40
A la mañana siguiente, Irene se levantó con un mareo tremendo. Luna no le dijo nada, y para no estropearlo mas, no rechisto en ir ese dia a clase de pociones pasara lo que pasara. Llego bastante retrasada a clase, pero Snape no había empezado aun. Cuando salió de su despacho dijo:
-La semana que viene haremos dos exámenes. Uno escrito y otro una poción. En la pizarra teneis las pociones que os teneis que aprender. Saldrán dos. Esta ahora es para que estudiéis y practiquéis.- Snape terminó y se sentó en su mesa. Algunos chicos se quejaron por el excesivo examen.
Irene pensó por ensayar con un filtro de paz, pero le daba cosa acercarse a Snape a recoger los ingredientes.
-Luna, por favor, ¿Me puedes traer los ingredientes para el filtro de paz?-le pidió Irene a la chica. Esta estaba haciendo otra cosa y no le contestó enseguida.
-¿Por qué no vas tu?-le espetó a Irene.
-Anda y que te…-dijo Irene pero sin terminar la frase, pues Snape se estaba acercando a ella.
-¿Dónde estaba usted por la noche, señorita White?-le preguntó el profesor.
-Durmiento- le respondió Irene sin mirarle. Media clase les miraba. La otra media cuchicheaba.
-Me parece que no.¿ Que estuvo haciendo desde las 9 hasta las 11 aproximadamente?
-Se lo he dicho.
-mentira.
-¿Entonces para que me lo pregunta?- dijo de mala gana mirándole, y fue Snape quien apartó la mirada y se fue a su mesa.
-Podriamos haber empezado por eso… esta tarde la quiero ver en mi despacho a las…
-¿Y si no quieri?- le dijo Irene dándole igual que la gente se estuviera riendo y de que Ravenclaw saldría afectada por esto.
-¡No sea impertinente y haga lo que le digo! Te estás empezando a parecer a un chico con el que hablaste anoche, ¿no?- Irene sabia que se refería a Harry. ¿Cómo lo podía saber?
-No contestaré a esa pregunta. He venido a que me den clase, no a que me interroguen.
-Si esta tarde no se presenta aquí, informare de esto y lo que hiciste anoche. Y de lo que me hiciste.- la clase calló intentando saber más. Irene iba a preguntar pero también se calló y esperó a que terminara la clase sin hacer nada.
Por la tarde, cuando a Irene le pareció, se presentó en el despacho de Snape. Este la hizo sentar frente a el.
-No te he querido insistir mucho esta mañana, pero quiero que me digas ahora donde estuviste, y porque lo hicistes, anoche. Y espero no tener que recurrir a ninguna poción…
-¿Estás celoso?
-No son celos. Lo digo como profesor. Ayer no estuviste en tu cuarto.
-¿Y como sabes eso?
-Luna me lo dijo. Creia que estabas aquí. Siempre cree que estás conmigo, ¿Por qué será?
-Y yo que se.
-Por cierto, no volveré a consentir que me contestes en clase. Me tienes que respetar. Soy tu profesor.
-¿Y que era eso que yo "te había hecho"?-le preguntó Irene al hombre , que se levantó y dio unas vueltas por la habitación. Después se puso detrás de Irene y esta se dio la vuelta.
-Se que me hiciste algo. Tal vez un filtro de amor poco potente que el otro dia dejó de funcionar. ¿De los hermanos Weasley, tal vez?- dijo Snape mirando con odio a Irene. Ella se rio.
-¿Se le a ocurrido esa historia usted solo? Yo no le he hecho nada. Si se avergüenza de sus sentimientos no es culpa mia.
-Yo jamás he querido asi a nadie, y no creo que el otro dia fuera a cambiar.
-Seria capaz de tomarme veritaserum si hace falta, porque diría la verdad- le desafió Irene a Snape, pero este se sentó otra vez.
-¿Con que no, eh? Vale, si tu te dejas probar la poción y dices la verdad, saldremos todos tan contentos.
-Está bien.- aceptó Irene y Snape, muy alegre, salió del despacho y se fue por la poción.
