Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer... nosotras sólo jugamos con ellos con mucha ilusión y sin ánimo de lucro... nuestro único pago son vuestros comentarios
Summary: Bella empieza a hacerse cargo de sus responsabilidades dentro de la manada, donde se encontrará con situaciones que no se espera… La adaptación entre ambos grupos, lobos y vampiros, se complica y Bella hace de intermediaria… Secuela de ~ Amor contra Natura ~
Note: Historia compartida con Edward-Kirtash… escribimos esta historia de forma conjunta… así que nos pertenece a las dos, aunque sea yo la que la suba por aquí
Rating: ~ M ~ Esta historia contiene escenas de sexo explícito, así que estás avisado... si sigues leyendo es por tu propia decisión, luego no te vengas quejando...
~ Triunfo sobre Natura ~
{ Saga Natura 2 }
Capítulo 6: Consultorio Cullen
El resto de la guardia con Seth fue bastante tranquila. Yo me perdí en mis propios pensamientos, mientras de fondo tenía el sonsonete de la evolución de todos los pokemon, cortesía de mi primito Seth. Como tuviera muchas guardias con él acabaría aprendiéndomelos de memoria.
Paul y Quil vinieron sobre el mediodía para sustituirnos y nosotros fuimos a la mansión Cullen para comer un poco. Estábamos agotados después de una dura jornada de trabajo para la manada. Invité a Seth a comer, porque no me apetecía hacerlo sola mientras mis vampiros me miraban. Además, así podría hablar con los hombres de la casa de sus dudas eróticas.
Todos recibieron a Seth con entusiasmo. Hacía mucho que no le veían y a todos les caía genial. Esme disfrutaba sobremanera, porque con él podía satisfacer su instinto maternal. Sus "hijos" ya eran mayores y no se dejaban hacer tantas carantoñas. No tardó en encerrarse en la cocina para prepararnos una suculenta comida a los dos.
Mientras Esme cocinaba pensé que podríamos tener la charla que tanto preocupaba a mi primito y que tanto necesitaba. No podía permitir que siguiera con esas ideas sobre el sexo en la cabeza. Él intento librarse queriendo ayudar en la cocina, pero lo cogí por el cuello y lo obligué a sentarse en uno de los sofás.
_ Chicos, necesitamos ayuda - les dije a mis queridos hermanos -. Seth tiene ciertas dudas y me parecéis los más indicados para solventárselas.
_ Dispara, chaval. Nosotros podemos con todo - le contestó Emmett muy seguro de si mismo -. ¿De que va el tema?
_ Pues... de sexo - dijo titubeando y mirándose las manos.
Creo que estaba todavía más rojo que cuando habló conmigo. Si seguía cogiendo ese color se iba a convertir en un autentico piel roja. Jasper lo miraba intensamente y pude notar como una ola de tranquilidad flotaba por toda la habitación. Necesitaríamos de toda su ayuda para poder hablar del tema.
_ ¿Sexo? ¿No eres un poco joven para eso, peque? - le preguntó Rose divertida, quitándole importancia.
_ El enano se nos esta haciendo mayor - dijo Emmett "emocionado", abrazándose a Rose como si se tratara de su hijo.
_ Eso dicen los demás chicos de la manada, pero últimamente han pasado muchas cosas - dijo Seth sin querer entrar en detalles.
Tenía una cara que daba miedo y puede que incluso hubiera un poco de asco en su expresión. Probablemente estaría recordando alguna de las escenas que le habían traumatizado. ¡Qué alegría no estar en forma de lobos! No me apetecía revivirlas ahora mismo. Ya había tenido suficiente durante la larga guardia.
_ Por Dios, Seth. No pienses en esas cosas... o nos harás vomitar - dijo Edward con cara de asco.
Edward debía estar recibiendo una buena ración de sexo prematrimonial al parecer. Pensar en el tema había hecho resucitar los recuerdos de mi primito y los debía estar reviviendo en toda su intensidad. Había algunas que me escandalizaban hasta a mí. ¡Ya le valía a Tanya! Mira que tratar así a mi amigo menor de edad.
Sin poder evitarlo empecé a recordar algunas de las escenitas más curiosas entre esos dos: Tanya sujetándose a sus caderas con las piernas mientras Jacob la sujetaba contra un árbol, que quedó echo astillas en un segundo; él comiéndoselo todo a Tanya hasta hacerla gritar de placer; ella trabajándole para volver a tenerlo listo, arrancándole gemidos guturales; Jacob embistiendo dentro de ella sobre una roca, con sus piernas sobre los hombros…
De repente noté cómo el pequeño gran Eddy se hacía notar contra mi cadera. ¡Lo que me faltaba para terminar de encenderme! Mi marido se estaba emocionando demasiado viendo las escenitas en la mente de Seth. Eso fue lo único que logró sacarme de mi ensimismamiento. Esas escenas eróticas eran de lo más hipnotizantes. Revivir esas sensaciones era embriagador, pero teníamos que concentrarnos si quería ayudar a mi primo.
_ Seth, no traumatices a mi marido con más imágenes de eso dos montándoselo, por favor - le pedí -. Mejor vuelve a tu distracción.
Mi primo puso cara de concentración, haciendo sus listas mentales. El truquito de Alice había resultado ser de lo más efectivo durante la guardia. Esperaba que eso salvara a Edward de tener un gran problema entre manos. Más me valía ponerme más cerca de él para tapar la evidencia. No quería que su hermano se ensañara con él. Seth necesitaba nuestra ayuda.
Aunque todo tenía sus compensaciones, ahora no era momento de escaparnos escaleras arriba. Ya lo pillaría a la noche y me quitaría ese picorcillo que se me había puesto con tanto porno en la mente. De seguir así mucho más tiempo, no sabía dónde íbamos a acabar. Poco después se relajó la expresión de mi marido.
_ Uff… ¿en serio se cargaron la roca? - preguntó Edward incrédulo.
_ ¡Seth, a lo tuyo! - le exigí.
_ Vale, los pokémon molan más - añadió Edward un momento después, ya más relajado -. Visto el problema, creo que vamos a necesitar a Carlisle. Y por cierto, Emmett, procura no hablar demasiado que pondrás al chaval peor de lo que ya está. ¡CARLISLE!
Emmett puso cara de fastidio y se cruzó de brazos enfurruñado ante la prohibición de hablar. Para algo en lo que era experto no le iban a dejar meter baza. La verdad es que así me quedaba más tranquila. Mi cuñado era un experto en la materia, pero no tenía medida.
Fácilmente podía empeorar la situación en lugar de ayudar a aclararle las cosas a mi primo. Me daba pena por él, pero Edward tenía razón. El problema de Seth era haber visto demasiado sexo salvaje muy explicito, siendo tan inocentón como era. Los consejos y la experiencia de Emmett podrían empeorar las cosas antes que ayudar.
Era más parecido a Jacob de lo que me gustaría reconocer. Más que nada por lo infantil que podía ser a veces con ciertos temas. No tenía arreglo ninguno de los dos. De vez en cuando me entraban ganas de darles collejas a ambos.
_ Hola, Seth. ¿Cuál es el problema, Edward? - le preguntó mi suegro muy sonriente.
Pobre, se le iba a acabar la felicidad en un segundo. Por mucho que tuviera casi 400 años, había cosas que le seguía costando tratar. Cualquiera se pensaría que siendo médico debería tener más experiencia, pero no. Si fuera humano, estaría totalmente sonrojado cada vez que se mencionara el sexo.
_ Bueno, el peque ha tenido unas visiones muy reveladoras de escenas de sexo salvaje entre Jacob y Tanya - le explicó Emmett de sopetón.
_ Se nos ha ocurrido que eres el menos influenciado por las tendencias sexuales modernas - dijo Rose con malicia -. Como eres más del amor casto y puro del siglo XVII, te consideramos por lo tanto el más indicado para aconsejarle.
Parecía que a Carlisle estaba a punto de darle un patatús. Menuda encerrona le habían hecho al pobre hombre. Eso era pillarlo a traición y lo demás son tonterías. Por el rabillo del ojo observé a Jasper, que parecía estar haciendo horas extra. Su mirada se alternaba entre Seth y Carlisle y parecía muy concentrado.
_ Anda, calla. Aquí los únicos depravados sois vosotros. No paráis de hacer cosas raras a la mínima oportunidad - dijo Jasper con cara rara.
A saber lo que hacían esos dos en sus ratos libres. Prefería no saberlo. Mi marido se reía de su padre por lo bajini. Debería darle vergüenza. Mira que ponerlo en este compromiso a sabiendas de que lo iba a pasar mal. En el fondo mi suegro estaba chapado a la antigua. El sexo no era uno de sus temas de debate preferidos.
_ Si queremos un poco de normalidad tenemos que mandarlos de luna de miel - le explicó Alice a Seth, imitando los gestos de su maridito.
Rosalie la miró con el ceño fruncido y cara de pocos amigos. No le gustaba que le recordaran ese tema. Eso de que su familia quisiera librarse de ellos de vez en cuando le tocaba una fibra sensible. Aunque disfrutaban de esos viajes, parece que en el fondo no le gusta el por qué de los mismos. Eso no me lo esperaba de ella.
Con todo este jaleo, casi nos habíamos olvidado de Carlisle. El pobre permanecía de pie, completamente estático en medio del salón. Estaba inmóvil como sólo un vampiro podía estar. Tenía cara de espanto y juraría que estaba más blanco de lo normal, si eso era posible. Al adoptar a chicos ya educados en estos temas se había librado de la típica charla padre e hijo sobre cómo se hacen los hijos.
Y de repente se encontraba en esta situación. Seth y yo lo mirábamos muy divertidos, tapándonos la cara con la mano para que no nos viera sonreír. Edward pareció prestar más atención a los pensamientos de Seth y de su padre y no tardó en intervenir. Ya estaba bien de abochornar al pobre hombre y volver al tema que nos había traído aquí.
_ Bueno, papá. ¿Algo que decir? - le preguntó intentando mantener la compostura.
_ Yo... eh... esto... - empezó a decir. Nunca lo había visto tan nervioso -. Me llaman al busca del hospital -. dijo Carlisle atropellándose con las palabras.
Cogió algo de su bolsillo, mostrándoselo a todos como excusa mientras salía a la carrera por la puerta. En menos de un segundo estaba fuera de la casa sin coger abrigo ni nada. Todos nos quedamos callados sin saber que decir.
_ Eso era la cartera, ¿verdad? - preguntó Edward a nadie en particular.
_ Tiene que aprender a mentir mejor... - le respondió Jasper negando con la cabeza -. Da vergüenza ajena.
_ Bueno, ya sabemos por qué ha adoptado a los hijos - dijo Emmett muy serio.
Todos nos giramos para ver que genialidad se le ocurría. Viniendo de Emmett podía tratarse de cualquier burrada. Mi cuñado era bastante monotema, pero estaba claro que la vida a su lado nunca sería aburrida. Tenía cada ocurrencia que tiraba de espaldas de la risa, siempre que no se ensañara contigo, claro está.
_ No ha tenido hijos porque no sabe cómo hacerlos - terminó de explicar como si fuera algo más que evidente.
Rosalie rodó los ojos y le soltó un capón. Todos nos pusimos a reír como descosidos, mientras Emmett se frotaba la cabeza dolorido. Se había ganado la colleja de lejos. Menos mal que se la había soltado su mujercita, porque los demás habrían recibido un aviso de la rubia por meterse con su hombre.
_ Creo que será mejor que vayamos a ayudar a Esme. No creo que nuestras experiencias personales sirvan de consejo para el chiquitín - dijo mi cuñadita agarrando a su marido de la oreja y arrastrándolo hasta la cocina.
_ ¡Jo, que no soy 'el chiquitín'! - dijo poniéndose de morros -. Que sepáis que soy el más alto de mi clase.
_ Bueno, vale. Será mejor que comencemos ya con las clases de sexualidad. Tengo planes para luego - dijo Jasper tranquilizando el ambiente -. Lo primero que necesitas hacer es olvidar toooooooodo lo que hayas visto entre Jacob y Tanya. No son el mejor ejemplo de seducción.
_ ¡Cierto! En esos dos se han juntado el hambre con las ganas de comer - dijo Alice exasperada, cogiendo una revista de moda que había sobre la mesa.
_ A las chicas les gusta que les digan cosas bonitas, al menos a la mayoría - le contó Edward -. Léeles poesías o mírate alguna película romántica para inspirarte.
_ Cierto, si sólo quieres un polvo pues no importa mucho lo que hagas. Pero si la chica de verdad te importa tienes que tratarla con cariño y respeto, como si fuera una princesa - dijo Jasper mirando con ojitos tiernos a Alice.
Ella dejó la revista olvidada ante esa mirada. Le devolvió una brillante sonrisa que quitaba el aliento. Menudo par de tortolitos estaban hechos. Si Emmett y Rosalie eran la mejor descripción de la sexualidad desbocada, estos dos lo eran de la dulce pasión. Su sexualidad era más comedida, pero no por ello menos intensa.
_ Y si puedes hacerle regalos bonitos también ayuda - intenté ayudar yo -. Un ramo de rosas agrada a cualquiera chica. Y los detalles personales siempre son una buena opción.
_ Déjate de rosas, Bella - dijo Alice mirándome incrédula -. Lo que tienes que regalar es un buen pedrusco, collares, pendientes, pulseras...
_ ¡Y cuánto más caro mejor! - gritó Rose desde la cocina.
_ No les hagas caso, Seth. Si la chica te quiere le dará igual que le regales un anillo de diamantes o un collar tallado a mano por ti - le dijo Edward para calmarle -. ¿Verdad, Bella? - añadió sonriéndome con ternura.
_ Y ya que estamos hablando del tema... ¿Es tan asqueroso como parece? - preguntó Seth haciendo gestos raros -. A Jacob parecía gustarle bastante, pero es que lo que vi era muy raro.
_ A ver, 'el tema' en general mola bastante - le confesó Jasper guiñándole un ojo -. Pero esos dos seguro que se las han apañado para hacer las posturas más escalofriantes del Kamasutra - terminó con un escalofrío.
_ Jasper, te aseguro que eso que hacían Tanya y Jake no eran posturas de yoga - dijo Seth con cara extrañada.
Todos nos quedamos mirándole extrañados, menos Edward que se reía con la cabeza escondida tras mis cabellos. ¿A qué venía lo del yoga ahora? Me giré a mirar a Edward, buscando una explicación a las palabras de Seth.
_ Chaval, el Kamasutra no son posturas de yoga. Son posturas para hacer el sexo - le explicó Edward divertido.
El pobre Seth se quedó blanco mientras los demás rompíamos a reír. Era inevitable. La cara del peque era demasiado graciosa como para poder contenerse.
_ Ahora entiendo que a Quil y Embry les interesara tanto ese libro - dijo con un hilo de voz cuando se repuso de la sorpresa.
_ Chico, los de tu manada son todos unos salidos. ¡Están peor que Emmett! - dijo Alice con cara de espanto -. Y eso ya es decir. ¿Sam también es así? Lo digo porque a él se le ve un chico serio.
_ Puaj… ¡Qué asco! - dijo Seth poniendo unos gestos muy graciosos -. Eso si que no lo voy a investigar. Emily es mi prima. Sería raro ver esas cosas de ella. Con lo de Jacob y Tanya tengo más que suficiente. Además, Sam tiene mucho cuidado de no pensar en Emily cuando está como lobo.
_ Tú lo que tienes que hacer es lo que te decimos nosotros, muchacho - le dijo Edward -. Amor, cariño, respeto y poesías.
_ Y regalos bonitos - añadió Alice -. Yo te ayudo si quieres consejo sobre qué regalar.
Nosotros rodamos los ojos ante la actitud de Alice. Esta chica siempre pensando en lo mismo… Si no tenía una excusa para ir de tiendas, se la inventaba.
_ Bueno, se acabó la charla de sexo. Ya es hora de comer, que seguro que estáis hambrientos después de hacer guardia - dijo Esme apareciendo con unas bebidas.
Emmett y Rose venían tras ella con dos platos gigantes con patatas, hamburguesas y ensalada. Se me estaba haciendo la boca agua sólo de olerlo. De repente mi estómago rugió, haciéndose notar. Mi primito y yo nos lanzamos como fieras sobre la comida. Estábamos hambrientos.
Las guardias siempre nos dejaban bajo mínimos. Tanta carrera arriba y abajo consumía muchas calorías. Además, no había terminado de adaptarme a comer en forma de loba. Eso de comer carne cruda no era lo mío. Prefería los deliciosos manjares que preparaba mi suegra.
Mi familia de vampiros se limitaba a mirarnos con la boca abierta. Creo que ni en 50 años se acostumbrarían a verme comer de esa forma. Cuando se les pasó la impresión comenzaron a hablar sobre el tiempo y otras trivialidades. Lo que fuera con tal de sacar algún tema de conversación que los distrajera del banquete que nos estábamos dando.
Terminé de comer rápidamente y me dejé al enano entretenido con los Cullen. Aproveché que todos estaban distraídos para acercarme a ver a Sam. Teníamos una conversación pendiente sobre Jacob que no podía esperar más.
N/A: Esperamos que os haya gustado este capítulo... Animaos a dejarnos vuestra opinión en un review... Recordad que los coments son el único pago de los escritores aficionados como nosotras
Muchas gracias a Alejandracullen21, alice-bella1124, BlackCullen, Dark kurogane, el angel de la muerte, isa-21, Jessica, mari, Patry Clan Meyer y sandryttaa por los reviews que nos vais dejando a lo largo de los capítulos... y nuestra bienvenida a los nuevos lectores...
Os recuerdo que tanto Edward-Kirtash como yo subimos otras historias por aquí, por si queréis pasaros... Nos vemos el Jueves con el Capítulo 7: "¡Devuélveme mi sartén!" Besos a todos
