Parpadeo un par de veces al ver a dos jóvenes ingresar a la habitación uno de ellos era un joven de cabello marrón y de ojos café oscuro; mientras que el otro se trató de un rubio de ojos celeste, los cuales se acercaron hasta Guenai en silencio. Se sobresalto al sentir una extraña sensación para dirigir su atención en Kiriha seguido el resto de los guerreros y viendo que cada uno sacaba su respectivo cristal que brillaba con intensidad ante la presencia de los dos muchachos

—Ustedes son...—Fueron las palabras de Kouji, el cual salía de su sorpresa reconociendo inmediatamente a los aparecidos muchachos— Jumper y Touma.

—Ha pasado tanto tiempo —Expreso el joven de cabellos marrones con una sonrisa—Desde la última vez que nos reunimos

—Así que... ella es la elegida —Prosiguió en decir el joven de ojos celeste clavando su mirada en la chica y examinándola de pies a cabeza como si se tratara de un nuevo espécimen o algún ser de otro mundo. Pudo notar como la castaña se cohibía y baja la mirada, sin embargo la repentina voz de Joe llama su atención.

—Vamos. No seas tan desconfiado, Touma, el mirarla de esa manera hará que se intimide —Hablo el de cabellos azul oscuro con una sonrisa colocando su mano sobre el hombro del muchacho.—Tal vez la señorita mimi no lo parezca a simple vista, pero ella es la nueva elegida por los dioses y tiene un gran poder que por completo no ha despertado.

—Mucho gusto, señorita —Habló Jumpei dando el primer paso para acercarse a la chica—El maestro Guenai nos comunico acerca de usted y es un gusto conocerla, mi nombre es Jumpei, pero puede llamarme J.P —Extendió su mano a modo de saludo frente a la joven, que le miro y le brindo una sonrisa aceptando el saludo.

—Mi nombre es Mimi —Se presentó ella. Aquel muchacho era agradable y no tan intimidante como el otro, por lo que se sintió aliviada de poder tener comunicación con un nuevo guerrero.

—Es muy bonita saben —Hablo abiertamente el peli marrón hacia sus amigos.—No pensé que volvería una vez más a poder luchar con un nuevo ángel del otro mundo y lo mejor de todo es que es muy linda —Expresó de manera despreocupada logrando causar una especie de vergüenza en la chica que bajo la mirada.—¡Oh, lo siento! —Se disculpo apenada esté a la par que seguía sosteniendo la mano de la chica— A veces suelo no medir mis palabras.

—No cambias para nada —Expresó Henry con una sonrisa ante las palabras de su viejo amigo—pero tienes mucha razón.

—¿Verdad que sí? —Dijo el chico relajadamente empezando a reír en carcajada para notar la presencia de Kouji que se había acercado—¿Eh?¿Que ocurre?

—Podrían al menos dejar de agarrarse, sino es mucha molestia —Expresó con un aura oscura y una vena palpitante en su cabeza a la vez que se limitaba en guardarse ir contra su compañero,

—¡Oh, lo siento de nuevo! —Se volvió a disculpar inclinándose un par de veces frente a la chica.

—No es necesario que se disculpe —Fue la respuesta de la castaña que sonreía de lo natural para sentir como el chico tomaba sus dos manos encantando y agradeciéndole por haberle perdonado.

—¿Y dime que te parece?

Fue la pregunta de Guenai hacia el rubio. Touma permaneció viendo la escena en el cual Jumpei era golpeado por Kouji en la cabeza, logrando que soltase a la nueva elegida, su mira se poso en el pelinegro analizándolo por unos instantes seguido observo al resto de sus compañeros que solo sonreía inclusive el mismo Kiriha lo hacía.

—Supongo que debo darle una oportunidad como los demás lo han hecho.

Fue la respuesta del rubio de ojos celeste que fijo su atención hacia el anciano de ojos rasgados que sonrío asintiendo con la cabeza. Volvió su mirada en la chica la cual ahora parecía tener una fácil interacción con Jumpei. El peli marrón contaba la travesía que había echo hasta llegar a Ota desde que su cristal empezó a brillar tan intenso durante meses atrás.


Capítulo 28

Corazón II PARTE

Y ahí estaban reunidos en el comedor, gracias a los cocineros reales había un gran banquete para todos. Y como lo recordaban Jumpei, era quién arrasaba con la comida como si no hubiera mañana, mientras que el resto comía con tranquilidad a excepción de Mimi que se sorprendía por el apetito del guerrero.

—Jumpei siempre ha sido así —Comento Koichi a la vez que se limpiaba con una servilleta sus labios—le encanta mucho comer y es algo despreocupado. —Ella solo asintió con la cabeza mirando por unos instantes al chico para luego volver su atención a su alimento.—Señorita mimi.

—¿Si?

—¿Se encuentra mejor? —Pregunto de reojo mirando a la joven que se le abrieron leve sus ojos para mirarlo. Koichi simplemente sonrió de medio lado.—La he notado algo decaída, sé que no me concierne, pero quiero que sepa, que yo estoy aquí para escucharla

La Tachikawa miro al chico por unos minutos para volver su mirada en su plato y sonreír agradecida de poder contar con alguien, cerro los ojos agradeciéndole al gemelo menor y sin darse cuenta; ambos eran observados por cierto peli oscuro de ojos azulados que se levanto abruptamente.

—¿Kouji adonde vas? —Pregunto Henry observando al nombrado junto con el resto de los presentes, inclusive Mimi le miraba atenta.

—No tengo hambre y tengo mejores cosas que hacer.

Fueron la palabra seca del peli oscuro que miro hacia al frente para seguir su camino hasta la puerta de entrada, en el que fue abierto por dos guardias del lugar. Salió sin mirar hacia atrás ante el llamado de su gemelo y el del emperador.

—Vaya que este chico es un problema.

Comentó Joe que recargo su rostro en su mano derecha mirando hacia sus compañeros que lo entendieron al instante a excepción de la castaña que solo volvió a mirar hacia su plato y por alguna razón, el peli azul esbozo una sonrisa en sus labios de manera que no salió desapercibido por el resto de los guerreros.

—Señorita Mimi ¿puedo pedirle algo? —Fue la pregunta del muchacho que fijo su atención de la chica que alzo la mirada llamando su atención.—Verá...


Con un rápido movimiento de mano cierta mujer de cabellos rojizos y ojos de color carmesí fue atrapada por unas lianas las cuales la empezaban a envolverla en todo el cuerpo causando que fuera imposible usar sus poderes o técnica especial a la vez que sentía cada vez mas su cuerpo siendo apretado por ellas y empezase a perder aire.

—No necesita ser tan ruda señorita —Expreso con voz calma y tranquila aquel muchacho de cabellos grisáceos y ojos verdoso, causando que las lianas que sujetaban a su compañera se destruyeran que la peli roja cayera al suelor para buscar algo de aire.

—Eres aquel sujeto que logro despertarme —Reconoció la mujer joven de cabellos oscuros y ojos café que miraba seriamente al susodicho.—¿Qué es lo que quieres?

—A ti —Tan claro como el agua, Ryoma sonrió despreocupado a la vez que se encaminaba hasta acercarse a la muchacha que le miraba fijamente—Además estoy seguro que mi oferta te gustará

—¿Qué te hace pensar que yo quisiera escucharte?

—Fácil, mi oferta incluso incluye aun semidemonio-humano.

—Kouji.


Kouji miró desde un pasillo aquel cielo oscuro en el cual la luna era lo que más llamaba su atención, escucho pasos seguro se trataba de su gemelo o algunos de sus otros compañeros que le había seguido de cerca, en esos momentos no tenía ganas de una conversación.

—Se supone que el banquete es especialmente para el joven Koich, Jumpei y Touma.

Los ojos de oji azul se abrieron para dirigir su atención hacia su lado izquierdo reconociendo inmediato la voz de la joven castaña que tomaba asiento casi a su lado y le sonreía.

—Mimi.

—Pareciera que te sorprender verme —Comento la castaña colocando un mechón detrás de su oreja fijando su mirada en el chico— ¿Te ocurre algo Kouji? —Pregunto ingenua y curiosa la castaña mirando atento al muchacho.

—Lo dice alguien que me ha ignorado casi todo el trayecto hasta aquí —Dijo con verdadera molestia a la vez que una vena se le ponía en su cabeza intentando no perder la paciencia mirando a la culpable de su mal humor. No obstante ella no tenía la culpa de nada

—¿Enserio? Ah, lo siento —Se disculpo la castaña esbozando abiertamente una sonrisa sobre sus labios restándole importancia a la situación.

Kouji suspiro resignado cuando esa chica se comportaba de esa manera era casi imposible comprenderla y estaba seguro que no sentía nada de eso. Lo mejor era no replicar, ni perder la poca paciencia que podía tener en esos instantes, al fin y al cabo, ella se encontraba a su lado con una sonrisa, que solía gustarle cuando estaban solos y sin compaña alguna.

Ninguno dijo nada permanecieron por buen tiempo así el uno al lado del otro en silencio; el ambiente se había convertido en uno más tranquilo y pasivo para ambos. El peli oscuro miraba atento la luna hasta que sus ojos volvieron su atención en la chica que lo había nombrado.

—Kouji.

—¿Si?

—¿De verdad nunca más volverías si vieras a Minami? —Fue una pregunta directa escondiendo su rostro bajo sus flecos castaños.

Para Kouji esa pregunta lo había dejando congelado por minutos; sin esperarse que al final ella había oído la conversación que había tenido con Koichi. Bajo su rostro leve aquellas palabras de cierta manera había sido verdaderas; sin embargo algo de él no quería separarse de ella.

—Minami ha sido la más perjudicada en todo esto, por eso no puedo dejarla sola...

—Pero puedes al menos traerla ¿no? —Intento buscar una rápida solución mirando al muchacho que se sorprendió por su comentario—Después de todo ella también era un ángel y estoy segura que con su ayuda podemos ser invencibles contra cualquier enemigo.

—Mimi. —Fijo su mirada en la joven que le miraba con un brillo intensó. No pudo evitar sonreír ante las ocurrencias de la joven—Suena una magnifica idea.

—¿Verdad que sí? —Exclamo ella para levantar sus manos hacia el aire, ansiosa de poder unir a Minami al grupo— De esa manera le puedo pedir que me ayude en poder usar mis poderes ¿crees que le agrade la idea de enseñarme? —Preguntó mirando al chico para luego ladear su cabeza pensativamente

Kouji permaneció en silencio sin dejar esbozar una sonrisa, muchas veces Mimi le sorprendía de cierta manera, en vez de odiar a Minami por haberla hecho pasar un mal rato, ella pensaba en traerla al grupo como un miembro más. sa niña cada vez más se fortalecía, aunque no se daba cuenta de ello. Coloco una mano sobre la cabeza de la castaña que le miro

—Te agradezco por querer ayudar a Minami —Dijo agradecido mirando a la joven y sonriendo con sinceridad.

La castaña abrió leve los ojos al ver una autentica sonrisa en el pelinegro, ocasionando que sus mejillas se tiñerán repentinamente. Bajo su rostro intentando asimilar el porque su corazón se había acelerado de pronto.

—Lo mejor será que volvamos con los demás —Fue lo que dijo el para quitar su mano de la cabeza de la chica, sin embargo cuando estaba apunto de voltearse sintió como era sujetado por su ropa

—Kouji. —El parpadeo un par de veces volviendo a mirar de frente a la chica—solo te pido... ¡Que nunca te vayas de mi lado! —fueron sus sinceras palabras alzando su mirada hacia el ojiazul que abrió los ojos con sorpresa; mientras que ella estaba sonrojada encarándolo con un brillo intenso en su mirada

—Yo prometí cuidarte. Yo siempre estaré contigo, pase lo que pase.

Esas palabras había tenido un gran significado para la castaña. Ambos se miraron perdidos ignorando todo a su alrededor, transmitiendo con esas miradas diversos sentimientos, que tal vez aun no reconocían. La luna era el unico testigo de aquella promesa. Aquella promesa que tal vez no podría cumplirse.

"Desde el día en que nos conocimos, he tenido este misterioso sentimiento, como si algo cambiara."

...CONTINUARA...

Reviews:

Adrit126: Bueno espero que te siga gustando esté nuevo capítulo :D