Descargo de responsabilidad: los personajes no me pertenecen y la historia es de Enthralled, yo sólo traduzco con su permiso

Capítulo 27: Gracias

BPOV

Después de que Mandy se fuera me enfrenté a mi rutina habitual de llamadas telefónicas por la tarde, ensayos por calificar, montones de papeleo escolar y correos electrónicos. Es sorprendente que aún me quedara tiempo de enseñar con todo el papeleo que tenía que hacer todo el tiempo.

Empecé a buscar mi celular para revisar los correos de voz que me habían dejado por la tarde mientras estábamos afuera para un más que merecido receso, cuando mi acentuado sentido del olfato captó el aroma de las hermosas flores que los Cullen me habían enviado.

Detuve mis actividades rutinarias por un momento y aproveché la oportunidad para realmente mirar el hermoso arreglo de flores, era impactante y debe haber sido bastante costoso. El olor era maravilloso, pero no abrumador.

Antes de pensar realmente en lo que estaba a punto de hacer, empecé a buscar en mi bolso el mapa con los números de los Cullen que Jasper me había dado la noche anterior. Sin permitirme pensar mucho en esto, levanté el teléfono de la escuela y marqué al número principal de la casa. Solo cuando la línea empezó a sonar, me golpeó de lleno el pensamiento ¿Qué estoy haciendo? No tuve tiempo de responderme antes de escuchar una voz que penetraba mi alma.

–¿Aló?, residencia Cullen –una hermosa voz aterciopelada resonó en mi oído, haciéndome casi desmayar y perder mi concentración por un momento. Por un instante me quedé sin palabras, definitivamente había asumido que Esme o que incluso Alice responderían el teléfono de la casa... Ciertamente no lo esperaba a él.

–Oh... hola, Edward. ¿Cómo estás? –Tartamudeé nerviosamente, dándome cuenta de que debía haber sonado como una completa idiota.

–Bella –respondió y su voz nunca titubeó –estoy bien. ¿Y tú?

–Bien, bien. Um... solo llamaba para agradecerles por las hermosas flores. Es muy dulce de su parte enviarme algo tan hermoso, son realmente muy hermosas. Gracias –¿Cuántas veces podía decir hermoso en quince segundos? ¡Esto es ridículo! Debería estar concentrada.

–Así que las recibiste, me alegra ¿Te gustaron? –preguntó con un toque de diversión en su tono.

Genial, tengo que responder de nuevo ¿Qué digo? Mi mente trabajaba a toda velocidad para encontrar las palabras que no mostraran lo emocionada que estaba por hablar con él –Sí, la verdad, son –no te atrevas a decir hermosas de nuevo –encantadoras, pero completamente innecesarias, aunque si iluminan mi salón de clases un poco –respondí, recuperando un poco más el control de mis pensamientos, emociones y mi traidora voz.

–Me encanta que te hayan gustado, Alice y yo fuimos esta mañana a escogerlas ¿A qué hora te llegaron? –preguntó y sonó como si estuviera tratando de tener una conversación educada.

–Um... a media mañana –respondí antes de que me acordara de algo que había pensado ese día más temprano –Edward –comencé, escogiendo mis palabras con mucho cuidado –¿cómo supieron exactamente a dónde enviarlas? No recuerdo haberles dicho dónde se encontraba la escuela primaria

Hubo un silencio del otro lado de la línea y por un momento no estuve segura de sí todavía estaba hablando por teléfono conmigo, pero luego, igual de rápido, escuché una pequeña inspiración alertándome de que él aún estaba allí. Me pregunté fugazmente si había estado conteniendo la respiración ¿Mi pregunta realmente lo tomó por sorpresa?

–Bueno, Jasper investigó un poco esta mañana después de que te fuiste. Es bastante bueno para encontrar cosas que están muy bien ocultas y el internet tiene sus ventajas. Espero que no sientas que usurpamos tu privacidad, solo queríamos enviarte algo para agradecerte por tu tiempo con nosotros anoche. Espero que haya sido aceptable –respondió y la última parte salió como una tormenta, tan rápido que tuve que concentrarme para entenderle bien.

Una pequeña sonrisa curvó boca –No, no me siento ofendida, sólo tenía curiosidad, no pasa nada –Si no lo conociera podría haber jurado que escuché un suspiro de alivio al otro lado de la línea.

–Espero que nuestro tiempo juntos anoche no te haya hecho llegar demasiado tarde esta mañana. No me gustaría pensar que te causamos algún problema, especialmente con lo generosa que fuiste con tu tiempo y lo paciente que fuiste, como lo expresó Esme, con nuestra 'mórbida' curiosidad –respondió, burlándose y su tono me trajo recuerdos de esa sonrisa absolutamente devastadoramente deslumbrante. ¡Esa sonrisa torcida que amaba tanto!

Podía escuchar la burla en su voz y sin dudarlo, sonreí de nuevo, gracias a Dios que no puede verme.

–No, llegué a tiempo, pero es muy considerado de tu parte estar preocupado –le dije, estirando la verdad un poco y luego algo se me ocurrió algo y pensé, ¿por qué no? –Edward, ¿ya arreglaste la ventana que rompiste anoche? –Esta es una pregunta honesta, me dije a mí misma sabiendo que yo NO estaba bromeando y que, ciertamente, NO estaba coqueteando con él. Sí, claro... claro que no.

Edward soltó una carcajada y su voz sonaba genuinamente complacida –Sí, ayudé a remplazar esa ventana esta tarde, Esme se molestó mucho. Nuestras casas son muy valiosas para ella, ya que cuidadosamente selecciona cada una y les pone sus pequeños toques especiales para obtener el magnífico resultado final. No cometeré ese error otra vez

Pensé en la noche anterior y en lo sorprendida que había estado cuando él había metido el puño en la ventana antes de irse. Todavía no tenía ningún sentido para mí, pero no quería ser entrometida o parecer descortés, así lo dejé pasar. Me tomé un momento para apreciar su risa, todavía era un sonido que traía alegría a mi corazón. No puedo creer que un sonido tan pequeño aún me impacte tanto.

–Bueno, tengo que colgar. Tengo un montón de papeleo que hacer antes de ir a la universidad. Gracias de nuevo, Edward ¿Le dirías a los demás que se los agradezco mucho? –Le pregunté, dándome cuenta de que, aunque no quería que la conversación terminara, sabía que no había nada más que decir.

–Por supuesto. Y, te veré mañana por la tarde con Jasper y Alice en tu oficina ¿Eso todavía es posible, profesora? –preguntó con su voz suave y un leve toque de burla.

–Bueno, si ustedes tres insisten en tomar clases conmigo, no los detendré. Pero, tendrán que ganarse esas calificaciones, ya saben que no soy de las que regalan notas –terminé, con la esperanza que mi voz sonara ligera, mientras que mi garganta se cerraba al pensar en lo cerca que estaríamos las próximas semanas.

–Sí, soy consciente de que tendremos que trabajar realmente duro para obtener calificaciones aceptables contigo como nuestra profesora. Pero, en general, debería ser un semestre interesante. Al menos, estaremos esperando con ansias las noches de los lunes y los miércoles –respondió, sonando un poco emocionado. ¿Estaba realmente emocionado o solo eran mis ilusiones?

Pude sentir mi emoción, mientras las mariposas llenaban mi estómago ¿él estaba coqueteando? No, eso es imposible, Bella. Mi corazón adormilado estaba cobrando vida, pero lo forcé a volver a la inconciencia. Estaba acostumbrada a los coqueteos de los hombres, no es que le prestara atención a eso, pero por lo general los humanos huían de nosotros, sin embargo, nuestra apariencia física a veces vencía la repulsión.

A mi parecer no había cambiado mucho después de la transformación, pero pude ver una nueva mirada en los ojos de los hombres cuando pasaba. Era la misma mirada que Gerry, el molesto jefe, tenía cada vez que él y yo nos cruzábamos.

Después de un tiempo, se volvió molesto, pero luego recordaba cómo se sentía mirar a Edward cuando aún era humana. Yo estuve... estoy cautivada por sus hermosas facciones. Nunca antes había visto algo como él y sabía que nunca encontraría a nadie que se le pudiera comparar, sin importar cuánto tiempo fuera a vivir.

Jacob era guapo, extremadamente apuesto y sabía que otras mujeres me envidiaban cuando estábamos juntos, pero Edward era algo completamente diferente, él era incomparable.

–Bueno, estoy segura de que mis lunes y miércoles serán angustiantes, por decir lo menos, pero me las arreglaré –me atraganté, dándome cuenta de que había estado ausente de la conversación por demasiado tiempo. A pesar de que fueron más de unos segundos, supe que Edward sabía que estaba perdida en mis pensamientos. Me reí entre dientes silenciosamente mientras recordaba cuánto solía torturarlo eso.

–Bella, si esto no es cómodo para ti, ninguno de nosotros forzará la situación, eso no es justo para ti. Bueno, Alice estará muy decepcionada, pero sobrevivirá. Aún puede verte cuando tu horario pueda permitírselo –comenzó tentativamente con evidente decepción en su voz, antes de que sintiera la necesidad de aclararle las cosas.

No, no quería eso, ya había pensado en lo maravilloso que sería verlos al menos dos veces a la semana –Edward, sobreviviré. Confía en mí. Tú y tus hermanos no serán los peores estudiantes que he tenido, deberías ver con lo que tengo que lidiar todos los días –me reí, pensando en algunos de mis cargos más inusuales.

–Bueno, mientras estés segura –respondió y su tono sonaba dudoso.

–Absolutamente, incluso podría ser divertido –le respondí forzando mi voz para que sonara más cálida. Fue entonces cuando me di cuenta de que sería maravilloso para mí verlos durante la clase, incluso si se trataba únicamente de una relación profesional. Esta conversación generaba demasiadas inseguridades y emociones con las que no tenía tiempo de lidiar –Edward, tengo que correr. De nuevo gracias y por favor dile también a los demás

–Lo haré. Y te veré mañana por la tarde –terminó y voz sonaba suave pero decidida.

–Adiós

–Hasta mañana, Bella –dijo antes de colgar.

Me quedé sentada allí, con el teléfono aún en mi mano, repasando la conversación. Fue entonces que supe que estaría esperando con ansias las noches de los lunes y los miércoles mucho más que antes. Por supuesto, si fuera completamente honesta conmigo misma, por mucho que extrañara a Alice, sabía que mi nuevo entusiasmo por mis clases nocturnas se debía a Edward. Por mucho que intenté convencerme de que su presencia no me afectaba, nada podía estar más lejos de la verdad.

Una vez más, había pensado en su tono juguetón en el teléfono y luego lo entendí. Él siempre había sido un perfecto caballero, estaba siendo amable por el bien de su familia. Eso es. Eso es lo que tenía que ser. La decepción comenzó a inundarme, cuando me di cuenta de que había empezado a albergar esperanzas. Me obligué a aceptar que era solo cortesía lo que había estado presente en su conversación conmigo. Edward no me amaba, él me dejó. Él solo tenía curiosidad. Él realmente no me quería, solo estaba siendo amable por el bien de su familia.

Antes de permitirme ahogarme en mis deprimentes pensamientos, miré el reloj del salón y me di cuenta de que tenía que darme prisa ya que tenía una reunión en la universidad y tenía que irme inmediatamente si quería llegar a tiempo.

Me apresuré a tomar el papeleo para terminarlo en casa esa noche, así como los trabajos que tenía que calificar y mi agenda. Acababa de recoger mis cosas y me dirigía hacia la puerta, cuando lo olí... su aroma familiar y nada bienvenido a pescado rancio y nicotina... Gerry. Hice mi mejor esfuerzo para bloquear el hedor.

–¿Beth, te vas tan pronto? –Me preguntó de pie en el marco de la puerta, como si su intento de mantenerme atrapada fuera atractivo. La sonrisa en su rostro mientras miraba alrededor y me encontraba sola en mi salón de clases me revolvía el estómago.

–Tengo una reunión de la facultad en la universidad. Tengo que apurarme o llegaré tarde –le respondí apresuradamente, esperando que él entendiera la indirecta.

–Espero que no estés descuidando tus deberes aquí. Parece que se te está acumulando el papeleo –replicó, agitando una mano hacia mi bolso que recientemente había llenado con cosas de las que me encargaría cuando llegara a casa. ¿él honestamente pensaba que me atraería esta mierda? Estaba empezando a irritarme.

Cuadré mis hombros cuando me volví para mirarlo completamente –¿Alguna vez no he completado mi trabajo con mucho tiempo de sobra? ¿Alguna vez no he sido responsable con mis deberes? –Le respondí, manteniendo la misma sonrisa cortés en mis labios. Estoy segura de que mi molestia estaba empezando a notarse, simplemente se quedó allí con esa cara tonta y lasciva mientras yo me enojaba cada vez más.

–Relájate, Beth. Lo que digo es que yo creo que trabajas demasiado y no te haría daño relajarte de vez en cuando y divertirte. Quizás yo pueda ayudarte con eso –sonrió obscenamente, obviamente pensando en cosas que estaba segura no quería saber mientras sus ojos recorrían mi cuerpo.

–Bueno, aprecio tu preocupación por mis sentimientos, pero estaré bien. Estoy contenta con mi vida tal como está y tengo muchas cosas con las que ocupar mi tiempo –terminé, con la esperanza de que eso fuera el final de esta conversación.

Dio un paso dentro del salón moviéndose incómodamente cerca de mí –Beth, no puedes llorarlo para siempre. Has sido viuda por al menos ¿qué, cinco años? Quiero decir, todavía usas su anillo para hacerlo más evidente. Es como si aún estuvieras de luto y quiero que seas feliz, que sigas adelante con alguien que realmente pueda tratarte bien –me dijo con lujuria y el tono de su voz claramente implicaba que no tenía nada que ver con la intimidad emocional, sino que se centraba por completo en el aspecto físico de ese tipo de relación.

–Gerry, cómo vivo mi vida y con quién paso el tiempo es mi problema –le contesté, esta vez mi sonrisa se había ido y el tono de mi voz carecía por completo de amabilidad.

–Solo digo que no deberías desperdiciar tu vida. No serás joven por siempre –contestó bruscamente, claramente disgustado con la dirección que había tomado la conversación –Por supuesto, soy un hombre paciente. Tengo mucho tiempo para esperar

Con eso, me abrí paso para salir de la habitación, diciéndole que pasara una buena noche y me dirigí al auto. Estaba furiosa cuando llegué allí, si no hubiera estado tan atemorizada de que se descubriera mi identidad y tuviera que empezar de nuevo, no habría soportado su acoso.

Gerry tenía la reputación de no ser una persona confiable y era fácil ver por qué. Tenía amigos con mucho poder e influencias y aunque sus tácticas eran reprobables, la mayoría de las personas simplemente se hacían a un lado y le daban lo que pidiera.

Desafortunadamente, yo tendría que ser una de esas personas. Él podría arruinar lo que con tanto esfuerzo había intentado construir aquí. Hasta ahora, había podido hacer mi trabajo y solo tenía que soportar su comportamiento de vez en cuando. Traté de apartarlo de mi mente cuando encendí el auto.

Aunque sonreí, "no serás joven por siempre", ridículo, yo sería joven por siempre. Al principio, mi aspecto no me ayudaba, me veía demasiado joven para poder hacer las cosas que podía hacer, pero mejoré en la actuación y en cómo parecer mucho mayor… usaba ropa más sofisticada, siempre llevaba el pelo recogido y mi comportamiento era profesional y serio todo el tiempo... esto me ayudó cuando tuve que elegir una carrera.

Cuando la gente comentaba que me veía muy joven, me reía suavemente y elogiaba la genética y decía que el uso de bloqueador solar me ayudaba. Y en cuanto a su paciencia, bueno, ¡podría hacerlo y esperar por siempre! Incluso para alguien tan sola como estaba yo, Gerry Goodwin nunca sería alguien a quien buscara para aliviar ese dolor. En todo caso, preferiría empezar a alimentarme de humanos a pasar más tiempo de lo que era absolutamente necesario con ese hombre.

Apartando de mi mente los pensamientos sobre Gerry, llegué a la universidad en tiempo récord y me dirigí a la reunión. Corrí, deteniéndome solo para saludar a algunas personas y revisar mi buzón antes de dirigirme a la sala de conferencias, donde la gente ya había comenzado a llegar y me preparé. Saludé a los colegas que conocía y la reunión comenzó rápidamente.

Lo mismo de siempre. A penas y estaba prestando atención, mis pensamientos vagaban a la deriva por la noche anterior y todo lo que había dejado que los Cullen vieran; Recordando cómo se sintió sentarse allí, tan cerca de Edward. Todavía estaba perdida en mis propias fantasías cuando me di cuenta de que alguien estaba tratando de llamar mi atención.

Mi jefa y la jefa del departamento, Lynn, me estaba hablando, sacándome de mi estado de alelamiento –Elizabeth, ¿te importaría volver a presidir el evento? ¿Elizabeth?

Sonreí dulcemente en su dirección, tratando de fingir interés –Lo siento. ¿Qué me preguntaste? Debí haberme perdido algo –le respondí, esperando no haberla ofendido.

–El cóctel anual de recepción y baile para los estudiantes de honor y la facultad. ¿Estarías dispuesta a presidir de nuevo este evento? El evento del año pasado fue un gran éxito y pensé que no te importaría volver a hacerlo este año –dijo con sus ojos amplios e inocentes con una sonrisa en su rostro que sólo me permitía aceptar.

Uf... el coctel de recepción. El año anterior había sido "voluntaria" para presidir el evento, lo que, en esencia, significaba planear esta gran fiesta desde cero, el lugar, el tema, la decoración, la música, la comida y las bebidas, las invitaciones... y la lista seguía y seguía. La fiesta había sido un gran éxito, pero nunca me habían gustado las fiestas. Sin embargo, volví a mirar a Lynn, lista para rechazar el honor.

En cambio, cuando mis ojos se encontraron con los de ella, suspiré –Me encantaría –le respondí, con una gran y falsa sonrisa en mi cara.

EPOV

Pulsé el botón del teléfono inalámbrico terminando la llamada con Bella, aunque no quería hacerlo. Mis hombros se acomodaron en el sofá, el mismo en el que me había sentado todo el día; el mismo asiento que había ocupado ella la noche anterior, sin moverme ni una vez, esperando... rezando para que llamara a la casa por las flores que le había enviado. Oré fervientemente para que llamara al número principal de la casa y no al celular de alguien que no fuera el mío. Cuando finalmente sonó el teléfono a última hora de la tarde y en el identificador de llamadas apareció el número de la escuela primaria, mi pecho realmente se disparó. Fue tan maravilloso escuchar su voz...

Jasper buscó en Internet, tratando de encontrar la dirección de la escuela en la que trabajaba, mientras Alice y yo habíamos ido a la ciudad más grande más cercana. Personalmente elegí el jarrón de cristal tallado en Tiffany's, antes de conducir como loco de regreso a la florería local. Me encargué de seleccionar todas y cada una de las flores, sabiendo que cada flor tenía un significado específico de mí para ella, que llenaba esa pieza de cristal esculpida. Solo lo mejor para mi Bella...

Cuando llegó el momento de escribir algo en la tarjeta, entré en pánico. Todavía no sabía cómo se sentía ella hacia mí y la idea de firmar solo con mi nombre la tarjeta parecía demasiado, al menos hasta que tuviera la oportunidad de hablar con ella a solas, explicarle todo y esperar que ella me aceptara de nuevo, no la presionaría. Al menos no todavía….

Alice y yo discutimos las opciones y al final decidimos que era mejor firmarlo con: Los Cullen, al menos, ella me tendría en su mente. Le di una propina generosa al florista y al repartidor, ansioso de que recibiera la entrega tan pronto como fuera humanamente posible. Sus bromas por teléfono y la apreciación genuina del ramo me hicieron darme cuenta de que podía esperar un día más hasta volverla a ver... volver a estar con ella y apreciar esta segunda oportunidad una vez más.