Capítulo 28: Imparcial
-¿Beyond?
Red se frotó los ojos, aún algo adormilada, y se sentó dando la espalda al asiento del conductor. Alzó la mirada hacia la ventana para descubrir que el coche estaba en marcha. Intentó incorporarse para poder sentarse en el asiento de copiloto, y una vez lo hubo conseguido, Beyond se giró para mirarla.
-Vaya, hola –sonrió-. ¿Has dormido bien?
-Sí –contestó ella, radiante-. Tuve una noche bastante buena. Pero tampoco demasiado, ¿eh?
Él rió levemente al recordar la noche anterior, pero no contestó. Red se llevó las rodillas al pecho para abrazar sus piernas y miró por la ventana.
-¿A dónde vamos?
-Anoche estuve pensando en qué opciones teníamos-contestó él-. Considerando todas las posibilidades, terminé llegando a la conclusión de que lo único que podemos hacer es acudir al encuentro. Pero –añadió al ver que Red se apresuraba a decir algo- no voy a dejar que me dejes fuera de esto. Creo… que si vamos juntos, podremos salir de esta. No hay oposiciones que valgan.
Ella abrió la boca para contestar, pero se contuvo y bajó la mirada.
Pasaron unos momentos en silencio, cada uno perdido en sus pensamientos. Red deseaba poder contarle todo lo que le estaba pasando por la cabeza, pero lo último que necesitaba era meter más presión y hacer la situación aún más difícil. Se preguntaba cómo de preparado iría Mark, si iría solo, qué tipo de armas llevaría. Se imaginó luchando contra él, incluso había llegado a imaginarse a sí misma muriendo en sus manos.
Pero algo que aún no había sido capaz de imaginarse era la otra versión de la escena. Sabía que a lo que se enfrentaba era un duelo a muerte, pero no conseguía imaginarse matando a nadie. Era irónico teniendo en cuenta qué era lo que la había metido en aquello, pero seguía teniendo las manos relativamente limpias al hablar de asesinatos reales. Aunque saliesen vivos de aquella, ¿cómo sería su vida de ahí en adelante, sabiendo que todo lo ocurrido era culpa suya?
Y, por último, quedaba la imagen de Beyond saliendo malherido. Eso… si es que salían de aquella.
La mera idea hizo que se estremeciese, y miró por la ventana intentando distraerse de aquellos pensamientos. La radio estaba apagada y lo único que se oía era el ruido del coche yendo a demasiada velocidad; no tenían tiempo que perder.
…
L frunció el ceño ligeramente. Con extremo cuidado, colocó un caramelo más en la torre que tenía frente a él. Se disponía a colocar el siguiente cuando su teléfono empezó a sonar.
-¿Diga? Sí, hola. He estado resolviendo algunos casos de menor importancia. No. Aún no. ¿No es obvio?
No hay demasiado que podamos hacer ahora en lo que se refiere al caso Red. Después de lo de la carta, todo queda en manos de Red y su contrincante. Claro que podríamos investigar el asesinato del enemigo de Red; de hecho, ya se están analizando las pistas. Pero no será posible tener un sospechoso en menos de una semana, y en ese periodo de tiempo todo habrá tomado lugar, por lo que no tiene demasiado sentido dedicar mucho tiempo a ello. Al menos por ahora. Con los datos que tenemos, es imposible saber la localización exacta del futuro encuentro, si es que este llega a ocurrirse.
Sí, he considerado esa posibilidad. Pero el último asesinato del Red auténtico fue demasiado lejos, y aunque hubiese cogido un vuelo, no habría tenido tiempo suficiente. Además, tampoco veo ninguna razón lógica por la que hacer eso le traería alguna ventaja. Sobre todo teniendo en cuenta lo poco cuidado que estaba el asesinato.
Lo mismo que el resto de la gente, esperar. ¿Se le ocurre algo mejor? Cálmese, los acontecimientos no tardarán en desarrollarse, y nosotros estaremos aquí para reaccionar a tiempo. Definitivamente. Adiós.
Cerró el teléfono y se lo metió en el bolsillo, para después meter la mano en el bol de caramelos y retomar su tarea. La torre se balanceaba peligrosamente, pero no le dio demasiada importancia y colocó el siguiente. Esta vez no consiguió equilibrarla y todos los caramelos se esparcieron por el escritorio. Tomó uno de ellos y alzó la mirada hacia las pantallas frente a él.
"En este momento somos meros espectadores de una partida secundaria… pero el juego principal aún no ha terminado".
…
-Red, ¿te encuentras bien?
Llevaban algunos kilómetros sin decir una palabra, y todas las veces que la había mirado con intención de empezar una conversación, la había encontrado perdida en sus pensamientos con una expresión indescifrable en el rostro.
-¿Qué? –contestó ella, saliendo de sus ensoñaciones-. Sí, solo estaba pensando.
-¿En qué?
-En… qué pasará si salimos ganando. ¿Qué haremos a partir de entonces?
No era exactamente la respuesta que habría deseado darle, pero tampoco era una mentira, y le pareció el aspecto más positivo de todo lo que le había pasado por la cabeza durante la última hora.
-Depende. ¿Qué te gustaría hacer a ti?
-No lo tengo demasiado claro –murmuró ella-, pero sé que me gustaría alejarme de aquí algún día. ¿Qué tenías pensado tú?
Beyond sonrió sin apartar la vista de la carretera.
-Yo… solo tengo una ligera idea.
