Hola¡¡que susto! por un momento he pensado que no iba a poder actualizar, la pagina no me cargaba el capitulo bufffffff!

Gracias a : Niv Riddle (Muchas gracias por el review... luego comentaré algo en general sobre lo de que Jane se quedó dormida), xX ashley Xx (si el pedido de Cat lo veremos, o mas bien lo leeremos desde la primera fila.. ¡merlín tengo que pensar algo grande!. La verdad es que al papi de Jane le ha gustado Sirius, además, él lo ha dicho, no la había oido gemir con nadie así jejejejej), Clawy (me alegro de que te gustara el final... ¡eres la única que ha mencionado que era raro... ¡gracias!. ¡pues claro que se enteraran ¡y muy pronto!), Chris Mcloud (¡que Jane no se queda dormida por gusto!... jolin, tampoco lo violo por gusto, Bueno un poco si), Cammiel (ya vere si meto a snape por ahi... no tenía pensado que apareciera. si no esto se va a hacer más largo que el rosario de la aurora... ¡tu eres la otra que se ha dado cuenta de que había algo raro¡¡gracias, aunque no era lo del interrogatorio, ahi Jane estaba en plenas facultades. En medio de una guerra se tienen que hacer cosas aunque no te gusten especialmente... el en resto si que estaba rara, pero habrá que esperar para las explicaciones), emma Feltom (Hola, Gracias por el review... me alegro de que te gustara. la respuesta a todas las preguntas qeu me has echo es si... excepto si lo de que se enterara que le pidio a su padre que lo cuidara... "era una forma de hablar", en plan vigilamelo y si hace algo raro le das una colleja), Luna Black (¡Deseo concedico, Jane estaba rara, si... hay una explicación para todo, pero tendrá que esperar un capítulo. Claro que la noche fue rara... Jane era ella pero no era ella), Saria Black (Me alegro de qeu te gustaran los capitulos. ¡Espero que los examenes te fueran bien¡¡ahora a descansar!. Bueno el padre de Jane no se lo tomó tan mal ¿no, en el fondo le hizo gracia)

Bueno, debo decir que me sorprendio bastante que despues de pasarme varios parrafos diciendo: Jane tenía fiebre, el cuerpo de Jane desprendía mucho calor, Jane tenía los ojos más oscuros... que aborde a Sirius como lo hizo y que luego se disculpara..., solo un porcentaje reducido dijera que a Jane le pasaba algo raro...

No se si esas disculpas no estaban bien puestas y se entendia que se estaba disculpando porque iba a quedarse dormida, o que no pensasteis en decirmelo en el review... o que no conseguí hacer ver que a Jane, eso de ir a un plano rodeada de muertos no le había sentado bien del todo. En fin... ya me lo direis.. Nos vemos y espero que os guste.


CAPITULO 28: Cuando la jugadora de quidditch sacó algo más que la escoba

Cuando Jane abrió los ojos en la cama de su cuarto se sentía un poco aturdida, y algo cansada, pero tenía que moverse, necesitaba moverse. Se puso en pie de un salto en la cama, pero al mirarse al espejo se quedó sorprendida... estaba desnuda. Miró alrededor del cuarto, el camisón de lino estaba en el suelo, y por aquélla habitación parecía que hubiera pasado un ciclón.

Un recuerdo vago llegó a su mente muy vívido... "¡Sirius!" jadeó Jane cayendo al suelo de rodillas... "Merlín... ¡que he hecho!" musitó escondiendo la cara entre las manos. "¿qué debe estar pensando¿cómo pudiste Jane, debiste haberte contenido, aguantar... pero sabes que es imposible, cuando estas así nunca has podido ser dueña de tus actos. Cielos, me prometí a mi misma que no volvería a pasar... ¿por qué Miguel no cerró la habitación, sabe que debe hacerlo para que nadie pueda entrar, pero sobre todo para que yo no pueda salir... Oh Sirius, y encima me quedé dormida... ha de estar enfadado conmigo... ¡muy enfadado! Y con razón. No voy a poder mirarle a la cara después de esto." Sus pulsaciones aumentaron de pronto, aún tenía algo de calor. Se puso en pie de golpe... "aún tienes energía acumulada" se dijo "pues a quemarla". Jane casi corrió hacia la ducha... una ducha bien fría y mucho ejercicio era lo que necesitaba para no volver a cometer una locura...


Sirius llevaba ya varias horas en pie. De echo estaba en pie desde que había vuelto del cuarto de Jane hacía unas horas, la había dejado acostada contemplándola, esperando el más mínimo cambio, porque allí, sentado en su cuarto se había dado cuenta de que a Jane le había pasado algo, no lograba adivinar que..., lo había repasado todo en su mente desde el momento en que ella había despertado y no hacía más que darle vueltas, tratar de adivinar que era lo que la había vuelto tan salvaje... tan primitiva... ¡si el no se hubiera dejado, ahora podría estar hablando de una violación, pero no podía engañarse, le había excitado mucho el que Jane se abalanzara sobre él como una gata en celo, pero ¿por qué?.

Terminó de vestirse, en unos minutos los aurores se retirarían de la casa y debía estar a punto, aunque en el fondo, antes de irse quería hablar con ella, necesitaba entender que le había pasado, una explicación, algo. Pero sobre todo, no le habían gustado sus ojos arrepentidos justo antes de quedarse dormida. No sabía porque, pero tenía que decirle que le había gustado mucho y que por él... como si quería repetir todas las veces que hiciera falta. Cerró la maleta y se encaminó hacia la salida del cuarto. Quizá ella ya estaría despierta...


Jane bajó hasta el Hall, la casa seguía estando en silencio, y los últimos restos de la fiesta ya habían sido limpiados. Avanzó entre las esculturas que coronaban el lugar hasta la sala de entrenamientos, justo a la derecha de las escaleras. Estaba oscuro, con un movimiento de varita abrió los grandes ventanales... no tenía ganas de practicar katas con armas, pero algo tenía que hacer para liberar toda esa tensión que aún guardaba en su cuerpo. Al fondo vio el equipo de música... ¿y porque no, a veces Lecter la había obligado a bailar como forma de entrenamiento. Caminó hacia allí y revisó entre los discos... algo movido era justo lo que necesitaba. Bailar hasta caer agotada... pero sobre todo, liberar toda la energía...


Sirius salió del ala que les habían preparado hacia el cuarto de Jane, tenía una extraña sensación de deja vu al avanzar entre los pasillos. Pero no se detuvo. Cuando llegó a su cuarto vio la puerta entre abierta, cruzó a su interior para descubrir que Jane no estaba. Se sintió frustrado, las dos veces que había ido a verla primero lo sometía y luego desaparecía. ¿Es que no iba a poder hablar con ella antes de marcharse?.

Un sonido le hizo volverse..., quizá fuera su oído perruno, pero unas notas de música llegaban hasta él, reverberando entre los muros de la mansión, se dejó guiar por él, bajó hasta el hall siguiendo el sonido de la música que a medida que avanzaba se hacía ligeramente más fuerte, justo a su derecha vio una puerta entreabierta, se asomó a su interior, vio una sombra moverse al ritmo de la música y cruzó la puerta oculto entre las sombras, donde sus ojos se abrieron con sorpresa...

Jane estaba bailando a lo largo de todo el salón, como si en esos momentos el equilibro del mundo libre dependiera de sus movimientos, era como si quisiera escapar de algo, librarse de algo, porque era lo más frenético y agotador que había visto en su vida. Jane bailaba al ritmo de la música, pero incluso a esta le costaba seguir su ritmo, girando mil veces sobre si misma, alargando figuras, levantando piernas, dando saltos, abriéndose de piernas en el suelo para avanzar, levantarse de un salto.

Sirius no estaba preparado para aquello, sabía que Jane bailaba, pero ¿cuándo había aprendido a dar esos saltos?... ¿Porque podía hacer 4 saltos hacia atrás y encadenarlo con un mortal y todo al ritmo de la música, las notas de canción se volvieron frenéticas , Jane giró de puntillas, para de pronto empezar a correr, lanzarse de rodillas y quedar acostada, dar un grácil salto y quedar apoyada como si llevara zapatos de bailarina con todo su cuerpo encorvado hacia atrás, unos segundos antes de erguirse, levantar una pierna para girar y caer al suelo agotada justo cuando acababa la música. Sorprendido empezó a caminar hacia ella que estaba bocarriba en el suelo con los ojos cerrados.


Jane estaba en el suelo tratando de calmar su respiración, cada vez que cerraba los ojos se veía encima de Sirius y eso la volvía a excitar, tenía que seguir bailando hasta que esa imagen desapareciera de su mente por agotamiento. Nunca en su vida se había sentido tan avergonzada. Iba a volver a ponerse en pie cuando una sombra se posó sobre ella. Pensando que sería Miguel que venía a buscarla para la reunión no abrió los ojos antes de añadir:

-Ahora subo, Ya estoy bien

-Me alegra saberlo- añadió Sirius

-¡SIRIUS!- gritó Jane horrorizada poniéndose en pie de golpe dándole la espalda. Ahora no podía enfrentarle... aún estaba demasiado "cargada"

-Jane..., me gustaría hablar contigo

-Siento mucho lo que paso anoche- añadió ella sin volverse hizo un amago de empezar a andar, pero una mano se aferró a su brazo impidiéndole moverse.

Yo no - Jane se volvió de golpe para mirarle. Sus ojos azules y serios se clavaron en ella casi traspasándola- Solo quiero saber porque

-¿por qué que?- inquirió Jane más brusca de lo que quería ligeramente sonrojada

-Porque reaccionaste como una animal en celo- Jane pareció alarmada- no me malinterpretes, no es que me importe- ella se alarmó más y bajó la mirada. Sirius la atrajo del brazo y la rodeó por la cintura antes de levantarle la barbilla con la otra mano- pero sinceramente no parecías tu

-No era yo- musitó ella bajando la mirada

-¿qué quieres decir con eso¿qué te esta pasando Jane?- ella se mordió el labio inferior aun con la mirada baja. Si la levantaba y se encontraba con esos ojos, no iba a poder contenerse.

-Yo no... siento lo que paso. Miguel sabe que ha de cerrar la puerta con llave

-¿pero porque?- Jane apoyó sus manos en los pectorales de Sirius

-No puedo decírtelo

-¡como que no puedes decírmelo!- Sirius la soltó bruscamente y empezó a caminar nervioso- te encontramos casi exhausta, voy a tu cuarto para ver como estas y me agredes sexualmente. Dices que no eras tu, pero no puedes darme una explicación.

-No te oí protestar cuando...

-¡por supuesto que no!- la cortó él mirándola enfadado- créeme tenía las mismas ganas que tu. Pero no de ese modo y quiero una explicación ahora. ¡quiero saber que te esta pasando desde que has vuelto, se que nos ocultas algo y creo que nos merecemos saberlo.

-¡NO PUEDO!- gritó Jane desesperada mientras sus ojos se volvían vidriosos

-¡PORQUE!

-PORQUE LO TENGO PROHIBIDO- le gritó desesperada

-NADIE PUEDE PROHIBIRTE QUE CONFIES EN TUS AMIGOS- Jane se llevó las manos al rostro

-Lo siento. - añadió Jane

-¡ DEJA DE PEDIR DISCULPAS MALDITA SEA!- bramó Sirius golpeando uno de los espejos de la sala que se resquebrajó antes de tomar a Jane por los hombros- ¿qué eres¡¡una prostituta, una mortífaga, una espía de Voldemort!... ¿qué eres Jane?

-Soy una jugadora de quidditch... ¡una simple jugadora de quiddicht!- exclamó dándole un empujón para separarle- una ESTÚPIDA JUGADORA DE QUIDDICHT- terminó gritándole

-¡MENTIRA!. TU NUNCA SERÍAS "SOLO" UNA JUGADORA DE QUIDDITCH... NO ME LO CREO

-Ese es tu problema- Sirius avanzó hacia ella dando varios pasos rápidos. Jane no se movió

-Quiero la verdad y la quiero ahora- le susurró bufando levemente

-¡NO. PUEDO!- le gritó Jane más que harta.

-NO QUIERES QUE NO ES LO MISMO

-¿qué esta pasando aquí?- la voz calmada de Hannibal les hizo volverse a ambos- ¿que es lo que no puedes Jane?- preguntó el anciano receloso

-No era nada- añadió Jane andando hacia él con pose sumisa

-Jane- la voz de Sirius la hizo volverse, era una voz fría y dura

-Lo siento- repitió ella

-Pues no lo sientas, porque voy a averiguar que esta pasando aquí aunque sea lo último que haga...

Lecter tomó a Jane del codo con semblante serío antes de llevarla escaleras arriba. Los aurores ya estaban en el Hall. Sus amigos la miraron sorprendidos, pero Jane no levantó la cabeza, estaba ocultando las lágrimas destrozada. No podía contarle, aunque lo perdiera para siempre. Fue su juramento, pondría en peligro a muchos si lo hiciera...

Sirius salió detrás de ella como si viniera de un entierro. Avanzó hacia sus amigos que lo miraron con semblantes preocupados, pero no dijo nada, simplemente convocó sus cosas y caminó hacia la salida...


Era bien entrada la noche, todos estaban en casa de James y Lily para cenar. Por fin Sirius les había contado algo de lo que había pasado y todos parecían compungidos cuando sonó el timbre de la puerta. Lily fue a abrir y apareció con el profesor Dumbledore en el umbral.

-Espero no interrumpir nada- dijo el anciano con rostro serio

-Nada profesor- respondió James

-Bien. Solo quería deciros que hemos recibido un anónimo alertándonos que el lunes por la noche a las 12 se producirá un ataque en el condado de Bristol.

-¿cree que es prudente fiarnos de un anónimo?- intervino Remus

-No, pero ya lo hemos echo otras veces. Además no podemos arriesgarnos a que sea verdad- añadió el anciano pensativo

-Allí estaremos- añadió Sirius sombrío

-Bien. Pero he venido para alertaros de otra cosa. He citado aquí a una parte de la orden el lunes a las 10.

-¿y eso?- intervino James

-También me he tomado la libertad de citar a Jane como si vosotros la invitarais a cenar

-¿por qué?- preguntó Lily

-He hablado con varios miembros de la orden. Hemos decidido desmemorizarla

-¡QUE!- bramó Sirius poniéndose en pie


Muy puntual a su cita, Jane llegó al valle de Godric, no pudo obviar el escalofrío que la recorrió al observar la casa, tenía un mal presentimiento. La luz de la cocina estaba encendida, y se veía varias sombras dentro moviéndose de un lado a otro.

Jane con andar inseguro se dirigió a través del sendero de rosales hacia la casa, odiando las sandalias que llevaba en esos momentos que se le llenaban de piedras, no sabía porque, pero esa extraña cita, no le gustaba nada.

Llamó al timbre, y tras unos instantes, la puerta se abrió ante ella apareciendo Lily Potter con semblante serio y preocupado:

-¡Jane!- exclamó algo agitada- que puntual

-Quería ayudar a preparar la cena- repuso ella con una agradable sonrisa

-No tenías que haberte molestado

-No es molestia..- Jane observó que Lily seguía la puerta indecisa, como si no quisiera dejarla entrar- ¿pasa algo?

-No, es solo que... igual... deberías...

-¡Que alegría verte de nuevo Jane!- se oyó una voz procedente del Hall

-Lo mismo digo, señor Director- respondió Jane, se estaba temiendo lo peor.

-Lily, por favor, no dejes a Jane en la puerta. Que pase- añadió con entusiasmo. Lily se apartó levemente sin mirarla a la cara- Por favor Jane acompáñame al salón- le pidió el profesor Dumbledore andando hacia allí.

Jane levantando una ceja le siguió, detrás de ella iba Lily algo abatida, de pronto la casa no parecía tan acogedora como hacía unos días. Ahora solo eran unas paredes, ventanas, puertas, y cuatro vías de escape: la entrada, la puerta de la cocina que daba al patio, la chimenea, y la ventana del comedor.

-Te marchaste pronto el día de la boda. No pudimos cruzar ni dos palabras

-Tenía asuntos pendientes- respondió con ambigüedad

-Pues fue una suerte que no estuvieras en casa cuando atacaron los mortífagos

-Si, lo fue...- (¡por supuesto que estaba en casa cuando atacaron los mortífagos!)

El director se había detenido delante de la puerta cerrada del comedor y con la mano en el picaporte abrió invitándola a entrar. No se sorprendió, pero tuvo que usar sus mejores dotes de actriz para hacerlo abriendo sus ojos desmesuradamente, varias personas allí dentro vestidas de rojo, y de pronto se dio cuenta de las estúpidas sandalias y una minifalda vaquera con camiseta negra a juego, no eran el mejor atuendo para asistir a una reunión con la orden del fénix.

Pero Jane, disimuló muy bien, tan bien que se quedó cohibida en la puerta memorizando todos los detalles, y a las personas que estaban allí, muchos de ellos estaban en la boda aunque los conocía de antes: Mundungus Fletcher (lo recordaba de una vez que había tenido que ayudar a Miguel a evitar que el contrabandista se llevara unos colmillos de vampiro), Hestia Jones, Kingsley Shackelbott, Artemisa Wilson, Greg Kinear, Alice y Frank Longbottom y Alastor Moody del departamento de aurores, y si no se equivocaba allí estaba Tom Tonks del departamento de reversión de accidentes mágicos, los profesores McGonagall, Flitwick y Sinistra, y sus amigos sentados en el sofá, donde fue a completarlo Lily. Sirius estaba en la ventana, se volvió levemente mirándola entre sombrío y enfadado antes de darle la espalda. Albus Dumbledore se aclaró la garganta sonoramente, y Jane se volvió hacia él:

-Supongo que todos conocéis a la señorita Addams, la famosa cazadora de los Tornados- la presentó afablemente- por favor Jane, no te quedes en la puerta. Siéntate en ese sillón

Dumbledore indicó hacia un confortable sillón delante de la chimenea. La puerta del comedor quedaba descartada, tres aurores se habían colocado allí. La chimenea estaba cerca pero con el fuego encendido..., seguramente desconectada de la red flu. 2 opciones de huida: la pared que daba a la cocina era más enclenque que las demás, un buen hechizo de explosión la volaría por los aires sin causar grandes daños en la estructura de la casa. La otra vía de escape, la ventana del salón... tendría que pasar por encima de sus amigos que estaban sentados sin mirarla en el sofá, sin embargo esa era su mejor opción.

Mientras Jane pensaba esto sentada a sus anchas y tan tranquila en el sillón con las piernas cruzadas, varios ojos se abrieron con sorpresa y algunos murmullos llenaron el lugar donde estaban todos reunidos, Jane estaba sonriendo con suficiencia, se había metido en la boca del lobo y a ella le encantaban los lobos: un montón de aurores y miembros del Ministerio... sus amigos sin mirarla, y Jane se temió lo peor, iban a desmemorizarla, sabía que tarde o temprano pasaría desde que Dumbledore la había visto en la boda de Lily y James. Descruzó las piernas, pero con tanta tensión como para saltar desde ahí hasta la ventana. Inconscientemente su mano se fue a la espalda apareciendo la varita., que con disimulo y sin soltarla coloco al lado de la pierna. Debía estar preparada para cualquier cosa que estuvieran tramando, con disimulo deslizó los zapatos ligeramente de sus pies sin llegar a quitárselos.

-Supongo que estarás sorprendida Jane- empezó Dumbledore- yo más que nadie lamenta todo esto, pero tal como están las cosas no podemos arriesgarnos

-Arriesgarse a que...- le increpó Jane

-A que reveles a alguien nuestro secreto- siguió Dumbledore- a que nos delates como miembros de la orden del fénix

-Nunca revelaría su secreto- añadió la chica con voz firme

-Debemos desmemorizarla inmediatamente- saltó Moody confirmando las sospechas de Jane- no se como pudiste permitir que se marchara del colegio sabiendo lo de la orden.- Jane apretó con fuerza la varita

-Ya he expresado mi disconformidad ante esta propuesta- empezó Lily airosa ganándose una mirada agradecida de la castaña- Estoy segura...

-¿Segura de que no correrá a su madre para contarle lo que esta viendo aquí?

-Mi madre esta muerta- repuso Jane haciendo que Dumbledore se volviera a mirarla sorprendido

-¿muerta?- le preguntó. Jane asintió, pero no aclaró nada más

-¡Da igual!- insistió Moody- ella puede ser una seguidora de Voldemort- Jane permaneció impasible al oír el nombre. Sorprendiendo a varios miembros de la orden

-No soy seguidora de...- Jane meditó unos momentos- Voldemort- repuso con firmeza ganándose otras miradas de sorpresa de la orden. Pero algo en Jane estaba empezando a cambiar su expresión, de forma muy sutil.

-A mi ahora lo que mas me interesa es saber porque Atenea esta muerta- cortó Dumbledore el intentó de Moody de replicar

-Eso no es asunto suyo- añadió Jane cruzándose de brazos mirando hacia otro sitio, se oyeron algunos murmullos enfadados. Jane estaba resultando terriblemente insolente al dirigirse así a Dumbledore- además- se volvió hacia las personas del salón- si hubiera querido traicionarles, haría tiempo que podría haberlo echo

-No creo que Jane sea mortífaga. No tiene la marca- intervino Remus

-Si es capaz de ocultar una cicatriz que le cruza la espalda. Es capaz de ocultar la marca tenebrosa- respondió Moody

-Jane no es una mortifaga- intervino Sirius por primera vez- es una... jugadora de quiddictch que solo sabe hacer hechizos para reparar la escoba- Jane se alegró de que Sirius dijera eso... aunque pensara "otras cosas" que ella no alcanzaba a adivinar

-No creo que ella suponga un peligro. Los mortífagos nunca se interesan por blancos tan poco importantes- intervino Kingsley "cierto, solo lo hacen los hombres lobo" resonó en la cabeza de Jane

-Y sin embargo ya fue atacada una vez- añadió Hestia Jones- hubiera sido una desgracia que la capturan aquel día

-Eso es cierto. Además varios mortífagos, saben que ella es amiga vuestra- empezó el señor Tonks con semblante serio mirando a Lily y los demás- podrían secuestrarla para sacarle información sobre la orden. Cuanto menos sepa mejor

-Yo no se nada de su estúpida orden- saltó Jane enfurruñada

-Sabes que existe y sabes quienes somos. Eso es mucho- dijo Moody

-Querrá decir que ahora se seguro quienes son... antes de esta reunión solo podía suponerlo... por tanto traerme aquí ha sido una estupidez- Varios miembros la miraron fastidiados, pero Jane había empezado a hablar y ahora no le daba la gana callar- lo cual es prueba fehaciente de que son bastante ignorantes tratando de mantener en secreto sus identidades... túnicas rojas, rostros descubiertos... aurores. Bastaría con que cualquiera de los mortífagos que tiene Voldemort infiltrados en el Ministerio pusiera una bomba muggle en el cuartel de aurores, no es difícil acceder... la orden quedaría mermada con facilidad

-¿eso es lo que Voldemort piensa hacer?- preguntó Moody serio andando hacia ella amenazante, Jane sonrió burlona

-No tengo ni idea de lo que Voldemort quiere hacer. Es lo que yo haría si quisiera acabar con ustedes...

-No es un buen plan. El Misiterio lo detectaría- añadió Dumbledore...

-¿Ah si?- musitó Jane sonriendo con suficiencia- bastaría una simple escoba... rellena de nitroglicerina... una brújula incorporada como temporizar, y una pequeña chispa... cualquiera puede acceder al departamento mientras sea mago... y no sería necesaria ni la varita...

-Parece que has pensado mucho en ello

-Se me acaba de ocurrir señor Shackelbot- respondió Jane con desprecio- imagine lo que podrían idear los mortífagos si no despreciaran por sistema cualquier cosa muggle.

-Y sin embargo tu pareces muy informada- añadió Tom serio

-He viajado mucho- respondió ella ambigua- me he mezclado con gente que les pondría los pelos de gallina

-¿Una chica como tu mezclada con gente de mala calaña?- por primera vez Mundungus Fletcher intervino con una sonrisa contemplándola burlón- te calarían enseguida

-Pues hasta donde yo se... a usted no se le permite el paso en ciertos ambientes- le retó Jane con semblante serio- ¿no trató de robar polvo de colmillos de vampiro y escapó gracias a la intervención de unos extraños?

-¿cómo sabes eso?- preguntó Fletcher entre alarmado y sorprendido

-Porque estaba allí esa noche... no me vio ¿a que no?- respondió Jane con sorna- yo si se camuflarme a diferencia de otros

-¿estabas en un bar de vampiros?- preguntó Sirius atónito...

-Vampiros, licántropos, banshees, traficantes... todos son iguales- añadió mirándole fijamente

-¡Pero eres una jugadora de quidditch!- exclamó James

-Eso dicen...

-Esta chica sabe más de lo que aparenta. Propongo que la interroguemos y la desmemoricemos luego- añadió Moody apoyado en la chimenea mirándola de manera tétrica con su nuevo ojo girando como un loco

-Tranquilo ojito saltón- añadió Jane sarcástica volviéndose hacia él... su ojo giraba frenético- ¿o debería llamarle ojoloco Moody?- pese a la tensa situación varias personas rieron por lo bajo

-Eres una insolente- la reprendió el viejo auror irguiéndose en la chimenea

-¡Basta!- exclamó Dumbledore. Jane fijo su mirada en el encontrándose con sus ojos azules tras las gafas de media luna... Jane volvió a sonreír. La estaba mirando fijamente y sin parpadear

-Eso no le va a funcionar- terminó Jane casi cantando alargando la "a" juguetona mirando a Dumbledore con una sonrisa burlona

-¡sabes oclumancia!- exclamó el anciano sorprendido por primera vez

-Un poco...

-Se necesita algo más que saber un poco de oclumancia para que Dumbledore no pueda leer tu mente- intervino McGonagall

-Oh por supuesto. No me atrevería a pensar que el mago más grande de todos los tiempos no puede leerle la mente a un pobre chica que solo juega al quiddicth, pero quizá el que sea médium influye en algo

-¿médium?- exclamó Remus. Sirius por el contrarío frunció el entrecejo... eso explicaba muchas cosas, aquellas veces que Jane empezó a hablar sola..., como todos le seguían la corriente. Quizá no estaba tan sola después de todo y era verdad que su padre estaba con ella... ¿estaría ahora sola?

-Si... herencia de familia. Aunque debo decir que algo mermada a través de generaciones. Mi bisabuelo si que fue uno de los grandes. Yo, de momento solo me protejo de agresiones externas a mi mente, de vez en cuando alguien del otro mundo viene a visitarme, me elevo a un plano superior... lo normal.

-Los mediums tienen fama de magos oscuros... nadie se fía de ellos. Son peligrosos- musitó la profesora Sinistra

-Oh... y hacen bien... y si a eso le sumamos que por mi sangre corre la magia oscura por parte de madre... hace una combinación letal- Jane empezaba a estar bastante fastidiada de todo eso.

-Dumbledore- Kinsley le miró serio- la chica es demasiado peligrosa como para dejarla con tanta información... hemos de desmemorizarla ahora mismo.

-¡no voy a dejar que me desmemoricen un montón de aurores incompetentes!- saltó Jane de pronto con voz firme y decidida..

Todas las caras se volvieron hacia ella sorprendidas, el silencio más absoluto y aplastante reinó en el salón. El cambio de Jane era más evidente que nunca, y por primera vez en mucho tiempo Sirius supo que esa chica que tenía delante podía ser mortalmente peligrosa.

Parecía mucho más alta y decidida en aquel rincón del salón, sus ojos estaban brillando con fuerza, salvajes, poderosos, su aura parecía haberse expandido, incluso no tenía ese aspecto supermodelo, a pesar de la ropa, ahora parecía salvaje, fuerte, con esa mirada fría y calculadora, era una mirada profesional, una mirada de tener controlada la situación.

-¿cómo nos has llamado enana?- preguntó Kingsley sacando la varita al ponerse en pie apuntándola

-Incompetentes...- repitió Jane como si tal cosa

-Somos el mejor grupo de aurores que ha habido en años

-¿en serio?- preguntó Jane con rintintin y una sonrisa retorcida en la boca.- Pues varios miembros de ese grupo de aurores fueron capturados por un montón de hombres lobo... ¿no eras tu el que clamaba por su vida cuando iban a sacrificarte como lección al resto de presos?

-¡tu no puedes saber eso si no eres mortífaga o licántropo!- todos estaban en pie de pronto varitas en mano, excepto Sirius, Remus, James y Lily

-Vamos a calmarnos- empezó Sirius- hay muchas formas de que Jane se haya enterado de eso. No cometamos una locura

-No nos deja leer su mente, no quiere decirnos como lo ha averiguado, nos insulta, amenaza con destruirnos y encima ha visto nuestros rostros- exclamó Moody- y es médium

-¡Albus!- exclamó Lily pidiendo con la mirada que detuviera a los presentes.

Jane permanecía sentada con la varita oculta esperando su momento... Dumbledore parecía estar pensando en algo... Jane no podía arriesgarse, tenía que caldear más los humos para huir en medio del desconcierto.

-Dime Kingsley... ¿Por qué te eligió Greeyback¿quizá porque sabía que tienes dos preciosos hijos que no dudarían en correr a vengar a papa ..., serían buenas presas para él... para cualquiera.- terminó Jane con una sonrisa triunfante.

-¡Obliterar!- gritó Kinsgley apuntando a Jane

Todo ocurrió en escasos segundos, Jane se había puesto en pie varita en mano creando un poderoso muro de color azul contra el que se estrelló el hechizo de Fletcher. Giró sobre si misma para ver como Moody le lanzaba una maldición paralizante que esquivó con facilidad antes de devolverle un hechizo de piernas de gelatina que le dio de lleno haciéndole caer al suelo. Se escondió detrás del sillón donde un incendio golpeó con fuerza

-Tordum- exclamó Jane saliendo de atrás corriendo hacía una de las mesas aturdiendo a dos aurores allí presentes. Se estaba acorralando contra la pared del salón ella sola

-Expelliarmus- gritó Hestia

-Protego- exclamó Jane deteniendo el rayo- tarantallegra- replicó

-Menuda puntería- musitó James mientras veía a Jane rodar por el suelo al esquivar un nuevo hechizo aturdidor

-Hemos de hacer algo- exclamó Sirius sacando la varita sin saber a quien atacar

-No lo hace mal para ser solo una jugadora de quidditch- dijo Dumbledore a su lado observando como Jane se atrincheraba detrás de la mesa-. Dejadla... quiero ver que es capaz de hacer contra un puñado de aurores

--Pero...- empezó James

-Creo que Jane es más de lo que dice ser... dejadla. No dejaré que le hagan daño.

Un nuevo hechizo partió la mesa en añicos. Jane tuvo que lanzarse al suelo mientras un hechizo rojo pasaba por encima de su cabeza. Necesitaba una maniobra de distracción... sonrió para sus adentros apuntándose con la varita musitó "partium replicant corpus".

Todos los aurores se habían quedado quietos tras el último hechizo lanzado..., Jane debía estar oculta detrás de lo que quedaba de mesa. Inmediatamente la chica salió corriendo donde estaba escondida hacia la chimenea esquivando algunos hechizos, pero fue demasiado lenta y uno de ellos la golpeo de lleno en la espalda cayendo al suelo bocabajo cuan larga era produciendo un tétrico y sordo golpe. Todos quedaron en silencio observando el cuerpo de Jane. Alastor se acercó a ella dándole una pequeña patada en la mano... todos los aurores caminaron hacia allí.

-¡Jane!- gritó Sirius levantándola del suelo para darle la vuelta... ahogó un quejido de sorpresa. Una cara sin rostro estaba frente a él...- ¿qué demonios...- el cuerpo de Jane se volatilizó entre sus manos.

El sonido de unos pasos veloces los hicieron volverse a todos, para ver como una segunda Jane corría saltando sobre el sillón y se lanzaba por la ventana rompiendo el cristal en añicos.

-Inmediatamente todos los aurores volvieron a sacar sus varitas y corrieron hacia la puerta.

Jane lanzó un gemido al rodar por el suelo, se incorporó levemente, tenía un gran cristal metido en el brazo, lo arrancó y se puso en pie saltando la pequeña balustrada de la marquesina corriendo hacia la oscuridad de la noche, oyó algunos hechizos volar en su dirección que se impactaron justo a la altura de sus pies...

-Noooo- conoció la voz de Sirius a sus espaldas y vio como un rayo que volaba hacia ella cambiaba su dirección bruscamente.

Sin detenerse ni un momento... desapareció en la oscura noche.

Sirius tomó del cuello a Kingsley que era el último que le había lanzado un hechizo a Jane.

-¡como te has atrevido a atacarla!- bramó enfurecido

-¡esa chica es peligrosa!- exclamó Kingsley mirando a Sirius algo asustado.

-¿Peligrosa, erais un montón contra ella... es vergonzoso

-Lo más vergonzoso- se oyó la calmada voz de Dumbledore- y sorprendente a la vez, es que la señorita Addams, una simple jugadora de quiddicth haya sido capaz de salirse de rositas en un duelo contra varios de los mejores aurores del Ministerio

-Y convocar un hechizo de partición del cuerpo- añadió la profesora McGonagall- hay magos con años de experiencia que son incapaces de hacer algo así.

-Cierto, y ahora Sirius, suelta a Kingsley. Debemos partir hacia el punto de reunión. Mas tarde discutiremos todo esto..., con ella espero.


La orden del fénix al completo se encontraba en los jardines Hogwarts para partir hacia su destino. Les había llegado un informe con remitente anónimo sobre un ataque a Bristol, y si no les habían engañado, faltaban escasos 10 minutos para que empezara la acción. Por lo que los magos, desaparecieron en la noche encabezados por el profesor Dumbledore.

Cuando tocaron con los pies en el suelo, James, Lily, Remus y Sirius miraron a su alrededor, estaban demasiado aturdidos por los recientes acontecimientos en casa de James y Lily

Era una oscura noche... muy oscura, solo las luces de las casas iluminaban levemente el lugar... el bosque frente a ellos tenía un aspecto tenebroso mecido por una suave y fría brisa.

Rápidamente fueron a ocupar sus puestos. Observaron el lugar estudiándolo, buscando sus puntos débiles, localizaron los trasladores puestos por la orden en caso de que tuvieran que huir. Solo Sirius permanecía sentado en el suelo meditando, pensando en lo que había visto, en lo que había oído aquella noche...

-¿Ninguno piensa decir nada de lo que ha pasado?- preguntó Remus fastidiado

-¿te refieres a lo de Jane?- preguntó James. Remus asintió

-Creo...- empezó Sirius- que la Jane de esta noche, y la de la mansión de los Tornados, es la auténtica. Me cuadra más... con todo

-Y eso, no hace sino confirmar que nos oculta algo- musitó Lily como pensando en voz alta- ¿pero el que?

-¿por ejemplo que es médium?- añadió James sarcásticamente

-Aún no lo puedo creer- musitó Remus- los médium están en contacto con los seres del mas allá. Dicen que los hay tan poderosos que son capaces de lograr que las almas en pena que vagan por la tierra ataquen a los vivos.

-No creo que Jane haga algo así- protesto Sirius- a mi lo que me ha sorprendido, es su puntería, rapidez... y los hechizos que ha ejecutado han sido espectaculares.

-Y tanto... su hechizo de partición corpórea ha sido...- suspiró Lily

-Pero nos oculta algo- la cortó James- y debe ser algo gordo si durante tiempo ha estado fingiendo no ser lo que en verdad es.

--¿no pensareis que es mortífaga verdad?

-Es una posibilidad- suspiró Remus- después de todo, parece llevarse muy bien con Lis... y todos sabemos las creencias que tenía esa chica en el colegio, al igual que si madre.

-¡Jane no es mortífaga!- saltó Sirius enfadado- tiene que haber otra cosa. Una explicación lógica a todo esto.

-Eso espero Sirius- suspiró Lily- pero Jane no se ha portado de manera inocente. Nos ha estado ocultando muchas cosas.

-Tendría motivos para hacerlo- protestó Sirius.

Una ruido un la noche les hizo guardar silencio a los 4. Miraron a su alrededor. Lily notó como una mano se cerraba justo sobre la suya en un apretón cariñoso, y a la vez, preocupado. Se volvió hacia James.

-Lily, prométeme que tendrás cuidado- le susurró el chico

-No te preocupes- añadió ella- recuerda que soy una auror cualificada

-Tengo un mal presentimiento esta noche- añadió James mirándola fijamente

-No te preocupes cornamenta- dijo Sirius- no perderemos de vista a la pelirroja bajo ningún concepto

-No os preocupéis por mi, puedo apañarme sola- añadió ella ligeramente enfada.

-¡Callad!- susurró Remus- creo que ahí vienen

Los cuatro se pusieron a observar como en medio de la noche unos 25 mortífagos aparecían de la nada. Se pusieron alerta esperando la señal para atacar... no iban a permitirles que destruyeran ese complejo solo por que hubiese una gran cantidad de magos de padres muggles allí... y mucho menos si esos magos eran niños...

Vieron como los mortífagos vestidos de negro avanzaban por la calle hacia una de las casas. Miraron a su alrededor, y uno de ellos sacó su varita lanzando un hechizo contra un centenario árbol cercano, provocando una gran explosión que asustó a los vecinos... esa fue la señal que estaban esperando los miembros de la orden del fénix... el cruce de hechizos se inició.

Sirius con un grito salió de su escondite e inmediatamente empezó a luchar con uno de los mortífagos que reía con ganas... James, Lily y Remus le imitaron entrando en la batalla. Pero no era una situación fácil...


Escondidos en el bosque, cinco personas vestidas de negro observaban la escena... gracias a aquel fantástico interrogatorio el día de la fiesta, sabían que posiblemente sería necesaria su presencia esa noche, pero solo intervendrían en caso de que fuera necesario, en caso de que hubieran problemas.. porque los mortífagos no eran su especialidad... ellos mataban otro tipo de seres.

La figura más pequeña de las cinco se desplazó hacia su derecha observando a cuatro magos vestidos de rojo que luchaban juntos, apoyándose entre ellos, cubriéndose las espaldas... ¡como le hubiera gustado estar ahí con ellos, en lugar de permanecer oculta tras un árbol esperando no tener que intervenir si no era necesario, rezando para que esos cuatro magos se mantuvieran con vida...

-¿algún problema Ice?- le preguntó el hombre más alto

-No

-Recuerda que no podemos intervenir a menos que sea necesario

-Lo se, no hace falta que me lo repitas- añadió ella con fastidio apretando con fuerza las mangas del abrigo al ver como una chica pelirroja era apartada del grupo...


Lily estaba luchando con uno de los magos encapuchados todo lo mejor que podía, pero era muy bueno... tenía que estar muy atenta si quería vencerle... esquivó uno de los hechizos aturdidores, para luego lanzarlo ella... miró a sus amigos, la había alejado de ellos con mucha maestría... siguió luchando.

Un escalofrío subió por su espalda, se volvió rápidamente... otro mortífago había aparecido justo detrás, a unos escasos metros... esquivó el hechizo rodando por el suelo y se puso en pie... pero en ese preciso momento recibió la maldición cruciatus sobre su cuerpo... sintió algo parecido a sus huesos resquebrajarse, apretarse, enredarse... unos gemidos ahogados salieron de su boca... ¡no iba a gritar!

-Eres muy valiente sangre sucia- susurró una voz que arrastraba las palabras

-Lucius- murmuró Lily tratando de ponerse en pie con la respiración entrecortada

-Ya te avisamos en el colegio, te advertimos que te cubrieras las espaldas- dijo una voz de mujer- ¿qué harás ahora sin tus amiguitos?.

-Sois unos cobardes. Dos contra uno- añadió Lily de rodillas desarmada mirándolos fijamente

-Si... pero tu vas a morir- susurró como una serpiente Lucius Malfoy


James aturdió al mortífago contra el que estaba luchando, lo ató y miró a su alrededor... sintió como algo ácido le bajaba por la garganta, el pánico inundaba su cuerpo... ¿dónde estaba Lily?.

Recorrió el campo de batalla con la mirada... ahogó un quejido. Lily estaba de rodillas a 500 m de él totalmente fuera de su alcance junto al oscuro bosque... se hubiese podido morir de desesperación en esos momentos, lo habría echo.


La pequeña figura del bosque oscuro estaba en pie debatiéndose entre ir o no, los demás estaban demasiado lejos... no alcanzarían a la pelirroja:

-Ni se te ocurra- oyó que le susurraba el hombre

-No puedo dejarla morir...

-¡nos pondrás en peligro!

Vio como uno de los encapuchados, levantaba la varita en el aire, casi pudo sentir como la muerte cortaba la oscuridad de la noche. En ese momento no lo pensó, no podía pensar en nada... cuando el segundo mago levantó su varita y la chica pelirroja se puso en pie cerrando los ojos... empezó a correr

-JANEEEE- gritó el hombre


Lily cerró los ojos... si iba a morir, lo iba a hacer con dignidad, no iba a correr, no iba a huir ni a suplicar por su vida. Su pensamiento se fue directo hacia James... sus ojos marrones, su sonrisa...sus besos, sus caricias... sonrió cuando la maldición imperdonable corrió hacia ella, verde y maléfica como el infierno...

Lily notó como algo impactaba contra su cuerpo derribándola, cayéndole encima, casi notó como la muerte pasaba de largo... abrió los ojos para descubrir una figura vestida de negro sobre ella...

James empezó a correr hacia allí... gritando el nombre de Lily desesperado... algo lo hizo detenerse , una pequeña figura vestida de negro salida del bosque en veloz carrera, se lanzó contra Lily derribándola, apartándola del peligro... le volvió el alma al cuerpo y siguió corriendo...

La figura de negro se levantó de encima de Lily en escasos segundos con un movimiento muy ágil y le dio la espalda, no era muy alta, ni corpulenta, pero estaba erguida mirando a Lucius y Bellatrix.

-¿Así que este es el secreto de la fuerza de los mortífagos? Atacar de dos en dos y por la espalda

Lily se quedó rígida, a la figura no se le veía la cara pues llevaba un sombrero de ala ancha y el rostro parcialmente cubierto con un pañuelo, pero su voz se le hacía familiar, aunque amortiguada por el pañuelo era incapaz de reconocerla... y ahora sabía que era una mujer.

-¿y tu quien eres?- preguntó Bellatrix

-Eso no es de tu incumbencia- respondió ella insolente poniendo los brazos sobre sus caderas por debajo del abrigo, siempre de espaldas a la pelirroja

-Lily se puso en pie con el tiempo justo para notar como James llegaba hasta su lado dándole un abrazo. Sirius llegaba tras él.

-¡Tu eres la cazadora de hombres lobo!- exclamó de pronto Lucius

-Veo que me conocéis... Greyback os habrá hablado de mi

-Has tenido mucho valor salvando a esta sangre sucia...- empezó Bellatrix.

La figura se volvió hacia su derecha... lo estaba oyendo, con unos grandes reflejos dio un salto hacia atrás esquivando una zarpa aparecida de la nada.

La imponente figura de un hombre mitad lobo mitad humano estaba ante ella, tenía un aspecto mucho más aterrador el semihumano que el lobo, pero era más débil. Oyó los gritos de los miembros de la orden.. una manada de esos engendros les estaba atacando. 4 figuras más salieron del bosque rumbo a la batalla... una de ellas se detuvo y miró a la chica:

-Si necesitas ayuda silba- añadió divertido antes de correr con el resto

Sirius observó a la chica, había sacado (o echo aparecer) unos puñales que sostenía en cada mano:

-¿vas a luchar conmigo pequeña?- susurró el hombre lobo.

Lucius y Bellatrix reanudaron la batalla lanzando hechizos a James y Lily, al mismo tiempo que el semihumano atacaba a la chica. Una batalla encarnizada empezó entre ellos bajo la atenta mirada de Sirius que observaba cada movimiento de la chica fascinado.

Puede que no fuera muy fuerte, pero era terriblemente rápida, más incluso que el licántropo. Esquivaba sus ataques con maestría... y lanzaba otros tantos contra él... era más que buena, era fantástica... de una de sus manos desapareció uno de los puñales que llevaba para dar paso a su varita y lanzar un potente hechizo a la bestia derribándola..., observó curioso a esa criatura.

Sirius oyó un grito procedente de la chica, se volvió para ver como otro semihumano la tenía inmovilizada. La chica trató de soltarse revolviéndose sobre su atacante. Mientras, semihumano se había puesto en pie y corría hacia ellos sacando sus enormes garras.

Sirius no se lo pensó un momento, ni tan solo dudó. Sacó la varita y corrió a ayudar a la chica que en ese momento se soltaba bruscamente del hombre lobo, que al intentar retenerla la cogió del abrigo que llevaba quedándose en el camino... la chica esquivó al hombre lobo que venía hacia ella con un hábil movimiento y tropezó con Sirius cayendo los dos al suelo...

Sirius instintivamente, trató de sostenerla por la cintura para que no se hiciera daño..., quería protegerla a toda costa. El sombrero voló lejos y una mata de cabello castaño muy rizado cayó sobre su cara... un olor conocido lo rodeó..., un olor a violetas.

La chica, sin mirarle, giró sobre ella misma para ponerse en pie totalmente inconsciente de que llevaba el rostro descubierto, su pelo castaño de rizado rebelde bailó al son del viento cuando se levantó volviendo a enfrentar a los dos hombres lobo que aturdidos por el golpe se ponían en pie en ese momento.

Una explosión les hizo volverse... los mortífagos huían despavoridos de allí al igual que el resto de semihumanos. Por lo que los dos licántropos desaparecieron en el bosque.

Sirius, aún demasiado aturdido como para decir nada, permanecía en el suelo viendo a la chica de espaldas observar como se marchaban los lobos... Iba vestida totalmente de negro, unas botas con un poco de tacón de acero hasta las rodillas, por encima se veía un pantalón del mismo tono que se ceñía a cada una de sus peligrosas curvas... su contorneada cadera, su pequeña cintura. La parte de arriba era un corsé de cuero, su pecho subía y bajaba sostenido por aquella firme jaula negra, unos brazaletes hasta los codos cerraban el cuadro... Sus cabellos le llegaban hasta casi la mitad de la espalda. Abierta de piernas con la cadera ladeada se llevó una de sus manos a la cintura mientras el resto de los hombres de negro caminaban hacia ella...

Sirius sintió como el corazón se le encogía al ver su rostro... ese lo conocía perfectamente... y sus ojos... verde-amarillentos que recordaban a los de un gato, felinos, vivos, desafiantes, retadores...

-¿Jane?- salió de la boca de Sirius totalmente atónito. La chica se volvió hacia él saliendo de su ensimismamiento apartándose el pelo de la cara.

-¿te encuentras bien?- le preguntó preocupada agachándose para quedar a su altura

-¡NO!... ¿QUIERES DECIRME QUE SIGNIFICA ESTO?- gritó Sirius poniéndose en pie

-¡Jane!- uno de los hombres caminó hacia ella, el más alto de todos ellos- ¿por qué te has descubierto?- la reprendió

-Me tenían inmovilizada y al soltarme se me ha roto el abrigo y me ha caído el sombrero. Os he dicho durante años que eso no era suficiente camuflaje así que no me des la tabarra Peter...

-¡Has abandonado tu posición, nos has descubierto a todos y aún no debíamos intervenir. Te has descubierto y encima esos... esos... monstruos te han visto el rostro... Se lo dirán a Greyback ¡sabes que esta obsesionado contigo desde que os enfrentasteis la primera vez!

-Espera.. espera..- intervino Sirius- ¿cómo que esta obsesionado con ella?

-Quiere convertirla en lobo- añadió uno de los hombres de negro

-¡COMO! TE HAS VUELTO LOCA?... ¿Y QUE HACES TU LUCHANDO CON HOMBRES LOBO?

-No dramatices- contestó Jane- que vosotros lucháis contra mortífgos... alguien os tiene que quitar de encima al resto de criaturas contra las que no sabéis enfrentaros.

-¡Jane!- Lily había llegado hasta ella dándole un abrazo- Gracias por salvarme

-No podía quedarme quieta viendo como te atacaban esos dos...

-¡Cierto!- bramó el hombre más alto- ¡nunca puedes quedarte quieta! Le dije a Lecter que ibas a ser un problema, que no dudarías en correr a ayudar a tus amigos aunque eso nos descubriera al resto!

-¿Y que habrías echo tu!- protestó Jane poniéndose las manos en las caderas

-¡esta es su guerra!

-¡es la de todos!

-¡Vas a recibir un buen castigo por tus actos!

-Aguantaré lo que sea...

-¡te expulsaran de la orden!

-Lo dudo...- Jane se cruzó de brazos ajena totalmente a los reclamos del hombre

-Oh! Habló la niña bonita de los Lecter

-No... ha hablado la única que se ha enfrentado a Greyback y ha vivido para contarlo..., soy la mejor, soy mejor que tu... y lo sabes

-No entiendo nada- musito Remus llegando hasta ellos

Los otros cuatro hombres se lo quedaron mirando en menos de 3 segundos aparecieron dos varitas y una espada, Jane estaba delante de Remus y ninguno de ellos la había visto moverse...

-¿qué creéis que estáis haciendo?- preguntó Jane

-Es un hombre lobo- susurró uno de los hombres

-Guardad las armas ahora...

-¿Por qué le proteges, es un hombre lobo. Nosotros los exterminamos- Jane notó a Remus mirar asustado a sus amigos

-Esta bajo mi protección- Jane se movió adoptando una posición de combate haciendo aparecer dos puñales en las manos- ¿queréis verlo?

-Jane, soy tu superior y te ordeno que te apartes

-Eres mi superior porque los máximos senadores consideran que soy aun joven para el puesto. Aunque todos son conscientes de que hace años que te superé... Peter- añadió Jane con una sonrisita de suficiencia

-¡eres una insolente y una...- Peter avanzó peligroso hacia Jane

-¡Basta!- gritó el hombre que no iba armado descubriéndose el rostro

-¡Van Helsing!- gritó el tal Peter

-Conozco a este hombre.. y ha sido amigo de Jane desde que tenía 12 años. Se que nunca se unirá a Greyback

-¡es un hombre lobo!

-¿pero tu que te crees!- saltó Jane indignada- ¿qué las cosas o son blancas o son negras?. Eres demasiado extremista

-¿qué esta pasando aquí?- Albus Dumbledore había llegado hasta ellos- ¿señorita Addams?

-Hola profesor- saludó Jane sin mirarle para no perder de vista a los tres hombres

-Creo que será mejor que nos vayamos- añadió Miguel- vuestras diferencias entre cazadores de licántropos, no deben ser resultas aquí

Los hombres se miraron entre ellos y guardaron sus armas. Jane y Peter sin perderse de vista también las bajaron y las hicieron desaparecer.

Peter avanzó hacia Jane y tomándola del codo la arrastró hacia el bosque. Sirius vio como Jane se soltaba de él y desaparecía seguida por los demás.

-¿qué ha pasado aquí?- les preguntó Dumbledore- ¿qué hacía Jane con los Iluminati?

-¿Los Iluminati?- preguntó James

-Vamos al cuartel. Allí os lo contaré todo... ¿qué interesante, eso explica muchas cosas

Aún aturdidos por todo lo que había pasado, los miembros de la orden siguieron a Albus Dumbledore antes de desaparecer con suaves "pops".