Capitulo 27
Cuando llegaron a la estación atravesaron la barrera y se acomodaron en uno de los compartimentos, Depa todavía pensaba en la escena ocurrida durante el desayuno de aquel mismo día en la que la cabeza de Amos Diggory apareció flotando en la chimenea explicando una situación que preocupo al señor Weasley; aquello de comunicarse mediante chimeneas parecía ser algo muy habitual pues a excepción de Harry y Depa, nadie se sorprendió; al poco de estar sentados, justo antes de partir la lluvia comenzó a cobrar intensidad poco a poco, tenían la puerta del compartimento entreabierta, en cuanto abandonaron Londres comenzaron a escuchar una voz por el pasillo, la de Draco Malfoy.
- Mi padre quería enviarme a Durmstrang, mi padre conoce al director y sabe que en ese colegio no admiten basura como los sangre sucia, pero mi madre no le dejo, lo le agradaba la idea de mandarme tan lejos
Hermione se levantó y cerró la puerta del compartimento para no tener que oírlo y comentó para sorpresa de Harry y Depa que había varias escuelas de magia en Europa como también las había en otros continentes
- En mi opinión, Hogwarts es la mejor – dijo Hermione – es la que da una educación más integral sin dar mayor importancia a unas materias que otras; Durmstrang sin embargo, tiene una reputación horrible con toda esa admiración y tolerancia hacia las artes oscuras.
Tuvieron un viaje relativamente tranquilo, a mitad tarde entro Neville en el compartimento y Ron y Harry se dedicaron a contarle el partido; fueron interrumpidos por Draco que al parecer los había oido hablar desde el pasillo y entro para burlarse de Ron por ser pobre y por no saber qué es lo que iba a ocurrir próximamente en Hogwarts. Depa ni lo miro mientras hacía eso, comenzaba a pensar que Draco nunca iba a reflexionar e iba a estar repitiendo todo lo que su padre le decía y actuando según a su padre le gustaba.
- Sera mejor que te marches antes de que estos te hagan una nueva cara – le dijo en un tono cortante – y ni tus escoltas podrán defenderte porque me encargare yo misma de ellos
- Vámonos – le dijo Malfoy a Crabbe y Goyle – ya hablaremos cuando se te pasa la mala leche Billaba.
Cuando llegaron a Hogwarts, directamente ya diluviaba, al entrar en el vestíbulo, Pevees se puso a lanzarles globos de agua; Depa lo esquivo, ya se había mojado bastante con la lluvia, se encaminaron al gran comedor en cuanto la profesora McGonagall intervino para que el poltergeist dejase de hacer gamberradas. Se sentaron en la mesa y aguardaron, la ceremonia de selección no tardaría mucho en comenzar
- Espero que los que entren este año sean buenos para nuestra casa – dijo Jovialmente Dean Thomas que se sentó al lado de Depa
- Es cierto, pero los Gryffindor siempre somos los mejores – intervino Ron – este año volveremos a ganar la copa de la casa y la de Quiddicth
- ¿Solo os interesa ganar una competición? – les pregunto Depa – digo, ganar siempre no es lo importante
- Pero que dices, ganar es lo mejor, hay que ganar siempre y aplastar a las serpientes – protesto Ron
- Así que no te importa ganar tanto como quedar por encima de cualquiera de la casa Slytherin – sintetizo Depa analizando sus palabras
- Pues si – afirmo Ron
Pasados unos minutos, la ceremonia comenzó como en los años anteriores, con el sombrero cantando para todo el gran comedor una canción relacionada con las características que se exigen en las casas; pero este año hizo algo más, explicar brevemente donde comenzó la discordia en quienes fundaron la escuela, en las propias preferencias que deseaba cada uno que tuviesen los alumnos. Como de costumbre, al terminar la selección los platos se llenaron, Depa ceno tranquila disfrutando de la cena es silencio sin intercambiar muchas palabras con nadie. Tras el banquete escucho las palabras que el profesor Dumbledore le dedico a todo el comedor
- Como cada año os recuerdo que está prohibido entrar en el bosque prohibido; así como el pueblo de Hogsmeade para los alumnos de primero y segundo año. Otra cosa que quería comunicaros es que este año se celebrara en Hogwarts el torneo de los tres magos, a consecuencia de esto no habrá copa de Quiddicth este año…
El discurso de Dumbledore se vio interrumpido de forma repentina por la apertura brusca de las puertas del Gran comedor, en el umbral de la puerta apareció un hombre de aspecto bizarro, parecía completamente desfigurado. Tenía los ojos asimétricos, moviéndose uno de ellos de forma cuasi mecánica como si se tratase de un ojo de un droide, de hecho tenía un aspecto similar a ello; le faltaba un fragmento de nariz y las cicatrices que tenía en el rostro hacían que su boca apenas fuera distinguible. El desconocido hombre se acercó cojeando a la mesa principal plantándose ante el director con quien mantuvo una inaudible conversación, ese mismo hombre se sentó en la mesa principal y sin mediar palabra comenzó a cenar mientras su extraño ojo bailarín estaba atento a todo cuanto ocurría en el gran comedor.
- Os presento a nuestro nuevo profesor de defensa contra las artes oscuras, el profesor Moody
Todo el gran comedor quedo en silencio, todavía les duraba la sorpresa
- Interesante – dijo Depa – me pregunto cómo acabo su cara convertida en carne picada
- Ahora el ministerio lo considera un tarado – explico Ron – pero fue uno de los mejores aurores que tuvo el ministerio; el solo lleno más de la mitad de Azkaban.
- ¿aurores?
- Cazadores de magos tenebrosos
Concluida la cena se dirigieron a la sala común, los chicos hablaban sobre la posibilidad de participar en el torneo
- ¿con que razón queréis participar? – les pregunto
- Porque quiero ganar – dijo Ron – los ganadores tienen eterna gloria
- El premio es de 1000 galeones – dijo uno de los gemelos – imagina todo lo que se puede hacer con eso
- No lo sé – dijo Harry – tal vez por impresionar a una chica
- Así que es por fama o por dinero – dijo Depa disgustada – o por cobardía, mira Harry no se quién te gusta ni me interesa, pero es mejor que se lo digas
- ¿Tu participarías? – le pregunto Ginny que había estado pendiente de la conversación
- Puede – respondió antes de pensarlo
- ¿Y cuál sería tu motivo, Depa? – pregunto Hermione con curiosidad
- Probarme a mí misma, sería un gran reto comprobar si soy capaz o no de realizar ese torneo sin perderme a mí misma – respondió tras reflexionarlo un poco – aunque no creo que participe, no estoy preparada para ello.
- Yo he leído sobre el torneo, se eligen tres campeones, uno de cada colegio participante y son sometidos a las más duras pruebas que puedan imaginarse en las que deben demostrar su valía y que suponen también una afronta psicológica – explico Hermione – dejaron de celebrarlo debido al gran número de muertes que se producían en los torneos.
- Era necesaria esa información – protesto Ron
- Así que por decirlo de alguna manera son pruebas que te ponen ante la muerte o el riesgo de la misma y debes estar en equilibrio contigo mismo para sobrevivir a ellas – comento Depa dirigiéndose a Hermione
- Si por equilibrio te refieres a mentalizarte para todo lo que te pueda pasar y aceptar lo que venga, supongo que si
- Me estáis aburriendo – volvió a protestar Ron – porque no hablamos de cosas más importantes como la jugada de Viktor krum
- Deberías pedirme matrimonio, amigo - le dijo Harry a Ron
- Me voy a dormir, ¿vienes Hermione? – dijo Depa mirándola – será mejor que subamos y nos durmamos antes de que lleguen Parvati y Lavender
- Si, no tengo ganas de pasarme toda la noche escuchándolas hablar de lo divinas que son y lo bien que les ha ido el verano
De modo que Hermione y Depa subieron a la habitación de chicas de cuarto año y tras instalar sus cosas en el armario y el pupitre individual que tenía cada una se echaron sobre sus respectivas camas. Depa no tardo en dormirse, era como meditar pero llegando a un estado más profundo de relajación, esa era la técnica que había acabado adoptando para dormir, primero meditar un poco y después relajarse completamente y dormir.
Tras las primeras clases del curso, Depa se dirigió a la biblioteca pues los profesores comenzaban a mandarles como trabajo redacciones largas y más específicas que en los tres cursos anteriores; en la biblioteca también estuviera Hermione, pero no parecía centrada en las tareas escolares o en su defecto en prepararse para cuando los profesores las solicitaran.
- Hola, ¿puedos sentarme? – pregunto un chico
Depa alzo la cabeza, se trataba de Ernie McMillan, un alumno de su mismo curso pero de la casa Hufflepuff
- Claro Ernie, no tenías por qué preguntar
- ¿estudiando tan pronto? – pregunto Ernie – eso solo lo hacen los Ravenclaw y también lo hacemos los Hufflepuff
- Si supongo que como Gryffindor debería estar haciendo flexiones para ponerme fuerte
- No – dijo Ernie riendo – no creo que los Gryffindor sirváis únicamente para eso, solo que me sorprende que estés aquí cuando no te he visto en el gran comedor a la hora del almuerzo
- Lo he hecho otras veces y nunca antes te habías acercado
- Me impresionas y a veces me impones, por eso no te había hablado antes en privado – le confeso Ernie – pensaba invitarte a sentarte conmigo en la mesa de Hufflepuff
- Ah – Depa no sabía que decir, aquello le había pillado completamente por sorpresa
Al anochecer, Depa regreso a la sala común, al entrar escucho a unos chicos de segundo hablar emocionadamente sobre algo que contenía las palabras hurón y Malfoy.
- Tengo ganas de tener clase de defensa contra las artes oscuras – le oyó decir a Ron en cuanto se acercó a donde ellos estaban – pero no tenemos clase hasta el jueves
- Habrá que tener paciencia
El jueves por la tarde tuvieron la primera clase con el profesor Moody, fue una clase extraña
- Guardad los libros, no los necesitareis en mi clase – comenzó a hablar el profesor Moody – solo estaré un año aquí y los dedicare a que aprendáis a enfrentaros a las maldiciones y a lo que unos magos le pueden hacer a otros – utilizaba un tono de voz firme y brusco que mantenía completamente en silencio a la clase – de modo que las maldiciones varían mucho en la forma en que se presentan y los efectos que tienen; según el ministerio debería enseñaros las contramaldiciones pero yo creo que es mejor que aprendáis a enfrentaros realmente a aquello que no habéis visto nunca, ningún mago os avisara cuando vaya a lanzaros una maldición – se interrumpió ahí – señorita Brown cuando quiera que lea revistas en mi clase se lo hare saber.
Algunos en clase rieron, entre ellos Depa, era una pillada muy graciosa pues el profesor ni siquiera se había movido aunque el extraño y resultón ojo estaba fijo en el pupitre.
- ¿Quién de vosotros puede hablarme de las maldiciones imperdonables? – pregunto el profesor sin dejar de vigilar el pupitre de Lavender
- La maldición imperius – dijo Ron
- Si la maldición imperius – el profesor cogió una araña de tamaño considerable en un tarro y le apunto con la varita - ¡imperio! – la araña se descolgó por la mano del profesor y comenzó a hacer cosas extrañas, no parecía dueña de sí; todos comenzaron a reírse de lo de la araña, a excepción de Depa, que no lo encontraba gracioso pues parecía que la araña era controlada por el profesor - ¿os parece gracioso? – pregunto el profesor - ¿Qué tal si la hago colgarse de la viga? – la clase quedo en silencio bruscamente – no es divertido… hace unos años muchos magos y brujas fueron controlados por la maldición imperius, con la voluntad totalmente anulada y sometidos a la de quien los controlaba – explico – ¿alguien conoce alguna otra maldición imperdonable?
- La maldición cruciatus – dijo Neville para sorpresa de muchos, pues solo solía intervenir en clase de Herbologia; Depa noto en cierto terror en su tono de voz
El profesor Moody apunto de nuevo a la araña
- ¡Crucio!
La araña comenzó a retorcerse, como si la sacudiese una corriente eléctrica como los rayos que los Sith más poderosos eran capaces de materializar con la fuerza, no era una visión nada agradable. Hermione de repente grito al profesor para que se detuviera, Depa se giró para mirarla y se dio cuenta de porque había actuado así; Neville estaba completamente pálido y parecía en estado de shock
- Dolor – dijo el profesor Moody simplemente – bien ¿Cuál es la última de las tres maldiciones imperdonables?
- Avada Kedabra – susurro Hermione como si se tratase de palabras prohibidas
- La ultima y la peor, la maldición asesina – el profesor apunto de nuevo con la varita a la araña - ¡Avada Kedabra! – hubo un destello verde, la araña salió despedida de la mesa del profesor cayéndose en el pasillo que había entre los pupitres, estaba muerta – no hay forma de interceptar la maldición ni de desviarla; nadie a sobrevivido a ella excepto una persona que se encuentra en esta misma aula.
Al terminar la clase se dirigieron al gran comedor, comentando lo que el profesor había mostrado en clase como si se tratara de un espectáculo
- Basta – dijo Depa plantándose delante de todos y mirándolos de forma seria – la clase no ha sido ningún partido de Quiddicth, ha mostrado los hechizos en una araña ¿acaso no os dais cuanta de que eso mismo os lo podrían hacer a vosotros? O podrían hacérselo a alguien a quien aprecies, un amigo o un familiar sin que podáis hacer otra cosa que verlo o saberlo a posteriori – todos estaban completamente callados, aquella reacción les había sorprendido – madurad un poco, lo que hemos visto hoy no es una broma, ni algo digno de ir comentando como si fuera un espectáculo, porque no lo es – dicho esto se giró y comenzó a caminar en dirección al gran comedor dejando a todos sus compañeros de Gryffindor completamente pasmados; a excepción de Hermione, Harry y Neville que al igual que ella tampoco les había parecido graciosa la clase.
