Cap. 28 ¡por fin juntos!
Juntaron sus labios en un tierno y cálido beso, intentaba quitarse la ropa mojada por haber caído a la bañera mientras acariciaba al otro cuerpo que se entregaba abiertamente a él…
Seto: ¿me extrañabas?
Joey: como no hacerlo
Una vez que pudo quitarse la ropa se metió de lleno a la bañera con el rubio, los besos se intensificaban a cada momento junto con las caricias que empezaban a subirse de tono.
Joey: mmm…Se…to…ahh
Estaban de pie dentro de la bañera, el ojiazul besaba cada rincón del rubio a su antojo, pasaba dando lamidas a sus pezones mientras le acariciaba el torso sacando sonoros gemidos de su amante hasta llegar con sus besos hasta la hombría de su cachorro, empezó por darle pequeños besos y después lamer toda su longitud mientras Joey gemía por las atenciones de su castaño.
Subió una vez mas para probar sus labios recargándolo en la pared para que este le rodeara con sus piernas, bajo una de sus manos para dilatar la entrada de su amante pero sus palabras le detuvieron…
Joey: espera
Seto: ¿Por qué?
Joey: métela así
Seto: te dolerá si lo hago
Joey: esta bien, hazlo
EL castaño obedeció metiendo su miembro lentamente en esa cavidad tan estrecha, escuchando en su oído los gemidos del rubio, ya que estuvo hasta adentro espero a que su cachorro se acostumbrara a la intromisión y se moviera instintivamente en busca de mas contacto que al instante le fue respondido con suaves embestidas que poco a poco fueron tomando más velocidad sacando gemidos ahogados de ambos amantes que se besaban efusivamente durante el acto.
Seto: ahh…cachorro...ya no…puedo
Joey: mmm…yo tampoco neko…ahhh voy a venirme
Llego el esperado orgasmo en un grito con el nombre su amante, para después tratar de normalizar su respiración, salió de su interior lentamente para evitar lastimarlo.
Joey: eso fue grandioso neko
Seto: sí que lo fue, ahora vamos a bañarnos juntos
Joey: si
Tomaron el baño de agua caliente entre algunas caricias y besos, hasta que llegaron a la habitación para poder vestirse.
Joey: es cierto, ¿Dónde esta Mokuba?
Seto: dijo que iba a desempacar su maleta ya desayunar algo
Joey: nosotros también deberías desayunar algo, me muero de hambre
Seto: si yo también, por cierto…
Joey: ¿Qué pasa?
Seto: perdona si pasaste malos momentos en esta semana, se que seguramente no fue fácil para ti lidiar con Hashiba
Joey: bueno, es un niño muy travieso pero perece que al final pudimos entendernos un poco, se que no me acepta completamente pero te aseguro que pronto nos llevaremos muy bien
Seto: me alegra escuchar eso, y por cierto ¿Qué fue lo que le paso en la escuela?
Joey: no ha querido decirme lo aun pero seguro que si te lo dirá a ti
Seto: si, tengo que platicar con él seriamente, no puedo permitir que Hashi siga con sus bromas
Joey: no te preocupes, estoy seguro que no lo hará de nuevo
Seto:
Bajaron al comedor a desayunar algo encontrándose con Mokuba y Hashiba que ya los esperaban. El pequeño instantáneamente corrió a los brazos de su padre al verlo entrar.
Hashiba: ¡papá!
Seto: mi pequeño, ¿Cómo has estado?
Hashiba: bien papi
Seto: y ¿que es lo que te paso?- le dijo observando la herida haciendo que el pequeño desviara la mirada hacia un lado
Hashiba: no es nada
Seto: u.u mira después hablamos de eso
Hashiba: si
Joey: y bien, ¿Cómo les fue en el trabajo?
Mokuba: yo no llamaría trabajo a lo que estuvimos haciendo
Seto: si, eso pasa al menos dos veces al año
Joey: de que hablan
Mokuba: veras Joey, nuestro socio en Rusia es una migo de la familia desde hace mucho tiempo y el siempre acepta nuestros proyectos
Joey: pero entonces no había necesidad de ir a Rusia si ya sabían que lo aceptaría
Seto: si pero ese tipo solo le gusta hacerme enojar
Mokuba: ese señor es muy amigo de mi papá y es padrino de Seto
Joey: ¡es tu padrino!
Seto: si Sergey Pávlovich es un tipo por demás extrovertido y optimista, puso de excusa el proyecto para que lo fuéramos a visitar lo hace cada vez que puede y nos llena de trabajo innecesario y tardado
Mokuba: por lo general nos pone a revisar sus finanzas para ver la cara de molestia que pone mi hermano y no ha llevado nunca a Hashiba por que Sergey ni siquiera sabe de su existencia
Joey: ya veo ¿y por que no se lo han dicho?
Seto: y dejar a mi hijo en manos de un adulto como ese, no gracias lo único que hará será enseñarle sus extrañas costumbres
Mokuba: lo que pasa es que Sergey es una persona con costumbres un tanto fuera de lo normal, aunque a Seto antes le gustaba pasar mucho tiempo con él y mi padre se enojaba pues es un tipo muy bromista y solía enseñarle muchas travesuras a mi hermano
Joey: entiendo neko-chan no quieres pasar por los mismos problemas que tu le causaste a tu padre
Seto: bueno… eso ya no importa
Pasaron el resto de la tarde platicando y el rubio enterándose de más cosas del pasado de su amado ojiazul hasta que el pequeño Hashiba decidió que los videojuegos de su habitación eran más divertidos que la conversación.
Seto: bien iré al estudio a adelantar un poco de trabajo
Mokuba: esta bien, yo voy contigo
Joey: si, yo iré a revisar algunas cosas de mi trabajo también u.u
Ya en el estudio Seto y Mokuba platicaban de cierto asunto pendiente…
Seto estaba detrás de su escritorio sentado en la elegante y cómoda silla de piel limpiando lo que parecía ser una pieza de plata, mientras Mokuba repasaba algo para los últimos exámenes del semestre pues estaba por acabar su carera de Economía.
Mokuba: ¿aun lo tienes?
Seto: ¿y que esperabas?
Mokuba: hace años que guardas esa cadena y ese dije
Seto: aun no he encontrado el momento
Mokuba: mm… pues parece que la cajita ya no tiene solo la cadena, ¿es un anillo lo que veo hermano?
Seto: en efecto, eso es
Mokuba: cuando se lo pedirás
Seto: no falta mucho, solo espero el momento indicado…
