Muchas gracias por los reviews.

MyaBL26: Eres un gran apoyo, gracias por todo n.n

Quesito20015: Muchas gracias por tu review, me alegro mucho de que te guste, ya sabes cualquier duda o sujerencia hazmelo saber n.n

Gracias a todas las personas que lo leeis.

Espero que os siga gustando en un futuro

Sin mas que decir espero que os guste y lo disfruteis Gracias n.n


Capitulo: 28 "La caída de la tormenta, Vive estúpido"

"parte 1"

"Casa de Tsuna"

Me desperté con suavidad, me senté sobre la cama y empecé a llorar con fuerza, no podía parar intentaba secar mis lágrimas pero de nada servía, maldecía todo, porque tuve que recordar justo ahora, porque, ahora mas que nunca odiaba estas malditas batallas, odiaba a Varia, a los anillos, a Nono y a Leone, porque me tuvieron que imvolucrar en esta mierda, el cielo… ojala se hiciera pedazos, Alaude murio por mi culpa si yo no huviera sido eso el viviria, recordaba a Alaude sus sonrisas, su voz su mirada, y despues solo sangre, acaso se repetiria la historia, mis amigos moririan por proteger al cielo, porque…, estaba desesperado me sentía acorralado sin un lugar al que ir, enterre mi cabeza sobre mis rodillas y llore aun mas, yo tenia que ser fuerte pero en estos momentos, no podia mas, no queria seguir adelante con esto, muchas cosas pasaban por mi cabeza, mis amigos me protegían por ser yo, por órdenes, por destino, o por ser el cielo, ellos me querian a mi o querian lo que era, tenia tantas cosas que rondaban mi cabeza, que me empece a marear, sentia un peso axfisiante sobre mi, todo, absolutamente todo era mi culpa, si nunca hubiera aceptado a Nana ella se hubiera cansado de mí y ahora todos ellos vivirían felices, porque no dejaban que Xanxus mandara y ya, me estaba empezando a plantear, no solo perder el combate si no también la vida, si yo desaparecía todo sería solucionado, puede que ellos llorasen pero se les pasaría, al fin y al cabo como decía Verde "Todas las personas son sustituibles, y tarde o temprano eres olvidado", me dieron ganas de vomitar me fui al baño y vomite todo lo que pude, como si con eso la opresión se fuera, me metí en la ducha y me senté en ella, me iba a bañar pero con calma, no me apetecía tan siquiera moverme, después de unos diez minutos Salí y me cambie, me puse unos pantalones sueltos azules y un niqui suelto blanco, me puse unos cascos diadema alrededor del cuello y baje hacia la cocina, al entrar me di cuenta de que todos estaban como siempre, Hayato discutía con el nuevo guardián Lambo, mientras Yamamoto intentaba calmar las cosas en vano, Ryohei animaba las peleas, mientras Kyoya y Mukuro se mataban con la mirada, hasta que Reborn saco un revolver y todo pareció calmarse, yo solo suspire es que no se daban cuenta de la situación en la que estaban, parecían tan felices y eso solo empeoro mi estado, sus miradas se posaron en mí, yo solo desvié la mirada y me senté en silencio, podía fingir estar bien pero no tenia fuerzas para eso, note sus miradas confusas, pero en ningún momento les mire, estaba hundido en mi mente, yo mate a la persona que amaba, yo mate a Alaude, si me hubiera pedido morir con él lo hubiera hecho con gusto, yo deseaba estar siempre con él, ver siempre ese brillo en su mirada…, si tan solo hubiera sido fuerte, si tan solo hubiera controlado esas llamas antes, el seguiría vivo, al igual que mi madre, seguro que ellos me maldecían desde el otro mundo, empecé a jugar con la cuchara, no tenía ganas de comer, me levante de la mesa y me fui a la sala, no quería escuchar absolutamente nada de nadie, las voces de mis amigos me daban asco por unos momentos, solo quería silencio absoluto, ellos no tenían la culpa de nada, pero tampoco comprendían nada, quizás morirían y les daba igual, siempre con la puta escusa de "Yo te protegeré", "No dejare que nada ni nadie te haga daño", a veces deseaba contestarles, si quieres protegerme, si quieres que sea feliz mátame de una buena vez, porque tenían que morir por mí porque, yo no necesitaba esto no necesitaba que otro ser querido muriera por mí, Alaude, mi madre y ese hombre… ellos eran el claro ejemplo del daño que esas palabras llegaban a causarme, enterré la cabeza en las piernas y llore en silencio en un insano intento de calmar mi destrozado corazón.

"En la cocina"

Estos bastardos discutían como siempre, parecían animales en vez de personas, no podían hablar sin gritos ni insultos de por medio, un día me los cargaba, cuando sentí unos pequeños pasos acercarse a la cocina, mi vista se dirigió a la puerta sonreí un poco al saber quién era, pero mi sonrisa se fue rápido, mire a mi pequeño, algo no iba bien, su mirada se veía distante como si en esos momentos solo su cuerpo estuviera aquí, era como si estuviese perdido en algún rincón de su mente, me di cuenta ya que no por nada soy el mejor asesino de todos los tiempos, al ver que las bestias seguían a lo suyo, saque mi revolver y estos se callaron, todos miramos a MI pequeño Tsuna, pero grande fue la sorpresa al ver que desvió la mirada, eso sí que era extraño, se sentó en silencio y empezó a jugar con la cuchara, esto era demasiado extraño todos le miramos confuso, incluso yo pero seguía sin responder a nada, se levantó de la mesa y se fue a paso lento hacia la sala, esto me daba algo de miedo, no conocía mucho a Tsuna y no sabía que podía pasar por su cabeza en estos momentos, asique con el mayor esfuerzo y resignación del mundo decidí preguntarle al que más podría saber.

Reborn – "Escucha Mukuro no es que me haga especial gracia preguntarte esto y justo a ti, pero como eres el que más puede saber de Tsuna te preguntare a ti ¿Qué es lo que le pasa?, su comportamiento no es normal" Dije serio, no quería ninguno de sus jueguecitos, aunque no lo pareciera Tsuna me preocupada demasiado, por esa razón odiaba que todos se le acercaran tanto, sentía que las bestias me lo robaban y eso no me hacía ni pizca de gracia, Mukuro para extrañeza de todos se puso serio y me contesto.

Mukuro – "Menudo "Mejor asesino y maestro" estas tu hecho, si así lo fuera te darías cuenta, de que estamos perdiendo a Tsuna, se está yendo a un lugar donde por el momento ninguno puede acceder, y no es la primera vez, no te das cuenta de lo que Tsuna está sufriendo, no te das cuenta de su mirada, no puedes ver nada, porque solo te fijas en su fuerza, parece que solo lo utilizaras para tus propios beneficios, y eso no lo voy a permitir de nuevo, aunque tenga que enfrentarme a ti, creo que deje bien claro que lo amaba y no voy a dejar que por culpa de cuatro estúpidos se hunda" Dijo frio, el aura de Mukuro era de amenazante, vi como él se dirigía hacia la puerta pero una tonfa le detuvo, Hibari se levantó furioso de su asiento y encaro a Mukuro.

Hibari – "Tu qué coño sabes herbívoro pelo de piña, no creas que eres el único que lo ama, no creas que lo sabes todo, muchos de los que estamos aquí hemos estado solos y sabemos lo que es eso, no creas que solo tú te has dado cuenta de su estado, además Tsuna ha estado con nosotros mientras tú lo intentaste matar, o acaso no recuerdas eh" Dijo rabioso, estos dos se matarían si nadie los paraba pero para mi sorpresa Mukuro le respondió.

Mukuro – "Oya oya, se más de lo que parece, además "Soledad" dices, jajaja me rio yo de vuestra soledad, eso es estúpido, no es ni la mitad de lo que Tsuna siente y déjame decirte, donde estabas tú cuando Tsuna gritaba desesperado por ayuda, donde estabais vosotros, cuando el sangraba y sonreía fingiendo que estaba bien, donde estabais cuando el se hacia pedazos, sabes acaso lo que es ver como la persona que amas, entre un día donde tú estés y colapse en el suelo, lleno de heridas y un dolor muy difícil de curar, acaso has visto cómo sus ojos se apagaban, las torturas que ha sufrido, a diferencia de vosotros Ken, Chikusa y yo estábamos ahí, intentando sanarlo, mientras vosotros estabais "Solos" nee que lastima de verdad, algo me dice que eso solo fue el principio y déjame decirte estúpida alondra que si no sabes algo, es mejor que cierres esa enorme bocaza tuya" Dijo frio poco después, salió de la cocina dando un portazo, todos le miramos confundidos y con algo de angustia, tortura, a que se refería con eso, cuando fui con Nono a investigar no logre averiguar nada de nada y con esta pequeña confesión de Mukuro menos claras tenia las cosas, vi como Hibari sujetaba una tonfa con fuerza para después partir la mesa, vi como Hayato iba a replicar pero le detuve, era mejor dejarlo estar.

"En la sala"

Después de un buen rato, seguía en la misma posición, no quería moverme, estaba cómodo y aun no me había calmado en absoluto, sentí unos pasos acercarse a mí, pero me daba bastante lo mismo, fuera quien fuera no quería alzar la mirada, sentí unos brazos rodearme con fuerza, sentía mi cuerpo temblar, las ganas de llorar volvían a mí, sentí como unas manos alzaron mi cabeza, al hacerlo vi los hermosos ojos de Mukuro llenos de preocupación, como yo decía todos sufrían por mi culpa, quise bajar la cabeza de nuevo pero no me dejo, se acercó a mí y me beso con suavidad, me dejo sorprendido por unos momentos pero después, me aferre a él con fuerza, cuando el aire fue necesario se separó de mí y puso mi cabeza sobre su pecho, acaricio mi pelo y empezó a consolarme, como cuando éramos más pequeños Mukuro se daba cuenta de todo, me abrazo con más fuerza aun y después de suspirar me hablo.

Mukuro – "Vamos conejito, que pasa, sé que yo no puedo ir donde tú estás, no en estos momentos, con suerte solo puedo rozar tu corazón y por ese motivo deseo llegar a ti, sé que no sé nada de ti después de lo de ese sitio, sé que no se de tu sufrimiento, no puedo verlo, no puedo consolarte sin saber que pasa, solo sé que te vas hundiendo de eso me doy cuenta y déjame decirte que si tu plan es ese, prepárate porque me hundirás contigo al igual que Ken y Chikusa, no conozco sus sentimientos pero si los míos y como ya te dije te amo, asique por favor cuéntame que te pasa" Dijo triste, yo solo pude pensar, por favor Mukuro no me hagas esto, no me ames o saldrás dañado, sin poder evitarlo más, me aferre a Mukuro y llore con mucha fuerza y ganas, vi como Mukuro me intentaba reconfortar, yo hundí mas mi cabeza en su pecho y le dije.

Tsuna – "Por favor Mukuro, ayúdame, sálvame, no puedo más, no puedo con la carga de saber que vuestras vidas están en peligro por mi culpa, odio ser el cielo, odio todo esto, odio las batallas, los anillos, mi destino, porque Mukuro porque yo, siento que cada paso que doy me destrozo más y más, odio que se preocupen por mí, odio verme débil, yo tengo que protegeros a vosotros y no al revés, no quiero que desaparezcáis, por favor Mukuro te lo suplico no me dejes solo, no te vayas por favor" Dije totalmente destrozado, no podía dejar de llorar, Mukuro me acariciaba el pelo con mucha suavidad, sabía que él podía ayudarme aunque fuera poco, no quería estar solo, sentía que mi cuerpo temblaba, un día colapsaría del todo, en ese caso que pasaría con ellos, no quería herirlos, sentí mas pasos cerca de nosotros, sabía que eran ellos, pero no tenia intención alguna de moverme, todos se sentaron, pero en ningún momento levante la mirada, poco después de que llegaran Hayato hablo.

Hayato – "Tsuna-sama que le sucede, es que está preocupado por mi combate, si es por eso no se preocupe, yo venceré a ese falso príncipe de pacotilla Tsuna-sama confié en mi" Dijo serio y confiado, es que acaso era estúpido, no todo en esta vida eran combates, no quise contestarle no tenia fuerzas para hablar, sentía un deja-vu, al igual que cuando conocí a Nana y no era capaz de hablar, en vez de avanzar estaba retornando atrás, poco después de eso Reborn hablo.

Reborn – "Hayato escúchame bien, no te confíes por su apariencia, Beldephog es un rival al que hay que temer, es traidor y tramposo además de asesino, no dudara en hacerte pedazos o morir por conseguir el anillo, es bastante fuerte asique ve con cuidado" Dijo serio Hayato solo asintió con fuerza, todos se levantaron del suelo, nos esperaban puesto que nosotros no nos levantamos, me fui a levantar, pero me caí al suelo, Mukuro y los demás me miraron preocupados, después de unos segundos me levante tambaleándome, y me dirigí a la puerta, no podía permitirme retrasarlos o preocuparlos, Yamamoto se acercó a mí, su mirada se clavaba en la mía, buscando en lo más profundo, después de unos segundos, para sorpresa de todos incluso mía, Yamamoto me beso, se separó de mí con cuidado, me dio la mano y me saco con suavidad de casa, se podía ver el enfado de todos a distancia, Yamamoto se paró en la puerta esperando a los demás, mientras se acercó a mí y me susurro "No solo el sujeto de Kokuyo te ama, yo también lo hago, desde el momento en el que vi tu luz, no voy a perder contra él ni contra nadie, sé que no sé nada de ti, pero te juro que con el tiempo, aprenderé sobre ti, y sanare tu dolor, por ahora no soy capaz de eso, por ese motivo déjame caminar junto a ti, solo pido eso por ahora Tsuna" su voz era tan dulce, que baje la guardia por unos momentos y apreté su mano con fuerza, dándole a entender que por mi estaba bien, el sonrió con ganas, los demás se acercaron a nosotros y juntos fuimos hacia el parque sin saber lo dolorosa que sería la batalla de Hayato.