Bella

Llegó el día del juicio contra Jacob, yo esperaba de corazón que lo condenaran para que estuviera muchos años en la cárcel. Me sentía muy nerviosa y me costaba respirar, tenía pánico hacia Jacob y más sabiendo que había sido capaz de cambiar de aspecto solo para hacer daño.

Me tranquilizó un poco saber que el juez que llevaría el caso era uno de los mejores del distrito, se llama Jason Smith, era del único que me fiaba para dictar una sentencia justa.

Edward también tendría que testificar contra Jacob, él había sido un punto clave en su detención.
-Bella, ¿te encuentras bien?- Me preguntó Carlisle.
-Si, gracias- Respondí respirando hondo. Desde el momento en el que recuperó la memoria al verme tirada en el suelo ayer, Carlisle no se ha separado de mi nada más que para ir a por Edward, eso hacía que me sintiera un poco más tranquila.
Después del juicio Carlisle iría a firmar los papeles del alta para empezar a trabajar de nuevo, se moría de ganas por volver a ejercer la medicina a pesar de que su ojo no fuera a recuperarse lo suficiente como para operar, pero eso a él no le importaba, solo quería hacer lo que le gusta.
Cuando llegamos al juzgado, estaba toda la puerta llena de fisgones y cámaras de canales televisivos. Este era un caso único en el estado de Forks y todos debían enterarse para que algo asó no volviera a pasar.
La sala era enorme, había bancos por todos los sitios y los separada del letrado una puertecita con verjas de madera. Edward me llevó en brazos hasta la mesa principal, junto a mi se sentó Edward y el fiscal. Nosotros solo íbamos en calidad de testigos, el juicio era del estado contra Jacob.
El juicio empezó, Jacob/Alec me miraba con recelo, yo quería morirme, me sentía intimidada por su sola mirada. El juez me trajo de nuevo a la situación.
-Nuestro primer testigo será la señorita Isabella Swan, suba al estrado- Dijo el juez. Edward me tomó entre sus brazos y me llevó hasta el estrado. El juez me miró de forma extraña.
-¿Jura decir toda la verdad y nada más que la verdad?
-Si, lo juro- Dije rápidamente.
-Señorita Swan, ¿desde cuando conoce a este caballero?- Señaló el fiscal a Jacob.
-A Jacob le conozco desde siempre, hemos ido al colegio y al instituto juntos, dejamos de ser amigos una temporada en la que él se junto con nuevas amistades. Después de un tiempo volvimos a hablar. Cuando conocí a mi pareja actual se puso muy celoso y se volvió algo posesivo, un día nos mandaron un trabajo en pareja y el quiso abusar de mi. Tuve la suerte de que consiguieron pararlo a tiempo. Después de eso no volví a saber de él- Descansé para beber un poco de agua y seguí- A Alec lo conocí en la pista de hielo en la que recibo clases de patinaje, se presentó como el novio de una de mis compañeras de patinaje, llamada Victoria, es esa que está sentada en el fondo a la derecha de la sala. Él se apuntó al mismo instituto que yo y a todas mis clases, yo no le di importancia, supuestamente era un nuevo alumno. Un día fue a mi casa ha pedirme unos apuntes que nadie podía dejarle, y empezó a insinuarse conmigo y hasta me besó delante de mi novio, esto hizo que me sintiera mal. Cuando volví a clase ayer, él solo apareció en la última clase , cuando esta acabó me dirigí a mi coche y él me siguió y me acosó. Conseguí marcharme de allí, pero me siguió hasta mi casa y me golpeó e hirió con una navaja. Tuvieron que ponerme puntos en el vientre por causa de esa herida. En ningún momento supe que él era Jacob hasta que mi novio lo dijo.
-Muchas gracias señorita, puede volver a su sitio- Dijo el juez- Guardia, llévela hasta su asiento- El guardia lo hizo sin problemas- El siguiente a declarar será Edward Cullen- Edward me dedicó una sonrisa antes de subir al estrado- ¿Jura decir la verdad y nada más que la verdad?

-Si, lo juro.

-Joven Cullen, ¿de que conoce al acusado?- Le preguntó el juez.
-Le conozco del instituto, le conocí hace unos meses, cuando nos vinimos mi padre y yo a vivir a Forks. Él era uno de los mejores amigos de Bella y yo.
-¿Y que hacía usted ayer a las seis de la tarde en casa de los Black?
-La señora Black me preguntó por Bella cuando fui al instituto ayer a buscar al tal Alec, yo le conté lo sucedido y ella me dijo que en su casa trabajaba un chico con las mismas descripciones que le di, que fuera a cerciorarme de que era él. Fui a las seis a la casa y vi al acusado amenazar a la señora Black, ahí me enteré de que él era Jacob.
-¿Y usted porque quería ver a Alec?- Preguntó el juez.
-Yo quería.... En verdad estaba furioso por lo que le había hecho a Bella y necesitaba explicaciones sobre lo sucedido- Terminó de decir Edward.
-Gracias, vuelva a su asiento- El juez miró la sala- La siguiente testigo es la señora Black que no esta para testificar. Si dentro de media hora no está aquí dictaré sentencia sin su testimonio.
El tiempo pasaba lentamente, no sabía que hacer, me sentia nerviosa, estábamos en el pasillo mientras transcurría la media hora y la señora Black aun no había aparecido.

Ya pasado el tiempo nos llamaron para que volviéramos a entrar en la sala, lo hicimos con el máximo silencio posible. El juez se levantó.
-En vista de que la señora Black no se ha presentado declaro al acusado.....- No pudo terminar de hablar, se abrió la puerta de la sala y vimos entrar a la señora Black con un agente.
-Señoría, aquí esta la madre de Jacob Black, está dispuesta ha declarar.
El juez dio permiso de que entrara, la hizo subir al estrado y le hizo pronunciar el juramento.
-Muy bien señora Black, dígame todos los hechos- Le pidió el juez- Dígame, ¿ese joven que ve ahí sentado es su hijo Jacob?
-Si, es mi hijo- Contestó la señora Black.
-Dígame, ¿su hijo en algún momento la amenazó?
-No, en ningún momento- Dijo la señora Black con frialdad, nos quedemos todas las personas de la sala petrificados, todos sabíamos que mentía.
-¿Y no es verdad que usted lo quiso internar en un centro cuando el quiso violar a Isabella Swan?- preguntó el juez.
-No, eso es absolutamente mentira, yo le ayudé a escapar del hospital- Me pareció notar miedo en la voz de la señora Black.
-En vista de este último testimonio debo aplazar el juicio hasta mañana. Mientras tanto, el acusado se quedará en prisión. Se levanta la sesión.
Salimos del juzgado directos a casa, ninguno de los ocupantes del coche habló en todo el trayecto, mamá estaba sentada en asiento trasero conmigo apoyada en sus piernas, me agarraba la mano con temblor.
-Esto es injusto, él me ha hecho daño, también a Edward.¿Ahora va a quedar impugne? No, no, no lo podré aguantar- Dije desesperada cuando me colocaron en el sofá, Edward vino a consolarme.
-Mi niña, no te preocupes, él no se saldrá con la suya- Dijo Edward intentando tranquilizarme. Me separé de él.
-Si, si se va a salir con la suya, su madre está a su favor y niega todos los hechos y saldrá libre- Intenté levantarme para subir a mi habitación pero Carlisle y Edward me lo impidieron.

Me sentía tan frustrada por la actuación de la señora Black que no pude hacer nada más que llorar.

A la mañana siguiente, volvimos a la sala, Jacob estaba sentado junto a su madre, ella lo abrazaba, eso me dolió en el alma, ¿como podía hacer algo así con alguien como su hijo? El juez entró en la sala, todos nosotros nos quedamos en silencio.

-He revisado todas las pruebas y todas las declaraciones y he llegado a un veredicto- Tomó aire- Este tribunal declara al acusado Jacob Black culpable de todos los cargos- Mi corazón descansó por primera vez después de muchas angustias- Se le condena a cadena perpetua sin derecho a visitas. Y a su madre se la condena a arresto domiciliario por cómplice al intentar ocultar los verdaderos hechos.

Todos gritamos de júbilo ante la respuesta del juez, por fin parecía que todo se arreglaba.