España no se pierde ni uno de los movimientos de Rusia, sin casi parpadear y Francia tiene una especie de licuefacción cerebral después de unos segundos, mordiéndose el labio y pensando que esto, sin ropa y con cada cosa donde debe ir, debe ser una gloria. Reacciona sin poder evitarlo después de un par de minutos, cerrando los ojos y... Pensando en Inglaterra por un instante, que no se despidió de él, y que...

—V-Vale, vale... Creo que ya entiendo como va la co-cosa —alcanza a susurrar, evidentemente deseando internamente que Rusia no se detenga.

Pero Rusia no de detiene inmediatamente si no que hace para acabar suavemente y de manera limpia y sonríe levantándose.

—¿Lo hice bien?

Francia sonríe de lado con toda su sonrisa de seductor mientras se humedece los labios y se pasa una mano por el pelo mirando a España de reojo e incorporándose un poco.

—Oui... No está mal —indica levantando las cejas y mirando a España con una mirada cargada de sentido. Tiene el corazón bastante desbocado aún y una acumulación de sangre evidente.

España levanta una ceja mientras sonríe completamente consciente de qué "está mal" es bastante duro con el pobre y aun así se tumba él ahora, por que insisto en que ha bebido demasiado.

Rusia sonríe bastante satisfecho con esa evaluación.

—Estados Unidos hacia unos ruidos diferentes que me gustan mucho —explica sentándose sobre España ahora.

—Amerique debe haber estado gimiendo como perra en celo —valora Francia mirando a España sonriendo un poco, malicioso.

El español sonríe completamente deshinibido mientras Rusia se mueve y le cuesta bastante concentrarse en aprender el movimiento sin dejarse ir y gemir también, a la vez de reaccionar... Le pide que pare también cuando ya no puede más, bufando como si acabara de correr una maratón.

Francia se ríe habiendo mirado a Rusia con atención y decidiendo que va a intentarlo la próxima vez que pueda. Mira a España sonriendo.

—¿Que te ha parecido, Mon amour? —pregunta con su sonrisita sardónica. Rusia se baja tranquilo y le mira esperando una valoración también.

—Oh, tío —bufa sinceramente—. Tiene potencial —añade en un tono más frío después mirando a Francia con una cara que no engaña a nadie.

Francia se ríe y mira a Rusia que se queda orgulloso de la valoración también.

—Debe ser en la cama tal como es en la pista... ¡El cabrón de Amerique tiene suerte! —suelta Francia para España abrazándole y poniéndole la mano directamente encima de las regiones vitales que están tan felices como las suyas.

—De deber nada, tío, podría apostar por ello —susurra España al oído del francés acercándole contra si.

Francia se ríe acariciándole un poco y hundiendole un poco la nariz al cuello. España le besa ahí donde pueda y lleva su mano a la Tour Eiffel también mientras Rusia les mira fijamente y sin pudor, de esa forma tan suya de acosador experto tratando de saber qué hacen.

Francia suelta un sonido gutural, apretando la mano que tiene encima de las regiones vitales del español, buscándole los labios y besándole, ignorando completamente al ruso.

España le besa de regreso con completa naturalidad, sin dejar de mover los dedos y ahora sí dejándose llevar por Francia con los ojos cerrados y la otra mano acariciándole el cuello.

Rusia les mira sin apartar la vista ni sentirse en absoluto incomodo y vuelve a estar aprendiendo un par de cosas más además de los besos, como algunas caricias.

El francés no se detiene, pero tampoco empieza a desvestirle ni a intensificar demasiado. Continúa en ello acercándole a si, con los ojos cerrados, disfrutando ampliamente las caricias del español que sabe EXACTAMENTE como deben ser, aplicándole unas semejantes.

España simplemente sigue con ello tal cual hasta acabar con satisfacción, intensificando un poco al final por que es un apasionado de mierda y no puede detenerse a si mismo, pero de igual manera en una forma suave y relajada siguendo los precisos movimientos de Francia que le conoce tan bien.

Cuando intensifica, Francia le responde con la misma intensidad, porque no sabe hacerlo distinto, de manera que cuando se separan lo hacen porque tienen que hacerlo y al menos el francés tiene el cerebro ligeramente ofuscado... Como cada maldita vez. Suelta una risa ahogada con los ojos cerrados, sin soltarle aún, moviendo la mano con un poco más de rapidez.
—Te quiero, hermano —suelta España, se sonroja un poco y se ríe bobamente al final.
Francia le besa rápidamente los labios y se ríe un poco.

—Un poco de esto al año no hace daño... —susurra

Bien, Estados Unidos, acaba usted de adquirir un boyfriend que ha aprendido a acariciar con Francia y España... Preparesé usted a FLIPAR.

España toma a Francia ahora, ya tranquilo y se sienta en el sofá, sentándole encima suyo sin soltarle todavía, pero ya en una actitud mucho más relajada.

Francia abraza al español con la misma naturalidad con la que se abrazaría a si mismo, hundiendole la nariz en el pelo y mirando a Rusia, acordándose que esta ahí y sigue mirándoles a los dos con la boca un poco entreabierta y expresión boba.

—¿Todo bien? —pregunta Francia mirándole con la nariz en el pelo de España aún, os labios pegados a su cabeza.

—Lo hacéis muy bien —asiente Rusia mientras España le mira también, acariciandole la espalda a Francia sin soltarle aun.

—¿Te parece? —susurra el francés mirándole fijamente, siguiendo las caricias de España y besándole la cabeza.

—Da, es muy bonito.

El francés sonríe acariciándole a España lo que puede sin dejar de mirar a Rusia fijamente.

—¿Aprendiste algo? —pregunta suavemente.

—Da, yo no le toco así —responde Rusia.

—Mira, y esto es lo que te decíamos antes —pide España y se va a besarle el cuello a Francia, sintiendo la piel irritadilla con las marcas del inglés, el francés cierra los ojos y le da espacio al español echando la cabeza atrás.

—Puedes tocarle como quieras... —ronronea Francia tragando saliva—, la cuestión es... Encontrar co-como.

Rusia inclina la cabeza buscando una mejor perspectiva sin dejar de fijarse en qué hace España ahora, mientras este ademas mete la mano en los pantalones de Francia, jugando con su pelo ahí abajo.

Francia sonríe abriendo un poquito las piernas y soltando un gemidillo.

—Y ahora fíjate en esto, voy a enseñarte como se hace por que me ha gustado mucho lo que tú me has enseñado —pide Epaña mirando a Rusia y abriéndole los pantalones a Francia, dispuesto a llevar ahí la boca.

Y yo no se que le hace pensar a alguien que Francia va a detenerle... Así que Rusia aprende Bstante bien las controversias del sexo oral, gracias muchachos.

Por que además, con Rusia observando de esa manera ahí agrega un factor extra a la situación de una manera especialmente morbosa (de las que le gustan a Francia)

—Estoy completamente borracho —susurra España echándose sobre el francés en cuanto acaba.

—No... No... Pfff... No me digas —resopla pasándole las manos por el pelo y sonriendo—. Dieu, que bien haces esto...

—Va a venir Romanito —Sonríe y le da un besito en el pecho donde tiene abierta la camisa, antes de incorporarse.

—Romanitoooo —se ríe guardándose a la tour Eiffel descubriendo que él está bastante bastante borracho también. Se ríe un poquito más y haciendo alarde de esa comunicación misteriosa que tienen las parejas, suena el teléfono de casa de España.

Él lo busca por ahí y contesta contento.

—Holaaaaa.

—¡Vaffanculo! Por que no contestas el teléfono, eh?

—Ah, ¡hola, amor mío! —risa idiota.

—Estás borracho... Porca troia! ¿Ya se fueron?

—No, aun estan aquí —se ríe mirándoles—. Romanito quiere que os vayais por que me quiere solo para él.

—No es verdad! —grita "muy enfadado"—. ¡Dijiste que se irían temprano!

—¡Ya les estoy echando! Fuera, fuera —hace gestos con las manos.

Rusia se pone de pie y Francia se ríe poniéndose de pie por imitación a Rusia, con las ideas para nada ordenadas y las piernas aún medio como gelatina por lo que acaba de pasar.

España les empuja hacia la puerta y se despide de ambos con un "nos vemos mañana en Berlin"

Francia mira a España un poco indignado, saliendo de la casa junto con Rusia.

Al final España cierra la puerta y Francia mira a la puerta y a Rusia sin estar seguro de lo que acaba de pasar.

—Vamos —Rusia le sonríe.

El francés mira otra vez a la puerta y frunce un poquito el ceño, empezando a caminar hacia la calle.

Rusia le sigue y se marea cuanto le da el aire. Francia le toma del brazo después de unos... Dos o tres pasos, igual de mareado.

xoOXOox

Fos horas mas tarde, cuando Francia llega a su casa, la puerta está abierta.

Francia frunce el ceño pasándose una mano por el pelo, asomándose adentro y planteando se la opción de llamar a la policía... Pensando que es lo último que le falta.

Dentro hay una mesita por el suelo y la alfombra esta hecha un reboltijo en un costado en la pared.

Entrecierra los ojos entrando un poco mirando de reojo su paragüero y sonriendo levemente al ver que el florete italiano que le regaló el pequeño Veneciano hace algunos años esta colocado en su lugar. Lo toma, sin dejar de pensar en cierto par de cejas... Niega con la cabeza alejando ese pensamiento de su mente

—Allò? —enciende la luz del recibidor, pero nadie contesta.

Así que suspira pensando en las opciones mirando la mesita en el suelo y acercándose a la alfombra, notando que sus cuadros, que no son nada baratos por ser todos originales, están puestos en la pared como deben... Pero el mueble bar esta abierto y hay alguna botellas por el suelo rotas con una gran mancha de colores y fuerte olor a alcohol mezclándose.

Aprieta los ojos al ver una botella de cognac de las CARAS de Napoleón hecha trizas en el suelo.

—Angleterre? —grita un poco yendo a cerrar la puerta, de nuevo nadie contesta.

Francia le busca en los cuartos de la parte de abajo de la casa y se fija en que hay una gabardina en lo alto de las escaleras y un zapato en la cocina.

Sonríe un poco yendo directamente a su cuarto, con el corazón un poco desbocado, imaginando lo que va a encontrar que es a Inglaterra durmiendo hecho bolita y cruzado en la cama, sin zapatos, con los pantalones por las rodillas.

—Angleterre... —se acerca a el pasándole una mano por el pelo sonriendo porque está ahí, besándole en el temple y recostándose un poco en la cama, abrazándole.

Inglaterra no se despierta susurrando algo inteligible.

—Ya estoy aquí, mon amour... —le susurra notando que está helado de los pies y las piernas. Se incorpora un poco bajándole del todo los pantalones, quitándole el chaleco y la camisa con bastantes dificultades... pero quitándoselo al fin y al cabo, con paciencia y tranquilidad—. Has vuelto... y no estaba. Traes apagado el teléfono además...

Inglaterra se mueve siguiendo los movimientos, dejandole que le desvista sin despertarse, agradeciéndolo que lo haga por que puede moverse más cómodo, pero se hace bolita de frío.

Francia se quita él también toda la ropa y consigue meterles a ambos bajo las cobijas, echándoles encima el cobertor grueso que saca del armario. Abraza al inglés contra él, recargándole contra su pecho y mirándole en la oscuridad.

Inglaterra se acurruca contra él.

—Hueles a cantina —"protesta" bostezando y acariciándole la espalda, sonriendo un poco al ver que se acurruca y pensando que ha sido una suerte que España le echara. En menos de cinco minutos, Francia está felizmente dormido.
xoOXOox

Francia abre los ojos y un sol absolutamente brillante le ciega un poco. Se mueve notando que está solo en la cama aunque las cobijas junto a el están aun bastante tibias. Escucha a lo lejos el sonido del WC y levanta un poco la cabeca justo a tiempo para ver salir a inglaterra del baño, con cara de pocos amigos, medio zombie, por que viene de vomitar

Francia acuesta otra vez la cabeza en la almohada cerrando los ojos.

—Cierra las cortinas antes de volver...

Inglaterra iba a hacerlo y no lo hace metiendose de nuevo del todo bajo las mantas.

—¿Por qué estás en mi cama? —protesta cubriéndose hasta la cabeza

—Merde. Merci, Angleterre... siempre tan considerado —protesta Francia al mismo tiempo acercándose para abrazarle. Frunce el ceño despertándose un poco—. Moi? Tú estás en mi cama.

—Estaesmicamaveteatucasa —se hace bolita y le empuja un poco con el pie. Francia tiene un escalofrío con el pie HELADO que le ha empujado, gracias a las baldosas del baño.

—Es mi casa y mi cama... cuando has visto tanto sol en el London de merde —protesta jalándole las cobijas que le ha quitado para taparse la cabeza.

—Soleil de merde —repite Inglaterra en francés sin soltar demasiado manta con las rodillas bajo su cuerpo, los ojos apretadosy la cara hundida en el colchon.

—Pídemelo con amour y puede que las cierre yo —asegura Francia jalando más las cobijas y acercándose a él.

—Cierra las bloody cortinas of the hell, bloody git y vete de mi bloody cama —responde Inglaterra sin moverse. Francia frunce el ceño, y abre los ojos mirando a inglaterra... porque en su cabeza, el inglés iba a tener resaca hoy pero iba a estar un poco más domado y tranquilo... y menos huraño y arisco.

—Eres un imbecile... —susurra dándole la espalda y cubriéndose el la cabeza.

Inglaterra se descubre un poco volviéndose hacia él con los ojos entrecerrados. Francia sigue dándole la espalda con los ojos apretados, maldiciéndole mentalmente.

—Bloody hell —protesta volviendo a cubrirse la cabeza por que le duele mucho.

—Lárgate a tu casa si no quieres compartir la cama conmigo —agrega en un susurro haciendo un poquito de drama.

—Ahora me iré, dame dos minutos —protesta.

Francia we da la vuelta hacia él y le mira incrédulo con la boca un poco abierta. El británico sigue con la cara hundida en el colchón y los ojos apretados, por que le palpita la cabeza entera.

En un revuelo, Francia se le echa encima, girándole boca arriba y haciendo fuerza para que estire las piernas. Inglaterra se deja, sorprendido, mirándole sin saber que ha pasado.

—A qué merde estás jugando, eh? —protesta enfadado, hablándole seguramente a muchos más decibeles de los que los oídos del inglés deben considerar cómodo con la resaca que trae.

—Argh! No grites, bollocks —aprieta los ojos y se cubre la cara con las manos.

Francia le quita las manos de la cara y le mira con el ceño fruncido pero Inglaterra lucha para que no se las quite.

—Te largas sin siquiera mirarme, no me hablas en todo el día, apareces aquí borracho y me echas de mi cama... —protesta quitándole las manos igual—, qué pretendes, eh?

—Bollocks, ni siquiera sé como he llegado aquí, ya te he dicho que me marcho OK?

—No te dije que te fueras, imbecile —protesta otra vez apretando los ojos—. ¿Qué merde es lo que haces, Angleterre? ¿Qué quieres? ¿Enfadarme?

El británico hace fueza con las manos para que le suelte volviendo a llevarselas a la cara, por qu la cabeza le sigue martilleando.

—¡Que no me grites!

Francia suelta el aire por la boca y niega con la cabeza, bajándose de encima de él y volviendo a darle la espalda, cerrando los ojos haciéndose un poco bolita ahora él.

Inglaterra remolonea un poco más y se levanta con cansancio, sintiendo nauseas al sentarse en la cama.

El francés no se mueve cerrando los ojos y pensando que esto no tiene ninguna complicación.

El inglés busca sus pantalones poniendoselos pesadamente y sintiendose idiota por estar ahí, prometiéndose a si mismo no volver a beber

—Angleterre... —susurra Francia sin moverse.

—What? —pregunta de mala gana, levantándose para subirse los pantalones del todo.

—Si te vas, voy a enfadarme en serio —indica girándose a él.

—What the hell? ¡Tú me has dicho que me vaya! ¡Eres incomprensible! —protesta.

—Te dije que si no querías compartir la cama conmigo te largaras —puntualiza levantando las cobijas—. Cierra la cortina y quítate los pantalones.

El inglés le mira de reojo unos instantes.

—Que te jodan —responde levantándose y saliendo del cuarto sin camisa y sin calcetines.
Francia clama al cielo y a todos los santos por paciencia mientras se levanta tras él, tomando su bata de detrás de la puerta y echándosela sobre los hombros sin cerrársela.

—¿A dónde vas?

Inglaterra se mete a la cocina buscando para hacer té, café o bloody mary, lo que encuentre primero y Francia le sigue, frunciendo el ceño.

—Que me jodan.

—Yes —responde sin moverse mientras espera a que se caliente en agua con los ojos cerrados y las manos en las axilas.

—Eres peor que un gato mojado —protesta abriendo la alacena y sacando un par de aspirinas efervescentes, poniéndolas en un vaso, echándole agua encima y acercándose al inglés.

—Surprise —responde sarcástico aun esperando que la pava silbe, de malas.

Francia le acerca el vaso hasta que le toca el brazo y el inglés da un salto por que está frío, abriendo los ojos.

El francés le extiende el vaso para que se lo tome, el inglés le mira a la cara y luego toma el vaso, con un "Thanks" en un gruñido.

Francia asiente mirando como se lo toma con el ceño fruncido.

—¿Por qué estás tan enojado? —pregunta cuando deja de beber, mirándole a la cara.

El británico aparta la mirada mirando el suelo y tiembla de frío, levantando un pie. Francia se le acerca, abriendo la bata y abrazándole con ella, logrando que se sonroje y se tense.

—Puedes relajarte, s'il vous plait... entiendo que estés de malas por el punzante dolor de cabeza que pareces tener, pero no veo ninguna otra cosa que te esté pasando como para ser tú el que actúa como si yo hubiera hecho algo mal cuando es evidente que es al revés.

—¿Has hablado con the kid? —pregunta sin moverse para evidenciar que no está enfadado con él, si no con el mundo y él ha tenido la mala suerte de ser una parte muy importante de ese mundo, encontrándose en medio además.

—Brevemente... hablé más con Russie —indica sin dejar de abrazarle.

—No estoy seguro de que eso vaya a funcionar.

—No estoy seguro de que te guste lo que descubrí después de hablar con Russie...

—Que le den a Russia, me importa una mierda lo que quiera o piense —responde cuando el agua suena.

Francia levanta una mano y apaga la estufa soltando al inglés.

—Creo que puede interesarte siendo lo que es, aunque puede que te cueste trabajo creerlo —explica sirviendo el agua caliente en dos tazas poniendo té para ambos. Toma dos croissants de la panera poniendo cada uno en un platito.

Inglaterra le mira yendo a por su té.

—Sé que suena completamente absurdo... —le mira a los ojos—, pero ayer estuve con él y con Espagne y por lo que nos dijo, por cómo lo dijo, por lo que lo conozco...

El británico se bebe un sorbo de té grande

—Russie está enamorado de amerique.

—What? —pregunta despues que traga y le mira.

—Sé que no suena lógico y que hasta hace poco me habría parecido algo completamente imposible —se pasa una mano por el pelo —, pero... Está feliz, Angleterre... embobado, genuinamente idiotizado con el garçón...

—¿Tú también, France? —le mira fijamente a los ojos—. ¿Es que se te ha olvidado? Me parece que explique una historia genuina lo bastante preocupante al respecto.

—No he dicho ni que no le conozca, ni que no sepa que es un psicópata, ni que sea la mejor de las ideas del mundo —aclara—. Sé bien que Russie está bastante mal de la cabeza en muchas cosas y que tiene serias dificultades para diferenciar lo que está bien de lo que está mal. Pero nada de todo eso le impide querer a alguien que le da todo lo que nunca nadie antes le ha dado.

—Me parece perfecto.

—¿Qué es lo que te parece perfecto? —pregunta mirándole a los ojos.

—Todo eso, me parece perfecto que Russia pueda o no enamorarse de alguien que hace o no lo que quiere que le hagan. Pero no my kid.

—Es que no nos van a preguntar si nos parece bien o mal —susurra Francia sin dejar de mirarle.

—Por eso te pedí que hablaras con él —le mira fijamente.

—Angleterre... yo no puedo detener esto, nadie puede. Puedo hablar con Amerique y decirle que en mi opinión no es una buena idea, pero... —suspira.

—Tú puedes convencer a quien quieras, France, no trates de decirme que no.

Francia traga saliva y le mira a los ojos.

—Angleterre, ¿qué es lo que quieres? ¿Que le diga que Russie no le quiere aunque sea mentira? Él mismo está viéndole, él mismo está haciendo el amour con él, yo puedo decir misa... es ÉL el que está con Russie y es ÉL el que sabe lo que pasa.

—No quieres hacerlo.

Francia suspira sintiéndose entre la espada y la pared.

—Si no lo hago, vas a acusarme de que no quiero ayudarte y que no me preocupo por él, independientemente de lo que sea que te diga.

—En absoluto —toma más té.

—Yo creo que Amerique merece ser feliz y Russie también y sorprendentemente... en contra de toda la lógica, considero que es posible que puedan ser felices juntos.

—Excelente —deja la taza vacía en el lavamanos mirándole fijamente a los ojos y luego se va. Francia le sigue, tenso.

—Deja de decirme excelente, deja de usar el sarcasmo y HABLA de frente conmigo —protesta.

—No —susurra subiendo al cuarto.

—Merde, Angleterre... ¿por qué no? —le sigue agobiado. Inglaterra toma su camisa y su ropa, acabando de vestirse.

Francia le mira, previendo lo que va a pasar a continuación.

—Habla conmigo —insiste.

—No —repite mientras se viste.

—No hablar conmigo sólo va a crearnos otro problema —hace notar sentándose en la cama.

—No soy yo quien lo ha provocado.

—Tengo más información que tú, información que estoy dispuesto a compartir contigo si quieres oírla. Sientate, vamos a discutirlo, a pensarlo y a ver de todo este enredo qué podemos hacer para arreglarlo... te expongo mis puntos de vista, expones tu los tuyos y quizás es posible que esté de acuerdo contigo en que esto debe detenerse —le mira.

—¿Lo es? —levanta una ceja

—Oui —le mira a los ojos—. O es posible que tú termines por estar de acuerdo conmigo.

Inglaterra le mira fijamente

—Estoy preocupado por él también, enfadarte conmigo y largarte SÓLO sirve para complicar las cosas —agrega sosteniéndole la mirada.

—No, ir a tratar de convencerle yo mismo ya que tu te niegas, sí.

Francia suspira.

—¿Podemos discutir esto?

Inglaterra le mira, mira su reloj y le mira de nuevo.

—Tienes una hora.

—Ven... —le extiende una mano para que se la tome. El inglés frunce el ceño y lo hace.

Francia cerca la mano a sus labios y la besa suavemente mirándole a los ojos provocando que relaje el ceño y parpadee.

—Tienes que dejar de pensar que estamos en equipos separados, s'il vous plait... —susurra apretándole la mano.

—Entonces deja de actuar como si lo estuvieras —trata de recuperar su mano, volviendo a fruncir el ceño.

—Contarte mis impresiones no implica estar en equipos diferentes —no le suelta la mano levantando la otra y acariciándole la mejilla.

—Está expirando tu hora.

El francés se acerca más y le besa en los labios con suavidad. Inglaterra cierra los ojos y se relaja un poco por primera vez en tres dias.

Francia sigue besándole un par de minutos más con suavidad y parsimonia, acariciandole la mejilla... En uno de esos besos reparadores, no sexuales y puede notar que funciona de una manera casi espeluznante por su eficacia.

Cuando nota que la cosa va infinitamente mejor se separa un poco, con los ojos cerrados, acariciandole el pelo de la nuca, apretándole la mano aún.

—Je t'aime.

E Inglaterra le besa de nuevo y se le cae una lagrimita por que de verdad, de verdad, lleva mucha tensión acumulada.

Francia le besa más intensamente esta vez, abrazándole firmemente y cerrando los ojos. No se separa hasta un buen raaaato aunque el francés sigue teniéndole prensado, muy cerca de él. Le mira a la cara.

Inglaterra se le hace bolita y solloza un poco de pura preocupación, Francia le abraza y le acaricia la espalda protectoramente.

—Todo va a estar bien... —susurra besándole la cabeza.

—Le va a matar... es tan pequeño... y yo... no me escucha... y... puede engañarle y hacerle mucho daño y no se está protegiendo —sigue lloriqueando.

—Lo sé, lo sé... Pero nosotros le estamos protegiendo a él —susurra sin dejar de abrazarle, acariciándole la espalda

—No me deja —solloza.

—Siempre hay maneras —garantiza mientras le aprieta contra sí besándole de nuevo la cabeza.

—No me escucha, no me deja... le conté una historia horrible y le besó —llora.

—El amor es bastante ciego... —admite con pesar mirándole a la cara de reojo

—Bloody hell.

—Lo único que puedo decirte es que Russie tampoco se está protegiendo —susurra.

—Por mi como si Russia se tira de un avión sin paracaídas.

—Si hace la diferencia, porque Amerique también puede lastimarle y están en igualdad de circunstancias —se separa un poquito y le limpia la cara con la palma de la mano—. No me parece que Russie esté en condiciones de engañarle.

—Verás, es que me da igual si America le hace daño

—Oui, ya sé que te da igual... pero el que no se esté protegiendo indica que está igual de mal parado que Amerique. Mi mayor preocupación era que Amerique se estuviera enamorando de alguien que únicamente podía sacarle provecho a eso... pero no es el caso.

—¡Es un asesino!

—Lo es... un asesino poco escrupuloso —admite porque no hay manera de negarlo.

—¡Un asesino psicópata que no puede sentir!

—Yo... pienso que sí puede, de una manera extraña y que yo no pensé que pudiera pasar... pero creo que de alguna manera es capaz de sentir afecto, en concreto... por Amerique.

Inglaterra le vuelve a mirar incrédulo.

—Lo sé, lo sé... yo habría pensado que era completamente imposible. Nunca lo había visto así antes, Angleterre. Feliz, idiotizado. Amerique le gusta y le gusta lo que siente cuando está cerca de él... tanto que no quiere parar.

—Why? Why America? No me importa, pero ¿por qué con él? ¡con toda la gente que hay!

—Porque Amerique le fascina... le ha fascinado toda la vida —explica—. Amerique es grande y es fuerte... y "no se muere".

—What bloody shite means that?

—Pues... que solo la mayor superpotencia del mundo puede, no sólo aguantar a Russie, sino besarle después de semejante historia.

—¡Esto no tiene nada que ver con quien es the bloody one!

—Amerique es el único que llama su atención, el único que es capaz de abrazarle y besarle y tener sexo con él sin que le arranque una pierna. Russie no le va a hacer daño, cher, porque creo que Amerique le da exactamente lo que toda su vida ha deseado y nadie nunca se ha atrevido a darle.

—Why in the hell está America haciendo eso? —aprieta los ojos y vuelve a apoyar la frente en su hombro.

—Porque están ridículamente enamorados uno del otro —responde suavemente acariciándole el cuello—... nunca pensé que funcionara tan bien.

Inglaterra aprieta los ojos sin saber que hacer

—Hablamos ayer con Russie, le expliqué unas cuarenta veces que no puede lastimarle, ni arrancarle nada... No parece en lo absoluto interesado en hacerle nada de eso. Estaba considerablemente más interesado en hacersela pasar bien, como ser su novio, cómo acariciarle o tocarle...

—France, ¡por la reina! ¡Ese tipo NECESITA que le expliques que no puede lastimarle!

—Es un psicópata, no tiene idea realmente de lo que está bien o lo que está mal... pero está intentando hacerlo bien y Amerique es grande y fuerte... y le conoce mejor que NADIE, Angleterre.

—Russia no conoce a America mejor que yo!

—Amerique conoce a Russie mejor que nadie, eso es lo que estoy diciendo —explica mirándole a los ojos.

—America es un absoluto despistado! ¡que va a conocerle mejor que nadie!

—Un despistado que lleva los últimos cincuenta años absolutamente obsesionado con Russie... Tiene más espías en Russie que tu y yo juntos, cher.

—¡Y no ha notado que es un psychokiller! ¡habla con él, por la reina!

—Hablemos con él... pero puedo casi asegurarte que sabe perfectamente bien que es un psicópata asesino y en este momento está decidiendo obviar esa situación... tú debes saber mejor que yo cuales pueden ser sus motivos —abraza al inglés de la cintura y da un par de pasos hacia atras antes de jalarle para que se echen en la cama.

—¿Cómo voy a saber yo cuales son sus motivos? —vuelve ha hacerse bolita junto a él

—No se cómo pueda disculparlos... yo puedo decirte que yo sé que eres agresivo y me pegas... y aun así creo que me quieres.

Inglaterra se sonroja. Francia le acaricia la mejilla y le besa la cabeza abrazando a la bolita lo mejor que puede.

—Noesverdad—miente en un susurro

—Claro que sí me pegas, salvajemente... a veces sin razón aparente vienes y me giras la cara de un golpe, suelo caerme de espaldas y todo de una manera bastante caricaturezca —aclara sabiendo bien que el no se refiere a eso.

—Yes! ¡Eso sí! ¡Lo que digo es que no te quiero!

—Si eso fuera verdad, Espagne tendría razón cada vez que me dice que debería de olvidarme de ti y salir con alguien más.

—WHAT? —le mira sacando la cabeza de la bolita

—Yo sé que no es verdad, porque... lo sé, independientemente de cuanto te deteste él y cuantas veces me gires la cabeza de un golpe... aunque no me guste. Es lo mismo con Amerique. Yo creo que él sabe que Russie es un psicópata y que es capaz de cosas que NO le gustan, pero aun así...

—¡No es lo mismo! ¡Yo no soy un psycho!

—Non, pero mi mandíbula opina que preferiría que fueras un psycho a que llevaras más de mil años dándole exactamente al mismo lugar, creo que tengo la marca —medio bromea poniéndose una mano en la mejilla.

—Oh, ¿preferirías que fuera un psycho? ¡Si lo fuera estarías muerto! —le pica con el dedo en el pecho

—No si me quisieras como me quieres... —sonríe.

—¡No te quiero!

—Sí que lo haces —sonríe más y le besa los labios—, tanto como yo te quiero a ti.

—Nooo eres un cursi —protesta intentando apartarle.

—Oui, soy el más cursi de todos —le vuelve a besar—, aun así me quieres.

—Noooo —le pone las manos sobre la boca y se ríe un poco. Francia sonríe también cerrándole un ojo y asintiendo con la cabeza.

El británico niega con la cabeza sonrojándose un poquito con el guiño, sin quitarle las manos de la boca.

El francés abre la boca y saca la lengua cerrando los ojos. A lo que el inglés aparta las manos inmediatamente

—Ja! —suelta victorioso echándosele encima —. Dime que me quieres...

—NO! —se sonroja más. Francia sonríe malicioso.

—Si me dices que me quieres te llevas un buen premio...

—No te quiero y no quiero tus premios —miente apartándo la cara hacia un lado.

—Si me quieres... —insiste girándole la cara hacia el y mirándole con intensidad—. Si me quieres.

Inglaterra le mira suplicante. Francia cierra los ojos y le besa en los labios cediendo él y detestando que no sea capaz de decirlo ni siquiera cuando se lo pide.

El británico le besa de vuelta, por que venga, sí le quiere y Francia sonríe un poco pensando que haaa costado un montón, pero al menos por ahora no parece querer irse y va a llevarse un premio entonces...

Y hay ciertos días, cuando el francés logra esto, que siente honestamente como si hubiera llegado a la cima del Everest. Así que literalmente desde la punta del "everest" (o del big ben en realidad), Francia nos saluda a todos, haciendo lo que aprendió a hacer ayer... a ver qué tal le parece al inglesito.

Vale, Inglaterra grita que le quiere ahora... y ya no sabe dónde meterse por que no ha aguantado todo el baile. Entonces Francia le mandará a Rusia una cajita de champagne de la que le gusta para sus belugas bebes por que los intercambios de información siempre han sido sumamente útiles y todos podrán ir a preguntarle a Estados Unidos lo MARAVILLOSO que será el intercambio de información para él...

Pero en este mometno no veo a Francia ni siquiera ligeramente preocupado por lo que aguante el inglés, lo veo considerablemente feliz

Inglaterra acaba ahogándose a si mismo con un cojín en la cabeza mientras mueve las piernas para intentar entorpecer a Francia... pero sin lograr entorpecerle realmente, por que no es tonto.

Francia lo hace lo mejor que puede, que dista bastante de lo bien que lo hace Rusia, pero los resultados no parecen ser en lo absoluto insatisfactorios por lo visto, así que deja de moverse hasta que no está él lo suficientemente satisfecho, haciendo un desastre encima del inglés, he de decirlo, pensando que Rusia quizás no necesita una cajita de champagne, quizás una caja de tamaño regular le vaya bien.

Inglaterra va a tardar un rato en poder hablar... y puede que haya hecho más de un desastre esta vez, eso es algo que solo él sabe y que no va a decirle a nadie

Francia se deja caer al lado/encima suyo, haciendo el desastre... aun más desastroso . sonriendo mucho al saber ya de antemano que la cosa ha ido bien.

El inglés levanta tímidamente el cojín y se sonroja aun más al ver que es él, tapándose con la almohada aun para poder sonreír idiotamente. Francia le quita el cojín de encima, sonriendo él idiotamente buscándole los labios impacientemente. Así que bueno, beso.

Francia se separa de Inglaterra y le sonríe nariz con nariz.

—¿Qué tal la sorpresa?

—Bububuwamemmmba... —se sonroja más y se calla. Francia se ríe buscándole los labios otra vez.

—Sabía yo que te gustaría —susurra sonriendo

—Where... —consigue susurrar

—Alguien... —beso—. Me —beso—. Dio la —beso—. Idea —beso.

—Mmmm —sonríe y le mira pensando que no quiere saberlo. Se le olvida lo que ha preguntado, en realidad y le susurra a Francia al oído que puede que le quiera un poquito para absoluto deleite del francés... Que escucha eso como una declaración de amor firmada. Sonríe sinceramente, cerrando los ojos y recostando se en el pecho del inglés tomando aire.

—Merci...

—No se dice merci, tonto, se dice "yo también" —protesta y alguien debería preguntarle con que derecho protesta. Francia sonríe sin abrir los ojos.

—Yo al menos he contestado algo —susurra en broma.

—¿Qué insinúas?

—No insinúo. Hago notar que tú nunca contestas...

—Yo te digo "yo no".

—A palabras necias, oídos sordos.

—Entonces eres tu que no escuchas por que no quieres —levanta la mano y le tira el pelo sobre la cara.

—Je t'aime.

—Shut up —le besa. Francia se ríe besándole de vuelta y acariciándole el pecho.

Hungria se ríe haciendo los ojos en blanco de algo que dice Prusia y yendo a abrir la puerta mientras él se mete a la cocina y el timbre sigue sonando.

—Vooooy, vo... —se calla y frunce el ceño en cuanto abre la puerta.

—Privet! —saluda Rusia sonriendo feliz—. ¿Está Germaniya?

Hungría le mira con desagrado.

—Sí. Está adentro. Ahora le diré que estas aquí —responde secamente.

—Ah —sonríe más, entrando tan contento.

—Espera aquí —pide mirándole fijamente yendo hacia el comedor. El ruso se queda en el recibidor mirándolo todo tan tranquilo y juega con su grifo. (No con ese grifo, no seais mal pensados... Francia que te vemos)

Hungría entra al comedor mirando hacia la puerta con el ceño fruncido aún.

—Németország —le llama en húngaro—, está aquí El psychokiller para verte.

Italia levanta las cejas y Austria mira al alemán para recordarle lo que hablaron antes de hacer los dos un impresionante numero de despiste, desaparición y escapismo digno de Houdini. Nube de humo incluida.

Alemania bufa lamentándose y poniéndose en pie yendo hacia el recibidor.

—Privet! —saluda el ruso igual de feliz aun jugando con el grifo, pateándolo un poco con el pie.

—Hallo, Russland —saluda el alemán entrando al recibidor—. ¿Cómo estás? Pasa, pasa... estaba a punto de servirme un poco de Jagger, ¿quieres?

—Da —di que sí, echémonos a la bebida ya desde las tres de la tarde, asiente y le da un empujón hombro con hombro.

Alemania trastabilla un poco mirando a Rusia con cara de "bueno... y tú qué con los empujones"

Rusia pasa hacia la sala tan feliz sin notar los problemas de Alemania con sus empujones

—¿Cómo has estado? —pregunta Alemania sirviendo un par de copitas, preparándose para lo peor una vez más.

—Muy bien —feliz de nuevo y de pronto se da cuenta que no le ha ofrecido vodka.

—Asumiré que esto tiene otra vez que ver con Amerika —le da la copita de Jagger y le invita a sentarse en el sillón.

—Da —responde y decide que da igual el vodka, vamos probar el jagger y veras como luego matamos LO QUE HAGA FALTA (ya sean Zombies, Soldados o el madito Tovarisch Stalin)—. Estuve en su casa.

—Y... ¿todo bien? —le mira a la cara y hemos de decir que Alemania está aprendiendo a tener la mente abierta.

—Oh, da. Muy muy bien —sonrisa grande—. Estoy muy contento, están pasando cosas buenas.

Alemania levanta las cejas sorprendido con esta actitud del ruso, que es sumamente rara.

—¿Quieres contarme qué cosas?

—Aunque un tipo se murió y me riñeron, pero Soyedinennyye Shtaty no se enfadó, me abrazó y así no tuve que matarle —vuelve a sonreír.

Escalofrío.

—Eh?

—Da, por que estaba envenenado y no me dejaban salir a la calle... y el tipo se quedó inconsciente, ¿sabes? entonces se le abrió el cuello y yo quedé lleno de sangre, así que todos creían que fui yo y le puse un cuchillo en el cuello a Soyedinennyye Shtaty.

Alemania se pasa una mano por el pelo.

—Y luego Soyedinennyye Shtaty salió con mi abrigo, él decía que era para que si había problemas le dispararan a él, pero yo se lo di por que Angliya estaba nervioso, aunque era una buena idea, Frantsiya dice que es por eso que le quiero.

—¿¡Q-Que le... was?! —levanta las cejas. Rusia parpadea mirándole.

—Le dejé mi abrigo, iba con una bata de esas que se abren por detrás —explica.

—Nein, nein... y Frankreich dice que es por eso que... was?

—Ah, me explicó que como hice esas cosas quiere decir que le quiero —sonríe tan tranquilo y feliz como si hablaran de que el medico le ha dicho que esta muy sano y no tiene que ir a revisión hasta el año próximo.

—Frankreich habló contigo... verdammt —protesta pensando que eso no debe ser indicativo de nada bueno en lo absoluto.

—Da, y Spaniya. Me contaron muchas cosas y me enseñaron a hacer otras, fue muy divertido —sonríe. Alemania carraspea.

—Quizás te convencieron de que todo esto que pasa es algo bueno... lo cual creo yo que es un error.

—Eh? —le mira inclinando la cabeza.

—Ja, lo he estado pensando y creo que todo esto es una pésima idea.

—¿Por qué? —sigue mirándole (y aquí es donde la conversación con Austria se perdió en el universo y Alemania está por si solo).

—He estado pensando y quizás... no lo sé, esto suena muy sospechoso. ¿Cómo es que Amerika repentinamente está interesado en ti si siempre te ha odiado? Quizás es un plan mayor para destruirte completamente —se encoge de hombros—, él siempre ha estado interesado sentimentalmente en England.

—Ah, da, él me habló de Angliya, dijo que iban a ser boyfriends.

Alemania parpadea porque no esperaba que Estados Unidos le hubiera contado eso.

—Bueno, sea como sea, creo que esto debería de terminar lo antes posible. Es peligroso y extraño... e innecesario.

—¿Por qué? Frantsiya me dijo que Angliya no sería el boyfriend de Soyedinennyye Shtaty por que es el suyo y Spaniya me explicó que solo se tiene uno. Soyedinennyye Shtaty me lo pidió.

Alemania se mueve nerviosito en su lugar mirando a Rusia.

—¿No te preocupa que te haga daño o que tenga un plan más allá de esto que me estás comentando? ¿Que te mate mientras duermes?

—Net, ya no duerme con la pistola —levanta las cejas por que acaba de darse cuenta de eso.

—Quizás en realidad no te quiere y se lo está inventando todo...

—¿Por qué? —inclina la cabeza.

—No lo sé, para hacerte daño. Insisto que debes terminar esto lo antes posible.

—¿Pero por qué esperar tanto y decir todas esas cosas? si quería hacerme daño hubiera dejado que su arma me disparara.

—Quizás es un plan mas elaborado.

Rusia parpadea.

—¿Para qué?

Alemania le mira, pensando que en realidad tampoco quiere que termine desconfiando aún más de Estados Unidos y matándole.

—No lo sé, quizás sólo quiera espiarte.

—Net, es un desastre de espía —sonríe.

Alemania facepalm... busca en sus bolsillos un plan B.

—Y se molesta un poco cuando se lo digo, es divertido —añade el ruso.

—Si yo fuera tú terminaría con esto lo antes posible, debo insistir. Esta relación con Amerika esta mal.

—¿Está... está mal? —vacila nervioso por que suele confiar MUCHO en los términos de Alemania para el bien y el mal. El sajón le mira a los ojos.

—Ja.

—¿Por qué? —le mira fijamente, nervioso y preocupado.

—Porque lo está. Como matar.

Rusia se pone un poco triste y se lo piensa. Alemania le mira fijamente sintiendo que esto al fin está funcionando y el teléfono de Rusia empieza a sonar.

—No lo entiendo —responde Rusia tras unos instantes, ignorando su teléfono.

—¿Qué no entiendes? —parpadea—. Russland, tu teléfono.

—Matar está mal por que las personas se ponen tristes, ¿quién se pone triste? —pregunta buscando su teléfono y mirando quien llama.

—Pues en este caso, está mal porque lo está... simplemente. Si las cosas salen mal con él, es posible que se organice una guerra y nos vamos a poner todos tristes, por ejemplo... así que eso representaría un problema. Muchas cosas lo representarían, así que está mal y punto —se encoge de hombros Alemania pero Rusia ya no le escucha, sonriendo al ver que es el americano quien le llama, contesta tan feliz.

—Privet!

—Heeeey! Big guy!

—Koshechka! —le responde refiriéndose a él como "minino" por algún motivo misterioso que nos da miedo a todos.

No creo ser capaz de explicar la elevación de las cejas de Alemania, pero creo que debe establecer un record del mundo. Estados Unidos sonríe idiotamente al otro lado del teléfono mientras se quita las zapatillas de correr.

—Hey... estaba pensando en ti... —había olvidado el trauma que generaba esto.

—Yo también, estoy en Berlin hablando con Germaniya —sonríe más.

—Oh... Jeez, no le cuentes detalles, eh! —se ríe. Alemania hace los ojos en blanco una vez más, mientras suelta un gruñidito y da un trago a su copa.

—Vale, ya me lo dijiste ayer, pero me enseñaron muchas cosas.

—¿Cosas? ¿Cosas como qué? ¿Algo awesome? —pregunta quitándose los pantalones y pasándose la camiseta por los hombros poniendo el teléfono en altavoz para meterse a la ducha.

—Da, me apetece probarlo —tan feliz... No estoy segura de que Alemania quiera oír esto.

—¿Probarlo? —Estados Unidos se mete a la ducha poniendo el teléfono por ahí... mientras Alemania hace los ojos en blanco y se pone de pie dispuesto a ir a buscar a Austria. Le hace señas con la mano al ruso.

—Da, eso que hiciste con la boca el día del baile —sigue Rusia ignorando a Alemania antes de que se vaya.

—Ohhhh... —Estados Unidos se sonroja mirando al teléfono y Alemania sale sigilosamente esperando que Rusia siga hablando un buen rato más.

—Österreeeeeeeeich! —grita, pero Austria escondido en su cuarto, así que Alemania, que es muy listo para algunas cosas, ve que no está en el salón del piano y sube las escaleras—. Österreich!

—Pasa —le invita a entrar cuando le oye—. Estoy aquí.

Alemania abre la puerta del cuarto de Austria.

—Ven... ayúdame.

—¿Se ha ido el psycho vodka?

—Nein, está abajo hablando con, creo..., Amerika y llamándole minino —carraspea.

—Was?

—Ja, le ha dicho "minino" si mi Ruso no falla...

—Es obvio que tu ruso esta fallando.

—Österreich, esto no está funcionando bien.

—¿Qué es lo que no funciona?

—Esto, no parece convencido.

—Pues convéncele, no puede ser tan difícil, ni siquiera es en lo más mínimo racional.

—¿Te parece?

—Por supuesto, Deustchland —hace un gesto de desinterés—. Ni siquiera es capaz de entender bien cual es el problema de torturar a alguien hasta la muerte.

—Es que eso es lo que tu crees, Österreich, pero es... es que no le has visto, ¡está feliz! Ya le dije que estaba mal y me ha preguntado que por qué... y no sé qué decirle!

—Deustchland, ya hablamos de esto —le mira fijamente.

—Ya le dije que estaba mal, ya le dije que quizás es una trampa... ¡Ya no se que decirle!
¡Le dije que debe terminar inmediatamente esto, y luego le habló y le dijo minino! Tenemos además un problema... Frankreich y Spanien hablaron con él y le explicaron cosas.

—Aun me mantengo escéptico sobre que le llamara... En fin.

—Voy a insistir con él y a decirle que está mal... como matar. Pero algo me dice que no va a funcionar. Tengo que hablar con Frankreich y con Spanien.

—Eso puede ser un problema. Busca a tu bruder, él sabrá donde están.

—Tengo que ir con Russland antes... —le mira fijamente—, agradezco tu ayuda Österreich, realmente no sé qué haría sin ti.

—Por supuesto —responde cínico—. Buena suerte con el minino.

—Verdammt —masculla entre dientes caminando hacia la puerta y fulminándolo con el asunto del apodo.

Austria sigue incrédulo al respecto de eso pensando que suena increíblemente ridículo y dudamos que haya alguien que no esté de acuerdo con Austria en realidad...

Alemania baja las escaleras guardándose las manos en los bolsillos, fastidiado además de la falta de proactividad de Austria. Entra a la sala donde Rusia sigue contando cosas de... Esas al estadounidense sin ningún pudor, quien está muy sonrojado en la ducha y riéndose bobamente pensando que quizás eso de "ven a Moscú el fin de semana" pueda modificarse a "ven mañana a Moscú"...

—Y Frantsiya dijo que era divertido esperarse... Y que Germaniya se enfadaría si pasaba en una junta y que tendría que llevarte fuera por que a Angliya le daría algo si nos viera —le cuenta Rusia cuando Alemania entra a la sala de nuevo.

—No va a pasar en una juntaaa —se ríe idiota... idiotísimo, sonrojado y medio excitadillo al otro lado del teléfono—, quiero verte antes del viernes —sentencia.

—Ah! —sonríe muy contento—. Hoy estoy en Berlin, pero tengo que ir a casa... Y aun tenemos que ver como arreglar el asunto del hospital —piensa—. Quizás podríamos tener la reunión en persona en vez de por teléfono.

—Ah! Awesome! Obama seguro me deja ir si es para arreglar ese asunto... ¿qué tal mañana? —el precipitado.

—Mañana... Si hoy me quedó aquí con Prussiya a jugar... Da, mañana estaré en casa —tan feliz, creo que Rusia esta de vacaciones de verdad por primera vez en mucho tiempo.

—Awesome! —exclama y Alemania carraspea fastidiado

—Net, aun estoy decidiendo, es un poco difícil —responde.

—Ah! Germaniya dice que esto está mal, tengo que dejarte. El americano frunce el ceño...

—What? ¿cómo que dice Germany que esto está mal?

—Da, eso me ha dicho, como matar.

—Whaaa? What the fuck... ¿por qué dice eso?

—Dice algo de una guerra, pero no lo entiendo.

Estados Unidos se ríe.

—¿Guerra? ¡Ja! Eso quisiera él, que nos peleáramos y nos matáramos para que él dominara al mundo.

—Ah, ¡es verdad! Ya lo intentó con Italiya y Japonsiya, ¿te acuerdas?

—Yes... pero ya lo detuvimos una vez.

Alemania frunce el ceño

—Da, entonces no le hago caso... Igual no iba a hacérselo pero ya no le pregunto por que —sonríe feliz el cínico. Alemania ÉPIC facepalm

—AWESOME! Ya me voy a comprar los boletos, big guy! —se ríe más aún, idiotamente —. I love you!

—Ah, paka. Ya tozhe tebya lyublyu, koshechka—se despide Rusia. Alemania... En shock.

—¿Ya... tozhe chibia lubiu, koshechka? —pregunta Alemania imitando lo que ha dicho en Ruso, sabiendo qué quiere decir (el ñoño) y flipando con ello.

—Da —responde Rusia y le sonríe.

—¿Eso... eso es el equivalente a Ich liebe dich?

—Net, es la respuesta. Tu dices "ya lyublyu tebya" y si el otro lo hace también, responde "ya tozhe tebya lyublyu" —explica por si acaso Alemania no estaba lo suficientemente traumatizado.

—¿Él te dijo ya lubiu chibia?

—Net, él dijo ailobiu —responde igual de tranquilo

—¿Y... tú sabes lo que eso implica? ¿Lo que significa?

—Da, Frantsiya y Spaniya me lo explicaron.

—Y... pero... pero tú... Mein gott in himmel, no puedo con esto —se deja caer en el sillón junto a Rusia extendiendo una mano—. Vodka.

—Ah... todos me piden últimamente —suelta feliz sacando la botella.

—Russland, no puedo creer que tu y Amerika sean novios y además... le llamas Miezekatze?

—Su sestra nos llamó así a los dos... Bueno, nos llamó Kitten —responde sirviendo un vasito—. Spaniya dijo que prefería otra cosa, pero a mi me gustan los gatitos y por eso se lo he dicho.

Alemania puede que termine borracho ya que se toma el vodka de un solo trago y se lo vuelve a extender para que le ponga más.

—¿Te parece que no debería decirle Koshechka? Pensé que quizás se enfadaba pero no lo ha hecho.

—Pero ya te he dicho que termines con él... ¿por qué no me haces caso? —pregunta Alemania vaciando el segundo vasito.

—Porque no quiero.

—Pero es necesario... verdammt —niega con la cabeza extendiendo el vaso otra vez y suspirando—. ¿Por qué no quieres?

—Porque es divertido y me gusta. Es como eso que dices que está mal, eso que pasa —conste que pasa, él no tiene la culpa, que vaaa— con las personas cuando las llevo al sótano. Pero no necesito llevarle al sótano.

—Pues es que eso también está mal... pero esto está peor, Russland, esto nos va a meter a todos en un lío, ¿qué pasará si pelean, eh? ¡La tercera guerra mundial! —protesta.

—Soyedinennyye Shtaty dice que eso es lo que tú quieres que pase.

Alemania parpadea y luego parpadea otra vez.

—Was?

—Da, que quieres que nos matemos para dominar el mundo.

—Nein! ¡No quiero dominar el mundo! —ojos en blanco—, mein gott in himmel.

—Además siempre dices que no haga esas otras cosas malas y... Frantsiya y Spaniya no creen que esto sea malo y le prometí que no cazaría a más personas.

Alemania levanta las cejas.

—Cazar más personas para llevarlas al sótano... Oh

—Da, dijo que eso es de sico y que ser un sico es malo.

—Y ya no vas a violar a más personas...

—Net, por que así es... —se detiene y sonríe—. Mejor.

Alemania gruñe porque no hay argumento contra esto.

—Pero que va a pasar si se pelean.

—Mi sangre me calma —le mira pensando que va por ahí.

—Nein, Russland, ¿eso que tiene que ver? Si se pelean... Si mañana decide que te odia otra vez o cuándo le rompas el corazón, Was?

—No voy a romperle el corazón —responde impresionado pensando en una absoluta masacre digna de los mejores momentos del nazismo, suena de fondo algo de Wagner, o de Bethoveen, junto a un montón de fuego y destrucción por doquier mientras sostiene el corazón aun palpitante de Estados Unidos entre sus manos completamente excitado. No puedo explicar que expresión debe estar poniendo, pero creo que nunca había dado tanto miedo (y ese es el motivo por el que NO dejo a Rusia imaginar nada).

—Pues eso dices, pero eso puede pasar... —sin entender lo literal hasta que le mira la cara, palidece y se le aleja—. Russland... Russland... RUSSLAND!

Rusia sacude la cabeza y parpadea, volviendo a sonreír infantilmente en cuanto esas cosas desaparecen de su mente.

—Mein gott in himmel, ¿¡en qué estas pensando?! Está mal... Eso en lo que piensas está MAL.

—Ah, no pasara —sonríe feliz un poco perturbador.

—Dame más vodka —susurra temblando el alemán, pensando que Estados Unidos está loco.

Rusia sirve más vodka y esta vez toma él también directamente de la botella, cuatro o cinco tragos el muy bestia.

—¿No vas a terminar con esto, verdad? —pregunta Alemania después de terminarse el orto vasito.

—Net.

—Verdammt... ¿De verdad lo quieres? —Alemania siente que se le va un poquito la cabeza.

—Tú fuiste quien me lo dijo, yo no lo sabía.

—Pero a mi no me hagas caso, Russland... Yo no sé nada.

—¿Por qué no?

—Porque yo no me entero... Pero tú, tú le dices que le quieres y le llamas minino.

—Da, Spaniya me dijo que le gustaba que le dijera cosas bonitas y si se las decía me las diría a mi también —explica.

—Pero es que yo voy a separarles.

—¿A quienes?

—A ustedes.

—¿Por qué?

—Porque no, porque esto va a salir mal —carraspea, pensando que no debería estar hablando de esto con Rusia.

—¿Cómo sabes que va a salir mal? —le mira desconsolado.

—Österreich dice que... —carraspea y se pellizca el puente de la nariz—. Creo que ustedes dos no pueden estar juntos.

—¿Por qué no? —Rusia modo niño insoportable de siete años.

—Porque ponen en peligro todo.

El ruso se lo piensa.

—Pero antes nos llevábamos peor, siempre decías que no podía hacerle nada y yo nunca sabía si me haría daño y ahora sé que no me hará daño.

Alemania suspira pensando que, si bien eso es verdad... ahora mismo lo que le preocupa no es que se hagan daño entre ellos, sino que le hagan daño al resto del mundo.

—Ja, en eso tienes razón... —admite negando con la cabeza y pensando que van a necesitar otro plan.

—Y no puede estar mal por que tú haces esto también con Italiya y te gusta —le mira.

—Ja —piensa que también se dedicó en otra época a invadir al mundo junto con Italia —. Sólo recuerda que una tercera guerra mundial es una mala idea.

Rusia sonríe y Alemania suspira.

—Creo que me he tomado la mitad de tu botella... —carraspea.

—No pasa nada, tengo más en casa —responde tranquilo sirviendo de nuevo el vaso.

—Creo que si me tomo uno más se me va a subir —advierte.

—West... —entra Prusia a la sala y se queda callado al notar ahía Rusia.

—Oh, bruder, que bueno que llegas —suelta Alemania sinceramente levantándose.

—Privet, Prussiya —saluda Rusia y Prusia se tensa un poco mirando a Alemania.

—Russland me estaba contando que está enamorado —indica Alemania un poco como si estuviera hablando del clima. Se sienta otra vez al sentirse mareado.

—Ehm... Ena... —vacila y le mira nervioso—. ¿Enamorado?

—Ja. Y llama minino a Amerika —se recarga en el sillón pensando que el vodka es bastante fuerte...

Prusia tiene que aguantarse para no descojonarse con eso, acercándose a sentarse y sacando su teléfono disimuladamente.

—Oh, que encanto —sonríe malignamente.

—Me contaba que fue con Spanien y con Frankreich y le explicaron cosas. Bruder... —hace una pausa al notarse a si mismo llamándole bruder, frunce el ceño—. Preussen. Necesito hablar con ellos, ¿sabes donde están?

—Ja, van a venir lue... —empieza mientras escribe un mensaje a Estados Unidos rápidamente, pero se detiene—. Was? ¿hicieron una fiesta sin mi? ¿Contigo? —mira a Rusia. Alemania mira a Prusia y luego a Rusia.

—Da, tú no estabas, fue ayer —responde Rusia sonriendo mientras Prusia le manda a America "Que adorable, little kitty, adivina quien me está contando tus secretos más oscuros y las cosas que te gusta que te hagan" cuando suena el teléfono de Rusia... (Es un histérico).

El ruso, para no variar, lo ignora.

—Qué tiene que hayan hecho fiesta con Russland sin ti, mejor... —suelta Alemania sincerote.

—Nein, porque yo soy su amigo! —replica Prusia mirando a Rusia por que no contesta a su teléfono.

—¿Pero tú para qué quieres estar cuando le expliquen que está enamorado de Amerika o a hacer cosas raras con la boca? —recordando lo que dijo al teléfono—. Russland, tu teléfono.

Rusia nota el teléfono entonces sacándolo otra vez y contestando feliz de nuevo.

—Privet!

—Commieeeeee! —protesta al teléfono anque el idiota está sonriendo

—Ah, ¿qué pasa?

—Por eso —le susurra Prusia a Alemania señalando a Rusia

—¡Qué le estás diciendo a Prussia! ¡Déja de decirle nada respeto a ningún kitty! —protesta sonrojado.

—¿Por qué? —responde susurrando Alemania sin entender.

—Ah, net, ha sido Germaniya —el idiota de Rusia señala a Alemania dándole la culpa como si acaso Estados Unidos pudiera verle.

—Fuck it... ¡dile a Germany que deje de meterse en lo que no le importa!

—Deja de meterte en lo que no te importa —le suelta a Alemania literal y Prusia levanta una ceja.

—Si sabes esas cosas puedes molestarles, ¿lo ves? —le sonríe el albino a Alemania, quien levanta las cejas ante la agresión de Rusia y luego mira a Prusia en plan "¿me perdí de algo?"

Prusia sonríe malignamente a Alemania mandándole otro mensaje al estadounidense "The little kitty no puede defenderse solo y azuza a su lover"

El americano está echándole a Rusia tooooodo un rollo sobre algo de unos cómics que creo que no viene al caso... de repente se detiene cuando llega el mensaje de Prusia.

—Fuck... ¡voy a matar a Prusia! —protesta Estados Unidos—. Gotta go!

—Paka —sonríe Rusia tan feliz, sin entender un pimiento

—Love ya —agrega antes de colgar.

Así que Rusia sonríe aun más feliz y suena el teléfono de Prusia.

—¿Si sé qué? ¿Molestar a quién? Yo veo a Russland perfectamente feliz... —sigue Alemania.

—¡Ah! ¿lo ves? —sonríe Prusia sacando su teléfono—. Seguro es Amerika.

Alemania entiende creo que la mitad de lo que entiende Rusia.

—Heiiil! —descuelga Prusia sonriendo malignamente, es decir, como siempre.

—Shut the fuck up, you and you "azuzar a su lover", ¡yo puedo defenderme perfectamente bien!

Prusia en modo descojone.

—Come on! ¡Deja de fastidiarme con el commie! Voy a hablarle a Hungary para burlarme de ti y tu problema con los pechos y verás... —amenaza.

—Oh, venga tío, ¿así es como te defiendes solo? ¿Azuzándomela ahora a ella? —sigue burlándose pero un poco más nervioso porque eso si le da miedito.

—Me parece una defensa perfecta... —se ríe

—Little kitty —se defiende.

—Shut up! —protesta—, ¡al menos yo no le tengo terror a las sartenes!

—Me da igual lo que digas, espera que se enteren de esto los otros dos —se ríe—. Es como lo más ridículo que he oído, tío.

—Shut up! ¡Es culpa de la idiota de Seychelles! Yo no soy ningún kitty, ok?

—Oh, tu hermanita también te llama little kitty, que mono —descojone y Estados Unidos hace los ojos en blanco.

—Well.. what if Russia calls me kitty, huh? ¿Me tienes envidia? YO soy su kitty, no tú.

Prusia frunce el ceño con eso.

—Eso es por que tú estas chalado. Hoy viene Spanien a casa, quizás se apunte a jugar luego en la noche —cambia de tema.

—Oh, ya le dije a Japan y dijo que sí, igual que Australia... y, ¿te dijo el big guy que va a jugar? Pensé que podría jugar ahí porque la última vez me tarde tres horas en que entendiera de qué hablábamos... creo que nunca ha jugado.

—Was? ¿Qué Big Guy?

—The fucking commie.

—Was? Nein tío! —lloriquea—. Nein, venga! Bitte

—What? Why not? Come on... no es tan malo, solo tienes que explicarle qué hacer.

—Explicarle además, es decir, ¡Es que además tengo que enseñarle! ¡Es mi X-box! ¿Y si me la rompe? No le quiero en mi cuarto además —hay que decir que Prusia se ha ido a hablar a otro cuarto y por eso puede hablar así sin que Rusia se entere.

—Oh, come on, si te la rompe te compro una... la nueva, la especial de Halo. Y no va a pasar nada porque esté en tu cuarto, ¡no le hagas nada, Prussia!

—¿Que yo no le haga nada? —sonríe maligno—. Quizás no sea tan mala idea, me pregunto si su kitty se pondrá celoso si duerme en mi cama.

—Claro que no voy a ponerme celoso —protesta en un tono que DEFINITIVAMENTE suena a que se va a poner celoso—, pero si lo tocas te MATO, OK? Además no creo siquiera que te atrevas.

—Kesesesese eso dices, pero bueno, ya sabes, ahora que ya le has enseñado como hacerlo sin matar a nadie quizás prefiera cosas más interesantes... —si irá de sobrado.

—¿Y tú eres el más interesante? Ja! No me hagas reír, I'm awesome —suelta bastante seguro de si mismo, ligeramente incomodo.

—I'm awesome y además estoy aquí. Y mi cama es bastante pequeñita, ¿sabes?

Estados Unidos frunce el ceño.

—Russia ya me confirmó que no iba a besarte... y yo soy MUCHO más awesome que tú —protesta levantándose.

—Oooh! ¿Se lo hiciste prometer? The little kitty está asustado!

—Quizás vaya yo a tirarme a Hungary entonces, a ver quién se asusta más —amenaza.

—Ja! Ella vive conmigo, tío, ¡En MI casa!

—Ok. You know... olvídalo. Gotta go —suelta el estadounidense hasta los cojones rebuscando en su cajón su pasaporte.

—¡Anda, Russland! ¡No me guiñes el ojo! ¿Qué va a decir tu little kitty con eso? ¡No hagas eso con la lengua, que lo tengo al teléfono! —se inventa Prusia medio descojonado, así que es bastante poco creíble.

—Ya, claro... y yo ya me creo, ni siquiera sabes qué sabe hacer con la lengua. Además tú sangre no le gusta —protesta Estados Unidos vacilando un poco y relajándose un poquito al escuchar que se ríe—, you bastard... déjame en paz, allright?

—Kesesesese~ lo que tu digas.

—Shut up... —se ríe un poco—, you idiot, estaba a punto de tomar un avión, JAJA! Tú eres el primero que se orina del terror de dormir con Russia.

—¡Oh! ¿Estabas a punto de venir? Ja! ¿Ves como sí tienes miedo? Yo en cambio no lo tengo, ya te he dicho que mi cama es muy pequeña y aun menos miedo ahora que ya tú te encargaste de domar a la fiera.

—Tengo miedo por ti, porque estoy seguro de que te hará trizas, you fucking nazi —se ríe—, si no estoy ahí para defenderte va a matarte.

—Matarme y qué más, que va a matarme alguien que va por ahí llamando little kitty a su novio.

—Maaan, no vas a dejarme en paz con el little kitty, ¿verdad?

—Nunca —se ríe.

—¿O cuantas veces voy a tener que volarte la cabeza en el Black Ops para que empieces a recuperar la razón? —agrega poniendo el pasaporte en su escritorio, empezando a buscar boletos para ir a Moscú.

—Oh, tío, ya tienes el nuevo, ¿verdad? Esta noche lo probamos, me lo compré ayer —y apartir de aquí la conversación va a ser demasiado Friki.

Alemania por su parte, está contándole a Rusia de cuando era pequeño y le gustaba Italia pero le daba vergüenza seguramente tiene que ver con el vodka que se ha tomado. Rusia intenta entender por que le daba vergüenza, cuando suena de nuevo el timbre.

—Italieeeeeeeen! —grita Alemania, mira creo que no lo había visto nunca borrachillo. Italia sale de la cocina donde estaba haciendo helado y se acojona al ver a Rusia ahí.

Alemania le sonríe demasiado desinhibidamente.

—Abre la boca... —pide. Italia mira nervioso a Rusia mientras el timbre suena otra vez y entreabre los labios un poco.

Rusia mira lo que hace Italia tan tranquilo.

—Italien, bitte... —insiste Alemania, así que el italiano se vuelve al alemán y la abre más.

El sajón le mira un poco enajenado y se sonroja bastante al verle abriendo la boca. Se humedece los labios olvidando un poco el asunto de la puerta que era su intención inicial.

—Ehh... w-was...

Italia cierra la boca y le mira sonriendo de ladito.

—Germania?

—Was?—pregunta parpadeando y mirándole a los ojos.

—¿Estás bien? —vuelve a mirar de reojo a Rusia, que le mira fijamente

—Ja. L-La... —se levanta —, voy a abrir la puerta.

Italia mira a Rusia y se va corriendo a tomar a Alemania del brazo.


Creo que aun no hemos podido digerir el asunto "Koshechka" ni nosotras... pero me encantan las conversaciones Prusia/USA