SIGUIENDO CON MI VIDA:

2 años después:

Todo estaba perfecto, dicen que una vida no puede ser completamente perfecta, pero yo sentía que la mía lo era, tenía al novio perfecto, mi padre estaba junto a mí, tenía en Rose a una magnífica amiga y confidente, y en Jennifer tenía a una pequeña hijita. Había conseguido algo que mucha gente no consigue, había conseguido reformarme, y arreglar mi alocada vida; y todo gracias a Edward.

Ya teníamos más de un año de relación, y habíamos, sin duda, mejorado muchísimo como pareja; no había tema del que no pudiéramos conversar, nos teníamos una confianza increíble, y si bien yo aún mantenía mi esencia de la loca y divertida Bella, había conseguido madurar muy rápidamente, y eso era algo de lo que siempre le iba a estar agradecida a mi novio. Por él me hice una mejor persona.

Los estudios también seguían muy bien, me faltaba un año para terminar y no podía estar más emocionada al respecto; cada día encontraba y aprendía algo más que me encantaba en esta carrera tan apasionante. Edward se ponía inmensamente feliz al verme siempre tan emocionada al ir a la universidad; a veces me acompañaba a algunas fiestas, y era algo incómodo porque todas las chicas se lo comían con la mirada, lo cual no me gustaba en absoluto. Me moría de celos, quería golpearlas a todas, y dejarles muy en claro, que sí, Edward era perfecto, era guapo, lindo, cursi, romántico, chistoso, buen padre, buena persona, adorable, pero sobre todas las cosas, él era mío, solo mío, y ustedes, malditas regaladas, no tenían porque faltarme el respeto al violarlo con la mirada; y claro mi novio se dio cuenta de mi incomodidad.

-No tienes porque ponerte celosa amor, ellas no consiguen tener ni el centésimo de poder de atracción que tú tienes sobre mí. Además yo tengo a la mujer más hermosa, linda, cariñosa, tierna, sensible y maravillosa de este mundo, ¿Crees que sería tan idiota como para perderla?

Cada vez que me decía algo así, no podía evitar que los ojitos me brillaran, y pasara inmediatamente a abrazarlo muy fuerte y darle demasiados besos.

Nunca pensé que conseguiría a un hombre como él, siempre pensé que terminaría con un maldito pendejo, porque pensaba que no merecía a un hombre así…y la verdad que no, no lo merecía, yo habría jugado con él, así como casi juego con Edward, como casi lo pierdo por estúpida; por eso me llena de ternura y amor pensar que encontré a Edward, que encontré al amor de mi vida en él.

Jennifer era muy pegada a Rose y a mí, nos turnábamos para ir a recogerla, o para ir de compras con ella; a veces me decía mamá, y eso me hacía llorar, porque yo sabía muy bien lo que era crecer sin una mamá…y no era nada bonito, era horripilante. Recuerdo que cada día de la madre, en mi escuela tenían la costumbre de usar una rosa roja en la solapa de la casaca, y el día central de la actuación se lo entregabas a tu mamá; pero yo no tenía una, hacía fallecido de neumonía cuando era muy pequeña; en mi caso, me hacían usar una rosa blanca y me hacían quedarme en una esquina mientras todos en la actuación iban felices y emocionados con su mamá; era…era tan deprimente, tan triste ver a todos tan felices, y saber que tú nunca tendrás eso, nunca podrás ver la cara sonriente de una madre diciendo que le encantó tu regalo; siempre lloraba en silencio en ese horrible esquina, igual nadie me veía. O a veces iba con mi flor, y el regalo que le hacíamos a mamá en el salón de clases, y se lo dejaba en su tumba, mientras, llorando, le contaba mi día.

Sé que mi mami está cuidándome donde sea que este, y sé que a ella le duele muchísimo haberme dejado, pero también sé que ahora tengo un angelito desde arriba que me protege, y me vigila siempre; sé también que la deshonre, la desobedecí y la hice sufrir mucho con mis acciones y mis locuras de niña inmadura, pero, yo…solo espero que ella haya podido perdonarme, y que se sienta orgullosa de la mujer que soy en este instante de mi vida. Eso es lo único que quiero.

Por eso cuando Jenni me dijo que harían una celebración en su colegio por el día de la madre, y que quería que fuera, no pude negarme.

Al llegar, me jaló hasta donde su maestra, quien sonriendo la abrazó.

-Ve maestra yo le dije, le dije que hoy le iba a presentar a mi mamá.- comentó orgullosa señalándome.- ella es Bella.

-Hola Bella.- saludó la amable maestra, extendiéndome la mano.

-Buenos días profesora.- respondí formal.

-Dime Alice.

La actuación de Jennifer constaba en que cada niño se disfrazaría del oficio de su mamá, Jennifer se disfrazó como aeromoza, eso fue lo que ella entendió cuando le expliqué que estaba estudiando.

"Mi carrera es muy interesante Jenni, voy a viajar, y voy a mandar en los hoteles, voy a viajar por todo el mundo, será súper genial"

Cada alumno se paraba al frente, y hablaba de su mamá, yo estaba con la cámara lista, esperando que saliera la pequeña hija de mi novio. Edward no había podido ir, y me había pedido, prácticamente rogado, que grabara cada instante de su presentación.

-Y ahora démosle la bienvenida a Jennifer Cullen, quien hablara de su madre Bella Swan, quien estudió la carrera de hotelería y turismo.- yo la aplaudí a más no poder, gritando ante la chistosa mirada de los demás padres.

-Hola, mi mamá se llama Bella, empezó siendo una amiga, y luego se convirtió en mi mami, mi papi Edward, mi tía Rose y yo la queremos mucho, muchísimo; ella está estudiando, es la más bonita de su universidad, y su carrera es muy bonita también, va a poder viajar por toooodo el mundo.- todos reímos ante su agrandamiento del todo.- es muy bonita, es preciosa, mi papá dice que se parece a una princesa, dice que ambas somos las reinas de su vida, ella me ha dado la oport…oport…oportunidad de tener una madre.- sonrió cuando al fin pudo pronunciar bien la palabra.- ella es mi mami, ella me cuida, me saca a pasear y me ayuda con mis tareas, es la única mami que tengo y yo la adoro. Mami Bella, feliz día. Te amo.- se acercó con una almohada de corazón que decía Bella y tenía al lado una foto de ambas.

La abrace fuerte, demasiado; sentía que las lágrimas corrían por mis mejillas pero no me importó, con esta niña y con Edward por fin me sentía amaba, por fin sentía que pertenecía a algo más, a algo mucho más importante, ansiaba por ver que venía en esta maravillosa vida.