Issy siempre había pensado que España era un sitio donde hacía calor. Pero ella había tenido que ir en diciembre. Siempre había pensado que cuando viajara allí, sería para hacer turismo y hacerse fotos. Pero fue a recoger una planta. Y también pensó que sería fácil, pero resultó que una bestia gigante protegía la planta. Era más bien como un gato gigante.

Habían pasado a una puerta que los llevaba a ''La reserva''. La reserva estaba dentro de una especie de cúpula, invisible para ojos normales. La reserva, era de seres magicos. Había tres en España, según les había dado a entender Sandy por señales. Cientos de haditas de colores y luminosas revoloteaban alrededor de los tres visitantes.

Debajo de un sauce llorón, había un grupo de hadas de mediana estatura que danzaban en círculos. Issy las miró y se quedó embobada ¡Era tan perfecto ese baile…! Algo en su interior hacía que le atrayese más y cada vez más ese circulo de baile. La pelirroja no se dio cuenta de que se estaba acercando cada vez y más hasta que…

—Hembra humana.—dijo una voz en la lejanía mientras sentía que alguíen le cogía del brazo y la alejaba de allí.—No debes acercarte a los círculos de las hadas, te atraparán y bailarás con ellas hasta la muerte.

Como si hubiera salido de una hipnosis, Issy sacudió la cabeza y se apartó del hulcán.

—Ya lo sabía.—dijo mientras se alejaba lo más posible.—Tampoco se debe comer nada.

Sandy sacudió la cabeza y siguió guiándoles hasta donde se encontraba la planta. Después de un buen rato, llegaron a un lugar apartado del bosque donde dormía un gran gato gigante. Entre sus zarpas, se encontraba la planta.

Sandy le sumió en un sueño mucho más profundo y Sahrek aprovechó para coger la planta. Cuando ya se alejaban silenciosamente, Issy pisó una rama y el gato gigante se despertó. Empezó a dar vueltas hasta que vió que tres ladrones se llevaban la planta que protegía y empezó a perseguirlos.

—¡Corred!—gritó la pelirroja.

Salieron corriendo de la reserva, mientras las hadas duendes, goblins y seres mágicos huían despavoridos ante la ira del gato gigante.

Antes de llegar a la puerta, Sandy se estampó contra un árbol y se quedó inconsciente.

—¡Mierda! ¡Sahrek coge a Sandy!

Salieron de la reserva como alma que lleva el diablo y empezaron a descender por los montes. Se dieron cuenta de que se habían dejado las bolas transportadoras en la reserva y que no podían volver por ahora, así que corrieron mucho más colina abajo.

—¡Tenemos que despistarle!—gritó sin aliento el hulcán.

—¡Allí se ve un pueblo!—gritó Issy cargando la planta.—¡El monstruo no irá a la civilización!

El gato gigante corría a grandes zarpazos. Para colmo de todo, empezó a llover.

—¡No podemos discutir ahora! ¡Tenemos que ir a un lago, el monstruo no se meterá en el agua!

—¡Pero es más seguro el pueblo! ¡Él nunca les ha molestado y no va a empezar hoy! ¡Y tenemos que esperar a que Sandy despierte para volver a por las bolas!—gritó la joven.—¡Admitelo, es lógico!

No pudo ver el rostro de Sahrek en la oscuridad, pero se lo imaginó muy resignado.

—¡Eso sería un acto de fe! ¡Tenemos que ceñirnos a la lógica!

—¡Confía en mi!

Pasaron unos cuantos segundos.

—¡Vallamos al pueblo, hay posibilidades!

Asique corrieron tan rápido como pudieron, intentando no ser devorados por el gato gigante, hasta que llegaron al pueblo. Seguía lloviendo a mares y se habían formado riadas en las carreteras. Resignados, se sentaron debajo de un techado a descansar.

El corazón de la muchacha latía velozmente de miedo y de cansancio; no se quería imaginar la agujetas que tendría al dia siguiente. En su hombro había una gran herida abierta de la que salía gran cantidad de sangre, se la había hecho corriendo montaña abajo.

Sahrek estaba exhausto. Miró al guardián para comprobar como estaba y seguía estable e inconsciente. Luego alzó la vista para mirar a la planta y se encontró con la herida de Issy.

—¡Humana!—gritó.—Tienes una gran herida.

Issy giró la cabeza y miró su herida de zarpa.

—Lo sé.—dijo sonriendo como pudo.

Rápidamente Sahrek se arrancó un trozo de uniforme y lo ató alrededor del hombro sin detenerse. Issy no podía creérselo.

—¿Qué haces?—preguntó extrañada.

Sahrek estaba ceñudo y concentrado; respondió casi sin pestañear.

—Te estoy curando humana.—se sacó un bote de alguna parte.—Toma, bebe solo un sorbo.

Issy cogió el bote con su mano buena.

—¿Qué es?

—Belladonna.—respondió mientras apretaba el vendaje.—Una gota te relaja, cinco te ayudan a dormir y diez…

—Diez hacen que no despiertes jamás.—terminó de decir la pelirroja.

Sahrek asintió, seguramente aprobando lo que decía la humana.

—Parece que te lo sabes bien.—dijo mientras le echaba Belladonna en la herida.—¿Por qué?

Issy se mordió el labio, escocía. Después, tomó un sorbo.

—Norte me enseñó a preparar pociones básicas, y la Belladonna es muy efectiva. Solo hay que saber usarla, puede ser aliviante o un veneno mortal

Poco a poco notaba como sus músculos se iban relajando y que le dolía menos la herida. Sahrek asintió y volvió a pensar en la planta.

—¿Dónde está la planta?—preguntó como ¿nervioso?

Issy (un poco drogada) se metió las manos entre las tetas y sacó la planta. Su sujetador era un lugar seguro. Sahrek no se hubiera imaginado que estaría en un lugar así, pensó mientras la miraba extrañado.

La joven se la dio y Sahrek la guardó como en una capsula. El hulcán intentó reanimar a Sandy, pero no pudo. Fue entonces cuando al hacer ese movimiento, Issy se dio cuenta de que el hulcán tenía una pequeña cicatriz en la nuca.

—Computadora ¿Qué tienes en la nuca?

Sahrek resopló por el apodo y volvió a sentarse firme contra la pared.

—Especifica.—dijo en ese tono neutro.

—Una cicatriz ¿Fue en un combate o…?

Sahrek miró a la humana a los ojos, tenía las pupilas muy dilatadas, se dormiría dentro de pocos minutos.

—Me la hice cuando aún estaba en mis primeras fases de aprendizaje. No es de relevancia.—dijo mientras la miraba.

Issy se separó del hulcán un poco, estaban demasiado cerca y había notado como le examinaba los ojos.

—Bueno, eso lo decidiré yo.—contestó Issy.—Así que cuéntame.

El hulcán resopló, quien sabe por qué.

—Mi madre siempre ha sido objeto de que hablar en nuestra sociedad.—dijo en tono neutro. —Por cosas que no vienen al caso, ella y mi padre no siguieron las tradiciones. Antes de entrar en las fases en las que nos enseñan a suprimir los sentimientos, todo aquello me molestaba. Ya casi ni recuerdo como era algo ''molesto'' o ''desagradable''. —hizo una pausa.—Unos niños empezaron a hablar mal de mi familia y empezamos un combate cuando aún no estábamos preparados.—Issy se imaginó a dos niñitos peleando a puñetazos.—Yo sangré en el cuello y él en el ojo.

La joven asintió mientras notaba que se le cerraban los parpados.

—Entonces ¿tenéis sentimientos al nacer?

—Hasta que empezamos nuestro aprendizaje.—contestó Sahrek con ¿orgullo?—Entonces aprendemos y los dejamos atrás.

Issy se mordió el labio pensando si preguntar o si no, hasta que al final recogió el valor necesario.

—Y si no tenéis sentimientos.—preguntó mirándole.—¿No podéis… amar?

Sahrek miró la colorada cara de la chica. Relacionó esa consecuencia como que la humana estaba avergonzada, pero que su curiosidad era aún mayor.

—Nosotros no amamos. Solo los inferiores lo hacen.—dijo lo último a propósito para joder, pensó Issy.

—Y si no amáis ¿Cómo hacéis para…? Ya sabes… tener bebes y esas cosas.—después de haber preguntado eso miró al suelo. Ya está, ya lo había preguntado.

A Sahrek le habían enseñado que hablar de esas cosas era un tema tabú para las demás especies, pero no le importó darle detalles superficiales a la humana.

—Cada año los hulcán tenemos 7 días sagrados en los que los matrimonios se juntan para la descendencia.—dijo rápidamente.

Issy notó que él no se sentía muy cómodo hablando de eso y se rió en su mente ¡Si tenía sexualidad! ¡Pero solo 7 días de mierda al año! No necesitó más explicaciones, no quería saber más cosas.

—Sigue sin gustarme vuestro mundo, vosotros…—dijo con los parpados cerrados.—Vosotros…—la lengua le pesaba demasiado.—Suprimís parte de vosotros y…—no podía mantenerse así, asique sus fuerzas la abandonaron y su cabeza dejó de permanecer erguida, apoyándose en el hombre de Sahrek.—…si os sentís vacíos, no intentéis buscar algo con que llenarlo en la ciencia o en la lógica…lo que os falta, os lo habéis extirpado vosotros mismos.

Esas fueron sus últimas palabras antes de caer dormida y empezar a roncar como si no hubiera un mañana.

Esas últimas palabras habían sido muy acertadas, se dijo Sahrek. Visto de esa manera, aquella muchacha llevaba razón. Pero si de verdad fuera así, sus antepasados, hijos del imperio perdido de la Atlantida no lo hubieran hecho. Por lo tanto, las deducciones de la humana estaban erróneas.

Aunque habían sido palabras inteligentes. Sobre todo para venir de labios humanos.

oOoOoOoOoOoOoOoO

Habían pasado ya varias horas y el hulcán seguía impasible, sentado contra la pared. Entre sus cualidades, también estaba el oído, por ello Sahrek se había dado cuenta de una cosa.

—Guardián del Sueño ¿desde hace cuánto tiempo estas despierto?

Sandy abrió los ojos y se puso a levitar. Sonriendo, formó en su cabeza imágenes de dos figuras siendo perseguidas por un gato gigante.

—¿Se me permite saber porque has mentido?

El guardián señaló a la joven, después al hulcán y al final formó una mano que decía con el pulgar arriba OK.

—Para que nos llevemos bien.—frunció el ceño sintiéndose utilizado.—Tus acciones son lógicas pero con malos resultados. Ella ha sido herida de gravedad y hemos perdido las bolas de teletransporte. —Sandy sonrió, y le enseñó una bola blanca. Una vez más, el hulcán se sintió utilizado y aquello no le gustó.—Pues he de decirte que no ha servido para nada, ella sigue sin ser compatible con esta misión. Y aunque esta noche ha demostrado ser inteligente, sigue actuando emocionalmente, sigue siendo rebelde, contestona y terca. Además de su juventud.

Sundy rió he hizo una flecha de arena señalando a Sahrek. Antes de que el hulcán contestara nada, la flecha le alzanzó y le durmió.


¡Holaaaa! Sandy en verdad es el más listo, aunque su jugada fué un poco arriesgada jajajajaj

Pero pienso que de verdad si sirvió para que se llevaran mejor (por lo menos por parte de Issy, que es la unica que puede odiar)

Había hecho esa escena para eso, para que conozcamos más la forma de vivir de los Hulcán y un poco más de Sahrek. Tambien ha salido las reservas de seres magicos que hay por el mundo y las hadas normales.

En el siuiente cap por fin Jack les acompaña, Issy echaba de menos salir con el de aventura xD