Gracias a Solecito Pucheta por su gran ayuda con este beteo.

CAPÍTULO 28: LA FELICIDAD A VECES SE OSCURECE


Hoy era el día del baby, estaba terminando de arreglarme en la habitación de Esme y Carlisle, ya que aprovecharemos el hermoso jardín para el evento. Había quedado maravilloso gracias a la ayuda de todos. Terminaba de ponerme las zapatillas blancas a juego con un bonito vestido blanco, cuando Edward entró en la habitación.

—Te ves hermosa—me elogio llegando a mi lado.

—Tú también te ves muy guapo—le dije acomodando su chaqueta color azul marino, debajo llevaba una camisa blanca a juego un pantalón azul marino y zapatos negros, se veía guapísimo.

— ¿Cómo está el niño más hermoso del mundo? — Susurro acariciando mi vientre, el pequeño pateador empezó a moverse— ¿eso es un muy bien?— pregunto Edward con una sonrisa.

— Cómo es que cada que tú le hablas, haces que comience una revolución— le dije acariciando el lugar donde Tony pateaba.

—Fácil, me reconoce y me ama—contestó besando donde Tony pateaba.

—Quien no podría amarte si eres maravilloso— susurre acariciando su cabello.

Se levantó y acercó sus labios donde nos fundimos en un beso lento, tierno y lleno de amor, nuestros labios se movían encajando perfectamente, la necesidad de respirar hizo que nos separamos.

—t…e… amo— pronuncio entrecortadamente.

—Yo también te amo— le dije abrazándolo.

Un golpe en la puerta nos hizo suspirar —pasen —contesto Edward.

—Bella, Edward es hora, es hora—un remolino llamado Alice, entro sonriente mientras tomaba a ambos de las manos y nos llevaba al patio.

Cuando bajamos ya estaban todos cambiados, Jacob y Vanessa estaban en una mesa hablando con mis padres, Esme y Carlisle se encontraban hablando con Rosalie y Emmett, Alice nos soltó y se les unió, mire el reloj en cinco minutos empezaría a llegar la gente, mire en dirección a Jasper me brindo una sonrisa y asentí caminando hacia él con Edward de la mano.

—Todo listo— preguntó Edward cuando llegamos.

—Sí, estoy nervioso— confesó.

—Saldrá genial, Alice estará muy feliz... apuesto que gritara de emoción— le dije tomando su mano.

—gracias chicos por permitirme anunciarlo, no debería este es el momento de Tony, puedo posponerlo…—

— ¡Ey!, ¡Ey!-—lo cayo Edward – no interrumpes nada, así que ahora no te eches para atrás, estoy muy contento por ti y por mi hermana, sé que la harás muy feliz—

—Gracias Edward, sabes que te quiero como el hermano que nunca tuve— le dijo palmeando su espalda.

—Y yo a ti Jazz— le dijo Edward sonriéndole.

—Les deseo lo mejor, son el uno para el otro, Alice te ama tanto como tú a ella— le dije al borde del llanto— lo siento las hormonas no ayudan mucho—le dije tratando de sonreír.

—Gracias Bella, gracias a los dos por su amistad—

—Te ves hermosa hija— me dijo Esme acariciando mi vientre.

—Gracias Esme, tú también luces muy guapa— le dije dedicándole una sonrisa.

—Acaban de llegar varios invitados— dijo Rose colocándome un moño en mi vestido.

— ¡Oh!, entonces vamos a saludar—tome a Edward de la mano, y una sonrisa ilumino mi cara, el también traía un moño en su chaqueta.

Saludamos a Kate, Rebecca quienes llegaron con Jared y Riley, pusimos los regalos en la mesa mientras que Alice y Rose se encargaban de ponerles un distintivo, Mackenna llego de la mano de su marido y sus dos hijas unas chicas agradables de unos diecisiete años, nos saludó y después se dirigió al encuentro con mi suegro, estaba por ir a tomar un vaso de jugo cuando llegaron Vero, Kelly, Jaki y Nati.

—Hola chicas me alegra que vinieran—las salude de beso en la mejilla.

—Gracias a ti por invitarnos—respondió Nati.

—Hola, gracias por acompañarnos—les dijo Edward rodeándome con la cintura.

—No hay por qué darlas, Bella es una grandiosa amiga— dijo Jaki entregándome su regalo.

—Por cierto les quedo muy bonita la decoración, te ves hermosa Bella, ya queremos conocer a Tony—dijo Verito sonriendo.

—Si nosotros estábamos ansiosos, este pequeño no quiere salir— conteste haciendo un puchero.

—Está disfrutando sus últimos días—contesto Kelly riendo — cuando menos lo esperes ¡Zaz! —

—Creo que tienes razón, pero por favor pasen y siéntanse como en su casa— le dije conduciendolas a una mesa. — En un momento las atienden—les dije tomando los demás regalos para llevarlos a la mesa.

—Haya vienen Randall y Marcus—me dijo Edward.

—Vamos a recibirlos— caminamos hacia ellos y saludamos y platicamos un momento con ellos, cada uno venían con sus esposas quienes eran muy amables, los llevamos a una mesa, le entregaron los regalos a Edward y cuando caminamos hacia la mesa nos dimos cuenta de que había más regalos y no solo eso, eran enormes algunos.

—Eso no estaba ahí la última vez—le dije impresionada, había cinco paquetes de varios tamaños.

—Concuerdo contigo, pero tengo una idea de quienes son— me dijo volteando hacia las mesas, nuestra familia estaba con una sonrisa que delataba que habían sido ellos, sonreí haciendo un "gracias".

Llegaron las amigas de Alice y otros compañeros de Edward en el hospital. Fue buena idea contratar a meseros para que se encargaran de que todos estuviéramos cómodos.

Alice y Rosalie, empezaron con los juegos haciendo participar a hombres y mujeres, he de admitir que me la estaba pasando de maravilla, estaba riendo por los gestos que hacían los chicos cuando era su turno de participar, mi hermano Emmett se veía adorable con un gorrito y una babero en las piernas de mamá, pobre mamá sus piernas deben estar sin circulación, una sonrisa maliciosa se formó, me levanté y le pedí a mi suegro quien era quien tomaba las fotos que tomara una de Emmett, con gusto la tomó, sería bueno consérvala uno nunca sabe para que pudiera servir.

Los juegos eran muy buenos, ganaron Jaki, Emmett, mamá y Esme, quienes se llevaron un bonito obsequio por participar, hicieron varias rondas de juegos donde la mayoría ganaba un obsequio. Llegó el momento de la comida y todos estábamos disfrutando, sirvieron lasaña acompañada de vino tinto, bueno a mí me quitaron el vino y me dieron jugo de uva, al menos era algo, después de comer vino el postre de chocolate y frambuesa, estaba exquisito y saboree dos rebanadas.

Jasper se acercó a Edward quien asintió con una sonrisa, volteo a verme y me guiño un ojo, le sonreí.

—Buenas tardes— saludó Jasper a través del micrófono, —hoy es un día especial, la celebración del primer hijo de Bella y Edward, nuestro sobrino, una persona que en cuestión de días llegará a nuestras vidas a iluminarlas con su pureza e inocencia, ese niño tendrá más protectores que lo amen que cualquier persona en el mundo, levantó su copa de vino —Por Anthony— propuso.

—POR ANTHONY—gritaron todos a coro, tras una breve pausa continuó hablar, mis ojos ya estaban nublados por las lágrimas al escuchar tan hermosas palabras, Edward me rodeó con sus brazos —te amo—susurro.

—El motivo por el que estoy aquí de pie, es uno de los más importantes de mi vida, uno de ellos fue haces seis años cuando entre a la clase de álgebra, conocí a la persona más importante que tengo en la vida sin la cual me sería imposible respirar, Alice, esa pequeña me cautivo con su mirada desde el momento en que me senté en aquel pupitre del salón de tercer año, desde ese día supe que ella sería para mí, como ella supo que yo sería de ella, recuerdo muy bien sus palabras "tú y yo nos casaremos algún día", y sin más salió de clase, dejándome con una tonta sonrisa al imaginarlo. —Respiro y sonrió hacia Alice quien estaba con los ojos llorosos y una sonrisa de oreja a oreja—y aquí estoy frente a toda la gente que es importante para nosotros—se arrodillo —Alice Cullen, ¿me harías el honor de convertirte en mi esposa? —abrió una cajita mostrando un reluciente y elegante anillo de compromiso.

—Siii—chillo Alice corriendo a los brazos de Jasper, todos estallamos en aplausos yo con mis lágrimas de felicidad abrazada a Edward mientras que aplaudimos.

—Ven— le dije a Edward, caminamos hacia ellos —Felicidades chicos— les dije abrazandolos.

—Gracias Bella, ¿tú lo sabías? —me pregunto Alice abrazando a Jasper.

—Mmm…siii y no, no me arrepiento de ocultártelo— le dije sacándole la lengua.

—Yo tampoco— dijo Edward — estoy muy feliz por ti y por Jasper, se lo merecen—abrazo a su hermana cariñosamente —Te quiero enana—

—Yo también te quiero Edward—

—Dejen felicitar a mi nuevo hijo— dijo Esme, llegando con Carlisle. — Aunque ya te considerábamos como tal— le dijo abrazándolo.

—Gracias—contesto Jasper.

Los demás se unieron a las felicitaciones, estábamos sentados en la mesa junto a mis padres, Emmett y Rosalie.

—Enserio Emmett— dijo Rosalie fingiendo enojo — si no te apuras te cambiaré—

—Osita, no serias capaz de eso—hablo mi hermano espantado — ¿o sí? — pregunto temeroso.

—Ya te estás tardando hijo— le dijo mi padre riendo.

—Puedo presentarte unos compañeros hermanita— le dijo Edward. — Apuesto a que más de uno estarían encantados de que te conviertas en su esposa—le dijo riendo al ver la cara de Emmett.

—No bromees Cullen—

—No bromeó Swan—lo reto mi esposo.

—No sería mala idea Edward, pero le daremos una oportunidad a mi Oso— Rosalie batió sus pestañas—tiene que sorprenderme—

—Tenlo por seguro—respondió Em, sonriendo seductoramente.

—Por cierto Bells, yo también tengo amigos que estarían encantados en ser tu esposo y el padre de Anthony…Diego es excelente amigo y apuesto que se enamoraría de Anthony pero más de ti— dijo Em, no pudiendo ocultar la sonrisa, clara venganza en contra de Edward.

—Ella ya tiene esposo quien es el padre de su bebé— dijo Edward frunciendo el ceño.

—Uno nunca sabe, tal vez mi hermana decida cambiar la mercancía por una nueva—dijo rompiendo a carcajadas.

Edward me atrajo más hacia el rodeando mi cuerpo en forma posesiva —definitivamente no, ella me ama y mucho—dijo Edward haciendo un puchero, se veía adorable — ¿Verdad que si amor? —me pregunto con su carita a medio morir.

—Mmm…—

— ¡Bella! —exclamó haciendo ojitos de cordero degollado.

—SIP—resalte la p — si… te amo, te amo, te amo—beso mi frente y le saco la lengua a mi hermano como todo un hombre de diecinueve años, mis padres estaban atacados de risa, tratando de disimularlo pero lamentablemente no pudieron cuando Emmett estallo en carcajadas contagiándonos a todos.

—Hola chicos—llego una feliz Alice junto a Jasper.

— ¿Y para cuándo la boda? —pregunto Rosalie.

—Dentro de dos años— nos dijo Alice sonriendo de oreja a oreja —para julio 13 un mes antes del aniversario de Bella y Edward—

—Eso es perfecto Tony tendrá dos añitos se verá divino en su smoking— dije emocionada pensando en mi bebé.

—Si, además solo nos faltara un año más para graduarnos así que me gusta esa idea— dijo Jasper.

—Suertudos ustedes— nos dijo Edward —a mi faltan cuatro años, más dos de servicio—pero tengo que trazar un plan para acabar en menos tiempo— dijo curvando una sonrisa.

—Sé que lo lograras amor, estaré para ti siempre, apoyándote y no dejando caer tus sueños— le dije recargándome sobre de él.

—Lo sé Bella, eso me hace amarte cada día más…te amo—susurro.

—Yo también te amo— le dije acariciando sus manos.

—Bueno el espectáculo debe continuar—anuncio Alice, cuanta energía tendría, ¿habrá algún interruptor para detenerla?...No lo creo…

—A continuación una linda sorpresa para la mamá—habló Alice por el micrófono— para la mamá y para todas nosotras—dijo curvando una sonrisa maliciosa.

¡Por dios! ¡Que habrá tramado!

—Listo—Alice anuncio Rosalie.

La música cambió de tono poniendo una más ¿sensual? ¿Pero qué rayos?, entraron por la parte trasera cinco hombres vestidos de bombero, mesero, policía, vaquero y un doctor, se pusieron en la parte delantera.

—Esto es para la Bella dama y futura mamá— hablo el que iba vestido de Bombero, debo admitir que estaban muy bien dotados, bien parecidos, pero prefería mil veces a mi Edward.

Me reí al darme cuenta de un gruñido que salió de Edward—no me gusta esta sorpresa—dijo haciendo un puchero y frunciendo su ceño — Jasper, considérate viudo antes de tiempo—

—Que ni crea Alice que tendrá algo así para su despedida— dijo Jasper frunciendo el ceño.

—Unas buenas nalgadas es lo que merece Rosalie ¿alguien más sabía de esto? — pregunto Emmett bufando.

Miramos a la mesa y encontramos con la cara de mamá, Esme y Vanessa tratando de ocultar su sonrisa— ustedes lo sabían— las acuso Emmett — traidoras— y sin más las mujeres empezaron a reír.

—Ya Emmett—habló mamá – cállate y déjanos disfrutar el momento—mi hermano se cruzó de brazos y fijó su vista en Rosalie.

Sentí las manos de Edward taparme los ojos — ¡Edward! —proteste.

—No veas amor a Tony le hace mal— me dijo tratando de suavizarme.

—Tony está perfecto, quita tus manos y déjame ver— me queje.

Suspiro y me apego más a él, sonreí lo amaba aunque se pusiera en plan celosito, era mi vida, él y nuestro hijo. Los hombres empezaron a bailar y quitarse parte de su atuendo, sacaron a varias amigas y les bailaron, estaban rojas por la pena, pero después disfrutaron del momento, el doctor y policía se acercaron a nuestra mesa y empezaron a bailar, pude ver a Edward, Carlisle, Jacob, Emmett y mi padre tensarse y murmurar por lo bajo, era gracioso. Con una sonrisa se retiraron de la mesa y continuaron bailando, unos minutos más tarde terminaron su show.

— ¿Te gusto tu sorpresa?—preguntó Alice, llegando con Rosalie.

—Creo que sí— le dije riendo.

—Estás castigada Rosalie—protesto Emmett.

—Vamos amor, tu y yo bien sabemos que eso no es verdad— dijo con una sonrisa de triunfo.

Mi hermano suspiró —de acuerdo, no estarás castigada pero no vuelvas hacer algo así—dijo atrayéndola para besarla.

—Y ustedes señoras casadas, madres de hijos y próximas abuelas ¿se divirtieron? —preguntó mi padre frunciendo el ceño.

—Claro que si Charlie, pero nada mejor como el baile que me hiciste en…—

— ¡MAMÁ! —gritamos Em y yo tapándonos los oídos, mi padre se sonrojo y mamá solo se rio.

—No es nada del otro mundo, así que quiten esas caras — nos habló. — ¿No lo crees Esme? —

—Claro que sí, te acuerdas Carlisle de ese día en tu consultorio, cuando—

— ¡MAMÁ! — esta vez fueron Rosalie, Alice y Edward.

— ¡POR FAVOR! —Rogo Edward —No quiero esas imágenes en mi cabeza—

—Siii—chillo Alice—totalmente de acuerdo con Edward—declaró Alice.

—Sí, lo mismo digo—dijo Rose.

—Pero que anticuados— nos dijo Esme riendo.

— ¿Tú qué opinas Jacob? — pregunto Edward riendo al ver a Jacob casi pálido.

—Eso fue demasiada información, y concuerdo con ustedes nada de chicos medio desnudos, nunca más—dijo abrazando a Vanessa posesivamente, ella solo hizo un puchero y todos volvimos a reír.

El resto de la noche transcurrió de maravilla, pusieron música y se levantaron a bailar, yo estaba con Edward quien me tenía abrazada contra su pecho, mientras acariciaba mi vientre con una mano.

Mientras tanto en otro lugar en la cárcel…

JAMES POV

James estaba acostado maldiciendo desesperadamente por las semanas que aún le faltaban por salir, todo por la culpa de Isabella, pero ya se encargaría de ella cuando saliera estaba muy equivocada si creía que una orden de alejamiento le iba a impedir tomarla como suya, había enroscado a Victoria para que creyera ciegamente en él y la muy estúpida no había podido hacer que el maldito de Cullen cayera ante sus encantos.

Tenía que salir lo más pronto posible antes de que se dieran cuenta que no pensaba pagar todo lo que había consumido de cocaína, el imbécil quien dice llamarse el "Jefe" era más que un idiota, solo por ser hijo importante del prestigioso señor Richard quien tenía varias empresas importantes en el país, le daban los beneficios que quería, solo que su padre lo había castigado una semana antes sin darle dinero por hacer que le cargaran dos meses más de estadía en la cárcel, por una estúpida pelea, pero eso era lo de menos, su sed de venganza era tan grande que lo único que hacía era contar los días para ver a Isabella, estaba tan concentrado trazando un plan que no sintió la puerta abrirse.

—Que carajos haces aquí— exclamo sorprendido ante la persona que había entrado.

—Recuerdas que tengo el poder para moverme aquí adentro como a mí me guste—con una sonrisa irónica "El Jefe", Carlos, miro a James con ojos de furia—querías burlarte de mí ¿no es así?, pensabas largarte sin pagarme mi jodido dinero, pero te olvidaste que aquí tengo ojos y oídos que fácilmente venden su información—dijo caminando hacia él en aquel corto espacio de la celda de James.

—No…no es así, te iba a pagar… has escuchado mal…yo…yo no te haría algo así— dijo James hablando atropelladamente al saber que había sido descubierto, su temor era que el Jefe, no se andaba con miramientos, era un ser frio, más frio que él.

—Mientes— una sonrisa se formó en la cara de Carlos, mientras que la cara de James se ponía más pálida que de costumbre —como lo sé, fácil a lo largo de todos estos años aquí, he conocido a la gente a través de sus ojos y tus ojos están mintiendo, he hecho cosas terribles y un estúpido niño rico no será la excepción, ya no me importa el dinero, serás castigado para que los demás comprendan que yo no me ando con rodeos, no perdono— sin más saco una navaja de su bolsillo trasero acorralando a James contra la fría pared— algo que quieras decir antes de irte al infierno—le dijo mirándolo a los ojos con un fuego en ellos.

—No me mates— susurro James —te pagare el doble si no lo haces—

—Nunca doy segundas oportunidades, jamás permito sentir compasión, mereces morir, al salir de aquí te convertirás en un monstruo, algo peor que yo, porque yo maté por amor me vengue de cada persona que la hirió, todos aquellos suplicaron, como lo haces tú, la única diferencia es que ellos dañaron a la única persona que me importaba en mi patética vida, pero a ti no te importa, se lo que hiciste y porque estás aquí, tú no conseguiste tu cometido y sé que cuando salgas de aquí lo harás, lo puedo ver en tus ojos, obsesión es la palabra para describirte, traidor su complemento, así que no, te di tiempo suficiente para pagar y no lo hiciste, ni lo harás, nos vemos en el infierno porque es ahí a donde iras— y sin decir nada más, ni dejar a James hablar, clavó la navaja que traía sin piedad varias veces en el cuerpo de James, quien trataba de alejarlo y separarse de él, quien gritó —¡ayuda! — Con desesperación mientras sentía como invadía el objeto su cuerpo, cayó al piso, oyendo la sirena de alarma en aquel lugar…

VICTORIA POV

Estaba disfrutando de un encuentro con Laurent un amigo de James, el muy estúpido estaba enamorado de mí, que patético lo sé, pero tenía que tener a alguien quien hiciera cualquier cosa por mí, y ese era Laurent, quien hacía y me daba lo que le pedía sin chistar, a cambio de sexo, eso era fácil, cuando mi celular empezó a sonar quien puede molestar a las tres de la mañana, molesta aparte a Laurent y me dispuse a contestar.

—Bueno— dije a través de mi teléfono.

—Buenas noches, ¿hablo con Victoria Sutherland? —pregunto una voz desconocida.

—Si ella habla—dije algo desconfiada.

—Siento molestar, estamos hablando de la cárcel Concord, el motivo de la llamada es que el interno James Witherdale ha sido herido y se encuentra en el hospital Mayoral, su estado es muy grave, y ha pedido hablar con usted—al terminar de decir eso mi corazón se encogió, mi James, herido, que le habría pasado, salí de mi aturdimiento esperando que fuera un maldito sueño, pero no, sabía que no lo era, Laurent me miraba preocupado al ver mi cara.

—Señorita sigue hay— preguntaron a través de la línea.

—Sí, voy para allá—dije y colgué.

—Tengo que irme—empecé a buscar mi ropa y cambiarme—han herido a James—angustia era lo que sentía en estos momentos, James era lo único que tenía en esta jodida vida, nos conocimos cuando éramos jóvenes yo dieciséis y el diecisiete, hicimos de todo juntos, no éramos demostrativos de amor, eso era patético, nos entendíamos mejor en la cama, así era nuestra vida, no tenía familia, puesto que me había escapado de un orfanatorio cuando cumplí dieciséis, aquel día que conocí a James, quien me enseño el mundo de una forma real, no eres nadie si demuestras sentimientos, eres fuerte si demuestras poder y miedo.

—Voy contigo— dijo Laurent vistiéndose.

—Como quieras— le respondí, en estos momentos lo único que quería era ver a James.

Después de casi una hora, conseguí llegar al hospital, no espere a Laurent, me adelante sin importarme nada. Camine hacia la recepción.

—buena noche, información sobre James Witherdale, me han dicho que lo trajeron aquí—

La señora empezó a buscar, — sí, segundo piso—sin darle más tiempo me aleje de ahí, corrí a través de las escaleras, jamás había sentido miedo, pero esto era diferente era James de quien se trataba.

Vi a dos policías parados en una puerta e imagine que era ahí donde se encontraba, camine hacia ellos y un señor vestido de traje salió de la habitación.

—Quiero ver a James Witherdale— le dije cuando me vio. — soy Victoria Sutherland—me han dicho que lo trajeron aquí.

—Efectivamente, soy André Wesley, director de la prisión, está en terapia intensiva, su estado es grave, después de que se cambie podrá pasar a verlo a preguntando por usted, sus padres han sido informados estarán aquí dentro de unas horas—me dijo.

Después de cambiarme camine hacia la puerta y gire la perilla, cuando entre vi a James tendido con vendajes en su pecho, conectado a varias máquinas, su pulso se oía bajo, a través de las máquinas. Camine hasta llegar a él y tomé su mano. —James—susurre. — ¿Qué te ha pasado?, ¿Quién te hizo esto? —pregunte tratando de hallar respuestas.

El abrió los ojos, emitió un gruñido de dolor, su cara se crispó por unos segundos y luego se tranquilizó— me han herido, han dicho que Isabella Cullen, les pago para hacerlo— "James sabía que mentía, pero también sabía que no se iba salvar de esta, sentía su cuerpo ligero, y no permitiría que Isabella viviera feliz, merecía sufrir al igual que él, ella tenía la culpa por haberlo rechazado, lo único que quería era verla sufrir, nada más importaba."

—Es... ¿estás seguro? —preguntó Victoria con enojo.

—Sabes que no te mentiría cariño, tú lo sabes— respondió el débilmente— tu y yo estábamos tan bien, y ella vino y quiso destruirnos y mira lo ha logrado, pero tú no puedes permitirlo, no es así Vicky—le dijo sosteniendo su mano.

—No James, no permitiré que viva feliz, ella pagara lo que nos ha hecho, lo juro—dijo inclinándose para besarlo.

—Véngate cariño, hazla sufrir, hazlos sufrir, que siempre nos recuerden, hazlo Victoria—le ordenó con enojo.

—Te lo juro James, Isabella pagará haber nacido— juro sabiendo que era lo que más deseaba venganza y nada más. El ruido del aparato llamo su atención, empezó a sonar en la habitación, miró a James quien empezaba a convulsionarse.

— ¡NOOO!— grito derrumbándose, abrazo el cuerpo de James — no te mueras, no me dejes, ¡maldita sea James! ¡No lo hagas! — sintió que unos brazos la separaban, trato de zafarse pero fue imposible.

—Sáquenla de aquí—el director de la prisión, hizo espacio para que pudiéramos pasar.

—Tranquilízate Victoria, todo saldrá bien— Laurent trataba de tranquilizarme, James no iba a volver, él lo sabía.

Unos minutos después, varias enfermeras y el doctor salieron de la habitación—lo sentimos no pudimos hacer nada, había perdido mucha sangre y tenía heridas internas, que habían dañado sus órganos, la hora de la muerte es ocho de mayo a las cuatro veinticinco de la mañana — y sin decir más se fueron.

Sentí el mundo estallar en llamas pero solo era yo quien se consumía en odio y dolor, venganza, ira, enojo, crueldad, muerte, sentimientos negros y profundos crecían en mi interior Isabella Cullen, iba a morir, ojo por ojo. Iba pagar el haberme arrebatado a James.

.

.

.

Edward POV

Disfrutamos de un agradable día, juntos a las personas que queríamos, nos habían llenado de regalos para Anthony, debo admitir que me sentí demasiado celoso al ver a esos sujetos bailando tan cerca de mi Bella, pero por dios Alice Cullen iba a pagar ya hallaría la forma de vengarme por tan cruel cosa hacia su hermano, hoy era diez de mayo veníamos llegando a casa después de reunirnos en casa de mis padres para celebrar el día de las Madres, Bella iba admirando la noche con una sonrisa en su hermoso rostro, faltaba una semana y nuestro hijo estaría con nosotros estábamos ansiosos queríamos sentir a ese ser puro que fue creado por amor entre nuestro brazos.

El sonido de mi celular me saco de mis pensamientos
— ¿bueno? —pregunte sin darme tiempo a verificar el número.

—Edward habla Jackson—la voz de mi abogado me puso nervioso, para que hablaría.

— ¿Pasa algo? —pregunté cautelosamente, de reojo vi a Bella, mirándome detenidamente, le brinde una sonrisa para que supiera que todo estaría bien, aunque yo no sabría si era verdad.

—Solo era para informarles que me acabo de enterar que James Witherdale, murió este ocho de mayo bajo un ataque de otro reo, provocando graves heridas, lo transfirieron a una clínica, pero no resistió—sus palabras hicieron que mi piel se erizara, el saber que James estaba muerto, traía alivio a mi alma, pero también sentía pena por él, acabar su vida de esa manera, sin poder llegar hacer alguien más en la vida.

—Es…una pena, pero gracias por avisarme— le dije tratando de normalizar mi vos.

—Es mi deber Edward, ya no hay nada de qué preocuparse, salúdame a Bella, cuídate—me dijo a modo de despedida.

—Sí, gracias, que estés bien— y colgué.

—Pasa algo amor— Bella notó la preocupación pues empezó a morderse el labio.

—En la casa hablamos pequeña, falta poco— asintió pero sé que no se quedó tranquila, maneje con cuidado, después de unos minutos llegamos a casa. La ayudé a bajarse y entrelace nuestras manos no quería que Bella se preocupara pero sabía que sería algo delicado el decirlo, conocía a mi esposa también que tenía tan buenos sentimientos que estoy seguro que habría querido otro final para James, a pesar de lo que él había hecho, una parte en mi decía que se lo merecía.

Llegamos a nuestro departamento en un silencio cómodo, la lleve hasta el sofá para contarle lo sucedido. —promete que vas a tratar de no alterarte por tu bien y por él bebe— le dije acariciando su mejilla.

Ella estudio mis ojos unos segundos antes de contestar — ¿Qué pasa? —

—Promételo Bella por favor— le pedí.

—Te lo prometo Edward, dime que pasa— demando.

Tome aire y lo solté de golpe — James murió hace dos días, Jackson me ha avisado hace un momento—estudie su reacción, pude ver como su piel se ponía un poco más pálida de lo normal — ¿cariño estás bien? — pregunte rodeándola con mis brazos.

— ¿Cómo?... ¿Cómo murió? —pronunció en un susurro.

—Lo atacó otro interno causándole varias heridas, no resistió—termine diciendo.

—No le deseo a nadie un final así Edward, aun siendo James, no se lo deseaba—susurro sollozando.

—Lo sé amor, lo sé, es algo sorpresivo y no deseado a nadie, pero por favor no quiero que les pase nada ni a Tony ni a ti, trata de calmarte ¿si pequeña? —trace círculos en su espalda para reconfortarla.

Sorbió por la nariz y respiró varias veces – no quiero saber nada más Edward, James decidió su destino, no quiero escuchar su nombre jamás— me dijo aferrándose a mi camisa.

—Así será Bella, su nombre jamás volverá aparecer en nuestra vida— uní nuestros labios en un beso demostrándole todo mi amor, una patadita nos hizo reír — hola pateador, haces acto de presencia— le dije besando el lugar de donde provino la patadita.

—Edward ¿podrías cantarnos la nana en lo que nos dormimos? —me pregunto acariciando mi rostro con sus suaves manos.

—No tienes que pedirlo hermosa, es un placer— la tome de la mano para levantarla e irnos a descansar en la profundidad de nuestros sueños.

Los siguientes días pasaron normales, por las mañanas iba a la universidad a presentar los últimos trabajos y en las tardes iba a trabajar con Marcus; estábamos a viernes Bella asistió a presentar dos exámenes finales, mientras que yo tenía cuatro, mi celular vibro sacándome de la respuesta que estaba por contestar.

Bella: he terminado cielo, voy a casa de tu mama, te veo mas tarde suerte…te amamos…

Una sonrisa cruzó por mi cara era feliz con lo que tenía en la vida, Bella era todo para mí y ahora había alguien más a quien amaba con la misma intensidad que a su madre mi pequeño pateador Tony, sentí un es calosfrío recorrer mi cuerpo y me estremecí, de pronto me sentí inseguro, asustado, teclee un mensaje, haciendo caso omiso a lo que sentí hace unos segundos, era el estrés seguramente.

Edward: Maneja con cuidado amor, los amo… no necesito suerte si te tengo a ti y a Tony en mi vida, te veo más tarde…

Regrese mi concentración al examen…

Bella POV

Acababa de salir de la universidad, según yo me había ido bien en los exámenes, estaba caminando hacia mi auto cuando su vos me hizo altar.

—Bella— chilló Alice llegando a mi lado—lista para ir con mamá— anuncio rodeándome con sus brazos.

—Hola Bella—saludó Jasper.

—Hola Jasper— salude de beso en la mejilla— me asustaste Ali, pero si lista y con mucha hambre—

—Puedo ir contigo, así Jazzy se lleva el auto y pasa por mí—dijo haciendo uno de sus famosos pucheros.

—Claro, esta vez no hacía falta uno de esos— le dije imitando su puchero.

—Tonta Bella—me dijo echándose a reír.

—Nos vemos cariño, diviértanse mientras que Ed y yo nos aburrimos y estresamos con más exámenes- nos dijo a modo de broma.

—Lo siento cariño, tú y mi hermano escogieron carreras difíciles—respondió Alice sacándole la lengua. Le tendió las llaves y nos encaminamos a mi auto.

—Hasta más tarde Jasper—le dije.

—Adiós Bella, cuídense—y sin más regreso a clases.

— ¿Cómo te fue en los exámenes? — le pregunté acercándonos al auto.

—Muy bien, eran facilísimos y ¿a ti? — pregunto.

—Bien, no fue tan difícil— dije encogiéndome de hombros.

— ¿Quieres que maneje Bella? — me pregunto cuando abrí la puerta del conductor.

Le brinde una sonrisa antes de responder —estoy bien Ali, gracias— asintió y entro al asiento del copiloto.

Observe a Alice antes de arrancar, se quedó ausente por unos segundos, — ¿Alice? ¿Estás bien? —pregunte preocupada.

—Si… es que… no se… me siento intranquila, de pronto sentí algo de miedo— me dijo con su mirada ausente aun.

— ¿Quieres que le hable a Jasper?... me estas preocupando—le dije expresando mis sentimientos.

—No Bella— me dijo brindándome una pequeña sonrisa— son tonterías y exageraciones de mi parte, eso de tener exámenes toda la semana tiene sus consecuencias, vámonos— me dijo.

—Segura que no te sientes mal, podemos ir al hospital—

—Estoy bien Bella, ya paso, ahora vamos que Tony y tú se mueren de hambre— me dijo relajándose.

—De acuerdo—le dije poniendo el auto en marcha.

—Bella, Bella—empezó a saltar en el asiento— ¿qué pasa Alice? —pregunte riendo.

—Podemos ir a comprar un pastel, por fis, por fis— me pidió con un puchero.

— ¿Postre de qué? —ese tema si me interesaba.

— A las afueras ahí un negocio de postres, están riquísimos solo nos tardara unos treinta y cinco minutos por fis—y siguió saltando.

—Menos mal que traes el cinturón— le dije riendo — si no saldrías volando de tanto brincar—y comencé a reírme más—pero lo admito me has convencido— los postres mmm si definitivamente tenía que ir a ver y probar.

—Déjame poner en el GPS la dirección— empezó a teclear y localizamos la dirección, conduje a las afueras de la ciudad solo esperaba que los postres fueran tan ricos y merecieran la pena, admire por unos segundos el paisaje se veía hermosa la vista, vi una curva a unos quinientos metros de distancia, pise los frenos para bajar la velocidad, me tense no respondían, volví a pisar y nada.

—Bella más despacio—me dijo Alice.

—No agarran los frenos Alice— le dije empezando a ponerme nerviosa.

— ¿Qué? —pregunto mirándome con miedo.

—NO RESPONDEN, LOS FRENOS NO RESPONDEN—grite. Oí el ruido de un carro que piso a fondo el acelerador, a través del espejo observe una camioneta negra mis ojos se concentraron en la persona que sonreía, su mirada me dejo indefensa.

—Victoria— le susurre a Alice, presa del miedo. Giro inmediatamente y su cuerpo se tensó.

—Trata de parar Bella, no me gusta esto, baja la velocidad la curva se acerca Bella, es mi culpa, mi culpa—

—Cálmate Alice, va salir bien—error la suerte no estaba de mi lado, el auto de Victoria conducido por un hombre se emparejo con nosotros colacionando de lado izquierdo.

— ¡QUÉ LE PASA! — Grito Alice— ¡QUIERE MATARNOS!—afirmó.

—Quiere matarme Alice— le dije tratando de que los frenos reaccionaran—quiere matarme por la muerte de James—

—Hola Isabella—gritó a través del auto — Disfruta tu muerte o disfruten su muerte—y estalló en carcajadas. Sin decir más su auto se detuvo, para después arrancar aumentando la velocidad proyectándose en la parte trasera enviándonos contra la curva.

—Agárrate Alice—fue todo lo que le dije, cuando sentí el impacto del auto contra los barandales de la curva, el ruido del chirrido del metal, como instinto puse mis manos abrazando mi vientre mientras lograba soltar el cinturón de seguridad tratando de proteger a mi hijo y después todo se volvió negro, mi cabeza ardía del dolor, mi cuerpo entero me dolía, y en mi mente solo rezaba por que tanto Alice, Tony y yo estuviéramos bien.


Bueno Victoria sí que está loca, ¡Cómo pudo hacer eso!

Gracias por seguir conmigo, por su apoyo y comprensión.

Elaine Haruno de Uchiha, Yolabertay, Clary, Blackhole16, Moni Castillo, Paola Rodriguez, Jezzilovee, LinaLopez, Janalez, NoeLiia, Eve Runner, ISACOBO, Narraly, Any0239, Andreagf17, Maya Masen Cullen, Belu Vampire Cullen, Maary Cullen, Maribel Hernandez Cullen, Zavarce75, Mica Cullen Garderewicz, Bonxi, Sheyla18, Bella Alexandra Cullen, Lizzyrk, Angelikas, Daiuamico, Sky TwiCullen, Ely Cullen M, Camille, Mercurybulsara, RbBlack, Kelulu, Lexa0619, Elizabeth 1485, YeSi Cullen, Veritoxs, Eli1901, Tatahasi, Edwardmy L0v3, Naive Sweet Girl, Crepusculo-total, Sailor Tierra, Nenitta Princess, Lore9211, Evelyn Villena, Johana Manzanares, Yoliki, Noeliia, Liz Rodriguez16, Adriana Molina, Lya, Caresgar26, Flor Mcarty, Adriu, Rocio, Elsi.

Lizzi M