Disclaimer: KKM no es mío y blablah... listo, ya pueden empezar a leer. El único personaje que sí es mío es Camilla, pero eso ya lo saben.


A/N: Mucho tiempo pasó. Lo siento. De veras lo siento TT

Gracias por los reviews y el apoyo. Significan mucho.

Iriskurenai -at- hotmail. Por cualquier cosa.

Esto se está por terminar n.n Lean.


Capítulo Vigésimo Octavo


Fue ayudado y con eso, pudo ponerse de pie nuevamente. Sin mirar a su benefactor, se sacudió el traje y murmuró "Gracias"

"No, no es por nada, Heika. Yo debería disculparme por andar sin cuidado por el castillo" le contestaron, y dulcemente… "Te ves muy bien hoy"

Yuuri levantó la mirada, no estaba esperando eso. No esperaba más que un trato frío y formal. Pero él parecía seguir siendo el mismo. No, tal vez no el mismo… Había algo en él que había cambiado. Brillaba más, todo. Su porte, su mirada, su sonrisa. Si, Wolfram sonreía.

Por un momento, el Maou sintió toda esa alegría un tanto amenazante. ¿Era posible que existiera?. ¿Estaría fingiendo o se habría olvidado de él? Le molestó bastante encontrar ese tipo de pensamientos dando vueltas por su mente, era un asunto que ya no debería tener presente.

Era ilógico, pero no lograba evitar el sentimiento que se estaba apoderando de él.

¿Por qué?

Traicionado. Sentía unas ganas insanas de gritarle y reclamarle, pero a la vez, era casi como verse en un espejo. Era como estar en los zapatos de Wolfram, y por primera vez, empezaba a entenderlo.

Lo ayudaron a levantarse y le hablaron. Varias voces alrededor le preguntaron si se encontraba bien. Pero él simplemente estaba concentrado en el horror que le producía estar en ese lugar, en esa situación, y en pensar que por mucho tiempo, Wolfram había estado sintiéndose de esa manera. Impotencia y desesperación, eso era lo que tenía adentro.

Lo apartaron de un brazo y lo llevaron al pasillo. Caminó, con obediencia y sin prestar atención, ensimismado en sus pensamientos y su culpa.

"Yuuri" sintió esas manos plantarse firmes en sus brazos. "Yuuri…" El tono de la voz era de profunda preocupación. Por primera vez en varios minutos, el Maou prestó atención a su entorno y vio a Wolfram, que lo sostenía y lo observaba con atención.

"Heika¿Estás bien?"

"No me digas Heika…" replicó Yuuri todavía confundido. Wolfram sonrió débilmente y lo empezó a soltar. A soltar… Yuuri se estremeció. No quería que eso pasara. Al verlo tambalearse un poco en su desesperación, Wolfram volvió a acercarse. "Estás temblando mucho ¿Dormiste bien?. ¿Son los nervios?. ¿Miedo al compromiso?"

Yuuri frunció el ceño ante la imposibilidad de contestar con la verdad. ¿Qué hubiera sido de él si Wolfram se enteraba de sus pensamientos?. ¿Qué hubiera sido…? Una nueva inquietud se plantó en la mente de Yuuri.

Soltándose de golpe, replicó "Nada… ya estoy bien"

"Entonces…" dijo Wolfram con una sonrisa, haciendo ademán de irse. Con rapidez, Yuuri balbuceó "Wolfram…eh. Yo… ahora entiendo muchas cosas… y…" Realmente no tenía nada que decir. Sólo quería llamar su atención. Pese a esto, el soldado creyó entender todo. "Heik—Yuuri… No te sientas mal. Esto… Yo ya lo he aceptado. Se que tardé, y que tendría que haber entrado en razón antes para ahorrarte mucho sufrimiento…"

No pienses así… no…

Yuuri asintió. A partir de ese momento se prolongó un silencio largo y que parecía interminable. Pesado. Ninguna eventualidad surgió, ningún ruido, ninguna persona caminando por el pasillo. Solos. Estaban los dos solos en medio del iluminado corredor.

La respiración de Yuuri se volvió pesada y comenzó a acelerarse… se tornó pálido.

Con palabras ahogadas, que casi parecían atropellarse las unas a las otras, dijo "Yo… antes de-- antes de esto… Necesito saber… algo…" Mientras hablaba, gradualmente su cuerpo iba acercándose al de Wolfram. Éste, avasallado, retrocedió. Estaba anonadado, pero su instinto le indicó escapar, con todo lo que pudiera.

Contradictorio, así era. Escapar a un peligro que no estaba en la acción misma sino en sus consecuencias. Un peligro o una tentación a la que quería rendirse, pero la lealtad hacia su rey, su amigo, su ex-prometido no le permitía. Sabía que el destino reservaba algo mejor para él.

Su resistencia, de cualquier manera, fue inútil. En un segundo estuvo inmovilizado contra la pared por una fuerza que no recordaba que Yuuri tuviera.

Horrorizado, lo miró, y en vez de encontrar la determinación que le precedía a la presión de sus manos, halló sólo dudas e inseguridad. Estaba completamente fuera de control.

La respiración agitada de Yuuri sobre su cara lo perturbaba, y a la vez la culpa se elevaba hasta alturas insospechables, porque aunque quisiera esconderlo, era lo que siempre había deseado. Pero en ese momento, significaba desear al hombre de alguien más. Y justamente, el hombre del que se trababa, era el rey al que le había jurado respeto y lealtad.

No podía ser. No podía estar pasando. Realmente, algo se debía estar malinterpretando.

"¿Yuu---"

Nada pudo decir, los labios de Yuuri interrumpieron sus palabras y le negaron la posibilidad de satisfacer la curiosidad y mitigar la duda.

Se rozaron apenas… al principio.

Las manos temblaban, y los ojos nunca se cerraban, abiertos de par en par y brillando furiosamente.

Wolfram lagrimeaba, contrariado. Se paseaban por su mente los rostros decepcionados de sus hermanos… pero se iban tan rápido como venían y lo dejaban solo ante aquel episodio, aislándolo de todo lo demás… y sólo tenía sentidos para ello.

El dolor de las peleas, del abandono, la traición y el olvido, ya no ardía. Ya no importaba, porque ante él había un dolor mucho más fuerte que todos los que había experimentado durante los últimos meses: el mero amor con una muerte ya diagnosticada. Sentía que se le escapaba de las manos, ya no podía controlar ni sus sentimientos, ni sus acciones. Su determinación estaba revolcada por los suelos. También el deber, y más allá, yacía la moral.

Se dejaron ir hasta que les faltó el aire, aunque todavía tuvieran mucho que decirse... así.

El joven soldado se dejó deslizar por la pared, hasta llegar al suelo. Cubriéndose el rostro con las manos, susurró

"¿Por qué?"

"Tenía que saber…" contestó débilmente Yuuri, sabiendo que eso, y sólo eso, no era válido como excusa.

Wolfram se refregó los ojos con la manga de la chaqueta, tratando de secarse las lágrimas y esperando que con eso se desvaneciera también la angustia que ardía en el pecho.

Como un niño, comenzó de pronto a limpiarse la boca con la palma de las manos, como si pudiera arrancar de ella el sabor de los labios de Yuuri. Un intento vano, que el joven Maou miraba con morbosa atención, todavía parado e inmóvil.

"Wolfram… lo siento" susurró arrodillándose a su lado "De veras lo siento"

"Yo lo siento más" replicó el rubio, molesto y con la voz quebrada. Yuuri agachó la cabeza y se mantuvo en silencio. Un silencio que Wolfram no tardó demasiado en romper. Con una voz que quería ser firme, pero temblaba, preguntó "¿Comprobaste lo que querías?"

"Si"

"¿Y que era?"

"Lo que podía haber sido…"

Wolfram levantó la cabeza de golpe y sus ojos se posaron furiosamente en los de su rey. Estaba a punto de explotar de rabia. No era el momento adecuado para que Yuuri hiciera ese tipo de planteos. ¿Qué había de todos los "y si" que el había tenido que tragarse?. ¿De todos los "todo lo que podría haber sido" que había tenido que resignar y jurar jamás plantearse porque al hacerlo se le estrujaba el corazón, además de ser una falta de respeto hacia la decisión de su amado rey?

Era injusto.

Abrió la boca para decir algo, pero no lo hizo. No estaba en la posición de reprochar nada al Maou. No era nadie. Su rango ya no le permitía descargar todo lo que tenía adentro, y por un lado, esto era una suerte.

Aún así, Yuuri pareció entender el ademán del joven y apartó la mirada, sólo para ver por el costado del ojo que Wolfram intentaba levantarse. Para marcharse, probablemente.

El rey se le tiró encima y lo retuvo en un abrazo desprolijo y mal formado, y hundiendo la cara en el pecho del joven soldado, se dio cuenta que no era al único al que el corazón amenazaba con salírsele de adentro.

"Heika… por favor" pidió Wolfram en un tono apenas audible. Comenzaba a ponerse muy nervioso, y su voz era la primera en traicionarlo.

Haciendo caso omiso del pedido, Yuuri se acomodó mejor sobre el pecho de Wolfram y lo abrazó con todas sus fuerzas, como si esto fuera una declaración de que jamás iba a soltarlo. Sin pensarlo, casi por reflejo, Wolfram rodeó con los brazos al joven y ante el contacto, y al darse cuenta de lo que hacía, los retiró.

Estaba avergonzado de su comportamiento. Parecía no conocer lo que era el honor ni las obligaciones de un soldado. Lo códigos de un buen servidor del rey. Parecía haberse olvidado de todo lo que le habían enseñado con esfuerzo su madre y sus hermanos.

Pausadamente, susurró "…si seguimos con esto… nunca voy a poder mirarte a los ojos de nuevo…"

"Hagas lo que hagas ahora… mañana ya no vas a estar"

Wolfram permaneció pensativo, y replicó "Eso es verdad. Tienes razón, Heika"

Por enésima vez, el Maou protestó "No me llames Heika". Wolfram sonrió con dulzura. Yuuri tenía razón. Mañana iba a ser muy tarde. Ya no había mañana para él. No importaban las acciones, el resultado iba a ser siempre el mismo. Él iba a desaparecer, y con él, todo lo que podría haber sido. Y ya no iba a importar su rango, su honor ni su vergüenza. No iba a importar nada, porque todo lo que importaba, iba a quedar en el castillo, por segunda vez, y ésta, para siempre.

"Si ya no importa nada…" susurró algo avergonzado "¿… te… molestaría hacerlo… de nuevo?"

Yuuri abrió los ojos de par en par ante el pedido de Wolfram, pero mayor fue su sorpresa al encontrar a Camilla observando inmóvil y estupefacta a un lado del corredor.

De un salto, el joven se puso de pie y caminó hacia ella, no sabiendo que decir, ni que hacer. Estaba en blanco, estaba en un gran problema. Sus manos temblaban y sentía la boca muy seca. Todo su cuerpo lo estaba traicionando, y el alma, todavía parecía no reaccionar. "Camilla…"

La joven ensayó una delicada sonrisa, que no pudo mantener. Pálida y con la voz entrecortada, se dirigió al Maou. "Te… te estaba buscando…"Riendo nerviosa, agregó "No me imaginaba… que estabas por… aquí… así que" balbuceó. Ni siquiera ella encontraba sentido en sus palabras, pero los tres estaban tan sumidos en la sorpresa que no hubiera importado de todas formas. Echándole una furtiva mirada a Wolfram, que aún permanecía en el suelo, agregó "…esto es…ustedes…No sabía…"

En verdad, sí sabía. Lo sabía y entendía todo, pero tan de pronto y sin aviso, no tenía idea de cómo debía reaccionar.

"Sólo te quería avisar que Gunter sama te estaba buscando… para terminar de arreglar los detalles de la… b-boda"

El color se le había ido de las mejillas, y a medio peinar, medio vestida para casarse, la vieron marcharse apurada por el corredor.