CAPITULO 28
SENTIMIENTOS ENCONTRADOS
-Candy huyo con Terry –dijo con maldad.
-¿Qué? Eso no puede ser –bajo la mirada- estas mintiendo – La miro y le grito.
-quisiera que fuera mentira, pero es verdad –se acercó a Anthony.
-no te creo – le dijo muy seguro.
-¡no seas ciego! Abre los ojos, ella no te amaba como decía, todo este tiempo jugo contigo y con Terry.
-no te permito que hables así de ella.
-veo que no me crees. ¿Sabes para que nos hizo venir la tía? – hiso un pequeño silencio-Para preguntarnos si sabíamos algo de Candy –Anthony sentía que el corazón se le partía – acá también están Archí y Stear, pregúntales a ellos si es que a mí no me crees, Terry también huyo, yo creo que se pusieron de acuerdo – rió de lado.
-eres una mentirosa, esas son calumnias.
-pues si no me crees. Toma –saco la carta que Candy dejo a Anne.- esta es la carta que dejo.
-¿y por qué la tienes tú? yo creo que a ti Elisa, Candy nunca te dejaría un recado.
-es cierto, se lo dejo a su amiga, pero la hermana grey, me encomendó entregársela personalmente a la tía, pero ya que no crees nada, léela con tus propios ojos, y si aun así no te convences, Stear y Archí están en sus habitaciones, puedes ir con ellos para que lo corroboren.
Anthony abrió el sobre saco la carta y comenzó a leer, mientras la lectura avanzaba su semblante cambiaba más a dolor y decepción.
Querida Anne.
He tomado una decisión, yo ya no tengo nada que hacer en este lugar, me voy de regreso a América, de donde nunca debí salir, no se preocupen por mí, yo sé muy bien cómo cuidarme, ahora no puedo explicarte lo que sucede, pero quiero que comprendan mi situación, voy en busca de mi destino, pues creo que en este lugar no lo encontré, pero nunca voy a olvidar los hermosos recuerdos que tengo del colegio.
Por favor diles a los chicos que no se preocupen por mí.
Candy
Anthony bajo la mano y la carta cayó al suelo.
- Anthony ¿estás bien? –Elisa fingió preocupación, se acercó a él para abrazarlo y así el creyera que era una buena amiga, pero Anthony la retiro de su lado y salió del lugar sin dar explicaciones –Anthony…Anthony Elisa gritaba.
El rubio tenía una mezcla de sentimientos encontrados, dolor, resentimiento, coraje, desilusión, subió rápidamente hasta la habitación de sus primos, una vez que llego, no toco la puerta la abrió de golpe y los encontró platicando.
-¿es verdad que Candy huyo?
-Anthony ¿Quién te dijo eso? –los tomo por sorpresa.
-contéstenme –les grito- ¿es verdad?
-bueno –agacho la mirada Stear – primo…
-por un demonio, solo díganme si o no –les volvió a gritar
-si –respondió Archí- pero… el rubio no quiso oír más explicaciones.
-¿Y Terry?
-¿qué? – dijeron los dos muy sorprendidos.
-que si Terry también se fue del colegio.
- bueno… es que… -agacho la cabeza Archí
-creo que eso es un si.- dio la vuelta y salió rápidamente.
Sus primos lo siguieron pero el cerro fuertemente la puerta de su habitación. Se encerró por unos momentos.
Mientras tanto los hermanos Cromwell no sabían si entrar o no al cuarto de su primo, decidieron tocar pero Anthony no les contesto
-hermano es mejor que lo dejemos solo –dijo Stear.
-pero, recuerda lo que dijo la tía, lo que le ocurrió el otro día y si se...
-no se oye ningún ruido, creo que solo está enfadado, será mejor que lo dejemos analizar su situación y cuando este más relajado, le explicamos lo que ocurrió.
Los hermanos, se retiraron del lugar y nuevamente fueron a su habitación. De repente el rubio sale de su cuarto y se dirige nuevamente al jardín, una vez frente a sus queridas rosas, observo con desilusión y dolor las dulce Candy que creo para su amada.
Ya no pudo contener y empezó a derramar una lágrima, miro hacia arriba y sus cejas se arrugaron cerro los ojos y otra gota escurrió. Sus primos vieron cuando el abandono su cuarto, lo siguieron sin que este los notara y al ver su rostro, el corazón se les partía y sentían ganas de llorar, pero solo lo observaban de lejos.
Respiraba agitadamente, conteniendo derramar lágrimas a montones, sentía un nudo en la garganta que le impedía que el aire llegara a sus pulmones. Sus labios tenían un leve temblor y mordía suavemente el inferior para tratar de calmar el movimiento.
De repente ya no pudo contenerse más y comenzó a llorar y decía
"¿Por qué? ¿Por qué Candy?"
Respiraba agitadamente sollozando y negando la cabeza, se dejó caer de rodillas y puso sus manos sobre el suelo, seguía repitiendo lo mismo. De pronto se paró con furia y se acercó a uno de los rosales comenzó a romper la rosas, las que con tanto esmero y amor cultivo alguna vez su madre, y las que él había creado.
"¿Por qué? –desbarataba con furia unas en sus manos mientras decía con coraje y llanto. -¿Por qué Candy? ¿Por qué?
Entonces al ver esta reacción su primo Stear se acercó a tranquilizarlo.
-DEJAMEE- le grito y lo empujo –CANDYYYYYY CANDYYYY
Para esto ya la tía abuela había bajado al escuchar los gritos desgarradores, se acercó a su nieto que parecía león enjaulado.
-Anthony hijo –decía angustiada- ¿Qué pasa? -Trataba de calmarlo- ¿Qué pasa hijo? –ya la anciana lloraba, se quería acercar pero él se lo impedía.
Para este entonces ya la servidumbre y los Legan estaban presentes viendo el espectáculo, entonces se acercó a sus primos y les dijo.
-¿es cierto que se fue con Terry?
-¿qué? Pero…
-¿es cierto? – seguía desesperado y llorando.
-no, ella no se pudo ir con Terry –dijo Archí.
-¿qué? ¿Qué dices hijo? –se sorprendió Elroy al escuchar semejante noticia.
-¿me lo puedes asegurar? –dijo con un angustia y esperanza.
-bueno yo…
-nosotros no sabemos nada – decía Stear consternado- pero estoy seguro que no está con Terry.
-eso es lo que TU piensas- dijo Elisa –pero los hechos dicen otra. –los hermanos Cromwell ya no dijeron nada.
Dicen que el silencio dice más que mil palabras, y aunque los hermanos Cromwell no sabían por qué razón Candy huyo, era razonable que Anthony creyera eso.
Anthony respiraba rápidamente el dolor lo estaba consumiendo, el dolor y el coraje de saber que Candy había huido con Terry.
-cálmate hijo- lo trato de agarrar su tía, pero él se zafó.
-NO PUEDO, NO PUEDO – entonces caminó hacia el centro de las rosas, las tomo entre sus manos, apretó fuerte los puños y empezó a destrozarlas, se oían unos gritos de la servidumbre pero el continuaba en su trabajo, como desquitando todo el rencor, el desamor, la frustración que tenía.
-¡por dios hagan algo! – gritaba la señora Elroy
Mientras Anthony con sus manos rompía una y otra rosa, el dolor que las espinas provocaban no lo sentía
-maldito Grandchester- gritaba Anthony – maldito –ya las manos le sangraban- ¿porque Candy? ¿Por queeeeeeeee?-
Archí y Stear intentaron sostenerlo, pero él se zafo muy pronto y con tanto alboroto, sus primos recibieron también golpes del furioso Anthony.
-DEJENMEEEE, LARGUENSEEE.
-Hijo por favor- lloraba amargamente la anciana.
-Anthony, Candy no se fue con Terry – le dijo Stear para tranquilizarlo, fueron solo las circunstancias, él se fue primero.
-PRIMERO – dijo con ironía- ELLOS YA LO HABIAN PLATICADO- recordó aquella conversación, que su momento aunque le dolió, no le dio mayor importancia, pero ahora todo tenía sentido.
-pero que dices, el rencor es el que habla, no tu Anthony.- dijo Archí.
-yo oí- se tiro nuevamente al suelo, con las manos empapadas de sangre y los brazos con múltiples marcas que las espinas dejaron –yo los oí cuando Terry le proponía que huyeran – puso las manos sobre el pasto y su cabeza miraba el suelo.
-pero Anthony…-dijo Stear.
-hermano, ahora no entenderá razones – le dijo Archí a Stear.
Anthony seguía en esa posición derramando lágrimas y sollozando, Elisa ya estaba junto a la tía abuela llorando falsamente a su lado para que creyeran que a ella también le afectaba verlo así, y Neil se escondió tras la servidumbre para que el no tuviera que controlara a su primo.
Cuando vieron que la furia había cedido, sus primos lo llevaron a su habitación y se quedaron con él.
Mientras tanto en algún lugar de Inglaterra, Candy trataba de buscar el puerto que la llevara a América, pero había tomado el camino equivocado, iba sumamente triste pensando en que Anthony, su Anthony, no creía lo que ella decía, no le abrió la puerta, no la dejo explicarle, pero ya no había marcha atrás por mucho que le doliera, tenía que seguir adelante, de pronto se sintió mareada y para no caer se sostuvo de un árbol que encontró en el camino. No le dio mayor importancia lo atribuyó a que no había comido como se debe.
-maldita chiquilla, no es posible que le haga tanto daño a mi nieto – decía con rencor y coraje Elroy.
-tía yo se los dije pero nadie me quiso hacer caso- decía Elisa.
-tienes razón, es solo que no quise llevarle la contraria a Anthony, no quería perderlo nuevamente – se secaba las lágrimas con un pañuelo.
-hubiera sido mejor que no lo hubiera dejado seguir con esa locura, ella no es una dama, sé que se veía con Anthony en altas horas de la noche, haciendo quien sabe qué.
-no sé por qué pero eso ya no me sorprende.
-que tramposa, además de atreverse a citarse por las noches con Anthony, todavía se va con Terry.
-sabes Elisa, ya no quiero saber nada mas de ella.
-lo único bueno de esto, es que por fin esa huérfana trepadora saldara de nuestras vidas.
-eso espero Elisa.
Mientras tanto en el colegio, Natalie volvía a escribirle a su padre, diciéndole que ya no podía estar más en el colegio, que por favor mandara a traerla lo más pronto posible para regresarla a Escocia. Y en la habitación de Anthony, ya el sedante que le habían suministrado había hecho efecto.
Al otro día, cuando los hermanos Cromwell despertaron después de una intranquila noche, lo primero que hicieron fue ir al dormitorio de su primo, él ya estaba despierto, sentado en una orilla de la cama observando hacia la ventana.
-Anthony estas mejor – pregunto Archí.
-eso creo.- dijo sin ganas.
-desde ayer no has comido nada veré que te traigan el desayuno –salió Stear.
-ahora que estas más tranquilo, me puedes explicar por qué dices que Candy huyo con Terry.
-no quiero hablar de esto.
-está bien respeto tu silencio, pero ya sabes que tienes un amigo en quien confiar primo.
Anthony ya no quiso ver a sus primos, se encerró en su habitación y los muchachos regresaron al colegio. Los próximos días transcurrieron lentamente, Anthony por obvias razones no regreso al San Pablo y casi no hablaba con nadie, al cabo de una semana, decidió comunicarle su decisión a su tía abuela.
-tía, quiero regresar a Escocia.
-¿pero estas seguro?
-si, ¿recuerda el colegio donde me iba a mandar en lugar del san Pablo?
-por supuesto hijo, veo que estás pensando ir a estudiar haya.
-así es, si me permite me retiro.
-claro hijo yo haré lo necesario.
Anthony regreso a su habitación, y la anciana agradeció que no hubiera querido regresar a América.
Los días pasaron y en cierta ocasión la hermana grey mando traer a Natalie, esta última también había perdido la alegría que la caracterizaba, casi no hablaba con Anne ni Paty, solo lo muy necesario, ni siquiera les comunico su idea de regresar a su país.
Una vez dentro la hermana superiora, le informo que ya el traslado estaba listo, que al siguiente día partiría al colegio st Leonard que preparara sus pertenencias porque al otro día muy temprano, vendrían por ella, Natalie no les comunico nada a sus amigos hasta el otro día que estaba a punto de partir.
-me voy –dijo triste
-¿pero a dónde? ¿Por qué?
-regreso a mi país, aquí ya no tengo nada.
-pero…
-adiós chicas – se fue rumbo a la salida sin decir algún otro comentario.
Mientras tanto la pecosa, buscaba como sobrevivir sin dinero, trabajo en lo que podía para ganarse un poco de pan, pero sus mareos eran constantes y se sentía cansada.
Continuara….
Holaaaaa pues acá este otro capítulo :D espero sea de su agrado.
Hay mi wero lindo como lo hago sufrir, pero tenía que pasar, ni modos pero bueno les agradezco por sus lindos comentarios y espero que en este también dejen su opinión
La pecosa tiene mareos jjeje q creen q si hay consecuencias o no?
