Capítulo 28. Reunión
Un unicornio café de melena morada se encontraba caminando por un viejo camino ubicado a las afueras de Manehattan en pleno día. Ocasionalmente algunas carretas pasaban al lado suyo para dirigirse a la ciudad. Este siguió caminando en tres patas, hasta finalmente encontrarse con un viejo señalamiento que le guiaba hasta un sendero que se separaba del camino.
Orfanato Little Stars —
El unicornio camino por el sendero, entrando a un pequeño campo de arbustos y árboles que obstruían la vista. Siguió el camino y a los pocos minutos salió de la barrera de arbustos y divisó un amplio campo, donde a la lejanía se divisaba una vieja casona, a la cual el prosiguió, hasta llegar al enrejado, donde se divisaba la entrada amplia pero derruida de la casa. Está a primera vista parecería una casa abandonada, de aquellas donde hay fantasmas, de no ser algunos gritos y risas alegres de unos niños que seguramente estaban jugando en el jardín trasero.
En eso de la casa sale un pegaso gris de crin morada y ojos naranjas, tenía una expresión un poco malhumorada y la vista cansada con predominantes ojeras en sus ojos, y un ala vendada.
—buenas tardes, ¿se le ofrece algo?
Silent se quedó callado por un momento, observando al poni con bastante inexpresividad, curiosamente este mismo a su lado era demasiado pequeño, el pegaso era un poni bastante alto, no lo suficiente como las princesas o los caballos de Maretonia, pero era algo destacable.
—buenas tardes, mi nombre es Whisper Spoon, y he venido a ver a los niños — habló Silent — he pasado mucho tiempo solo, y me interesa adoptar
El pegaso gris le miró con inexpresividad por un momento, y luego dio un suspiro, este abrió la puerta, el enrejado al desplazarse soltó un chirriante sonido agudo, seguido de un golpe, de la misma reja al impactar con una piedra. La puerta no se abrió totalmente, pero era más que suficiente como para permitir el paso del unicornio el cual avanzó sin ningún interés en el pegaso.
El pegaso no dirigió a Silent hasta el jardín que era donde se escuchaban a los niños jugar, sino que lo llevó hasta la propia casona, subiendo unos escalones de madera que rechinaban peldaño a peldaño. Entraron y le dirigió por un largo pasillo, hasta un portón de madera. El pegaso gris abrió la puerta solo para asomar la cabeza, y anunciar la llegada de Silent. El pony le pide que espere y entra al despacho, donde aparentemente habló con ya yegua que residía dentro. Silent espera fuera, sin ningún interés en asomarse por la puerta entreabierta.
Luego de un momento de hablar en vos baja.
—puedes decirle que pase Long Shot— dice una vos femenina, y el pegaso permite que Silent entre. Una yegua madura le indica que se siente mientras esta misma terminaba de reacomodar algunos documentos.
Silent sin decir nada obedeció, y pudo desde su lugar ver una amplia ventana enrejada, la cual daba contra el patio trasero donde se divisaban a los niños jugando. Silent para ayudarse con su papel miró en dirección a la ventana, y trató de fingir interés en los niños, con lo apagado que era el poni, de lo único que sirvió era en hacerlo ver deprimido.
Este miró a los niños jugar con alegría, y se preguntó por un momento como niños sin padres podían ser tan felices, y también pensó en que se tendría que hacer para acabar con esa felicidad, y cómo reaccionarían ante esa perdida. Recordaba a su esposa e hija, que eran felices, pero eso no les duro demasiado. Pensó por un momento en ellas, en como también sonreían y reían, y en lugar de sentir algún sentimiento semejante a culpa, solo le recordó lo poco que le importó terminar con sus vidas.
La yegua terminó de organizar sus papeles, y miró en dirección a Silent, el cual seguía exhorto en sus pensamientos mientras miraba a los niños.
—buenas tardes señor…
—Whisper Spoon— dijo este en automático mientras no dejaba de mirar los niños jugar. Luego cerro sus ojos, dio un suspiro y dirigió su mirada en dirección a la yegua.
— ¿en qué puedo ayudarlo?
Silent le mira inexpresivo, y suelta otro suspiro para aparentar tristeza.
— ¿no es obvio? — dijo secamente, y la yegua le miró extrañada— Mil disculpes…. No he sido el mismo desde que mi esposa e hija murieron.
Trato de mostrarse melancólico, cosa que su expresión seca y fría terminó beneficiando un poco.
—he pasado muchos años solo, y he considerado en adoptar a un pequeño sin hogar para ya no estar solo.
— ¿Cómo murieron?
—Las asesinaron— respondió tratando de mostrar una expresión sumamente devastada, pero esto último no le salió tan bien — Alguien mató a mi bella esposa, y mi linda hija de 5 años.
La yegua mira a Silent con seriedad y un poco de intriga, por un momento esta se sintió mal al escuchar que su familia ya no estaba, pero por otro lado esta debía ser cautelosa, pues comúnmente los que vienen a adoptar son parejas de todo tipo, pero son muy pocas las veces que alguien como Silent viene. La yegua trató de analizar al unicornio, y no vio ni un vestigio de sentimiento paternal en él, y esta sin saber que era, algo en el poni le inquietaba.
La yegua saca de entre un cajón un blog de notas y una pluma con la que se puso a escribir.
— ¿está usted solo? ¿No tiene a nadie? — pregunta esta con suavemente.
—no tengo pareja ni nada semejante.
—bien… es raro, comúnmente lo que un poni en su situación hace es buscar alguna pareja, un hijo es lo último que alguien pide.
—mi hija era mi tesoro— intentó argumentar Silent.
La yegua le mira con seriedad.
—bien— siguió escribiendo la directora— aquí nos llegan parejas de todo tipo, disculpe si llegó a ofenderlo, pero debe de entender que aquí, nos tomamos nuestro papel enserio, y nuestro objetivo es que los niños que entregamos terminen en un buen hogar.
—eso me queda muy claro.
—muy bien… supongo que también entenderá que no podemos dejarlo solo con los niños hasta que se nos entregue un documento donde vengan sus datos personales, identificación y residencia, y por como veo su estado muy ligero…
—solo vine a preguntar que debía traer o hacer— respondió Silent rápidamente— entiendo que en lugares como este es raro que un poni como yo venga a adoptar, con las cosas malas que pasan, es normal que sea cautelosa— murmura Silent soltando una falsa sonrisa, mientras registraba la oficina con la mirada, recolectando toda la información que podía.
En medio de un amplio océano, el sol llegaba a su pico más alto, alumbrando el panorama azul. En medio de ese mar se ubicaba un barco, el cual navegaba a curso fijo, con el viento a su favor. En el interior del barco, en una habitación, una terrestre de melena naranja empezaba a despertar.
Cuando Golden Harvest abrió sus ojos, lo primero que hizo fue llevarse un casco a su quijada, la cual le dolía, y se encontraba algo morada por el golpe que había recibido. La terrestre rápidamente recordó como había terminado inconsciente, y rápidamente se levantó y salió corriendo de la habitación. En el exterior, inmediatamente buscó señales de peligro, recordando que antes se encontraba en plena batalla, pero quedó sorprendida al ver la cubierta del barco vacía, siendo iluminada por la luz del sol.
— Buenos días, Golden — se escuchó una voz femenina, y la terrestre volteó hacia atrás en dirección al timón del barco, donde estaba una terrestre crema de melena bicolor.
— ¿Drops? — Golden subió unos escalones para llegar al timón al lado de su compañera — ¿Qué pasó?
— Volvemos a Equestria, la misión acabo.
— ¿¡Qué!? ¿¡Qué fue lo que pasó!? — vio frustrada que era de mañana y era media noche cuando fue noqueada — ¿¡Cuánto tiempo estuve inconsciente!?
— Tranquila Golden, te explicaré todo — respondió Sweetie Drops con calma — Luego de que Applejack te noqueara, regresamos a Heartland. Volvimos al castillo, y naturalmente estaban muy alterados.
— Bueno, yo estuve allí, jeje — comentó Golden sonriendo, provocando que su compañera se rodara de ojos.
— El rey seguía inconsciente, así que Applejack y los guardias que enfrentamos pudieron calmar a los demás guardias. Llegamos al castillo y esperamos a que el rey despertara. Y cuando lo hizo… estaba molesto. Escuche gritos más fuertes que los que daba nuestro superior.
— Bueno eso es algo — comentó Golden divertida por la comparación.
Drops una vez más se rodó de ojos por la actitud despreocupada de su compañera.
— En fin, Applejack habló con el rey, mientras nosotras esperábamos en otra habitación. El rey exigió vigilancia extrema, eran al menos 30 guardias. Y tuve que darte un tranquilizante para que siguieras dormida.
— ¿Fueron exigencias de ese tonto rey? — preguntó Golden molesta viendo a un lado.
— En realidad fue Applejack, y ese guardia que intentaste seducir. No confiaban mucho en ti — respondió Sweetie siendo ella la que sonreía esta vez, y Golden la que se rodaba de ojos, pero con más frustración que la terrestre crema. No le hacía gracia cuando las bromas hablaban de su humillación.
— ….
Sweetie Drops aclaró un poco la garganta y empezó a hablar con una voz casi idéntica a la de su compañera.
— Tuve que cargarte como a una bebé por todos lados, enfrente de todos. Te veías linda dormidita, sin poder defenderte de nada, o de mi jeje. Soy Golden Harvest, me gusta poner a dormir a otros. — habló Sweetie Drops haciendo una imitación de Golden.
— ¡Yo no hablo así! — exclamó Golden molesta.
— Lo que digas, Harvest — habló de nuevo Sweetie con la voz de su compañera, pero luego aclaró la garganta para volver a su voz autentica.
— No es gracioso.
— Sí lo fue — respondió Sweetie sonriendo calmadamente — En fin, no sé qué discutieron Applejack y el rey, pero luego de eso ella llegó diciendo que lo había convencido de tener una reunión con la princesa Celestia. Incluso le preste nuestro encendedor de flama verde para comunicarse con ella y acordar la reunión.
— ¿Dónde están ahora?
— En una carroza hacia Equestria. El rey tendrá una reunión con la princesa Celestia y la princesa Twiligth Sparkle en el castillo de Ponyville, pero eso ya no es nuestro asunto.
— ¿Qué hay del arma secreta?
— No logre obtener mucho, pero el rey no tuvo nada que ver con la montaña destruida. Applejack me explicó que la destrucción de la montaña fue provocada por una bomba creada por una rebelde, pero ahora está muerta.
— ¿Y le creíste? — preguntó Golden desconfiada.
— No por nada es el elemento de la honestidad — respondió Sweetie con calma manteniendo su atención en el timón y en el mar — Y también coincide con la información que obtuve de algunos guardias durante la infiltración. Lo que haya provocado la destrucción de esa montaña, no tuvo nada que ver con el rey.
— ¿Y que hay el librero?
— No lo sé — respondió la terrestre crema frunciendo el ceño — Applejack no sabía nada al respecto. Lo que haya allí solo el rey lo sabrá. Por ahora solo nos queda esperar y ver.
Golden vio la expresión serena de su compañera, quien era mucho más paciente que ella. Aun así, era cierto que no tenían nada más que hacer en Heartland.
— ¿Qué haremos ahora?
— La agencia nos ordenó volver a Ponyville y mantener un perfil bajo. Tampoco nos involucraremos más con los ponis de Heartland, no queremos que nuestras identidades corran peligro. Y no te preocupes por Applejack no revelara nuestro secreto.
— Es ella la que debería preocuparse — respondió Golden de mala gana chocando sus cascos — Algún día Manzanas me las va a pagar por haberme golpeado, y también ese estúpido guardia del rey.
— Deberías dejar de provocar a otros Golden. Algún día podrías resultar lastimada.
— Oh por favor Drops, sabes que soy imparable — dijo la yegua de forma presumida.
Sweetie Drops se rodó de ojos una última vez, y siguió navegando el barco en rumbo a Equestria, haciendo como si no escuchara más a su compañera.
Mientras tanto, en el cielo se encontraba una gran carroza dorada, siendo tirada por 6 pegasos con armaduras plateadas. A un lado del vehículo se encontraba volando una pegaso celeste y rubia, vistiendo una armadura dorada. La pegaso se encontraba bastante molesta, vigilando la ruta, y asegurándose de que no pasara nada. Por debajo podía ver tierra, la cual pertenecía a una nación que no era la suya. Hacia una hora que habían entrado a esa tierra, luego de haber cruzado el océano. Pasaron por grandes ciudades, ríos, desiertos, y ahora se encontraban sobre un enorme bosque. Sin embargo, su objetivo estaba al frente. A unos kilómetros podía distinguir una enorme construcción hecha de cristal.
Dentro de la carroza se encontraban 4 ponis. Eran el rey Wisdom Crown, la reina Applejack, la princesa Final Lazuli Crown, y el guardia Forest Spear. Llevaban algunas horas de viaje, en las cuales había reinado el silencio. Solo había ruido cuando la princesa se ponía a llorar, y debía ser calmada por su madre. Pero ahora mismo la princesa se encontraba tranquila con su chupón, por lo que los únicos ruidos eran los sonidos provocados por el objeto al ser chupado. Ni siquiera Forest sabía qué hacer para romper el hielo. Su amigo el rey se encontraba con una cara furiosa, mientras que la reina se veía más nerviosa.
En ese momento escucharon algunos toquidos en la ventana cubierta por una cortina. Los reyes se dieron cuenta, pero no hicieron nada al respecto, solo se quedaron enfocados en lo suyo. Fue Forest el que respondió al llamado y movió un poco la cortina, viendo del otro lado a su compañera pegaso haciendo algunas señas, indicándole algo. Forest asintió con la cabeza y cerro la cortina.
— Estamos llegando — informó Forest a los reyes.
— Gracias por avisar — respondió el rey de mala gana.
— Gracias Forest — respondió Applejack suspirando y meciendo un poco a su bebé.
El unicornio soltó un suspiro y puso una cara de molestia.
— Ya enserio, ¿Qué les pasa? Llevan horas así
El rey sonrió y vio a su amigo.
— ¿Qué me pasa? — el rey se llevó un casco a la barbilla — Hmmm, déjame ver… ¡Oh sí! Primero unas espías se infiltraron en mi reino, y una de ellas me electrocutó. ¿Y que descubro cuando despierto? ¿Será que mis guardias apresaron a esas insolentes? No. Descubro que mi esposa, a la que intentaron llevarse, hizo un acuerdo con ellas para dejarlas ir, y también tener una reunión con las princesas de Equestria.
— Era lo mejor — se metió Applejack viendo con seriedad a Caramel.
— ¿Lo mejor? Applejack, en Equestria serán blandos, ¿pero sabes lo que hacemos en Heartland a los que atacan a la familia real? ¡Los ejecutamos! Esas miserables espías debieron ser ejecutadas, pero nooooo — dijo con tono sarcástico — Y ahora debo ir a una tonta reunión.
— Es lo mejor para acabar con todo este desastre — reclamo Applejack con tono más severo, pero sin elevar mucho la voz por su bebé — Ya estoy cansada de secuestros y estar lejos de mi familia. ¿Qué pasaría si Equestria manda a mas espías?
Wisdom vio la mirada seria de su esposa, poniendo su propia mirada desafiante. A pesar de que se veían inseguridades en los ojos de Applejack, Wisdom noto que ella no iba a retractarse de lo que había propuesto. Y la verdad, Wisdom odiaba admitir que tenía razón.
— Bien, pero no te imagines cosas. No olvides el acuerdo. Una reunión, una noche con tu familia, y es todo. Luego me llevó a Final a Heartland, sí o sí.
Applejack vio a la bebé tranquila en sus cascos y soltó un suspiro. Le había sido difícil convencer a Caramel de aceptar esa reunión con las princesas de Equestria. El corcel se encontraba de muy mal humor, lo cual era entendible considerando que lo habían atacado en su propio hogar. Ella también se encontraba molesta con la agente Carrot Top por haberla dormido y metido en una caja, pero aun así no iba a permitir que eso arruinara una oportunidad de poder llegar a un acuerdo. Sin embargo, sabía que las cosas seguían en su contra. A pesar de que Caramel había aceptado pasar una noche en Equestria para que Applejack viera a su familia, él seguía muy determinado en no permitir que su bebé permaneciera mucho tiempo allí. Él se la llevaría a Heartland, y Applejack aceptaría eso, como habían acordado. Aunque ella era libre de decidir si quedarse con su familia o no, ella ya había tomado su decisión desde que su bebé nació.
— Lo sé. Yo también volveré con ella — suspiró Applejack con tristeza
La tensión y el silencio volvieron a llenar la carroza, y Forest ya no supo cómo seguir la conversación. Estaba claro que no era algo que el podría solucionar. Era un problema familiar entre Applejack y Wisdom, y solo ellos podrían resolverlo.
Con forme se acercaron a su destino, la carroza empezó a descender. Habían llegado a un pequeño poblado llamado Ponyville, el hogar de Applejack. Los pegasos que tiraban de la carroza fueron en dirección al enorme castillo de cristal en uno de los extremos del pueblo. Descendieron a unos metros del castillo. Sassaflash aterrizo poco después de la carroza, manteniéndose alerta a cualquier cosa.
La puerta de la carroza se abrió, y Forest Spear salió por esta, dando una bocanada de aire fresco, y luego expirando la tensión que había en el vehículo. Cruzo miradas con la pegaso, quien se veía seria a comparación de él. Forest suspiro, y fue a la parte trasera de la carroza, donde había un compartimiento para el equipaje. De allí saco las piezas de una carroza para bebé, las cuales armo con su magia, colocando el carrito de la bebé al lado de la salida de la carroza.
Fue allí cuando Applejack y Wisdom salieron del vehículo. Applejack aún tenía a su bebé cubierta por mantas en su casco. Con mucho cuidado, colocó a la pequeña Lazuli en el carrito recién armado. Allí la bebé quedó acostada, viendo el rostro de su madre, el cual tenía una sonrisa forzada solo para ella. Applejack cubrió a su bebé bien para que no le afectara ningún frio, y le dio un besito en la frente.
— Así que ese es el castillo de la amistad — comentó Wisdom viendo la gran edificación frente a él — Bueno, vamos. No tenemos todo el día.
Wisdom ordenó a los pegasos del carruaje que esperaran en posición, mientras que la familia real y sus guardias personales fueron hacia el castillo.
Al acercarse, todos vieron como habían unos guardias en la entrada. Eso sorprendió un poco a Applejack, pues Twiligth nunca había tenido guardias en su castillo, porque le incomodaba un poco la idea de tanta vigilancia en su propia casa. ¿Habría cambiado de idea en ese año que se ausento o solo estaban allí para la reunión?
— Identifíquense — dijeron los guardias bloqueando la entrada con sus lanzas.
— Soy el rey Wisdom Crown de Heartland, y mi esposa la Reina Applejack —dijo Wisdom viendo con seriedad a esos guardias — Vinimos a una reunión con sus princesas.
Los guardias se miraron entre ellos, y luego abrieron la puerta del castillo, permitiendo el paso de los ponis de Heartland. Los guardias de Equestria fueron al frente, guiando a los visitantes.
Los ponys empezaron a recorrer el castillo. No se veía muy diferente a como Applejack lo recordaba. De hecho, se veía exactamente igual a como estaba hace un año. Se veía demasiado amplio como para que pocos vivieran allí. Aun así, Applejack recordaba los lindos momentos que pasó allí con sus amigas.
De repente todos vieron como un destello rosa salía de la nada, y aterrizaba sobre Applejack. Había sido tan rápido que ni siquiera Sassaflash lo vio venir. La pegaso estuvo a punto de sacar su cuchilla en respuesta, pero Caramel le puso un casco en frente para detenerla. Allí Sassaflash vio que fue lo que había derribado a Applejack, y trono los dientes de fastidio por eso.
— ¡ESTÁS AQUÍ! ¡ESTÁS AQUI!
Applejack estaba algo aturdida, y sus ojos revolotearon un poco por el impacto. Luego sintió como era fuertemente abrazada, mientras una voz aguda seguía hablando.
— ¡Te estábamos esperando en el salón de los tronos, pero mi Pinkie sentido me dijo que ya estabas aquí! ¡No podía esperar un segundo más para verte! ¡Enserio eres tú!
Allí Applejack vio que la que la abrazaba era una pony rosada con melena rosada esponjosa. El abrazo era fuerte, y la forma de hablar era inconfundible. Incluso había mencionado ese sentido especial que ella conocía. Por un momento esperó que la pony siguiera hablando rápidamente, pero de pronto la voz cambio por una más calmada, mientras algunas lágrimas salían.
— ¿Pi… Pinkie Pie?
— Te extrañamos mucho mucho mucho — siguió la pony rosa con un mar de lágrimas en sus ojos abrazando con fuerza a la yegua ámbar.
Applejack no lo resistió mas, y le devolvió el abrazo. Estaba feliz. Estaba muy feliz de volver a ver a su amiga, quien la llegó a recibir de la forma que sabía. Luego de un momento, Pinkie Pie se levantó.
— ¡APPLEJACK YA LLEGÓ! — exclamó la pony rosa al aire.
— Pinkie no tienes que gritar.
Pinkie se fue saltando hacia las ponis que acababan de llegar, mientras que Applejack se puso de pie, y vio a esas ponis, quedando totalmente impactada.
— Chi… chicas… — murmuró Applejack viendo a las ponis que estaban allí. Eran seis, incluyendo a Pinkie Pie. Applejack se quedó con la boca abierta por unos segundos, sin saber que decir. No fue hasta que una pequeña lagrima salió de uno de sus ojos.
Se veían iguales a como las recordaba. Rainbow volaba en el aire con aires de grandeza, Rarity se veía tan arreglada como siempre, Fluttershy se veía algo insegura por los visitantes de un reino maligno, Pinkie Pie sonreía en grande como estaba acostumbrada, Starlight Glimmer de hecho se veía un poco mas feliz que como la recordaba. Y finalmente estaba Twiligth Sparkle, la princesa de la amistad, quien se encontraba vistiendo algunas joyas, y su corona, posiblemente para verse presentable en una reunión con otro reino.
Applejack rápidamente corrió hacia ellas, y las abrazo. Todas la recibieron, formando un abrazo grupal. La terrestre rápidamente empezó a soltar lágrimas, lágrimas de felicidad que guardaba para cuando pudiera volver a ver a sus queridas amigas. Todas también estaban muy felices de verla, pues durante todo ese tiempo habían estado muertas del a preocupación por ella.
— ¡Te buscamos por todos lados! — exclamó Pinkie de nuevo.
— Estábamos muy preocupadas querida — dijo Rarity con unas lágrimas.
— Que bueno que estás aquí — dijo Fluttershy.
— Si alguien te quiere secuestrar de nuevo, yo misma le daré una golpiza — rio Rainbow.
— ¡Las extrañe mucho! — exclamó Applejack totalmente feliz de ser abrazada por sus mejores amigas en el mundo.
Mientras tanto, los ponis de Heartland observaban la escena. Sassaflash permanecía desinteresada como siempre. Wisdom se encontraba con una expresión de pena. Mientras que Forest sonreía conmovido por ese lindo momento entre mejores amigas.
— ¡Esto amerita una fiesta! — exclamó Pinkie Pie jalando un cañón de la nada, y luego disparando un montón de confeti en el aire.
Sin embargo, tras ese disparo otro sonido lleno la habitación. Toda la alegría fue interrumpida por llantos. Todos voltearon a ver como los llantos venían del carrito con la princesa de Heartland. Los llantos eran fuertes. Applejack conocía bien esos llantos. No eran de hambre, eran de susto. Seguramente el cañonazo la asusto, y empezó a llorar para llamar a su mami. Applejack rápidamente se alejó de sus amigas, y fue al carrito. Cargó a la pequeña en sus cascos, y la empezó a mecer de un lado a otro.
— Shhhh shhh shhhh, ya mi bebé, no pasa nada. Mama está aquí, todo está bien — La bebé siguió llorando por un rato más, hasta que final mente los arrullos de Applejack la lograron tranquilizar. Cuando eso pasó, Applejack soltó un suspiro de alivio, y le puso su chupón, el cual se le había caído cuando empezó a llorar. Con mucho cuidado, la volvió a colocar en su carrito, y le dio un beso en la mejilla para mostrarle que la quería mucho.
Entonces Applejack se dio cuenta que era observada, y al girarse vio a sus amigas viéndola asombrada. La reina allí se dio cuenta le da repentina sorpresa que esto debía ser para sus amigas. La primera en dar unos pasos al frente fue Twiligth Sparkle.
— Applejack, esa es...
La terrestre dudó por un momento las palabras que diría, pero no se le ocurrió nada más que ser directa. Llevó el carrito de su bebé con sus amigas. Todas las yeguas vieron a le pequeña criaturita con su chupón. Vieron a esa pequeña unicornio amarilla miel que las vio con curiosidad usando sus lindos ojos verdes.
— Ella... ella es mi hija, Lazuli.
Applejack cerró los ojos angustiada porque no sabría como reaccionarían ante su hija, la cual era también hija del tirano que la secuestro.
— ¡Es adorable! — exclamó Pinkie Pie, pero todas le taparon la boca para que sus gritos no la volvieran a asustar — Oopsie, perdón.
— ¿Eh? — reacciono Applejack confundida.
— Es linda querida — comentó Rarity sonriendo — Tiene tus ojos.
— Pero…
— Ya lo sabíamos Applejack — habló Twiligth sonriendo, mientras le ponía un casco encima a la pony ámbar — Tienes todo nuestro apoyo, y tu bebé también.
Applejack sonrió conmovida por el apoyo de sus amigas, pero fue allí cuando alguien más se metió a la conversación.
— Vine aquí para una reunión con las princesas, y ya es hora. Luego pueden admirar a mi hija si quieren — habló Wisdom Crown con fastidio.
— ¡Tú no te metas tirano de pacotilla! — reclamó Rainbow Dash con ganas de tirarle los dientes a ese pony, pero se contenía porque venía a una reunión con las princesas — Tu solo eres un miserable secuestrador y violador.
— No la violé.
Twiligth y las demás, vieron con enojo a ese pony. Ellas no se creyeron ni por un segundo que él no violara a Applejack. La princesa incluso quería hacerle daño con su magia. Twiligth era una pony pacifica, pero quería descargar su ira contra el que le hizo daño a su amiga. Todas querían vengarse por lo que ese tirano había hecho, pero sabían que debían contenerse.
— Twiligth — habló Applejack algo insegura — ¿Cómo está mi familia? ¿Saben que estoy aquí?
La princesa de la amistad quito su atención de Wisdom, y la regreso a su amiga.
— Tranquila, ellos están bien. Les conté donde estabas. Ellos estaban muy preocupados, y tuve que decirles. Los convencí de que confiaran en que la misión de rescaté funcionaria, y eso los calmó un poco. Pero aún no saben que estás aquí. La princesa Celestia pidió que esta reunión pasara desapercibida.
— Entiendo… ¿Saben de…? — trago saliva — ¿Saben de mi hija?
— No, aun lo saben. Ellos solo piensan que fuiste un tirano te tuvo prisionera. No saben que… eres reina, o que tienes una bebé.
— Entiendo — suspiró Applejack un poco aliviada — Los visitaré luego de la reunión Twilight.
— Me parece bien — sonrió Twiligth — Mejor vayamos al salón de los tronos, la princesa Celestia nos espera.
— Tranquila Applejack, cuidaremos a tu bebé — aseguró Fluttershy con su voz amable.
— ¡De ninguna manera! — las yeguas voltearon a ver a Wisdom quien se veía molesto. — Es mi hija, y se quedara con quien yo decida — respondió el rey con seriedad. La princesa de la amistad lo vio desafiante ante eso. Wisdom también la vio así.
El terrestre ámbar no confiaba en apartarse mucho de su hija, dejándola en cascos de Equestria. Después de lo que pasó con esas agentes secretas, el rey no confiaba en Equestria. Sabía que había riesgo en que intentaran quitarle a su hija. No iba a dejar que los equestrianos le pusieran alguna trampa para quitarle a su princesita.
— Forest, ¿puedes cuidar a la princesa? — preguntó Wisdom viendo a su guardia.
— Con mucho gusto — respondió Forest sonriendo.
— ¡Oiga no puede…!
— Esta bien Twiligth — interrumpió Applejack sonriendo — Solo vamos a la reunión.
Applejack empujo la carroza con su bebé hacia Forest, dejándola frente a él.
— Cuídala por favor.
— Con mi vida — dijo Forest sonriendo de forma que inspiraba confianza.
— ¿Estás segura Applejack? — preguntó la princesa lavada.
— Sí, Twiligth — volteó a ver a su bebé, la cual se veía algo adormitada, pero feliz de ver la cara de su madre — Mi bebé, tengo que irme un rato. Te prometo regresar pronto.
Applejack se alejó del carrito de su bebé, siendo seguida de Wisdom Crown y Sassaflash, mientras que Forest se quedaba allí.
Twiligth en ese momento se acercó a sus amigas, a susurrarles algo.
— Asegúrense que la niña este bien, no confió en estos ponis.
— No te preocupes, no despegare la vista de la bebé — dijo Rainbow con confianza, aunque también le lanzo una mirada fría a Forest quien sería el que llevara a la bebé.
— Gracias chicas. Me voy.
Twiligth se fue del lugar hacia el salón de los tronos, dejando a las chicas solas con Forest. El corcel preguntó a uno de los guardias donde había un salón para sentarse, y este le señaló una puerta. Forest empezó a dirigirse allí, siendo seguido por las amigas de Applejack.
— Recuerden, este es soldado de alta categoría del desgraciado que secuestro a Applejack — susurró Rainbow Dash — Puede que estemos lidiando con un asesino despiadado. No podemos bajar la guardia ni por un segundo.
Forest iba delante de todas, empujando el carrito de la princesa con su magia, mientras le sacaba un poco la lengua para hacerla reír.
— Hola Lazuli, mami y papi fueron a trabajar — dijo Forest con voz juguetona — Tu tío Forest te cuidara un rato.
Forest Spear había llegado al salón indicado, en donde había algunos sillones para sentarse. Todas las amigas de Applejack también entraron en la habitación, sin despegarle la mirada al corcel. Por un momento pensaron en que debían quitarle a la niña para mantenerla a salvo. Starlight fácilmente podría usar su magia para inmovilizarlo, y luego podrían actuar.
— Ven aquí, Lazuli — dijo Forest cargando a la bebé en sus cascos, la cual se veía algo cansada.
Las chicas abortaron cualquier intento de ataque al ver que Forest tenía a la bebé en sus cascos. Incluso con la magia de Starlight o la velocidad de Rainbow, no había garantía de la seguridad de la hija de su amiga. A sus ojos, Forest fácilmente podría romperle el cuello a la criaturita en la milésima de segundo que les tomaría actuar. Debían pensar en otra cosa.
— ¿Tienes sueño? Ya sé, ¿quieres que te cante una canción? — dijo Forest con tono juguetón a la bebé, quien estaba algo adormilada — Bien, esta es una de mis favoritas.
Todas las yeguas quedaron sorprendidas al oír como Forest empezaba a cantar. Por un momento pensaron que era una trampa para distraerlas, pero con forme la melodía avanzaba, todas empezaron a relajarse un poco. La voz del corcel era bastante buena, como si estuviera hecha para cortejar con música lenta. Forest cantaba una calmada canción de amor, sin despegar su mirada de la pequeña Final Lazuli. El ritmo era lento y calmado, apropiado para arrullar a una linda bebé como la que tenía en sus cascos. Y se veía en la actitud del corcel que disfrutaba cantarle esa canción, mientras la bebé bostezaba y empezaba a quedarse dormida.
— "Cuando tú te vas, nunca me escuchas deciiiiiiiir… Oh baby, quédate. Simple y pura es la forma en que me haces sentir esta noche. No es fácil dejarte ir…. ¡Abraaaaazame! Lo que sea que pase en la mañana, eso vendrá después. A pesar de las advertencias, el futuro no me asusta maaaaas. Nada es igual que antes."
Cuando el corcel terminó su canción, la pequeña princesa ya se había quedado dormida en sus cascos. La pequeña unicornio era toda una hermosura, la única cosa más tierna que había visto en su vida era a su hermanita de bebé. Forest vio como un poco de baba se le salía a la criaturita, y felizmente se la limpio con el casco, y de paso también le pasó su casco por su melenita. Le gustaba tener a la bebé en sus cascos, y hacerse cargo de ella. No había hecho algo así desde que su hermanita era bebé, pero ahora recordaba esas experiencias, y lo satisfactorias que eran.
Con mucho cuidado la coloco en su carrito para que durmiera mas cómoda, y la cubrió con una mantita.
Fue allí cuando Forest levantó la mirada, y quedó extrañado al ver como todas las yeguas amigas de Applejack estaban mirándolo. Algunas habían quedado cautivadas por la buena voz del corcel, y su bella canción. Sin embargo, lo que más las impresiono fue la actitud del corcel a la bebé. Ya la había soltado, pero ya no sentían motivación para tratar de atacarlo. Rainbow y Starlight seguían atentas, pero aun así no sintieron desconfianza hacia Forest.
— Um... ¿Hola? — saludo Forest algo incómodo por todas las miradas — Soy Forest Spear, un guardia personal del rey. Un gusto. Son las amigas de Applejack, ¿verdad?
—Señor Spear — habló Rarity, quien se arregló un poco la melena, sin ser vista por las demás — Fue muy tierno como arrullo a la bebé.
— Incluso con esa canción que no suena nada apropiada para bebés — agregó Pinkie riendo, pero Rarity le reclamo con la mirada — Es un buen pony.
— Es una canción para todo público — corrigió Forest un poquito molesto, pero luego sonrió — Pero, pues… Gracias por el cumplido — sonrió — Ella es como una sobrina, y es lindo cuidarla
Pinkie Pie se acercó un poco más al corcel, a pesar de que el resto aún estaban desconfiadas, con la excepcion de Pinkie que sonreia al corcel.
— Disculpe Señor Spear, pero usted parece un pony muy amable. ¿Qué hace alguien como usted trabajando para alguien como ese tirano?
— Es mi amigo — respondió Forest sonriendo — Él en realidad no es tan malo. Comete muchos errores y hace cosas malas, pero es mucho más que eso. Ha hecho muchas cosas buenas también, y he visto que tiene un buen corazón. ¿Nunca han conocido a alguien que comete muchos errores malos, pero es un buen pony que puede mejorar?
Al oír esa pregunta las yeguas voltearon a ver a la unicornio lila, quien aparto un poco la mirada apenada. Esa Starlight Glimmer solía ser una pony terrible, y a cada rato cometía errores, como hace más de un año que les controlo la mente, pero aun así la querían como amiga. Incluso si sus errores no se comparaban a las crueldades de un tirano, por lo menos ahora entendían de donde venía Forest al hablar bien de ese malvado pony.
— ¡El secuestro a nuestra amiga! — exclamó Rainbow molesta.
— Es cierto — suspiró Forest con pena — Ese fue un terrible error. Pero les aseguro que enserio está arrepentido.
— Eso no borra que se llevara a nuestra amiga por un año.
— Si, lo sé — dijo Forest con calma — Pero créanme, todos pagamos por nuestros errores, no importa lo grandes o pequeños que sean.
Los ponis de la realeza seguían su camino hacia el salón de los tronos del castillo. Wisdom se mantenía con una expresión seria, mientras que Applejack se veía algo nerviosa. Twiligth, quien iba a su lado, le empezó a susurrar.
— ¿Estás bien Applejack?
— Sí, Twiligth. Solo algo nerviosa.
—Entiendo. Esta es mi primera vez en una reunión tan seria. Incluso la princesa Celestia está muy tensa — comentó Twiligth a su amiga — Es la primera vez en más de 500 años que Equestria y Heartland tienen contacto. No sé todos los detalles, pero aparentemente el fundador de Heartland y la princesa Celestia no se llevaban bien.
Finalmente llegaron al salón que buscaban. En ese momento Wisdom se le acerco a su guardia pegaso, y le susurró algo.
— Hagas lo que hagas, no interfieras a menos que sientas que estoy en peligro de muerte. Esta es una situación delicada, no quiero más escándalos.
Sassaflash soltó un suspiro y asintió con la cabeza.
— Sí Wisdom — dijo la pegaso haciéndose a un lado, pues ella esperaría afuera.
Twiligth Sparkle abrió la puerta con su magia, dejando ver un salón amplio con 6 tronos en círculo alrededor de una mesa redonda y de cristal. Todos los tronos tenían las marcas de las amigas de Applejack. En el trono de Rainbow Dash se encontraba una alicornio blanca con melena ondulante de varios colores. Era la princesa Celestia, la monarca principal de Equestria, quien veía seriamente a Wisdom Crown, quien acababa de entrar, y también la veía con seriedad
— Princesa Celestia, al fin la conozco — habló Wisdom viendo desafiante a la alicornio blanca.
— Usted debe ser Wisdom Crown, he oído hablar mucho de usted.
— Lo mismo digo, princesa.
— Puedo ver que la familia Crown no ha cambiado mucho con el paso de las generaciones. Sus horribles prácticas para conseguir parejas siguen siendo parte de su familia.
— Pues discuuuulpeme princesa, pero yo no mande a ponis a infiltrarse a su castillo, ¡para electrocutarla!
— Usted secuestro a una de mis ponis, una guardiana de la armonía y amiga de mi alumna — respondió Celestia con enojo, pero sin elevar la voz.
Applejack y Twiligth se vieron entre ellas, mientras que el terrestre ámbar y la alicornio blanca seguían alimentando la tensión en el ambiente. Estaba confirmado que había una enemistad entre la familia de Wisdom y la princesa Celestia.
— Em… Princesa Celestia, Rey Wisdom, ¿Qué tal si empezamos la reunión? — preguntó Twiligth tratando de detener la pelea.
— Tienes razón, princesa Twiligth — habló Celestia viendo más calmada a su alumna — Estamos aquí en una reunión de diplomacia. Sugiero que empecemos la reunión.
— Me parece bien — respondió Wisdom sentándose en el trono con de diamantes, mientras que Applejack se sentaba en su propio trono, y la princesa Twiligth también.
Los 4 ponis de la realeza ahora estaban sentados, listos para empezar esa reunión la cual había sido solicitada por la reina Applejack.
— Bien, fue un error secuestrar a Applejack, lo siento — empezó Wisdom — pero eso no es lo que importa ahora — dijo con seriedad — Lo que importa es que sus agentes pusieron en peligro a mi familia, y me provocaron un daño serio.
— Rey Wisdom, ellas buscaban recuperar a mi amiga. Lamento mucho el daño que le provocaron — dijo Twiligth, aunque Applejack claramente noto que mentía en eso último que había dicho — Solo era una misión de rescate. Y solo fue necesaria porque usted la secuestro.
— No me importan los motivos, eso no justifica sus métodos.
— Le recuerdo que fue usted el que se la llevó para forzarla a ser su esposa — agregó Celestia.
— Eso fue al principio, pero ahora ella no está siendo forzada a nada. ¿Verdad, Applejack? — preguntó Wisdom sonriendo confiado, pero no era una sonrisa que iba hacia Applejack, sino hacia las princesas, pues sentía satisfacción en ganarles.
Applejack escuchó como el rey había hecho una pregunta, y soltó un suspiro.
— Es verdad.
— ¿¡Que!? ¡Applejack!
— Lo siento Twiligth.
— Applejack, no puedes quedarte en Heartland, ¿Qué hay de tu familia? — preguntó Twiligth.
— Lazuli también es mi familia Twiligth, no puedo dejarla. Mi abuela y mis hermanos entenderán.
— Puedes traerla contigo.
— ¡De eso nada! — exclamó Wisdom entrando a la conversación — Mi hija se queda en Heartland, es mi heredera, y no dejare que se vaya a ningún lado.
— Esa bebé solo es producto de una violación, usted no tiene derechos sobre ella — reclamó Celestia
— Primero, yo no violé a nadie — explicó el rey, aunque las princesas no le creyeron — Segundo, soy el padre, y no permitiré que aparten a mi bebé de mí.
— Es la bebé de mi amiga, y usted solo la usa para forzarla a quedarse en su reino.
— Que no la estoy forzando a nada, ella se decidió quedar. Yo le he ofrecido regresarla a casa, pero ella se queda.
— Es mi bebé Twiligth, no puedo abandonarla.
— Mi hija merece ser criada por dos padres que la aman — agregó el rey — No voy a permitir que amenacen eso, no importa lo que haya que hacer.
Applejack y Twiligth abrieron los ojos como platos al oír eso, pero Celestia permaneció calmada.
— ¿Eso es una amenaza rey Wisdom?
— No le temo a Equestria, princesas — dijo Wisdom con seriedad — Heartland será un reino pequeño, pero hemos sobrevivido por siglos. Tenemos nuestra propia forma de luchar, y le aseguro que no es linda.
— ¡Alto! — exclamó Applejack interrumpiendo la discusión. La yegua se levantó de su asiento, y apoyo sus cascos sobre la mesa — Por favor, no quiero que haya una guerra — pidió Applejack viéndolos a todos.
— Applejack, ya te dije que nada me apartara de mi hija — habló Wisdom viendo con seriedad a su esposa.
— No puedo ignorar una amenaza contra mi reino — dijo Celestia.
— ¡Pero no quiero que mi bebé crezca en una maldita guerra! — exclamó ya cansada — ¡Por favor! ¡Sé que… Wisdom me secuestro, ya he luchado mucho con él por eso, pero lo que me importa ahora es mi bebé! Solo quiero que ella crezca feliz para ser una buena pony, no que sea la causa de una guerra. Por favor, estoy segura que podemos llegar a un acuerdo.
Twiligth Sparkle vio la expresión determinada en su amiga, y no pudo evitar sentir pena por la dura situación que estaba pasando. Applejack claramente estaba tomando una decisión imposible, pero conocía a Applejack, y ella era confiable. Era verdad que no podía abandonar a su hija, y era aún más cierto que una guerra entre ambos reinos no sería buena, no importaba que Heartland no tuviera tanto poder militar.
— Por el bien de ambos reinos, sugiero que dejemos las amenazas de guerra — dijo Twiligth viendo a su maestra y a su oponente, quienes aún se veían desafiantemente.
— Mi estudiante tiene razón — respondió Celestia — Lo mejor es mantener la paz.
— Me parece bien. También pienso como Applejack, que una guerra con mi hija en medio no sería bueno.
— Supongo que, si Applejack está de acuerdo, no puedo forzarla a regresar — siguió la alicornio blanca.
— Y en entiendo que ella es una pony importante para Equestria, es una de sus guardianas después de todo — suspiró Wisdom — ¿Qué tal esto? Si tienen alguna amenaza, no pondré ninguna oposición a que Applejack venga ayudar. El transporte aéreo de Heartland es muy eficiente, estaría aquí en poco tiempo.
— Suena razonable, pero enviare algunos ponis para que me mantengan informada.
— De ninguna forma, solo buscarían indagar donde no les llaman, y no quiero que nadie vuelva a entrar a mi oficina a electrocutarme.
— Rey Wisdom, le doy mi palabra que no se involucrarán en su reino, ni le harán daño. Solo estarán allí para permitir la comunicación rápida entre ambos reinos, y necesito mantenerme informada del estado de Applejack.
— Opino lo mismo que la princesa Celestia — agregó Twiligth — Applejack, así podrías mantenerte comunicada con su familia.
Applejack se interesó por eso, mientras que Wisdom se llevó un casco a la barbilla pensativo, y luego vio en dirección a su esposa, como si estuviera consultando algo con ella.
— No están mintiendo Wisdom — dijo Applejack.
El rey soltó otro suspiro y vio a las princesas de Equestria.
— Bien, pero los mantendré vigilados. Y que quede claro que yo también hare lo mismo. Mientras Applejack y mi hija estén en Equestria, ustedes no podrán interferir con la seguridad que les asignare.
— Tampoco está mintiendo — dijo Applejack a las princesas de Equestria.
La princesa Celestia y la princesa Twiligth se vieron entre ellas, y se asintieron mutuamente.
— Trato hecho — habló Celestia.
— Trato hecho — habló Wisdom
Tanto Applejack como Twiligth habían quedado asombradas de lo rápido que habían girado las cosas. Tanto la princesa Celestia como el rey Wisdom habían cambiado de un momento a otro una tensión de guerra para una solución más razonable. Ambos eran muy hábiles en negociaciones, pero parecía que el conflicto entre la familia de Wisdom y Celestia había hecho que ambos tuvieran unos momentos de enojo.
Sin embargo, la reina se alegró que todo saliera bien. Ahora quería ir con su bebé, pues tampoco le gustaba tenerla lejos.
Cuando la reunión acabo, y se acordaron los términos en los que Applejack podría ir y venir de Heartland, pero viviendo de forma oficial en ese reino lejano, todos salieron del salón del trono. La princesa Celestia tuvo que marcharse para otros asuntos, dejando a su aprendiz a cargo del resto.
Ahora mismo Wisdom y Applejack se encontraban yendo hacia donde estaba su bebé, siendo guiados por Twiligth, seguidos por Sassaflash. Cuando llegaron al salón, vieron algo que los sorprendió. Forest y las chicas estaban todos riendo alegremente. Se encontraban contando anécdotas de sus hermanos y hermanas.
Forest se encontraba acariciando a la bebé en el carrito, hablándole a las chicas sobre una anécdota su hermanita.
— Y al final yo tuve que limpiar todo el desorden de Leaf, mientras ella se quedaba con mi postre. La pequeña bribona se salió con la suya — rio Forest.
— Las hermanitas pueden ser algo escandalosas — comentó Rarity.
— Mi hermano también hacia muchos desastres — dijo Fluttershy con una risita.
— Lo sé, a veces son un dolor. ¿Aunque saben? A veces extraño esos días. Estoy feliz que Leaf crezca, pero siento que ella pronto ya no me necesitara, y eso me entristece un poco. Es lindo ser necesitado. ¿Entienden lo que digo?
— ¿Forest?
El unicornio naranja se volteó al oír que lo llamaban, y vio que Wisdom había llegado.
— Oh, hola Wisdom, hola Applejack — Forest volteó a ver a la bebé dormida — Mami y papi llegaron — dijo Forest sonriendo a la bebé, aunque esta estaba dormida.
Applejack se acercó al guardia, y luego vio el carrito donde se encontraba su bebé durmiendo.
— Gracias por cuidarla, Forest — agradeció Applejack poniéndose detrás del carrito.
— Fue un placer. Puedo cuidarla cuando quieras.
Applejack soltó un suspiro.
— Lo tendré en mente.
Las chicas rápidamente fueron con Applejack, para su sorpresa, le pidieron que hablaran fuera de la habitación. Ella accedió llevándose consigo al carrito de su bebé. Sin embargo, Sassaflash también la siguió, pero se mantuvo a algo de distancia vigilando.
Al mismo tiempo Starlight Glimmer se le acerco a Twiligth Sparkle, y le pidió que hablaran en un lugar más privado, pues tenía algo importante que decirle.
Mientras, Applejack veía confundidas a sus amigas, pues no entendía porque la habían llamado así de repente.
— ¿Que pasa chicas?
— Ve con tu familia, cariño — dijo Rarity poniéndole los cascos sobre los hombros a Applejack.
— Sí… eso iba a hacer — respondió Applejack algo extrañada — Solo tengo que decirle a Caramel, y…
— ¡No! — exclamó Pinkie sorprendiendo a Applejack — digo… No te preocupes por el rey, lo entretendremos un rato mientras vas con tu familia.
— ¿Que? Pero chicas, no lo sé...
— Applejack, ese pony no puede entrometerse. Eso es entre tú y tu familia — todas vieron que esa que habló había sido Twiligth quien volvió luego de que Starlight le hablara — No quiero que ese pony interfiera, así como lo hizo hace poco.
— Hmmm — Applejack se quedó pensativa, y un poco insegura. Realmente no quería que Caramel fuera al encuentro, pero sabía que este era demasiado terco como para dejar que la bebé se le alejara mucho. Aun así, eso no era realmente lo que hacía sentir insegura a Applejack — Es... está bien. Lo hare.
— Ni pienses por un segundo que dejare que vayas sola — todas voltearon a ver a Sassaflash, quien había hablado finalmente.
— Oye, tú no te metas — reclamo Rainbow
— Iré a avisarle a Wisdom — dijo Sassa a su reina, ignorando el reclamo de Dash, haciéndola enojar un poco — Si él quiere que le esperes, esperaras.
— Bueno — habló Pinkie Pie — Supongo que tendremos que ir todos como un gran grupo. Ya sé, llevaré mi cañón y haremos una gran fiesta de bienvenida para Applejack y todos los visitantes de Heartland, ¡será la mayor fiesta de todas y…!
— Vámonos de una vez a tu granja — habló Sassaflash rechinando los dientes viendo a Applejack, tratando de ignorar a Pinkie — Pero ni creas que te perderé de vista
Sassaflash se fue hacia la salida del castillo, esperando a Applejack. La terrestre ámbar quedó confundida ante lo que había pasado, pero se aclaró un poco cuando vio como Pinkie le guiñaba el ojo. Allí entendió que la terrestre rosa había fastidiado apropósito a la pegaso.
— Gracias chicas — sonrió Applejack — Y no se preocupen por Sassaflash, ya estoy acostumbrada a ella.
— Suerte con tu familia Applejack — dijo Twiligth sonriendo, y luego todas las yeguas se dieron un gran abrazo grupal.
Mientras tanto, Wisdom y Forest se encontraban sentados en el salón del castillo de la amistad, conversando, y esperando a que las yeguas volvieran. Wisdom le estaba contando a su amigo sobre las cosas que pasaron en la reunión, para que estuviera informado.
— ¿Y ahora qué? — preguntó Forest.
— Iremos a ver a la familia de Applejack. Nos quedaremos en Ponyville esta noche, y mañana volveremos a Heartland.
— Oh, ¿Usaremos nombres falsos? — preguntó Forest algo emocionado.
— ¿Eh?
— Tu usabas uno cuando vivías aquí, y luego de lo que pasó con las espías, me gustaría usar uno.
— ¿Que?
— Lo estuve pensando. ¿Qué tal Moon White?
— Forest, primero, ese nombre de yegua (XD) ; segundo, no usaremos nombres falsos. Estamos aquí en asuntos oficiales, no en una infiltración.
— Okay… — respondió Forest algo decepcionado.
— Jeje, puedes usar un nombre falso cuando vayamos al orfanato de mi hermano la otra semana. Seguro podemos hacer un buen show.
— Oh claro — respondió Forest recordando esa visita anual que hacía con su amigo cada año.
— Pero no uses ese nombre que dijiste. Es ridículo.
— Sí… — respondió Forest en estado pensativo, cosa que llamo la atención de Wisdom.
— ¿Te pasa algo?
Forest reacciono al ver a su amigo algo preocupado.
— Eh… no nada. Pues… solo me pone algo nervioso estar aquí. ¿No te preocupa que las princesas intenten hacer algo?
— No, eso no es problema. Confió en Applejack, ella nunca rompería el acuerdo. No por nada representa la honestidad. Y confió en Sassa para que proteja a mi bebé. Y pues tampoco me harán nada a mí, los Equestrianos no tienen las agallas de iniciar una guerra o matar a sus enemigos. La princesa Celestia solo intentaba parecer intimidante — explicó Wisdom confiado.
En ese momento Forest noto como la puerta se abría sin hacer ningún ruido. Wisdom estaba dándole la espalda, así que no se dio cuenta.
— Em… Wisdom, es posible que las amigas de Applejack estén molestas.
— ¿Esas ponis? Por favor, son los Elementos de la Armonía. Todo lo que hacen es esparcir amistad, y no son peligrosas si no están todas.
— Pero Wisdom…
— Son solo ponis normales Forest, aunque no entiendo porque Applejack se junta con ellas. Primero esta pegaso con melena arcoíris. Ella es una completa vulgar. Enserio, cierro mis ojos y escuchó a un cerdo hablando.
— Pero Wisdom, los cerdos no hablan — respondió Forest aun algo nervioso.
— ¡Lo sé! ¡Eso es lo que la hace tan rara!
— Quizás no deberías decir esas cosas.
— No pasa nada Forest. Como decía, esta una pegaso tímida, es bastante molesta.
— ¿No sabes sus nombres? Pienso que sería mejor que supieras sus nombres.
— Si los sé, pero no me agradan.
— okay...
— Está Rarity, una unicornio elegante, y muy hermosa. Je, por poco pensé en secuestrarla a ella — rio Wisdom, pero Forest permaneció callado ante esa broma. Wisdom mantuvo la sonrisa por unos segundos, hasta que el silencio lo hizo sentirse incomodo, y tosió para aliviar la tensión – Como decía... esa Rarity, es hermosa, pero es muy exagerada. Pinkie Pie es una fiestera, es medio graciosa. Cuando Sassa y yo llegamos a Ponyville nos hizo una fiesta. Sassa se desesperó, por un momento creí que a matar a Pinkie, jeje. Enserio, Sassaflash la odia. Y la verdad, para mí también es molesta la mayoría del tiempo.
— Estoy seguro que no lo dices enserio — apretando un poco los dientes.
— Lo digo muy enserio
El rey se desesperó un poco por las caras que hacia su guardia personal
— Forest, ya basta. ¿¡Que es lo que te pasa!?
— Pues… — Forest señaló con su casco hacia la puerta detrás del rey, y allí el rey se dio cuenta de quienes más estaban en la habitación.
Wisdom abrió los ojos como platos al ver a las amigas de su esposa paradas en la puerta del salón, todas viéndolo molestas. Su esposa no se encontraba entre ellas, cosa que lo extraño. Sin embargo, lo que más le preocupaba eran las caras de enojo de las yeguas.
— Hola... — vio con nerviosismo a las amigas de su esposa — Twiligth Sparkle, Pinkie Pie, Rarity, Rainbow Dash, Fluttershy, y... — vio a la unicornio que no conocía — Tu eres nueva. ¿Señorita...?
— Starlight Glimmer — respondió la yegua viendo al pony con enojo.
— Un placer — respondió el rey con un mal presentimiento viendo a su alrededor. — ¿Donde esta Applejack?
— Fue a ver a su familia — respondió Twiligth con enojo.
— Oh — Wisdom vio a las 6 yeguas que lo miraban molestas. Incluso la alegre Pinkie, la tímida Fluttershy, y la elegante Rarity; se veían furiosas. El rey vio su alrededor, notando que todas las puertas estaban cerradas — Ya veo.
— Tu secuestraste a nuestra amiga, y usas a su bebé para mantenerla controlada — dijo Rainbow Dash chocando los cascos. — Eso no se queda así.
— ¡Hora de patear traseros! — dijo Pinkie Pie sacando un cañón de fiestas de la nada — Yo quería hacer cupcakes, pero me conformo con esto.
Forest se acercó a Wisdom, y le empezó a susurrar en el oído.
— Wisdom, creo que esto es una trampa.
— Eso veo Forest.
— ¿Qué hacemos?
Wisdom vio de nuevo a las amigas de su esposa.
— ¿Applejack sabe que están aquí?
— No — respondió Twiligth.
Wisdom soltó un suspiro y empezó a pensar en que podría hacer.
— Wisdom, están molestas porque secuestraste a su amiga, no creo que eso se apague.
El rey trago algo de saliva, y entonces recordó a Applejack, y lo mucho que la había hecho sufrir. Wisdom había intentado muchas cosas para compensarle lo que le hizo, pero realmente nunca parecía que iba a ser suficiente.
— Forest — Wisdom tragó saliva — No vayas a interferir. Este es mi castigo. Yo les arrebate a Applejack, y entiendo que estén molestas. Applejack probablemente aprobó, y llevó tiempo diciéndole que haría mucho para ganarme su perdón. Le hice mucho daño, y debo pagar.
Forest vio la mirada determinada de su amigo rey, y no pudo evitar poner una sonrisa al ver la decisión que había tomado su amigo.
— Ok, buena suerte — respondió Forest como si no fuera la gran cosa
Wisdom entrecerró los ojos y vio a su amigo con cara de "me estás jodiendo"
— No Wisdom, no permitiré que te hagan daño — dijo el rey con tono sarcástico.
— Nah, estoy de acuerdo. Si te lo mereces — rio Forest — Como dijiste, es tu castigo.
—...
— Pues la secuestraste, la hiciste sufrir, la mantuviste un año alejada de su familia y amigas.
— ¡También la violé! — exclamó Pinkie Pie desde su lugar.
— ¡QUE NO LA VIOLÉ! — respondió Wisdom molesto viendo a las yeguas.
Wisdom regreso su mirada a su amigo, quien seguía relajado.
—Estoy seguro que debieron pasar noches llenas de preocupación. ¿Sabes por qué nunca me opuse a las cosas que le hiciste?
— Em... ¿Porque eres mi mejor amigo y me das tu apoyo?
— Esa es una razón, pero hay otra. Siempre supe que este día llegaría. El día en tus errores se te regresaran y te golpearan en la cara.
—…
— No te preocupes. Yo te quiero, con todo y tus errores, pero aun tienes que pagar por ellos.
—...
— Y enserio vas a pagar — soltó una risa — Esas yeguas te van a dar una golpiza. Si recuerdo bien, dijiste que recibir una golpiza de una yegua mas débil, es la mayor vergüenza que un corcel puede sufrir.
— Oh... claro. Creo que estaba ebrio, digo muchas cosas mientras estoy ebrio.
— Los ebrios no mienten Wisdom. Por como yo lo veo será por 6.
Wisdom volteó a ver a las yeguas que seguían esperando.
— Pues... una es una princesa alicornio... esa Starlight parece poderosa... y la pegaso cerda es ruda...
— Wisdom, solo lo empeoras.
— Si, ya me di cuenta — suspiró el rey — Como decía... solo 3 son débiles. No será tanta la vergüenza.
— Lo que te haga feliz.
— Bien... aquí voy.
— No te preocupes, amigo. Yo estaré aquí asegurándome que no te rompan nada.
— Gracias Forest, eres el mejor — respondió el rey sin emoción. Realmente no quería recibir una golpiza. Lo que había dicho antes era medio cierto. Si estaba dispuesto a un castigo, pero en definitiva no a este. Él esperaba que su amigo lo ayudara a salir de allí luego de ver que iba a aceptar el castigo, pero luego Wisdom entendió que eso no iba a pasar. Conocía a Forest, un pony con un gran sentido del bien, y corazón de luz. No iba a meterse en el camino de una justicia noble. Estaba claro que su vida no correría peligro, porque sino Sassaflash ya habría llegado, y también Forest haría algo para sacarlo de allí. Parecía que no le quedaba otra opción.
— Estoy listo...— suspiro Wisdom — Solo quiero decir que...
— ¡Sobre el! — exclamó Rainbow Dash.
Las yeguas se arrojaron sobre el corcel, para hacerle pagar por lo que le había hecho a su amiga. Afuera de la habitación se escucharon golpes, rayos de magia, e incluso disparos de cañón. Pero lo más fuerte fueron los gritos de dolor del rey, los cuales hicieron eco por el enorme castillo.
Sassaflash sintió una molestia en una espina, y volteó hacia atrás. Su vista se enfocó en el gran castillo a lo lejos, pues sintió que su amigo estaba pasando un mal rato. Su primera intención fue ir volando a toda velocidad a auxiliar a su querido Wisdom, pero decidió obedecer la orden que recibió de no ir a ayudarlo a menos que sintiera algún peligro de muerte. Además de que confiaba en que Forest protegería a Wisdom. Por ahora se enfocaría en cuidar de la reina, como pidió su amigo. Y la verdad, tampoco quería volver a donde estaba la pony rosa.
Las dos yeguas se encontraban llegando a Sweet Apple Acres, el hogar de Applejack. La terrestre andaba a paso lento, empujando el carrito con su bebé, la cual disfrutaba del paseo con su madre y también de su chupón.
La granjera dio los primeros pasos en su granja, luego de un año de ausencia. Tan pronto entro a la granja, empezó a observar a su alrededor, viendo reconociendo todo lo que veía. Primero estaban los manzanos, se veían fuertes y sanos como siempre. La yegua respiró hondo, sintiendo el aroma del campo, endulzado por el dulce olor de las manzanas en los árboles. De no ser porque llevaba a su bebé y tenía prisa de ir con su familia, hubiera pateado uno de esos preciosos manzanos, como en los viejos tiempos. También pudo ver los campos recientemente arados, los cerdos comiendo en su establo y las gallinas en el gallinero. Luego vio el granero, se veía diferente al que ella recordaba, posiblemente el anterior había quedado destruido de nuevo, y tuvieron que hacerlo de nuevo. Esa era como una maldición en su familia.
Por ultimo vio la casa de su familia. No había visto a sus hermanos o a su abuela, así que supuso que estarían en la casa. Lentamente fue acercándose hacia la casa, sin dejar de empujar el carrito de su hija. Una gran sonrisa se dibujó en la cara de Applejack, mientras se acercaba cada vez más. Finalmente vería a su familia luego de tanto tiempo.
Applejack acerco su casco a la puerta, pero se detuvo a unos centímetros. En ese momento ella comprendió que sería la primera vez en un año que vería a su familia. Empezó a dudar en frio por los nervios. ¿Qué les diría? ¿Habían cambiado algo? Sus amigas le dijeron que los 3 se encontraban sanos, así que eso no estaba preocupada por ellos. Estaba más preocupada por sí misma. Tenía miedo de contarles todo lo que había vivido, y que tendría que regresar a Heartland. También temía por su bebé, y como explicar cómo cometió un terrible error una noche con Caramel. Incluso si pensaran que la violó, ella sabía que no era así. En solo unos segundos todas las inseguridades llenaron a Applejack, la lleno esa sensación que sintió cuando no podía escribir una carta
Se escucharon unos balbuceos y risitas. Esos ruiditos hicieron reaccionar a Applejack, y se volteó a ver que venían del pequeño carruaje con su hija, la cual había despertado.
La mirada y risita inocente de la potrilla hicieron que Applejack también sonriera. Esa pequeñita no entendía lo que pasaba, y Applejack envidio un poco esa alegría de su bebé.
Era su hija, no importaba si hubiera nacido a base de un error. Applejack cometió un error aquella noche, pero en definitiva tener y amar a esa bebé no era ningún error, y nada de lo que avergonzarse.
Su familia merecía saber que estaba bien, y merecían conocer a su nueva miembro. No importaban las cosas que vivió, lo que importaba era ver de nuevo a su familia, a la que extrañaba tanto.
— ¿A... Applejack?
— Hola... Apple Bloom.
Y... listo. Dios este capitulo pense que seria corto, pero se me termino alargando. Que cosas, ¿no? XD
Gracias a Parca333 por su ayuda. Él me estara ayudando con algunas escenas en los proximos capitulos. Y pues, por si alguien lo lee, probablemente notó el orfanato. Sí, es el mismo de "Un rayo de sol en mi alma". Un fic bastante tierno que recomiendo. En fin, no se preocupen, no es necesario leer ese fic. Reina Applejack no sera una secuela, precuela ni nada de eso a ningun fic de Parca, asi que enserio no es necesario leer sus fics, aunque aun asi recomiendo que los lean, porque son buenos XD
Pero bueno, volviendo a este fic. ¿Que les parecio el capitulo? ¿Se esperaban lo que hizo Forest? XD ¿Que creen que pase ahora con Applejack y su familia?
bye bye
