Capítulo 28

Venganza Ancestral 2º Parte

En la sala de interrogatorio, Lyndon aun sentado en la silla con Jill delante de él, la comentó.

Parte Escrita por SCRITTORE PASSIONE

Jill: Supongo que ahora me contarás la historia de Black Hord.

Lyndon: Es una historia que me dejo impactado pero…

Jill: ¿Qué?

Lyndon: De momento no pienso seguir leyendo.

Jill: ¿Qué? Será una broma ¿Quieres que saque de nuevo el cuchillo?

Lyndon: No. Quiero que saques algo de comer ¡Llevamos horas aquí y tengo hambre! ¡Y necesito ir al baño!

Jill: ¡Será una broma!

Jill sacó el cuchillo, pero en ese momento la sonaron las tripas por lo que volvió a guardarlo.

Jill:… Ok. Te dejaré ir al baño, pero bajo vigilancia. Igualmente tengo hambre, así que ordenaré que nos traigan algo de comer.

Hubo que hacer una pausa de 10 minutos en la que Lyndon fue acompañado al aseo por tres guardias, uno de ellos entró con él y aprovechó igualmente para hacer sus necesidades. Tras volver a la sala con Jill, el grifo barón pudo observar que esta vez había puesto una mesa con comida, la captora y algunos guardias que había con ella lo miraron molesto.

Jill: No crees que porque te haya desatado lo tendrás fácil. Mis soldados permanecerán aquí y he dado orden de doblar la vigilancia. Ahora comamos, pero después más te vale continuar con la historia.

Lyndon: Claro, preciosa.

Jill: ¡Y MENOS CONFIANZAS!

Lyndon: Vale, vale.

Tanto Jill como Lyndon y los 7 guardias, los 3 de la escolta del baño y otros 4 más que ya había en la sala cuando Lyndon volvió del aseo, tomaron asiento y comenzaron a degustar de primero una crema de calabacín y de segundo un secreto ibérico, todo ello acompañado de un vino tinto y de postre un surtido de frutas. Tras terminar de comer, Lyndon se dispuso a seguir con la historia.

Fin de la parte escrita por SCRITTORE PASSIONE, y gracias amigo por esta escena.

Lyndon: Bueno. Supongo que no hace falta que te cuenta esta parte. Quiero decir. Como ya estuvistes allí.

Comentaba el grifo con perspicacia. La grifo cruzándose de brazos, le respondió seriamente.

Jill: Pero no directamente durante la acción. Por eso te estoy interrogándote, para saber todos los posibles puntos muertos en que no tengo conocimiento. Sino ¿Para qué otra cosa te habría hecho hacerte traer hasta aquí?

Preguntaba la grifo en la última parte como si fuera obvio. El grifo sonriente la contestó.

Lyndon: Mmm..No sé. Quizás para conocer a un grifo tan apuesto como yo jo, jo, jo...

Bromeaba el grifo casi de forma seductora. Ante el comentario, Jill gruñó molesta, cosa que éste percibió.

Lyndon: Vale, vale. Tampoco te pongas así. Te contaré lo que se de ese día.

Retornando a la historia.

Mike y los otros estaban interponiéndose en el camino de un enorme dragón llamado Black Horn, el cual dicho dragón parecía tener un profundo odio tanto a Magma como a Arquímedes y a las demás razas de dragones.

Black Horn: Os lo digo por ultima vez, ponis. Quitaos de mi camino y dejad que mate a ese traidor de Magma, o no me responsabilizo de lo que os pueda pasar.

Amenazaba el dragón, por supuesto los ponis no se quisieron apartar en absoluto.

Night: Cálmate, amigo. No sé que tienes contra Magma, pero sea lo que sea, seguro que se puede arreglar. Calmémonos y hablemos por un momento.

Hablaba Night tratando de calmar al dragón, cosa que no resulto ya que el dragón molesto le gritó a este.

Black Horn: ¿Qué me calme dices? ¿Tenéis acaso idea de lo que hicieron Magma y los suyos a mi especie? ¡Por su culpa soy el último de mi raza!

Gritaba completamente furioso el dragón. Mike al escuchar eso, miró a Magma y le preguntó.

Mike: Magma ¿De qué está hablando ese dragón?

Magma: ¡No le escuchéis! ¡Está mintiendo! Es solo un monstruo que pretende destruirnos a todos como todos los de su clase.

Respondía el dragón de escamas doradas. Ante aquella respuesta, Black Horn le clavó una mirada asesina y gritó.

Black Horn: ¡Maldito! ¡Aun sigues negando la verdad! ¡De que tanto tú como Arquímedes y el resto de vuestra especie, sois un atajo de traidores! ¡Jamás podré olvidar ese día! ¡El día en que nos tratasteis de exterminarnos!

Flashback.

En una zona montaña, había cientos de dragones todos muy parecidos a Black Horn. Estaban en todas partes dichos dragones, pero éstos estaban por el suelo muy debilitados, como si no tuvieran apenas fuerzas. Algunos hacían esfuerzos enormes para siquiera levantarse, pero la mayoría acababan de nuevo en el suelo.

Por el cielo aparecieron dragones comunes, formando un gran ejercito que sobrevolaba por la montaña. Todos ellos armados con espadas y lanzas como escudos con púas. Encabezando aquel ejercito estaba el todavía rey Magma llevando una armadura dorada y una lanza, y junto a él estaba un joven Arquímedes portando una armadura de hierro.

Arquímedes: Mire, majestad. Están donde los queríamos. Ahora son nuestros.

Decía el dragón. Magma veía a dichos dragones y tras comprobar que dichos dragones parecían débiles y sin fuerzas, dio la siguiente orden a su ejercito.

Magma: ¡Adelante, soldados! ¡Matad a todos los que veáis! ¡No podemos dejar a ninguno con vida! ¡Nuestro futuro depende de ello!

Ordenaba el rey y los dragones obedecieron. Los dragones soldados fueron en picado hacia los dragones debilitados y comenzaron a masacrarlos sin piedad. Atravesándoles el corazón o la cabeza con sus lanzas y espadas. Varios dragones se concentraban en uno para atravesarles por todas partes con sus armas para así asegurarse de que éste muriese de forma garantizada.

Aquello era todo un baño de sangre. Una completa masacre donde los dragones comunes iban masacrando sin piedad a los dragones negros con marcas rojas, sin importar si eran machos, hembras o incluso niños o recién nacidos, incluyendo los que estaban todavía en el cascaron. Mataban a los adultos, estrangulaban o les rompía el cuello a los niños o bebes, aplastaban los huevos sin abrir con sus pies o rompiéndolos con sus armas los cascarones y matando a las crías sin formar.

Unos dragones tan grandes como los que estaban matando los dragones comunes, podrían defenderse fácilmente de sus atacantes, pero éstos tenían una extraña debilidad que les impedía luchar y apenas oponían resistencia, siendo presa fácil para los soldados del rey que los iban matando con facilidad.

En el interior de una cueva, estaba Arquímedes encima de un dragón negro que estaba tumbado en el suelo boca arriba sin poder levantarse. Arquímedes sin piedad le atravesó con su espada el pecho de dicho dragón, haciendo que gritara de dolor y cayera muerto al suelo. Arquímedes sonrió malignamente ante ello.

Arquímedes: Je, je, je, je...No hay nada mas placentero que matar enemigos cuando éstos no se pueden defenderse.

Comentaba el dragón con una sonrisa perversa a la vez que entraba por la cueva en busca de más dragones negros. Ahí encontró a una dragona mucho más grande que Arquímedes, pero sentada en el suelo enormemente debilitada y sin fuerzas, junto con varias crías y niños que al contrario de los adultos, parecían sanos. Ésta a ver a Arquímedes acercarse con un arma, se asustó y le imploró.

Dragona: Por favor. No nos haga daño. Se lo ruego.

Arquímedes: Mucho me temo que no puedo hacer eso. Tengo ordenes del rey de matar a todo dragón de obsidiana que vea.

Decía esto con una sonrisa cruel. Nada mas decir eso, los niños se escondieron de detrás de la adulta mientras ésta la imploraba.

Dragona: Por favor. No lo haga. Máteme a mí sí quiere, pero por favor. No mate a los niños.

Imploraba la dragona. Arquímedes simplemente la atravesó la garganta de la dragona haciéndola surgir mucha sangre de ella, asustando a los niños que retrocedieron ante lo que presenciaba. La dragona cayó al suelo mientras se desangraba del cuello. Mirando a Arquímedes la dragona, trató de hablar.

Dragona: ¿Por...por qué...nos hacéis...esto? No...No hemos...hecho nada... malo...

Preguntaba la dragona con lágrimas en los ojos. Arquímedes sonriendo malvadamente, la contestó.

Arquímedes: Vuestro único crimen fue existir siquiera ja, ja, ja, ja..

Respondía el dragón, al mismo tiempo que la atravesó la cabeza con su espada donde la mató definitivamente. Luego sacando su espada, miró a los niños qie le miraban con un enorme miedo como si el mismo demonio se tratase.

Arquímedes: Bien ¿Quién es el siguiente en morir?

Comentaba el malvado dragón con una sonrisa cruel, mientras se acercaba a los niños donde éstos trataban de escapar, pero era inútil ya que el dragón rojo tenía bloqueada la única salida.

Sin piedad alguna, Arquímedes iba matando a los niños de multiples formas enormemente crueles, matándolos lentamente, atravesándoles el corazón con su espada, o arrancándoles sus alitas o extremidades. Destrozándoles los ojos con sus garras enterrando sus afilados dedos en ellas. El dragón no mostraba piedad alguna e incluso parecía que lo estaba disfrutando con ello.

Finalmente Arquímedes terminó de matar a los niños y abandonó la cueva, desde ahí veía como los soldados del rey seguían matando a los dragones de obsidiana sin reparo alguno. Arquímedes sin dudarlo, se unió a la masacre.

Tras varios horas, la masacre terminó. La montaña estaba cubierta por cadáveres de cientos de dragones de obsidiana. Los soldados del rey no tuvieron problemas debido a la escasa resistencia que los dragones de obsidiana para luchar.

Magma que estaba de pie sobre una elevación de rocas, miraba el panorama con expresión seria.

Magma: Me pregunto si hicimos lo correcto con esto.

Se preguntaba el rey sintiendo cierto aire de culpabilidad. Como si en el fondo supiera que aquella masacre no estaba justificada de ninguna forma. Arquímedes apareciendo a su lado, le respondió al rey.

Arquímedes: Créame, majestad. Esto era lo único que se podría hacer. Si lo hubiéramos dejado estar, en el futuro estos dragones se habrían convertido en una enorme amenaza para nosotros y nuestro dominio. Exterminarlos era la única opción.

Explicaba el dragón al rey, tratando de justificar las acciones realizadas. Magma mirando de nuevo el reguero de muertos, soltó un suspiro y dijo.

Magma: Supongo que tenéis razón, joven Arquímedes. Y ahora vámonos. Este lugar me deprime enormemente.

Decía el rey, no queriendo estar ni un segundo más en aquel cementerio común para dragones de obsidiana.

Tras una batida rápida del lugar para asegurarse de que no hubiera un dragón que se salvara de la masacre, Magma y Arquímedes junto con los soldados, se marcharon del lugar.

Unos de los dragones de obsidiana adultos que estaba tendido en el suelo, comenzó a moverse el ala derecha. Dicha ala se apartó, revelando a un joven dragón de edad algo mayor a la de Spike. Tenía varias heridas por su cuerpo, pero no estaba muerto. Éste viendo con odio a los dragones marcharse del lugar, los maldecía a éstos.

Dragón: Ma...malditos traidores...esto...Esto me la pagareis..Lo juro...Juro que me vengaré por todo mi pueblo y os mataré a todos y cada uno de vosotros.

Decía con odio el joven dragón, mientras se iba arrastrando por el suelo lleno de cadáveres de dragones de obsidiana. En ese momento se oyó una voz.

¿?: ¿Quieres venganza?

Escuchó de repente una voz profunda y oscura. El dragón pudo ver en un trozo de armadura de hierro abandonada flotar y ponerse delante del joven dragón. Por el reflejo de la armadura aparecía la imagen de ser oscuro con tres pares de ojos rojos. El dragón miraba perplejo al extraño ser.

¿?: Te lo vuelvo a preguntar ¿Quieres venganza contra aquellos que exterminaron a tu pueblo?

Volvió a preguntar el ser oscuro. El dragón al escuchar eso, respondió afirmativamente.

Dragón: Así es. Quiero venganza. Quiero que esos malditos paguen por lo que le hicieron a mi gente. Quiero que tanto el rey Magma como Arquímedes como su gente, sufran como he sufrido yo. Quiero que sus almas ardan en el infierno para siempre...¡QUIERO VENGANZÁAAA...!

Gritaba completamente furioso y lleno de ira y odio en la última parte. El ser oscuro se rió levemente y le dijo.

¿?: Bien. Te ayudaré con tu venganza con una condición. Quiero que te unas a mí. Tu raza es...O mejor dicho, eran muy excepcional. Tu poder me vendría bien. Si te unes a mí, te salvaré la vida para que puedas cumplir tu venganza.

Dragón: ¿Me lo prometes?

¿?: Por supuesto.

El dragón ni siquiera se lo pensó. Quería venganza y estaba dispuesto a pagar cualquier precio por conseguirlo. Por lo que aceptó sin dudarlo.

Dragón: Sí. Me uno a ti. Me uno para vengarme de esos traidores. Quiero matarlos con mis propias garras. Quiero hacerles sufrir a ellos y a todos sus familiares, quiero exterminarlos como trataron de hacerlo con nosotros.

Decía con odio el dragón. El ser oscuro se rió malignamente y contestó.

¿?: Muy bien...

En ese momento, los ojos rojos del ser oscuro brillaron con intensidad. Ahí el dragón sintió que su cuerpo se iba cambiando a la de un potro unicornio.

¿?: A partir de ahora serás Black Horn y trabajarás para mí. Domo. Tráelo hasta aquí.

Decía el ser oscuro, mientras el nuevo potro se examinaba a sí mismo. Acto seguido, por un portal apareció el enorme tigre conocido como Domo. El tigre mirando al potro le dijo.

Domo: Así que tú eres el nuevo siervo del amo. Bueno. Si no hay nada mejor. Vamos. Hay mucho que hacer, y un largo entrenamiento para ti si quieres ser realmente útil al amo.

Le decía el tigre guiando al potro hasta el portal y desaparecer por ella.

Fin del Flashback.

En la mente de Black Horn revivía aquel aciago recuerdo. El recuerdo de como su gente fue casi exterminada por la traición de Magma y Arquímedes. Una enorme ira lo invadía por todo su cuerpo donde se hacía cada vez mayor. Un odio tan profundo como el mar. Una llama de ira que ni toda el agua del mundo podría apagarlo siquiera. En su mente solo había una idea. Matar a Magma y a Arquímedes, como el resto de los dragones que hubiera por el mundo.

Mike mirando al dragón, trató de hablarle.

Mike: Cálmate, amigo. No sé que problema tienes con magma, pero matarlo no es la solución.

Black Horn: ¡Cállate! ¡Tú no sabes lo que es perder a toda una raza por culpa de una traición! ¡Desde el día en que trataron de exterminarnos, juré que mataría a Magma y Arquímedes con mis propias garras como al resto de su especie! Y lo pienso cumplir pase lo que pase.

Decía el dragón volando directamente hacia Magma, tratando de atravesar la barrera formada por el trío. Darkwing tratando de pararlo, gritó.

Dark: ¡De eso nada! ¡Arte de oscuridad! ¡Nivel Maestro! ¡Ultra Gravedad!

Gritó Darkwing empleando una de las artes. Alrededor del dragón se formó un aro de energía morada y en ese momento se sintió súper pesado. Aquello provocó que cayera duramente de pie contra el suelo, causando un gran temblor en el suelo donde algunos edificios temblaron o se agrietaron al igual que el suelo donde cayó el dragón.

Night volando rápidamente hasta ponerse enfrente del dragón antes de que se recuperase, gritó.

Night: ¡Prisión Terráquea!

A ambos lados del dragón se levantaron dos grandes muros de piedra. De dichos muros surgieron cristales afilados que se extendían de un lado a otro, atrapando al dragón en diversos puntos para inmovilizarlo e impedir que se fuera a cualquier lado.

Night: ¡Le tenemos!

Celebraba el unicornio, pero el dragón intensifico sus músculos rompiendo en pedazos los cristales que lo aprisionaban y empujando con ambas garras los muros, los derribó duramente al suelo donde se hicieron pedazos. El dragón se lanzó hacia Night queriendo aplastarlo con sus garras, pero Mike apareció dándole una fuerte doble patada en toda la cara que lo desvió de su trayectoria y cayera éste al suelo.

Mike: Mi madre. Sí que tiene las escamas duras.

Comentaba el alicornio mientras se sobaba las patas traseras que le dolían un poco por el golpe. El dragón se levantó dispuesto a atacar de nuevo y lanzó una intensa llamarada contra los ponis, obligando a apartarse a éstos.

Darkwing: ¡Llamas Infernales Oscuras!

Gritaba Darkwing apareciendo justo detrás del dragón y disparando una gran llamarada oscura contra el dragón. El dragón simplemente ladeó de lado para esquivarlo e irse hacia Darkwing, donde la alicornio no tuvo tiempo de esquivarlo y recibió un duro cabezazo del dragón y fue llevada contra un edificio, haciendo que se estrellara duramente contra dicho edificio.

El dragón apartó la cabeza del muro del edificio, dejando caer a Darkwing al suelo.

Black Horn: Todos los que interfieran en mi camino, morirán.

Decía el dragón levantando su pie con intención de aplastar a la alicornio sombría.

Mike: ¡NOOO!

Gritó Mike apareciendo justo al lado de Darkwing y deteniendo con mucho esfuerzo con sus cascos delanteros el pisotón del dragón.

Black Horn: ¡Apártate, microbio!

Gritaba el dragón aplicando más y más fuerza a su pie con intención de aplastar a ambos alicornios. Mike aplicaba todas sus fuerzas en proteger a Darkwing, aunque no era fácil debido a la enorme fuerza del dragón. Alrededor de las patas traseras del alicornio se iba el suelo agrietándose, mientras era poco a poco enterrado.

Mike: No voy...A permitir...Que lastimes a mi amiga...

Black Horn: En tal caso,muere...

Pero en ese instante un cristal de gran tamaño se le clavó en el ojo derecho causando un fuerte dolor y sangrado al dragón, haciendo que perdiera fuerza en su pata. Mike aprovechó para tomar impulso y empujar al dragón para atrás haciendo que éste cayera duramente al suelo. Night Ray siendo el autor del ataque, fue a socorrer a sus amigos.

Night: ¿Estáis bien los dos?

Preguntaba el unicornio preocupado por sus amigos. Mike cogiendo en brazos a Darkwing, le contestó.

Mike: Ahora sí. Gracias, amigo.

Dark: Sí. Muchas gracias.

Respondía agradecidos ambos alicornio. Night Ray sonrió también. Acto seguido Black Horn se levantó y con una garra, cogió el cristal que estaba clavado en su ojo. Sin reparo alguno se lo arrancó sin importarle la sangre que surgiera de su ojo dañado.

Dark: Puag...Que asco...

Mike: Uf...Cuanta sangre...

Night: Creo que voy a vomitar...

Comentaron los ponis, asqueados ante lo que vieron a hacer al dragón. Lo sorprendente es que poco después, el ojo dañado del dragón se le curó quedando como nuevo. El dragón mirando a éstos con una mirada furiosa, les gritó.

Black Horn: ¡Ahora si que os voy a matar a los tres sin piedad!

Amenazó el dragón gritando ahora de furia y aumentando su masa muscular.

Dark: Ay, ay, ay...Que mala espina me da eso.

Comentaba preocupada la alicornio.

Night: No eres la única, amiga.

El dragón se lanzó hacia los tres, donde estos últimos se prepararon para combatirlo. Mike ahora sacando la Golden Tail y la Stellar Blade, se lanzó primero con intención de golpearlo en la cabeza, pero el dragón le cogió con su garra impidiendo moverse. Darkwing sacando la Dark Repulser trató de ayudar a su amigo, pero el dragón con la garra con que sostenía a Mike, la golpeó con dureza haciéndola estrellar contra un edificio. Night Ray golpeó con sus cascos el suelo haciendo que surgieran del suelo dos enormes garras de cristal con intención de atrapar al dragón, pero el enorme reptil con un rápido giró, empleó su cola para destrozar ambas garras y hacer que los cristales cayeran al suelo.

Mike: ¡Sueltame, monstruo!

Gritaba Mike tratando de liberarse, el dragón le soltó un enorme rugido y lo lanzó contra un edificio estrellándolo contra éste y que partes del edificio cayeran sobre él.

Mike: Dije que me soltaras. No que me estrellaras contra un edificio.

Se quejaba el alicornio mientras salía de los escombros algo adolorido. El dragón soltó un rugido y disparó a cada uno grandes bolas de fuego que obligaron a los ponis a moverse rápido para esquivarlos. Mike contraatacó disparando un potente Láser Cegador donde el dragón se cubría con sus brazos para protegerse del rayo, haciendo que éste fuera arrastrado por el suelo. Darkwing sin perder tiempo, disparó un potente rayo oscuro desde su espada a espaldas del dragón, ocasionando grandes daños en éste. Night Ray creó una gran lente de cristal que lo usó para que absorbiera la luz del sol y dirigirlo al dragón, causando grandes quemaduras en éste. El dragón furioso rugió creando un campo de energía que eliminó los ataques que éste iba recibiendo.

Darkwing se lanzó a atacarlo por la espalda, pero el dragón la agarró con su garra y la golpeó varias veces contra el suelo creando duras grietas en ella. Mike fue a rescatar a su amiga, pero el dragón lo apartó de un coletazo que lo mandó por el aire. El dragón lanzó a Darkwing que se chocó contra Night Ray que iba a atacar, haciendo que ambos se estrellaran contra una tienda atravesando el cristal.

Black Horn salió volando directo hacia Mike que aun seguía en el aire y lo agarró con su garra. Ahí voló con el brazo extendido donde tenía agarrado a Mike y atravesaba varios edificios por el camino. Acto seguido voló en picado contra el suelo causando un gran temblor de tierra. Cuando terminó, estaba el dragón con el alicornio aturdido en el suelo y con su fusión fénix deshecha.

Por otro lado, estaban Darkwing y Night Ray también en el suelo con sus fusiones fénix también deshechas y con sus cuerpos con algunas heridas. Ambos trataron de levantarse como pudieron.

Dark: Maldita sea. Ese bestia si que es fuerte.

Night: Ya lo creo. No recuerdo que me dieran antes una paliza así.

Dark: ¿Estás bien, Dark Cloud?

Preguntaba la alicornio a su fénix. Éste que estaba tendido en el suelo, la respondió.

Dark Cloud: Sí, nena...Solo me duele cuando me río je, je, je, je...

Night Ray: Terrax ¿Cómo estás, amigo...?

Preguntaba el unicornio cogiendo a su compañero. El fénix se movía débilmente, pero estaba bien.

Dark: Vamos. Mike nos necesita. Debemos darnos prisa.

Ambos asintieron y junto con sus fénix, fueron a buscar a Mike.

Mientras tanto, Ocelot, Red Fire, White Shield y Vulcan seguían combatiendo a los extraños dragones donde seguían apareciendo más.

Red: ¡Vamos! ¡Venid! Tengo fuego de sobra para carbonizaros a todos.

Decía retadora la alicornio de pie sobre sus patas traseras, moviendo con su brazo el Látigo Infernal al cielo en forma de espiral de fuego. Los dragones fueron a atacarla y ésta los golpeaba a todos con su arma a una velocidad pasmosa que los dragones apenas podía evitar. Todo dragón que entraba en contacto con el látigo, sufría fuertes estallidos de fuego en que acababan envuelto en llamas éstos.

Vulcan que disparaba su Giga Cañón de energía a varios dragones, comentó.

Vulcan: Creo que es hora de probar mi nuevo juguete.

Decía el robot con una sonrisa maliciosa, mientras replegaba su arma y luego sacó de su armadura otras armas.

Vulcan: Saludad a mis nuevas armas. Los Puños de León.

Eran dos armas de puño en forma de cabezas de león dorados con la boca abierta.

Vulcan: Oh, sí. Ahora si que estoy listo para dar el golpe. Y lo pienso disfrutar.

Comentaba el robot, chocando ambas armas entre sí y con intensas ganas de golpear lo que sea. Acto seguido, el robot corrió hacia el grupo de dragones más cercano y saltó hacia el primero, donde le dio un potente puñetazo en toda la cara al mismo tiempo que provocaba un efecto de fuerte explosión que mandó volando al dragón. Un dragón trató de golpearle con un puñetazo, pero Vulcan lo esquivó girando para atrás dando la espalda al dragón, y acto seguido se giró de nuevo dando un fuerte directo en la cara del dragón, provocando una explosión que mandó a éste también volando.

Luego Vulcan adoptando su Modo Vuelo pasando a su armadura verde y saliendo dos alas de jet, voló hacia un grupo de dragones y pasó entre ellos al mismo tiempo que les daba fuertes golpes explosivos con los puños, mandando a más de uno a volar. Luego aterrizando en el suelo y pasando a su modo normal, se giró y apuntando a los dragones restantes con ambos puños, dijo.

Vulcan: Hola del cierre final je, je, je, je.

Se reía el robot y de las bocas de león surgieron varias esferas que fueron directas hacia los dragones, causando grandes efectos explosivos que eliminó a los dragones. Vulcan alzando sus armas en alto, lo celebraba.

Vulcan: ¡Sí, señor! ¡Me encanta mis nuevas armas!

Celebraba el robot.

Ocelot y White Shield espalda con espalda, estaban rodeados por varios dragones.

Ocelot: Parece que esto se complica.

Comentaba el vaquero sin perder la sonrisa a la vez que se ajustaba el sombrero. White Shield lo secundó.

White: Cierto, pero nosotros estamos habituados a situaciones complicadas ¿No?

Ocelot: Desde luego, amigo ¿Probamos nuestras nuevas armas?

White: Por supuesto. Tenía yo bastantes ganas de probar las nuevas armas que tengo yo.

Ocelot: Igualmente.

Ocelot sacó una katana larga de una de las fundas que tenía en la espalda. Era una especie de katana de hoja plateada con empuñadura en forma de cabeza de dragón. La hoja en si era como si dos katanas una sobrepuesta sobre la otra se tratase. En un lado aparecía la imagen de un dragón chino rojo a lo largo de la hoja, mientras al otro lado aparecía la misma imagen pero en forma de dragón azul.

Ocelot: Saludad mi nueva arma. La Hoja Doble del Fuego Helado.

Decía Ocelot, blandiendo con ambos cascos dicha katana mientras hacía movimientos chulos. White Shield sacó de su armadura un especie de arco de diseño tecnológico. Un arco blanco con detalles rojos y símbolos celestes en ella. En el centro del arco donde se empuñaba el arma, tenía un circulo con el símbolo Delta blanco dentro de ésta. En su interior circulaba una energía roja. Una mira de precisión. No tenía cuerda alguna.

White: Y aquí tengo el Arco Delta.

Decía el robot desplegando el arco y de ella surgió una energía roja a modo de cuerda, y una flecha de energía roja se formó en ella en el momento que el robot tiró de la cuerda.

Ocelot: A por ellos, compañero.

White: Por supuesto, amigo.

Ambos sonrieron y luego corriendo en direcciones opuestas, se lanzaron hacia el enemigo.

Ocelot: Hace falta algo de calor aquí.

Decía esto mientras la katana se envolvía en llamas, acto seguido saltó al cielo a gran altura y comenzó a girar hacia delante como una sierra directo hacia los dragones, haciéndoles fuertes cortes en sus cuerpos, al mismo tiempo que sus cuerpos se prendían en llamas. Ocelot parando por el otro lado comentó, mientras se ajustaba el sombrero.

Ocelot: ¿Tenéis calor? No os preocupéis. Enseguida voy a poner el aire frío.

Bromeaba el espadachín mientras la hoja se tornaba en una energía azul helada. Apuntó su katana hacia los dragones incendiados y un rayo helado surgió de dicha katana. Dicho rayo congeló al instante a los dragones, dejándolos fuera de combate.

Ocelot: Un hielo tan frío que quema. Y un fuego tan caliente que congela...

Bromeaba el espadachín hasta que se quedó pensando en lo último que dijo.

Ocelot: Mmm...La verdad es que el último no tiene demasiado sentido. Bueno. No siempre me saldrán buenos chistes. Je, je, je, je...

Comentaba sonriendo al final Ocelot.

White Shield con el arco, corría hacia los dragones al mismo tiempo que tensaba la cuerda de energía roja formando al instante una flecha. White Shield disparó dicha flecha atravesando fácilmente la cabeza de un dragón. Luego saltó disparando otra flecha a otro dragón. Luego al caer al suelo, se deslizó por el suelo para esquivar el coletazo de un dragón y disparar otra flecha a la espalda de éste. Luego apuntó dicha flecha al cielo donde desapareció de vista, acto seguido encima de un grupo de dragones surgió un triángulo mágico rojo al cual giraba sobre si misma y de ella surgió una intensa lluvia de flechas que los iba atravesando haciéndolos gritar de dolor.

Varios dragones armados con unos extraños garrotes blancos parecidas a lo que usan los demonios japoneses, fueron a atacar al unicornio. Estaban demasiado cerca para atacarlos a distancia, así que este empleó otra estrategia.

White: ¡Modo Sable!

Gritó el robot unicornio activando una función del Arco Delta. Los dos extremos del arco se dieron la vuelta y se doblaron hacia delante quedando ambas en paralelo. De ella surgió una cuchilla de energía roja de hoja larga.

El unicornio empuñando la hoja, se lanzó hacia los dragones. Primero esquivó un ataque de un dragón y realizó un tajo cargado que lo mandó contra el suelo. Bloqueó el ataque de garrote de otro dragón y el unicornio cargando de energía la cuchilla, empujó al dragón para atrás. Saltó hacía arriba haciendo una voltereta para esquivar el ataque de un dragón que iba a atacarlo por detrás y White Shield cargando su hoja, lanzó un tajo rojo que golpeó la espalda al dragón que lo mandó contra el otro, haciendo que ambos se chocaran el uno con el otro.

Mientras en la zona de alcantarillas, el resto del grupo estaba combatiendo contra los extraños mutantes monstruosos que aparecieron en la zona.

Fox: ¡Tomad esto!

La arquera disparó una flecha contra uno de los monstruos, pero la flecha rebotó en la coraza del monstruo. El monstruo furioso, saltó hacia Eye Fox tratando de golpearla y ésta tuvo que apartarse de un salto para evitar ser aplastada por los enormes puños del monstruo.

Medic corría esquivando los ataques de los monstruos y lanzando estrellas ninja contra éstos, pero por desgracia las estrellas rebotaban en sus corazas sin hacerles daño.

Blue Sky con su escudo, iba bloqueando las constantes golpes de garra de uno de los monstruos donde golpeaba con enorme fiereza.

Sky: Estas cosas son fuertes verdad.

Comentaba el paladín. Camaleón con un disfraz de soldado con lanzallamas y con la Morfo Arma convertida en un lanzallamas, disparaba un potente chorro de fuego contra los monstruos, haciéndolos retroceder a éstos.

Camaleón: De momento el fuego los aleja, pero no atraviesan sus corazas.

Lyndon: Dímelo a mí. Estas cosas quieren hacerme pedazos.

Completaba Lyndon disparando flechas contra los monstruos, pero no atravesaban sus duras corazas. Iba a recargar otra flecha, pero uno de los monstruos lo golpeó haciendo que se estrellara contra la pared de metal y cayera al suelo. El monstruo saltó hacia el grifo con intención de matarlo, pero un muro de hielo se formó delante del monstruo y Ghost apareció al otro lado junto con Lyndon para salvarlo.

Lyndon: Vaya, linda. Gracias. Se agradece la ayuda.

Comentaba el grifo mientras se levantaban, pero la calma no duro mucho cuando el monstruo de un fuerte cabezazo, destrozó el muro de hielo de Ghost.

Ghost: No me des las gracias todavía. Esa cosa viene preparada para machacarnos.

Comentaba Ghost mientras se preparaba para combatir. En ese momento, un misil impactó en el monstruo causando una explosión y parte de la coraza desde la cabeza a la joroba y el pecho fue destruida, exponiendo una gran carne roja. Bit siendo el responsable del misil, voló hacia el monstruo hacia su espalda y le clavo sus cuatro garras por la parte traseras de la joroba donde ya no tenía la coraza. El monstruo rugió de dolor y se sacudía por todas partes tratando de librarse del robot grifo. Mientras al robot se le abría un compartimento en el pecho y de ella surgía una ametralladora que comenzó a disparar en la espalda del monstruo causando grandes daños. Luego Bit alzó una de sus garras y convirtiéndola en una motosierra gigante, la usó para atravesar la espalda expuesta del monstruo haciendo surgir montones de sangre, solo que ésta era de color negra. Bit iba atravesando más y más la sierra, mientras el monstruo seguía sacudiéndose violentamente tratando de quitárselo de encima.

Bit: Hora de terminar con este monstruo.

Decía Bit sacando la motosierra, haciendo que más sangre surgiera del monstruo a modo de chorro. Acto seguido con la misma arma, la lanzó al cuello del monstruo comenzando a cortar trozo a trozo el cuello del monstruo hasta cortarle la cabeza. Dicho monstruo cayó al suelo, mientras Bit cubierto en parte por la sangre de la criatura, bajaba lentamente al suelo con sus alas de metal. Ghost y Lyndon se acercaron a Bit para agradecerle la ayuda.

Ghost: Muchas gracias, Bit. Fuiste muy oportuno.

Lyndon: Sí, colega. Nos has salvado el cuello de una buena. Y hablando de cuellos. Buena decapitación contra el monstruo.

Comentaba el grifo, mientras miraba el monstruo decapitado que estaba en el suelo. Bit recogiendo su arma, respondió.

Bit: No hay de que, amigos. Por lo visto, las corazas les protegen de ataques fuertes, pero solo hasta cierto punto. Si golpeamos con fuerza, podremos lograr destruir la coraza y dejar expuesto su piel donde parecen ser extremadamente sensibles.

Ghost: Entonces solo tenemos que quitarles las corazas y entonces serán más vulnerables a nuestros ataques.

Bit: Afirmativo.

Ghost: Eso es genial. Entonces tendremos que sacar nuestras mejores armas para acabar con ellos.

Comentaba sonriente la pony fantasma al saber que los monstruos tenían algún punto débil. Bit rápidamente pasó el mensaje a los otros.

Fox: Así que es eso lo que debemos hacer. Entonces adelante.

Medic: Yo tenía ganas de probar mis nuevas armas.

Ghost: Y yo también.

Eye Fox mirando a Gizmo donde el drom soltaba una descarga eléctrica a un monstruo, le indicó lo siguiente.

Fox: Gizmo. Tú ve a la puerta de salida y trata de piratear el sistema para salir de aquí.

El robot flotante asintió y se fue volando hacia el otro lado de la sala donde estaba la compuerta. Uno de los monstruos iba a atacarlo, pero un rayo rojo le impactó en la espalda haciendo que se detuviera.

Fox: No tan rápido, amigo. Nadie toca a mi Gizmo sin pasar antes por encima de mí.

Decía de forma seria la arquera, apuntando al monstruo con dos extrañas miniballestas de casco. Ambas eran de color naranja con empuñadura marrón con símbolos celestes en ellas. En una tenía un arco de luz roja brillante y la otra de color verde.

Fox: Saluda a las Ballestas Vulcano.

Decía Eye Fox. El monstruo furioso la soltó un rugido y se fue corriendo hacia ella con intención de placarla. Eye Fox corrió en la misma dirección, mientras con sus ballestas iba disparando flechas de energía roja y verdes impactando todas en el monstruo destruyendo parte de la coraza. Cuando se encontraron, el monstruo trató de golpearla con su garra, pero la arquera sin dejar de disparar, se deslizó por debajo de la criatura y una vez en su espalda, cargó de energía ambas ballestas y disparó dos flechas cargadas que dieron de lleno al monstruo destruyendo parte de su coraza y dejándolo expuesto.

Sin darle tiempo a rencionar, Eye Fox disparó un sin fin de flechas a modo de ametralladora que atravesaban la carne del monstruo haciéndolo rugir de dolor y al final acabando de rodillas. Eye Fox se acercó caminando al monstruo herido y luego le apuntó con una de sus ballestas en la frente del monstruo. Sin dilación alguna, Eye Fox le atravesó la cabeza con una flecha, reventando en pedazos la cabeza del monstruo y caer muerto este al suelo.

Otros dos monstruos aparecieron cada uno por un lado de la arquera queriendo matarla. Eye Fox simplemente entrecruzo sus brazos todavía armada con ambas ballestas y disparó dos flechas cargadas que impactaron en los monstruos, reventándoles así la coraza. Luego la arquera dio un giro de 180º y ahora extendiendo sus brazos, disparó varias flechas de energía que iban atravesando a los monstruos hasta finalmente cayeron muertos al suelo.

Fox: Estas armas con sin duda una maravilla.

Comentaba la arquera sonriente haciendo girar ambas armas en sus cascos y guardarlas en su armadura.

Black Wing: Desde hace mucho tiempo, ya tenía yo ganas de probar este nuevo artefacto ancestral celeste.

Decía la bat pony volando alto, sacando de su armadura un especie de dispositivo en forma de alas blancas. Se lo puso en su espalda y ésta comenzó a brillar. Unas piezas de metal surgieron del aparato, cubriendo la parte superior de las alas. Acto seguido sus alas fueron cubiertas por grandes alas de metal blancas parecías a plumas, pero en forma de cuchillas afiladas. La unión entre medias de las alas serían unas piezas triangulares de metal marrón. Dichas alas brillaban con fuerza con una intensa luz blanca.

Black: ¡A mí las Alas de la Ascensión!

Decía la bat pony al mismo tiempo que extendía sus alas de luz, donde dicha luz brillaba en toda la sala, cegando temporalmente a los monstruos acorazados. La yegua voló a toda velocidad hacia los monstruos y en apenas segundos, pasó entre ellos al mismo tiempo que se oía el sonido de algo afilado. Segundos después, la bat pony se paró al otro lado y miró a los monstruos. Primero se les cayeron las corazas y acto seguido varios de ellos cayeron partidos por la mitad al suelo.

Más monstruos fueron a atacar a Black Wing, hasta que ésta mirándolos en posición de combate, dijo.

Black: Tranquilos. Tengo más para vosotros.

Decía sonriente la bat pony alzando sus alas de luz y acto seguido las lanzó hacia delante, de dicha alas surgieron múltiples plumas afiladas de luz que atravesaron fácilmente la coraza a los monstruos y luego la carne llegando al otro lado. De los cuerpos de los monstruos surgían chorros de sangre a través de los agujeros de la coraza.

Black Wing no se detuvo ahí y se fue volando hacia los monstruos y girando alrededor de éstos, formó un tornado blanco afilado que fue cortando trozo a trozo a los monstruos como si carne picada se tratase, hasta finalmente morir completamente despedazados. Después de acabar con ellos, Black Wing se paró en el aire y comentó sonriente mientras sus alas iluminaban con gran luz.

Black: Soy la luz que ilumina el camino.

Bromeaba la bat pony.

Medic y Blue Sky estaban rodeados por varios monstruos.

Medic: Estos monstruos no nos lo pondrán fácil.

Comentaba la pony ninja observando a su alrededor. Blue Sky a su lado, la respondió.

Sky: Bueno ¿Y cuándo ha sido algo fácil?

Decía el paladín con una sonrisa. Medic sonrió ante el comentario de su amigo. Acto seguido, Medic de su traje ninja sacó unas nuevas armas. Eran unos nunchakus largos suya forma eran unos especies de tubos o recipientes estrechos de cristal con extremos de metal dorado y recubrimiento plateado rodeando la parte larga de dichas armas. En el interior de dichas armas circulaban unas corrientes eléctricas. Dichas armas estaban unidas por unas cadenas de energía.

Medic: Estas son mis nuevas armas que sin duda están pensadas para mí. Los Truenos Golpeadores.

Decía esto sujetando ambas armas y haciéndolas girar mientras hacía múltiples movimientos. Los monstruos rugieron y Medic se lanzó a por ellos. Blue Sky estuvo a punto de sacar una nueva arma, hasta que se paró y pensó.

Sky: No. Mejor lo reservo para más tarde esta nueva arma celeste.

Comentaba el paladín mientras decidió sacar la Light Saber y activo la hoja láser del arma y se lanzó hacia los monstruos.

Medic esquivó el ataque de un monstruo y saltó por encima de éste, golpeando con los nunchakus causando una explosión eléctrica que destrozó la coraza. Luego parándose encima del monstruo, juntó ambos extremos de ambas armas y golpeó con ambas contra la joroba del monstruo, causando una explosión eléctrica, haciendo que el monstruo sufriera un descomunal daño eléctrico que recorría todo su cuerpo. Luego de unos segundos, Medic se bajó al suelo de un salto y el monstruo que estaba con el cuerpo chamuscado, cayó muerto al suelo.

Más monstruos fueron a atacar a Medic, mientras la ninja médico los esperaba haciendo girar sus armas y chispas eléctricas surgían de ella. Medic se lanzó hacía los monstruos y esquivando con agilidad sus ataques, los golpeaba duramente con sus armas logrando destrozar sus corazas y dejándolos expuestos. Cosa que Blue Sky aprovechó para atacarlos con la Light Saber y cortarles la cabeza. A uno le cortó la cabeza, a otro le atravesó la cabeza desde la boca hasta que la hoja surgía de la nuca y luego de una patada apartarlo para que cayera el monstruo muerto. Luego el paladín pegó un salto con voltereta para esquivar a un monstruo que iba a atacarlo por detrás, Blue Sky bajó por detrás del monstruo al mismo tiempo que con la hoja le atravesaba desde la espalda hasta llegar abajo y así partir en dos a dicho monstruo.

Medic giraba a mayor velocidad sus nunchakus y luego golpeó el suelo creando un campo eléctrico que electrocuto a todos monstruos que la tenían rodeándola, acabando que muchos de ellos sufrieran un fuerte golpe de electrocución, donde incluso a algunos se les reventaba la cabeza esparciendo sangre alrededor y luego caer muerto.

Medic: Estas armas sin duda son perfectas. Bien equilibradas para mi estilo de lucha.

Comentaba la pony médica sin perder la calma y sin dejar de girar ambas armas. Luego mirando a Blue Sky, donde podía ver como le atravesaba la cabeza de un monstruo tumbado en el suelo, le comentó a su compañero.

Medic: ¿No pruebas todavía tu nueva arma, Blue Sky? Yo creo que valdría la pena verla en acción.

Sky: Prefiero reservarla para cuando haga falta. Créeme si te digo que desde los entrenamientos, soy el primero en desear usarlo, pero prefiero esperar el momento.

Respondía el paladín, mientras sacaba la hoja láser de la cabeza del monstruo.

Lyndon: ¡Vamos, monstruos! ¡Tengo varias flechas con vuestro nombres escritos en ellas!

Decía el grifo volando por el aire, disparando su ballesta a los monstruos. Uno que estaba escalando por la pared cuando tuvo al grifo a su altura, saltó para tratar de atraparlo, pero el grifo se apartó al mismo tiempo que le disparaba una flecha contra el monstruo.

Lyndon: Quieto, bicho. Lyndon no será el almuerzo de un maldito monstruo.

Decía el grifo a punto de disparar de nuevo, hasta que vio a Ghost lanzando rayos de hielo contra dichos monstruos, cuando uno se le acercaba por detrás de la pony fantasma con intención de atacarla.

Lyndon: ¡Cuidado, Ghost!

La avisó el grifo al mismo tiempo que disparaba una flecha contra el monstruo dándole en la cabeza, pero rebotando en la coraza dicha flecha. Aquello sirvió para que Ghost se diera cuenta y esquivando el ataque del monstruo agachándose y luego deslizarse por el suelo mediante un campo de hielo que iba formando por donde pisaba, se dio la vuelta y formando una esfera de hielo en su casco, saltó hacia el monstruo donde la rugió. La pony introdujo su casco dentro de la boca del monstruo y creó una explosión interna de hielo que congelo al monstruo. Luego de sacar el casco, Ghost le dio una patada rompiendo en pedazos al monstruo. Tras matar al monstruo, Ghost miró a Lyndon y le agradeció la ayuda.

Ghost: Muchas gracias, Lyndon.

Lyndon: No hay de que, mi lady. Es lo mínimo que podía hacer. Aparte de darme cuenta de tu presencia je, je, je, je.

Comentaba el grifo con una leve sonrisa. Ghost sonrió levemente. Luego ahí dijo.

Ghost: Bien. Primero hay que destruir las corazas para que queden expuestos y luego atacarlos con fuerza. Y tengo el arma adecuada para ello.

Ghost sacó de su armadura un especie de metal alargado negro con símbolos celestes en ella. Pulsó un botón y de ambos extremos surgieron unas hojas dobles de energía azul en forma de guadaña.

Ghost: Esta es la Hoja de la Parca. Mi nueva arma ancestral celeste. Ahora ha llegado la hora de segaros el alma.

Decía de forma seria la pony fantasma, mientras con ambos cascos hacía girar el arma a toda velocidad por alrededor de ella. Los monstruos se lanzaron hacia ella tratando de golpearla, pero Ghost los esquivaba con ágiles movimientos y saltos. A uno le cortó el brazo y luego le atravesó el mentón con el extremo inferior de la hoja, luego de un tiró le arrancó la cabeza al monstruo y con dicha cabeza todavía en ella, giró el arma por arriba y atravesó la cabeza a otro monstruo al mismo tiempo que lo golpeaba con la cabeza decapitada. Acto seguido Ghost sacó el arma de ambas cabezas y ahí dio un sin fin de cortes al monstruo, destrozando su coraza y finalmente desprovisto de ella, de un giro rápido decapitó la cabeza del monstruo acabando así con éste.

Varios monstruos la rodearon. Ghost cargó de energía su arma y la lanzó haciendo que girara el arma alrededor de ella realizando mortales cortes a los monstruos, al mismo tiempo que destrozaban sus armaduras. Cuando el arma volvió a Ghost, ésta saltó y en el aire cargó de energía el arma. Volvió a caer al suelo golpeando el arma contra el suelo provocando un campo de energía donde aparecían imágenes fantasmales que fueron directos hacia los monstruos y les absorbieron el alma, haciendo que cayeran éstos muertos al suelo. Ghost parándose en el sitio y colocando el arma en el hombro, comentó.

Ghost: Bueno. Parece que esto ya está.

Comentaba la pony fantasma. Mientras el drom Gizmo estaba en la puerta pirateando el sistema, un monstruo iba a atacarlo por detrás mientras el drom trabajaba, pero antes de que el monstruo fuera a hacerle algo, un corte afilado se oyó y el monstruo fue partido por la mitad y por detrás se veía a Blue Sky portando la Light Saber, siendo éste el responsable de acabar con el monstruo. Finalmente Gizmo había terminado de piratear el panel de control y abrir la puerta.

Blue: ¡Puerta abierta!

Fox: Bien hecho, Gizmo. Sabía que lo lograrías.

Le felicitaba la arquera sonriente, mientras el drom volaba alrededor de ella.

Lyndon: Sí. Buen trabajo. Lastima que no lo hicieras un rato antes de que acabáramos nosotros solos con todos los monstruos.

Decía de forma sarcástica el grifo, mientras se arreglaba un poco su traje. Medic ahí le dijo.

Medic: Bueno. Lo importante es que podemos seguir buscando a Alexandra.

Sky: Sí. Ahora vamos.

El grupo pasó por la puerta y mientras corrían por un largo pasillo, comentaron.

Ghost: ¿A nadie más le resulta extraño el comportamiento de Alexandra?

Fox: ¿Y ahora lo notas, cielo?

Medic: No. Ghost tiene razón. No se comporta como lo hace siempre. O al menos como la recordamos.

Camaleón: Habrá alguna explicación para ello. No puede habernos metido en una trampa mortal por que sí.

Sky: No obtendremos respuestas poniéndonos a hablar. Mejor encontrar a Alexandra y pedir explicaciones.

Completó el paladín.

Lyndon: Solo espero que no nos encontremos con más monstruos. Aunque si están cargados de oro, ya sería otra historia je, je, je.

Decía el grifo, mientras se guardaba trozos de las corazas de los monstruos que recogió brevemente por si los podía vender a buen precio.

Interrumpiendo historia.

Jill: Así que os llevo hacia una trampa ¿No? No me sorprende la verdad.

Decía la grifo al cual no parecía demasiado sorprendida ante lo que explicaba el grifo. Ahí Lyndon la comentó a ésta.

Lyndon: No pareces demasiado impresionada ante ello.

Jill poniendo una expresión de enfado, le respondió.

Jill: A mi grupo y a mí nos llevó a una trampa parecida esa maldita yegua. Perdí a casi todo mi equipo por su culpa.

Lyndon: Ya veo ¿Y qué paso ese día?

Jill: Tú sigue contando la historia y ya veré si decido contarme la mía o no.

Respondía ahora bastante enfadada la grifo. Lyndon no quiso insistir y volvió a la historia.

Retornando a la historia.

Mike y Holy seguían inconscientes en el suelo. Black Horn apareció volando hasta aterrizar en el suelo y mirando a éstos, comentó.

Black Horn: Todos los que interfieran en mi camino de la venganza, morirán sin remedio.

Decía el dragón mientras en su garra se formaba una flama oscura y luego extendió su brazo en alto.

Black Horn: ¡Y ahora, Morid...!

Gritó el dragón lanzando su garra con intención de matar a Mike y Holy de una vez y para siempre.

Continuara.

No olvidéis comentar.