¿Seamos Sugestivos?
28. Ataduras
Palabras: 803
Desarrollo: AU Contemporáneo (Mismo de Chocolate y Vainilla e In fragati)
Rating: M
Resumen: Ser marino te permite abrirte a nuevas experiencias, pero Hans nunca pensó que algo que, por su profesión, era tan cotidiano como hacer nudos, pudiera abrirle el espectro a un arte tan irreal que podría disfrutar con su novia.
El pelirrojo se tomó su tiempo para ver su obra.
Las sogas color trigo y de rugoso material se mezclaban con el cabello de quien las portaba. Incluso se tomó el tiempo de que los diseños de aquel material se parecieran a la bella trenza francesa que corría por la espalda de la pálida portadora.
Hans tocó suavemente la soga.
Como marino sabía hacer nudos por su profesión y el uso de cada uno para el cuidado y mantenimiento de las velas y distintos detalles de un barco, aquel viaje a tierras orientales, siendo guiado a esa extraño arte, le abrieron los ojos ante esta habilidad. Le fue fácil crear los finos detalles hechos por los asiáticos cuando usaban las cuerdas en aquellos cuerpos, lo tenia en la sangre, en su genética como amante del mar. Ahora ponía en práctica ese nuevo espectro en la joven pálida cuyas manos estaban atadas en su espada con diseños maravillosos de nudos, las cuales seguían por su cuerpo, delineando su pequeño pecho, creando una red de triángulos sobre su vientre marcando su ombligo y cerrándose en la apertura de sus piernas perfilando su monte de venus.
Elsa movió sus brazos probando la fuerza de las ataduras, no podía moverse.
- ¿No te están lastimando, verdad?- le susurró el muchacho mientras continuaba tocando su obra de arte con un brillo soñador en sus ojos- Este arte simplemente te neutraliza, pero no debe lastimarte.
La joven negó con la cabeza.
- Estoy bien- le susurró- simplemente… esto es extraño- ella sonrió- espero que haya sido lo único que aprendiste en ese viaje a Japón.
Hans sonrió ante la frase de su novia, plantándole un beso en la mejilla.
El shibari existía desde la época de los samurais en Japón, iniciado como una técnica de tortura sin dañar al enemigo y ahora como una técnica erótica y artística en miles de partes del mundo.
Tomó su espalda con delicadeza para acostarla en el piso y apreciar su cuerpo desnudo decorado en sogas. Era una obra de arte, si hubiera aprendido un poco más de aquel sensei podría haberla elevado del piso, hubiera parecido una bella mariposa atrapada en su telaraña, podía imaginársela en el aire y como su trenza quedaba en la deriva en el aire.
Acercó su cuerpo al de su musa atada tocando con delicadeza su rostro, moviendo su manos por las cuerdas y bajando por donde estaba su corazón, su vientre decorado de cuadrados enredados y terminando en el inicio de aquel monte descubierto.
Un suspiro escapó de la joven al sentir, junto a la soga que marcaba su entrepierna, aquella mano rozando su zona más intima.
Hans volvió a subir su mano y con un gesto pidió a Elsa abrir su boca.
Dos de sus dedos rozaron su lengua y la joven succionó mojando con gusto aquella parte del pelirrojo siendo liberados en unos segundos . Un mero rastro de saliva mantenía la unión de aquellos dedos con esa boca roja.
Los dedos mojados fueron hasta la entrada de la chica comenzando a esconderse entre los pliegues de aquella carne descubierta.
Hans vió como ella cerraba los ojos, sintiéndose más atenta a su tacto y respirando entrecortadamente, un ruido lujurioso escapó de su boca cuando el pelirrojo introdujo un tercer dedo con delicadeza, haciendo que el movimiento sea suave pero firme.
Sintió los brazos de Elsa moverse en su espalda, pero meramente logró curvarse más haciendo que la mano de Hans tuviera una mejor posición para masturbarla.
El marino se acercó a ella, besando su pechos decorados con aquel sostén invisible delineando tan bellamente sus pechos finalizados en capullos rozados, cuya lengua tocó con delicadeza mientras dibujaba una línea de saliva a su alrededor.
Un nuevo quejido de excitación exclamó la joven atada al sentir aquella nueva atención mientras la mano de Hans comenzaba a moverse más fuerte en su interior, humedeciéndola sin poder aunque sea tocar a su amante.
Hans se deleitaba ante esto mientras se servía de aquel seno.
- Hans… por favor…- apenas si pudo articular Elsa ante esta nueva forma de ser mimada- Penétrame así…
El muchacho la observó y besó su cuello antes de quitar sus dedos de su interior y probar el sabor más íntimo de la chica.
Su ropa ya estaba en el suelo mientras observaba a su obra atada respirándo y sus ojos azules los seguían mientras se ponía entre sus piernas con su miembro semi erecto por el placer de verla excitada y abría sus piernas levemente atadas.
Elsa llevó su cara hacia el cielo al sentirlo entrar y como comenzaba un suave meneo y sentía sus manos rozar su piel cubierta de soga tomando sus caderas haciendo que la fricción fuera más fuerte.
Sus leves gritos se juntaron a los de placer del joven marinero.
Hola a todos, esdpero les haya gustado este nuevo corto. Quiero agradecer a Butterfly Comte porque ella me dio la sugerencia de este arte llamado "shibari" para este prompt que lo enocontré perfecto. Si les gustó este texto, no olviden agradecerle, por favor.
¿Pueden creer que nos quedan dos más?
Reviews Anónimos
F: Ahí va. :)
El penúltimo se llama "Nuevas Experiencias" ¿Qué le suena?
¡Cuidense harto!
