... Bueno lo averiguaremos altiro pk es doble cap hahaha

Karinits-san no te dejaré vivir en paz hahahaha, te dedico estos capis a ti que sigues mi humilde fic, me alegra mucho que te entretenga tanto como a mí, so enjoy!

Capítulo 28: Hasta aquí llegamos.

Fumiko discutía con Shikamaru por todo lo que había pasado, le exigía explicaciones, principalmente de todo lo que había pasado la noche anterior en "Will of Fire", cabe destacar que estaba histérica y furiosa. Shikamaru intentaba por todos los medios calmarla, el terror se había apoderado de él completamente. Temari simplemente se mantenía al margen de la conversación, sinceramente sentía una pena atroz por el pobre Nara

- Oye pero quién te crees tú que soy yo?!- bramaba Fumiko golpeando su cartera contra la mesa.

- Fumiko por favor no me armes un escándalo, es lo que más te pido ok?- le rogaba el Nara, él sabía que Fumiko era capaz de cualquier cosa y si estaba enfadada peor aún.

- Yo no entiendo como Shikamaru tú eres capaz de echarte a perder tu vida engañandome con otra por Kami!

- Fumiko, no saques conclusiones apresuradas quieres!

- ¿Tú crees que soy imbecil Shikamaru?! Hasta el tipo de la esquina puede ver sus miraditas sabes!- Bramó la pelinegra, Shikamaru tragó saliva ya no sabía como mierda zafarse de esto. Para su sorpresa Fumiko se tranquilizó y suspiró.- Bien, te daré otra oportunidad Shikamaru, haré como que no he visto esta escena ok?

Shikamaru la miró atónito, ¿de verdad lo iba a perdonar tan fácil?

Fumiko por su parte se levantó de la mesa, pero no sin antes agarrar por el cuello de la camisa al Nara y atraerlo hacia ella. El Nara ya estaba en shock del pánico.

- Pero si se vuelve a repetir Shikamaru Nara, te juro que no me vas a volver a ver nunca... más... en tu vida!- le espetó la pelinegra firmemente mientras lo soltaba con desdén.- Espero que te haya quedado claro.

Luego miró a Temari y le dijo imponentemente:- Y a tí también! Temari.

La rubia la miró enarcando una ceja.

- Pues... a mí no me importaría no volver a verte nunca... más... en mi vida, Fumiko.- dijo la rubia sin ninguna pizca de miedo ni intimidación en su voz. Shikamaru simplemente se encogió en su silla y Fumiko se enfadó aún más por la actitud desafiante de la rubia.

- Tal parece que no comprendes la gravedad de la situación linda, pero te lo voy a dejar clarito para que lo entienda tu cabecita rubia.- dijo cínicamente la pelinegra.- Alejate de mi hombre ¿me oíste?

Temari se levantó bruscamente de su silla para quedar a la misma altura de Fumiko.

- Tú no eres nadie para venir a darme órdenes, yo puedo salir y ser amiga de quién se me dé la gana.- Ambas chicas lanzaban chispas por los ojos, Shikamaru miraba alrededor buscando alguna ruta de escape, pero ni siquiera se atrevía a mover ni un músculo, temía quedar en medio del fuego cruzado.

- Pues que pena, porque no voy a permitir que Shikamaru se te acerque un sólo milímetro. Él es mío! Ubícate quieres? Llevamos 1 año y 3 meses!

- Me importa un rábano cuanto lleven! tú no tienes derecho a manejar su vida! muy novio tuyo será, pero él no es una marioneta a la cual puedes manipular a tu antojo, y más aún, tú no tienes ningún derecho en meterte en sus amistades como lo hiciste con Karito!

- Eso no es asunto tuyo!

- Es asunto mío porque somos amigos te guste o no, y a diferencia tuya, a mí sí me interesa la felicidad de Shikamaru.- la rubia estaba decidida en decirle todas sus verdades a la pelinegra, ya era suficiente que creyera que tenía el control total sobre el pelinegro.

- Mira, cree lo que quieras, pero te voy a decir una sola cosa.- le dijo firmemente Fumiko.- Tú no me vas a quitar a Shikamaru! No permitiré por nada del mundo que lo apartes de mí!, así que empieza a olvidarte de él, porque jamás será tuyo ¿me oíste?! No mientras yo esté viva!

- Eso puede arreglarse.- Temari la miró de una manera tan intimidante que por unos microsegundos Fumiko sintió miedo, por su parte Shikamaru estaba totalmente impactado, "Esta mujer... me fascina, pero... a veces de verdad me aterra más que mi madre y Fumiko juntas".

- Quiero ver que lo intentes.- la desafió Fumiko, Shikamaru no supo de donde mierda sacó el coraje para abrir la boca, pero lo que menos quería era que alguna de las dos se acriminara con la otra.

- Fumiko por favor.- le rogó el Nara a su novia.

- Hmp, como quieras amor, de todas formas esta conversación ya se tornó aburrida.- dijo Fumiko mientras se retiraba del lugar cojeando debido a su pierna lastimada, pero no sin antes voltearse hacia ambos chicos mirándolos altaneramente.- Pásenlo bien.

Una vez que Fumiko se había ido hubo un incómodo silencio entre Temari y Shikamaru, la chica estaba molesta, muy molesta, más que cuando tuvieron el percance de Benjiro en la discoteque. Después de meditarlo un rato Shikamaru decidió hablar.

- Perdón por el mal rato Temari, de verdad lo siento.- dijo el pelinegro apenado, la rubia simplemente lo miró, y no pudo evitar el sentirse triste. Shikamaru se sentía igual, la aparición de Fumiko había causado que ambos volvieran a la realidad, una realidad a la cual ninguno de los dos quería volver, se habían entusiasmado tanto el uno con el otro, ese mundo en el que solo existían ellos dos era tan exquisito y cautivador que el sólo hecho de volver a la tediosa y complicada realidad que estaban viviendo los hacía sentir miserables. Finalmente Temari habló.

-Shikamaru, esto no puede seguir así, no nos hace bien seguir con esto.- dijo la rubia seriamente, pero con tristeza en sus ojos. El pelinegro la miró desconcertado.

- ¿A qué te refieres?- preguntó sin comprender.

- A esto, tú y yo.

- No comprendo Temari.- decía el chico sin entender a la chica.

- Mira, voy a ser sincera contigo Shikamaru.- dijo la rubia acercándose al pelinegro, éste tragó saliva del nerviosismo, pero no por la cercanía, sino porque tenía un mal presentimiento sobre lo que se avecinaba.- Tú me gustas, me gustas mucho.

Shikamaru abrió los ojos de par en par. "Maldita sea se me adelantó! es lo que quería decirle! soy un maldito cobarde, al menos ella tiene el coraje de decirmelo a la cara, en cambio yo..." se regañaba mentalmente el chico.

-Y...- continuó Temari.- No quiero que este sentimiento siga creciendo, por lo que... creo que es mejor que lo dejemos hasta aquí.

- ¿Qué?- Shikamaru no podía creer lo que oía.- Temari no. No quiero distanciarme de ti, yo... yo también tengo que confesarte algo... yo-

Pero el chico no pudo continuar, ya que la rubia lo acalló colocando su dedo índice sobre los labios del Nara.

- No compliques más las cosas ¿quieres?- dijo dulcemente la rubia.- no es tu estilo.

Dicho esto, la rubia de Suna se levantó de la mesa y se dirigió a la salida, no sin antes darse vuelta para despedirse de un anonadado Shikamaru, quién ya no podía moverse por todo lo que había pasado.

- Adiós Shika.- le dijo con esa hermosa sonrisa que sólo le dedicaba a él, una sonrisa llena de amor y ternura. Una vez que traspasó el umbral de la puerta el pelinegro reaccionó.

-Temari espera!- exclamó Shikamaru levantándose de la silla también y pagando lo consumido, mientras le gritaba al mozo- Guarde el cambio!

Una vez que alcanzó a la rubia la tomó del brazo para evitar que escapara.

- Temari por favor no te vayas, no quiero que te alejes de mí.- le dijo el pelinegro desesperado. La rubia lo miró impactada, pero sabía que seguir con esto no los llevaría a nada más que al sufrimiento.

- Shikamaru, Fumiko fue muy clara. Ella no quiere que seamos amigos, esto solo será un gran problema para tí y para mí.

- Creí que te importaba un bledo lo que Fumiko pensara.- le dijo firmemente el Nara.- Tú misma lo dijiste, ella no tiene derecho en meterse con mis amistades, y tú eres mi amiga Temari.

- Shikamaru.- decía fastidiada la rubia, como era posible que no lo comprendiera.- Los amigos no se besan, ni se celan, ni sienten lo que nosotros sentimos por el otro. Admítelo Shikamaru, a ti no te gustaría verme con otro chico.

Shikamaru guardó silencio, ella tenía razón, el solo hecho de pensar en verla con otro le hacía hervir la sangre. "Mendokusei..."

- No podemos ser amigos Shikamaru, además... no soporto a Fumiko, así que... esto no funcionará. Lo mejor es que... lleguemos hasta aquí. Esto... fue un error.- dijo seriamente la chica. Esa afirmación le cayó como un balde de agua fría al pelinegro, ¿un error? ¿eso creía la chica que habían sido los mágicos momentos que habían pasado juntos? No, el no creía eso, todo esto no era nada más que por Fumiko, "Argh, no se que mierda hacer... pero no quiero separarme de ella por nada del mundo" pensaba el chico por lo que finalmente se armó de valor y decidió confesársele.

- Temari.- la llamó el chico, ella se giró a verlo fijamente a los ojos.- Tú también me gustas, y mucho, de hecho... desde que te vi en el aeropuerto no he dejado de pensar en ti.

Temari se sonrojó ante tal confesión, definitivamente lo que sentía por él era algo fuerte ya que, a lo largo de su vida millones de chicos se le habían confesado, algunos incluso de la misma manera que Shikamaru, pero a ella simplemente no le producían ningún tipo de emoción aquellas confesiones, pero ahora... era completamente distinto. No pudo evitar emocionarse por saber que el pelinegro sentía lo mismo que ella, pero la emoción no le duró mucho...

- De nada sirve que me digas eso Shikamaru, lo nuestro no puede ser, tú ya tienes a alguien y... disculpame, pero no me sentiría bien conmigo misma el saber que terminaste con tu novia de un año y tres meses por mi culpa.- le dijo firmemente la rubia.- yo no soy así, yo no me ando metiendo en relaciones ajenas, y quieralo o no, ella te quiere Shikamaru, aquí la que sobra definitivamente soy yo. Si terminas con ella quiero que sea porque tú lo decidiste por ti, no por mi.

Shikamaru no hallaba que decir, esto era una situación extremadamente complicada para él, Temari estaba decidida y él podía ver la tristeza en sus ojos, él la estaba haciendo sufrir con todo esto y no pudo evitar sentirse pésimo. "Soy un imbécil, nunca debí involucrarme con Fumiko si nunca la amé, argh, debí escuchar a Karito, maldita sea! Ahora las cosas serían distintas si le hubiese hecho caso" pensaba el pelinegro arrepentido por no haber escuchado tanto a Karito como a Choji que siempre intentaron hacerle ver que su relación con Fumiko no iba hacia ningún lado sin amarla. Finalmente miró resignado a la rubia, a su amada Temari.

- Al menos, ¿puedo llevarte a tu casa? No está muy lejos de aquí.

La rubia simplemente asintió, estaba triste, muy triste, se había entusiasmado demasiado con el chico, pero lo que ella decía era verdad, su relación no iba a llegar a ningún lado así como estaban, porque de amigos no servían ya que su atracción era demasiada, y Temari no quería que Shikamaru abandonara a Fumiko por ella, simplemente no era correcto hacerla sufrir así, muy egoísta y egocéntrica será, pero nadie se merece que lo engañen y después lo abandonen por otra persona. Finalmente ambos chicos se subieron al carro del pelinegro y se dirigieron a la casa de Temari.

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Gaara se encontraba en el café con el que había ido hace unos días con Temari, estaba esperando a Tamaki, quién lo había llamado para hablar con él sobre lo que había pasado en "Will of Fire", ya que la chica el día de hoy no había asistido a la escuela, cosa que había preocupado mucho al pelirrojo. Una vez que llegó la chica, se sentaron en una mesa a conversar.

- Gaara, siento mucho lo que pasó ayer yo... no se que me pasó-

- Descuida, no te preocupes por eso.- la tranquilizó el chico.- pero quiero saber, ¿como estas?, ¿por qué no viniste a clases hoy?

La chica bajó la mirada y no respondió.

- ¿Te hizo algo Inuzuka?- preguntó Gaara seriamente.

- No, no me hizo nada es solo que...

- ¿Qué?

- Terminé con él, ya no somos novios.- dijo la castaña con lágrimas en los ojos, Gaara se sorprendió ante tal confesión.

- Pero ¿por qué? Tamaki si es por lo de ayer yo-

- No Gaara, no es por ti, decidí terminar con él por mí. Kiba es demasiado agresivo y si no acepta como soy o mis amistades, simplemente lo nuestro no funcionará. Admito que ayer cometí un error al besarte, le falté el respeto a él y lo reconozco, pero...- Tamaki no pudo más y comenzó a llorar desconsoladamente, el pelirrojo la abrazó con fuerza, se le partía el corazón verla sufrir así.

- Sabes que puedes contar conmigo para lo que sea Tamaki, no dudes de eso.- dijo el pelirrojo cálidamente, la castaña lo miró sorprendida, estaba muy dolida y apenada por haberse separado del hombre que amaba, pero al menos no estaba sola, Gaara estaba ahí para ella, no pudo evitar sonreír, estaba tan agradecida de haberlo conocido y de que tuvieran esa hermosa amistad.

- Gracias Gaara...

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Sakura caminaba con dirección a una casa muy bonita, de estilo tradicional, pero llena de flores. La pelirrosa tocó el timbre y aguardó a que la atendieran. En ese instante una bella rubia se asomó por la puerta y grande fue su sorpresa al ver a la pelirrosa.

- Ino.- saludó la pelirrosa.- ¿Estás ocupada?

- Sakura, que sorpresa.- dijo sorprendida la rubia, no se le ocurría que podría querer Sakura con ella.

- ¿Tienes un minuto? Necesito hacerte una pregunta.

- Sí claro.- dijo algo nerviosa Ino, una vez que le abrió la reja a la pelirrosa preguntó.- ¿de qué se trata?

- Dime una cosa Inito, ¿Cómo lo vas a hacer linda para salir del lío en que te metiste?!

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Sasuke estaba nervioso por la amenaza de Sakura, temía por su integridad física, quizás que cosa le haría la pelirrosa, "No hombre, ella no hará nada, solo lo dijo por despechada, argh cuando Naruto se entere que metí la pata me golpeará" divagaba el pelinegro en su mente, en eso sonó el teléfono del videoclub, Benjiro atendió la llamada y luego se dirigió al pelinegro.

- Sasuke!- el aludido lo miró.- es para ti.

Sasuke cogió el auricular extrañado y habló.

- Diga?- preguntó el chico con cara de curiosidad la cual se le fue desfigurando hasta alcanzar una expresión de terror conforme la persona al otro lado del teléfono le relataba quien sabía qué.- No se preocupe, iré enseguida.

Sasuke apenas colgó el teléfono comenzó a arreglarse. Benjiro preocupado por la conversación que había tenido le preguntó:- ¿Qué pasó Sasuke?

- Argh, que Sakura fue a la casa de Ino viejo!

- ¿y qué le hizo?- preguntó preocupado el castaño.

- No sé!, eso es lo que voy a ir a averiguar.- decía el chico mientras se colocaba su chaqueta.- yo voy a tener que salir ahora.

- ¿Cómo que vas a tener que salir ahora?

- Si pues viejo tengo que salir, que estas cosas no pasan nada todos los días.- dijo el pelinegro mientras le daba unas palmaditas en la espalda a su compañero.- Adiós!

- Oye ¿ y el turno?- preguntó Benjiro anonadado, pero Sasuke ya había desaparecido por la puerta.

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Una vez que Sasuke llegó a la residencia Yamanaka, la madre de Ino le explicó lo sucedido. Ésta había encontrado a Sakura e Ino peleando en medio del patio por lo que tuvo que separarlas con mucha dificultad, una vez que Sakura se fue, atendió las heridas de Ino, las cuales no eran muy bonitas que digamos, la pelirrosa le había dado literalmente una paliza. Sasuke le pidió ver a Ino, pero la rubia no quería verlo por lo que simplemente agradeció a la madre de Ino por contarle lo ocurrido y se dirigió hacia la residencia Haruno muy enfadado, esto era demasiado, Sakura se había pasado definitivamente.

Cuando llegó donde los Haruno fue atendido por Kizashi quién lo hizo pasar, Emi al ver al pelinegro puso cara de pocos amigos, pero como era la sirvienta tenía que ser cortés con las visitas de sus patrones.

- ¿Te vas a servir alguna cosita Sasuke? ¿Una harinita tostada con agua?- dijo la sirvienta sarcásticamente.

- No gracias.- dijo el pelinegro lo más amable que pudo, podía notar como Emi lo fulminaba con la mirada, de seguro ya sabía todo.

- Digo yo, porque como a esta casa vienen visitas cada muerte de obispo, hay que ofrecerles algun tetempié por muy ruin que sea. La visita no el tetempié.- dijo la pelinegra mientras se retiraba a la cocina.

- Asiento muchacho.- dijo el pelirrosa ignorándo los comentarios sarcásticos de su sirvienta.

- No, no gracias. La verdad es que yo vine a hablar con usted Kizashi-san.- dijo seriamente el chico, Kizashi asintió.- Es sobre Sakura.

- ¿Qué pasa con Sakura?- preguntó tranquilamente el hombre, pero no le gustaba mucho el semblante de Sasuke, ahora en que lío se había metido su traviesa hija...

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Sakura apenas había llegado a su casa se había limitado a encerrarse en su habitación, tenía la mejilla adolorida, esa idiota de Ino sí que le había dado un buen golpe, bueno no por nada Asuma, el tío de Karito, les había enseñado lo básico para defenderse a ambas chicas cuando iban en la secundaria. No podía dejar de pensar en todo lo que había pasado, ya no le quedaban más lágrimas, se la había llorado del bueno, jamás pensó en sentirse tan miserable, en ese instante miró las fotografías que tenía pegadas en la pared, eran de ella y Sasuke, de sus bellos momentos juntos, estos seis meses habían sido los mejores que había pasado en su vida, se sentía plena, feliz junto al hombre que amaba, pero ahora... todo se había ido al diablo porque el idiota de Sasuke simplemente no sentía lo mismo que ella por él, y eso no hacía nada más que enfadarla más y más. La pelirrosa se acercó a la pared donde estaban las fotos, se acordaba de cada uno de esos momentos y lo feliz que era, ya nada sería igual, no perdonaría jamás a Sasuke por haberla engañado, por haber jugado con ella, no! nunca se lo perdonaría! En ese instante tomó un plumón de su cómoda y comenzó a rayar las fotos. "Ya no existes para mí Sasuke Uchiha! ya no me importas más, no quiero volver a saber de tí nunca más! imbécil!" pensaba la pelirrosa mientras unas últimas y débiles lágrimas rodaban por sus mejillas.

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Mientras tanto abajo en el salón de visitas, Sasuke contó todo lo sucedido entre Ino y Sakura hacía unos momentos atrás y de como la lastimó, Kizashi simplemente no lo podía creer.

- ¿Es verdad lo que me dices Sasuke?- preguntó el hombre.

- Por supuesto que es verdad Kizashi-san- decía Sasuke seriamente, en ese mismo momento, Sakura salía de su habitación y pudo oír la voz del chico.- Todos los amigos de Sakura, incluído yo, estamos muy preocupados por ella, y no se lo estoy diciendo solamente por el problema que tuvo con Ino, sino que también Sakura molesta a otros compañeros del instituto como por ejemplo... a Gaara. Lo persigue, lo molesta, le hace bromas muy desagradables.

Kizashi simplemente escuchaba atento al relato de Sasuke, de verdad no podía creer como su hija podía ser capaz de hacer esas cosas. Por su parte Sakura escuchaba la conversación desde la escalera, totalmente atenta a cada palabra de Sasuke.

- Mire yo...- continuó el pelinegro.- yo creo que a Sakura le está pasando algo muy grave, y yo no sé que puede ser.

Sakura iba bajando lentamente las escaleras, las palabras de Sasuke retumbaban en sus oídos, ¿acaso quería acusarla con su padre de todas las travesuras que había hecho? ¿No le bastaba con romperle el corazón? ¿Ahora más encima venía a su casa a dejarla como la peor persona del mundo frente a su padre? Sakura no podía creer como Sasuke era capaz de tanto.

- ¿Pero por qué iba a reaccionar así?- preguntó Kizashi totalmente incrédulo.- No, algo tiene que haberle hecho para que ella se defienda, porque mi hija no es una mala persona.

- Si yo no estoy hablando de mala persona Kizashi-san. Lo que le estoy tratando de decir es que aquí pasa algo mucho más serio.- dijo firmemente el pelinegro, él estaba seguro que Sakura algo escondía, porque él, al igual que su padre, no creía que ella fuera una mala chica, no, el la quería mucho y sabía lo cariñosa que podía llegar a ser con la gente que de verdad apreciaba, pero su comportamiento hacia otras personas, en especial las que no le agradaban, excedía los límites.

- Es la soledad.- dijo finalmente Kizashi con un semblante triste mientras se sentaba en el sofá.- Ella está demasiado sola. Es cierto que tiene amigas, compañeras, pero... todas tienen algo que ella no tiene.

- ¿una madre?

-Sí. Alguien en quien confiar, alguien a quien contarle sus cosas.- decía tristemente el hombre, Sasuke escuchaba atento y Sakura se iba acercando cada vez más hacia ellos.- Porque mira, a Makoto y a mí ni siquiera nos toma en cuenta, no sé, puede ser eso.

Sakura ya había llegado donde se ubicaban Kisazhi y Sasuke, y asomó la cabeza para ver la situación, en ese instante Sasuke se sentó al lado del padre de la pelirrosa con un semblante triste, él sabía que la madre de Sakura se había ido de su casa hacía mucho tiempo, cuando ella era pequeña y que había sufrido mucho por eso, pero la pelirrosa por lo general siempre cortaba el tema cuando Sasuke le preguntaba por su madre.

- Sí, puede ser. Kizashi-san, la situación es muy tensa. Hay mucha gente que quiere a Sakura, en serio, todos queremos ayudarla.- decía el pelinegro muy seriamente.- Pero es ella la que tiene que dar el primer paso sino no va a resultar.

-¿Terminaron?!- exclamó la pelirrosa mientras se colocaba enfrente de ellos desafiante. Ambos hombres quedaron perplejos con la repentina aparición de Sakura.- ¿Ya me criticaron todo lo que me tenían que criticar?!

- Oye te puedes calmar! ¿Lo que estoy diciendo es verdad o no?!- la desafió el pelinegro levantándose del sillón.

- FUERA!- bramó Sakura mientras corría a abrir la puerta para echar a Sasuke de su casa.- Sal de aquí! SAL!

- Cálmate Sakura!- dijo el pelinegro mientras la tomaba por los hombros.- te estoy tratando de ayudar!

- Sueltame!- la pelirrosa empujó bruscamente al pelinegro para soltarse de su agarre.

- Saku por favor! él vino a contarme lo que te está pasando hijita!- decía Kizashi en un desesperado intento por calmar a su hija.

- Ya me criticó lo suficiente! ahora quiero que se vaya!

- Ok, me voy a ir.- dijo Sasuke molesto por la reacción de su ahora ex-novia, él solo quería ayudarla, no podía entender como Sakura podía ser tan infantil a veces, no pudo evitar sentir un gran dolor en su pecho por la forma en que la pelirrosa lo estaba tratando, se lo merecía por lo de Ino, eso lo tenía claro, pero él estaba intentando ayudarla ahora por su bien, y no comprendía como la chica no podía ver eso. Luego se dirigió hacia Kizashi- Disculpe Kizashi-san.

Dicho esto el pelinegro miró por última vez a la pelirrosa totalmente incrédulo, ella simplemente lo miraba con toda la rabia y odio acumulado, lo único que quería era estrangularlo ahí mismo por todo lo que le había hecho. Finalmente el chico se dirigió hacia la puerta molesto.

- Adios, gracias Sasuke.- dijo el hombre mientras Sasuke cerraba la puerta al salir. Sakura se llevó las manos a la cabeza, no podía creer como todo el mundo, incluso su padre, estaban en su contra.

- Esto es lo peor que pudo haberme hecho usted papá!- le reprochaba la pelirrosa a su padre.

- ¿Pero por qué hijita?

- Yo no voy a permitir que nadie se meta en mi vida! NADIE!- dicho esto Sakura pasó de largo a su padre y se dirigió hacia la puerta totalmente fuera de sí.

- Saku! Hijita por favor!- le gritaba el hombre, pero Sakura, al igual que Sasuke, ya había cerrado bruscamente la puerta al salir.

Ay Dios... no sé cual relación está más complicada, Shikatema o Sasusaku, pero bueno... veremos como evolucionan las cosas en los siguientes capis. Hasta la próxima ;)