Albert caminaba de un lado a otro en la sala de espera del hospital llevaban tres horas y no había noticias de Candy, recordaba lo mal que se portó con ella al principio, se llenaba de remordimientos, pero luego se consolaba viviendo en sus pensamientos cada momento feliz que pasaron juntos, se recriminó porque no se dio cuenta mucho antes que no era solo deseo sino que era amor lo que sentía por ella desde que la conoció, temía que sus hijos se quedaran sin su madre, estaba seguro que no iba a poder resistir su ausencia si llegase a fallecer.
Por fin salió el doctor con su rostro inexpresivo, Albert no pudo adivinar lo que había pasado en ese quirófano.
-Señor Andrew, pasaron a su esposa a recuperación, estás cirugías son muy complicadas pero estoy optimista de que mejorará, la buena noticia es que su vida está fuera de peligro, solo cuando despierte podremos saber si está bien mentalmente.
-Gracias Doctor.
-A mí no me dé las gracias sino a Dios quien dirigió mis manos.
Albert fue a la capilla del hospital y le dio gracias a Dios, al día siguiente lo dejaron pasar, Candy todavía no había despertado, se le salieron las lágrimas por verla tan indefensa. Sujetó su mano y ella al escuchar que sollozaba abrió los ojos, ella le apretó la mano y el alzó la mirada pero Candy no dijo ni una palabra.
-¡Gracias a Dios despertaste!
Candy no lo miró, así pasaron todos los Andrew a visitarla, pero con ninguno reaccionó.
-¿No quedó como vegetal? ¡Dígame doctor!
-Comprenda Señor Andrew, su cerebro está un poco inflamado, quizás ni tiene alguno de sus sentidos.
-¡No me diga eso por favor!
-Necesito que deje su nerviosismo.
Pasaron dos días más.
-¿Qué haces aquí?
-¡Candy por fin me reconoces!
-¡Cómo no voy a reconocer al hombre que me hizo tanto daño!
-Candy mi amor
-¿Amor? ¿Dónde está Josué? ¿Cómo es que te dejó que pasaras a la habitación?
-Candy, yo soy tu esposo
La señora Elroy entró al escuchar la discusión
-¿A que vino Señora? A decirme que me aleje de su sobrino?
-No Candy, vine porque estoy preocupada por ti, te trajimos a tu bebé
-¿Mi bebé? ¿Ya nació?
Archie entró con el pequeño
-¡No entiendo nada de lo que está pasando!
-Este es nuestro hijo más pequeño, el que tuvimos después de casarnos
-¿Nos casamos?
-Tío es mejor que le muestre las fotos que tengo en el celular.
-Dame al niño y enséñale a Candy las imágenes
Archie le dio el niño a Albert sacó su celular y le mostró las fotos, Candy vio las imágenes donde Albert y ella estaban juntos, se veían felices. Reprodujo cada vídeo del celular, festejos u ocurrencias que ella hizo cuando estaba enferma de la mente, miró que Albert era paciente con ella.
-¡Es verdad! Te casaste conmigo
-Te amo Candy
-Yo también a ti, de seguro Josué se molestará
-¿Qué es Josué para ti?
-Mi hermano, tuvimos el mismo padre
-Ahora comprendo todo Candy, Josué tiene a nuestro primogénito, en cuanto te recuperes, iremos a Londres para arrebatárselo, él lo hizo pasar por su hijo.
Llegó el día que le dieron de alta a Candy, el doctor dijo que poco a poco se iría acordando de algunas cosas y que le tuvieran paciencia.
Al llegar a la Residencia de los Andrew, no recordaba la casa, vio el enorme retrato de cuando se casaron ella y Albert.
-¡No puedo creerlo! William Albert Andrew me desposó.
-Y lo volvería hacer otra vez, hoy quiero que veamos todos nuestros videos familiares, quizás así vayas recordando.
La llevó a la habitación matrimonial, al entrar le llegaron a la mente algunos recuerdos cuando ella le pedía cosquillas a Albert y se avergonzó un poco-No le diré que me acuerdo de las cosquillas ¡Qué vergüenza! en que andaba pensando.
Le puso los vídeos, Candy veía cuan amoroso se comportaba Albert con ella.
-¡En realidad me ama! ¡Aún con un poco de retraso mental me tiene paciencia!
Esa noche en la cena Candy no habló, se sentía extraña con la presencia de la Señora Elroy, aunque vio en los vídeos que era amable ella.
Cuando se fueron a dormir.
-Quisiera estar sola por algunos días, todavía no asimilo que estemos casados.
-Comprendo, estaré en el cuarto siguiente por si me necesitas.
Esa noche Candy no podía dormir, después de dos horas Albert fue a ver si estaba bien y encontró encendida la lámpara.
-¿Qué pasa?
-No puedo dormir
-El doctor te recetó algunas pastillas para conciliar el sueño
-No me quiero volver farmacodependiente
-Wow recuerdas algunos términos técnicos, pero es bajo prescripción médica y son parte de tu tratamiento.
-Dámela
Albert buscó las pastillas y le dio agua, se quedó en el sillón para acompañarla.
Después de una hora Candy todavía no lograba dormirse.
-No te han hecho efecto las pastillas, ya estoy dudando de la capacidad del doctor.
Candy dijo: Quizás si me haces cosquillas pueda conciliar el sueño.
-¿Te acuerdas de eso?-le preguntó sonriente
-Hoy que entré a la recámara recordé algunas cosas
-Probemos entonces con eso.
Albert se desnudó y se metió entre las sábanas con ella, la besó con ternura.
-¡Por favor así no solías hacerlo! tómame sin piedad
-Oh Candy, después de casarnos soy más tierno y cariñoso contigo, ya no soy aquel patán que…
-¡Házmelo como antes!
-¡Está bien! si lo quieres así no soy nadie para refutar tus deseos
Albert se le encimó agarró las piernas de ella y se las puso al hombro y la penetró con fuerza.
-¿Así lo quieres ah? O más fuerte dime
-Siii más, más fuerte
Candy al poco tiempo de hacer el acto se durmió, en sus sueños vio lo siguiente:
-¿Dónde quieres llevar al niño?
-Con su padre
-¡Su Padre soy yo!
-Josué, hermano, estás actuando arbitrariamente, deja que le diga a William Andrew que tiene un hijo.
-Él no tiene nada, ya te dije que legalmente es mío. ¡Ve a tu habitación!
Vio cuando regresó a su habitación, dejó abierta la puerta pues pensó que Josué seguiría discutiendo pero escuchó que la cerraron y le pusieron llave.
-¡No me encierren! ¡Ábreme! ¡Esto no te lo voy a perdonar Josué!
A Candy se le ocurrió bajar por el balcón para ir con Albert y pedirle ayuda para sacar a su hijo de la mansión Campbell, ella amarró unas sábanas, Josué fue hacia su habitación, ella miró hacia arriba y vio que su hermano estaba desatando las sábanas.
-Josué ¡No lo hagas!
-Te dije que prefería verte muerta a que te humilles con Andrew.
Candy sintió que se caía al vacío en eso despertó gritando ¡No!
Gracias a cada una de ustedes por seguir el Fic, Quizás no pueda escribir el fin de semana pues mi cumpleaños es el viernes 29 de septiembre se aceptan tarjetas de felicitación en mi facebook jajaja con dibujitos de Candy y Albert , esta humilde servidora desde que supo que Albert es Anohito no ha dejado de escribir sobre el aunque al principio lo pueda poner cómo malo después se redime, así es el humano se transforma al conocer el verdadero amor. Recuerden no gano nada escribiendo pero sus comentarios en cada capítulo es lo que hace que siga adelante
