¡Hola chicos! ¡Regrese! xP
srto: Gracias por comprender :)
FANPyF: Bueno veremos si la teoría era verdadera.
Yaz: El instinto de un padre nunca falla
LightInfinite18: ¡No Astrid con Patán no! Jajajaja ¡Anti-Mildew! ¡Anti-Mildew!
ValeryVampire: Ya lo veras, ya lo veras
Bueno chicos algo que se me olvido comentar (Espero que no haya sido un problema) El anterior capítulo se desarrolla al mismo tiempo que el de Mordida, solo era ese detalle.
¡Wow Capítulo numero 27 que cooooosaaas!
Bien chicos perdón por ausentarme y no subir cap el miércoles pero aquí esta sin falta.
Muchísimas gracias a todos, a los chicos de los reviews y a todos aquellos que se toman el tiempo, la dedicación y demás de leer este fic.
A los que aún no lo han leído los invito a leer mi segundo fic llamado "The Last Letter" :D
Espero como siiieeempre que les este gustando el fic y que les guste el cap.
Gracias de nuevo a todos yyyy Nos leemos luego.
Disfrútenlo.
"How to Train your Dragon" no me pertenece, pertenece a Cressida Cowell y/o a DreamWorks. Los derechos de esta historia son míos.
24 Horas
Hipo hizo una mueca de dolor. Al momento en el que el Caldero lanzó la mordida este trato de defenderse levantando su brazo derecho, el dragón lo había mordido.
Cuando enterró sus dientes en su brazo derecho Hipo dio un grito de dolor.
El Caldero como última acción levantó a Hipo aun con sus dientes en su brazo y lo soltó haciendo que cayera a la cumbre.
Hipo cayó, rodó por la cumbre, termino lleno de tierra y vegetación. La caída lo dejo inconsciente.
. . .
Chimuelo y Mildew escucharon aquel grito, este se había escuchado por toda la Isla. Mildew sonrió. Chimuelo estaba aterrado, ahora más que nunca trataba de librarse.
-Al fin-susurró Mildew.
Chimuelo sabía lo que ocurría, desgraciadamente…el trabajo estaba hecho, el plan había salido a la perfección.
-Oh pobre Chimuelo…-dijo sínico.
A los pocos minutos el Caldero volvió.
-Muy bien hecho amigo mío, me enorgulleces-exclamó acariciándolo.
El Caldero tenía una pequeña sonrisa.
Chimuelo gruñó.
-¡Oh Chimuelo es verdad! Casi me olvido de ti…-Mildew lo señaló con su bastón-¿Que dices Hongo? ¿Lo dejamos ir?-Preguntó a su oveja.
La oveja solo lo miro.
-Si tienes razón no ha sido un dragón bueno…pero yo no tengo ningún plan para ti…-.
Mildew miró al Caldero y subió a la oveja en su espalda.
-Escúchame bien Furia Nocturna, como soy un hombre bondadoso te dejare ir…pero no se te ocurra hacer algún movimiento en falso…-.
Chimuelo solo lo miraba con furia "¡Te atrapare!".
-Bien te lo explicare de la manera en que puedas entenderme. Tienes dos opciones dragón: Puedes ir a por mí, atacarme y todo lo que tú quieras o ir en busca de Hipo sin perder tiempo, encontrarlo y en un dado caso que se pueda…ayudarlo…recuerda que tengo un Caldero…y va a dar pelea…y quizá Hipo…te necesite…-.
Chimuelo lo odiaba…pero tenía razón no podría hacer las dos cosas…y su elección estaba más que clara, su prioridad era Hipo.
-¿Has decidido?-preguntó.
Chimuelo bajo la mirada y asintió.
-Bien…-.
El anciano se acercó al Furia Nocturna y temeroso comenzó a quitarle las ataduras. Chimuelo estaba ansioso ¿Por qué tardaba tanto? Al final le quito el bozal. Chimuelo se sacudió un poco, miro al anciano…
-Oh no…-susurró este nervioso.
Chimuelo solo lo miro y lanzo un rugido increíblemente fuerte, lo suficiente para que Mildew saliera corriendo de la Isla junto con la oveja y el Caldero.
Una vez hecho esto Chimuelo comenzó a correr.
¿Dónde podría estar?
Chimuelo observó ciertos rastros de agua, aún estaba caliente.
El dragón las siguió, los rastros lo llevaron a una pequeña cumbre. Ya no había más rastros.
Decidió bajar por esta a ver que encontraba.
Al bajar por esta cumbre descubrió una cumbre más. Esta tenía un árbol a medio caer.
Chimuelo se acercó y olfateo.
Sin duda alguna Hipo había estado ahí.
Comenzó a darle vueltas al lugar en busca de su amigo pero no encontraba nada, ni siquiera una pista.
Decidió volver a revisar el árbol.
Antes de llegar al borde descubrió una mancha diminuta, esta era de color rojo.
Chimuelo comenzó a sentir temor.
Se asomó a la cumbre. Decidió bajar por esta.
Al llegar abajo no veía nada.
El Furia Nocturna corría en busca de él. ¿Dónde estaba? Lo había escuchado gritar apenas hace 10 minutos.
No sabía por dónde buscar, después de todo, no se encontraban en Berk.
Algo malo había pasado y Chimuelo lo sabía. En su mente pasaban miles de imágenes de lo que había sucedido. Trataba de ignorarlas pero el solo recordar ese desgarrador grito hacía que todas volvieran, cada una más horrible que la anterior.
Decidió relajarse para poder concentrarse más y poder encontrarlo, tenía que encontrarlo.
Cuando estaba a punto de entrar en desesperación escucho algo, un sonido muy leve. Volteo a todos lados para poder encontrar el origen del sonido. Volvió a escucharse, ahora un poco más fuerte. Era como un gemido. Se dirigió hacía este y encontró un pequeño bulto entre muchas hojas y tierra.
Le quito algunas de estas hojas y descubrió una pierna de metal ¡Era el!
Con más prisa comenzó a quitarle todas las hojas que pudo. Después de esto lo aprecio bien. Al parecer había caído y rodado hasta llegar ahí.
El dragón se alarmo demasiado, Hipo estaba inconsciente y lo peor de todo…su manga del brazo derecho estaba teñida de rojo.
Chimuelo estaba asustado ¿Qué debía hacer?
"Hipo… ¡HIPO! ¡Despierta!".
Chimuelo no sabía si moverlo, tenía miedo de lastimarlo.
Decidió recostarse junto a él a esperar a que despertara…si es que despertaba.
Pasaron horas, la noche comenzaba a llegar.
Chimuelo sentía mucha angustia.
Se puso de pie, iba a caminar para buscar algo de comida cuando escuchó otro gemido de Hipo. Inmediatamente volteó.
Chimuelo se acercó poco a poco. Hipo abrió sus ojos lentamente.
Chimuelo se animó.
"¡Hipo!".
Hipo veía borroso, solo podía observar una sombra gigante delante de el.
Al poco tiempo visualizo bien aquella sombra.
-¿Chi…Chimuelo?-preguntó.
Chimuelo se acercó y lo lamió.
-Amigo…eres tu…ay amigo perdóname por lo que paso yo…-.
Chimuelo lo miro tratando de decirle que no importaba.
-Me alegra volverte a ver…-.
Hipo sonrió. Chimuelo le devolvió la sonrisa.
-Tenías razón amigo…debí haberte hecho caso…-Hipo estaba a punto de ponerse de pie-Deberíamos irn…. ¡ahh!-Hipo no pudo levantarse.
Chimuelo lo miro preocupado.
-No te…no te preocupes amigo estoy bien…solo fue la caída…-.
Chimuelo sabía que no era así. Se acercó y olfateó su brazo derecho.
-No pasó nada…-.
Chimuelo hizo una expresión de: "Hipo déjame ver".
Hipo suspiró y subió la manga. En su brazo estaba claramente la marca de la mordida del Caldero.
Chimuelo se asustó.
-Chimuelo cálmate estoy…bien…solo algo cansado… ¿Podrías llevarme a la playa?-.
Chimuelo asintió. Pero no estaba convencido. Sabía que esa mordida no era cualquier cosa.
Llegaron a la playa y el joven vikingo le pidió a su dragón que lo llevara al mar para quitarse la tierra y las hojas aun adheridas, también para limpiar un poco la herida.
Después de esto Chimuelo se fue y trajo un tronco en el cual Hipo pudiera recargarse y encendió una fogata.
-Gracias amigo…-.
Chimuelo observaba la mordida.
-Perdóname…creo que no podre traerte la cena hoy-.
"No te preocupes". Chimuelo se puso de pie y se propuso a encontrar el mismo la cena para ambos.
Hipo estaba tranquilo mirando el fuego cuando una ráfaga de dolor inundo su cuerpo, este provenía sobretodo del brazo derecho.
Trato de contenerse, no quería gritar, si lo hacía iba a alterar a Chimuelo y era algo que no quería.
Decidió solamente presionar su brazo.
Chimuelo llegó con 4 pescados.
-¿Quién lo diría amigo? Eres bueno pescando-.
Chimuelo sonrió.
Hipo puso como siempre su pez en una vara y lo puso a cocer. Chimuelo comió los 3 pescados restantes, estaba acostumbrado a comer más pero sabía que Hipo no estaba en condiciones como para ir por pescado.
Cuando terminaron Chimuelo se recostó junto a Hipo. Después de unos minutos Chimuelo se quedó dormido, había sido un día de muchas emociones.
Hipo no lograba conciliar el sueño. Aguantaba con todas sus fuerzas el dolor pero era insoportable. Hipo a pesar de lo que le había dicho a Chimuelo sabía que las cosas no iban bien ¡Lo había mordido un Caldero! Intentó ignorar el dolor y dormir, quizá eso le ayudaría.
Antes de cerrar sus ojos recordó algo que le había dicho su padre:
"si tienes el veneno en tu sangre, estarás muerto en 24 horas"
-24 horas…-susurró Hipo.
