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A la mañana siguiente, Irene se levantó con un mareo tremendo. Luna no le dijo nada, y para no estropearlo mas, no rechisto en ir ese dia a clase de pociones pasara lo que pasara. Llego bastante retrasada a clase, pero Snape no había empezado aun. Cuando salió de su despacho dijo:

-La semana que viene haremos dos exámenes. Uno escrito y otro una poción. En la pizarra teneis las pociones que os teneis que aprender. Saldrán dos. Esta ahora es para que estudiéis y practiquéis.- Snape terminó y se sentó en su mesa. Algunos chicos se quejaron por el excesivo examen.

Irene pensó por ensayar con un filtro de paz, pero le daba cosa acercarse a Snape a recoger los ingredientes.

-Luna, por favor, ¿Me puedes traer los ingredientes para el filtro de paz?-le pidió Irene a la chica. Esta estaba haciendo otra cosa y no le contestó enseguida.

-¿Por qué no vas tu?-le espetó a Irene.

-Anda y que te…-dijo Irene pero sin terminar la frase, pues Snape se estaba acercando a ella.

-¿Dónde estaba usted por la noche, señorita White?-le preguntó el profesor.

-Durmiento- le respondió Irene sin mirarle. Media clase les miraba. La otra media cuchicheaba.

-Me parece que no.¿ Que estuvo haciendo desde las 9 hasta las 11 aproximadamente?

-Se lo he dicho.

-mentira.

-¿Entonces para que me lo pregunta?- dijo de mala gana mirándole, y fue Snape quien apartó la mirada y se fue a su mesa.

-Podriamos haber empezado por eso… esta tarde la quiero ver en mi despacho a las…

-¿Y si no quieri?- le dijo Irene dándole igual que la gente se estuviera riendo y de que Ravenclaw saldría afectada por esto.

-¡No sea impertinente y haga lo que le digo! Te estás empezando a parecer a un chico con el que hablaste anoche, ¿no?- Irene sabia que se refería a Harry. ¿Cómo lo podía saber?

-No contestaré a esa pregunta. He venido a que me den clase, no a que me interroguen.

-Si esta tarde no se presenta aquí, informare de esto y lo que hiciste anoche. Y de lo que me hiciste.- la clase calló intentando saber más. Irene iba a preguntar pero también se calló y esperó a que terminara la clase sin hacer nada.

Por la tarde, cuando a Irene le pareció, se presentó en el despacho de Snape. Este la hizo sentar frente a el.

-No te he querido insistir mucho esta mañana, pero quiero que me digas ahora donde estuviste, y porque lo hicistes, anoche. Y espero no tener que recurrir a ninguna poción…

-¿Estás celoso?

-No son celos. Lo digo como profesor. Ayer no estuviste en tu cuarto.

-¿Y como sabes eso?

-Luna me lo dijo. Creia que estabas aquí. Siempre cree que estás conmigo, ¿Por qué será?

-Y yo que se.

-Por cierto, no volveré a consentir que me contestes en clase. Me tienes que respetar. Soy tu profesor.

-¿Y que era eso que yo "te había hecho"?-le preguntó Irene al hombre , que se levantó y dio unas vueltas por la habitación. Después se puso detrás de Irene y esta se dio la vuelta.

-Se que me hiciste algo. Tal vez un filtro de amor poco potente que el otro dia dejó de funcionar. ¿De los hermanos Weasley, tal vez?- dijo Snape mirando con odio a Irene. Ella se rio.

-¿Se le a ocurrido esa historia usted solo? Yo no le he hecho nada. Si se avergüenza de sus sentimientos no es culpa mia.

-Yo jamás he querido asi a nadie, y no creo que el otro dia fuera a cambiar.

-Seria capaz de tomarme veritaserum si hace falta, porque diría la verdad- le desafió Irene a Snape, pero este se sentó otra vez.

-¿Con que no, eh? Vale, si tu te dejas probar la poción y dices la verdad, saldremos todos tan contentos.

-Está bien.- aceptó Irene y Snape, muy alegre, salió del despacho y se fue por la poción.