Lo sé, soy de lo peor al no actualizar pronto, una disculpa. Espero que disfruten el capi.


La verdad detrás de Joselin

Lily se removió de entre las cobijas, había tenido un sueño bastante extraño: Caminaba por los corredores, de repente observaba luz al final de un pasillo; caminaba tranquila, esperando que algo pasara, su varita estaba en alto, un peligro la acechaba... siguió caminado hacia la luz, y de repente ya no estaba más en el castillo, ahora estaba en un bosque, a lo lejos podía distinguir a una pareja... los conocía, se acercó más a ellos, eran Severus y Florence, ambos se abrazaban, se besaban y entonces era Lily quién ocupaba el lugar de Florence y...

Lily abrió un ojo y volvió a cerrarlo, sentía mucha pesadez y quería volver a dormir, además aún estaba oscuro, o ¡esa había sido su impresión'... regresó a intentar comprender su sueño, ¿por qué había tomado el lugar de Florence en la escena?- Pues por qué mas- le dijo una vocecilla en su interior- Porque te impactó lo que viste en la enfermería, o ¿no era que creías que tú le gustabas a Snape?

Lily reflexionó, muy bien, lo aceptaba, había creído que ella le gustaba, pero solo porque Joselin se lo había dicho, de otra forma jamás lo hubiera pensado pero... La pelirroja recordó donde estaba, abrió ambos ojos topándose con la cama de Joselin, lo que significaba que... Severus estaba a su espalda, ¿estaría despierto? ¿Cómo sería su expresión cuando dormía? ¿Tan temible?

Bueno la única forma de averiguarlo sería volteándose, así que... lo mejor era que fingiese que estaba dormida solo por si resultaba que Severus estaba despierto.

Primero hizo como si se estiraba, después dio la vuelta completamente, se acomodó y empezó a abrir lentamente los ojos y...

- ¿Dónde estas? - preguntó incorporándose completamente. Trató de vislumbrar mas allá pero no vio nada, ¿estaría en el baño? ¿Ya sería hora de levantarse?

Lily conjuró con su varita la hora, se formaron unas figuras azules que marcaban 9:30.

- ¿Qué?

La chica se levantó y corrió a las ventanas para comprobar que su varita se equivocaba pero al hacerlo, un haz de luz le pegó directo en la cara, lo que la hizo dar un pequeño grito y después quejarse por haber quedado ciega unos segundos..

- ¡Lily! no grites, déjame dormir- le reclamó Joselin desde la cama.

Lily se disculpó al recuperar la vista- No pensé que tus cortinas estuviesen encantadas – agregó. Joselin no contestó, y una respiración profunda le indicó a Lily que había vuelto a dormir. Un poco desconcertada y enfadada decidió que ya que no podía llegar a su primera clase, lo mejor que podía hacer era ir a desayunar, así que entró al baño y en un dos por tres ya estaba lista, vestida con el uniforme. Tomó sus cosas y salió de l habitación preguntándose por qué Severus no la había despertado para ir a la primera clase.


Severus vio salir a Lily del dormitorio de Josephine, esa mocosa iba saber con quién se estaba metiendo, era el momento preciso para aclarar las cosas. Entró sin llamar a la puerta, dio unos pasos en la habitación, un pequeño rayo de luz se colaba por la cortina mal puesta. Se acercó sigilosamente a la pequeña, puso su varita en alto y gritó:

- Levicorpus.

Un grito de parte de ella se escuchó mientras su cuerpo se levantaba por los aires para quedar colgada solo por el tobillo.

- ¿Qué sucede?- preguntó la muchacha despertando por completo mientras luchaba contra su propia bata que se arremolinaba sobre ella por la fuerza de gravedad.

- ¿Qué sucede? ¿Cuántas veces te he dicho de dejes de meterte en conversaciones ajenas?

- ¿Conversaciones ajenas? ¿De qué me hablas? ¡Ya bájame!

- No lo haré hasta que aprendas la lección.

- Bájame en este instante, no sé de que lección me hablas- logró articular Joselin.

- ¿no lo sabes? Te lo recordaré. Anoche escuchaste una conversación entre Florence y yo.

- ¿Florence y tu? ah... claro...- Joselin de repente recordó todo lo que había pasado la noche anterior.

- Así que lo confiesas, pues bien, esta es la última vez que...

- Ahora que lo mencionas- interrumpió Joselin dejando de pelear con su bata al cruzar sus brazos- esa conversación me pareció muy extraña.

- ¿Qué dices?

- Por lo que he entendido Florence te quiere y no va a dejarte nunca más, aunque analizándolo todo, creo que te quiere como novio, pero tu no puedes ser su novio porque tu quieres a Lily como novia, el problema es que también la quiere James, por lo que es muy importante saber a quién quiere Lily ¿no crees?- Severus bajó su varita y Joselin cayó sobre la cama.

- Lo único extraño es lo que dices- le espetó- así que deja de hacer conclusiones que no vienen al caso.

- Claro que vienen al caso, estábamos hablando de tu conversación con Florence, y si Lily me relató bien lo que escuchó, entonces creo que...

- ¿Lily te relató?

- Sí, ella te escuchó, cuando regresó a la enfermería, porque quería pedirte perdón por lo que te dijo Clara.

- No necesito que nadie me pida perdón, como si me importara lo que esos estúpidos dicen.

- Pues a Lily sí le importó, hasta se peleó con ellos.

- ¿Con quienes?

- Con Clara y James- y viendo que Severus no la entendía, Joselin se dispuso a relatarle la discusión entre Lily y sus amigos.

- ¿Ella me defendió?- preguntó Severus anonadado, aunque una mueca de satisfacción salió de su boca, se desvaneció tan pronto como vino, ¿Por qué lo había defendido? Según lo que dijo no era que le tuviera lástima, ¿entonces?

- Lo único que no comprendo es por qué Sirius se enojó con Clara, ni que fuera para tanto que haya tenido una relación con Avery ¿o si? Digo, ni siquiera James se enojó con ella porque de acuerdo a lo que entendí, James la defendió.

- Tal vez ella sea más importante para Black que para Potter, Avery sabía lo que hacía al decírselo.

- Aún así no lo entiendo.

- Imagínate que una persona muy importante para ti se haga...- Severus tardó un momento en continuar- digamos se haga un amigo íntimo de alguien a quien odias, ¿no odiarías a esa persona? Black debe estar sufriendo, me pregunto dónde podrá estar, no fue a clase esta mañana, tal vez podría recordarle la traición que ha sufrido. Se lo merece, ¿no crees?- Joselin no escuchó lo último, parecía muy pensativa, Severus iba a llamarla cuando esta dijo:

- No creo que pudiera odiarlo, tú eres una persona muy importante para mí y eres amigo de mi hermano, al que odio, y no por eso te odio Severus.

El aludido lanzó un resoplido incómodo preguntándose al mismo tiempo hasta cuando seguiría pensando esa mocosa en él como una persona importante, más aun, si algún día cambiaría ese sentimiento por el odio.

- Será mejor que me vaya.

Severus salió. Joselin viendo que no podría volver a dormir decidió alistarse y salir a dar un paseo con Sevsev para que Hagrid lo conociera.


Joselin llamó a la puerta y pronto Hagrid abrió.

- ¡Hola!- lo saludó la muchacha- Soy Jos- le dijo susurrando pues parecía que Hagrid no la reconocía. El aguardabosques asintió y la muchacha entró, le estaba presentando a Sevsev a Hagrid, cuando se dio cuenta de la presencia de alguien más. Era Sirius, estaba sentado en la gran butaca roja del guardabosque.

- ¿No deberías estar en clase?- le preguntó Joselin cuando se acercó a él.

- No estaba de humor- fue la única contestación.

- No he podido convencerlo- dijo Hagrid a modo de disculpa mientras le acercaba una taza de té.

- ¿y por qué no estabas de humor?

- Quisiera no hablar de ello.

- Tampoco he podido sacarle gran cosa- aclaró Hagrid- ¿Y con que este es Sevsev?- preguntó tomando al gatito de los brazos de Joselin y empezando a acariciarlo- Tu dueña me ha hablado mucho de ti- le dijo.

- No me habías dicho que conocías a Hagrid- interrumpió Sirius.

- Lo conocí ayer- El rostro de Sirius se ensombreció, aunque Joselin no lo notó o eso pareció porque no hizo ningún comentario al respecto. - ¿Hagrid podemos volver a jugar a la lotería mágica?

-No veo porque no.- contestó con una sonrisa.

- ¿Juegas Sirius?, entre más seamos mejor- pidió Joselin

- No estoy de humor para jueguitos de niños.- Le espetó con los brazos cruzados puntualizando la última palabra.

- Y niñas- completó Joselin. Le pasó a Sirius a pesar de la negativa, un tablero con varias imágenes de criaturas mágicas para que jugara.

De mala gana Sirius se levantó y empezaron a jugar, el juego se extendió por más tiempo pues las cartas pasaban tan rápido que no les daba tiempo de anotar.

- ¡Sí! El poder absoluto- gritó Sirius cuando completó su tablero, después comenzó a saltar.

- Prepararé algo para almorzar- gruñó Hagrid

- Así es como debes estar siempre- dijo Joselin

- ¿Cómo?

- Sonriendo, si Sirius no sonríe, no es Sirius.- le dijo Joselin con una sonrisa.

- ¿Eso crees?- preguntó acercándosele. Colocó su silla muy cerca de ella y la rodeó con un brazo.

- Sí, eso creo, y también creo que Clara te importa tanto como para enojarte con ella, por lo que deberías perdonarla por lo que hizo, porque las personas perdonan a quienes quieren.

- ¡Qué sabes tú!- le espetó terminando el abrazo- Me imagino que te enteraste por Quejicus ¿no?- preguntó poniéndose de pie- ¡La burla que he de haber sido para todos!

- Te equivocas, no me enteré por él, sino por Lily, además nadie se burló. Lo único que hizo Severus fue decirme que tú debiste actuar de esa manera porque te importa mucho Clara.

- Eso no es cierto. Ella no me importa. Además si así fuera menos la perdonaría, lo que hizo se llama tradición.

- Eso es algo que no entiendo. Yo no veo nada de malo en que ella se haya relacionado con Avery, no me cae muy bien pero...

- ¡ÉL ES UN SLYTHERIN!- gritó como si fuera lo más obvio.

- ¡Severus también lo es!, y no por eso me odias ¿O si?

- Es diferente- alegó volviéndose a sentar en la butaca

- ¿por qué?

- Porque... porque... Porque tú eres ingenua e inocente, no sabes cómo es Quejicus en realidad y Clara sí lo sabía, sabía como era Avery ¿Cuántas veces no la escuché despotricar contra él? y ahora es como si... como si se hubiera relacionado con el propio Señor Oscuro.

- Opino que estas exagerando Sirius y mucho- alegó Hagrid- Y por lo que parece, ella no ha hecho nada malo, su elección no me parece buena pero ella es libre de estar con quien sea.

- ¿Tú también vas a defenderla? ¡De verdad parece que nadie entiende!, ¡es muy lógico!- alegó.

- No lo es- declaró Joselin- No has dado una razón lógica para que estés enojado, por lo que en todo caso, lo lógico sería que tu seas el que no entiende.

- Muy bien, pues no todo es lógica.

- Pero si tu...

- No es tan sencillo como ustedes lo ven. Así que dejen de entrometerse en mi vida porque no son nadie para hacerlo, si me enojo, me peleo u odio a alguien es mi problema - Sirius se levantó y salió enojado de la cabaña.

- Creo que se molestó- comentó Hagrid.

- ¿Pero por qué?- Hagrid solo se encogió de hombros- De veras que a veces no sé cómo pueden sobrevivir esos adolescentes con tanto lío.

- Ya lo entenderás- dijo el guardabosques con una sonrisa de burla antes de iniciar una nueva partida.


Lily caminó con paso firme al salón de clases, estaba muy conciente de que tendría que ver a sus amigas pero estaba también muy segura de su posición con respecto a Severus, así que ni pensaran que iba a ser ella quien se disculpara, porque no tenían razón.

- Lo siento Lily- una mano delgada la tomó del brazo, era Clara. Lily dejó de caminar.- Yo no quería pelear contigo, ni que te enojarás conmigo..., estaba en una mala situación y no quise gritarte.

- Lo sé clara pero...

- Sí, tenías razón, lo admito, no debí de haberme comportado de esa manera pero yo... Lily por favor tu no te enojes conmigo- le pidió abrazándola—solo quiero que mi amiga siga a mi lado

Lily correspondiendo el abrazo.- Por supuesto Clara, pero no llores- le dijo

- ¡Sabía que se reconciliarían!- Sarah se incluyó en el abrazo, cuando se separaron le dijo a Lily- La verdad me tenías muy preocupada, como no llegaste a dormir...

- Dormí en el cuarto de Joselin. ¿Y Sirius? ¿Ya hablaste con él?- preguntó dirigiéndose a Clara.

- No, no entró a la primera clase y ni James ni Remus parecen haberlo visto, por lo que dijeron parece que él tampoco durmió en la torre.

- Bueno, lo mejor será que aclare su mente, ya tendrás oportunidad de hablar con él.

- Oportunidades muchas pero que el me permita volverle a hablar creo que nunca.

- No seas pesimista, vamos, entremos al salón.- les dijo Lily.


- ¿Dónde estará? - preguntó James mientras que él, Peter y Remus entraban a un salón vacío, tenían hora libre. Peter y Remus se sentaron. James permaneció de pie pues estaba muy intranquilo desde que se enteró que Lily no había ido a dormir a la torre de Gryffindor.

- ¿Lily o Sirius?- preguntó Remus, quien sacó un libro y empezó a leer o eso quería.

- ¡Sirius me las va a pagar! mira que llevar se el mapa sin decírnoslo.

- No quería que lo encontráramos.

- Claro y tampoco puedo buscarla a ella. ¿Y por qué lo defendió?- preguntó de repente.

- ¿Sirius?- preguntó Peter.

- ¡No seas tonto colagusano!, Lily, ¿por qué defendió tanto a ese?

- Tal vez porque tenía razón- contestó Remus- además dado de que han convivido más tiempo...

- Nadie se lleva mejor con Snape una vez que lo conoces.

- Excepto Joselin, Florence y Lily- le aclaró

James lanzó un grito de frustración. -¿Por qué Remus? ¿Por qué tuvo razón al defenderlo? ¿Y por qué demonios me tuve que enamorar de ella?

- No lo sé James, son muy complejos los sentimientos.

- Si tan solo me diera una oportunidad. Si tan solo me dejara probarle que somos el uno para el otro, si tan solo... no pido demasiado- alegó dejándose caer en una silla- Yo lo daría todo por ella, ¿quién no lo haría?, ella es perfecta en todos los sentidos, inteligente, divertida, sus ojos, su cabellos, su sonrisa...

- No te desanimes, creo que si te disculpas apropiadamente... Aún puedes conquistarla.

James suspiró- Mejor cambiemos de tema- dijo y se hizo el silencio por unos momentos- la verdad es que la clase con Moriarty me aburre- comenzó a decir- el otro día él... espera, me acabo de acordar de algo, ¡claro!, con todo lo que pasó ayer se me olvidó decirte. Cuando salimos en busca de Sirius me topé con el profesor y con él estaba una muchacha, me parece que de sexto, en fin, al verme me hizo acercarme y dijo que ya que esa muchacha le estaba preguntando sobre ti, yo sería el más indicado en contestar a sus preguntas, la chica se ruborizó y pidiendo disculpas se alejó.

- ¿Por qué estaría preguntando por mí?- preguntó Peter

- Sobre tí no, sobre Remus.

- ¡Ah!

- ¿Por qué preguntaría sobre mí?- esta vez fue Remus el de la pregunta

- ¿Bromeas? Pues porque le gustas.

- No seas ridículo.

- ¿Por qué lo dices? Ni que estuvieras tan feo para que no le interesaras a nadie, con esta van dos.

- ¿Dos?

- No dirás que Sarah no cuenta.

- Ella solo confundió el aprecio que me tiene por otra cosa.

- Eso no es cierto y lo sabes, ella te quiere, más explícito no pudo haber sido, hasta un licántropo se podría dar cuenta.

- ¡Un licántropo!- repitió Peter riéndose

- Muy bien- continuó Remus- digamos que le gusto.

- Y ella te gusta.

- Esa no es la suposición que hice.

- Por favor Remus, ¿o crees que no nos damos cuenta de que la miras cuando ella está distraída? Creíste que no nos daríamos cuenta ¿eh?- preguntó cuando Remus le dirigió una mirada culpable- Pues aunque eres muy reservado y muy buen actor al pretender no sentir nada por nadie, lo descubrimos, y por lo tanto no puedes seguir mintiéndonos.

- Muy bien Cornamenta- dijo algo nervioso por haber sido descubierto- supongamos que es cierto, sabes que no podría haber nada entre nosotros, mas bien entre mí y nadie más.

- ¿Por qué? Ya te dije que no eres tan feo.

- Sabes de lo que hablo.

- Esa es una nimiedad, ¡detalles!

- Yo diría un gran detalle.

- Y yo diría que dejaras de preocuparte por eso, solo es un contratiempo de un día cada mes, es mas, si lo vemos así, ella tendría más días malos que tú al mes.

- ¿Por qué?- preguntó Peter

- Colagusano, ¡vete a dormir!, estas son pláticas de adultos- le reprochó James- Entonces Remus ¿Qué dices? Yo podría arreglar una cita con Sarah o con esta muchacha, le preguntaré Moriarty sobre ella.

- Muchas gracias James, pero tendré que declinar tu ofrecimiento, en este momento solo me interesan los estudios.

- Y Sarah...- agregó James

Remus meneó la cabeza dando por perdido el asunto y prosiguió a seguir leyendo su libro.


La hora de la comida había llegado, las tres gryffindor se sentaron juntas. Clara estaba muy atenta de las personas que entraban al Gran Comedor, sin embargo Sirius no hacía su aparición. Poco después llegaron los muchachos. A James se le iluminaron los ojos al ver a Lily y sin pensarlo dos veces se acercó y la abrazó por detrás.

- ¿Qué te ocurre?- preguntó Lily asustada- ¡Suéltame!- pedía mientras forcejeaba con esos brazos fuertes.

- Me alegra que estés bien- le dijo plantándole un beso en la mejilla- Lily se paralizó y James al darse cuenta la soltó y se alejó un poco, - Lo siento- dijo tomando asiento a su lado – Es solo que nos tenías muy preocupados ¿Dónde estabas?

- Ella durmió en el cuarto de Joselin- contestó Sarah al ver que Lily aún no podía articular nada, de hecho parecía desconcertada.

- Muy bien- fue la respuesta de James- Por cierto, sobre lo de ayer... Te debo una disculpa, no debí de gritarte, y menos cuando.... tenías la razón.

- Si... no hay problema- logró decir Lily y se metió un bocado grande de pasta a la boca, así tendría excusa para no hablar.

- ¿Han sabido algo de... de él?- preguntó Clara, aguantando la respiración, como si así la respuesta fuera a ser positiva.

- No, no lo hemos visto- contestó Remus- No ha entrado a ninguna clase.

- Pero no te preocupes- le pidió James- Tiene que aparecer en algún momento, probablemente podremos verlo en el entrenamiento.

- Si está tan enojado como para no entrar a clases y ni siquiera venir al Comedor, no creo que quiera verme en el entrenamiento.

- Tal vez pero... mira, dale un poco de tiempo, es un testarudo pero ya veras que tarde o temprano va a comprender- le dijo James para reconfortarla.

Clara solo esbozó una pequeña sonrisa.

La comida pasó sin más contrariedades.


El día se pasó muy rápido para Joselin, era muy divertido estar con Hagrid y con Fang. Tuvo que tomar la poción mientras estaba ahí. El guardabosque la acompañó hasta la puerta del castillo cuando empezó a oscurecer y pronto Joselin estaba dentro rumbo a su habitación. Lo que no esperaba era encontrar a Sirius en ella.

- No puedo creerlo hip - dijo al verla. Estaba sentado en una esquina blandiendo ante él un pergamino.

- ¿Qué es lo que no puedes creer?- preguntó Joselin dejando en el suelo a Sevsev después de cerrar la puerta.- ¿Y qué haces aquí? ¿Y de dónde es ese olor?- Aunque supo de inmediato de donde provenía, pues vio varias botellas vacías, olía a alcohol.

Sirius intentó incorporarse pero no pudo, por lo que decidió quedarse donde estaba. Se sentía mareado.

- No puedo creer hip que hip tu seas Josephine.

La aludida se quedó perpleja ante semejante declaración. Si Sirius lo sabía estaba muerta, Severus la iba a matar. ¿Qué debía hacer? Correr era la mejor opción. Sí, empacaría sus cosas y... pero ¿Cómo saldría de Hogwarts?, estaba tan bien protegida que no podría entrar a menos que... no ya no tenía poción para convertirse en gato y de esa forma no podría hacerse cargo de Sevsev. Que dilema, pero lo mejor era salir de ahí lo antes posible.

Joselin corrió al ropero, sacó su maleta y empezó a meter sus pertenencias.

- ¿Qué hip haces? hip.

- ¿Podrías esperar hasta mañana para decírselo?- preguntó Joselin poniendo una cara de súplica.- Aunque si esperaras una semana o un mes no habría ningún problema- dijo con una sonrisa nerviosa

- ¿Decírselo hip? ¿A quién?- Sirius la miraba extrañado.

- ¿A quién? Pues a... a él- Joselin contestó como si fuera lo más obvio. ¿A quién más le interesaría que no se descubriera que ella era Josephine? Y...- ¿Cómo lo supiste?

- Aquí hip- le dijo enserándole el pergamino que antes había estado blandiendo.- Josephine Karkarov.

Joselin se acercó entre intrigada y temerosa a la vez, ¿Qué era ese pergamino y cómo es que decía que ella era Josephine?

Sirius al verla acercarse apretó con fuerza el pergamino a su pecho como para protegerlo, después rió.

- No, no, no, no. No hip debo decirte, hip es un secreto hip.- dijo en un murmullo.

- ¿Qué es un secreto?

- El mapa hip un secreto.

- ¿Qué mapa?- a estas alturas Josephine ya estaba a menos de un metro de distancia.

- El mapa del merodeador hip. Es un mapa de Hogwarts.

- ¿De Hogwarts?- Joselin se acercó aún más, debía de ver ese pergamino pero temía que si hacía un movimiento brusco él se alejaría, la verdad parecía a un pequeño perrito.

- Si hip pero tú...- Sirius dejó libre una de sus manos que resguardaban el pergamino y la posó en la mejilla de Joselin- tu no... Pobre de ti hip que tu propio padre le pusiera el mismo nombre hip a tu hermana hip...

- ¿Mismo nombre?- Joselin se quedó un momento pensando en lo que eso significaba.

- Pero no te preocupes hip- dijo Sirius acercándosele- no se lo diremos a nadie...

Joselin se puso de pie sin inmutarse ante la caía de Sirius boca abajo. Ahora tenía el pergamino con ella. Lo abrió y se quedó de piedra, el pergamino estaba en blanco, lo miró varias veces por varios lados pero no había nada escrito en él.

- ¡Sirius!- lo llamó- ¿Por qué no hay nada? ¿Dónde está el mapa de Hogwarts?

No hubo respuesta, así que Joselin desperada se volvió para preguntarle pero, Sirius estaba roncando.

Tiró el pergamino a la basura furiosa por tan mala educación, después decidió tomar un baño para tranquilizarse y pensar en el asunto:

1.- Sirius sabía que se llamaba Josephine pero aún ignoraba que ella y su hermana eran la misma persona.

2.- Sirius lo descubrió por ese pergamino en blanco.

3.- El misterio era ¿Qué era ese pergamino? ¿En realidad un mapa de Hogwarts? El mapa del merodeador había dicho.

4.- ¿Qué hacía Sirius ahí? y ¿Por qué estaba en ese estado?

- Miau- fue la única respuesta a sus pensamientos. Por lo menos estaba a salvo, y Severus no la mataría y podría seguir viviendo en Hogwarts, lo que le recordaba que esa había sido una de sus mejores decisiones y pronto iría a la competencia a Londres con Severus.

Salió del baño y sacó de la basura el pergamino, después se metió bajo las cobijas, ignorando al bulto que roncaba en la esquina. Hacía frío y no tenía sentido estarle dando vuelta al asunto, debería esperar hasta que Sirius se despertara, quien se tenía bien merecido quedarse en el suelo sin cobijas. Sin embargo... si ese era un mapa, de solo imaginar que no hubiese límites para estar en el castillo, las posibilidades que eso implicaba, además de saber las identidades de las personas, o ¿sería solo de ella?...


Valla nochecita que había tenido, debió haberse quedado dormido en el suelo de habitación, estaba torcido y le dolía mucho el cuello. Se desperezó y se encontró con una mirada fulminante. Todavía estaba oscuro, lo que agradeció mientras su mirada se acostumbraba.

- ¡Joselin! que...- logró articular mientras se enderezaba- ¿Qué haces en mi habitación?- preguntó quedamente. Le dolía la cabeza y tenía mucha sed.

- ¿Tú habitación?- Le gritó Joselin indignada. Estaba sentada a unos metros de él. Sirius se tapó los oídos. - ¿Después de que no me dejaste dormir con tus ronquidos dices que esta es tu habitación?

- ¡Shhhhhhh!- le ordenó -¿Podrías bajar la voz por favor?- dijo tomándose la cabeza, sentía que le iba a estallar.- ¿Tendrás una poción para el dolor?- preguntó al darse cuenta de conde estaba.

- ¡NO!- contestó Joselin enojada. No había dormido en casi toda la noche y estaba muy cansada.

- ¡Luces mal!-le dijo Sirius levantándose- Deberías tomar un baño y no desvelarte tanto.- Joselin le iba a gritar lo que opinaba al respecto cuando recordó todo lo que quería preguntarle.

- ¿Qué hacías aquí Sirius?

- ¿Qué?- fue la respuesta. Sirius se dejó caer pesadamente en la cama.

- ¿Que por qué estabas aquí anoche cuando regresé?

- ¡Shhhhhhh! ¡Qué mala eres! ¿Qué nunca has tenido una cruda?

- ¿Cruda? Mmmm... Solo había escuchado de la -cruda realidad-, contestó.

- ...Olvidaba tu inocencia- dijo con una sonrisita de burla- Yo me refiero a los efectos después de una borrachera, que supongo nunca has tenido.

- No.

-Lo sabía- dijo. Se revolvió la cabellera con la mano y sonrió para si mismo con autosuficiencia.

- Eso no responde mi pregunta- explicó Joselin poniéndose de pie con las manos a la cintura- Y si no me dices...

- ¿Qué pregunta?- contestó enderezándose un poco sosteniéndose con los brazos.

Joselin le dio la espalda y respiró profundamente hasta que sintió que las ganas de ahorcarlo desaparecieran.- Pregunté, que qué hacías aquí ayer.

- ¡OH! eso,- Sirius se incorporó para quedar sentado en el borde de la cama. Joselin se giró para verlo. El chico se pasó una mano por el cabello y exhaló- Ayer con Hagrid me extralimite, les grite y ustedes eran los que menos tenían la culpa, y lamento mucho haberles dicho que no son nadie para meterse en mi vida, me comporté como un idiota y por eso te esperé a que llegaras ,para pedirte una disculpa. Lo siento- concluyó agachando la mirada como si esperara una reprimenda.

Joselin sonrió al verlo, no era que pensara que necesitaba una disculpa, no era para tanto, le habían dicho cosas peores, así que no iba a negársela aunque...

- ¿Lo siento? ¿Crees que un lo siento es suficiente?- le preguntó indignada- Pues no creo que lo sientas tanto si mientras me esperabas estuviste bebiendo.

- ¡No fue por gusto!- se defendió- Yo pensaba tomar un poco y cuando llegaras pensé que podrías acompañarme pero... tardaste y mucho y perdí la cuenta.- dijo cabizbajo dejando yacer su rostro entre sus manos.

- Pues... me tardé porque estaba muy dolida por lo que dijiste, estuve llorando...- Joselin le dio la espalda nuevamente para darle más drama al asunto, tal vez podría considerar ser una actriz mágica.

- ¿Llorando?- preguntó Sirius con un tono de angustia.

- Sí, llorando, nunca me habían dicho cosas tan feas- Se dio un pellizco y se giró para darle la cara a Sirius. No podía ver su expresión pues su visión ahora ya estaba disminuida por las lágrimas.

- No, no llores pequeña- le pidió ubicándose instantáneamente de pie frente a ella. Después la jaló hacia él y la abrazó. Joselin no esperaba esa reacción así que se quedó quieta entre sus brazos. - No llores por favor, yo no quise hacerte daño.- Sirius la alejó un poco y tomó entre sus manos el rostro de Joselin, la miró y se limitó a limpiar con sus pulgares las huellas de las lágrimas derramadas.- Perdóname.

- Yo... no sé...- dijo titubeante. Con esa mirada de perrito Joselin estaba a punto de ser quien le pidiera perdón por la escena. No había notado la calidez que emanaban sus ojos y se sentía culpable por ser la causa de esa cara de tristeza. El silencio la embargó dejándola sin argumentos.

- Haré lo que sea- dijo de pronto- Lo que tú quieras con tal de que me perdones.

Lo que tú quieras Esas palabras fueron como un rayo que la golpeó. Joselin desvió la mirada para concentrase en su objetivo.

- ¿Lo que sea?- preguntó con timidez para tantear el terreno.

- Lo que sea- remarcó- Solo dilo.- Joselin sonrió y respiró muy hondo.

- Quiero que me expliques qué es esto- La chica sacó de una bolsa de su pijama el pergamino que había ocupado su mente durante gran parte de la noche. Sirius abrió los ojos como platos sorprendido al reconocerlo.


Holas pues aquí esta el capi, es pequeño, pero ya viene el otro.

De nuevo una disculpa, pero no saben el tormento que fue la escuela jaja

Carolina, te he de decir que sí pienso hacer que ellos dos tengan algun tipo de relación, pero aún creo que es muy pronto jeje y tengo algunos planes previos para Severus jeje.

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AnitaMarel