Chapter 28:

- Te amo, Draco.- susurro Harry, hundiéndose en los brazos de su novio.

Harry se arrebujo entre los brazos de Draco, depositando suaves besos en su piel nívea, mientras este le abrazaba amorosamente. Tumbados encima de la colcha de la cama, Draco hablo, con la voz enronquecida:

- Hoy vienen mis amigos a Malfoy Manor. Harry desvio su atención de su dermis a su rostro, intentando saber el significado oculto de sus palabras.- ¿Querrias… acompañarme?

- ¿Acompañarte? Pense que…- y realmente, Harry pensaba que Draco quería tener su relación en secreto. Quizas con los mortifagos no importara, a fin de cuentas, a ellos no les importaba quien estaba en la cama de quien, pero… ¿Los amigos de Draco? Ellos eran sus mas allegados, seguramente no le gustaría que supieran que le amaba, que Harry Potter y el eran pareja.

- Calma cariño. No pienses, solo contestame.- la mirada afectiva de Draco fue suficiente para que las dudas de Harry se disiparan. No tenia nada mejor que hacer esa tarde, por lo que en seguida asintió fervorosamente con la cabeza, buscando quizás, encontrar nuevos amigos.

- Vale, pero… ¿Tu padre no se enfadara?

- ¿Por qué debería?

- Tu sabes que me odia.- la mirada significativa de Harry hizo que Draco alzara una ceja, eesceptico.

- Mi padre respeta mis elecciones, Harry. De cualquier forma, solo piensa en el momento en que cortemos. Pero eso no pasara nunca, Harry.- imprimió fuerza a sus palabras con un beso profundo y cariñoso, sin buscar dominarle.

Durante unos minutos mas, permanecieron en la cama, descansando, disfrutando simplemente de la presencia del otro a su lado. Harry sonrio; puede que su vida no fuera perfecta, y no era realmente lo que esperaba, pero era feliz con ello, a pesar de los castigos, de Lucius y del resto de mortifagos.

- ¿Vamos ya? Seguro que nos están esperando.- Harry le sonrio, ampliando su sonrisa, mostrándole sus dientes, mientras se lanzaba un fregotego, y comenzaba a vestirse. No pudo evitar ilusionarse, pensando en sus nuevos amigos. Los amigos de Draco. De su pareja.

Caminaron hasta la chimenea de su habitación, y, tomandose de las manos, los dos murmuraron al mismo tiempo: 'Malfoy Manor'. Con un suave estallido, Harry apareció nuevamente en la gran Mansion Malfoy. Nunca había estado allí antes, pero la blancura a su alrededor le deslumbro.

Con semejantes antecedentes, Harry había pensado que la casa seria lúgubre y oscura; sin embargo, la decoración victoriana, las copiosas ventanas y el mármol blanco hacían de la vivienda un lugar agradable. El salón, grande, donde habían aparecido, tenia dos ventanales preciosos con cortinas blancas y opacas.

Asi mismo, rodeando la chimenea había varios sillones y sofás de alta calidad, en colores claros, y dos estanterías de caoba, que aportaban a la sala intimidad. A un lado, encima de una alfombra grande de pelo corto y con ornamentos florales, una mesa cuadrada con patas torneadas y sillas igualmente torneadas en sus patas, conformaban el comedor.

Sentados en unos sillones, frente al titilante fuego, Blaise Zabini y Theodore Nott aguardaban su llegada. El primero, alto y negro, con pomulos marcados y ojos rasgados que le miraban analíticamente, contrastaba con el segundo, también alto pero débil, delgado. Su aspecto en si daba la sensación de asemejarse al de un conejo.

Ambos muchachos se levantaron, guardando silencio, mirando al pequeño de los Potter, interrogantes. No parecían sorprendidos, por lo que Harry dedujo que ya sabían que Draco y el eran pareja, o al menos, amigos. A su vez, Harry observo a Draco, sin saber que hacer.

- El es Harry, chicos. Ellos son Blaise – dijo señalando con la cabeza al negro.- y Theo.- comento, señalando al otro.

- Hola.- dijo tímidamente Harry, sin saber que mas añadir. Hasta hacia poco, era simplemente su enemigo, asi que no tenían muchas cosas en común.

- Hola, Harry.- saludo casi inmediatamente Theodore, enfatizando su nombre.

- Bueno, chicos.- dijo Draco, cortando el silencio tenso que siguió a las palabras de Nott.- ¿Qué tal estais?

- Bien, mi madre tiene otro marido.- empezó Blaise, sentándose y rodando los ojos, como si aquello fuera lo mas monótono.- Y creo que con este se entretendrá un rato mas, con el anterior no me hizo irme de vacaciones con el, y conocerle y toda esa cursilería.

- ¿Y como es esta vez?- pregunto Draco, interesado. Harry, sin embargo, se sintió descolocado. ¿Otra vez…? Eso significaba que se había casado mas veces. Y por como hablaba del tema, parecía ser algo común en su madre.

- Un viejo, pero esta forrado de pasta. Sera una buena adquisición a la colección para mi madre. Yo sigo diciendo que lo mejor seria hacer una sala de trofeos con sus cabezas disecadas, seria… interesante.- los dos slytherin rieron ante su ocurrencia, pero Harry no dijo nada. ¿Su madre se casaba y mataba luego a sus maridos para conseguir el dinero?

- Veras, Harry,- empezó a explicarle Zabini- mi madre es famosa por su lista de maridos muertos en extrañas condiciones. Por supuesto, toda la herencia va para nosotros, pero a ella le encanta jugar con hombres.- puso los ojos en blanco, ante la ocurrencia de la mujer, y sonrio pronunciadamente. Harry se limito a responder con un asentimiento de cabeza, pensando en lo divertido de la escena; seguramente para el humor negro de los slytherin aquello fuera realmente gracioso.

- ¿Y tu, Theo? ¿Qué vas a hacer en tus vacaciones?

- No lo se, realmente. Mi padre no esta nunca en casa, asi que tampoco creo que vayamos a ningún sitio, como siempre. Espero poder quedarme una temporada en tu casa, Draco.- comento Nott, sonriendo con timidez, cuando el aludido sonrio ladino, sabiendo lo que acababa de pedirle.

- Sabes que a mi padre le caes bien, Theo. Puedes venir cuando quieras, aunque me gustaría que avisaras antes, ya sabes, por eso de ir a buscarte.

- Ya estoy al tanto del ataque a la Madriguera.- comento casualmente Nott, mirando directamente a Harry, que disimulo su sonrojo como pudo.

- No salió todo lo bien que esperaba, debo admitir.

- Black es duro de roer, según me dijo el Señor Malfoy. ¿Es cierto?

- Si, es bastante hábil, pero no invencible.- Harry alzo las cejas sugestivamente, dando a entender que el lord si lo era, y los cuatro, esta vez, rieron malvadamente.

- ¿Es tu padrino, no?- pregunto Zabini, curioso. Harry se revolvió, incomodo, en el sofá, desviando la mirada, antes de contestar:

- Nunca debió haber nacido ese… engendro.- el odio tiño sus palabras, mientras, internamente, los tres slytherins se mostraban asombrados. Sabian lo apegado que había estado de Black; no cualquier persona cometeria actos ilegales para salvar a su padrino.