¡Hola, amigos!
De nuevo estoy aquí, actualizando esta historia. Llegamos a uno de los momentos más tristes para nosotros, cuando Cell se cobra dos vidas. ¿Cómo reaccionarán nuestros protagonistas? Espero que les guste el capítulo. Un saludo.
XXVIII: Dile adiós a las personas que amas
Trunks
Gohan era fuerte, muy fuerte. Ya recuperados de la batalla contra los Cell Junior, seguíamos detalle a detalle el nuevo combate que se libraba, y digo nuevo, porque ahora era el niño quien llevaba todas las de ganar. El enfado llevó a Gohan a un nivel superior, y estábamos seguros de que ya había superado, y por mucho, el poder de un súper saiyajin ordinario.
— Tenemos oportunidad de ganar — me susurró Kalette emocionada.
Le sonreí y dentro de mi corazón resurgieron los sentimientos de alegría y optimismo. Podíamos ganar, Gohan podía hacerlo. Claro que lo creíamos.
Seguimos atentos cada movimiento que hacían tanto Gohan, como Cell. Gokú estaba al lado de Piccoro, después seguían Yamcha, Krillin y Ten Shin Han; Kalette y yo, y alejado de nosotros, mi padre, quien no podía aceptar que ahora no sólo el señor Gokú fuera más fuerte que él, sino también su hijo.
Un Gohan enfurecido comenzó a golpear a Cell sin piedad y cada impacto que el cuerpo del androide recibía, hacía mayor nuestra esperanza y nos acercaba a la victoria, pero todo se decidió cuando el niño golpeó a su rival en el estómago y lo dejó sin oportunidad de reacción. Cell se quedó estático por el dolor y comenzó a sufrir fuertes arcadas.
— ¡Acábalo, Gohan! ¡Desaparece a ese maldito ya! — gritó Kalette. Era la primera advertencia — Cell no merece ninguna oportunidad — agregó ella volteando a verme.
Tenía toda la razón del mundo. Gohan debía finiquitar esto ya.
Pero él no nos tomaba en cuenta. Nuestro Gohan, ese niño amable y feliz, estaba convertido en otra persona totalmente diferente: era un guerrero despiadado que lo único que buscaba era humillar lo más que pudiera a su rival, y hacerlo sentir muy miserable. Esa furia de Gohan la sintió el cuerpo de Cell, que fue golpeado durante varios minutos, sin que lograra oponer resistencia. Las cosas parecieron llegar a su final cuando el saiyajin dobló a su contrincante con una fuerte patada en el estómago.
— ¿Qué rayos le pasa a ese sujeto? — gritó Piccoro, mientras todos seguíamos con atención los movimientos exagerados del androide.
Las arcadas volvieron y su cuerpo comenzó a cambiar. Después de varias violentas convulsiones, Cell expulsó algo por la boca.
— ¡Es A-18! — gritó Krillin que amagaba con correr hacia la androide, hasta que el namekusei lo detuvo.
Pero la mayor sorpresa que tuvimos, fue ver a Cell volver a su estado imperfecto, justo como estaba sólo con A-17 dentro de su organismo. Era evidente que ya no era rival para ninguno de nosotros. El miedo y el terror estaban dibujados en sus ojos, esos ojos que antes nos atemorizaban por su enorme poder. Cell, el ser más perfecto del mundo ahora era un pobre monstruo atemorizado.
— ¡Esta batalla es nuestra! ¡Acaba con él, Gohan! — gritó Yamcha entusiasmado. Era la segunda llamada.
Pero Gohan no nos escuchaba y seguía golpeando a Cell sólo para humillarlo, no para matarlo. El androide no podía hacerle frente a su rival y trataba de huir ante la furia del niño que antes de mandarlo al otro mundo, iba a hacer que se sintiera la criatura más miserable del Universo.
— ¡Pelea, gusano cobarde! — le gritó Gohan a Cell, quien estaba a punto de caer en un enorme cráter que alguna técnica anterior había hecho. El androide se sostenía con una mano que el saiyajin llegó a pisar con furia.
— ¡Bah, aburrido! Estás acabado, Cell, despídete — gritó Gohan golpéandolo y lanzándolo al fondo del cráter. Aún no se disponía a eliminarlo y eso me desesperaba.
— Gohan, no estés jugando y acaba con él — gritó Gokú enfadado.
Comenzaba a ponernos nervioso el actuar de Gohan. Cell no merecía ninguna oportunidad y lo estaban dejando vivir más tiempo del que debería. Fue la tercera llamada y de nuevo, el niño no nos hizo caso.
Entonces sentí que Kalette me tomaba de la mano y la apretaba. Volteé a mirarla y ella tenía la mirada fija en Gohan mientras un gesto de intriga adornaba su rostro.
— Algo muy malo va a pasar — susurró.
Gohan
Aún no. Cell no podía tener una muerte rápida. Miles de vidas fueron sacrificadas para que él pudiera aumentar su fuerza, miles de personas tuvieron que dejar sus casas para huir del terror que provocó. Asesinó sin piedad a A-16, un androide que amaba a este planeta, a sus plantas y animales; envió a sus miniaturas a golpear a mis amigos hasta dejarlos al borde de la muerte… Cell no podía tener la suerte de irse al otro mundo sin antes pagar un poco del sufrimiento que causó.
Los que observaban la pelea estaban desesperados. Sí, quizá los entendía, pero en aquél momento mi capacidad de razonar era limitada. Era un guerrero despiadado que quería humillar a su rival y hacerlo sentir miserable. Ese fue mi gran error. Seguir el instinto y no a la razón. Me di cuenta demasiado tarde.
Cell salió del hoyo a donde lo había lanzado con un gesto de furia en su rostro. Estaba humillado y a punto de morir.
— ¡No te perdonaré! ¡Nunca te perdonaré! — gritó elevando su ki al máximo. Aunque era un ser imperfecto, sus poderes seguían siendo enormes.
De pronto, el monstruo comenzó a inflarse y su cuerpo se agrandó. Parecía un balón gigante. ¿Qué tramaba? Los malos presentimientos se apoderaron de mí. Pero me di cuenta que todo estaba realmente mal cuando escuché a mi padre gritar.
— ¡No! ¡No puede ser! — gritó desesperado.
Cell se encargó de decirnos lo que ocurría:
— Dentro de poco tiempo explotaré. Yo también moriré, pero ustedes se irán al otro mundo y la tierra tendrá el mismo destino que nosotros.
Un gesto de desconcierto y desesperanza se dibujó en el rostro de todos los guerreros, incluido el mío. Reaccioné de inmediato y me dispuse a eliminar a Cell antes de que el plazo se cumpliera, no iba a permitir que se saliera con la suya.
— Detente si piensas atacarme — advirtió el androide — Lo único que harás será adelantar la tragedia. En estos momentos, ni siquiera yo puedo detenerme — añadió el monstruo coronando su sentencia con una risa diabólica.
No pude hacer más que caer al suelo derrotado y golpear la tierra con mi puño para canalizar el coraje que me invadía.
Por mi culpa, por mi maldita culpa todos íbamos a morir.
Comencé a llorar del coraje, pero el actuar de mi papá me sorprendió pocos segundos antes de que Cell explotara.
— Estuve pensando y esta es la única manera de salvar la tierra — expresó él, quien se había teletransportado hacia Cell y ahora, estaba a su lado, tocándolo y esperando para llevárselo a quién sabe dónde.
— Gohan, peleaste muy bien. Estoy muy orgulloso de ti, hijo — añadió sonriendo — Por favor, dile a tu mamá que me disculpe. Siempre hice las cosas a mi manera sin hacerle caso — finalizó poniendo su rostro serio y desapareciendo junto con Cell. Yo sabía lo que significaba.
— ¡Papaaaaaaá! — fue lo único que pude gritar mientras su imagen se perdía y mi corazón se hacía miles de pedazos, como el cuerpo de él en algún punto del Universo.
Dos segundos después me percaté de lo evidente: Mi papá estaba muerto.
Silencio.
Durante no sé cuántos segundos, sólo se escuchaba el sonido del viento.
Papá murió por mi culpa, por mi maldita culpa. Si yo hubiera derrotado a Cell cuando ellos me dijeron, nada de esto habría pasado. Ahora me había quedado sin él, mi madre sin su esposo, y los demás sin un gran amigo, todo por mi estupidez y orgullo sin sentido. Volví a estrellar mi puño sobre el suelo, una y otra vez. Como si eso me fuera a devolver a mi papito.
Mientras lloraba desconsoladamente, sentí que alguien se acercaba a mí. No quería ver a nadie, ni recibir consuelos de nadie. Ni siquiera me sentía con la capacidad de sostenerle la mirada a cualquier persona que estuviera por ahí. En medio de mi negación, sentí unos brazos me rodeaban apretándome fuerte y un suave perfume inundó mi nariz.
— No llores más, mi pequeño saiyajin. Todo termino ya — me consoló Kalette.
Lo único que lograron esas palabras fue que rompiera a llorar con más fuerza.
Kalette
Mientras abrazaba a Gohan sentía el crujir de su corazón haciéndose pedazos. Esto fue cruel para él desde que comenzó. Era sólo un niño de 11 años que hace días jugaba con un bebé dragón en el campo, alguien con el corazón puro y mente inocente, que de pronto se vio con la gran responsabilidad de salvar al mundo y que ahora, además, tenía que cargar con la muerte de su padre, que nos había dejado a todos con el alma afligida. Pero a Gohan más. Es difícil decirle adiós a las personas que amas.
Pero más difícil es cuando se marchan sin decir adiós...
— Todo terminó, Gohan. No te sientas culpable, Gokú se sacrificó por todos nosotros. Sólo él murió, pero si tú no hubieras luchado contra Cell, y no lo hubieras humillado de esa forma, todos estaríamos muertos. Nos salvaste tú también — le dije acariciando su cabello.
El niño seguía tirado en el suelo y yo agachada, intentando consolarlo. A lo lejos, los demás nos veían mientras buscaban la forma de ayudar a Gohan, que lucía inconsolable.
Yo trataba de no perderme en mis pensamientos. Y aunque todo había acabado, el mal presentimiento seguía molestándome e invadiendo mi pecho. Cuando escuché a Cell decir que explotaría, me preparé para atacarlo pero me detuve cuando escuché que eso sólo adelantaría el fin de la tierra.
Si yo tenía que morir, como había dicho Uranai Baba, lo haría salvando a los demás. Era mi promesa, Trunks y Gohan debían vivir. Sin embargo, Gokú se adelantó y dejó en claro que el único héroe era él. Mi misión ahora era no dejar caer a su hijo.
— Vamos pequeño, ponte de pie. No debes estar aquí como si estuvieras derrotado. Todos nosotros estamos contigo y sabemos de tu gran esfuerzo. Ya terminó, no llores más. Piensa en la sonrisa que tenía tu papá antes de morir, eso fue porque se fue sabiendo que eras el guerrero más fuerte — le dije sinceramente.
Verlo tan destrozado me partía el alma y estaba a punto de soltar una lágrima cuando él se aferró de mi mano y se puso de pie. Ay Gohan, su sufrimiento también era el mío. Le brindé una sonrisa sincera y lo dejé recargarse en mí.
Caminé junto con él, para llevarlo a donde estaban los muchachos. Mi niño tenía el corazón roto y yo estaba consciente de que a pesar de todas las palabras de ánimo que teníamos para él, se seguiría sintiendo culpable por la muerte de su padre. Por eso dejé de hablarle para sólo abrazarlo.
— Perdóname, papá — dijo Gohan mirando hacia el cielo.
Levanté el rostro y vi que Trunks nos miraba con un gesto de pena por todo lo sucedido. Él estaba de pie, firme, pero también desconcertado por el sacrificio de Gokú. Entonces, un escalofrío me recorrió todo el cuerpo, de la cabeza a los pies, en menos de un segundo. El polvo se levantó violentamente y sentí el ki de Cell... estaba vivo y había regresado.
No tuve tiempo de pensar en lo que ocurría porque escuché su risa demoniaca mientras de la punta de su índice izquierdo salía un rayo de energía dirigido hacia donde estábamos Gohan y yo. Sólo tardé un segundo en darme cuenta que iba a morir y mi instinto fue proteger a mi pequeño saiyajin, así que cubrí su cuerpo con el mío... pero alguien nos protegió a ambos.
Antes de que el rayo de energía nos alcanzara, mi pesadilla se volvió realidad al ver a Trunks interponerse al ataque y caer al suelo con violencia mientras perdía la vida.
Si llegaron hasta acá, es que leyeron todo. ¡Gracias de nuevo! Trataré de actualizar sin tardar tanto, esta vez me tomé un pequeño receso para escribir otro fic, que no he terminado jajajaja soy un caos, pero bueno. Quedo atenta a sus sugerencias, dudas, críticas, comentarios y todo.
A continuación, las respuestas a sus reviews del anterior capítulo:
Jane-MalfoyBlack: ¡Muchas gracias por tu comentario! Tuviste suerte de que me tocara actualizar justo hoy. Prometo no tardar tanto en los capítulos siguientes.
Akemi Hashimoto: Hola de nuevo! Ya comenzamos con la saga de Cell y hasta la vamos terminando. Espero que el puntaje de amor a Kalette siga subiendo y no tanto el de odio Jajaja
AaronVS3: Aún te quedarás con las ganas de saber lo que hará jajaja Es para que leas el siguiente capítulo.
Carmen: Apenas te respondo aquí, ya que no puedo hacerlo de manera personal :( Los fanarts sí, los hice yo. Y sobre el apodo, quedaría bien escribir un capítulo explicándolo. Quizá más adelante puede ser, no puedo revelar más porque supongo que será una sorpresa lo que pasará en los siguientes capítulos de esta historia, pero sí; digamos que Gohan la comenzó a llamar así porque usó las técnicas que aprendió de la brujita en el futuro alternativo. Espero ser clara, si no, sigo estando abierta a aclarar cualquier duda. ¡Muchas gracias por tus palabras!
