Se acuerdan que existía esta historia? Ahora se los vuelvo a recordar xD Nuevo capítulo de acción, aventuras y cosas místicas. Como no estoy siendo constante en las actualizaciones, les recomiendo que mejor me sigan (y no, no es excusa para que me den follow, es que como tengo trabajo y aparte llego a la casa a jugar Overwatch, tengo la historia bastante botada) y no esperen que les diga "voy a subir la próxima semana"... Así que no me crean.

Eso no significa que deje la historia, actualizaré, pero me demoraré más tiempito. Muchas gracias obviamente a quienes siguen conmigo, de corazón :D

Capítulo 28

Estaba nerviosa… No, más que nada ansiosa. Ya estaba hasta la coronilla de planes conspirativos, quería que la verdad saliera de su boca, o la mentira, lo que sea.

Ya había hecho ese recorrido muchas veces. Debía admitir que lo que más le gustaba era cuando la llevaba al campo de golf. Era malísima para ese juego, pero debía ser el único lugar de la ciudad con extensas áreas verdes, donde Korra se perdía entre un campo inmenso para pegarle a esas pequeñas pelotitas en un juego que no tenía mucha lógica. Recordaba que paseaban en el carrito mientras ella le contaba sobre sus entrenamientos, los contratos con las otras marcas deportivas y los conflictos políticos. La morena no estaba muy interesada en lo último, pero a Hiroshi le encantaba hablar sobre eso.

"¡Ah! ¿Qué más da?" Se repetía siempre "Si total, él es el hombre que me llevó a la fama".

Ahora estaba allí, caminando sobre las baldosas del jardín de entrada. El sol pegaba con fuerza, tal como el día anterior. Korra se había decidido por unos pantalones sueltos y una musculosa azul para estar cómoda, debía medir todas las posibles situaciones. Estiraba sus dedos de la mano izquierda, ejercitándolos en el caso de tener que ocuparlos. Después de unos días de recuperación estaban mucho mejor, ya podía usarlos.

La mansión Sato se presentó ante ella, impoluta, severa, reservada. Un gigante en medio del bosque, en los extremos de la ciudad.

Mientras caminaba, recordaba las discusiones con Tenzin y los demás sobre cómo diantres iba a hablar con Hiroshi luego de saber lo de Noatak, pero la oportunidad había aparecido de sorpresa. Había sido el propio magnate quien la invitara a su finca. El campeonato ya había pasado y los ejércitos en ambas fronteras mantenían una paz tensa. La Reina y Raiko seguramente esperaban la gota que rebasara el vaso, cualquier ataque que permitiera tener el pretexto perfecto para dar inicio a la guerra.

Era de esperarse que Hiroshi comenzara su desplante político en pos de ese objetivo y justamente, a días de la emboscada a las antiguas instalaciones de Industrias Futuro, había recibido el llamado que sospechaba. Korra llevaba una carpeta en la mano, supuestamente con los papeles para anotar sus funciones como jefa de campaña, pero llevaba otro tipo de notas, unas oscuras y que dejaban en evidencia a Sato como el corrupto empresario que era.

La única y gran preocupación, por supuesto, era Noatak. La morena sabía que el maestro agua no aparecía por aquellos lugares. Solo se hacía ver cuando Hiroshi iba a una actividad pública, pero no frecuentaba los terrenos del dueño de Industrias Futuro. No sabía si lo encontraría y qué haría cuando la viera, solo tenía claro algo: Estaba preparada, ella y su equipo.

-Voy a entrar-Dijo en un susurro.

Un pequeño aparato dentro de su oído hizo un molesto sonido antes de que se escuche una voz.

-Ten cuidado. Si aparece Noatak nos pondremos en posición-Escuchó.

Era un alivio contar con la ex Jefa de Policía, a pesar de su temperamento huraño que incluso le ganaba a Korra… Después de haber dejado la institución hace mucho tiempo, contaba con tecnología suficiente para ser un gran apoyo a su grupo. Tenzin y sus acólitos eran geniales y todo, pero no podía compararlos con el equipo tecnológico que acarreaba Beifong. Además, la maestra metal contaba con un elemento sorpresa: un contacto externo que nadie conocía, pero tenía la clave para desactivar las defensas de Hiroshi.

Miró hacia la mansión con gesto adusto, luego subió las amplias escaleras hacia la entrada de la mansión principal.

Todos le habían advertido que era entrar a las fauces del lobo, pero ella necesitaba una explicación, aunque fuese mentira. Si Hiroshi y Amón la quisieran muerta ¿Por qué el empresario se mostraba tan amable y confidente? Tenzin había sugerido que quizás la idea del magnate era matarla para convertirla en una mártir. Ella había apelado a que el millonario no era tan estúpido como para herirla en su propia finca. Increíblemente, Asami había apoyado a Korra. Las dos tenían la idea de que Amón estaba realizando jugadas sin la autorización de Sato, y el hecho de que la ojijade siguiera siendo la heredera de Industrias Futuro solo alimentaba esa posibilidad.

Le había pedido a Tenzin que por una vez confiara en ella. Algo le decía que estaría en terreno seguro, quizás su intuición Avatar se manifestaba de esa manera, pero nada era cierto, solo la esperanza de que saliera airosa de esa situación.

Por eso estaba allí, tocando el timbre ¿Sabría Hiroshi que su guardaespaldas, además de su escapatoria, era un asesino?

-Señorita Korra, gusto de saludarla.

-Hola Ryu, tanto tiempo sin verte.

El jefe de mayordomo de Hiroshi era un pequeño hombrecito, con grandes lentes y un peinado bastante pasado de moda. Siempre la había tratado de buena manera, servicial y atento. La única vez que lo vio fuera de sus cabales fue cuando Bolin apareció por la mansión para efectos de promocionar la marca Futuro, pidiéndole cosas absurdas e imposibles. Lo vio rojo de ira, pero aun así fue capaz de soportar aquel fatídico día. Ella le tenía gran respeto por eso.

-El señor Sato está en su oficina. Déjeme acompañarla.

La maestra sonrió débilmente, sopesando la situación ¿Estaba Ryu también metido en esta mafia?

Caminaron hacia el interior de la mansión, adornada con los colores de la familia Sato, rojo y negro. El emblema de Industrias Futuro se alzaba poderoso en las paredes del salón, con una gran escalera que irrumpía en medio de la habitación para llevar a los visitantes a la oficina del magnate.

Hasta el momento no había señales de nada extraño. Caminaban por un pasillo elegante mientras Korra se incomodaba por el chirrido que despedía su auricular. Se imaginaba a todos pendientes de lo que captaba el pequeño micrófono escondido en su prenda, atentos a cualquier situación que ameritara ir a rescatarla. Esperaba no tener que llegar a esa instancia, confiaba en que Sato no la había llamado para matarla.

Siguieron caminando hacia el final del pasillo cuando lo vio. Salía de una de las habitaciones, con su tenida formal. Llevaba un parche que le cubría la mitad de la cara.

Sintió un escalofrío inmenso.

-Buenas tardes Korra-Habló con su voz inerte, un poco más cariñosa que de costumbre. Aquel ojo sano se volteó hacia el mayordomo-Déjanos hasta aquí, acompañaré a Korra hasta el señor Sato.

-Cualquier necesidad que tengas, solo pídemela-Ryu sonrió con amabilidad y se alejó de ellos.

"¡NO! ¡No! ¡Se supone que Noatak no estaría en la mansión! ¡Intuición de mierda!" Lo miró con terror, pero sin ser capaz de ponerse en posición de ataque. El chirrido se convirtió en un susurro y escuchó la voz autoritaria de Lin.

-¡Mantente tranquila! ¡No hagas nada, tienes que llegar hasta Hiroshi!-Parecía su voz de la conciencia-Espera a ver qué hace...

Noatak sonrió y le indicó con la mano que caminaran juntos hacia la oficina de Sato.

Asami, al otro lado de la línea, comenzó a prepararse.

-No sé ustedes, pero yo no me pienso quedar aquí-Agarró una chaqueta de cuero roja-No sabemos de qué es capaz Amón y no pienso lamentarme después…-

-¡Espera!-Mako la agarró fuertemente del brazo-¡No cometas estupideces Asami!-Al instante, Kuvira se levantó con intención de proteger a su amiga.

-¡Quítale las manos de encima, idiota!

-¡CÁLLENSE LOS TRES!-Gritó Lin, mirándolos con ira-Estamos haciendo este plan confiando en que Hiroshi no sabe de los ataques de Amón. Si estamos en lo cierto, el tipo no le hará nada a Korra mientras esté en la mansión…

Asami la miró enojada. Mako soltó su agarre mientras recibía un empujón amenazador por parte de la maestra metal.

-… Pero Asami tiene razón, prepárense. Vamos a irrumpir.

Korra caminaba nuevamente en silencio junto a Noatak. No sabía si decirle algo, amenazarlo, ponerse en posición de combate… Solo caminaban, como quien camina hacia la hoguera.

Solo miraba hacia el frente, concentrada, pero se dedicó un momento a observar de reojo a Noatak. Tenía las manos en la espalda y una ligera cojera, casi imperceptible. No podía observar su rostro por culpa del parche (probablemente se haya herido la cara producto de la explosión), pero al menos había sacado una rápida conclusión: Estaba más herido que ella.

"Esa puede ser una ventaja".

Llegaron hasta las puertas de la oficina. Se quedaron unos segundos callados hasta que vio cómo el guardaespaldas agarraba las manillas y le dedicaba una escabrosa media sonrisa.

-Si tú no dices nada, yo no haré nada-Escuchó la voz gélida.

-¿Cómo dices?-Se asustó Korra.

"Por Raava, Hiroshi no sabe…"

Lo mismo escucharon los demás, camino a entrar.

-Es tu decisión, Avatar-Le dijo sin tomar en cuenta la pregunta de Korra. Al instante, abrió la puerta.

Se adentraron en la amplia oficina. Como siempre, el magnate se escudaba detrás de su gran escritorio oscuro, con los papeles ordenados y el cuadro familiar a un costado, siempre acompañándolo.

-Qué gusto verte Korra, toma asiento por favor.

La morena miró a Noatak una última vez antes de sentarse en aquel sillón de cuero negro.

-Estaré en las afueras por si necesita mi ayuda, señor-Dijo antes de dedicarle una última media sonrisa a Korra y salir de la habitación.

-¡Ja!-Rio fuerte Hiroshi, Korra giró la cabeza hacia él-El muy imbécil quiso meterse en la fabricación de un nuevo modelo de automóvil y ya viste cómo quedó-Suspiró fuertemente mientras limpiaba sus lentes-Por eso Korra, a veces no tienes que mandar a otras personas a hacer el trabajo de un experto.

La ojiceleste apretó la carpeta que llevaba. "Noatak le está mintiendo a Hiroshi".

-¿Y cómo lo harás si es que sales como presidente?-Preguntó.

-¿Si es que? Saldré Korra, no lo dudes-Se colocó sus lentes y le dedicó una sonrisa-Sé que como presidente no puedo entrometerme en los asuntos empresariales, pero siempre tengo un as bajo la manga. Noatak pasará a ser el director de Industrias Futuro, pero nada se hará sin mi decisión.

Korra pestañeó muchas veces, Hiroshi le acababa de confesar lo que todos ya sabían. Trató de parecer lo más sorprendida posible.

-¡Woow! Al parecer ya tienes todo planeado-Sonrió pícaramente.

-Me gusta adelantarme a los hechos-Respondió ante el gesto.

-¿Y qué pasará con Raiko? ¿La guerra?

-Raiko no tiene las pelotas para enfrentarse a la Reina, pero yo sí-Se levantó de la mesa-Al pobre tipo le gusta ladrar pero no muerde. Esas pobres tropas pasarán el verano entero sin disparar o controlar nada hasta que se cambie al presidente.

-¿Quieres ir a la guerra Hiroshi?

-Como político, debo velar por la seguridad de nuestros habitantes, pero no permitiré que nos pasen a llevar de ese modo-Se colocó frente a Korra, apoyándose en el respaldo de la mesa-Si es necesario ir a la guerra, lo haré. Raiko nunca ha confiado de nuestro arsenal, pero contamos con mi tecnología y el poder de las cuatro naciones en un solo lugar, la Reina puede estar segura de lo que tiene, pero como te dije Korra, siempre tengo un as bajo la manga.

-Va a matar a Raiko, todo parece indicar eso-Comentó Lin mientras corría por las tuberías debajo de la mansión.

-¿Qué hacemos ahora?-Preguntó Tenzin.

-Si puedes, envía unos acólitos a la mansión del presidente. Solo por las dudas-El maestro aire asintió e hizo ademán de querer sacar su móvil para avisar, pero la maestra tierra se lo impidió-Aún no, debemos esperar a mi contacto. Si llamas ahora, sabrán que estamos aquí.

-Lin ¿Qué clase de contacto es el que va a desactivar todo el sistema de seguridad de la mansión?-Preguntó Kuvira, quien venía detrás.

-El único genio capaz de hacerle la competencia a Sato-Dijo con desagrado-Tenemos que esperar.

-No me parece la idea de comenzar una guerra. Habrá muerte-Refutó Korra.

-Mira Korra, tienes poca edad y quizás no comprendes el significado de nuestras acciones. Antes de llegar a mí eras una pobre chica con aspiraciones de grandeza, que lo único que tenía que hacer era simplemente ganar partidos-Le miró con ternura-Esto no es Pro Control, tienes que entender que a veces las guerras son necesarias para establecer orden y respeto… Si el Avatar estuviese entre nosotros las cosas serían más fáciles, pero no son así…

La morena sintió su mirada profunda tras un pequeño silencio, como queriendo ver cuál era su reacción. Trató de calmarse.

"¿Lo sabrá?"

-Pero como no está, nos toca a nosotros velar por nosotros mismos-De repente, cambió su semblante a algo más amigable-Korra, solo te estoy dando mi opinión respecto a algo que quizás no pase ¡Son solo especulaciones! Primero comencemos sacando a Raiko del camino, luego veremos si la Reina sigue con sus amenazas. Quizás solo le tiene mala al pelmazo que está de presidente.

Hiroshi volvió a su asiento, sacando una carpeta de uno de los cajones del escritorio. Se lo acercó a Korra.

-Aquí está todo el plan de campaña, las cosas que tendrás que hacer y los lugares que comenzaremos a visitar. En tres días daré una conferencia en donde me postularé para presidente y tú tienes que estar ahí. Los periodistas te harán preguntas y debes decir que estás muy emocionada por mi campaña, cómo te he ayudado a salir adelante gracias a los Hurones de Fuego y que con gusto serías mi jefa de campaña. Yo agradeceré el gesto y aceptaré tu propuesta.

Korra frunció el ceño, al parecer a Hiroshi se le olvidaba algo.

-¿Has hablado de esto con Mako y Bolin? ¿Te ayudarán en la campaña?

-Les avisaré dentro de unos días. Es importante tener su apoyo también, pero tú eres la indicada ¡Tú y yo somos los Hurones de Fuego!

Entrecerró los ojos, presa de una inusitada rabia. El nombre Hurones de Fuego había sido idea de Bolin.

-No hables así Hiroshi, sabes que sin el equipo no sería nadie y tú no tendrías a tu jugadora favorita.

-Pero tú querida Korra, eres quien marca la diferencia ¡Mejor jugadora del torneo por dos años! ¡Siendo una novata! Ese es el renombre que necesito, no a un cadete de policía y un actor de series baratas-Vio la rabia en los ojos de la morena-Perdóname, no busco ofender a tus amigos, también son queridos por mí, pero hablo de éxito rotundo y tú Korra, eres el éxito en persona.

Agarró la carpeta y la abrió. Eran varios discursos, un organigrama, algunos logos, frases de campaña, un papel de ideas fuerza…

Cerró los ojos unos momentos, buscando la calma necesaria para estos momentos. Hiroshi la miraba feliz, no veía un ápice de maldad en aquel hombretón.

Pero había aprendido que la oscuridad se escondía tras las mejores intenciones.

-Hiroshi, ¿Qué piensas que te dirían?-Dijo lentamente.

-¿El qué?-Pareció confundido.

Fijó la vista hacia un costado, donde un gran cuadro se alzaba con añoranza, con la imagen de su joven esposa y una pequeña niña de almendrados ojos jade.

Una niña que ella conocía muy bien.

-A decir verdad, creo que no comprenderían mis actos-Dijo tristemente, entendiendo la pregunta y mirando hacia lo que fuese su familia-Yasuko siempre objetaba mis ansias de poder y Asami fue demasiado idealista para entender las reglas del mundo, pero siempre traté de velar por ellas…-Se quitó los lentes y los limpió con su ropa-Lástima que no lo logré, pero el poder es una droga demasiado fuerte para dejarla.

Korra lo miró, casi sorprendida.

-Admito que no siempre he ido por buenos pasos por la vida, pero cuando tienes una visión y un éxito como el que he tenido, siempre quieres hacer llegar esa abundancia al resto de las personas, por el precio que sea… Ya no tengo una esposa y una hija a quien proteger, pero sí pienso hacer lo que sea para perpetuar mi legado, el nombre de la familia Sato e Industrias Futuro.

Quedaron en silencio unos segundos. Era el momento de enfrentar la verdad.

-Hiroshi, sabes que eres como un padre para mí, siempre he admirado tu ambición y constancia, tú también eres el éxito en persona… Pero necesito saber a qué costo lo ha sido-Expresó lentamente.

Se paró y dejó en el escritorio la carpeta que llevaba.

-¿A qué te refieres?-La miró extrañado, luego le echó un vistazo a esa carpeta.

-Me he enterado de… Cosas…-Tragó saliva-Información que me preocupa mucho porque he confiado ciegamente en ti y siempre te he defendido por tu conducta irreprochable-También observó la carpeta e hizo el ademán para que Hiroshi la tomara.

Titubeó unos instantes, pero luego tomó los papeles y los observó.

-Vamos idiota… Desactiva esta mierda pronto…-Mascullaba entre dientes. Miraba su móvil, un aparato especializado, ideal para este tipo de operaciones. Los demás esperaban expectantes-Korra le está mostrando los papeles a Sato.

¡Bip! ¡Bip! ¡Bip! El sonido le confirmó lo que tanto esperaba.

-Estamos listos ¡Andando!

-¿De dónde conseguiste esto?-Dijo sin expresión mientras pasaba página por página.

-No importa de dónde lo saqué, mi duda es si esto es verdad-Le dijo seria.

-Korra querida ¿De verdad me crees capaz de haber hecho todo esto?-La miró extrañado, como si no cupiera en su mente que su jefa de campaña sospechara de él.

-Hay muchas pruebas más de dónde vinieron-Dijo sin querer mirarlo a los ojos.

Un sentimiento extraño se apoderó del magnate mientras miraba las hojas. Salían informes sobre sus exorbitantes ganancias, los papeles adulterados, las fotografías de sus reuniones con Viper, con los monzones, los dibujos para las armas eléctricas, transcripciones de sus conversaciones con la Reina Tierra… Era demasiada información. Miró a Korra con extrañeza ¡Alguien le había dado las pruebas! Miró de nuevo la carpeta tratando de parecer lo más normal posible. La única capaz de recopilar toda aquella información era Lin, y si bien se le había escapado de las manos, no creía que la dueña del Sol Naciente hubiese recopilado TAMAÑA cantidad de evidencia.

Comprendió que Lin no estaba sola en esto, quería destruirlo desde adentro, sembrando la duda en su círculo más cercano, incluyendo a Korra, su arma política más potente.

De repente se asustó. Quizás Lin estaba cerca, quizás era lo suficientemente temeraria como para realizar otro ataque.

Volvió a sentarse en su cómodo sillón, dejando apaciblemente la carpeta frente a él.

-Korra, no sé de dónde conseguiste esto, pero sabes que por mi ambición tengo muchos enemigos en la corte-Sin que Korra notara, apretó un pequeño botón bajo la mesa-Sé que mi historial no está exento de errores, pero esto es inaudito…-De la sorpresa, pasó a la negación-¿De verdad crees que yo haría algo así?

-Dímelo tú Hiroshi, hay pruebas muy concretas-Dijo sin expresión, seguía mirando hacia abajo.

-¿Cómo crees tú?-Rio de manera extraña-¡Son falacias!-De la negación, fue pasando lentamente a la ira-¿Me crees capaz de hacer alianzas con la clase de gente que mató a mi esposa? ¡¿Qué quizás mataron a mi hija?! ¡No seas idiota Korra!-Golpeó la mesa con los puños, lo que impresionó a la ojiceleste-Te di dos años de mi vida para convertirte en la estrella que eres ¿Y tú me pagas con esto?

Miró hacia la puerta, pero no aparecía nadie. Volvió a apretar sutilmente el botón.

-Soy consciente de tus ansias de poder-Envalentonada, lo miró a los ojos, enojada-Si llegas y me dices que harías lo que fuera para expandir tu dominio, la verdad desconfío mucho de los métodos que ocupas…-El magnate se acomodó los lentes, queriendo serenarse-Por eso te pido que seas sincero conmigo, porque sabes que te estimo y te agradezco por todo, pero no seré partícipe de tu campaña si es que todo eso es verdad.

-¿Quién te lo dio? ¿Acaso fue Lin Beifong?-Inclinó la cabeza hacia un costado-Tú no estabas aquí en ese tiempo, pero esa tipa comenzó una campaña para difamar mi nombre, lo más probable es que se haya contactado contigo para seguir inventando mentiras-¿Es eso? JAJAJA-Rio fuertemente al ver que Korra titubeaba-No le vas a creer a una loca del Imperio Tierra ¿Verdad? Por favor... Eres más inteligente que eso-Se tranquilizó al ver la duda en los ojos de la morena. Tomó el contenido de la carpeta y rompió las hojas por la mitad, con gesto tranquilo-Hace años quiere verme caer porque según ella ando en malos pasos ¡Pero mis papeles están limpios! ¡Revísalos en la Superintendencia! No te dejes llevar por calumnias que inventan a mis espaldas.

Korra vio con asombro los papeles rotos en el escritorio. De repente la intuición de seguridad pasó a ser miedo constante.

-¿Y… Qué me dices de las fotos?-Dijo dubitativa.

-Vamos… Sabes que con los programas de computadora cualquier imagen puede ser retocada. No perderemos tiempo en esto-Agarró con gracia los papeles de la mesa y los arrojó en un basurero a un costado del escritorio. Se sentó nuevamente y apretó el botón de su comunicador-Noatak, quiero que acompañes a Korra a la salida.

-¿Me quiere afuera?-Dijo casi dolida la maestra agua.

-Lamentablemente esta reunión no salió como esperaba-La miró con desilusión-Me duele mucho que hayas dudado así de mí, no sé si quiera a alguien como tú en mi campaña, necesito reconsiderarlo…-Volvió a apretar el botón del comunicador-Noatak ¿Estás por ahí?

-Siento querer saber la verdad-Dijo mientras se alejaba del escritorio-¿Y qué me dices de Noatak? ¿El también participa de esto verdad?

-¿Qué pasa con esta cosa?-Se dio cuenta que la luz del comunicador no funcionaba. Lo desestimó y se paró velozmente-Por favor Korra, déjame solo-No hizo caso a su pregunta, le tomó el hombro y la acompañó hasta la puerta-Solo llévate la carpeta que te di y espera mi llamado.

Abrió la puerta para que la morena saliera, pero en vez de vislumbrar el pasillo, sintió un profundo golpe que lo tiró al suelo.

-¡Qué está suce…!-Korra sintió unas manos atrapando su boca.

-¡Atrápenlo!-Se escuchó un susurro.

En unos segundos, Hiroshi estaba atrapado en su cómodo sillón negro, sujetado por unas pesadas cuerdas de metal. Su nariz chorreaba sangre y su boca fue callada por una gran tira adhesiva.

La morena en tanto, sintió la respiración agitada de su captor cerca de su ojera.

-¡No grites!-Le susurró-Noatak no sabe que estamos aquí.

Levantó los brazos para dar a entender que mantendría silencio. Mako sacó los brazos alrededor de ella.

Miró nuevamente hacia la habitación de Hiroshi. Lin y Kuvira revisaban cada escondrijo, en busca de posibles micrófonos o cámaras.

-¿Cómo lograron entrar?-Dijo bajito.

-El contacto de Lin desactivó los sistemas de seguridad. Tenemos que sacar a Hiroshi de aquí y llevárnoslo-Dijo Mako en posición de combate, mirando hacia la puerta.

-¿Y qué pasa con Noatak?

Sintieron un crujido cerca y se volvieron hacia el maestro fuego, quien había caído al piso y luchaba contra la Sangre Control.

-¡PENSARON QUE SE HABÍAN LIBRADO DE MÍ!-El grito resonó fuerte en el pasillo, Noatak se acercaba lentamente con las manos en alto. Korra quiso cerrar la puerta, pero el gesto fue inútil. La Sangre Control se apoderó de ella.

-¡Es inútil Avatar! Puedo sentir tu sangre ¡Y la de los demás!...-Cayó al suelo presa del dolor, sintiendo cómo sus brazos crujían por la presión de querer librarse del tormento.

Sintió unos pasos rápidos y la puerta abrirse bruscamente, Kuvira lanzaba sus bandas de metal que Noatak esquivó a duras penas. Para evitar el golpe, Noatak deshizo su control sobre los maestros, quienes quedaron en el suelo resentidos.

El maestro Sangre se enfocó en la chica del lunar, atrapándola y haciéndola levitar. Lin fue al rescate y esquivó a la misma Kuvira, quien fue lanzada como proyectil. Con un rápido movimiento, hizo Tierra Control en la pared para golpear el rostro de Noatak, aprovechando la venda que cubría su visión. El guardaespaldas cayó al piso, su parche pronto comenzó a mancharse de rojo.

Lin corrió hacia él para asestarle un golpe con su garra de metal, pero una patada la hizo caer de bruces. Noatak aún seguía en combate y con un movimiento de manos, aprisionó a su contrincante y la estrelló contra la pared.

¡Buuf! Sintió una ráfaga de aire golpearle la espalda, haciéndolo caer nuevamente. Tenzin aprovechó el momento para correr y levantar a Lin, quien a pesar del esfuerzo, aún seguía malherida por la tortura a la que fue sometida en las instalaciones viejas de Hiroshi.

Fue rápido. Sintiendo el agua correr gracias a la destrucción hecha por Lin, utilizó el líquido de las cañerías para crear una barrera de hielo. Corrió hacia la habitación y alzó nuevamente a Kuvira, lanzándola hacia Korra y Mako, quienes recién se habían levantado luego del ataque. Miró por unos instantes a su jefe, quien suplicó con los ojos que lo liberara. Titubeó unos instantes…

-Lo siento señor, vendré de vuelta-Sonrió y abrió el escritorio con un golpe, sacando carpetas con rapidez.

Vio a Lin, Tenzin y más maestros aires correr por el pasillo. Echó un vistazo por última vez a Hiroshi y se sacó la venda, mostrando la mitad de su rostro, chamuscado y lleno de sangre coagulada.

-¡No se librarán fácilmente de mí!-Dijo para sí mismo antes de saltar por la ventana, rompiendo el cristal en mil pedazos y cayendo al vacío.

-¡NO!-Lin corrió apenas al ver desaparecer a Noatak e hizo Metal control en las cuerdas que llevaba en la espalda para agarrarse de la ventana e impulsarse hacia afuera. Cayó y dio algunas vueltas dentro del patio de la mansión, el cual rebosaba de vegetación a los alrededores. Se recuperó de la caída tras unos segundos y levantó el pie derecho, desapareciendo la suela de su bota de metal para dar un gran pisotón. No sintió a nadie cerca, ni a Noatak ni a ningún guardia de seguridad.

"Eso es extraño", pensó. "Debió llevarse consigo a su equipo".

Comenzó a caminar en posición de combate, a ver si el guardaespaldas hacía algún ataque sorpresa.

-¡Tía Lin! ¡¿Estás bien?!-Opal se acercó a la ventana. La maestra metal le apuntó por sorprenderla, pero solo se limitó a mirarla enojada. Su sobrina sonrió ante la respuesta hostil de su familiar.

Beifong utilizó las mismas cuerdas para llegar hasta la oficina de Hiroshi, que estaba hecha un caos: Habían papeles y libros por todo el piso, además de algunos rastros de sangre.

Kai ayudaba a Mako a pararse, lo mismo hacía Jinora con Kuvira.

Korra en tanto, estaba parada frente a Hiroshi, mirándolo con furia.

-¡CONFIÉ EN TI! ¡Eras como un padre, mi modelo a seguir!-Lo agarró por la camisa, acercándolo a su rostro. Hiroshi la miraba con la misma intensidad-¡De haber sabido que estabas en estos pasos, jamás te hubiese servido!

¡Zas! La cinta adhesiva cayó al piso. El magnate soltó un ahogado grito, la comisura de sus labios comenzó a tornarse roja.

-¿Qué excusa tienes ahora Hiroshi, ah? ¿DIME?-Llegó a escupirle el rostro de la pura rabia. Sato explotó de la misma forma.

-¡SIN MÍ NO SERÍAS NADIE! ¡Dime si acaso no te gustó estar en la cima!-Gritó furioso, echando espuma por la boca-¡¿Con qué crees que pagué todos tus lujos?! ¡¿Los regalos para tus padres, para el monstruo de tu perro?!-Miró con locura a quienes estaban en la sala-¡Todos ustedes han sentido el poder! ¡Son unos hipócritas! ¡Ya verán cuando Hiroshi Sato les ponga las manos encima! ¡Pagarán por lo que…!

Quedó en silencio repentinamente.

Una figura se acercó hacia él, empujando a Korra. Pensó que era un fantasma, una mala jugada del destino hasta que sintió un fuerte puñetazo que nubló su vista hacia el negro.

-¡¿Sorprendido de verme, papá?!-Gritó Asami al rostro desmayado de su padre-¡¿AH?!

-¡Por favor, sáquenla de aquí!-Gritó Lin con impaciencia. Korra se quedó estática unos segundos, sorprendida, pero luego atrapó a Asami quien luchaba por querer seguir golpeando a su padre.

-¡SUÉLTENME! ¡SUÉLTENMEEE!-Bolin llegó en ayuda de Korra para sacar a la ojijade del lugar. Kuvira se dirigió hacia su dirección para golpear a los maestros, pero Lin la detuvo con un brazo.

-No se te ocurra defenderla ni hacer algo contra Hiroshi. Aún lo necesitamos-Dijo con voz fría.

Kuvira la miró con furia, para luego depositar su mirada en el magnate quien tenía la cabeza caída, con una gota de sangre cayendo por su nariz. Bufó fuertemente antes de darse vuelta, ofendida.

Tenzin se acercó a la ex Jefa de Policía con el móvil en la mano.

-Los acólitos tomaron posición, están entrando a la mansión junto con tu equipo. Traen a tu contacto. Dicen que no han visto a nadie salir del lugar.

-Debe haber alguna salida secreta que no está en los planos. No sentí nada en el patio, seguramente el escape está más adelante o está hecho de un material que desconozco.

-¿Qué haremos con Sato?-El maestro aire miraba con duda al cuerpo inmóvil.

-Por el momento pediremos prestada su casa y esperaremos a que despierte. Tiene mucho que explicar-Sacó un papel de su armadura y le hizo una seña a Mako para que se acercara-Según estos planos, hay unas habitaciones en la parte subterránea, nos servirán de prisión mientras tanto. Lleva a Hiroshi y a su mayordomo hasta ese lugar.

-No parece que Ryu esté al tanto de lo que hacía Sato-Tenzin frunció el ceño.

-Hasta que no se pruebe lo contrario, no hay ningún inocente para mí-Mako asintió y llamó a Kai para que lo ayude con la carga. Tenzin miró a Lin con gesto serio-Tranquilo, evitaré que Asami o Kuvira hagan algo contra Hiroshi-Lo trató de calmar-Pero tampoco la opción es llevarlo a la policía, tiene muchos contactos dentro.

-La gente empezará a preguntar por él.

-Para eso tenemos a Ryu. Él mentirá por nosotros-Hizo una mueca extraña, casi como una sonrisa-Esperemos a que mi contacto se reúna con nosotros, él tendrá una idea de cómo sacar al aire las atrocidades de Sato. Por mientras, pongámonos a revisar.

Comenzaron a levantar los papeles sueltos. Sería una larga jornada desde ahora.


Respondiendo Reviews

Ruha Bueno, ya viste que se fue a meter a la boca del lobo, pero todo resultó bien y tienen a Hiroshi, que deberá tomar una buena siesta antes de volver a ver a su hija Cryp Espero que esto haya sido más tenso aún, o quizás más adrenalínico (ni idea si existe esa palabra, la verdad) Zhyo Jarjayez Korra está loca, pero la intuición no le falló, ahora hay que ver qué pasará con Asami AlexandraArcher Creo que hay muchas dudas en cuanto a Hiroshi ¿Se descubrirán en el próximo capítulo? CHAN CHAN ZerudaPrincess ZACHEÍII ELEÉEE (igual fue hace rato pero me acuerdo y lloro) (no, no lloro) Lo de Asami y Korra es complicado, pero ya ves que no lo tomé en este capítulo, quizás el siguiente... SOLO en este sentido me encantaría tener algo de TOC porque soy una distraída de mierda que sufre por trabajo y se le van las horas, por eso se me hace complicado tener el fanfiction actualizado. Cuando empecé había avanzado hasta el capítulo 15 entonces no había drama, pero los que aparecen ahora los hago a la marcha y por eso me demoro tanto, lo siento, lo siento u.u Pensaba matar a Kuvira, pero me arrepentí, aún nos falta su historia y nuevos personajes que aparecen por su trama y por último, ya no soy chica Farkas, volví a la pobreza así que no sé cómo me puedes llamar D: Kutral Y yo extrañaba que aparecieras por aquí! Genial que hayas leído todo, espero sigas leyendo hasta el final, aunque implique terminar la historia hasta el otro año (ok no, va a terminar antes) y síi, yo lloré un poquito por la final, pero después me fui a vacilar a plaza italia Guest Oe qué weá hermano sí po si soy chilena oe! (no, la verdad no hablo así, pero me parece hermoso y desconocido que te guste nuestro acento) ya vimos cómo se enfrentó a Hiroshi y todo lo que temió era cierto. Creo que se viene una Korra más instrospectiva aún