Chics, lamento la demora... de verdad, pero no imaginan lo ocupada que he estado..! De verdad lo siento... Mañana actualizo sin falta ST

Un abrazo, y escucho sus teorías conspiratorias.. jeje. Besos!


Edward POV

Los rayos de luz comenzaron a filtrarse por mi ventana, llenándonos de calor. La observaba atentamente, reparando en cada detalle de sus facciones, y no podía dejar de pensar en lo extraña y maravillosa que había sido la noche anterior; eran demasiadas emociones juntas.

Pero había un par de detalles que seguían dando vueltas en mi cabeza: La expresión de Bella al verme salir del baño y sus últimas palabras antes de quedarse dormida de nuevo.

- Probablemente me estoy volviendo loco por ésta mujer…- Pensé después de un rato sin llegar a ninguna conclusión coherente.

Como si hubiera podido escucharme, ella esbozó una sonrisa y comenzó a abrir sus ojos lentamente. De nuevo me pregunté el porqué de su felicidad repentina.

Bella POV

Sentía un pequeño rayito de calor sobre mis brazos y un lado de mi rostro, el que daba hacia la ventana. Estaba disfrutando de ésta sensación cuando escuché en mi mente la voz de Edward -Probablemente me estoy volviendo loco por ésta mujer…- y mientras, me visualizaba a mi misma durmiendo entre sus brazos, en su habitación. Ésa imagen, junto con esas palabras, simplemente me hizo curvar mis labios formando una sonrisa complacida.

Luego de un par de segundos, comencé a pensar cómo era que podía escuchar la voz de Edward en mi cabeza y podía verme a mi misma durmiendo, y entonces caí en la realidad… era un sueño, ahora debería despertar para darme cuenta de que se trataba de esto, probablemente estaría sola, en medio de mi fría habitación… Aún así, no podía dejar de sonreír por lo reales que eran mis sueños con Edward.

Abrí mis ojos muy despacio, para que la realidad no me deprimiera, sin embargo la luz y el calor que recordaba hace un instante permanecía. Bien. Cuando mis ojos se adaptaron a la claridad me dí cuenta que no estaba en mi habitación, y que unos brazos rodeaban mi cintura. Ahora mi sonrisa era sustituida por una expresión de sorpresa.

Me giré con un poco de miedo y entonces vi muy de cerca la cara de mi novio, que me miraba con una sonrisa en sus labios pero con el entrecejo ligeramente fruncido, como si tratara de entender algo, o estuviera confundido y a la vez divertido.

- Buenos días mi Bella durmiente- Me besó delicadamente la frente- Cómo amaneces el día de hoy?

Escucharlo y sentirlo inmediatamente hizo que me olvidara de cualquier cosa que tuviera en mente, y simplemente le sonreí de regreso, le dí un pequeño beso en la punta de su nariz y le respondí completamente eufórica – Mejor que cualquier otra día, porque he despertado en tus brazos, ¿qué puede ser mejor que eso?

Él subió su mano hacia mi mejilla y la rozó delicadamente con la punta de sus dedos, haciendo despertar cada una de mis terminaciones nerviosas en esa zona.

- Mejor que eso es verte dormir entre mis brazos, sonriente, y luego ver tus ojos radiantes al saber que estás conmigo. Gracias por quedarte conmigo, por confiar en mí y permitirme despertar a tu lado. Creo que podría acostumbrarme a esto más rápido de lo que puedas imaginar… probablemente ésta noche no podré pegar el ojo sin ti aquí abrazándome.- Me dijo sin dejar de acariciar mi cara y mi cabello.

Y juro por lo mas sagrado del universo que yo también sentía lo mismo que él. Me sentí en casa cuando estábamos así, juntos, abrazados, tan cercanos…

De repente mi móvil comenzó a sonar, y entonces, supe que habíamos dormido bastante… era mi alarma y la había configurado para que sonara a las 9:30 AM. Seguramente Esme y Carlisle ya habrían despertado, creo que moriría de vergüenza si me vieran salir de la habitación de Edward. Con desgana me solté de su abrazo y me estiré hasta su mesita de noche para apagar la alarma.

Él me miró divertido por la cara de fastidio que le hacía al pobre teléfono.

- vamos a desayunar amor, seguramente todos ya se han despertado, además tu padre no demora en llamarte para que regreses- Dijo un poco desanimado al recordar que debía ir a casa antes de que una patrulla se estacionara frente a su casa. No! eso sería demasiado vergonzoso, debía darme prisa.

De un salto me puse pié y Edward me imitó, aunque con menos dramatismo. Comenzó a hacer su cama y lo miré sorprendida al ver que lo hacía bastante bien, y yo que pensaba que era de los que se ponía en esas… - más perfecto, imposible…- pensé.

Tomé mi neceser y mi pequeño bolso y me dirigí a su baño, mientras el buscaba en su armario la ropa que usaría.

Después de 15 minutos ya estaba lista, y salía para encontrármelo sentado en su cama, mirando la agenda del instituto.

- Listo, ya puedes entrar- Le dije con un poco de curiosidad, tenía una amplia sonrisa dibujada en sus labios.

- Vale, gracias.- No dejaba de sonreírme, y ahora sí que tenía no un poco si no mucha curiosidad, ésa expresión traviesa no era común en él.

- ¿Qué ves en tu agenda? Parece que es muy interesante- Le dije sin poder reprimir mi duda

- Bueno…de hecho, sí lo es. ¿Sabías que en el instituto, todos los años, los alumnos de último grado hacen un campamento de una semana en las playas aledañas?

- No… no lo sabía, pero suena divertido. ¿Para qué fecha es éste año?

- Dentro de dos semanas- Me respondió con una sonrisa que amenazaba con detener mi corazón. Se veía realmente feliz ante la idea, y bueno, yo no me quedaba atrás… ya comenzaba a imaginarme cómo sería una semana de paseo con Edward…

- Así que… ¿eso te tiene tan feliz?- Le pregunté queriendo, una vez más, saber qué era lo que pasaba por sus pensamientos.

- Lo que me tiene tan feliz es saber que estaré contigo una semana, día y… noche- Dijo lo último sonrojándose un poco. Se veía tan lindo cuando se sonrojaba.

- Suena genial… espero que éstas semanas se pasen rápido- Me acerqué a él y deposité un corto beso en sus labios- Pero mientras tanto, creo que deberías ir a bañarte, te esperaré abajo, está bien?

- Está perfecto, no demoro- Volvió a besarme, ésta vez nuestros labios se enredaron un poco más, pero no demasiado. Salí de su habitación y bajé las escaleras, encontrándome con Alice, Jasper, Emmet y Rosalie en la sala.

Todos me sonrieron al instante, claro, cada uno con una expresión diferente. La más graciosa era la de Emmet, como siempre.

Me senté junto a ellos y comenzamos a hablar de lo bien que había salido la fiesta, exceptuando por el incidente con Tanya, quien ya se había marchado con su familia, y según Alice, el resto de la familia de Denali estaba muy avergonzada. La verdad era que yo ya lo había olvidado, finalmente eso había acrecentado la confianza entre Edward y yo.

Al rato, mientras todos moríamos de risa por las anécdotas de Emmet, bajó mi novio, viéndose tan guapo como siempre. Todos de inmediato se callaron. Me pregunté porqué lo hacían.

- No me digan que estaban riéndose de mi y por eso se han quedado mudos…- Dijo Edward, sin dejar de sonreír

- Oh, vamos Eddy, ni que fueras tan interesante- Dijo Emmet sonriendo de nuevo.

- ¿Acaso tú si?- Le dijo Edward aún más divertido

- Pues, aunque no lo creas, estaban disfrutando de mis hazañas- Le respondió su hermano, orgulloso de sí mismo.

- Entonces, ¿porqué se han quedado callados al verme?- Preguntó Edward intrigado.

- Ay hermanito… porque, tal vez no lo has notado, pero… has cambiado tanto que a penas y lo estamos asimilando. Definitivamente ésta mujer que tienes por novia es una santa, mira que hacer que sonrías más de tres veces al día, eso sí que es un milagro para nosotros. Antes, nunca hacías eso, ni siquiera cuando yo contaba mis chistes, es más, creo que te molestaban…- Respondió Emmet diciendo esto último con un poco de pesar en su voz.

- Lo siento Em… pero tienes razón, ésta mujer- dijo mientras se acercaba a mi- Es simplemente maravillosa- Y me plantó tremendo beso delante de todos sus hermanos. Por unos segundos me olvidé de dónde y con quienes estábamos, hasta que un montón de risas, silbidos y aplausos nos sacaron del ensueño.

Nos separamos y yo sentía arder mi cara de vergüenza…

- Pero mira nada más, qué lindo rubor tiene la nueva integrante del la pandilla en su carita- Dijo Emmet burlándose de mi sonrojo intenso y permanente.

Edward miró furioso a Emmet y éste simplemente me guiñó el ojo. Todos estallaron en risas.

Mi novio me tomó de la mano y nos fuimos a desayunar y después me llevó hasta mi casa.

Al llegar allí saqué mi diario y escribí todo lo interesante que había sucedido en éstos días y me dispuse a hacer los demás deberes del instituto…no quería que ninguna materia me diera dolores de cabeza, siendo éste mi último año escolar; además necesitaba buenas notas para que Charlie no tuviera ningún pretexto y me prohibiera ir al campamento. De verdad estaba muy emocionada con esto del irme de paseo, sin supervisión parental.

Cuando llegamos al instituto el lunes en la mañana, todos nos encontramos en el estacionamiento. Todo el mundo cotilleaba acerca de un par de alumnos nuevos. Los pensamientos de todo el mundo me indicaron quienes eran, aunque yo no los había visto. Mi sorpresa fue enorme cuando me di cuenta que uno de los recién llegados era James, el chico que conocía de infancia. La chica, en cambio, era una desconocida para mí, pero de nuevo por las voces mentales de algunos curiosos, supe que había sido trasladada de un internado cercano a Forks, porque sus padres se habían mudado por razones económicas, su nombre era Victoria. Y esto se ponía aún peor, ambos eran de último año.

En verdad que la noticia había tomado por sorpresa a muchos, pero yo me pregunté si habría alguna intención oculta con la llegada de James. La última vez que nos vimos no me gustaron nada sus pensamientos y su comportamiento hostil hacia Edward y descarado para conmigo. De la chica, lo único que podía pensar era que debía sentirse muy rara, ser trasladada en su último año, no debe ser muy agradable, yo al menos había ingresado cuando iniciaba el ciclo.

Entramos a clases e inmediatamente el maestro nos advirtió de los nuevos estudiantes. Edward casi se desmaya cuando vio que uno de ellos era James, casi podía decir que estaba furioso…

Yo tomé suavemente su mano bajo el pupitre, y le dí un ligero apretón en señal de confianza, el giró su rostro hacia mí y yo le sonreí. Quería que entendiera que no había absolutamente nada por lo que tuviera que preocuparse.

Tan pronto James se puso de pie para presentarse con los demás estudiantes dirigió una mirada hacia mí, y debo decir que no me gustó para nada, parecía un tanto maliciosa. ¿Dónde estaba aquel chico tranquilo e inocente que me agradaba años atrás? Nada quedaba de él, en sus ojos sólo veía un brillo morboso, me hacía sentir como si fuera comestible. Alcancé a escuchar de sus pensamientos algo así como "ésa ricura será mía, lo juro, ésta vez no se me escapa" Sentí un escalofrío recorrer mi espina por aquellas palabras tan grotescas. Casi sentía náuseas.

Hubo algo más que llamo mi atención, Victoria, la chica nueva, no le quitaba los ojos de encima a James, lo miraba a él como él me miraba a mi. Esto es demasiado. Y realmente sus pensamientos no eran nada sutiles tampoco, por lo la bloqueé de inmediato, al igual que a James.

Algo me decía que muchas cosas desagradables estaban por ocurrir…yo sólo esperaba que mi mundo maravilloso no se derrumbara por ninguna circunstancia


Para compensarlas por el atraso, actualizo el miércoles de nuevo, ok? bueno, eso sí, espero que me consientan, ya saben cómo ! go tu ble button, hjejjeje