El camino hacia el País del Hierro había comenzado para el equipo de Sai. Lo que debían hacer era buscar una forma de llegar al puerto del País de la Cascada sin ser detectados por los ninjas cercanos. Pues si eran descubiertos, los problemas no dudarían en llegar porque los de la élite de Konoha no iban a poder dar información de su misión, provocando las sospechas en los ninjas de la cascada. Su tarea era entonces buscar una ruta alternativa para llegar, que en lo posible estuviera despejada. Nanao logra infiltrarse a la aldea y conseguir dicha información. Cuando todo parecía que estaba saliendo bien, los Anbu de Sai se cruzan con doce ninjas de Kumogakure estando tan cerca de llegar. El enfrentamiento fue inminente: ninguno de los bandos iba a ceder. El resultado de la batalla fue una fácil victoria para los de la élite de Konoha. Ya estaban en condiciones de avanzar y dar el siguiente paso: embarcarse hacia el país de los samurais. Pero, resulta que Nanao, antes de que el jefe muera, obtiene valiosa información. ¿Qué fue lo que descubrió?.
- Interesante.
- ¿Qué sucede, Nanao?- pregunta Sai.
- Parece ser que este país esta bajo el poder de Kumogakure.
- ¿Cómo? ¿Qué es lo que estás diciendo?
- Eso mismo. Los de la Aldea Oculta de las Nubes controlan este país.
- Dime los detalles.
- Según la información que pude obtener de este ninja, parece ser que los de Kumogakure tuvieron un enfrentamiento con los de la cascada. Derrotaron al líder y encerraron al resto de los ninjas en la prisión. Una vez eso, tomaron la aldea y obligaron a los civiles a aceptar su nuevo dominio. Es decir, lograron conquistar este territorio..
- ¡Esto es grave! ¡¿Hay algo más?!
- Los ciudadanos que no aceptaron vivir bajo las nuevas condiciones, están todos en prisión. Los otros simplemente están libres y viven su vida normal. Pero lo más importante de todo es que tienen en su poder el puerto: controlan la entrada y salida de los barcos. Este tipo no tenía más información. Sólo eso.
- Ok, Nanao. Excelente trabajo. Enviaré un mensaje a Tsunade para que investigue al respecto. Nosotros debemos continuar con nuestra misión.
La chica Anbu logró descifrar el motivo por el que los ninjas de Kumogakure estaban allí: tomaron el País de la Cascada. Según los datos obtenidos por ella, los de las nubes tuvieron un enfrentamiento con los de la cascada, vencieron a su líder y encerraron en prisión al resto de los ninjas tras obtener la victoria. De esta forma, dejaron sin ejército a ese país obligando a sus civiles a que acepten sus reglas. La mayoría aceptó el nuevo régimen ya que quizás no veían otra alternativa para escapar de la conquista. Otros, los que se revelaron, también fueron atrapados en prisión. Definitivamente, Kumogakure había ganado un territorio en el mapa. Aún no se sabían los detalles de como ocurrió realmente y por qué motivos. Pero sí pudo saber Nanao que ellos estaban allí para controlar la entrada y salida de los barcos del puerto.
Una vez que Sai sabe esto, pone a utilizar su inteligencia para elaborar una estrategia. La situación era simple: si los de Kumogakure estaban para controlar el puerto, evidentemente tenían que buscar la forma de llegar al barco sin ser descubiertos. Si el lugar estaba repleto de enemigos, otro combate iba a dar inicio. Pero eso no era precisamente lo que se buscaba sino hacerlo de modo pacífico y rápido. Luego de enviar un ave con un mensaje a la Hokage, Sai menciona cuál es su plan.
- Si el puerto está bajo control de Kumogakure, tenemos que llegar a los barcos sin ser descubiertos.- comenta Kotsu.
- No se preocupen, tengo un plan.- dice Sai.
- Jah! No me esperaba menos de ti, chico listo.- dice Rei.
- Debemos averiguar cuando sale el próximo barco hacia el País del Hierro.
- ¿Tengo que preguntar cómo lo haremos?- pregunta Nanao.
- Sí, de hecho tú serás parte de él. Utilizarás uno clon corriente y lo enviarás al puerto a averiguar sobre la salida de los barcos.
- Ok, lo haré. ¿Y luego?
- Una vez que sepamos la hora de partida, aguardaremos ocultos un tiempo hasta que el barco se aleje lo suficiente del puerto. Con mis aves de tinta, volaremos por los aires y atacaremos ese barco. Cuando lo tengamos bajo control, podremos llegar al País del Hierro.
- Juuuuh! Atacar a un barco por aire. ¡Me gusta, me gusta! - comentaba entusiasmado Rei.
- Debemos estar atentos a lo que sucede. En el caso de que el clon sea descubierto, van a comenzar a buscarnos. Si no logra conseguir la información, habremos fallado la misión y debemos entrar en combate sea como sea. Pero si obtenemos lo que queremos, debemos permanecer ocultos a como dé lugar hasta el momento indicado. No podemos darnos a la vista hasta que sea el turno de tomar vuelo para atacar el barco. ¿Están listo?
- Si, estoy lista.- decía Nanao.
- Como digas.- decía Saito.
- Ok.- dijeron el resto.
- Bien. Empecemos.
Ya estaba a la orden el siguiente paso de la misión: obtener un barco con destino País del Hierro. Para lograr el objetivo, Sai ideó un plan: Nanao debe enviar un clon de un humano corriente a consultar la hora de partida del próximo barco hacia el país de los samurais. Una vez que obtienen dicha información, deben esperar el momento preciso para comenzar la emboscada por aire y tomar el control de aquel barco. Pero habían importantes variables en juego. La primera de ellas era si el clon lograba obtener los datos necesarios. Si tenía éxito, los Anbus darían el paso siguiente de su plan. Pero si fallaba, iban a tener que recurrir a otro plan. La segunda variable era si el clon era descubierto. En caso de no ser descubiertos, habían que evaluar las dos posiblidades: obtuvo la información y no la obtuvo. En el primer caso, la misión sería exitosa cien porciento. En el segundo, la misión habría fallado pero podría intentarse otro método. En caso de que sí lo fuera, comenzaría la búsqueda de los de Kumogakure por todo el sitio. Los de Konoha deben estar ocultos. Si es descubierto y obtiene la información, deberan permanecer en las sombras hasta el momento justo para comenzar la emboscada, al tiempo que evitan a los que los buscan. Si es descubierto y no obtiene información, la única solución será entrar en combate y hacerlo por la fuerza. Esos eran los resultados posibles del plan a los que Sai estaba pronto para actuar. Tiempo de comenzar con la misión y saber que sucede.
Nanao crea un clon combinado con su técnica de transformación, para dar inicio su trabajo. Éste se dirige hacia el puerto, mientras los de Konoha aguardan en el bosque cercano a allí. Una vez que pisa aquel lugar, comienza a caminar disimuladamente entre la gente. Parecía que todo iba bien porque nadie notaba nada raro en él. Sin tiempo que perder, pregunta a una de las señoras que paseaba por las tiendas dónde podía obtener la información que necesitaba. La señora muy amablemente le dice que tiene que hablar con alguno de los encargados del puerto que se encontraba cerca de allí. El clon se dirige a donde le explicó y se encuentra con un hombre, bastante grande y serio.
- Hola señor. Quisiera hacerle una pregunta.
- Dime muchacho.
- Deseo ir al País del Hierro a visitar a un amigo mio y no se a que hora sale el barco. ¿Podría decirme a que hora debo embarcarme?
- ¿Hm? ¿De dónde eres?
- Soy hijo de un comerciante de la aldea.
- Que raro..
- ¿Por qué lo dice?
- Porque todos saben en la aldea que estos barcos son sólo para comerciantes y no turistas.
- Pues..
- Tu padre muy bien debe saberlo. El es comerciante, ¿verdad?
- Jejeje. Quizás lo mencionó y me lo olvidé.. ¡Jejeje!
- ¿Debo creerte? ¡Dime que ocultas, muchacho!
- Nada, nada..
- ¡Oyeee, no seas tan rudo con el colega..!- interrumpe otro de los encargados.
- Este se trae algo entre manos.- le responde su compañero.
- Pueees.. déjame averiguarlo. Dime joven, ¿en qué puedo ayudarte?
- Jejeje. Quiero ir a visitar a un amigo al País del Hierro y necesito embarcarme.
- Uoooh. Vaya. Nosotros no hacemos viajes de turistas..
- Pero.. es urgente. Necesito viajar en un barco, ¡por favor!
- Bueno, mira. Nuestro próximo barco a ese lugar sale dentro de 15 minutos. ¿Tienes como abonar el viaje? Podríamos llevarte haciendo una excepción..
- Jejeje. Ok, dime cuánto es.
- Mmm. Te lo dejare barato. Dame 1 lingote de oro y podrás viajar.
- Eeeh.. pero.. no tengo tanto oro..
- Ok. Mira. Te voy a decir quién puede conseguirte pagar el viaje. Voltea tu cabeza y observa a aquella señora de vestido rojo. ¿La ves?
- No la veo. ¿Es aque-..?- el amable encargado le clava un puñal por la espalda aprovechando la distracción que le provocó.
- ¡Pedazo de idiota! ¡Creíste que te iba a dejar viajar!
- ¡Jajaja! Tú eres terrible, colega. ¡Sabía que harías eso! ¡Jajaja!
- (Se deshace el clon)
- ¡Mierda! ¡Esto es..!
- ¡Un clon de sombra! ¡Den alerta! ¡Ninjas extranjeros cercas!
Finalmente, se descubren cuáles son el resultado de las dos variables del plan. Primero, el clon pudo obtener la información: el barco sale en quince minutos. Aquel encargado se confió que podía darle información y luego matarlo para que no pasara nada extraño. Pero su plan no resultó: cuando quiso eliminarlo porque sospechaba de él, cayó en la trampa y pudo descubrir que no era una persona corriente. Es decir, lograron descubrirlo y ya dieron alerta de que ninjas extranjeros estaban en las inmediaciones. Rápidamente, el puerto entra en movimiento y comienza la búsqueda de los de Konoha. Mientras tanto, éstos consiguieron su primer objetivo y ahora deben ocultarse por un rato.
- ¡Listo! Se deshicieron de mi clon, pero tengo la información.
- ¡Excelente! ¿Cuál es la situación, Nanao?- pregunta Sai.
- El barco sale en quince minutos. Los de Kumogakure empiezan a moverse.
- Bien. Debemos ocultarnos.
Una vez que el clon es destruido, cuenta con la particularidad de que al desaparecer, el usuario de la técnica adquiere la experiencia que obtuvo en su duración. Lo que es lo mismo decir para este caso: cuando el clon de Nanao es eliminado, ella adquiere el conocimiento que el clon adquirió desde que salió del bosque hasta que lo apuñaló el encargado. De esta manera, la información sobre la partida del barco llega al grupo de los Anbu. Es momento de dar el siguiente paso: ocultarse. Para ello, Tosen utiliza sus habilidades de Doton y crea un profundo pozo en el suelo. Todos entran a él, el Sarutobi lo cierra y quedan ocultos. Los ninjas de las nubes empezaron a buscar por todos lados, hasta que llegaron al bosque. Dos de ellos pasan por la zona donde se encontraban bajo tierra los de Konoha y no los detectan. En poco tiempo, comenzaron a caer más y más poblando aquel lugar, obligando a los Anbus a permanecer encerrados.
Si quedaban ocultos por mucho tiempo, el barco se iba a alejar demasiado y quizas no lo alcanzaran. Además, iban a durar poco bajo tierra por la falta de oxígeno. Tenían que idear un plan. El pozo no era muy ancho pero sí lo suficientemente profundo como para que los Anbu permanecieran sin apretarse. Allí esperaban ellos para salir y agarrar el barco. Pasaron los quince minutos y el barco estaba partiendo. En poco tiempo tenían que alcanzarlo y seguir su plan. Comienza la estrategia para salir: Kotsu utiliza el Suiton para llenar el pozo. De a poco, el agua va subiendo y llenando el lugar, mientras que los demás empezaban a flotar. Moshimo utiliza su técnica Rotación Celestial de los Ocho Trigramas provocando que el agua comience a girar en forma circular por todo el pozo. Esto generaba gran presión bajo tierra logrando que el suelo se empiece a agrietar. Los de Kumogakure se dan cuenta de eso y miran que algo andaba mal. No terminan de notarlo cuando el pozo se abre y los ocho Anbus salen despedidos por el agua a una gran fuerza hacia el cielo. Sai invoca una gran águila para comenzar la parte aérea de la misión.
La estrategia fue generar una fuerza de erupción como la de un volcán. Una vez que estaba lleno tres cuartas partes de agua, Moshimo empezó a girar provocando que el agua gire y gire. Con la fuerza centrífuga, la presión aumentaba cada vez más. Así, Tosen abre el pozo que había cerrado y la potencia del agua expulsa con gran fuerza a los Anbu que se encontraban dentro de la técnica del Hyuuga. De todo esto se percataron los de Kumogakure que no entendían que sucedía. Pero no les dio el tiempo para reaccionar, pues en unos segundos, los de Konoha ya estaban en el cielo. Ahora, Sai y su equipo están montados en el aire y lograron escapar de los enemigos. Su altura es inalcanzable para un ataque de ellos, que lo único que pueden hacer es observar asombrados lo que sucedió. Es hora de realizar la emboscada.
- ¡Yahooooo! ¡Que buena estrategia, Moshimo!- decía el entusiasta Rei.
- Gracias. Ahora comienza lo bueno.- responde.
- Debemos apurarnos.- decía Tosen.
- Miren. El barco ya salió del puerto. Es aquel que se puede apreciar a lo lejos.- decía Moshimo.
- Jaaah! Eras gracioso, Moshimo. Nosotros no tenemos el Byakugan para verlo.- decía Rei.
- Jeh! Me olvidaba.
- Adelantémosno y empecemos. Moshimo, diríjenos con tu dojutsu.- ordenaba Sai.
- Ok.
Cuando lograron alcanzar el barco, idearon el plan para acabar con los tripulantes.
- Misho. Utiliza a tus insectos para despejar el barco.
- Ok. Lo haré.
- Procura no matar a nadie.
- Ok.
El líder Anbu invoca otra ave pequeña para trasladar al Aburame hacia el barco. Cuando éste llega y pisa firme, los demás tripulantes quedan todos asombrados mirándolo sin poder dar alguna respuesta. Con pocas ganas de perder el tiempo, Misho saca su arsenal de insectos y los dirige hacia todos los que allí estaban. Las personas gritaban del miedo pero al final, no les ocurría nada extraño: simplemente caían adormecidos uno tras otro. Una vez que el último de los tripulantes cae al piso, el Anbu da la señal a sus compañeros y comienzan a descender. Mientras, el capitán del barco se entera de que algo malo estaba pasando.
- ¡¿Qué está pasando aquí?! ¡¿Por qué están todos desmayados?!
- Cierra la boca o terminarás como ellos.
- ¿Tú quién eres..? ¿De dónde saliste? ¿Eres el responsable de esto..? ¡Responde!
- Muchas preguntas. Ninguno de ellos está muerto. Si no quieres que eso suceda, deberás dirigir tu barco hacia el País del Hierro. ¿Entendido?
- ¡Tss! ¿Por qué debería hacerlo?
- Tú eres el capitán y supongo que querrás llegar de forma normal al destino.
- Sí, pero..
- Ok. Eso ocurrirá. Tu sólo dirige el barco. Llegaremos a tierra en óptimas condiciones. Nadie saldrá perdiendo. Todos ganamos.
- ¡Tss! ¿Estás seguro de lo qué dices?
- Tú controla el barco y dejanos en puerto. Yo me encargo del resto.
- No se ni quien eres, pero.. ¡más te vale que lo cumplas!
- Siempre cumplo con mis negocios.
De esta manera, Misho convence al capitán del barco para que llegue a su destino a cambio de la vida de sus tripulantes y la de él. Era un negocio que favorecía a ambas partes. Los demás Anbu aterrizan y reúnen a todos las personas en un sólo lugar. Cuando ellas se despertaran, se les iba a advertir de la situación en las que están para que no se alerten y demás. Por suerte, no habían ninjas, sólo comerciantes. La misión había sido un éxito. Ahora queda esperar a llegar al tan ansiado País del Hierro.
Mientras en la tarde de primavera en el País de la Cascada le sonreía el sol a los Anbus de Sai, en las montañas Alberig y el equipo Naruto se encontraban en el hermoso lago que quedaba cerca de la casa del viejo. Habían ido para traer agua como lo hacía todo los días. Era el segundo día que los de Konoha estaban allí y no habían señales de los de Kumogakure.
- Jeh! Que lindo día para descansar.- decía Konohamaru.
- No te aflojes. No sabemos cuándo nos van a atacar.- advertía Naruto.
- ¡Jejeje! Todo parece tranquilo por ahora, jovenes.- decía el viejo.
- Por ahora, va todo bien. Pero..- no termino de decir el héroe de Konoha.
- (Una explosión fuerte se escucha a los lejos) -
- ¡¿Qué ha sido eso?!- preguntó asombrado Naruto.
- ¡Eso fue..!- el viejo enseguida sospechó de lo que pasaba.
- ¡Rápido! ¡Vayamos a ver!- ordenó el capitán del grupo.
Inmediatamente dejan sus tareas y ven a lo lejos que una nube de humo de color negro comienza a subir al cielo. Venía nada más y nada menos que del hogar del anciano.
- ¡Mi casa! ¡MI CASAAA! ¡Malditos!- gritaba algo triste Alberig.
- ¡MALDICIÓN! ¡Debemos atrapar al culpable antes de que escape!- dijo furioso Naruto.
- ¡Tss! ¡Vamos! ¡Vamoos!- alentaba Konohamaru.
Cuando llegan finalmente al lugar, ven como el hogar del anciano había explotado y estaba prendido fuego. Las llamas adornaban a aquella antigua casa mientras que el humo seguía esparciéndose. La tristeza del viejo se hacía notar: sus ojos comenzaban a humedecerse dando paso a que cayeran las primeras lágrimas. El enojo de Naruto y Konohamaru también eran visibles claramente. Ambos inclinan su mirada hacía el sector donde estaban colocadas las trampas y ven que todas fueron activadas. En ese lugar 2 ninjas perdieron la vida, y el resto..
- Jeh! El héroe de Konoha. Parece que no llegó a tiempo..
- ¡¿Quién eres?!- preguntó.
- Somos.. bueno.. no hace falta decirlo. Mira nuestras bandanas.
- Ninjas de la Aldea Oculta de las Nubes. Un placer..
- Jooh! El placer es nuestro.
- .. que hayan venido personalmente. ¡Van a morir!
Delante de Naruto se encontraban cinco ninjas de Kumogakure. Como bien había dicho Tsunade, el hogar del viejo estaba en peligro ya que buscaban apoderarse de él para establecer una base secreta. Pero para sorpresa de ellos, los enemigos la destruyeron por completo. Los responsables de la explosión del hogar de Alberig estaban allí. El viejo triste, Udon y Moegi asombrados aún, y Naruto y Konohamaru listos para luchar. Una nueva batalla está por empezar.
