacular de esta casa eran los enormes ventanales que daban la vista hacia el jardín.

Y la casa estaba sobre un risco…camino hacia donde estaba la cocina donde estaba un comedor central con seis sillas.

Había una elegante laguna en granito color blanco y donde estaban 4 bancos para desayunar…los muebles eran de acero inoxidable junto con una enorme nevera de dos puertas todo impecable.

Descansaba un pasillo largo donde existían tres puertas al fondo pero su vista se desvió por el pasillo que daba en medio de la cocina y la sala.

Vamos quiero que veas esto.-ella camino tomada de su mano para salir por los ventanales de vidrio y sorprenderse aún más.

Había una cómoda terraza con sillas de mimbre y mesa, bajabas algunos escalones y existía una piscina que parecía fundirse con el mar de acuerdo al nivel que estabas parado.

Era simplemente la visión más bonita que hubiese visto…los cálidos brazos de Draco la envolvieron.

Es todo tan hermoso.-

Te dije que no necesitarías ropa, podrías andar desnuda porque es una propiedad completamente aislada de los muggles y los mirones en especial.

¿Tiene magia?-el asintió.

Vamos.-la guio para llegar al final del jardín para encontrarse con unas escaleras en hierro que bajaban a la playa.

¿Te gusto?-

Me ha encantado.-contento ella sonriente mientras el rubio la levantaba en brazos con la única intención de aventarse con ella a la alberca.

No…espera…no…-Hermione soltó el bolso y cerró los ojos para sentir la cálida agua envolverles.

Draco la levanto en vilo sacándola mientras tosía y reía divertida al mismo tiempo…-¿Estas bien?-

Si bien mojada.-contesto ella feliz abrazándole mientras el abrazaba su cuerpo húmedo mirándole con deseo para besarla lentamente.

Sus labios tersos tomaron posesión de la cálida boca de Draco quien le apretujaba con fuerza para después sentir sus manos subir por sus piernas hasta colarse por las nalgas para tomarla firmemente y frotar contra su intimidad.

Sintió el roce de sus cuerpos y cedió ante las caricias de su novio quien besaba su cuello blanco para sentir como sus manos le quitaban la ropa húmeda.

Él se sacó la camisa de encima y no supo cómo paso pero estaba desnuda en la piscina como él había dicho.

Sus brazos le tenían envuelta mientras la cálida sensación de tener sus pechos aplastados contra su torso blanco le enchinaba la piel.

Ella descansaba sus piernas alrededor de la cintura de Draco y este aprovechaba la situación para devorarla con sus besos logrando que la castaña emitiera gemidos de placer.

Pronto sintió como el entraba en su estrecha cavidad para resoplar con ansiedad y Draco apoderarse de su cuerpo grácil siendo seducido.

Nunca antes hubo hecho el amor en una alberca donde solo ellos dos existían…Draco se movía lentamente entrando y saliendo mientras succionaba de su cuello.

Hermione sentía el placer correr por su cuerpo…las manos del rubio le tomaban de las nalgas para mecerla contra su miembro una y otra y otra vez.

Se dejó llevar envuelta en una burbuja donde su único mundo era Draco, no le importaba nada más y el sentir la protección que le proporcionaba era una sensación de apego que nunca antes había vivido.

Definitivamente ahora estaba agradecida con la vida por darle esa oportunidad de encontrar al compañero que siempre anhelo en el fondo de su alma.

No era como si tuviera la necesidad de demostrarle a nadie sobre lo que ella debería hacer según la sociedad y bueno en el mundo muggle el amor no era firmar un contrato tan estrictamente.

El peli plata le retiro el cabello que se pegaba en su mejilla para mirarla con ensoñación y sus preciosos ojos apretados mientras sus labios rosados entreabiertos emitiendo ligeros gemidos por las firmes estocadas en su bello cuerpo.

Por merlín que jamás había amado a nadie como a ella y esto era como tocar el infinito con sus propias manos.

Aun no comprendía como la vida le premio con esa mujer y a pesar de que pudo ser un fracaso de inicio el no desistió, fue honesto, pidió perdón en el momento exacto y se mostró como él era.

Ahora podría disfrutar, conocer y vivir las buenas emociones que siempre tuvo que reprimir…tan básicas como deseo, anhelo, añoranza, alegría, emoción, pasión, protección y amor…si el amor que sentía por ella.

La beso lentamente mientras le miraba con los ojos abiertos disfrutando de como ella se apretaba a un más y su estreches le llevaba al paraíso como un cohete al espacio.

Se hundió profundamente en su tibia carne para gemir fuerte en ella logrando correrse al fin liberado de su tensión deseosa.

Hermione abrió los ojos pesadamente, sentía el cuerpo flácido y se dejaba sostener de manera cansada en los brazos de su amado quien le cubría de besos húmedos las mejillas.

Vamos a la habitación para que descanses mi amor.-dijo el cálidamente contra su mejilla.

Si, por favor.-contesto Hermione cómodamente en sus brazos, pero se deslizo al tocar el piso porque el también estaría cansado.

Draco salió de la alberca con la castaña tomada de su mano ella caminando pesadamente y el no resistió levantarla en sus brazos para recostarla en la cómoda cama sin importar que la mojaran.

Él se acostó y la atrajo a su pecho descansado tranquilamente sin importarles nada más…al final del día eran sus vacaciones.

La brisa cálida entraba por el ventanal moviendo las cortinas de shiffon transparente en un vaivén armonioso, la castaña estiro los brazos y abrió los ojos.

Estaba tapada y algo pegajosa bajo la fresca sabana que descubría su desnudez….estiro los brazos para abrir los ojos dándose cuenta que estaba sola en la habitación, en el buro había un jugo de naranja que tomo para refrescarse.

Se levantó y camino hacia el baño para darse una reconfortante ducha…después de asearse se envolvió en una toalla, para caminar en busca de su bolso que estaba en la pequeña mesa de centro.

No estaba la maleta y sonrió, seguramente Draco había acomodado todo conociéndole con lo organizado que era…camino hacia el armario mirando los escasos vestidos de tirantes que llevo.

Suspiro pesadamente para entender dos cosas, su ropa estaba pasadísima de moda y tan vieja que le sorprendía aun estuviera en ese estado…desde cuándo es que se había vuelto tan tacaña con ella misma.

Era ridícula la manera en la que se limitaba, pues ahora justo se notaba más la ausencia de ese cuidado con su persona.

Lo único bueno es que nunca se había puesto tan dura con la ropa interior, su madre siempre le dijo que una mujer tiene que estar decente debajo de la envoltura.

Se vistió y cepillo el cabello, definitivamente tendría que ir a un centro comercial a comprarse algunas cosas si salían de la casa.

Salió de la habitación y el aroma de comida recién hecha le guio por el pasillo hasta toparse con unos preciosos ojos grises mirándole con una encantadora sonrisa.

¿Haz descansado?-

Sí, me hubieses levantado.-el negó.

No tengo mucho tiempo aquí, mira quiero presentarte a Boggly es quien se encargara de atendernos.

Lo que usted quiera ama se lo daré.-dijo el elfo con una bata de color anaranjado con flores blancas, rio de lado hasta el ser mágico estaba más acorde que ella.

Gracias Boggly.-en un pluf desapareció.

¿Qué te sucede?-dijo Draco levantándose para tomarla de la mano y mirarla de frente.

Nada, pero podrías tal vez más adelante llevarme a un centro comercial.-la castaña lo dijo en un tono que no le gustó mucho al rubio, pues parecía que algo le afectaba.

¿Por qué?-ella suspiro ansiosa.

Necesito comprar ropa, la verdad es que no me había dado cuenta de que he sido una gran tacaña y mírame con este vestido que tengo desde que recuerdo.-comento avergonzada.

Te dije que no ocuparías ropa.-dijo Draco besándole los labios tratando de hacerle olvidar lo que le incomodaba.

Pero me sentiría mucho mejor.-confeso ella y el rubio la entendía hasta en cierto punto, pero en Hawái no había más que bikinis.

Tendrás que enseñarme que te compraras.-la castaña le miro con duda y sorpresa.-No me gusta que nadie vea lo que es mío.

¿Tuyo?-

Eres mi mujer.-dijo meloso mientras sus brazos la sujetaban de la cintura.-Sé que tienes una línea de lunares en la espalda baja, unos más distribuidos en la pierna izquierda y en el pecho.

¿Cómo sabes eso?-

Lo sé todo de ti y bueno aun no término de contar las pecas en tu cuerpo, porque no me concentro cuando miro tu trasero.-ella le golpeo el hombro.-

Suenas como un obsesivo y me das miedo Draco Black.-

Eres mi mujer y todo lo que tu tengas lo debo de saber, así que te llevare para que comprarte lo que quieras.-comento el sonando a lo que era.

Nunca cambiaras.-el negó.-eres demasiado demandante y protector.

Siendo honesto, esta es la primera vez que siento todo esto y te amo.-ella sintió que el corazón se le derretiría con la confesión de su novio.

Yo también te amo.-se besaron tiernamente.-Pero tengo hambre.

Yo también, será mejor comer ahora que está caliente porque deseo desnudarte y contar las pecas que me hacen falta.-

Hermione se sonrojo con violencia mientras Draco se limitó a besarle los labios una vez más para poder sentarse a comer en completa calma y ella al fin hacer las típicas preguntas que necesitaba.

Se escuchaba el rugir del océano y el silencio en la casa mientras los ojos color miel miraban con insistencia al rubio quien se hacia el distraído con su plato.

¿Draco?-

mmmm.-

¿Tengo unas dudas?-

mmmm.-

Draco, Draco.-

Come que se enfriara.-respondió el disfrutando hacerla rabiar un poco, Hermione bebió de su limonada para tomar un bocado y abrir con sorpresa los ojos.

Esto esta ¡delicioso!-

Lo se.-afirmo el mirando por los ventanales.-Sé que tú en ocasiones te cansas, pero quiero…

Sé que eres muy preguntona y amo esa parte de ti, así que no hay problema tu pregunta, yo contesto.-Hermione sintió que el corazón se le derretía como mantequilla caliente.

Eres el mejor novio del mundo entero.-

mmmm.-

¿De quién es esta casa?-

Mía, la compre hace 5 años cuando vine de vacaciones por primera vez y deseaba privacidad.-

¿En serio?- dijo ella con sorpresa.

Sí, me gustó mucho en donde está ubicada y bueno puedo decirte que la arquitectura es simplemente perfecta.-

Vaya, es una casa hermosa y me ha gustado mucho.-confeso sonriente Hermione.-Cada día me sorprendes un poco más.

Soy un estuche de monerías.-contesto el relajado sin dejar de mirarle y es que era una mujer hermosa.

Haz pensado en mudarte conmigo definitivamente.-la castaña bebió limonada y se limpió los labios con la servilleta.

¿Acaso tengo opción?-

Me siento como un tirano, en que momento me he convertido en un hombre así.-

No eres un tirano, creo que un poco posesivo tal vez y bueno es que nos queremos mucho…quien diría que nosotros funcionaríamos tan bien.

Es algo bastante extraño.-confeso Draco mientras ella asentía.-Pero sucedió en el momento oportuno, aun así ciento que si el mundo mágico lo supiera.

No importa nada lo que digan los demás, me da miedo que te lastimen porque sé que aún hay puristas y siguen muchos aliados de Voldemort aferrados a su absurda campaña retrograda.-

¿Cómo lo sabes?-

Zabini me mantiene informado y me dijo que Harry Potter había realizado una redada con éxito.-

Yo te amo y creo que me gusta más vivir en el mundo de ahora que en aquel.-Draco le tomo la mano.-Me duele aceptarlo, pero quiero ser libre de elegirte y no tener que explicar nada a nadie.

Es difícil saber que no tenemos ya un lugar en aquel mundo.-ella negó.

Yo soy muggle y me gusto estar en esa realidad, pero me di cuenta que lo valioso siempre estuvo aquí…ahora a tu lado solo lo afirmo más.-

Sera mejor que terminemos de comer antes de hacerte el amor aquí en la mesa.-ella se acercó al rubio para besarlo en los labios.

Terminaron sus alimentos y se subieron al deportivo para ir de compras como ella le solicito a Draco.

Recorrieron el centro comercial entero y el rubio negó varias veces al verla en diminutos bikinis que la dependienta le daba.

Hermione se sentía avergonzada de tener que probarse ese tipo de ropa y a pesar de que era la playa ella sentía que no podría ponerse algo así.

Se puso un traje de baño completo de color rojo y la verdad es que ella sentía que se miraba sensual a pesar de creer que ese color era demasiado para vestirlo, era un corte sencillo de tirantes cruzados…parecían más altos sus pechos y bueno…

¿Puedo mirar?-la voz del rubio le saco de su ensoñación mientras abría la cortina para quedarse en total sorpresa.-Creo que.-

Cerró la cortina y se acercó a ella para besarla deslizando sus manos a la parte que más le llamaba la atención…su redondo trasero.

Cálmate.-

Es que te ves demasiado…-el repegó su creciente erección contra el estómago de la castaña logrando que ella emitiera un gemido.

Draco.-le riño una vez más.

Ese traje me vuelve loco, pero no quiero que lo uses sin mi permiso.-le dijo al oído haciendo que la piel se le erizara.

¿Les puedo ayudar?-interrumpió la dependiente de la tienda.

El rubio rodo los ojos con disgusto para terminar por soltarla y hacer que su libido se bajara un poco, se acomodó lo mejor que pudo su pene erecto saliendo del probador casi improvisado, donde estuvo a punto de hacerle el amor a su mujer.

En color negro, bikini por favor.-dijo el secamente mientras la mujer asintió y bueno todo lo que la castaña se probó le hizo desearla más que nunca.

Después de unas horas llegaron a la casa y bajaron a la playa…Hermione se puso ese bikini negro que le quedaba demasiado bien.

Nadaron un poco en el mar calmado y otro más se asolearon…con solo unas horas la castaña se había tostado un poco y Draco seguía tan pálido como siempre.

¿No te asoleas para nada?-pregunto ella divertida tumbada en el camastro de la piscina.

Tengo un problema con la piel, pero además solo me pongo rojo por lo que mejor uso bloqueador.-contesto el deleitándose con la figura de su novia y no siendo molestado por nadie más.

Se acercó a ella y la tomo de la mano para llevarla hacia la habitación…

Cerro la puerta se acercó a sus hombros para quitar el cabello de su cara y deslizar sin apartar la mirada de sus ojos color miel.

Ella estaba solo viéndole, deslizo sus manos en su cálida y tersa piel para besarla lentamente…cerraron los ojos disfrutando la calidez de sus besos.

La humedad de su boca le incitaba a más, se acariciaron en cada porción de piel y ella no se resistió en besar su cuerpo lentamente hasta tomar entre sus manos el pene erecto de perfecto color rosado.

El cerro los ojos y sus manos sujetaron suavemente la cabeza de Hermione sintiendo como la lengua rozaba la punta lentamente logrando que gimiera por la agradable sensación.

La sensación que le hacía latir el corazón con prisa y apretar el cuerpo para tensar su necesidad creciente entrando y saliente con ritmo de la boca cálida de la mujer de sus sueños.

El sabor almizclado de Draco hacia que ella deseara más succionando con fuerza mientras su mano bombeaba con fuerza logrando que su novio se desinhibiera como nunca antes.

La sujeto con fuerza del cabello en una coleta y la miro a los ojos…en jamás en su vida vio tanta sensualidad en ella, era como si una diosa encarnada con su precioso cuerpo desnudo le regalara la mejor felación en su vida.

Su mano busco con ansiedad el pezón durazno para acariciarlo y el apretaba los ojos para gemir más fuerte apretó su pecho relleno, entrando y saliendo con más ritmo.

De pronto se tensó ante la succión poderosa de Hermione y apretó las caderas en su boca para liberarse completamente en su boca…tembló aferrado en su boca y ella solo se dejó hacer.

Cenaron livianamente y se entregaron a la pasión una vez más porque eran vacaciones para ellos dos.

La brisa fría del mar se colaba por el ventanal abierto y el abrió los ojos para verla dormida boca abajo con una sábana que apenas le cubría el trasero redondo que tanto deseaba.

Suspiro hondamente y la acompasada respiración le hizo sonreír…nunca imagino que ella sería la mujer con la que pasaría los mejores días de su vida.

Si de su maldita y miserable vida, aquella chiquilla sabelotodo que fanfarroneaba de ser la mejor estudiante de Hogwarts…si ella con sus grandes dientes frontales, con ese cabello tan parecido a un nido de pájaros…era ella a la que tanto amaba y ahora estaba en su cama compartiendo su vida.

Era la media noche y el año nuevo se acercaba en unos días más para hacerle comprender que era el momento perfecto para pedirle matrimonio.

Ahora simplemente deseaba convertirla en la señora Black para darle su protección y todo aquello que merecía, esperaba con nervios que todo saliera bien.

Se acostó a su lado y beso su hombro desnudo para cerrar los ojos durmiendo, soñando en el momento en que ambos fueran marido y mujer.

Los días siguientes pasaron de manera casi rápida, ellos ahora eran casi inseparables si antes vivían en su burbuja ignorando a todos ahora simplemente era como si nada existiera.

El transcurso del día les daba el tiempo suficiente como para desayunar con calma, caminar por la playa antes del mediodía y nadar al atardecer…los libros no hicieron falta en el viaje.

Hermione leía poseía mientras Draco se la pasaba recostado sobre sus piernas ahora morenas y era acicalado cual minino para casi hacerlo ronronear de placer.

Nadaron algunas noches desnudos en la piscina e hicieron el amor en todas las partes de la casa.

Los días habían pasado tan rápido que ni cuenta se dieron hasta que el año nuevo al fin llego y la ocasión ameritaba una cena llena de placeres.

Hermione se miró una vez más en el espejo, deslizo sus manos por su cuerpo dándose cuenta de que había cambiado.

Era extraño pero ella sentía que era otra persona y bueno últimamente ponía más esmero, cuidado en su arreglo personal porque deseaba verse bien para Draco.

Suspiro hondamente sintiendo como las cosas eran tan distintas y el este nuevo año era el comienzo de otras cosas…si había decidido vivir al fin en la mansión de las flores con Draco.

Aceptaría su propuesta porque en verdad deseaba pasar la mayor parte del tiempo a su lado y es que estaba completamente enamorada del rubio.

Si aquel maldito hurón insufrible que le hizo renegar mucho cuando joven y bueno las circunstancias eran ahora estas…era lo que deseaba si algo mas adelante sucedía lo aceptaría esperaba tener hijos a su lado sin importarle ningún estatus.

Draco se acomodó el cabello y suspiro nervioso ante lo que estaba por suceder, estiro los brazos para hacer algunas inhalaciones y exhalaciones.

Esa era la noche más difícil, complicada y con más miedo además de Voldemort que pasaba por el simple hecho de que le propondría matrimonio a Hermione.

Como comenzar.-se dijo así mismo frente al espejo.-Yo quiero que te cases, no así no es demasiado demandante…como ya eres mi mujer…no así tampoco…

Negó un par de veces para nuevamente tratar de crear un discurso a pesar de luchar con sus emociones que se reflejaban en un estomago ansioso.

Salió de la habitación contigua para encontrar a Hermione ataviada en un precioso vestido color rojo que ahora parecía eral el preferido den ambos de unos sencillos tirantes y su cabello recogido en lo alto mostrando mucha piel por el largo escote trasero que llegaba justo a la perdición.

Hola.-dijo ella sonriente y hermosa, claro con el escapulario en su cuello como él deseaba que lo tuviera.

Te ves hermosa.-

Creo que me has dejado sin aliento.-respondió ella dejándose envolver por los posesivos brazos de su novio y recibió con gusto el beso en su cuello.

Tu igual, al parecer no deseas que cenemos verdad.-ella negó mientras Draco caminaba hacia la mesa dispuesta con los alimentos para celebrar y una botella de champagne.

Claro que sí, tengo un poco de hambre para ser sincera aunque siento que me será difícil regresar al frio de Londres con este clima tan cálido.-

Si a mí también, me parece será complicado regresar pero son las vacaciones al fin del día.-contesto el certero.

Así es.-Draco al fin saco el corcho de la botella con un ruido logrando la risa en ambos para servir dos copas y entregarle una a ella.

Bien entonces comenzare temprano con un brindis.-dijo ella mientras el rubio se preguntaba en que momento Hermione se había vuelto así de segura, porque mandona ya era.

Me parece perfecto.-

Quiero brindar porque este año ha sido para mí el mejor en mucho tiempo y más porque te has cruzado en mi camino para darme la oportunidad de amarte…te amo Draco…salud.-

Me dejas sin palabras mi amor.-el rubio se acercó a ella para besarle lentamente los labios disfrutando el sabor de la champagne.-Te amo y brindo porque me diste la oportunidad de estar a mi lado, hacerme un hombre humano con emociones y porque aprendí a sentirlas, disfrutarlas a tu lado…salud.

Chocaron sus copas mirándose para acercarse y besarse una vez más.-¿Cenamos?

Creo que también muero de hambre, tomaron asiento y cenaron amenamente sin decir mucho más que mirarse a los ojos…una de esas ocasiones donde no hay mucho que expresar con palabras cuando lo único que deseas es transmitir sentimientos.

Draco la guio con pasos firmes por la salida, el cielo estaba lleno de estrellas y el ambiente de fiesta inundaba la isla.

Bajaron hacia la playa dejando atrás los zapatos y se mojaron los pies…el rubio la apreso entre sus brazos mientras ella solo se dejaba querer.

Te amo.-sin más la apretó a su cuerpo para besarla profundamente, rosando sus labios rosados con lentitud haciendo que su lengua entrara en la cavidad caliente de su boca.

Sus labios se amoldaron en un beso cargado de pasión y deseo…las manos de Draco se apoderaron del menudo cuerpo de Hermione.

La luna en lo alto iluminaba se reflejaba sobre las agua cálidas del océano, las olas chocaban con la arena y el ruido les acompañaba en la soledad de la playa.

Draco la miro a los ojos y ella correspondió a su sentir, los dedos del rubio deslizaron el vestido de seda que cayó por su cuerpo lentamente dejándole solo con un trozo de tela que cubría su intimidad.

La miro embelesado como si fuera una diosa y ella solo respiro cortadamente de deseo, sintió la brisa fresca contra su piel desnuda y los dedos largos de Draco quitar las horquillas para que sus rizos cayeran cubriendo la desnudez de sus pechos.

El trago saliva y se quitó la camisa blanca junto con los pantalones a los pocos segundos devoraba su cuello con ansiedad marcando su paso con besos húmedos.

Se apodero de su pecho para succionar con fuerza del pezón color melocotón mientras amasaba con lentitud haciendo que la castaña gimiera alto y se perdiera su sonido en las olas del mar que rompían en la playa.

Sus dedos se apoderaron de la melena platinada mientras el descendía hasta su centro y su lengua probaba del botón rosado abriendo cual flor sus pétalos para dar lengüetazos que le hicieron perder la cordura.

La incito a mover su pierna sobre su hombro para hundirse más en ella logrando sostenerse de milagro pues sentía que el cuerpo se le volvía gelatina ante la caricia que le brindaba.

El comprendió que no era cómodo y se levantó para recostarla sobre la camisa y saborearla completamente Hermione solo se dejó llevar pero al abrir los ojos pareciera que tocaba la misma luna con sus manos.

Se dejó llevar por la intromisión de su lengua en su centro logrando gemir alto y retorcerse de placer por sus tiernas caricias…era lo más subliminal jamás vivido.

Ella no pudo cesar de gemir mientras sentía como el miembro erecto de Draco se hundía en su cálida entrada haciendo que su piel se erizara ante el contacto.

Si era ella, tan cálida, tan estrecha, tan tersa, tan palpitante y tan disponible para el…como el para ella…como lo eran los dos.

Draco se hundió varias veces lentamente la tortura era mucha pues sentía que cual crio en cualquier instante se correría en su interior…estaba haciéndole difícil la misión cuando literalmente le apretaba con fuerza.

La miro desnuda sobre su camisa con la boca hinchada de sus besos, su cuello con marcas y sus pezones erectos…era la visión más perfecta que jamás pudo tener de Hermione Granger y era ella solo la dueña de su vida…si ella era la dueña de Draco Malfoy Black.

Se hundió con más rapidez mientras sus manos se apoderaron de su trasero redondo para hundirse profundo y logrando que ella gimiera de placer y dolor por la fuerza que usaba.

Pero no podría contenerse mucho para dejarse envolver por su increíble aura especial que esa noche estaba envolviéndoles…y pronto los cohetes en el cielo anunciaban la llegada del año nuevo y el simplemente se apodero de sus labios para besarla corriéndose en el intento de aguantar mas…pero solo se dejó llevar…

Hermione sintió el peso de Draco bajar de su cuerpo desnudo y flácido de placer, con la respiración agitada se quedaron unos minutos tranquilos tomados de la mano sin decir nada.

La castaña tembló de frio, el caballerosamente le paso su vestido y también se puso su bóxer junto con los pantalones…ella sonriente le miro cuando de repente se quedó en una sola rodilla.

Ella no esperaba nada.- ¿Qué sucede?, te lastimaste.

El negó.-Hermione Granger, ¿Quieres casarte conmigo?

Y todo se congelo para ella…

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Vamos caminando hacia la recta final creo yo, me gusta escribir sobre nuestra pareja y todo lo bueno que les está sucediendo…poco a poco avanzo ahora solo llego a un compromiso esperemos que nuestra Hermione acepte, pues no lo dudo.

Me encanta que Draco es otro y ahora va por el premio mayor por todo.

Les mando saludos y feliz miércoles.