¡Hola! Por fin logre actualizar, disculpen si tarde mucho. Muchas gracias por sus comentarios lovetamaki1 : Gracias por estar siempre pendiente me animas mucho y BleacHP97: GRacias por leer mi fic y comentar, epsero que sigan disfrutando de los capitulos. Ahora los dejo para que lean:
Capitulo 26: Navidad
Todos volvieron a sus casas exhaustos, Byakuya había prometido golpear a Gin cuando lo viera, estaba intrigado por la expresión del rostro de Gin, parecía preocupado. Cuando Rukia y Byakuya llegaron a su mansión, se llevaron una gran sorpresa. Todos los accionistas de las empresas Kuchiki se encontraban en uno de los salones de la gran mansión, rápidamente la ama de llaves llevo a los dos pelinegros al sitio.
— Que bueno que llegaron— susurró el abuelo de ellos, se levanto y acerco — Tenemos que comentarles algunas cosas — añadió.
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Mientras todo eso ocurría, Gin trataba de comunicarse con Rangiku, había ido a la casa de la chica, sabia que estaba allí. Las chicas del servicio le había mencionado que había peleados con sus padres y que después se había encerrado en su habitación.
— Escuchamos que se rompían cosas y tratamos de entrar pero la señorita cerro la puerta con seguro y no nos permitió pasar — dijo nerviosa una de las chicas mientras llevaba al peliblanco a la habitación de Rangiku.
— No te preocupes — susurró Gin mientras llegaba a la puerta — Si escuchas algunos gritos no te alarmes, tratare de calmarla — añadió mientras le daba una sonrisa.
El peliblanco solo se quedo viendo la puerta, toco pero Rangiku no le respondió eso lo puso nervioso, la chica que lo acompañaba también estaba inquieta.
— ¿Cree que le sucedió algo? — preguntó la chica mientras volvía a tocar, se escucho como si alguien rompiera un vidrio y eso los alarmo mas.
— No se— respondió Gin, no tenia tiempo para eso, así que tomo una mediada extrema — Aléjese un poco — le sugirió a la chica.
— ¿Pero que va a hacer? — dijo la chica haciéndose a un lado.
No obtuvo respuesta, solo observo como Gin le daba una fuerte patada a la cerradura, logrando que esta se abriera, la chica se quedo perpleja
— Será mejor que nos deje solos — pidió el peliblanco y la chica se fue sorprendida
Gin cerró la malograda puerta detrás de él, vio todo la habitación de la chica destruida, se veían fragmentos de floreros en el suelo, el espejo que tenia frente a su cama estaba roto, parecía que un huracán hubiera pasado por toda la habitación.
No lograba ver a la chica, pero se percato que alguien tarareaba una canción, siguió el sonido y vio através de la puerta de vidrio que daba al balcón, la chica esta sentada en el suelo con sus piernas recogidas y su cuerpo recostado del barandal, miraba el suelo. Rangiku aun no se había percatado del chico y empezó a cantar en voz baja ( watch?v=pEHOyDguI3o)
Catch me as I fall / Atrápame mientras caigo— el peliblanco logro escuchar la canción
Say you're here / Dime que estas aquí
and it's all over now / Y que todo a terminado ahora
Speaking to the atmosphere / Hablándole a la atmosfera
No one's here and I fall into myself /No hay nadie aquí y caigo en mi misma
This truth drives meInto mandes / Esta realidad me conduce a la locura
I know I can stop the pain / Se que puedo detener el dolor
If I will it all away / Si lo deseo — su voz se volvió mas fuerte Don't turn away / No me des la espalda
(Don't give in to the pain) / No te entregues al dolor — susurró Gin sorprendiendo a la chica
Don't try to hide / No intentes ocultarte
(Though they're screaming your name / Aunque estén gritando tu nombre
Don't close your eyes/ No cierre los ojos — ella observo a Gin fijamente
(God knows what lies behind them)/ Dios sabe lo que esta en ellos — Gin solo la acaricio
Don't turn out the light/ No apagues la luz
(Never sleep never die)/ nunca duermas, nunca mueras— susurró el peliblanco mientras la abrazaba.I'm frightened by what I see/ Estoy asustada por lo que veo — siguió cantando Rangiku
But somehow I know/ Pero de alguna manera se
That there's much more to come/ Que mucho mas esta por venir
Immobilized by my fear / Inmovilizada por mi miedo
And soon to be blinded by tears / Y pronto me cegaran las lagrimas
I can stop the painIf I will it all away / Puedo detener el dolor si lo deseo— algunas lagrimas se le escaparon, pero Gin no la podía ver, ya que ella tenia de un lado su rostro.
Don't turn away / No me des la espalda
(Don't give in to the pain) / No te entregues al dolor—susurró Gin para ella
Don't try to hide / No intentes ocultarte
(Though they're screaming your nam )e / Aunque estén gritando tu nombre
Don't close your eyes/ No cierre los ojos
(God knows what lies behind them)/ Dios sabe lo que esta en ellos
Don't turn out the light/ No apagues la luz
(Never sleep never die)/ nunca duermas, nunca— susurró Gin mientras le acariciaba el cabello, Rangiku quería seguir cantando pero sentía un nudo en la garganta, quería expresar todo lo que sentía, pero no se quería mostrar débil ante Gin.
— ¿Rangiku? — preguntó el peliblanco preocupado al verla, ella solo alzo su rostro en respuesta y Gin se sorprendió al ver los vacíos ojos azules que tenia la chica.
— Gin tardaste mucho — susurró la chica con voz muy apagada.
— Ya me di cuenta, esta vez hiciste un gran desastre — dijo Gin observando la habitación.
— Solo sácame de aquí — pidió Rangiku, el peliblanco se termino de acercar, tomo la mano de la chica y le ayudo a levantarse.
— Primero, dime que sucedió — pidió Gin mientras guiaba a la chica por la habitación hasta su cama, donde ella se sentó y lo observo.
— Lo mismo de siempre — respondió Rangiku viendo a la nada, eso no le gusto al peliblanco.
— ¿Qué sucedió? — volvió a preguntar el chico mientras se sentaba a su lado y le acariciaba el cabello.
La chica se recostó en el hombro de Gin, abrazándose a él con fuerza, lagrimas se escapaban de sus ojos sin poder controlarlas, el chico le acaricio la espalda y el cabello tratando de calmarla. Era la primera vez que la veía tan afectada, normalmente cuando peleaba con sus padres, ella siempre lo llamaba para irse de fiesta, distraerse o simplemente salir de su casa, pero nunca la vio en ese estado. Gin se preocupo mucho y trato de tranquilizarla.
— E-estoy cansada, siempre lo mismo — dijo entre sollozos Rangiku, no alzaba el rostro, se sentía apenada de mostrar su rostro con lagrimas — Todo siempre acaba así, desearía desaparecer y dejar que ellos siguieran sus vidas— añadió.
POV Gin
Al escuchar lo que dijo me quede estático, nunca espere escuchar eso de Rangiku, sus padres esta vez habían llegado muy lejos. Sentía que mi sangre empezaba a hervir, hice que Rangiku alzara el rostro, ella desvío la mirada al encontrarse con mis ojos. Pude ver las lágrimas inundar sus ojos azules, vi sus ojos vacíos como si no tuviera vida.
— No vuelvas a decir eso — pedí viéndola a los ojos, ella me vio y de repente se levanto en el acto.
— ¿Qué no lo diga? ¡Gin, yo no le importo a nadie! Ni si quiera a mis padres, ellos mismo lo dijeron, preferían que yo no hubiera nacido — Gritó Rangiku recorriendo toda la habitación — A ti ni siquiera te importo— añadió, eso me produjo una punzada en mi pecho.
— Rangiku, a mi tu me importas — dije acercándome a ella, tome su rostro entre mis manos, estaba muy alteraba y lloraba — Mas de lo que piensas — le susurré en el oído y luego bese su frente.
La abrace y nos quedamos unos minutos en esa posición, me sentía muy mal por ella, su vida no había sido sencilla, yo lo sabia. Desde niña tuvo que sentir el rechazo de sus propios padres y nunca había demostrado que eso le afectaba, aunque yo sabia que si lo hacia. Cuando se tranquilizo un poco, la volví a llevar a la cama y la recosté mientras le acariciaba su cabello, me senté cerca de ella. Poco a poco la vi mas calmada, aunque aun se veía un poco inquieta, decidí decirles a sus empleadas que le prepararan algo para relajarla.
Cuando me levante sentí que una tibia mano tomaba la mía y me detenía, se veía inquieta, yo me acerque a ella.
— No te vayas, no me dejes de nuevo — me dijo con voz apagada Rangiku, se veía muy mal y siendo sincero sentí ganas de entrar al despacho de su padre y encararlo pero sabia que este momento eso no era lo mejor.
— Yo nunca te he dejado, solo voy un momento abajo ahora vuelvo — respondió mientras le acariciaba el cabello.
Ella me soltó y me vio a los ojos, luego me dio la espalda y se quedo viendo la pared, definitivamente hoy estaba un poco mas sensible, casi se veía frágil y eso me sorprendió mucho, ya que normalmente da un aspecto de ser fuerte e independiente pero en este momento se veía muy indefensa.
— Tú si me has dejado antes sola, solo no te has dado cuenta — susurró Rangiku para ella misma, antes de que yo saliera de la habitación, eso me dejo muy pensativo y a la misma vez culpable.
Fin de POV Gin
El chico bajo a la cocina perdido en sus pensamientos y le indico a las chicas de servicio lo que necesitaba, las chicas con gusto se lo busco. Todas estaban preocupadas por Rangiku y el chico lo noto.
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En la mansión Kuchiki, aun los accionistas seguían reunidos y les había plateado una idea a los herederos de esa empresa o mejor dicho le habían impuesto un pequeño trabajo.
— ¿Qué? — exclamó Rukia sin creerlo mientras que Byakuya los veía a todos de una forma inexpresiva.
— Si, tenemos pensado hacer una celebración de Fin de año — dijo uno de los accionista — Serán invitados los accionistas, empresarios y algunas personas importantes, cerraremos el mejor año de las empresas Kuchiki con broche de oro — añadió dejando a Rukia un poco alterada.
— ¿Y nosotros dos por que tenemos que hacernos cargo de eso? — preguntó Rukia tratando de sonar amable.
— Porque ustedes serán los próximos herederos de las empresas Kuchiki, por lo tanto serán los organizadores y anfitriones, además tu hermano esta apunto de graduarse y será el próximo líder de todas las empresas — dijo el abuelo de los pelinegros con una calma que a Rukia le produjo ganas de gritarle.
— Esta bien — susurraron los dos pelinegro resignados.
— Ya pueden retirarse — añadió su abuelo, los dos Kuchiki salieron rápidamente del sitio.
Se dirigieron a la cocina, ya que ninguno de los dos había podido cenar, Rukia se iba quejando en todo el camino y Byakuya solo se mantenía en silencio. Llegaron a la cocina.
— Se aprovechan que estamos de vacaciones, como si tuviera tiempo de sobra para organizar una estupida reunión y para colmo se que será aburrida — se quejaba Rukia mientras se dirigía a la entrada del comedor.
— Rukia, no haces nada, así que si tienes tiempo — dijo ya cansado Byakuya de escucharla — Ahora solo concéntrate en hacer un buen trabajo — añadió .
— Pero nii-san tu tampoco puedes estar en eso, tu tienes otras cosas que hacer — comentó Rukia mientras se sentaba en el comedor.
— Yo soy el próximo heredero, tengo que hacerme cargo de muchas cosas y si me piden hacer esto, no me puedo negar, además esas reuniones son mas para formalizar negocios — dijo Byakuya también tomando su lugar en la mesa.
— Disculpen — dijo una señora mayor ingresando al comedor con algunos hombres que traían platos — Aquí esta su cena — la señora se retiro como los demás.
— Ahora me confirmas que será aburrido — dijo Rukia haciendo como un puchero, Byakuya la vio resignado pero antes de poder decir algo.
— No será tan aburrido — dijo su abuelo ingresando al comedor y también sentándose — Están invitados los hijos de los empresarios, por eso les estoy pidiendo que lo organicen, tienen que hacer que el ambiente sea ameno — añadió, mientras la señora le traía su cena.
— Perfecto — susurró sarcásticamente Byakuya ya resignado.
— ¡Genial! — chilló Rukia emocionada.
— También pídanle ayuda a sus amigos— sugirió su abuelo.
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Algunos días pasaron, algunos salieron otros solo se visitaron, Rukia y Byakuya estaban preparando todo para Fin de año, Gin se la había pasado con Rangiku, mientras esta había vuelto a ser como antes, eso lo había tranquilizado.
Un día muy hermoso acababa de comenzar, el frío se hacia muy presente pero a pesar de eso la mañana fue muy movida para todo el mundo, el día siguiente era navidad por lo cual muchas personas corrían a comprar regalos de ultimo momento. Entre esas personas estaban Orihime y Nemú
En una de las tiendas del centro de la ciudad, se veía a las dos chicas buscando un regalo. Las dos llevaban varias bolsas en las manos pero parecían que buscaban algo mas.
— No se que regalarle — dijo resignada Orihime, mientras se sentaba en un banco de la plaza. — ¿Qué le vas a regalar, Nemú? — preguntó curiosa
— Tampoco se, pensé que me ayudarías, tu eres su amiga — dijo Nemú tranquilamente.
— Tu también lo eres, deberías saber que le gusta — dijo sin entender.
— Si, lo se, pero no se que seria mejor regalarle — dijo Nemú mientras veía las tiendas.
— Yo tampoco, debimos empezar a buscar los regalos desde que se sorteo el amigo secreto — dijo Orihime, Nemú solo la observo, ya que ella se lo había dicho hace algunos días pero la chica no le presto mucha atención. Las dos siguieron sus compras y buscando un regalo.
En otro lugar muy cercano, se veía a Nell emocionada entrando a las tienda mientras Grimm y Ulquiorra la acompañaba, los últimos llevaba algunas bolsas de la chica
— Nell, hasta cuando vas a comprar, no dijiste que ya tenías el regalo para tu amigo secreto — dijo cansado Grimm.
— Si, pero aun me faltan regalos — dijo sonriente la chica, Grimm resoplo cansado y Ulquiorra, solo los observo y siguió caminando.
— Ulquiorra — dijo Nell deteniéndolo — ¿Ya le compraste el regalo a… — no pudo continuar la pregunta cuando se escucho un grito provenir de la otra calle .
— ¡Niña, te has vuelto loca, estuve apunto de matarte! — Dijo un señor bajándose del auto, muchas personas observaban la escena — ¿Acaso no ves la calle? — dijo alterado el señor.
— Discúlpeme, es que tropecé — dijo Orihime levantándose con la ayuda de Nemú.
— Deben tener mas cuidado — aconsejó el señor con un tono mas amable — ¿Te encuentras bien? — añadió.
— Si, solo fue un pequeño raspón — dijo Orihime al verse las piernas. El señor aun preocupado se subió en el auto y se fue.
— Orihime ¿Que sucedió? — preguntó Nell corriendo hacia ellas al igual que sus acompañantes.
— Nada, solo fue un pequeño susto — respondió Orihime simplemente restándole importancia.
— ¿Susto? Estuviste apunto — Nell no termino la frase ya que suspiro, sabia que no serviría de nada decirle algo.
— Solo fue un accidente, me emocione al ver algo que me gusto y me tropecé — dijo Orihime, los cuatros chicos presente dieron una mirada resignada
— ¿Estas comprando los regalos? ¿Quieres que te acompañemos? — preguntó Nell alegre
— ¡No! — Gritó Orihime dejando a los demás sorprendido — Digo, Nemú tiene que comprar algo que esta un poco alejado, mejor ustedes sigan con sus compras — añadió con un mejor tono de voz mientras arrastraba a la pelinegra lejos de allí, dejando sorprendido a los demás.
— Esa chica esta loca — comentó Grimm haciendo que Nell le diera un golpe. El pelinegro solo las observo irse.
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— Estuvo cerca — suspiro Orihime dejando de correr, Nemú la miro — Tengo que comprarle el regalo, pero no quiero que me vea hacerlo — añadió
— Mejor vamos — dijo resignada Nemú
Pasaron la tarde de compras, compraron regalos para todo el mundo pero no lograban encontrar el regalo para su amigo secreto.
— Me rindo — suspiro resignada Orihime, Nemú le apoyo. Las dos se volvieron a sentar en los bancos de la plaza
Orihime recostó su cabeza del respaldar del banco y cerró los ojos, toda la plaza y las tiendas estaban ambientadas por la navidad, ella podía sentir el frío rozando su rostro, pero se asusto al sentir que alguien posaba su mano en su hombro y del lado que no estaba Nemú. Las dos chicas se sobresaltaron pero Orihime se calmo al darse cuenta de quien era
— ¿Muramasa? ¡Que susto me has dado! — dijo al reconocer al castaño.
— No era mi intención, solo venia a ver por que dos chicas estaban sentadas en este banco solas — dijo el castaño sonriendo.
— ¿Quién es? — susurró Nemú. Ella no lo reconocía.
— El es el chico nuevo que ingreso al instituto, ¿Te acuerda del que te conté después de la reunión? — preguntó susurrándole al oído, la pelinegra asintió y se lo quedo viendo mal
— Un gusto, soy Muramasa— se presento el castaño a la chica.
— Nemú — dijo secamente aun viéndolo mal, Orihime también estaba un poco nerviosa, la última vez que lo vio había sido en la casa de Ulquiorra.
— ¿Qué hacen solas aquí? Y hoy en especial — preguntó el castaño al ver la hora, ya daban indicios de atardecer.
— Bueno… es que — dijo Orihime tratando de encontrar las palabras pero luego sonrío — ¡El es un hombre! — exclamó la chica viendo a Nemú. Muramasa la vio sin entender.
— ¿Y eso que tiene que ver? — preguntó la pelinegra
— ¡Que nos puede ayudar! — Gritó emocionada la chica — ¡Vamos! — añadió tomando la mano de Muramasa y la de Nemú
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En el departamento de Nell, ella se encargaba de envolver los regalos que les llevaría esa noche a sus amigos. Grimm solo la observaba con una sonrisa, ya que parecía una niña pequeña emocionada, mientras Ulquiorra seguía pensativo viendo la ventana, vio que estaba empezando a atardecer y se levanto.
— ¿A dónde vas? — preguntó Nell, al ver que el chico se colocaba su bufanda y se dirigía a la puerta.
— Iré a dar una vuelta — dijo el pelinegro tranquilo mientras salía.
— ¡Regresa temprano! Recuerda que tenemos que ir a la casa de Ichigo — gritó Nell antes de que el chico cerrara la puerta.
El chico camino hacia el centro y observo como algunas tiendas empezaba a cerrar, todavía no había pensado en que regalarle a su amigo secreto y solo le quedaban unas horas. Paso una pequeña tienda, donde detallo algo que le gusto, rápidamente entro.
— Me da ese colgante — dijo Ulquiorra directamente sorprendiendo al dueño, este se lo enseño y el pelinegro rápidamente acepto y lo compro.
Siguió caminando, ya tenia el regalo que quería y se sentía tranquilo, a los lejos observo a una chica correr arrastrando a una pelinegra y un castaño, esto lo sorprendió. Era Orihime, estaba impresionado de que aun siguiera en el lugar y mas acompañada de el castaño. El pelinegro solo bajo la mirada y se alejo del lugar, aunque las personas que lo veían pasar sentían un poco de miedo.
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La noche llego y todos se estaban arreglando, el amigo secreto y la cena se realizarían en la casa de Ichigo, este y sus hermanas habían arreglado la casa para recibir a sus invitados
— ¿Por qué teníamos que hacer esto en mi casa? — preguntó como por cuarta vez Ichigo mientras abría espacio en la sala.
— Porque tu padre trabajaba hoy y llega a medianoche, no podías dejar a tus hermanas solas por tanto tiempo y mas siendo hoy — respondió Uryu ayudándolo.
— En realidad si nos podía dejar sola pero él no quiso, así que no te quejes Ichi-nii — dijo Karin acomodando algunas cosas.
Poco a poco sus amigos llegaron, ya estaban casi la mitad, todo estaba muy bien vestido y traían algo para la cena que se realizaría, aparte de los regalos para el amigo secreto. Todos se sentaban en el espacio vacío del suelo en un círculo, según ellos así era más cómodos. Se escucho la puerta de nuevo
— Grimm anda abrir, Ichigo esta acomodando en la cocina lo que trajimos — pidió Nell, mientras se sentaba al lado de Ulquiorra.
— ¿Por qué yo? Hay muchas personas aquí — dijo resignado Grimm mientras abría la puerta encontrándose con Rangiku y Gin.
Los pasaron y los demás se sorprendieron al ver pasar detrás de ellos a un pequeño de cabello blanco y ojos azules. Todos se lo quedaron viendo y luego vieron a Rangiku y a Gin, no pudieron evitar sonreír
— No sabia que habían tenido un hijo, se parece mucho a ustedes — dijo bromeando Grimm, los dos chicos solo lo vieron mal.
— El es Toshiro ¿No? — Dijo Ichigo entrando a la sala — Tienes razón se parece mucho a ustedes, cualquiera que los ve en la calle piensa que son sus padres — añadió riéndose.
— Hitsugaya — susurró el pequeño peliblanco corrigiendo a Ichigo, no le gustaba que el chico le hablara con tanta familiaridad.
Los dos chicos se sonrojaron, debido a que en realidad había pasado. Cuando venían a la casa de Ichigo, todo el mundo susurraba que era una pareja muy joven.
— El es sobrino de Gin — aclaro Rangiku acercándose al pequeño, este se alejo poco a poco sorprendiendo a los demás.
— Rangiku, no — pidió el chico tratando de alejarse, pero la chica lo atrapo en sus brazos y lo abrazo casi asfixiándolo.
— ¿No es lindo? — dijo Rangiku y las chicas dijeron que si.
— R-rangiku, n-no puedo respirar-r — dijo Toshiro, la chica lo soltó.
— Creo que conoces a mis hermanas ¿no? — Preguntó Ichigo, este solo asintió — Están en la cocina, si quieres las acompañas— sugirió, el chico se dirigió a la cocina
— Solo faltan Orihime y Nemú ¿Dónde estarán? — se preguntó en voz alta Nell, ella dirigió una mirada a Ulquiorra el cual no le prestaba atención.
Se escucho el timbre, Grimmjow mando a Ulquiorra abrir la puerta ya que Ichigo había llevado a Toshiro a la cocina. Este sin ningún problema fue a abrir, encontrándose con las dos chicas que faltaban
— ¡Ulquiorra! — dijo sorprendida Orihime, el pelinegro las dejo pasar sin decir nada, pero se sorprendió al verlas acompañadas
— ¿Muramasa? — dijeron algunos al ver el castaño entrar con las dos chicas, Ulquiorra solo observo a Orihime la cual no se había percatado de la mirada.
— Si, él nos ayudo mucho hoy así que lo invite — dijo sonriente Orihime — Ichigo estuvo de acuerdo, espero que no le moleste — añadió
Las chicas solo le sonrieron, algunas un poco embobada. Muramasa se presento y todos lo aceptaron, el castaño se veía más cómodo en la compañía de Orihime y Nemú.
— Muramasa ¿Por qué decidiste cambiarte de instituto? — preguntó Rukia emocionada, acercándose al chico, esta acción no le gusto mucho a Ichigo.
El castaño solo observo a Nell y este le dio una pequeña seña, de que tuviera cuidado con lo que decía. Este asintió y sonrío viendo a Rukia
— No me gustaba donde estudiaba — respondió simplemente.e
La noche paso entre comidas, bebidas, risas y brindis. Cuando ya llego medianoche, todos brindaron y decidieron empezar con el amigo secreto. La primera en tomar su regalo fue Rukia, esta se lo dio a su hermano y así continuaron hasta que llego el turno de Nemú.
La pelinegra se levanto y le paso un regalo a Uryu, este lo acepto agradecido, los demás los veían de una manera casi acosadora. Luego Uryu le dio su regalo a Nell, esta a Grimm y solo quedaron tres personas. Muramasa, Ulquiorra y Orihime
Ya todo sabían que los últimos se regalarían pero Orihime no pude evitar sonrojarse al percatarse de que Ulquiorra le regalaría. Los dos se dieron sus regalos, los demás lo vieron de la misma manera que a Uryu y Nemú
— Bien, ya estamos todos, solo falta Muramasa — dijo Rangiku y se sintió un poco apenada, ya que como no sabia que él venia nadie le había comprado nada
— Nosotras te regalaremos a ti — dijo Orihime sonriendo mientras le daba un regalo y Nemú se acercaba a ella.
— Gracias por la ayuda — añadió Nemú.
— Yo también le compre algo a ustedes — dijo enseñando dos bolsas de regalos, le entrego una a Nemú y le beso la mejilla, luego le dio a Orihme el suyo y realizó la misma acción, solo que esta vez estuvo muy cerca de los labios de la chica
Ichigo, Tatsuki y Ulquiorra estuvieron apunto de partirle su rostro, ya que él sonrío complacido, pero los tres chicos se controlaron para no dañar la fiesta. Siguieron divirtiéndose, cantando canciones (algunos) y conversando, entre eso Rukia les comentó a los demás, sobre lo dicho por su abuelo
— ¡Te ayudaremos! — gritaron emocionadas Rangiku y Nell, los demás se las quedaron viendo resignados.
— ¿Quieres ayudarnos también? — preguntó Rukia a Muramasa, este solo asintió.
— Tenia que ser primo de Ulquiorra — susurró Rangiku — Esa fiesta quedara genial y tocaremos por fin algo— comentó contenta.
— ¿Qué? — Gritaron algunos
Continuara…
Avances del próximo capitulo
— ¿Por qué tenemos que hacer esto? — preguntó como por cuarta vez Grimm.
— ¿Qué ella era que? — preguntó Soi Fong confundida.
—Estuvo genial — exclamó Rukia.
— No me tientes — dijo Byakuya al oído de la chica.
¡Gracias por leer! El próximo capitulo sera mas interesante y habrá mas canciones como también nuevas situaciones. Espero que lo disfrutaran y me agradaría saber sus opiniones. ¡Feliz Navidad!
