"No es como si supieras todo acerca de este día sólo porque viviste el ayer." - Because this is my First Life.


Esta vez, el profesor Dippet lo recibe encantado de tener de vuelta en Hogwarts al estudiante más brillante que el colegio ha tenido. El problema de la edad que hace un par de años fue la razón para rechazarlo parece ya no importar al viejo profesor.

Tal vez sea por la edad del director, o tal vez…

Tom simplemente sonríe cuando se cruza con el profesor de Transformaciones.

- Profesor Dumbledore.

El mago sonríe de vuelta.

- Tom, qué bueno verte. Ya he oído las noticias del profesor Dippet. Bienvenido.

El profesor aun no confía en él, a pesar de su sonrisa Tom es capaz de verlo. Lo cual es justo, puesto que Tom tampoco confía en él. Es un desafío que acepta con entusiasmo. Cualquiera sea la situación en la que se enfrenten en el futuro, él sin duda ganará.

- De hecho, no son las únicas noticias por compartir, profesor. Estaba a punto de ir a buscarlo.

Antes de despedirse, le entrega la invitación a Dumbledore, que abre los ojos en sorpresa. Tom no espera a escuchar los comentarios del hombre, todavía tiene algo importante que hacer antes de dejar el castillo.

Se dirige al segundo piso.


Ginny regala un maravilloso mocomurciélagos a Alastor cuando se vuelven a ver.

- No estaremos trabajando juntos este año, pero que te quede en la memoria que si alguna vez vuelves a ponerme un rastreador, Moody, será la última cosa que hagas en tu vida.

La mirada en sus ojos hace que su compañero se de cuenta de la seriedad de la amenaza, y aunque no se arrepiente de nada, toma nota de considerar muy bien las circunstancias la próxima vez que tenga que hacer algo que pueda contrariar a Gamp.

Tomando un poco de agua, se deshace de la incomodidad causada por el maleficio de su amiga.

- Entendido.

- Genial. Entonces, ¿qué dices sobre ser el padrino en mi boda?

Él casi se ahoga.

- ¿Boda?

Ginny pone los ojos en blanco. Si él reacciona así, ¿qué será de los demás? Claro, no hay mucha gente que importe, de todas formas. Está Sirius… pero se lo dirá luego, cuando encuentre la forma de separarlo de su varita para evitar que la mate.

- Ya que de todas formas estamos viviendo juntos, no es como si fuera un gran cambio.

Y Tom ya ha dicho que, dado que ella personalmente se ha encargado de que él regrese a casa, él no permitirá que su hijo sea un bastardo.

Sólo recordarlo la hace reír de nuevo. Si la pequeña Ginny de seis años supiera dónde han acabado sus fantasías románticas con grandes proposiciones y príncipes azules. De todas formas una parte de ella se siente más satisfecha con ser Ginevra Riddle que Ginevra Gamp, cambiar un nombre falso por algo que representa sus lazos con esta realidad que vive ahora.

- Dime, ¿cómo supiste lo del rastreador? – pregunta Alastor, curioso.

Ella sonríe malvadamente.

- Si me cuento mis trucos, ¿cómo voy a defenderme de ti la próxima vez? Pero sabes, creo que antes fui demasiado rápida en decirte que eras bueno con el Ocultamiento. Tal vez debas tomar clases con Goldstein de nuevo.

Entonces, como castigo lo deja así, sin respuestas, y se dirige a casa de buen humor.


Sería una mentira decir que no considera una pena matar a una mascota tan útil, tan rara y tan difícil de conseguir. Pero justo como el diario, el basilisco es un arma de doble filo que podría causarle más daños que beneficios en cualquier momento, sobre todo ahora que piensa quedarse en Hogwarts indefinidamente. Así que Tom acaba con la tarea sin vascilar.

Incluso sin el basilisco, la cámara de los secretos tiene un gran valor por si misma, un lugar en el castillo al que sólo él puede acceder. Sin la bestia resguardándola, su siguiente paso es reforzar los encantamientos y maleficios que protejan el lugar de intrusos, y guarda sus tesoros en un escondido compartimento en una de las paredes.

La copa, el guardapelo, la diadema y la varita de saúco. También la varita es una pena, pero con Dumbledore alrededor y la conexión de éste a Grindelwald, prefiere no arriesgarse a ser descubierto.

Por un momento considera dejar el anillo también, sin embargo decide conservarlo a su lado. Del anillo no puede deshacerse – su único horrocrux, al cual siempre estará atado. El diario, eso era diferente, estaba lastimando a Ginevra. ¿El anillo? Es el recuerdo de que él consiguió venganza de esos asquerosos muggles a los que estaba conectado, borrando la vergüenza de su madre. Eliminar a una basura como esa, a unas personas tan patéticas, ¿cómo podría jamás arrepentirse?

Este es el secreto que ha decidido cargar.


En la noche, cuando ambos se encuentran leyendo en la sala luego de cenar, Ginny de pronto suelta la idea que ha estado dando vueltas en su cabeza.

- Salgamos de viaje.

Tom también baja su libro y la mira, arqueando una ceja.

- Ya que comenzarás a trabajar en Hogwarts luego del receso de navidad, deberíamos aprovechar estos meses. Tú quieres aprender nuevas formas de magia, lo cual es genial siempre y cuando no involucre dementores, inferis, u otras criaturas oscuras que acaben con nosotros. Pero, ¿por qué tiene que ser Europa? Podríamos visitar todos los otros continentes.

Es una idea interesante. De hecho, no es que Tom no lo haya considerado antes, cuando todavía era un estudiante, pero en contraposición con las Artes Oscuras, los secretos de la magia en China, en Egipto, en Nigeria o en el Perú no le resultaban tan importantes. A los diecisiete años, está claro que aún era ignorante en muchos aspectos.

- De acuerdo.

- Podemos arreglarlo todo para partir la próxima semana, después de casarnos.

Ginny tose ruidosamente. Debió haber sabido que dejar que Tom se encargara de todo respecto a su repentina decisión de casarse no podía ser algo bueno.

- ¿Has dicho la próxima semana?

Como si nada, él vuelve a abrir su libro y no la mira mientras responde.

- Incluso he invitado a Dumbledore, ¿no estás contenta?

Ella quiere protestar, pero cuando Tom decide algo es prácticamente imposible hacerlo desistir (ella, que ha pasado por el proceso, sabe que sólo puede llevar extremos grandísimos conseguirlo) Algunas veces, ella también puede ajustar sus expectativas y sus ideas sobre cómo deberían hacer las cosas. Y después de todo, van a ir de viaje – con suerte, Ginny podría incluso ver los dragones peruanos de los que Charlie tanto le había hablado.

Entonces ella se pone de pie de golpe.

- ¿La próxima semana?! – tiene que ir ahora mismo, cada minuto que pierde es de vida o muerte. De hecho, para la misión que ahora debe cumplir en tiempo record (apaciguar a cierta persona) probablemente ni siquiera años fueran suficientes – ¡Sirius me va a matar! ¡Eres un maldito desconsiderado!


Por supuesto Sirius no siquiera le dirige la palabra cuando ella y Tom regresan de Shanghái. Cuando por fin vuelve a hablarle, se rehúsa a pisar un pie en su casa de Hogsmeade o en cualquier lugar en el que también se encuentre su esposo. Eso, claro, hasta el día en que Ginny da a luz una preciosa bebé.

El día en que Elinor nace es el más feliz en la vida de Ginny. Llora al verla. La niña tiene el pelo oscuro de Tom. Es preciosa.

- ¿Quieres cargarla?

Tom nunca ha estado particularmente movido por la idea de tener un hijo, tampoco lo está en ese momento. ¿Cuál es la utilidad de las familias, de todas formas? Sin embargo, Ginevra está feliz.

La bebé ríe tontamente en sus brazos. Definitivamente debe parecerse a su mujer, porque no parece tenerle miedo en lo absoluto.

El día en que eligió salvar a Ginevra a costa de su propio horrocrux, Tom supo que también se quedaría a su lado permanentemente, asegurándose de que ella estuviera bien. Ahora eso se extiende también a esta criatura que ella ama.

- ¿Qué demonios estás haciendo? – exclama Sirius entrando a la habitación, arrebatándole la niña de los brazos - ¿Es que no tienes conciencia, Ginny? ¿Cómo puedes dejar a tu hija en los brazos de este… este…

Toma todo el autocontrol de Tom no lanzarle un cruciatus al hombre en ese mismo instante.

Ginny suspira, cansada pero todavía armándose de paciencia.

- Sirius, es su padre.

- Exacto, así que por favor devuélvela ahora mismo.

Y, como apoyando a sus padres, Elinor comienza a llorar (Tom sonríe al ver la cara de Sirius), y él no puede más que devolverla a su madre.

- No seas así con el abuelo Sirius, Elinor. – le dice Ginny a su hija, sonriendo – Pronto aprenderás que hay que tener paciencia con estos dos…

El siguiente en llegar es Moody, pero Tom no está de humor para recibir a más personas molestándolos y los hecha con una amenaza muy seria en los ojos de usar una imperdonable si no los dejan en paz.


Tom nunca lo ha dicho, probablemente no lo diga nunca, pero Ginny sabe que Elinor es importante para él. Es paciente cuando la niña, curiosa, lo sigue a todos lados cuando él está en casa, preguntándole esto y aquello. Algunas veces incluso lo ha atrapado sonriéndole de verdad.

Queda claro que es su hija, siendo tan endemoniadamente inteligente (a sus tres años ya ha aprendido a leer) y con sus brotes espontáneos de magia que tienen a su madre corriendo tras ella todo el tiempo. En apariencia, al menos, se parece a ella, o eso es lo que Tom dice. Es más fácil notar la ausencia del rojo en su pelo.

Elinor también tiene a Sirius atado a su dedo meñique, lo que frecuentemente causa dolores de cabeza para Ginny que tiene que hacer de eterna mediadora entre él y su esposo.

Pero de todas formas, incluso Tom reconoce a veces la utilidad de tener a Sirius encantado con Elinor. La niña puede ir a pasear con el abuelo y él puede tener a Ginevra solo para él por al menos unas horas, como ese día, en que Elinor se queda a dormir en la cabaña.

- No sé si debimos dejarla ir con Sirius hoy.

- Normalmente no tienes ningún problema con eso.

Ella suspira.

- Todavía no hace una semana desde que él se espantó cuando la vio hablando con una serpiente.

- Ojalá fuera para ordenarle que lo mordiera.

- ¡Tom!

- No te preocupes, ella cuidará bien de él.

Ginny ríe y lo besa. Finalmente, los dos a solas, hay mucho con lo que ponerse al día.

Por el momento, todo está bien.


Llegamos! Gracias por acompañarme hasta aquí. Este es el último capítulo de A Million Reasons, pero no es el final de la historia que continuaré en una secuela en un par de meses. Sé que algunos de ustedes quieren ver respuestas a otras cuestiones como el velo, el futuro, o la oscuridad de Tom. Pero siento que son cosas que no se pueden resolver en un corto lapso de tiempo y por eso no tienen cabida en la historia en este momento.

Necesito tomarme un par de meses de descanso con Tom, y daré un paseo a tierras del romance con CedricxGinny y con el Dramione por un rato, pero no se preocupen, estaré de vuelta :)

Bloodlines. Cuando el recientemente apuntado director de Hogwarts, Albus Dumbledore, muere de forma misteriosa, las sospechas de la profesora Minerva McGonagall se dirigen hacia su compañero, el profesor Riddle. McGonagall no es la única en sospechar, Sirius está decidido a descubrir a Riddle, de quien cree ha estado engañando a Ginny sobre sus intenciones todos estos años. Cuando esta investigación ponga en peligro no sólo los secretos que Tom ha protegido celosamente, sino también a sus dos hijos, ¿qué harán él y Ginny? ¿Podrá la familia Riddle sobrevivir a la prueba más difícil de todas?