Kamanosuke = 8 años Sasuke = 11 años
Rokuro = 25 años Yukimura = 33 años
Kamanosuke's POV
"Vamos más lejos, por favor Sasuke~" le pido a mi amigo mientras avanzamos por entre los árboles, yo montado sobre Verónica y él, caminando al lado nuestro. Como ya tengo 8 años, papá y mi tío, me han permitido salir a explorar el bosque con Sasuke sin supervisión de algún adulto, claro que nos han pedido que llevemos a Verónica con nosotros y que no nos separemos de su lado en ningún momento. "Tampoco se aparten mucho del sendero ni del castillo, está claro? Ni vayan por su cuenta a nadar al río. Oh! Y si ven a alguien que no conocen, regresen de inmediato." Fue lo que nos dijo Rokuro antes de dejar el castillo. Mi tío también agregó que no me separe de Sasuke en ningún momento. "Y hazle caso si te dice que no deben hacer algo. Sasuke es un chico responsable así que escúchale." Fue lo que me dijo tío Kakei al oído….entonces…acaso piensa que yo no soy responsable?
"….esa parte de allá es muy empinada…..Rokuro dijo que no debíamos ir hacia allá….además….Verónica puede resbalar y hacerse daño…" oh! No me había puesto a pensar en eso…..Verónica es muy ágil, y la he visto saltar huecos grandes y trepar fácilmente árboles muy altos, pero si Sasuke dice que se puede resbalar…..no quiero que se caiga así que le pido que vayamos hacia otro lado. Es un sitio que no hemos visitado aún, cerca del río, y que en verdad quiero conocer. Sasuke dice que nos estamos alejando mucho del castillo y que mejor debemos volver…..nooooo…
"Ya pues, vamos…..no quiero ir sin ti!" le insisto mucho repitiéndole que no va a pasar nada malo pero Sasuke no quiere. Amaheru se pone de pie sobre la cabeza de Verónica, donde estaba recostada, y salta al hombro de Sasuke, trepando por su cabello. No sé que le dice pero mueve mucho la cabeza y sus bigotitos. Al poco rato, Sasuke acepta pero me pide que no demoremos mucho allí pues tenemos que volver pronto y el camino de regreso es largo. Además, ya falta poco para que oscurezca. Bien! Me acerco a darle un abrazo y seguimos caminando.
El viaje a China demoró mucho, más de lo que pensábamos. Pasamos Año nuevo allá, y nos quedamos de largo hasta mi cumpleaños así que no pudimos volver a Ueda hasta ahora en parte por culpa de la tormenta (que duró un montón!), por lo que no pude estar aquí el día del cumpleaños de Sasuke. Le escribí muchas cartas para que supiera que estábamos bien, sólo que algo retrasados, y así ni él ni Rokuro se preocuparan. Como llegamos, hace más de una semana, nos quedamos todo ese tiempo en el castillo, hasta ahora y todavía estaremos aquí unos días más, así que podemos jugar a nuestro antojo para compensar el tiempo que no estuvimos juntos.
El día que llegamos a Ueda celebramos su cumpleaños y, en parte el mío también, de nuevo, para que pasáramos juntos una celebración tan especial. Ese día la comida y la fiesta estuvieron geniales! Papá y Rokuro nos llevaron en la noche a recorrer el pueblo en busca de atuendos para ambos. Nos demoramos en escoger pues a Rokuro no terminaba de gustarle ninguno de los trajes que veíamos, a pesar que varios se veían bien.
"Ése es casi igual al que vimos primero, no te parece?"
"Tonterías! Es totalmente distinto! Mira el hilo que han usado para bordar esto, es mucho mejor."
Recuerdo que hablaban papá y Rokuro mientras seguíamos visitando más tiendas. Papá no se veía aburrido pero estoy seguro que estaba un poco cansado pues nunca demoramos tanto en comprar ropa cuando solo vamos él y yo. Yo en cambio me divertí un montón! Me gusta probarme todas las ropas aunque al final no las compremos, para ver cómo me quedan. También me dejaron probarme adornos para el cabello! Fue fantástico! Al final Rokuro se decidió por un traje para mí y otro para Sasuke. Papá insistió en pagar por los trajes mientras que Rokuro pagó por mi adorno de cabello y un gorro para Sasuke. Justo ahora Sasuke está usando su gorrito y creo que le queda bien.
Los trajes son para un evento al que iremos antes de irnos, una fiesta que va a hacer el pueblo en honor al viejo. Yukimura no nos acompañó a comprar ropa ese día y en cambio se quedó en el castillo jugando shogui con mi tío. "Eso puede tomar horas y ya no estoy para esos ajetreos" fue lo que dijo Yukimura cuando Sasuke le preguntó si nos iba a acompañar. "Compra un kimono con flores rosadas, Kamanosuke….te apuesto que eso hará muy feliz a Sasuke…" me susurró al oído el viejo antes de irnos. No sé de qué habla! Sasuke sabe muy bien que no me gustan los kimonos con muchas flores, por qué querría verme vistiendo eso entonces? El viejo está demente!
Aunque tuvo razón en una cosa, el paseo fue muy largo y demoramos mucho. Papá estaba tan cansado que se durmió antes que yo cuando nos retiramos a nuestro cuarto al volver al castillo. Papá y tío no se han quedado en el castillo todo el tiempo con nosotros pues han tenido que ir a los pueblos vecinos, a caballo, por trabajo. Eso es lo que les tiene tan cansados. En cambio Yukimura no hace nada todo el día, así que no sé por qué no quiso ir de compras con nosotros, pero es mejor así. No le hubiera aguantado sus tonterías por horas!
El río ha crecido mucho a causa de las lluvias así que no nos acercamos mucho a la rivera pues sino podríamos caer al agua. Sasuke ya nada tan bien como yo (me dice que ha practicado mucho el tiempo que he estado fuera) pero todavía soy mejor que él pues Sasuke nunca ha nadado en el mar como yo. Papá siempre encuentra un tiempo libre pata llevarme a la playa y enseñarme a nadar sobre las olas, en especial luego que cayera del barco aquella vez.
No me enfermé, al menos no tanto como aquella ocasión en que tuvieron que traer a un sanador al barco para que me curara, cuando todavía era pequeño. Sólo me dio algo de tos y me dio un poquito de fiebre pero el remedio que me dio de tomar mi tío me la bajó pronto. Cuando desperté a la mañana siguiente, papá estaba echado al lado de mí, rodeando mi cabeza con su brazo pero sin llegar a tocarme. Quise permanecer despierto para esperar a que regrese, como había prometido, pero el remedio me dio mucho sueño. Al parecer mi tío y Verónica se fueron durante la noche pues ya no estaban allí cuando desperté.
"Hola, papá."
"Hola. Dormiste bien?" fue lo primero que me dijo papá al abrir sus ojos y me viera recostado sobre su pecho, jugando con sus trenzas. Me cogió de la cara y me tocó la frente para revisar que no siguiera con fiebre. Luego de eso, trajo una tina con agua tibia para bañarme pues había sudado un poco durante la noche. Yo ya sé como bañarme solo, pero me gusta cuando él lo hace, en especial cómo lava mi cabeza. Sus dedos son grandes así que se siente distinto a cuando lo hago yo. A pesar de sentirme bien, me pidió que me quedara en el cuarto el resto del día. Él, tío y Veróncia me hicieron compañía a lo largo del día así que no me aburrí nada! Al día siguiente pude abandonar le cuarto y vi con mis propios ojos que Ju-Mei estaba bien. Me dio un gran susto!
Caminamos un poco más y vemos a lo lejos, oculta entre maleza y sombras, lo que parece ser una cueva. Está mucho más allá de los límites hasta donde nos han permitido ir. Se ve interesante! Quiero pedirle a Sasuke ir hasta allí pero pronto me doy cuenta que ya es muy tarde….se está poniendo oscuro el cielo….No importa! Bajo del lomo de Verónica y le pido que vayamos hacia allí. Sasuke me mira tenso pero justo antes de que pueda responder, escuchamos unas voces de hombres que se acercan. Sasuke parece asustado ahora. Verónica gruñe un poco. Quiénes serán?
"Mejor regresemos, Kamanosuke…" dice Sasuke cogiendo mi mano. Las voces de los hombres se oyen cada vez más cerca y no me gusta. Pueden ser tipos malos como ese pirata de un solo ojo. Verónica parece lista a atacar y no quiero que se meta en problemas por matar a alguien, así que mejor volvemos. Amaheru se sube al lomo de Verónica y emprendemos el camino de regreso. Para mí todo se ve igual pero tanto Sasuke y Verónica saben por donde ir así que estoy seguro que pronto estaremos de vuelta en el castillo. Otro día volveremos a explorar ese sitio, estoy seguro….
Ahora es momento de seguir practicando con las espadas de madera que me regaló papá! Sí, me estuvo enseñando algunos movimientos y ahora yo le estoy enseñando a Sasuke. No peleamos muy fuerte pues Rokuro dice que alguno de nosotros puede salir lastimado pero sí hacemos que las espadas choquen bastante y parece como si lo hiciéramos con espadas de verdad, en un pelea de verdad! Tal vez cuando aprenda a pelear bien, papá me dejará salir del escondite donde me resguardo cada vez que nos intenta abordar otro barco. Tal vez entonces me deje unirme a la pelea para derrotar a los enemigos junto a él y todos los demás señores del barco! Sí! Y para eso debo practicar mucho!
Kakei's POV
La estadía en Ueda fue más prolongada de lo usual pero fue agradable. Navegar por los mares y visitar sitios exóticos es entretenido, desde luego, pero hacía tiempo que no me sentía así de bien al quedarme más de algunos días en un solo lugar. Sí, estuvimos ocupados aún entonces, yendo a caballo a pueblos vecinos por negocios, pero siempre volvíamos de noche al castillo, donde nos esperaban los demás para comer. Es agradable tener un sitio fijo al cual retornar luego de una dura jornada de trabajo, es hasta nostálgico pues me recuerda a mis días como samurái de Lord Hatanaka.
Lo que más me lo recordó fue la celebración que se llevó a cabo en honor a Lord Yukimura, casi antes de irnos de Ueda. Las luces, el ambiente de fiesta, las familias en las calles reunidas para ver al Lord y su séquito….fue fantástico. Jinpachi, Kamanosuke y yo fuimos acompañando al Lord, Rokuro y Sasuke. Todo fue perfecto! Los niños fueron vistiendo sus nuevos trajes, comprados especialmente para la ocasión y nosotros nos pusimos lo mejor que teníamos, aunque no conseguí que Jinpachi vistiera un atuendo japonés. Yo sí compré una yukata nueva. Todo salió perfecto salvo la parte en que Kamanosuke se quedó dormido en plena ceremonia. Supongo que esta clase de eventos donde tiene que permanecer quieto por largo tiempo le aburren….qué se le va a hacer…
En varias oportunidades he querido pedirle Jinpachi que me de autorización para permanecer en Ueda, por mi cuenta, por algunas semanas, pero aunque lo he hecho en un par de oportunidades, siempre se han presentado cosas fortuitas y hasta ahora no he podido hacerlo. Ya dejamos Ueda hace varias semanas y, bueno, no es extraño que me encuentre pensando en eso ahora que nos embarcamos en otra larga gira por los mares del sur. Además, aunque quiero un montón a mi sobrino, fue revigorizante pasar tiempo a solas con otro adulto, sin que se trate de cuestiones de negocios, por trabajo.
Yukimura-sama es un buen sujeto; Rokuro también es un chico interesante. Mientras los niños jugaban lejos y ya sea que Jinpachi esté o no con nosotros, me entretuve un montón jugando al shogui con el Lord o a las cartas con Rokuro (resultó ser muy bueno en ello) o simplemente conversando bajo la sombra de los árboles, sin tener que preocuparme por Kamanosuke ni otra cosa que no fuese yo. Quiero decir, la vida de pirata es divertida y aunque Jinpachi y yo la pasamos bien fuera (cuando bajamos a los pueblos sin el niño) tomando, apostando y buscando chicas, ésta manera de pasar el rato es más lo mío….lo ha sido desde siempre. Lo otro me encanta (a quien no) pero extraño esta manera tranquila de diversión que se tiene al vivir en un castillo, dentro de un pueblo, una comunidad.
Si digo algo de esto a Jinpachi y si, por desgracia del destino, Kamanosuke me escuchara vocear mis pensamientos, estoy seguro que no comprenderían y pensarían que quiero marcharme, y no es así. Me gusta aquí, quiero quedarme al lado de ellos y no pienso abandonar mis deberes para con ellos y la tripulación sólo que…..bueh! mejor lo dejo allí o terminaré por perder más tiempo pensando en tonterías en lugar de ponerme a trabajar.
Ya todo está listo y dispuesto. La mercancía está dentro del barco pero todavía no es hora de partir. Jinpachi y yo vamos a bajar al pueblo en busca de un arma para mí. Luego de la visita de Ronrak (hace ya mucho tiempo), luego que Saya fuese convertida en metal retorcido, Jinpachi me prometió que encontraríamos una mejor para remplazarla, por eso estamos aquí. Este sitio no lo ha escogido al azar. En esta isla, específicamente en esta región, se fabrican muy buenas armas de fuego, algunas de las cuales son llevadas a Japón, pero además contrabandean armas de otras regiones de difícil acceso en tierras niponas.
Jinpachi me contó que fue en un sitio como éste donde compró a Saya, un poco antes de que se convirtiera en capitán de este barco. Me la regaló por aceptar convertirme en su segundo al mando. Sé que él piensa que mi apego a Saya es extraño (no natural, le llamó él) pero comprende lo quisquilloso (sus palabras, no las mías) que soy para comprar armas, en especial si es una para remplazar a la que me dio, es por eso que vamos a ir juntos al pueblo en busca de su remplazo. Va a ser entretenido.
"Ya nos vamos? Podemos pasar por la tienda de juguetes? Quiero comprarle algo a Verónica que pueda masticar!" exclama alegre Kamanosuke, tirando del pantalón de Jinpachi, quien le responde que no hay problema….qué? Pensé que iríamos nosotros dos solos….este lugar no es peligroso, creo, pero….no voy a poder disfrutar por completo de esto si tengo que cuidar al niño…..Sí, sueno como un maldito mezquino pero en verdad no quiero preocuparme todo el rato por Kamanosuke, no hoy al menos, sólo deseo ver armas…..
"Vamos, no seas así. La tienda de juguetes está en la misma ruta que la de armas, no nos desviaremos nada. Ya le dije que sí, no pensé que tendrías problemas con que venga…." Es la respuesta de Jinpachi cuando le hago saber (una vez que Kamanosuke se ha marchado) mi renuencia a traer al niño…..qué puedo hacer ahora? Nada. Acepto a medias que Kamanosuke venga con nosotros y Jinpachi me mira extrañado pero no comenta nada.
Kamanosuke viene corriendo hacia nosotros, sonriendo y diciendo que ya está listo. Jinpachi baja primero, dando unas instrucciones finales a los hombres, mientras Kamanosuke coge mi mano para bajar juntos del barco. Mn! Tiene razón, qué se le va a hacer. Si hace tan feliz a mi sobrino no veo por qué negarle que venga. Tal vez mientras está con nosotros pueda enseñarle lo valioso de una buena arma de fuego y muestre interés en el tema. Sé que todavía falta mucho para que pueda usar un arma adecuadamente pero ya tiene la edad suficiente como para aprender sobre ellas, sí.
Qué decepción! Si bien Kamanosuke parece emocionado con la idea de aprender a disparar un arma, no se muestra para nada interesado en tan sólo verlas y aprender algo de ellas ahora dado que, como es un niño, está prohibido de manipularlas aún. "Papá dice que unas son mejores que otras para apuntar y otras cosas, pero todas disparan balas, no? Que más tengo que saber?" dijo mi sobrino antes de correr de nuevo al lado de su padre para pedirle que le cargue.
Luego de eso, de mi intento vano de interesar a Kamanosuke en la belleza que hay detrás de las armas de fuego, la salida tomó un giro distinto y pronto se convirtió en otro paseo por el pueblo para ver tiendas de juguetes, en busca de algo para Verónica. De a ratos convencía a ambos para ir en busca de un arma a una de las tantas tiendas para ese fin que hay por aquí pero eso no duraba mucho. Justo ahora Jinpachi y yo estamos esperando a que el vendedor saque algunas armas del lote que tiene escondido tras su tienda (todo es una fachada, aquí es de donde saca el dinero) cuando de repente, nuevamente, Kamanosuke desvía la atención de Jinpachi a una tienda de juguetes que hay en frente.
"Mira! Allí tienen lo que estaba buscando para Verónica! Vamos para allá, papá!" exclama Kamanosuke tirando de la mano de Jinpachi…..no puedo evitar dar un suspiro exasperado pues ha estado diciendo eso mismo desde hace rato, una y otra vez. Jinpachi voltea a verme de reojo y yo me hago el tonto. No quiero que perciba mi molestia pues puede pensar que no me interesa pasar tiempo con el niño. Las cosas no son así sólo que….quería que por lo menos hoy hiciésemos otra cosa que no sea cuidar del niño….no sé que me sucede últimamente….Jinpachi no me necesita para cuidar de su hijo, tal vez debería haber venido solo….aunque fue él quien me dijo para venir…mmmm….
"Eso está bien, Kamanosuke pero ahora estamos viendo armas. Espera con nosotros a que terminemos y luego iremos por el juguete, de acuerdo?" Kamanosuke se queda calladito por un segundo antes de volver a insistir vehementemente que está seguro que lo que busca está en esa tienda y que deberíamos ir ahora pues no demoraremos nada. Jinpachi le repite que iremos más tarde y levanta al niño en brazos para que no salga corriendo. Para cuando el vendedor sale al frente, donde estamos, con la mercancía, Kamanosuke está en silencio, con su cabecita sobre el hombro de su padre, luego de insistir en vano varias veces que vayamos allá.
Siento una leve punzada en el pecho al ver su carita triste, sin poder escuchar más su vocecita alegre y emocionada de hace poco. Jinpachi habla con el vendedor mientras el niño yace en sus brazos, inmóvil, sólo levantando la vista de a ratos en dirección de la tienda de juguetes al frente de la calle. Escucho que mencionan mi nombre y pronto me involucro en la conversación sobre el nuevo lote que le ha llegado al vendedor. Terminamos de revisar lo que hay en esa tienda y pasamos a otra y luego a otra más. Antes de darme cuenta ya hemos visitado varias y es como si Kamanosuke no estuviera allí.
Finalmente hallamos una escopeta extranjera, mucho más hermosa, moderna y ligera que mi antigua Saya, y no quepo en mi cuerpo de la emoción. Por fin le he hallado! Se llamará Mina. Sólo entonces me acuerdo de Kamanosuke y volteo a verle para contagiarle de mi alegría. El niño está dormido. Jinpachi le mueve un poco para avisarle que ya podemos ir por el juguete para la pantera pero Kamanosuke no reacciona de inmediato como esperaba…va despertando de a pocos.
"estoy cansado….ya nos podemos ir?" dice medio soñoliento, acomodándose mejor sobre el hombro de su padre para dormir. Otra vez esa punzada en el pecho. Me siento algo mal por haber terminado de esa manera con ese entusiasmo con el que llegó al pueblo en un inicio. Jinpachi le pone en el suelo y le dice a su hijo que iremos a la tienda que vimos hace rato para comprar lo que estaba buscando. Kamanosuke camina cogido de la mano de su padre, bostezando un poco, para nada emocionado con la idea.
Cuando llegamos a la tienda, Jinpachi le dice al niño que busque lo que había visto y él obedece, ya más despierto pero sin entusiasmo. "Ya se le pasará, no te preocupes" me dice mi amigo pero no lo sé…..me sobrecoge verle así y saber que fui yo quien le ha puesto de esa manera. Se lo recompensaré al volver al barco, por ser tan paciente conmigo. Jinpachi se soba el hombro mientras me recuerda que no debo usar el arma hasta haberla acondicionado primero. Eso lo sé pero me muero de las ganas de dispararla pronto! Ahora que lo pienso, aunque es fuerte, a Jinpachi debe estarle doliendo el hombro luego de haber cargando a Kamanosuke todo el rato que estuvimos buscando mi arma….por qué no dijo nada y no me pidió turnarnos entonces?
"Éste es el que estaba buscando! A Verónica le va a gustar pues puede clavarle sus dientes aquí en la panza, ves?" exclama contento Kamanosuke, balanceando un gran muñeco con forma de un cerdo muy barrigón. "También puede acostar su cabeza encima de su panza para dormir! No está bonito?" pregunta mi sobrino, sonriendo en nuestra dirección, presionando la panza del gordo muñeco de trapo.
Me alegra que haya vuelto a ser el de antes! Tan contento estoy que le digo que puede coger algo para él pues yo se lo voy a comprar. Kamanosuke coge de inmediato un escudo de madera, chiquito, que hay por allí y me señala que eso es lo que desea llevar pues combina con su espada. Con gusto pagaré por eso! Es cierto que no estaba entusiasmado con la idea de traerle con nosotros hoy pero ahora me alegra que esté aquí y hacerle tan feliz. Tal vez en verdad me estoy volviendo un gruñón con la edad y yo no quiero eso. No quiero que Kamanosuke me recuerde así.
Caminamos de regreso al barco en completa calma, conversando un poco. De un momento a otro, cuando todavía faltaba bastante para llegar al barco, escuchamos una explosión a mediana distancia de nosotros y, luego, empieza el caos. Se puede escuchar gente gritando y mujeres llorando casi inmediatamente después de oír los primeros disparos. Todos corren despavoridos en todas direcciones! Las tiendas cierran sus puertas y vemos como las mercaderías son escondidas rápidamente a la vez que escuchamos los primero cascos de caballos chocar contra el suelo. Este lugar va a ser saqueado!
No son piratas, son gente de esta misma isla los que atacan el pueblo, posiblemente del norte dado el dialecto que usan para hablar entre ellos. No distinguen entre extranjeros y lugareños, atacan a todo aquel que encuentren en su camino, y ya han puesto la vista en nosotros. Como no puedo usar mi escopeta aún, saco un revólver y apunto a los delincuentes que intentan rodearnos. Jinpachi hace lo mismo, no sin antes levantar a Kamanosuke con un brazo para protegerle con su cuerpo. Yo me acerco a ellos para proteger al niño también. No logramos avanzar mucho y vienen más, como en hordas. Esto es de nunca acabar! Son demasiados!
"Tenemos que salir de aquí! Ven, sígueme!" indica Jinpachi, cogiendo mejor a Kamanosuke con su brazo izquierdo antes de salir a la carrera. El niño se coge del cuello de su padre con todas sus fuerzas, algo asustado con lo que sucede a su alrededor. Yo me pego a su lado y le digo que todo saldrá bien pues nosotros estamos con él para cuidarle. Jinpachi bien podría abrirse camino y aniquilar a varios asaltantes de un solo porrazo pero no puede hacerlo ya que lleva a Kamanosuke consigo, es por eso que avanzamos muy lento mientras más y más sujetos nos rodean con la intención de eliminarnos. Yo tampoco puedo actuar libremente pues tengo que permanecer a su lado para proteger al niño. Si estuviésemos los dos solos, sería otra cosa.
"Kakei, quédate con Kamanosuke aquí! Escóndanse y esperen por mí hasta que yo haya limpiado un poco el camino. Luego de eso, regresaremos al barco!" exclama Jinapchi luego de volarle la tapa de los sesos a un hombre grande. Me entrega al niño en brazos. Kamanosuke no suelta a su padre hasta que Jinpachi le vuelve a repetir, mirándole a los ojos, que volverá pronto y le besa en la frente.
"Que no les vean, de acuerdo? Si eso llega a pasar, escapa con Kamanosuke y resiste hasta que vuelva pero no apartes la vista de él, ok? Yo les voy a encontrar." Respondo inmediatamente que sí. Si bien él y yo podríamos volver al barco sin mayor inconveniente, las cosas son muy diferentes con el niño aquí. Su bienestar viene primero. Hay mucho humo y polvo en el aire, que dificulta la visión y pronto perdemos de vista a Jinpachi a la vez que escuchamos gritos desgarradores, seguramente de la gente a la que está eliminando.
Kamanosuke y yo nos ocultamos detrás de unas casas, yo con mi revólver en mano. Kamanosuke coge con fuerza entre sus manitos el juguete que compró para Verónica. El escudo que compré para él lo llevo atado en mi espalda, escondido bajo mi chaqueta pues así es más sencillo transportarlo. Los disparos vuelan en todas direcciones así que pego a Kamanosuke más a mí para cuidar que no le caiga una bala perdida. De pronto, unos hombres se dan cuenta de nuestra presencia y se acercan, rodeándonos.
"Este tío es uno de los piratas que anclaron en el muelle! Debe estar forrado en oro! Mátenlo y tráiganme su oro!" grita el que parece ser el líder y pronto sus secuaces se abalanzan sobre mí. Le pido a Kamanosuke que no abandone el escondite (si se le puede llamar así) mientras me encargo de estos tipos. Me defiendo primero con puños y patadas para alejarles de donde se encuentra escondido mi sobrino, antes de responder sus disparos con los míos. Cuando parece ser que ya tengo controlada la situación, me quedo sin balas. Mierda!
"Ahora!" grita el líder y tengo que esconderme tras otra pared (alejándome un poco más de donde se encuentra Kamanosuke) para evitar que me maten. Qué hago?! Sin pensarlo mucho, saco mi nueva escopeta (Mina) y empiezo a disparar a mis agresores. Una bala es suficiente para matar a uno y herir al que se encuentre detrás de él. Perfecto! Eso sí que es potencia! Cuando parece que ya me los voy a quitar de encima, el arma queda atascada. Demonios!
"Muere!" grita alguien detrás de mí y pronto siento algo puntiagudo clavarse en mi espalda. "Tío!" escucho gritar a Kamanosuke a la vez que siento otro cuchillazo en la espalda. Caigo al suelo y, finalmente, un fuerte golpe en la cabeza hace que mi mundo se vuelva oscuridad….
Ho's POV
Por fin Yoshiro ha eliminado a ese molesto pirata! Ya me estaba poniendo nervioso, mucho muy nervioso. No me gustan las peleas y las balas y la violencia en general. Sólo soy un pobre hombre queriendo ganarse el pan, nada más! Únicamente doy aviso a Yoshiro sobre nuevos especímenes para su negocio y él se encarga del resto.
Estos amigos suyos siempre van por la isla causando problemas y asaltando a diferentes pueblos. Su manera de actuar siempre es la misma: arman un alboroto, matan a todos los que se interponen en su camino y se llevan todo lo que pueden cargar en sus carretas. Eso es todo. Yoshiro sólo aprovecha esto para capturar en medio del caos a los especímenes que he conseguido para él y llevárselos lejos, aunque siempre consigue una tajada del botín de sus amigos pues les avisa quienes son los tíos con más dinero o que han llegado al pueblo por negocios. Tiene buen ojo para eso como yo para lo mío.
Siempre me pide que le consiga lo mismo: niños bonitos, preferentemente menores de 12 años pues quiere que duren más. Es obvio lo que hace con ellos luego pero eso ya no es asunto mío. Una vez que se los entrego, desaparecen para siempre y nunca más se vuelve a saber de ellos, aunque nadie notaría tampoco su ausencia. No sólo basta que sean bonitos, sino también deben ser huérfanos, niños de la calle, pues así nadie vendrá a buscarles causando problemas. Sería muy incómodo si comenzaran a desaparecer a montones los hijos e hijas de los habitantes de los pueblos. A estos niños en cambio nadie les busca cuando desaparecen, es mejor así.
"Nooo! Tío!" grita alguien y pronto un niño sale corriendo en dirección del hombre al que acaban de matar. El niño es precioso! Definitivamente extranjero pero precioso. Sus ojos son verdes azulados y su cabello, rojo y largo. Es pequeño, tal vez de uno años, y tiene una carita de muñeca. Los ojos de Yoshiro se encienden al igual que los míos. Sin perder tiempo, Yoshiro coge al niño de la cintura antes de que pueda llegar hasta el hombre caído, su tío al parecer. El niño patalea y grita, exigiéndole a Yoshiro que le deje ir para salvar a su tío.
"Calla pendejo! Ese hombre ya es cadáver, Tsk!" gruñe enfadado Yoshiro, sujetando con más fuerza al chiquillo quien le insulta y se resiste sin parar. Los otros hombres, para nada sorprendidos con el espectáculo, terminan de quitarle todo el oro que llevaba encima este sujeto y abandonan la escena pronto. Qué bueno que se fueron! Me da nervios cuando están así de cerca. Antes de que me dé cuenta, Yoshiro está arrastrando de los pelos al niño en dirección de la carreta escondida en la oscuridad del bosque aledaño. Qué pretende este loco!? Corro hasta él para que pueda oírme mejor entre tanto alboroto que hay alrededor.
"Yoshiro, espera! Ese niño no es huérfano! Además, ya la carreta está llena! No puedes llevarte a otro, dónde le pondrás?" intento razonar con él pero Yoshiro continúa caminando, arrastrando de los pelos al niño pelirrojo que continúa dando batalla, reclamando que le soltemos pues debe ayudar a su tío. Nos alejamos del pueblo y pronto estamos junto a la carreta que siempre ocultamos en el bosque. Es una carreta simple, tirada por un caballo, cuya parte de atrás está construida a modo de jaula, la cual cubrimos con una tela negra por todos lados. Los niños que he escogido para Yoshiro están allí, muchos inconscientes o sollozando con los ojos cerrados.
"Suéltame, maldito!" grita el niño pelirrojo, asestándole al fin una patada a la rodilla de Yoshiro. Mi compañero gruñe molesto, alterando más a los pocos niños que sollozaban calladamente hace un rato. Yoshiro, de la cólera, le da un rodillazo en la barriga al molesto niño, doblándole en dos, para luego presionar con fuerza contra su boca y nariz un paño humedecido en esa sustancia que usamos para dormir a los niños más problemáticos. El niño patalea un poco antes de caer inconsciente al suelo.
"No sé que problemas tienes! Si no era huérfano, ahora ya lo es. No oíste? Matamos a su tío, con eso me basta. Pero tienes razón con lo del espacio…." Menciona pensativo Yoshiro, respondiendo a mi pregunta al fin. Abre intempestivamente la jaula y coge a uno de los niños del cuello. Le levanta un poco para luego sacarle de allí, tirándole al suelo.
"Este mocoso no vale tanto como el otro, no lo crees? Mejor me quedo con el extranjero….Tú, lárgate de una vez si no quieres que te mate…..la próxima vez volveré por ti…." Exclama perversamente Yoshiro y el chiquillo sale corriendo despavorido….qué lástima…..para otra vez será…..Yoshiro levanta al niño pelirrojo y le arroja dentro de la jaula para luego cerrarla con seguro.
"toma, ésta es tu parte. Ya me he dado cuenta de cómo le estás mirando pero si quieres una probada vas a tener que pagar por ello y no tienes lo suficiente como para ser el primero en hacerlo…..tal vez en un año te alcance luego de que le hayan usado nuestros mejores clientes pues éste es para los jodidos ricachones, jaja. Yo te avisaré entonces donde buscarnos…."
Dicho esto, Yoshiro se marcha….es verdad, no me alcanza el dinero para pagar por su primera noche…es una lástima….En un año no estará como ahora pero supongo que tendré que aguantarme hasta entonces…..hace tiempo que no deseo tanto a uno de los especímenes que le consigo a Yoshiro, así que es una pena dejarle ir….aunque yo no se lo conseguí, éste apareció por su cuenta…..bueno…Si bien puedo conseguir otro fácilmente, dependo de Yoshiro para que le desaparezca luego que me he divertido con él pues yo no puedo dado que no soy ni un asesino ni un traficante de críos como lo es él….
La pelea ya ha llegado a su fin, así que mejor regreso a mi cuarto de hotel por mis cosas para marcharme a otro sitio…..en busca de nuevos especímenes…..
"DÓNDE ESTÁ MI HIJO?!" grita nuevamente el pirata que hace unos minutos ha comenzado a golpearme sin piedad…..No le ha bastado con romperme las piernas, ahora también está destrozando mi rostro a golpes mientras me exige respuestas que no tengo….me va a matar si no se las doy! El niño pelirrojo resultó no ser un huérfano como había anticipado y su tío, no había muerto como Yoshiro había asegurado. Al parecer, algo oculto en su espalda le protegió de las puñaladas fatales y sólo se desmayó por el golpe en la cabeza. Cómo dieron conmigo? El chico que Yoshiro dejó ir les dijo quién era yo cuando los piratas empezaron a indagar desesperadamente por todo el pueblo para dar con el paradero del niño.
"no lo sé, señor….por favor…no le haga daño al pobre Ho…..sólo hacía lo que me encargaron…." Intento apelar a la misericordia de este hombre pero no lo consigo, sólo me gano otro hueso roto. Ya le he dicho todo lo que sé, sobre el hombre que se lo llevó, aunque me he hecho el tonto sobre los motivos de su captura pues estoy seguro que él ya lo sospecha…temo que si se lo digo directamente me vaya a matar…Por qué Kami es tan injusto conmigo? Yo no soy un mal tipo…..justo tenían que ser piratas! Estos sujetos son peligrosos, y éste en particular, el que me está torturando, es el peor….he visto lo que ha hecho con los otros sujetos que atacaron el pueblo…..nunca me han gustado los piratas…
"P-por fa-vor…..se lo ruego…..por fa-vor…." El hombre parece fuera de sí y me exige respuestas…..el sujeto al que atacamos, el tío, ahora ya recuperado y con sus heridas tratadas, termina de apilar los cuerpos de los bandidos a los que han matado. Los amigos de Yoshiro, aquellos que estaban allí cuando capturamos al niño pelirrojo, yacen en un charco de sangre un poco más allá. Sus gritos desesperados de dolor son los que me hicieron abandonar la seguridad de mi cuarto de hotel para ver que sucedía….Este pirata usó un extraño poder sobre ellos que terminó por matarles, quemándoles por dentro, creo…..no quiero que haga eso conmigo….Ellos deben haberle hablado de mi existencia también…. De pronto, tengo una idea brillante…
"Se-ññor! Mi buen señor!...no sé a dónde se han llevado a su niño pero puedo decirle de donde partieron en carreta….pero por favor…no me mate, señor….." mis palabras por fin hacen que el pirata deje de atacarme. Sin perder tiempo, me lleva a rastras al sitio que le indico, aquel dónde ocultamos la carreta con los otros niños. Ya no está pero quedan las huellas. Por Kami! Un enorme felino de color negro salta de entre la pila de cadáveres y comienza a seguirnos, gruñendo mientras me mira con sus fauces manchadas de sangre.
Tal vez ya sea muy tarde cuando el pirata llegue hasta donde se han llevado a su hijo pero no me interesa pues yo no voy a estar allí cuando eso ocurra. Yoshiro será quien reciba toda su furia mientras yo me recupero de mis heridas…..pues como he sido de utilidad, no creo que me mate, verdad?... Yoshiro se lo tiene bien merecido por meterme en este lío! Los huesos demoran en sanar…..
Escucho decir a los piratas que pueden seguir el rastro de la carreta, pero como les llevan mucha ventaja, deben partir de inmediato. Bien, ya se marchan…..Antes de que pueda relajar mi cuerpo al fin, siento una mano grande rodear mi cuello y al levantar mi cara, mis ojos se clavan en las piscinas oscuras y frías que son los ojos del pirata más grande, el padre del niño. Siento pavor por un segundo antes de escuchar mi propio grito rasgar mis tímpanos, a consecuencia de una corriente de energía que recorre todo mi cuerpo y me destroza por dentro…..es-mi-fin….
Tamat, gracias por tus comentarios :D también a aquellos que me escriben PMs.
Kamanosuke ya tiene 8 años. Cómo vuela el tiempo! Espero que sigan la historia hasta que sea mayor :D prometo que su adolescencia va a ser….movidita jaja XD
Hasta la próxima semana!
