N/A: Un capitulo un poco corto, pero aun falta otra parte, solo quiero decir (aunque tal vez ya se noto en algunos capítulos) que yo he optado por marcar mejor las diferencias entre machos y hembras entre las especies de los pokemon, al menos para los que tienen apariencia humanoide (Supongo que en los juegos no aparecen debido a que es dirigido mayormente para niños… o no sé, pero en mi opinión debería verse mejor detallada esta diferencia) Solo es una pequeña aclaración.
Gracias a Keilaa14, GhostShadow6661, Cuco512, Clow Reed el Caradura, luck-lugia, zoruastar, Cata-Chan1, RubyLRed y darkkitsune01
Un Mundo Misterioso
Capitulo XIV
Nuevos Amigos, Nuevos Enemigos.
Parte II
Lilián.
La extraña cantante camino hasta los niños y les sonrió ampliamente – No esperaba encontrar a alguien en este lugar… me da vergüenza que me escuchen cantar… - Confesó sonrojándose ligeramente – ¡Ho! – Exclamó cubriéndose la boca con una de sus manos – Mis modales… Aun no me he presentado… Mi nombre es Lilián… a su servicio – Se presentó cerrando su parasol y haciendo una leve reverencia tomando ambos extremos de su falda de hojas, debido a esto, mostro que sobre su cabeza se encontraba un botón de flor.
Andrew la observo fascinado, la apariencia de esa pokemon desconocida para él le seguía pareciendo muy similar a la humana, sin embargo las miradas del pequeño nopasaron desapercibidas, la pokemon lo miro a los ojos, por lo que Andrew bajo la mirada ligeramente sonrojado, sintiéndose avergonzado por pensar que había hecho algo inapropiado al observarla de esa forma. Sin embargo, la pokemon al verlo sonrojado rio ligeramente cubriéndose la boca para disimular. Tania notó igualmente el sonrojo de Andrew y desvió la mirada cruzándose de brazos molesta, la pokemon desconocida se percato de esto y sonrió de forma extraña.
- Son un lindo par… - Murmuró la pokemon antes de darse la vuelta, Andrew y Tania vieron como ella cogió del suelo un pequeño bolso blanco que no notaron al principio – ¿Podrían decirme sus nombres? – Preguntó al par después de sacar un abanico blanco con bordados de flores y dejando el parasol al lado del bolso.
- ¿Qué…? – Dijo Andrew saliendo de sus pensamientos – Oh… Perdón, fue descortés de nuestra parte no presentarnos – Se disculpo rascándose la cabeza un poco avergonzado – Mi nombre es Andrew y ella es Tania – La Ralts solo hizo un leve saludo con su mano al ser nombrada.
- Andrew y Tania… - Susurró la pokemon mientras se acercaba a los pequeños nuevamente.
- Es un placer conocerla… - Dijo Andrew sintiéndose un poco incomodo al notar como la pokemon no le quitaba la mirada de encima.
- Y díganme… ¿Qué hace un lindo par como ustedes en un lugar tan apartado? – Preguntó la pokemon inclinándose para ponerse a la altura de Andrew y Tania, descansando la cabeza sobre sus manos.
- Eh… bueno… nosotros… - Una gota fría de sudor se deslizo por la frente de Andrew al estar cara a cara con la pokemon.
- Y bien… - Lo animo a proseguir la pokemon sin quitar la sonrisa de sus labios.
Andrew trago hondo, no sabía que responder, solo estaba siguiendo a Tania sin saber a donde quería ir la Ralts en primer lugar, miró a su a amiga esperando que ella respondiera, mas la Ralts parecía molesta y no dijo palabra alguna.
- Dábamos un pequeño paseo por el bosque… entonces fue cuando la escuchamos cantar…
- Y ¿Qué te pareció? – Preguntó la pokemon sin dejar que Andrew terminara la explicitación.
- Me gusto mucho… tiene una voz realmente hermosa… - Al responder Andrew, Tania bufó molesta por alguna razón.
La pokemon sonrió ante el comentario de Andrew y se acerco aun más a él dejando sus rostros a escasos centímetros.
- ¿Por qué me mira de esa forma…? – Se preguntó Andrew sintiendo un escalofrió por las miradas de la pokemon y las emociones que lograba percibir de ella le eran confusas.
- A excepción de una persona, ustedes son los primeros que me han escuchado… tengo un poco de vergüenza de hacerlo con público.
- Es una lástima… a todos les gustaría escuchar su bella voz… - Comentó Andrew.
- Si, como no… - Gruñó en voz baja Tania.
- ¿Y ahora que le pasa a Tania…? – Andrew estaba muy confundido, como si no le fuera suficiente con intentar descubrir las intenciones de la misteriosa cantante, ahora tenía que lidiar también con su amiga.
La pokemon centro su atención en Tania, pero sin perder su sonrisa la cual se volvió un poco picara por unos instantes – Andrew… - Llamó la atención del pequeño.
- ¿S-si…? – Tartamudeo un poco al notar como la pokemon acercaba más su rostro al suyo.
La pokemon permaneció en silencio y llevó una de sus manos a la mejilla de Andrew haciéndolo estremecer un poco al sentir lo suave que era – Tienes lindos ojos… - Murmuró la Pokemon al obligarlo a levantar la mirada para ver los ojos que habían permanecido ocultos bajo el cabello del pequeño.
- Gra-gracias…
La pokemon le sonrió cerrando los ojos causándole escalofríos nuevamente por alguna razón.
- Se-señorita Li-Lilián… ha sido un placer conocerla… p-pero nosotros ya debemos irnos… - Argumentó Andrew, solo quería irse, todo le resultaba realmente incomodo.
- ¿Se van tan pronto…? – El rostro de Lilián se entristeció al escucharlo.
- Eso me temo… - Dijo Andrew intentando sonar lo más educado posible.
- Lo siento… pero no puedo permitirlo… - La pokemon deslizo su mano desde el rostro de Andrew hasta su hombro haciéndolo estremecer – Dos pequeños como ustedes no deben andar solos por estos lugares… - Andrew intentó protestar, mas no pudo ni moverse al sentir como la suave mano de la pokemon siguió deslizándose por su cuerpo hasta tomarlo por la cintura – Además… - Acerco su rostro al oído de Andrew - Hay algo que deseo de ti desde el momento en que te vi… - Le susurró suavemente al oído sonrojándolo al sentir su aliento contra la piel, ahora el pequeño solo quería salir corriendo, pero estaba apresado por el brazo de la pokemon.
Tania, quien había permanecido en silencio, ya tenía los brazos a los costados en forma de puños e incluso sus ojos comenzaban a brillar, preparándose para liberar a su amigo.
Lilián juntó su frente contra la de Andrew viéndolo directamente a los ojos, sin tomarle mayor cuidado a Tania – No dejare que te me escapes tan fácilmente… - Atrajo al pequeño hacia sí, Andrew estaba demasiado nervioso como para concentrarse y usar sus poderes psíquicos. La pokemon dejó en el suelo el abanico que tenía en su otra mano y comenzó a acariciar el rostro de Andrew – No dejare que te me escapes ahora que te tengo entre mis brazos…
Tania crujió los dientes, ni ella misma sabía porque se sentía tan enojada - ¡Déjalo ir!
- ¡ERES TAN LINDOOOOOO! – Exclamo Lilián levantando en brazos a Andrew mientras frotaba su mejilla contra la de él.
- ¿Qué…? – Dijo Tania con una gota de sudor deslizándose tras su cabeza al ver lo que hacia la pokemon.
- ¡OH, TERNURITAAAAA…! – Dijo sin parar de frotar sus mejillas contra las de Andrew - ¡No iba a dejar te fueras hasta que me dieras un poco de cariño!
- … - Tania solo permaneció observando cómo Andrew intentaba zafarse de tantos cariños.
- ¡Mira este lindo vestidito…! ¡Tu cabello…! ¡Y cómo olvidar ese precioso cuerno color rubí como tus ojos!
Una vena palpitante apareció en la frente de Tania - ¡Ya bájalo! – Exigió dando un par de brincos.
- No te molestes… - Le Respondió sin parar – También tengo abrazos para ti – Le dijo tendiéndole una mano, mas Tania la rechazó cruzándose de brazos molesta – Ella no me quiere… - Le dijo con tristeza a Andrew – Pero tú no eres como ella ¿Verdad cariñito? – Andrew ya no sentía su mejilla por tantas caricias – Tú si eres bueno… y muy lindo… no te molesta que te abrasen… - Continuo con las carisias, pero esta vez frotando las mejillas aun más fuerte mientras lo sacudía de un lado a otro. Siguió así hasta que notó que los ojos de Andrew estaban en espiral – Oh… lo-lo siento… - Dijo con vergüenza – Creo que me deje llevar un poco…
- No hay cuidado… - Logro decir Andrew sintiendo que todo le daba vueltas.
- Pero aun así… - abrazó a Andrew contra su pecho – Lo siento mucho… me emocione al verlos… ese cuerno en sus cabezas es realmente lindo… - Vio como hipnotizada como su rostro se reflejaba en el cuerno de Andrew – Parece una joya… - De forma inconsciente deslizó uno de sus dedos por el cuerno provocando que Andrew se estremeciera fuertemente de forma incomoda.
- ¡No hagas eso! – La regaño Tania, muy furiosa.
Lilián alejó rápidamente su dedo del cuerno al ver la reacción incomoda de Andrew y escuchar el regaño de Tania – Había escuchado que los de su especie eran muy sensibles cuando se trataba de sus cuernos… ahora veo que era cierto… - Dijo con sus mejillas ligeramente coloradas por no haberse contenido.
- ¡¿Y quieres bajar a Andrew de una vez?! – Gruño Tania.
- Déjame disfrutar un poco más… - Rogó con voz dulce mientras acomodaba a Andrew contra su pecho y recostaba la cabeza sobre la de él – Los dos son muy lindos… pero solo él se deja abrazar… - Comenzó a frotar a Andrew contra su pecho sin saber que al pequeño le costaba trabajo respirar por tanta presión.
El humano intentó usar sus manos para separar su rostro del pecho de la pokemon para poder respirar un poco, pero algo peculiar llamo su atención al hacerlo - ¿Por qué se sentirá tan… suave…? – Se preguntó extrañado al sentir dos pequeños bultos al poner sus manos contra el pecho de la pokemon – Esperen un segundo… - Su rostro se ruborizo intensamente - ¿Acaso estos son sus…? – Separo sus manos al instante, por lo cual la pokemon volvió a apretarlo contra su pecho.
- ¡No tienes derecho a tratarnos como a niños! – Protestó Tania.
- Pero es lo que son… - Respondió ignorando el ruborizado rostro de Andrew.
- ¡AL IGUAL QUE TÚ! – Gritó Tania.
La pokemon se sobresalto al escucharla - ¿Qué qui-quieres decir con eso…?
- Sabes a lo que me refiero… - Dijo Tania cruzándose de brazos – No me engañas… las Lilligant evolucionan de Petilil al entrar en contacto con una Piedra Solar… por lo que podrías ser incluso menor que nosotros… y el hecho que el botón de flor en tu cabeza aun no haya florecido es evidencia irrefutable de tu corta edad o inexperiencia – Sentencio Tania.
La Lilligant sonrió ampliamente – Eres una niña muy inteligente… - Tania se molesto al escuchar la palabra "niña" de esa pokemon – Pero hay algo que se te olvido tomar en cuenta… - Se sentó sobre el suelo tomando el abanico que yacía sobre este y acomodó a Andrew entre sus brazos – Crecer… madurar… desarrollarse… - Comenzó a abanicarse – La evolución es un atajo a todo ello… no importa como lo veas… si evolucionas, automáticamente ya has crecido y no puedes seguir considerándote como un niño pequeño.
- Tal vez… pero aun así tú no tienes el derecho de tratarnos a nosotros como unos niñitos, no lo aceptare aunque tú hayas echado toda tu infancia a la basura solo por querer apresurarte a evolucionar.
Lilián bajo la mirada. Andrew volvió a su color natural al percibir de ella un fuerte sentimiento de tristeza, las palabras de Tania en verdad le habían dolido.
- No se lo tomes a mal… - Intentó animarla Andrew en voz baja – Ella solo está molesta – Le sonrió amistosamente – Algo me dice que tú tienes tus propios motivos para haber evolucionado tan rápido.
- Gracias… - Le susurró a Andrew antes de abrazarlo contra su pecho, provocando inconscientemente que el rostro de Andrew se ruborizara nuevamente, sin embargo, el humano comenzó a notar una peculiar, pero muy agradable fragancia.
- ¿Qué será eso…? – Murmuró inconscientemente, la fragancia comenzaba a relajarlo.
- Veo que ya lo notaste… - Le susurró la Lilligant – La flor en mi cabeza aun no ha florecido… pero su fragancia puede sentirse, aunque solo a corta distancia… aparte de mis hermanas eres el primero al que le he permitido estar tan cerca como para sentirla…
- Es… indescriptible… - Fue lo único que logro decir mientras se dejaba llevar por la fragancia que despedía el botón de flor sobre la cabeza de la pokemon – No puedo ni imaginar cómo será cuando florezca…
Lilián se ruborizó levemente por el comentario y lo abrazó recostando su cabeza sobre la del pequeño.
- ¡Ya bájalo! – Exigió Tania – ¡Deja de tratarlo como a un bebe! ¡Ya te dije que tu a lo mejor eres incluso menor que nosotros!
- Tengo ocho… - Dijo Lilián sin soltar a Andrew.
Tania sonrió victoriosa – Para que lo sepas, el Ralts que tienes entre tus brazos tiene prácticamente nueve años, así que él es mayor que tú.
- ¿Eso es cierto…? – Sonrió de forma picara – Pues lo siento… no lo soltare, ya comencé a disfrutarlo – Abrazó con ternura al humano, acto que comenzó a enojar a la Ralts.
Andrew intentó decir algo, pero era prácticamente aplastado contra el pecho de la Lilligant, pero de repente tuvo un extraño presentimiento, algo le decía que los tres no estaban solos en ese lugar.
- ¿Pudiste notar su presencia también…? – Le murmuró la pokemon – Debo decir que me sorprendes… creí que sería imposible que la notaras… pero creo que las habilidades de sentir emociones de otros te ayudo…
- ¿Quién es…? – Preguntó Andrew.
- No te preocupes… ella siempre me acompaña… es algo así como mi…
- ¿Niñera? – Supuso Andrew.
- ¡¿Qué?! – Lilián se sonrojo – No… más bien como mi guardaespaldas… mi padre no me deja salir sola… solo puedo pasear si ella me acompaña… pero prefiere permanecer oculta…
Tania permanecía con sus mejillas infladas mientras miraba como Andrew y Lilián murmuraban entre ellos - ¿Lo soltaras o no? Llevamos prisa, tenemos que llegar a la plaza.
Lilián centro la mirada en la pequeña Tania – Lo siento… pero… - Recostó su rostro contra el de Andrew, poniendo muy nervioso al pequeño – Andrew me parece muy lindo… y me gustaría tenerlo para mí un poco más… - Observo a Andrew entrecerrando los ojos, la forma en que dijo lo ultimo hizo que el humano tragara un nudo en la garganta – Andrew es tan lindo… si su vestido fuera verde y cambiáramos ese cuerno rojo con una hoja, él parecería un Petilil macho… si existieran los machos en mi especie, claro – Rió de forma alegre – Nos parecemos mucho de cierto modo… - Dijo examinando el cuerpo de Andrew, pero algo la hizo dejar salir un leve gritó - ¡¿Q-Qué te paso en el brazo?! – Gritó al ver la cicatriz.
- Fue un pequeño problema con unos Mightyenas… - Explicó Andrew.
- Pero él supo como dejarle un recuerdo permanente al líder – Se jactó Tania cruzándose de brazos como tenía por costumbre.
- ¿Con u-unos Mightyenas…? – En ese momento recordó a haber escuchado sobre un trió de Mightyenas que fueron llevados a la cárcel y que el líder tenía varias cicatrices en su rostro - ¿Tu lastimaste el rostro de ese Mightyena? – Le dijo a Andrew, este solo asintió con la cabeza – Ya veo… - Lilián sonrió de una forma muy extraña al decir esto – Eres un joven muy valiente… - La sonrisa extraña de la pokemon fue acompañada por una mirada un poco traviesa – A mí me gustan los valientes tan lindos como tu…
- ¡¿Pero tú eres una Lilligant?! – Se sobresalto Tania.
- ¿Y? – Lilián comenzó a acariciar el cabello de Andrew – Tu acabas de decir que él es mayor que yo… además… aunque tal vez nuestras especies no sean… como decirlo… ¿Compatibles…? Debes aceptar que tenemos muchas semejanzas… así que no le veo ningún problema a que me guste un pokemon tan lindo como Andrew… un valiente como él merece un buen premio por sus hazañas…
- ¿Premio…? – Se extraño Tania.
Lilián no le respondió, acerco nuevamente el rostro de Andrew contra el suyo, por más que el humano intentara soltarse no lo lograba, la Lilligant ejercía fácilmente el control sobre su pequeño cuerpo y estaba demasiado nervioso como para concentrarse y usar sus poderes psíquicos.
- Aquí tienes tu premio… - Dijo Lilián mientras cubría su rostro y el de Andrew con el abanico, mostrándole a Tania nada más que un par de sombras a punto de unirse.
- ¡ALTO! – Gritó Tania jalando de Andrew con "Confusión" para librarlo del agarre de la Lilligant - ¡ASALTACUNAS! – Le recriminó a la pokemon sacándole la lengua mientras tomaba del brazo a Andrew para llevarlo lejos a tirones.
- ¿Asaltacunas…? - Pensó con diversión la pokemon mientras veía como se alejaban los dos pequeños - ¿Pero pensé que teníamos casi la misma edad….? – Rió de forma disimulada.
Mientras se alejaban, Andrew se volteo para ver a la pokemon, la cual se cubrió parte del rostro con el abanico y le guiño el ojo de forma coqueta, por lo cual el humano se sobresalto y apresuro la marcha, siendo ahora él quien llevaba a Tania a tirones.
- Espero que nos volvamos a ver… - Lilián sonrió ampliamente mientras los niños se perdían de vista.
- Señorita… ¿Qué fue todo eso…? – Se escuchó decir a una extraña voz femenina tras la Lilligant.
- Oh… vamos, solo quería divertirme un poco con los niños… son un lindo par de hermanos… solo que ella es un poco sobreprotectora y algo celosa…
- ¿Y era necesario tanto coqueteo? – Se escuchó decir a la misma voz misteriosa.
- Nunca dejas que algún macho se me acerque… y Andrew me pareció muy lindo, sabía que no te atreverías a hacerle algo y quería aprovechar… - Suspiró pesadamente – Hasta lamento que ya se fueran… estaba disfrutando de la compañía de Andrew y Tania… en especial extrañare el abrazo… si vuelvo a ver a Andrew, dudo que deje que lo tome entre mis brazos otra vez…
- ¿Y que esperaba después de haber exagerado tanto?
- No fue mi culpa... es que él es tan lindo… y su hermanita es tan celosa… era imposible no provocarla un poco… - Lilián bajo la mirada.
- ¡¿Un poco?! – La voz esta vez fue acompañada de un extraño ruido. Lilián se volteo para ver una peculiar figura bípeda de larga cabellera y apariencia lobuna que se negaba a dejar su escondite tras un árbol aprovechando las pocas sombras para cubrirse, al parecer había estado escondida entre las ramas del árbol hasta que de la sorpresa cayó de este - ¿Cómo puede decir que solo exageró un poco? – Le recriminó la pokemon que aun permanecía oculta - ¡Por un momento pensé que de verdad lo iba a besar!
- Tanto tu como yo sabemos que Tania me iba a detener – Explicó mientras tomaba su bolso y el parasol del suelo.
- ¿Y qué tal si ella no lo hubiera hecho? – Reclamó la guardiana - ¿Qué tan lejos hubiera llegado?
Lilián comenzó a reír cubriéndose parte del rostro con el abanico – Mejor regresemos, mi padre debe estar preocupado…
- ¡Señorita! ¡Aun no responde mi pregunta! ¡Qué tan lejos hubiera llegado!
N/A: Cualquier error de ortografía me lo hacen saber por favor, es noche y tengo sueño… no sé porque avanzo mas durante a noche…
