Saludos a todas en especial a yuki2092mj0311 y a Melania!

Les dejo uno de mis capitulos favoritos de la historia :)


Sábado 11 de noviembre

Quiero verme atemporal

Estamos en Nueva York, y Rosalie está preparada con un auto para ir donde queramos y una lista de tiendas para que probáramos.

Ella dice: Bella, si no puedes encontrar un vestido aquí, estamos pérdidas.

No hay nada como un poco de presión para comenzar mi día murmuro atrás.

—No has bebido café todavía, ¿no? Siempre estás de mal humor sin café. ¿Tomaste tu desayuno?

—Um, no. — Ella suspira por mí. -—No me vengas con suspiros. ¡Me probaré vestidos de boda! Necesitaba verme perfecta, así que pasé mucho tiempo preparándome. — Me inclino y le susurro al oído, por lo que las madres no pueden oírme. — Además, Edward no me dejaba salir de la cama. Es insaciable.

Rosalie ríe conmigo, luego le pide al conductor que pare en la siguiente cafetería. Ella vuelve con un café con leche y un bollo de chispas de chocolate para mí. Estoy felizmente bebiendo café y pensando en cómo Edward me miró cuando me fui esta mañana. Todos esos músculos sexys a la vista, acostado con las sabanas revueltas a sus pies. La forma en que sus ojos brillaban cuando me hablaba. Como el hecho de que ni siquiera puedo recordar lo que dijo porque seguía pensando en que sólo quería quitarme la ropa y saltar otra vez sobre él. Pienso en lo que le hubiera hecho. Como correría mis manos por sus anchos hombros. Cuanto amo la forma en que sus abdominales se sienten en mis manos. Como se siente su musculoso culo cuando está…

Su madre interrumpe mis pensamientos al empujar una carpeta de archivos frente a mí. La Sra. McCarthy me dice que recortaron algunas fotos de los vestidos que pensaron que debería probar. Les agradezco y empiezo a pasar las fotos, sin realmente mirarlas. Mi mente está de regreso a los sexys lugares.

Fuimos a unas cuantas boutiques. Me probé algunos vestidos, pero nada me impresionó.

Alrededor del medio día, me presentaron a una consultora nupcial llamada Hillary. Pequeña, rubia y extremadamente llena de vida. Inmediatamente me gustó su entusiasmo.

Hillary dice: Me voy a robar a la novia por un rato. Disfruten de un poco de champán, y estaremos de vuelta luciendo como una novia.

Hillary me lleva de regreso al camerino, donde nos sentamos.

—Cuéntame sobre el novio.

—Su nombre es Edward Cullen, y lo he conocido toda mi vida. Mientras crecí fue mi mejor amigo, mi compañero de universidad, y nos comprometimos hace unos meses en nuestra primera cita.

—Guau, ¿de verdad? Nunca había conocido a nadie que se comprometiera en su primera cita. Así que, ¿qué hay de tu presupuesto?

Le digo el presupuesto de mi vestido. Asiente y dice: —¿Te has probado algún vestido?

—He probado unos treinta.

— ¿Y te ha gustado alguno de ellos? ¿Tienes fotografías de los vestidos que te gustan?

—Tengo una pila que la gente piensa que debería probarme. Sin embargo no quiero perder el tiempo. Sé que ninguno de ellos es el indicado.

—Está bien, ¿Por qué no me dices lo que te gusta o no te gusta de los vestidos que te has probado?

Odio los miriñaques35. No quiero nada pesado. Quiero ser capaz de moverme.

—Lo tengo. Ahora descríbeme cómo quieres lucir el día de tu boda.

—Nadie me ha hecho esa pregunta antes.

— Bueno, yo voy a ayudarte a encontrar el vestido perfecto. Mi trabajo es hacer las preguntas correctas.

Pienso en como quiero lucir.

—Quiero verme atemporal. Quiero que mi hija mire mi vestido de hace veinte años y no sepa cuando me casé. Quiero parecerme un poco a Grace Kelly, la princesa de Mónaco. No su vestido de novia, que tenía demasiado encaje. Más bien como los clásicos vestidos sin tirantes de los cincuenta. Pero no, no es realmente correcto tampoco porque no quiero parecer anticuada. Definitivamente lo quiero sin tirantes. Quiero que el vestido sea suave y ligero, para así poder moverme en él. Pensé que quería algo muy a la medida y simple, pero cuando me pruebo vestidos así, no parecen lo suficientemente elegantes, así que creo que necesito un poco de brillo. Sé que probablemente la mayoría de novias vienen y saben exactamente lo que quieren. Como ellas quieren verse de cierta manera, pero todo lo que yo quiero es que Edward piense que luzco asombrosa. Probé un vestido de cada silueta. Todos piensan que me veo mejor en un estilo de sirena sin tirantes. En cierto modo me siento como un fracaso de novia.

—No eres un fracaso. Simplemente aún no has encontrado el vestido adecuado. Me has dicho mucho de lo que quieres y no quieres. Voy a traer unos pocos vestidos. Vuelvo enseguida. —Dice ella con voz muy alegre.

Digo una oración silenciosa para que Hillary pueda entenderme. Que hoy encuentre mi vestido.

Mientras espero, mi teléfono vibra. Lo saco de mi bolso.

Emmett :) El tema de boda XXX requiere un vestido de novia XXX. Sugerencia:

Lo que sigue es una foto de una mujer que tienes que asumir es una novia, ya que lleva puesto un velo y está vestida de blanco. Diría que probablemente es una novia muy traviesa. Tiene puesto un corsé de encaje blanco, tanga de puro encaje, medias altas de muslo, y patentes plataformas de cuero. Solo los más clásicos zapatos para esta novia. Sobre todo esto un gran manto. El manto luce un collar de plumas, o tal vez es una boa blanca, no estoy segura. También ella tiene el pelo extremadamente grande, lápiz labial rojo brillante, y media cereza en su boca.

Tal vez es un nuevo prostre para la boda que debo considerar.

¡Ja!

Yo: ¡OMD! ¡Muuucha clase!

Emmett :) Si te decides a querer probar vestidos como este. Uno que se ajuste a tu tema, zanja a las mujeres y deja que el padrino ayude a escoger. Digo que es uno de mis deberes cuidar al novio.

Yo: Eres un tonto. ¿Estás con Edward y los padres?

Emmett :) Seehhh :) Y el mismooo Cullen

Yo: ¿Estás bebiendo?

Emmett :) Tengo un juego mañana, así que no realmente, pero los demás lo están. Rosalie dice que las novias a veces usan un segundo vestido para la recepción, y debe adaptarse a tu tema. Así que ordenamos este para ti. Puedes agradecerme más tarde.

Yo: Más como que Edward te agradecerá. Dile que sin duda encaja con nuestro tema luna de miel.

Emmett :)¿Tienen un tema luna de miel?

Yo: Tal vez…

Emmett :) Edward dice que sí, pero no me lo dirá. También dijo que te dijera que este traje le recuerda a la crema batida. ¿Qué significa eso?

Yo: Bueno, no podemos usar XXX para la boda, así que… y pregúntale sobre la crema batida. OMD, Emmett, ¡Fue tan CALIENTE! ¡Pero no dejes que los padres escuchen!

Emmett :) Estoy celoso.

Hillary regresa al cuarto con cuatro vestidos. Tiene que haber algo sobre tener a una completa extraña verte prácticamente desnuda que te hace sentir como su pudieras hablar con ella sobre cualquier cosa. Mientras me está poniendo todo, me encuentro a mí misma diciéndole que es un poco difícil para mí escoger mi vestido sin mi mamá. Le digo que mi mamá amaba el brillo y como yo solía luchar contra él, pero cuanto más adulta me hago, lucho menos contra el brillo. Por alguna razón, eso me hace sentir un poco más cerca de ella.

El primer vestido que me pone es en realidad bastante bonito. Sé a ciencia cierta, no es EL vestido, pero es probablemente el primero que no me desagrada. Es un vestido estilo sirena sin tirantes. Tiene un poco de brillo a través de la línea de la cintura, pero el resto es bastante sencillo. Pero la simplicidad del diseño lo hace hermoso.

Le muestro a Rosalie y a las madres.

—Este no es el único digo pero es bonito, ¿No creen?

Rosalie me ama sin tirantes, y las madres aman el estilo sirena. Tal vez estamos llegando a alguna parte. Quizá hoy encontraré mi vestido.

Ocho vestidos más tarde.

Hillary sabe más de mí que mis mejores amigos. No solo le hable de mis padres, le dije como tendríamos un largo noviazgo, pero se adelantó. Como la boda va a ser romántica. Como por arte de magia la fecha cayó en su lugar. Como es el día después del aniversario de mis padres. Como siento que ellos me dan un regalo de boda.

Le hablo del salón de baile, los candelabros, y la comida.

Cuando va a agarrar más vestidos, me avergüenza darme cuenta que he estado derramando mis tripas en ella.

Me probé vestidos hermosos, pero ninguno de ellos era el correcto. Estoy empezando a sentirme como un fracaso otra vez. Y no soy la única que se siente de esa manera. Hillary no se ve muy alegre. Rosalie y las madres se están empezando a parecer aburridas y frustradas conmigo. Han adorado un buen número de vestidos, y estoy bastante segura de que piensan que estoy loca.

Desnuda está empezando a sonar cada vez mejor. Tal vez solo podría comprar un velo y conseguir a unos de esos artistas para que pintara mi cuerpo de blanco.

¡Ja! Si los Chiefs pasan las eliminatorias, podría dejarme la pintura, agregar algo de rojo y amarillo, ¡e ir al juego! Probablemente saldría en televisión. Como si no fuera a ser arrestada primero.

Sin embargo, Hillary es un soldado muy paciente, y regresa con cuatro vestidos más. Está a punto de meterme en otro vestido, que sé que rechazaré, cuando suena mi celular. Yo había dejado mi teléfono en la silla por lo que pude ver que era Edward llamándome.

—Es Edward, ¡el novio! — digo emocionada —¿Te importa si contesto rápido?

—Claro — dice ella.

Respondo y digo—:Hola.

La suave voz de Edward llena la habitación. — Hola, Princesa. ¿Cómo va la compra de vestidos?

Me disculpo con Hillary. — Lo siento, debo haber golpeado el botón de altavoz. — Apago el altavoz y digo a Edward. —Aún estoy buscando, pero creo que nos estamos acercando.

Es una mentira total.

Tanto Hillary como yo lo sabemos.

Le digo que necesito irme, y me dice que sabe que encontraré el vestido perfecto hoy.

Mientras estoy terminando la llamada, me doy cuenta de que Hillary me mira un poco divertida. —¿Él te llama Princesa? ¿Es un apodo para ti?

Asiento con la cabeza y empiezo la historia de que cuando teníamos diez, Jessica Stanley les dijo a todos que no jugaran conmigo. Como Edward lo siguió haciendo. Como le dije a él que actuó como un príncipe. Como desde aquel día, me llamó Princesa. Como siempre me llamaba Princesa en privado, pero lo dejaba salir ahora delante de nuestros amigos. Incluso me puse un poco llorosa cuando le dije acerca de cómo solíamos jugar cuando éramos niños. Como me gustaba ser una princesa, y que él me rescatara de los dragones. Como cuando crecí, me rescató de verdad. Cuando mis padres murieron. De malas citas. De los pinchazos de las llantas. Lo que sea. Como cuando era pequeña mis padres me dijeron que debía casarme con Edward. Como me reí y les dije que me casaría con un príncipe. Prácticamente, dejo salir sin cesar lo increíble que es Edward.

Los ojos de Hillary se iluminaron. Pone una gran sonrisa en su cara y dice: —Tengo una idea.

Se precipita fuera de la habitación mientras pienso en Edward. Acerca de lo mucho que amo a ese chico. Tengo que recordarme a mí misma que es de lo que esta boda se trata. Me voy a casar con el chico que amo y siempre he amado. Creo que es por eso que he estado teniendo un momento difícil. Estoy tratando de encontrar un vestido digno de ese amor.

Tal vez me estoy acercando por el mal camino. Tal vez debería pensar el tipo de vestido que le gustaría a Edward.

Pienso en el vestido que me compró para nuestro compromiso, locamente cubierto de lentejuelas, pero aun así a la medida y simple.

Hillary está sonriendo mientras da saltos con otro vestido. Parece llena de vida otra vez.

—Este vestido no es estilo sirena. Hemos estado desviándonos porque todo el mundo piensa que te ves bien en él. Me dijiste que lo quieres clásico y romántico. Atemporal. Los estilos de sirena están de moda, pero no son atemporales. Quiero que te pruebes este vestido con los ojos cerrados. Quiero que lo veas frente a los grandes espejos para la primera vez.

Se ve súper emocionada y sincera, por lo que digo: —Está bien.

Quiero decir, es lo menos que puedo hacer por la mujer que probablemente necesitará un profundo asesoramiento de estrés post-traumático después de hacerse cargo de mí.

Cierro los ojos mientras desliza el vestido en mí.

Entonces toma mi mano y me lleva de pie frente al ahora familiar espejo.

Mantén tus ojos cerrados —susurra Hillary para mí. — Iré a tomar un velo.

Quiero abrir mis ojos. Puedo oír los susurros de las madres y de Rosalie.

Hillary aparta la mitad de pelo hacia atrás, desliza un peine y un velo en él, entonces coloca una diadema en la parte superior de mi cabeza.

—Está bien, cariño, ahora puedes abrir los ojos.

Miro frente a mí.

Devolviéndome la mirada no estoy yo en otro vestido.

Devolviéndome la mirada está una NOVIA.

Y esta novia lleva el vestido más hermoso que he visto nunca.

La parte superior del vestido es sin tirantes y de satén. Se ajusta perfectamente a la novia y acentúa su delgada cintura. Cruzando la cintura hay una banda de preciosos cristales. El vestido es capa sobre capa de organza de espumosa seda. Su cabello esta medio levantado, sus rizos castaños están en cascada sobre sus hombros, y hay un largo velo con una diadema de cristal que calza perfectamente con el vestido de novia.

Tardo un segundo en darme cuenta que la novia que estoy viendo soy yo.

Obtengo unas pocas lágrimas en mis ojos. He estado buscando por tanto tiempo, y estoy tan contenta de no haber comprado otro vestido, porque es exactamente como quiero verme para Edward. Este vestido es una combinación de mi propio estilo y, bueno, un poco como una princesa. Una princesa que no va como un balón en una gran falda con aro. Esta princesa se parecía más a una princesa de hadas, y va bailando en una espumosa falda que se siente como si estuviera usando una nube.

Es perfecto.

Estoy secándome unas pocas lágrimas de mis ojos cuando Hillary dice—: Por último, las lágrimas. Entonces, ¿qué piensa todo el mundo?

Levante mis ojos de la hermosa novia en el espejo, es decir, yo, y miro atrás para ver sus reacciones. Están todas lagrimeando, también.

La mamá de Emmett se levanta y me abraza. —Cariño, te ves tan hermosa. Mira esos preciosos cristales. — Retrocede, mira el vestido otra vez, y sacude la cabeza con tristeza. — A tu mamá le hubiera encantado este vestido. Me gustaría que estuviera hoy con nosotras.

Me tapo la boca con la mano. No puedo contener más las lágrimas. Solo escuchar que me mi mamá adoraría el vestido las hace fluir por mis mejillas.

Hillary reparte pañuelos porque todas estamos berreando.

¿Así que el hecho de que estemos todas como completas idiotas sobre este vestido significa que es el único? —pregunta Rosalie.

—Si —digo — Definitivamente es el único.

Esme dice: —Te ves un como una princesa —mientras ella se frota los ojos.

Como la princesa de Edward, pienso.

—Me lo llevo—digo.

Luego miro a la novia en el espejo un poco más.

No puedo esperar a que Edward me vea en este vestido.

*El miriñaque, es una estructura ligera con aros de metal, utilizado por las mujeres a lo largo del siglo XIX, que se usaba debajo de la ropa y que mantenía abiertas las faldas.