Hogar de Maurice
Cupido ya estaba en casa, junto con Maurice, conversando con lo que le pasó a Skipper, hasta que Pedro llegar.
Pedro - Hola gente. ¿Como van las cosas?
Cupido: No esta sabiendo de lo que pasó?
Pedro - ¿Qué pasó?
Maurice: Skipper llevó un tiro, casi murió.
Pedro - ¿Y él está bien?
Cupido: Sí, ahora él está bien.
Pedro - ¡Qué bueno! A pesar de todo lo que hizo, no quiero que ningún mal suceda a él.
En el hospital
Laura estaba junto a Skipper que estaba durmiendo profundamente.
Laura: Usted es loco. A pesar de que estás bien, porque no iba me soportar perderte.
El pingüino fue interrumpido para oír a Marlene entrar brutalmente en el cuarto del líder pingüino.
Marlene: ¡Él esta así por tu culpa!
Laura: ¿Estás esta loca? Mira el estado del Skipper.
Marlene: Él se expone al peligro para salvarte, casi murió por tu causa. Si él hubiera muerto yo te mataba.
Laura: Cuanta locura mi Dios.
La hija de Skipper había escuchado la pelea y entró en la habitación.
Mika: Marlene, sale ahora de la habitación de mi padre.
Marlene: ¿Por qué tengo que salir? Quien tiene que salir es ella quien entró ahora en la vida del Skipper.
Laura: Sólo voy a salir por el bien del Skipper, porque estás fuera de ti.
Kowalski había llegado también.
Kowalski: Aquí Mika. Desea alguna cosa más.
Mika: Una camisa de fuerza para Marlene.
Las dos hembras salieron de la habitación y Marlene comenzó a pelear con ella.
Laura: Calma Marlene. No ver que sólo estas empeorando las cosas.
Enfermera: Si ustedes dos van a discutir, hagan eso allá afuera. Además, el horario de visita ya terminó.
Marlene: Yo no soy visia. Yo estaba en la vida del Skipper mucho antes de que esta parezca.
Laura: Por favor, puedes dar un calmante para esa nutria?
Marlene: No necesito ningún calmante, Lo que quiero es volver al pasado, donde era sólo yo y Skipper. Porque primero fue aquella Anastasia que lo sacó de mí y ahora esa inportable de esta Mika.
Laura: ¡Llega! No voy a permitir que usted insulte a Mika. Por el Dios de Dios el Skipper casi murió.
Kowalski: Marlene, ¿no te parece mejor ir a casa?
Marlene: Está bien. Pero voy a volver.
En la delegación
Cupido estaba sola cuando vio Pilates llegando.
Cupido: ¿Cómo esta Skipper?
Pilates: Parece que esta mejor.
Cupido: Sé que es un capitán de éxito, pero fue muy arriesgado que se juegue sobre el Hans.
Pilates: Él está enamorado. Nosotros hacemos cualquier cosa para defender a la mujer que amamos.
Cupido: Qué bueno que no ocurrió nada con él, porque yo no me perdonaría.
Pilates: Ni yo. Me quedé todo el tiempo vigilándolo.
Jorge los interromegó llamando a los dos renos para conversar. , porque él acababa de saber que el líder pingüino había llevado un disparo de Hans.
Delegado Jorge: Si el plan era recoger el responsable por los robos de Nueva York, felicitaciones, si el objetivo era inocentar al Skipper en el caso de Alaska, felicitaciones también y si el objetvo era me desmoralizar. Felicitaciones de nuevo. ¡Muchas felicitaciones! (ÉL BATIA PALMAS) Me quedé con cara de idiota en la reunión de la policía de los animales. ¿Por qué? Porque yo sabía por mis amigos que el Skipper había sido baleado en una misión de mi personal.
Pilates: Delegado, me escucha.
Delegado Jorge: Y yo ni siquiera sabía de esa acción. Y mucho menos que el Skipper estaba metido en ella junto con la nieta del viejo.
Cupido: Pero tú mismo nos dejamos cuidar del asunto de los hurtos.
Delegado Jorge: Pero yo no sabía que los hurtos estaban ligados al robo del zoológico. Mi voluntad era de recogerlos dos y ...
El reno macho apretó las patas como forma de decir que quería ahocar de los dos.
Cupido: ¿Vas a despedir a la gente?
Delegado Jorge: ¡Quería! Pero no puedo. He mentido a mis amigos y dijo que estaba sabiendo de la operación Jardín de lo alto.
Pilates: En realidad se llama Operación doble cara.
Delegado Jorge: Si yo los castigar, el asunto vuela y puedo y herrar. ¡Ahora suman de aquí! Que no quiero verlos en las próximas 24 horas. ¡Fuera!
El delegado expulsó los dos renos de tu escritorio.
Hogar de Kowalski.
La nutria lloraba mucho
Marlene: ¡Yo voy a matar a ese ave! ¿Quién ella piensa que es? Para hablar conmigo de esa manera? ¡Ella que tenía que irte del hospital y no yo!
Kowalski: Toma aquí ese comprimido, te vas hacer mejor.
La nutria tomó el comprimido.
Marlene: ¿Por qué me has traído aquí? No lo entendí.
Kowalski: Porque yo sé que en la casa de tus padres, ellos iban a empeorar las cosas. Aquí te vas a relajar, quedarte más tranquila
Marlene: Yo no pude ver el Skipper derecho.
Kowalski: Por supuesto. Tu estabas más preocupado de atacar a su rival que saber si el Skipper estaba respirando.
Marlene: No, él estaba bien. Taba durmiendo. ¡Ay que odio de aquella hembra! ¡Que odio!
Kowalski: Sí, el hospital entero ya lo sabe. Ahora me responda. ¿Por qué usted explotó de esa manera?
Marlene: El Skipper hizo una cosa por ella, que él nunca haría por mí. ¿Dar su vida por mí? No, y yo ya hice una cosa por él que ninguna mujer haría.
Kowalski: ¿Qué?
Marlene no pudo responder y empezó a llorar de nuevo.
Kowalski: ¿Sabes quién no va a gustar nada de la relación del Skipper y de Laura?
Marlene: ¿Quién?
Kowalski: Pedro.
El científico sonrió y la nutria sonrió devuelta entendiendo el plan que los dos tenían en mente.
Hogar de Maurice
Pedro estaba tranquilo en la casa de Maurice, cuando llegó Marlene.
Pedro - Hola Marlene. ¿A qué debo tu visita?
Marlene: Bueno, he venido a verte. Ver cómo esta.
Pedro - Estoy bien. A ti te parece muy buena a pesar de lo que pasó con Skipper.
Marlene: Sí, al principio me quedé desesperada, pero vi que ya estaba bien.
Pedro - Qué bueno. A pesar de todo, no deseo mal a él.
Marlene: Y de imaginar que todo esto sucedió porque él fue a defender a tu nieta.
Pedro - ¿Cómo es?
Marlene: ¿No lo sabías? Laura estaba en la operación junto con él, parece que el hombre iba a matarla, pero el Skipper entró en el frente.
Pedro: ¿Cómo estaba mi nieta allí?
Marlene: Lamento. Pensé que sabías. Bueno ahora ya lo sabes. Voy yendo.
La nutria se fue de la casa del Lémure, Pedro estaba sorprendido, se quedó minutos pensando hasta ver Cupido.
Pedro: Cupido.
Cupido: ¿Qué?
Pedro: ¿Acaso la Laura estaba junto con Skipper a la hora en que el fue baleado?
Cupido: ¿Por qué la pregunta?
Pedro - Quiero saber.
Cupido: Sí, ella estaba.
Pedro se levantó sin decir nada y acabó pasando mal al saber de la noticia.
Zoologico del Central Park - Casa de Sabine.
Sabina: Entonces. Esta todo preparado para la fiesta de mañana.
Don: Mamá, ten compasión. El Skipper esta en el hospital y usted quiere dar una fiesta.
Sabina: Hijo. Esta fiesta planeé antes de lo sucedido, además no tengo tanta intimidad con él para poder parar mi vida. Él seguramente no haría lo mismo por mí.
Dom: Por supuesto que lo haría.
Sabina: Bueno, voy a hacer la fiesta de todos modos. Ya está todo preparado.
La nutria macho se negó con la cabeza y salió del hábitat donde vivía el pingüino.
