Capítulo 27:
Dolor y lágrimas
Ayame vio acercarse a Akira un rato después. El caballero no dijo nada y se sentó junto a Shinta, Kaze y Yuu.
-¿Qué ha pasado?- preguntó ésta última.
Sin responder, Akira sacó de su bolsa un mechón de pelo atado con una cinta blanca.
-No me digas que… ¿Naoko ha…?- comenzó Kaze.
-Se ha cortado el pelo- completó Shinta.
-Habéis discutido- susurró Yuu.
-Fue por culpa de unas malditas mentiras que dije sin pensar- musitó Akira.
Ayame cerró los ojos. Mentiras dichas sin pensar… eso es lo que había dicho el caballero.
Al momento, todo lo ocurrido en los sótanos de Prontera acudió a su mente "¡Eres idiota¡Te irás con el ego bien alto, pero ¿qué pasa conmigo¡Te… Te odio¡TE ODIO, TE ODIO!" Una sarta de mentiras, salidas de su boca una tras otra hasta que se la habían llevado de allí. Y ya no podía hacer nada; no podía contarle la verdad a Ryuu porque ya no iba a volver a verle.
La chica se levantó.
-¿Y si se fuese sin saber que eran mentiras dichas sin pensar?- dijo, alejándose a través del bosque.
Caminó sin rumbo fijo durante un rato hasta sentarse en el tocón de un árbol que había sido talado. Los dos halcones, que la seguían, se posaron en una rama cercana, uno junto al otro, inmóviles.
"¡TE ODIO!"
Ayame cerró los ojos. Todavía no lo creía; era imposible; debía estar soñando, sumida en una pesadilla de la que pronto despertaría.
-Ayame…- la llamó alguien.
-Ah, hola Naoko- respondió la cazadora.
La caballera se sentó a su lado.
-¿Cómo estás?- preguntó.
-No lo sé- admitió Ayame.- Yo no…
-Estás como ausente.- Naoko intentó sonreír- Ahora te daría igual que cayese un meteorito del cielo…-suspiró- Aunque supongo que a todos nos ha impresionado que Ryuu muriese de este modo…
A Ayame se le cortó la respiración. Las consecuencias de todo lo que había pasado inundaron su mente como un torrente. Desde que la habían sacado de los sótanos de la iglesia, lo había visto todo como un sueño; un mal sueño del que pronto despertaría.
La cruda realidad la golpeó como una pedrada.
No lo era. Todo aquello era real.
-No…-susurró- Dime que no…
Su visión se volvió borrosa a causa de las lágrimas. No quería dejarlas caer, porque eso significaría que aceptaba lo que había negado, aún inconscientemente, hasta entonces; sin embargo, se dio cuenta de que no podía detenerlas.
Un dolor, no físico, pero sí demasiado real y extremadamente fuerte como para tratar de negarlo u ocultarlo la golpeó en el pecho. Lo sentía cada vez que respiraba, cada vez que pensaba, cada vez que cerraba los ojos.
Un dolor que arrastraba un vacío tan grande que causaba aún más daño, y que hacía temblar a su alma de frío; como si no hubiese nada por lo que vivir, como si la única salida para evitar aquella tortura fuera dejar de pensar, dejar de respirar y abandonarse a la paz de la muerte.
Tenía que calmarlo, si seguía así más tiempo iba a partirse en pedazos.
-No… no puede ser- musitó- Dime que no… Naoko… por favor… dime que… no… que no es verdad…
-Ayame, lo siento- respondió la caballera sin mirarla- Lo siento mucho…
La cazadora se aferró a la ropa de su amiga, con el dolor y el miedo reflejados en los ojos.
-Dime que es mentira…-suplicó- Por favor…
-No puedo hacerlo… Lo siento- repitió Naoko.
No iba a volver.
No volvería a verlo más.
Estaba muerto.
"¡TE ODIO!"
-¡No!- gritó, abrazando a su amiga- ¡No puede ser! No…
-Él… no querría que llorases así, Ayame- trató de calmarla Naoko.
-Nunca sabré lo que él quería porque está muerto- respondió Ayame- Y ha sido… por mi culpa. Yo he sido la culpable… sólo yo… si no hubiese ido a Prontera… si no hubiese seguido a Izayoi… si no hubiese…
-No te sirve de nada lamentarte- interrumpió Naoko- No fue culpa tuya.
-Murió por mí- replicó Ayame- Y yo… y yo…
Aquel dolor tan intenso se multiplicó, quemándola por dentro y aumentando las lágrimas. Le costaba respirar; estaba cansada.
-Y yo…-prosiguió- Yo le llamé egoísta y le dije que… que le odiaba.
Se sentía mareada; al parecer la falta de sueño le estaba creando náuseas. Y seguía doliendo.
-Y no es verdad- consiguió decir- No fue egoísta… se estaba sacrificando… yo no comprendía… tenía que haberme ofrecido yo… ¡Izayoi me quería a mí, maldita sea! Y yo… le digo que le odiaba… después de todo lo que ha hecho… Y ya no le puedo decir que mentía cuando… se lo dije…
-¿Qué hizo él?
-Nada.
-¿En ningún momento¿No te dijo nada¿No hizo nada?
-Dijo que… estaba en su derecho…
-¿Nada más¿No dijo nada más?
Ayame negó débilmente con la cabeza.
-Vaya con el niño… te quería feliz, después de todo… Y estoy segura de que sabía que lo que dijiste era mentira.
-¿Cómo estás… tan segura?
-Simplemente lo sé, y si te dijese por qué te estaría revelando algo que él no quiso decir… algo que seguramente no te contó porque no quería que recordases con tristeza.
Ayame no respondió. Simplemente siguió llorando con su amiga como apoyo, susurrándole palabras de consuelo que carecían de efecto.
-Ryuu…- susurró.
Yuu miró a sus compañeros, o, al menos a los que quedaban allí.
Ayame y Naoko no estaban, y tampoco Akira, que había ido a pasear para desahogarse de la doble pena de perder a su amigo y discutir con su novia en tan pocas horas. Y Ryuu estaba muerto.
Kaze y Shinta eran los únicos que todavía estaban allí, con ella. Porque Takeru, Loki, seguramente estaría durmiendo en una mullida cama, tan despreocupado como siempre y totalmente ajeno a lo que estaba ocurriendo, sin saber lo triste que ponía a Yuu aquella situación.
Y aunque lo supiese¿qué más daba, si a él le daba igual el estado de ánimo de su prima?
Suspiró.
-Parece mentira- comentó Kaze, abatido- Cuando comenzó el día todo era perfecto. Y ahora…
-La vida puede estropearse en un segundo- repuso Shinta- Fijaos en la cazadora. Le han roto el corazón; la han destrozado.
-Izayoi ha ganado- terció Kaze- Lo que ella quería era hacer daño a Ayame, y lo ha logrado. Matando a Ryuu ha partido a Ayame en pedazos, y…- hizo una pausa- no he podido dejar de darle vueltas a la idea de que Izayoi planeó todo esto desde el momento en el que vio a Ryuu… No dejaba de observar todo lo que ocurría entre él y Ayame desde que apareció con esa mueca de loca asesina…
-Es un plan retorcido- comentó Shinta.
-Es cruel- añadió Yuu- Ha usado a Ryuu para hacerle daño a Ayame. Si eso me ocurriese a mí… si matasen a mi ser más amado así, yo… no podría soportarlo.
Una imagen de ojos verdes pasó volando a través de la mente de la chica, ojos verdes que siempre la miraban, pero a la vez pasaban de largo sin reparar en ella.
-Juro que la mataré- la voz de rabia contenida de Kaze sacó a la monje de sus divagaciones- Me vengaré por lo que ha hecho pasar a mis amigos.
-Aún así, eso no arreglará nada- replicó ella- Ryuu está muerto, nadie lo levantará de su tumba. Y a Ayame, que le traigas la cabeza de Izayoi en bandeja de plata no le causará ninguna alegría, ni la ayudará. Tú, Kaze, no llegas a entender cómo se siente Ayame porque nunca te has enamorado¿me equivoco? Supongo que la muerte de la persona amada es peor que ésta te odie, peor que ni te mire…peor- se detuvo un momento- Peor que estar con esa persona gran parte del tiempo y no poder decirle nada- suspiró- La muerte es lo que más daño hace, porque, a querer se desea que la persona amada viva feliz, y la muerte la convierte en nada…
-Aún así, voy a matarla- insistió Kaze- Así no hará daño a nadie más.
-Y yo te ayudaré- añadió una voz.
-Ah, Naoko- saludó Yuu- ¿De dónde vienes?
-De hablar con Ayame- respondió la caballera- Está totalmente destrozada, y no me extraña. Si eso me hubiese pasado a mí…
-Lo mejor será dejarle tiempo- repuso Kaze- Que llore esta noche… y mañana, si quiere. Que no reciba a los gremios; que no luche si no lo desea. Ya veremos lo que haremos después.
-Pero los demás lucharemos- añadió Akira, que surgió de entre los árboles sin mirar a Naoko ni un momento- Es lo mínimo que podemos hacer.
Todos asintieron. Levantaron la cabeza por Ryuu. Por Ayame. Por ellos mismos. Decidieron qué hacer al día siguiente, y cómo recibir a los gremios aunque fuera lo último que quisieran hacer.
Y de pronto, una fría gota de lluvia cayó sobre la cabeza de Yuu.
-Llueve- observó.
-Da igual- respondió Shinta- Ese es el menor de nuestros problemas ahora.
Notas de la autora:
En fin, aki ta el siguiente capi. Asi como el anterior kedo corto, este es mas o menos largo, aunque un poco repetitivo... En realidad, la parte de Ayame no me gusta muxo, aunque si la de Yuu, Kaze y Shinta. Y en fin, el proximo capi ya sera mas interesante... muahahaha pero tendreis q esperar xq aun no he empezado a pasarlo (aunq intentare hacerlo deprisa )
Y weno... esta vez no tengo muxo q comentar salvo q ya ta actualizada la web, asi q id a mi perfil, mirad el link desde alli y pasaros si os interesa... y dejad comentarios en el libro de visitas q hay pocos .
En fin, y ahora reviews
Kail-san:
O Gracias por seguir leyendo. Lo siento por los capis cortos, xo al menos este tiene mas d 1400 palabras... el proximo no sera tan largo pero sera interesante, lo prometo xD
Kairu:
Weeeei, gracias x leer el fic. La web esta en mi perfil... aunque si no puedes entrar desde ahi dimelo y te envio la url en un mail. Wenu, y este capi no es corto, no? xD Y el siguiente tampoco lo sera >.
Fenryr:
Woooah, cuantos nuevos lectores me estan saliendo ultimamente Jeje, y aun falta bastante historia, xo weno, ya ira saliendo poco a poco hasta q se acabe, porque no voy a dejarla a mitad, claro esta. Le tengo muuuuxo cariño a este fic
En fin, os dejo x esta vez... Nos vemos en el proximo capi O
