Mientras aquella figura se llevaba arrastrando al joven Furret Kay, en el laboratorio del joven zorro, los dos Flareons terminaban de pensar en su plan, y este lo iniciarían esa misma noche para descubrir varios misterios, el principal de ellos, el paradero del padre de Nod.
Ambos Flareons continuaron tranquilos mientras la noche llegaba, cuando finalmente Vapor, la madre de Nod, pudiera regresar a cuidar de su hijo para que así, Flareon, el mayor de los hijos del coronel Zero pudiera volver a casa, y así comenzar a investigar.
Mientras ellos terminaban de pasar su día entrenando el nuevo ojo biónico del entrenador Nod, en el bosque dos hermanos regresaban a casa de una intensa búsqueda sin resultados, encontrándose de frente al coronel, quien los detuvo a ambos y les pidió de su apoyo para una misión en particular…
Zota: yo… no creo estar de ánimos anciano, lo siento… -dice desanimado el joven Glaceon, recostándose en el suelo, siendo levantado rápidamente por el coronel- eehh….
Zero: no me importa si estas de ánimos o no, tampoco soy un anciano, así que, te pondrás a caminar al igual que tu hermana, ¿entendido?
Tenma: señor, disculpe la interrupción pero, la verdad nuestro compañero esta desaparecido y…
Zero: no lo esta… caminen… -replica serio a ambos Glaceons, comenzando a caminar, desconcertando a ambos hermanos- la verdad… -dice serio, deteniéndose y dando un largo suspiro- es que esta misión necesitamos a tres tipo hielo… yo solo no puedo, pero necesitare que ambos se controlen o podríamos correr peligro…
Tenma: ¿en que consta la misión? –pregunta intrigada la Glaceon al escucharlo, acercándose a el-
Zero: según lo que nos contaron los Zoroarks que capturamos hace unos días, algunos pokes tipo dragón que no pertenecen al escuadrón han comenzado a invadir sus tierras, por lo que ellos se vieron obligados a moverse hacia el sur para encontrar un nuevo lugar donde quedarse… quizá esos bastardos siniestros son fuertes, pero son inútiles ante dragones…
Tenma: entonces, ¿vamos a ayudar al enemigo? –vuelve a preguntar curiosa la Glaceon, acercándose también su hermano a escuchar-
Zero: según ellos… si recuperamos su hogar prometen dejar de causar problemas a los nuestros…
Zota: pero ellos, los capturaron porque atacaron a alguien…
Zero: así es, atacaron a una Houndoom que había secuestrado a la pareja de Diamond, pero, al parecer ellos están como nosotros… -comienza a decir más serio, comenzando a caminar, seguido de los hermanos Glaceon- los Zoroarks han encontrado Houndooms perdidos por sus inmediaciones, sin embargo, no se llevan bien ninguno de ellos, ya que los Houndooms se han atrevido a atacar a las crías y las madrigueras de los Zoroark, y por lo que dijeron, también de los Weavile…
Zota: se escucha a que nuestros enemigos desean ser los enemigos de todo el bosque… -dice bastante interesado en la conversación-
Zero: así es, esos malditos parece que buscan a algún poke que los aniquile completamente… *suspira un momento, volteando a ver a ambos hermanos*por cierto, Zota, me entere que aceptaste el trabajo de ser verdugo… ¿cuál es tu plan? ¿Matar a todos los que te pongan enfrente? –le pregunta un tanto serio y molesto al Glaceon, bajando este las orejas- espero seas consciente de lo que ese puesto significara en tu vida…
Zota: soy totalmente consciente, me enfrentare ante los enemigos que me ponga mi padre, y no me arrepiento de ello…
Zero: eso espero, porque ya que tu primera víctima esta lista… solo falta que Diego prepare todo para tu batalla…
Tenma: ¿sabe usted quien será? –Comienza a preguntar preocupada la Glaceon- espero no sea un enemigo demasiado fuerte…
Zero: lo es, la Houndoom que intento secuestrar a la pareja de Diamond es la segunda vez que la capturan, por lo que la única manera en que podrá volver a casa después de esto será ganar en un duelo… lo más seguro es que pongan a Zota ya que deberá comenzar a entrenarse en eso…
Tenma: ya veo… espero estés bien hermanito… -dice preocupada, bajando las orejas-
Zota: tranquila hermana, no importa con quien me pongan a luchar, yo no pienso perder… -responde confiado el Glaceon, dándole una sonrisa segura a su hermana, bajando esta la mirada- ¿huh?
Zero: ¡ya dejen de distraerse y caminen más rápido! ¡Hay que llegar a ver porque los dragones están haciendo desastres! –dice molesto, comenzando este a correr-
-¡si señor! –Gritan ambos al unísono, corriendo ambos tras el coronel-
La misión estaba hecha, los tres corrieron hacia el noroeste para ir al valle de los Zoroarks, sin embargo, durante el camino los tres son detenidos por el gran Arcanine líder del Legado Arca, quien iba entrando al bosque por la puerta que conectaba ese bosque con la mansión del joven zorro, llamando la atención de los tres.
los Glaceons bajaron la mirada cuando su maestro les llamo, pidiendo que estos lo siguieran junto con el coronel, sin embargo, el Glaceon Zero se opuso a la orden, tratando de explicarle al Arcanine la misión a la que se habían ofrecido, negando este con la cabeza y volviéndole a repetir que debe seguirlo a la base central, comenzando el Arcanine a caminar, con sus alumnos siguiéndolo, viéndose serio y molesto, sin embargo, sin poder ocultar cierta tristeza, al llegar a la base, la Serperior Krystal se encontraba esperando al gran Arcanine, acercándose rápidamente a él para hablarle, separándolo del resto.
Debido a que la misión se canceló, el Glaceon Zero se dirigió directo a su casa para ver a su hija, encontrando en su lugar la casa bastante desordenada, con todo tirado por todas partes, encontrándose a Umbreon y a la Raichu un tanto nerviosos, sentados en el suelo, viendo con gran preocupación al coronel.
Zero: algo no está bien… -dice serio, entrando a la casa parándose delante de Umbreon y la Raichu Evelin, poniéndose más nerviosa ella- díganme… que ocultan…
Evy: eehh… bueno… ¿huh? *observa curiosa al Glaceon frente a el, notando algo extraño en su mirada, siendo sacada de su pensamiento cuando el Glaceon la vuelve a llamar, más molesto* eehh perdón pero... eehh, yo vine a acompañar a Umbreon mientras cuidaba a su hermanita… -dice bastante atemorizada, retrocediendo un poco-
Zero: ¿y dónde está Eevee? Si la cuidan se supone deberían estar junto a ella…
Umbreon: eehh... Eevee esta... eehh, dormida, hehe –dice nervioso, retrocediendo un poco-
Zero: eso espero… de otro modo buscare alguna manera de colgarte de lo único que evita que te confundan con una hembra… -dice muy molesto el coronel, poniéndose más nervioso el joven Umbreon- ve y tráela...debido a que Diego no nos dejo ir a Tenma, Zot revisar el problema con los Zoroarks y los dragones, me llevare a Eevee a entrenar con otros pokes de su tamaño para que pueda ir aprendiendo al menos lo básico del combate... mordisco, tacleada y eso...
Umbreon: eehh... no creo que sea buena idea, ella... ella estuvo jugando mucho y está muy cansada papá, ¿Por qué no mejor la dejamos dormir? -replica nervioso el Umbreon mientras que caminaba hacia a un lado, comenzando a seguirlo su padre con la vista, dándole espacio a la Raichu para que se pudiera mover, caminando ella rápido y en silencio hacia la habitación de la Eevee- digo... si la llevas ahora estará cansada y no va a querer hacer nada ¿no crees? -continuaba diciendo nervioso el Umbreon-
Zero: *da un largo suspiro, notándose molesto, volteando a ver a su hijo con cierto odio, poniéndose rápidamente su hijo nervioso* Umbreon... tienes tres segundos para dejar de actuar como un idiota y traerme a Eevee... si no lo haces, yo mismo iré por ella, y a ti te ira peor... -le replica el Glaceon con una voz siniestra al joven Umbreon, poniéndose más nervioso este ante tales palabras- bien... si así lo quieres... -replica molesto, comenzando a caminar subiendo las escaleras-
El Umbreon se puso a seguir rápidamente a su padre nervioso por la manera en que le hablaba, pero sin atreverse a detenerlo o hablarle, llegando rápidamente a la habitación de la joven Eevee al final de las escaleras, golpeándose nuevamente el Glaceon contra la puerta, gruñendo fuertemente, seguido de darse la vuelta para patearla, siendo rápidamente detenido por el Umbreon.
Con tranquilidad, el Umbreon empuja suavemente la puerta con su pata, abriéndose la puerta despacio, viéndose la habitación de la Eevee repleta de pokemuñecos, encontrándose la cama cerca de la ventana, viéndose a alguien recostado y cubriéndose con las cobijas.
El coronel Zero la observo desde la puerta, seguido de caminar despacio hacia la cama, sentándose junto a esta y subiendo una de sus patas al colchón, acercando su pata a donde se encontraba la cabeza de su hija, acariciándosela un poco, seguido de sonreír un poco y decir con una voz muy calmada y agradable...
Zero: está bien, tu ganas esta vez... -dice con gran tranquilidad, acercándose a donde tenía la pata, dándole una tierna lamida a quien ahí se encontraba, siendo la joven Raichu, encontrándose sumamente asustada, cubriéndose la cabeza y el cuerpo entero con las sabanas de la Eevee, comenzando ella a sentir algo extraño- descansa bien pulguita, cuando estés con más energías podremos empezar a entrenar
Dicho eso, el Glaceon se dio la vuelta y camino de regreso a la puerta con una leve sonrisa, deteniéndose delante de su hijo, dando un largo suspiro, seguido de decirle algunas palabras, continuando con su camino hacia su propia habitación, entrando y cerrando la puerta.
Mientras el joven Glaceon descansaba, en el lado de la mansión del joven zorro Miles, los guardias se encontraban ocupados revisando los daños provocados por la pelea que había ocurrido hace apenas una hora, encontrándose con ellos la pequeña Eevee y el joven Tyler, quienes brindaban su ayuda a los tres guardias...
Eevee: ¡mira no me atrapas! -dice burlona la Eevee, corriendo por todas partes de la habitación, siendo perseguida por el joven Growlithe, comenzando estos a correr entre los fragmentos de vidrio que restaron del cilindro donde tenían contenido al maestro Nod- ¡eres muy lento!
Tyler: Eevee por favor... ¡detente de una vez! Tu padre me pidió que te cuidara... ¡por favor déjate cuidar! -continuaba diciéndole a la joven Eevee, sin dejar de perseguirla, mientras que cercas de ellos, alguien comenzaba a perder la paciencia rápidamente- ¡ven aquí y deja ya de jugar!
Eevee: ¡no! ¡A que no me atrapas! -continuaba gritándole la Eevee a modo de burla-
Wolf: ¡con un demonio ya cállense! -grita furioso el guardia lobo, asustando a la pequeña Eevee, comenzando esta a amenazar con llorar- ¿huh? -la ve, caminando rápidamente hacia ella- no, no, no por favor espera... no llores pequeña... -le decía más preocupado, comenzando la Eevee a llorar fuertemente- !gaahh que no llores dije¡
Falco: ¡¿con un demonio Wolf, acaso no puedes tener un poco más de tacto ni siquiera con una pequeña Eevee?!
Wolf: ¡gaahh háganla callar!
Tyler: ¡Eevee ya deja de molestar a los adultos con llanto falso! -le grita molesto el Growlithe, quedándose callada la Eevee un momento, seguido de ella voltearse a otro lado- ¿huh?
Wolf: ¿huh? ¿Llanto falso? -se preguntaba a si mismo el guardia, viendo como la Eevee dejaba de llorar de pronto-
Eevee: que aburrido eres Tyler, nunca me dejas jugar... ¡ni tu ni mi papa me dejan! -exclama molesta la Eevee, asustando un poco a los guardias por su grito- ¡ya deja de estarme siguiendo! -grita furiosa, seguido de salir corriendo-
Tyler: ¡no, Eevee, vuelve! -le grita asustado, corriendo detrás de ella-
Fox: aaahh, niños... -dice con cierta melancolía el guardia zorro- tan inocentes...
Wolf: y caprichosos, y molestos, e imposibles de callar... -sigue diciendo entre dientes el guardia Wolf, continuando con sus cuentas- falco... ¿cuantos daños hay en las jaulas?
Falco: me encantaría decir que nada, pero no es así... la jaula donde estaba metido ese Buizel está totalmente destruida... -dice con cierta preocupación, observando la jaula-
Fox: paredes de acero, cristal reforzado... y él lo destruyo todo con sus patas... y aun así tenía fuerza para pelear... ese químico que tiene quizá sea algún tipo de esteroide... quizá por eso les da tanta fuerza... la agresividad...
Wolf: no la explican, quizá alguna bacteria podría generar la ira descontrolada, sin embargo las pruebas que hizo Miles no muestran ninguna bacteria...
Miles: ni una bacteria, ni tampoco un esteroide, es un químico único, no una cadena de ellos...
Fox: ¿entonces qué es?
Miles: me encantaría saberlo... *voltea a los lados* ¿huh? ¿Donde está Makarov?
Falco: ¿Quién?
Miles: el Buizel, ¿Dónde esta? -pregunta intrigado, seguido de voltear a ver al guardia Wolf- tú fuiste el ultimo...
Wolf: ya no es un problema... -responde serio sin voltear a ver al joven zorro- como las reglas dicen, si causa problemas debe ser eliminado...
Miles: ¡¿Qué fue lo que le hiciste Wolf?! -vuelve a preguntar el zorro, molesto hacia el-
El guardia lobo, sin mostrar demasiado interés, voltea a ver al joven zorro quien lo miraba furioso, seguido de darse la vuelta el guardia dándole la espalda.
Wolf: fue devuelto al bosque, quizá este en alguna parte o ya se lo estén comiendo... no lo se y no me importa, pero antes de liberarlo, le dije a tu computadora que extrajera sangre para que puedas seguir haciendo tus pruebas...
-así es, el guardia Wolf me dio la orden, tome una muestra de su sangre antes de devolverlo... -responde de manera indiferente aquella voz del laboratorio, bajando del techo una garra mecánica cargando un frasco pequeño con la sangre del joven Buizel, viéndose que esta estaba revuelta con algún liquido verdoso- aquí tiene maestro...
Miles: *suspira molesto, tomando el frasco con la mano y observándolo* pues ya que... tendré que hacer rendir esta muestra para encontrar las respuestas que buscamos...
Tras tomar el frasco aquel, el joven zorro camino a la puerta y se dirigió hacia la salida del laboratorio, mientras que en la otra habitación, donde se encontraban los dos flareons, estos terminaban de planear las cosas.
La tarde llego a su fin, la luna iluminaba el cielo y la ciudad, saliendo el joven Flareon de la casa de aquel zorro amarillo, llevando a sus espaldas a su pequeña hermanita, dirigiéndose a la puerta que conecta con el peculiar bosque en que ambos Vivian, más sin embargo, antes de cruzar dicha puerta, el joven Flareon se detuvo un momento, comenzando a mover las orejas en distintas direcciones, escuchando algo a la distancia.
El joven Flareon escuchaba unas voces que lo llamaban, comenzando a ponerse nervioso mientras volteaba a los lados, empezando dichas voces a darle una dirección, diciéndole a donde caminar, no muy convencido, el joven Flareon comenzó a caminar en la dirección que las voces le decían, manteniendo su guardia en alto y estando atento en todas direcciones, caminando algunas cuadras por la ciudad, pasando de la gran cerca principal, girando a la izquierda, viajando al norte algunas cuadras, hasta detenerse frente a una reja metálica que mantenía protegida una tienda cerrada, escuchando la voz que le llamaba del otro lado de dicha reja, diciéndole una última cosa...
-por favor, mañana vuelve a venir a este mismo lugar... tengo algo que hablar contigo...
Dichas esas palabras, la voz aquella se quedo en total silencio, dejando intrigado al joven Flareon, comenzando este retroceder un poco, extrañado por lo que escucho, erizándosele un poco el pelaje al recordar lo que le habían comentado sobre las voces que escuchaba Kay, seguido de sacudir la cabeza, quitándose los nervios, comenzando a caminar de regreso a su hogar, pero sin poder olvidar sus palabras...
Mientras que el Flareon regresaba a su hogar, en otra parte del bosque tres amigos regresaban a su cueva después de ayudar a cierto Zangoose y dar una vuelta por los alrededores cumpliendo las ordenes de la dragona Koral, al no encontrar nada, los tres decidieron regresar a descansar, recostándose rápidamente el Abra en el suelo, cubriéndose con una burbuja psíquica para dormir, mientras que los amigos Daveck y Maru se sentaba afuera de la cueva, observando el cielo nocturno, viendo como una columna de humo se levantaba desde la localización de la base central en donde habían entrenado, bajando el Mightyena las orejas al verla.
Mientras ellos se mantenían ahí en ese lugar observando el cielo, en la base central se estaba llevando a cabo una ley del legado arca... encontrándose tirada junto a la orilla del rio aquella Houndoom que intento llevarse a la Zangoose Pearl,
Con grandes heridas, la Houndoom intentaba levantarse nuevamente, notándose cansada, tambaleándose un poco, parándose frente a ella su atacante, el gran Arcanine líder del legado arca, viéndose el también con algunas heridas, más aun así notándose fresco, listo para seguir combatiendo.
Con cierto pesar, el gran Arcanine baja su mirada ante la Houndoom, comenzando a decirle con cierto pesar.
Diego: es la segunda vez que se te captura Kana, a ti ya se te dijeron las reglas y aun así no pareces esforzarte por sobrevivir... -dice con cierta frialdad a la Houndoom, volteando esta para otro lado- recuerda que debes ganarte tu libertad, de otro modo tu vida va a acabar aquí y ahora...
Kana: mi trabajo... no es contigo... debo buscar algo... -dice cansada hacia el gran Arcanine, volteando a verlo- pensé que era esa Zangoose... pero... me equivoque...
Diego: de objetivo y lugar... por ello estas aquí... y al parecer también de dirección... ya que te encontraron al norte... y no en dirección a tu hogar...
Kana: quizá... perdí por un momento mi camino... -replica desinteresada, volteando a ver el agua del rio a su lado- no volverá a suceder... *voltea a ver al Arcanine con cierto odio, seguido de lanzar un ataque de humo entre ellos dos*
Tras dicho ataque, el Arcanine lanza un fuerte lanzallamas hacia el humo, el poder de las llamas quita de su camino el humo, dejando ver solo el otro lado del rio, disipándose rápidamente el humo, sin poderse ver a la Houndoom, gruñendo molesto el Arcanine.
Krystal: escapo Diego... consiguió su libertad al huir... -dice con cierto pesar la Serperior, caminando de entre varios pokes que se encontraban ahí viendo la pelea, acercándose al Arcanine- te entretuviste demasiado con ella, recuerda que aun hay otro pendiente por hacer...
Diego: … *baja la mirada el Arcanine, dando un largo suspiro, seguido de asentar con la cabeza* así es...Zota, da un paso al frente por favor...-dice serio, caminando el Glaceon hacia el- es hora de tu primer trabajo... -dice el Arcanine con cierto pesar, alejándose un momento la Serperior- antes de decirte tu objetivo... debo decirte que... este trabajo no sigue las mismas reglas de siempre...
Zota: a que se refiere, padre...
Diego: las reglas que tenemos, nuestras leyes, dicen que un poke enemigo capturado por segunda vez debe pelear por su vida... esta vez no será así... esta vez es la primera captura, y el combate será a muerte... o vives tu, o vive el... -replica el Arcanine con frialdad, regresando la Serperior con ellos, lanzando junto a ellos al joven Furret Kay quien se encontraba aun con las manos atadas a la espalda, bajando el Arcanine las orejas al verlo, seguido de voltear a ver al Glaceon quien observaba con cierto temor a su compañero- y aunque me duela... prefiero que vivas tu, Zota...
Zota: padre... no me estarás pidiendo... -comienza a decir con temor el Glaceon, retrocediendo un poco- tú... no me dijiste que tendría que hacer esto...
Diego: cuando yo te dije que tu y Tenma serian verdugos, yo no tenía en planes que Kay terminaría matando a alguien...pero así son las cosas aquí, y hay que vivir con ellas...
Zota: ¡no voy a atacar a Kay! -grita furioso el Glaceon, sorprendiendo al gran Arcanine y a la Serperior, retrocediendo un poco el resto de los pokes que estaban ahí cercanos- ¡yo no acepte el trabajo que me brindo para matar a mi mejor amigo!
Diego: y es por eso que te pregunte que era lo que podría detenerte... y tu me dijiste que nada te detendría... que cumplirías tu labor... -le continuaba diciendo el Arcanine al joven Glaceon, haciendo que este bajara la mirada y las orejas- ¿acaso fue una mentira Zota?
Krystal: Diego, también tu deberías entender que no es fácil para el... tu los entrenaste juntos, es de entender que Zota tenga miedo de lo que le estas pidiendo... *se acerca a el, bajando un poco la mirada* aunque... también deberás aceptar que tampoco es tan fácil para ti...
Diego: así es Krystal, esto no es nada fácil para mi, a final de cuentas Kay solía ser mi alumno también... *da un largo suspiro, volteando a ver a todos los presentes* todos ustedes váyanse... no hay nada que ver aquí... -dice molesto al resto de los pokes presentes, retirándose casi todos, manteniéndose ahí únicamente el Quilava Slim y el Linoone Hermi- ustedes también...
Slim: nos negamos... -replica serio el Quilava, haciendo molestar al Arcanine- no nos iremos porque tenemos interés en saber porque el cambio de reglas –replica igual de serio, bajando las orejas el gran Arcanine-
Diego: las reglas en ocasiones muy especiales cambian chicos... esta es una ocasión muy especial –dice con pesar el Arcanine volteando a ver al Glaceon- Zota...
Hermi: que cambie el momento de su ejecución se entiende, pero, ¿Por qué el? -replica serio el Linoone, callando al Arcanine antes de que continuara hablando- usted como su maestro debería ser quien lo castigue...
Diego: eso no fue decisión mía –vuelve a decir molesto, volteando a ver a la Serperior- Krystal... por favor vete...
Krystal: me niego Diego... mi deber...
Diego: tu deber te dicta largarte de este lugar, antes de que yo te saque a la fuerza... -le replica con ira, haciendo retroceder a la Serperior un poco atemorizada- ahora vete, de esto me encargo yo –replica molesto nuevamente, volteando a ver tanto al Quilava como al Linoone, retrocediendo estos también- de ellos me encargo yo...
La Serperior, sin decir nada más, solamente se da la vuelta y retrocede, alejándose del lugar, mientras que ambos amigos no sabían la manera de alejarse del gran Arcanine, quien rápidamente los tomo del pellejo y los jalo del pellejo a ambos, tirándolos al suelo junto a Zota y Kay, seguido de que Diego tomara a Kay del pellejo, subiéndoselo a la espalda, seguido de empezar a caminar llamando a los tres jóvenes que se encontraban con el, comenzando todos a caminar, estando Zota con la mirada baja.
Caminaron por un tiempo, alejándose del perímetro del legado arca, acercándose Slim a Diego al empezar a escuchar la voz de Kay repitiendo algunas palabras insistentemente, intrigado por lo que intentaba decir, más sin poder entenderle, al hablar Kay muy bajo para que el lo escuche.
Siguieron caminando un par de minutos más hasta llegar a un claro del bosque, alcanzándose a escuchar muy tenuemente el agua que caía de la cascada, bajando Diego al joven Kay de su espalda, poniéndolo en el suelo, arrodillándose el inmediatamente, dejando ver al resto que se encontraba consiente de lo que ocurría, mientras que en contraparte, el joven Glaceon se encontraba al borde del llanto al el si alcanzar a escuchar lo que su amigo decía, desesperado por lo que escuchaba.
El gran Arcanine se alejo un poco de Kay y Zota, llevándose consigo a los jóvenes Slim y Hermi, quienes no podían evitar voltear hacia atrás, tratando de ver a ambos amigos, los cuales ninguno de los dos levantaba la mirada, solo observaban con tristeza el suelo frente a ellos, más alcanzando a notar algo curioso en el joven Kay, quien entre sus lagrimas, alcanzaba a notarse una ligera sonrisa.
Ya un poco apartados el gran Arcanine, líder del legado, comenzó a explicarles a ambos pokes, bajando ellos la mirada también al enterarse de lo ocurrido, mientras que Zota y Kay, también comenzaban a hablar un poco...
Kay: muchas gracias... -decía en voz baja y con gran pesar el joven Furret, estremeciéndose más el Glaceon frente a el- esto... es lo único que pido, amigo mío...
Zota: no... No puedo creer que tu estés pidiéndome esto Kay... yo... yo... -decía con pesar el Glaceon, sentándose en el suelo y comenzando este a llorar- ¡yo no puedo hacer esto! ¡Yo no quiero matarte Kay!
Kay: pero yo si quiero que lo hagas... por favor... libérame de este problema... quítame.. Las voces en mi cabeza...
Zota: ¡el señor Prower debe de tener la solución! ¡El debería...!
Kay: ¡por el yo estoy así! -grita desesperado el Furret, haciendo retroceder al Glaceon, sorprendiéndolo- ¡por... por ser tan idiota de quererlo ayudar!... por... ser tan idiota estoy así... y te ruego, me liberes de este problema.. -le continua diciendo con pesar, quedándose en silencio el Glaceon- por favor Zota... li...
Antes de poder terminar lo que iba a decir, el Furret se queda en total silencio al sentir el frio hielo del Glaceon pasar a su lado, girando la mirada a su lado, viendo la gran guadaña de su amigo junto a el, viendo su reflejo en el hielo pulido, seguido de voltear al frente, viendo a su amigo frente a el, sujetando el mango de su guadaña de hielo con fuerzas, más sin dejar de mostrar tristeza en su rostro.
El Glaceon jalo su guadaña un poco, poniéndola entre el y el Furret, reflejándose el rostro de cada uno en el hielo pulido, viéndolo extrañado el joven Furret, mientras que Zota solo podía verse a si mismo llorar, dándole unas pocas palabras a su amigo.
Zota: quiero... que repitas eso Kay... -dice con pesar el Glaceon, tratando de contenerse- quiero que te veas... y me digas porque me lo pides a mi...
Kay: es sencillo... -le responde triste el Furret mientras miraba su reflejo en el hielo- tu y yo entrenamos juntos... y me conoces mejor que nadie, eres mi mejor amigo, y seria para mí un honor que seas tu quien me libere de mi problema...
Zota: y... si yo... ¿no lo hago?
Kay: …. *baja la mirada* entonces... yo mismo lo hare... -le responde nuevamente con pesar, volteando a otro lado, sorprendiendo al joven Glaceon- seré un cobarde... y... solo encontraras mi cuerpo algún día...
El Glaceon baja la mirada al escuchar a su amigo, dando un largo suspiro, seguido de desaparecer su arma, simplemente evaporándose la gran guadaña, dejándose a ambos verse mutuamente, caminando el Glaceon a hacia su amigo, recargando su cabeza en el pecho de este, comenzando el Glaceon a llorar.
Con pena, el gran Arcanine, el joven Quilava y el Linoone se pusieron de pie y se dieron la vuelta, comenzando a caminar con la mirada baja cuando empezaron a ver como el Glaceon comenzaba a crear otra guada ña de hielo en su pata, creciendo esta hasta rodear la garganta del joven Furret, apoyando el filo sobre su cuello, deteniéndose al escuchar la voz de su amigo hablarle nuevamente
Kay: ten el valor de verme Zota... nuestro maestro nos enseño a no tener miedo... -le dice el joven Furret al Glaceon con pesar-
Zota: nuestro maestro nos enseño a luchar... no a rendirnos... si quieres que yo levante la mirada... tu ponte de pie.. Y lucha... -le responde serio, temblando un poco su pata mientras sujetaba la guadaña contra el cuello de su amigo- pelea por tu vida...
Kay: ese es el problema, mi vida ya no me pertenece... por eso quiero que tu me liberes... devuélveme mi vida, arrebatándola de mi cuerpo... -replica serio, agachándose un poco para alcanzar a lamer la mejilla del Glaceon, limpiándole una lagrima que corría por su rostro, sintiendo como el filo del arma comenzaba a presionar contra su piel, sintiendo frio su pelaje- nuestro maestro estará orgulloso de ti y de Tenma... ambos fueron muy buenos hijos...
Zota: y tu fuiste un gran hermano para nosotros...
Con gran pesar, el joven Glaceon levanta la mirada un momento para ver a su compañero una ultima vez, viéndolo sonreír tranquilamente, cerrando Zota los ojos y girándose rápidamente tirando de su guadaña mientras le daba la espalda a su compañero, congelándose el cuerpo del Furret en cuestión de segundos mientras algunas gotas de sangre caían al suelo, viéndose el arma del joven Glaceon manchado en sangre, goteando, comenzando este a caminar con grandes lagrimas en el rostro, con el alma hecha pedazos.
El joven Zota camino como humano hacia su hogar sin detenerse, arrastrando detrás de si aquella gran guadaña que había utilizado, encontrándose en su camino a su maestro junto a los alumnos de Zero esperándolo, más sin mencionar ninguna sola palabra ante Zota, quien simplemente paso frente a los tres con la vista baja, soltando aquella arma frente a su maestro, continuando su camino sin decir ninguna palabra, bajando el gran Arcanine la mirada al ver la sangre en el hielo, evaporándose rápidamente, más llegando poco después el joven Flareon, con su hermanita dormida sobre la melena que traía en la espalda.
Al intentar hablar con el, el gran Arcanine simplemente se dio la vuelta y empezó a caminar, ignorándolo, sin decir nada a nadie, más el Flareon sin quedarse quieto, pero al intentar seguirlo, los alumnos del coronel Zero Slim y Hermi detuvieron al Flareon, pidiéndole un sencillo favor al joven Flareon.
Flareon: lo siento, pero no puedo irme sin hablar con el... -responde serio a los pokes que lo detuvieron, seguido de intentar caminar nuevamente, siendo detenido por el Linoone al pararse delante de el- quítate de enfrente...
Hermi: así como tu tienes motivos para ir a hablar con el, tiene motivos para que no le hable nadie... dime tu motivo... y yo puedo decirte porque no debes hablar con el ahora...
Flareon: necesito saber donde esta Kay, el fue el pokemon del señor Miles, así que el debe saber algo sobre el paradero del padre de Nod... ese es mi motivo, ahora dime ¿Cuál es tu motivo para que no hable con el? -pregunta serio y molesto al Linoone, bajando este la mirada- ¿huh?
Hermi: Kay esta muerto... -responde igual de serio, dándose la vuelta y empezando a caminar, dejando al Flareon extrañado por la respuesta- creo que es más que suficiente motivo para que ya te vayas...
Slim: vamos Flareon... hay que avisarle a tu padre sobre esto... -dice un tanto desanimado, comenzando a caminar-
Flareon: ¿Por qué debe enterarse mi padre? -pregunta un tanto desanimado, bajando la mirada-
Slim: todos los líderes deben enterarse cuando algo como esto ocurre, además de que, bueno, necesito hablar con tu padre sobre algo...
Dicho eso, tanto el Flareon como el Quilava empiezan a caminar de regreso al hogar de la familia del coronel Glaceon, ambos con la mirada baja y notándose ambos un poco cansados, al llegar, el Flareon se queda extrañado al ver a su hermano Glaceon y a la Raichu Evelin congelados casi de cuerpo completo en la pared, quedando únicamente sus cabezas fuera del hielo, mientras que el resto de la casa se encontraba hecha un desastre por todos lados, teniendo todo tirado en donde no iban o estando las cosas cubiertas de hielo.
El Flareon dio un largo respiro al ver tal escena, seguido de su hermano comenzar a gritarle para que hiciera algo, comenzando el Flareon a caminar por la casa hasta encontrar a su padre, quien se encontraba arrojando las cosas en las habitaciones por todos lados, notándose desesperado.
Flareon: oye papa... ¿Qué estás haciendo? -pregunta indiferente al ver a su padre, deteniéndose el rápidamente- ¿perdiste algo?
Zero: ¡Eevee! ¡Tu hermanita no esta ayúdame a encontrarla! -grita desesperado intentando correr fuera de la habitación, siendo detenido rápidamente por el Flareon, quien se paro rápidamente sobre sus patas traseras, apoyando las delanteras sobre la espalda de su padre, seguido de girar para arrojarlo al suelo, dejando al Glaceon sorprendido-
Flareon: deberías calmarte... yo tengo a Eevee... -replica indiferente, levantándose rápidamente su padre, viéndolo molesto- la encontré haya afuera y la lleve con otros pokes de su tamaño para que entrenara –dice tranquilo, seguido de voltear a ver a la Eevee en su espalda- pero se canso de entrenar, así que la llevare a su habitación a dormir... mientras que tu vuelves a poner las cosas en su lugar y quitar el hielo de donde lo dejaste... incluidos mi hermano y su amiga
Zero: tienes mucho valor para hablarme como lo haces insolente... -replica molesto, poniéndose de pie- deberías tener más respeto, a final de cuentas soy tu padre...
Flareon: eres mi padre y te respeto como tal, pero no dejare que por mi padre mi hermanita se termine resbalando con tu hielo o golpeándose con alguna cosa que hayas dejado tirada... -le responde serio, dándose la vuelta y empezando a caminar- así que si no vas a recoger todo lo que tiraste, mínimo ayúdame a quitar todo el hielo que dejaste, a final de cuentas yo no puedo derretirlo...
Zero: grrrr... *suspira molesto, caminando fuera de la habitación* está bien enano insolente... iré a quitar el hielo, más no prometo nada sobre tu hermano y la chica esa...
Flareon: bien... *camina fuera de la habitación* dejare a Eevee en su habitación y la limpiare, que seguro la dejaste hecha un desastre...
Zero: si, si... como sea, llévala a que duerma y tu también duerme... estas muy tenso...
Flareon: y tus ojos muy pálidos... sin embargo no te exijo que veas al señor Miles... así que tu no me exijas que descanse... -responde serio, seguido de comenzar a caminar hacia la habitación del fondo-
Tras las últimas palabras del joven Flareon, el coronel Zero camino de regreso a la sala, donde se encontraban congelados su hijo y su amiga, sonriendo algo nerviosos al verlo acercarse, comenzando la Raichu a sudar por los nervios al ver que el Glaceon acercaba su pata a ellos, más deteniéndose sin tocarlos al ser llamada su atención.
Zero: *suspira molesto* ¿Qué haces aquí Slim?
Slim: venia a informarle algo maestro... -dice un tanto decaído, agachando la mirada un poco frente a el- el líder del equipo elite, Kay Ferrata, acaba de morir...
Zero: ¿Kay? El Furret ese alumno de Diego? -pregunta extrañado, pensando un momento- es muy joven para morir de una enfermedad...
Slim: así es... Kay fue ejecutado... la señorita Krystal lo observo actuando extraño y lo siguió.. Ella aseguro y comprobó que Kay ataco a varios pokes que se acercaban a el, matando a todos con su flecha.. De hecho... fuimos a donde nos dijo la señorita Krystal que se encontraban los cuerpos... efectivamente habían varios... de distintas especies... Houndours, Mightyenas, Pachirisu, Emolga... -continuaba diciendo con pesar, seguido de dar un largo suspiro deteniéndose- el sistema de la cuerda de Kay estaba en su máximo...a todos los dejo atados unos a los otros...
Zero: ¿hay alguno de esos pokes vivo? -pregunta un tanto intrigado, recibiendo una negación por parte del joven Quilava- entonces no se puede comprobar que haya sido Kay... por favor... llévame a donde están todos esos cuerpos...
Slim: ¡¿Qué?! ¿Está loco, piensa dudar de la señorita Krystal y de lo que todos vimos? -replico el joven Quilava, retrocediendo un poco, siendo rápidamente sujetado por el Glaceon, jalándolo hacia el, poniéndose más nervioso-
Zero: en veces nuestros ojos nos mienten Slim... no siempre lo que tenemos en frente son pruebas concretas, así como también, no todo lo que no podemos, sean ausencias... -le responde serio, lanzando a su alumno hacia atrás, haciéndolo caer de espaldas al suelo- ahora, llévame a ese lugar donde están los cuerpos...
Slim: s-si... si señor...
No muy convencido, el joven Quilava comenzó a guiar al coronel al claro donde los llevo la Serperior durante la Tarde, encontrándose solo algunas marcas de sangre sobre el verde pasto del bosque, comenzando el coronel a caminar por las cercanías de ese lugar, olfateando.
Slim no entendía que buscaba el coronel, sentándose en el gran árbol que se encontraba en el centro del claro del bosque, solo observándolo caminar por todas partes, encontrando algo curioso metido entre las raíces del árbol que salían del suelo, tomándolo con su pata y observándolo, llamando al coronel después, quien no le prestó mucha atención, quedándose observando algo detrás de los arbustos, teniéndose que poner de pie el joven Quilava para ir a ver que observaba su antiguo maestro, poniéndose nervioso el Quilava al llegar junto a el.
Slim: como habrá llegado aquí... -pregunta intrigado, observando lo que había encontrado el Glaceon-
Zero: como llego aquí no lo se... pero te dije que incluso la ausencia puede ser una pista...
Ambos encontraron algo curioso que pudo cambiar el destino del joven Furret, sin embargo ya era tarde, ahora lo único que podían hacer era entregar la evidencia, nada más...
