Corte de cabello
Maka observaba a Soul desde la sala. Estaba sentada en el sofá más grande, corrigiendo exámenes de Shibusen. Ella y Soul tenían libre y los niños estaban en la escuela y la guardería respectivamente. El peliblanco acababa de salir de la habitación solo con un pantalón puesto, le daba la espalda mientras ponía un poco de música en el viejo tocadiscos, dejando a Maka apreciar la medianamente trabajada espalda tatuada del Arma.
-Tal vez debería comprar un nuevo tocadiscos -dijo dándose la vuelta- lo tenemos desde que nos mudamos juntos y ya no escucha tan bien como antes.
- Tal vez uno más resistente, los chicos no son muy cuidadosos -le recordó la rubia sin despegar la vista de su esposo.
- Tienes razón -concordó Soul.
Maka no pudo evitar morderse el labio inferior. Soul había decidido dejarse crecer el cabello por un tiempo y era innegable que con su indomable cabellera se veía irresistible.
El peliblanco tomó un elástico y se amarro el cabello en una coleta alta y hasta ahí llego toda la excitación de Maka, no podía evitar recordar al Spirit de su niñez que siempre se peinaba así ¡No podía editarse con alguien que le recordara a su padre!
-Cortaste el cabello -ordenó.
- Me gusta así -frunció el ceño el otro.
- Entonces no te peines así -dijo cortante.
- Yo no digo nada por como te peinas -reclamo el Arma.
- No volveré a acostarme contigo hasta que hagas una de las dos cosas -punto final, ya nadie podría hacerla cambiar de opinión.
Dos semanas de celibato después… Soul encontró por "casualidad" una fotografía de Maka pequeña y Spirit exageradamente joven con el mismo peinado que el.
Sin chistar regreso a su corte habitual, al cabo que así se veía más cool y joven y sexy.
Estoy enamorada de este fic, me divierto demasiado escribiendo e imaginando nuevos capítulos.
Muchas gracias por leer y comentar.
Saludos
Onny!
