XXVIII: Volviendo al trabajo

Fue una semana especialmente tranquila para Marian y paso la mayor parte del tiempo junto a Jamie, quien se veía bastante cómodo en compañía de Destiny, además de encontrar en esa casa un refugio para el frío invierno que se estaba dando.

El viernes de esa semana ambos estaban bastante aburridos en la casa.

-Jamie, estoy aburrida, ¿porque no salimos?-

El niño salto de su asiento- Si, salgamos, vamos a caminar al pueblo-

-Me parece excelente, además quiero comprar algunas cosas, pero porque mejor no vamos a Londres, lo que necesito comprar solo lo encontraremos en el callejón Diagon, pero habría que pedir permiso a tu padre-

-No. El no esta y no creo que le moleste si yo voy. Vamos yo jamás he estado allá-

-Es que no me gustaría que nos metiéramos en problemas por llevarte-

-No te preocupes, solo tenemos que estar acá antes de las cuatro de la tarde-

Marian miro al niño detenidamente, y no pudo dejar de lado sus ojos de ansiedad

-Esta bien vamos a ir sin consultar a tu papa, pero es la última vez-

-SII- el niño saltaba por la habitación- Voy a conocer Londres-

-Pero tendrías que ponerte algo mas grueso, afuera hace frío-

Jamie se calmo y agacho la cabeza, no tengo más chaquetas que esta, además no puedo entrar a mi casa-

Marian no dijo nada solo le sonrió de lado y le toco la cabeza- Esta bien, ¿sabes viajar por la red flu?-

-Unas veces mi papa me ha llevado-

-Mm complicado, yo no se llevar personas- Marian se quedo pensando si seria buena idea aparecerse en el callejón. Si bien estaba mas recuperada la aparición era magia que requería mucho esfuerzo- Mm a ver repite conmigo "Sortilegios Weasley"- le dijo al niño quien lo repitió muy bien.

-Esta bien tienes que entrar en la chimenea y decir sortilegios Weasley para luego tirar este puñado de polvos-la mujer hizo sacar los polvos de un cuenco al niño, el no caía en su felicidad iba a viajar por primera vez solo en red flu y además iba a conocer Londres- Tomo los polvos, dijo las palabras y unas llamas verdes lo trasladaron a la chimenea de George.

George se encontraba en su tienda, pero no se sobresalto cuando sintió ruidos en la parte superior, pensó que era Ron, quien lo vendría a ayudar en la tarde, porque el quería ir a comprar unas cosas.

Jamie y Marian bajaron al primer piso y se encontraron con un impactado George.

-Hola Gorgy, te vinimos a ver-

-Eh Hola, ¿que haces tú acá?- le pregunto con el semblante preocupado.

-Quería comprar unas cosas y como estábamos aburridos en la casa optamos por venir-

-Yo no conozco Londres- le conto Jamie muy entusiasmado.

-Ya veo- dijo George mirando al pequeño- pero no crees que es muy pronto para exponerte tan directamente- dijo mirando ahora a Marian.

-Bueno voy a volver al trabajo el lunes, así que es mejor que me vaya acostumbrando. Por que no vas a ver la tienda Jamie y luego salimos a la calle ¿Te parece?- le dijo al niño instándolo a que recorriera el lugar, el niño aceptó encantado.*

La mujer volteo nuevamente hacia George- No me regañes, de verdad tengo que volver a trabajar-

-No saco nada con tratar de impedírtelo así que haz lo que quieras- dijo en un tono más bien de desagrado-

-Ya pero tampoco te enojes, prometo cuidarme mucho, además vamos a comprar unas cositas para luego irnos- la mujer dio un beso en la mejilla y se marcho hacia Jamie quien se entretenía viendo unas orejas gigantes, tanto la mujer como el pequeño se despidieron de Weasley desde la puerta prometiéndole que volverían cuando terminaran las compras.

Noviembre se cernía frio y pronosticaba que Diciembre lo seria aun más.

Marian tomo de la mano a Jamie y así caminaron por las calles viendo las vitrinas y entrando de vez en cuando a las tiendas a comprar, El niño se quedo un rato largo mirando un aparador de una tienda de antigüedades que tenia varios objetos mágicos y se sintió especialmente fascinado por unas varitas bastante desgastadas, Destiny se dio cuenta de eso, pero se fijo que era el lugar que ella buscaba, por lo cual entraron.

-Jamie ¿Cuándo estas de cumpleaños?-

El niño la miro- Me parece que el 24 de diciembre-

-¡Como que te parece!, ¿Acaso no estas seguro?-le pregunto confundida la mujer.

-Es que de los recuerdos que tengo de mi mama es que me daba dos regalos en esa fecha, decía que era afortunado por que todo el mundo celebraba que yo había nacido- los ojos del niño se llenaron de pena.

-Mm, entonces tendría que comprarte un regalo de cumpleaños y que mejor lugar que este para buscarlo. ¡Sabes que!, puedes elegir lo que quieras de la tienda-

Los ojos del niño se abrieron desmesuradamente.-¿Lo que quiera?- pregunto como tratando de confirmar lo que había escuchado.

-Si, lo que quieras- dijo acariciando la cabeza del chico- ahora ve a recorrer la tienda.

Jamie comenzó a caminar mirando cada uno de los estantes que había frente a él, ya sabía lo que quería, pero también quería poder recorrer ese negocio.

Marian se acerco al dueño del local quien era un hombre de unos setenta años pelo corto canoso y con una cara de bonachón, acentuada por los lentes bastante pasados de moda .

-Buenas tardes- saludó

El hombre ya mayor, la miró y se levanto de su asiento- Un placer volver a verla señorita Destiny-

-Lo mismo digo André, ¿como estás?-

-Muy bien y ¿que la trae por acá?-

-Vine a buscar algo que se debes tener-

-Es admirable como sabe todas las cosas que existen en esta tienda, incluso mas de lo que yo mismo sé- el hombre sonreía.

-Si, bueno- contesto sonriendo Marian- es un privilegio de haber conocido a tu abuelo y de ser quien soy-

-Por favor pase y busque lo que necesita-

.Muchas gracias- contesto la mujer, estaba a punto de irse hacia la parte trasera de la tienda cuando reparo en Jamie- Una cosa mas André, vine con el niño que esta al lado de los libros- dijo mirando al pequeño- si me busca puedes decirle que vuelvo en un momento- el hombre miro al niño para luego asentirle a la mujer. Ella se perdió entre los enormes estantes.

Marian recorrió minuciosamente la parte de atrás de la tienda y se paro en uno de los estantes de libros que se veían antiguos y bastante cubiertos de polvo, miro entre los diferentes tomos hasta que encontró el que andaba buscando era un libro con cubierta marrón y bordes dorados en el centro del libro se podía leer en latín "Speculum Naturale" XIV, La mujer sonrió ese tomo era bastante extraño por lo mismo un excelente regalo para Severus, pero lo mas importante no era el libro, sino que en la primera pagina se podía leer el nombre de Eileen Prince.

Saco un poco el polvo que tenia el libro y volvió al mostrador de la entrada donde André trataba de conversar con Jamie quien solo contestaba con monosílabos.

-Encontré lo que buscaba-

Se volvieron a mirar a la mujer que venia limpiándose el polvo que había conseguido al estar rodeada de ejemplares viejos.

-Que buena noticia- contesto André- trataba de conversar con tu acompañante, pero al parecer no es muy dado a la plática-

Marian miro a Jamie y sonrió-en realidad no le gusta mucho conversar, perdona si se comporto descortés-

-No hay problema- dijo el hombre y estiro las manos para recibir lo que la mujer tenía en sus manos, ella le pasó el libro

-¡Oh!- exclamo el hombre-es un libro realmente extraño-

-Si, lo es- miro satisfecha a hombre mayor para luego volverse a Jamie- ¿Elegiste ya lo que quieres?-

El niño afirmo con la cabeza

-Entonces entrégaselo a André para que podamos pagarle-

-No puedo-

Destiny lo miro extrañada -¿Por qué no puedes?-

-Porque esta en la vitrina-

-Eso se soluciona rápidamente -dijo el hombre- puedes ir tu mismo a sacarlo-

Jamie corrió hacia la vitrina y se metió en ella saliendo segundos después con una varita entre sus manos.

-Jamie, eres muy pequeño para tener una varita- le dijo la mujer.

-¿Entonces no puedo?- el niño hizo una mueca de desagrado y pena, y comenzó a caminar de nuevo hacia la vitrina.

-Pero tu si puedes comprar la varita- dijo el dependiente mirando a Marian- además esta muy gastada y vieja no creo que funcione muy bien.

El niño se dio vuelta y miro con ojos esperanzadores a Marian quien emitió un suspiro de resignación.

Esta bien la llevamos, pero vamos a ver que no tengas problemas con ella-

Pagaron y salieron de la tienda el niño llevaba en una bolsa su regalo y lo miraba a cada instante.

Fueron a tomar un chocolate caliente y luego se marcharon del callejón, Marian dejo a Jamie en su casa y se fue a la propia, cuando entro sintió un fuerte amora, fue a la cocina y se encontró con Severus, quién estaba sentado en la mesa tomando café.

-Buenas tardes- saludo ella y se sirvió un café colocándose frente al hombre.

-Buenas tardes- contesto el mirándola fijamente- debo suponer que salió de compras- dijo mirando el pequeño paquete que ella había depositado sobre la mesa.

-Así es-dijo mirando a Snape- y yo debo preguntar ¿porque su presencia acá? Porque si mal no recuerdo dijo que no volvería a venir- cuando terminó de hablar esbozo una sonrisa de medio lado para luego sorber su café.

-¿Te molesta que haya venido?-

-No, solo me pareció extraño-

-Vengo por que Minerva me pidió que viera como estabas para volver a trabajar-

-Aaahh- dijo Marian no muy convencida.

-Además pude recibir algo que te vinieron a dejar-

-¿Vinieron a dejar algo? ¿Quién?- pregunto intrigada.

-Tu hermano-

-Mi hermano, ¿Estuvo acá?- se paro de la mesa impactada.

-Me parece que es justo lo que acabo de decir- contesto sarcásticamente Snape.

-¿Que me trajo?- Marian se removía ansiosa y miraba a todos lados de la habitación.

-Esta en el Living- dijo Severus y se levanto de la mesa siguiendo a Marian hasta el living donde sobre la mesa de centro había un precioso estuche negro de cuero.

-¿Lo viste?- Pregunto Marian tomando delicadamente el estuche entre sus manos.

-Claro que no, pero puedo decir por el estuche que debe ser un violín-

Destiny abrió el estuche y en su interior se encontraba un hermoso violín de un color café claro y con unas maravillosas líneas. Lo levanto y lo miraba a contra luz sus ojos brillaban

-No puedo creer que Morfeo me lo haya traído- decía al aire, para luego mirar a Severus

-¿Dijo algo mi hermano cuando te lo entrego?-

-Solo dijo que lo cuidaras-

-Oh, claro que lo voy a cuidar, ¿sabes que violín es?-

-No- contesto el hombre.

-Es un Guarneri del Gesú-

-Del tipo que ocupaba Paganini- afirmo el hombre acercándose a Marian y mirando detenidamente el violín.

-Si- contesto ella impactada- no pensé que lo conocieras, Pero no es solo eso, ¡es el que utilizaba Paganini!- exclamo

-¿No se supone que esta en un museo Muggle?-

- Si, pero cuando un ser humano crea algo primero lo sueña y es así como mi hermano tiene cada creación hecha en este mundo- miro nuevamente el violín- Me pase siglos, desde que escuche a Paganini, añorando por tenerlo en mis manos-

-Maravilloso violinista- Severus tomo el violín en sus manos y lo miro minuciosamente- ¿Supongo que sabe tocarlo?

-Si- dijo nerviosa -pero hace mucho que no practico- tomo el violín y estaba a punto de guardarlo cuando miro a Snape quien la miraba como sonriendo.

-Eso quiere decir que es pésima tocando-

- No, no lo soy-

-Entonces demuéstralo- dijo sentándose en el sillón. Marian miro el violín y volteó al hombre que estaba esperando, sonrió y guardo el violín.

-Prometo demostrártelo, pero primero déjame practicar, además tengo algo para ti- fue hacia la cocina y trajo el paquete que había comprado en la tienda de antigüedades.

Antes de llegar hasta donde estaba Severus, la mujer se detiene un momento frente al equipo de música, lo enciende y acto seguido se pone de frente al hombre.

-Esto es para ti, es un regalo para agradecerte todas las atenciones que tuviste conmigo en este tiempo que estuve tan mal.

Snape la miro fijamente y luego miro el paquete que ella tenia en sus manos.

-No es necesario que me de un regalo por haberla cuidado- dijo, y se acomodo en el sillón.

-Puede que no sea necesario, pero quiero hacerlo, por favor acéptalo- seguía con la mano estirada esperando a que el hombre cogiera el pequeño regalo, luego de un momento y un bufido de fastidio él lo tomo generando una sonrisa en la cara de la mujer.

-¿Supongo que quieres que lo abra?- daba vueltas el pequeño regalo entre sus manos.

-En realidad- dijo ella dándole una sonrisa de lo mas coqueta-no quiero que lo veas aún, además ese es solo una parte de lo que te has ganado por tu preocupación- se acerco mas a las piernas del hombre para luego sentarse sobre ellas a horcajadas, acercándose lentamente hacia los labios del hombre, pero en el preciso momento en que ella lo iba a besar, el volvió la cara.

-Señorita, prefiero que esto no continúe-le dijo, pero no la saco de su regazo.

Marian lo miraba directamente, movió en forma negativa su cabeza y luego se rió tocándose la frente con su mano derecha.

-¿Pensé que teníamos hasta que finalizaran las fiestas?

Snape se sobresaltó por lo que ella estaba diciendo- ¿Qué dices?- y la tomo de los brazos.

-¿Cómo sabes eso?, acaso hablaste con tu hermana.

-No- dijo calmadamente y procedió a mirar el agarre que él ejercía a sus brazos instándolo de esa manera a que la soltara, pero esto no sucedió,

-¿Podrías soltarme?-

La cara de Severus demostraba claramente que estaba enfadado y no quería soltar su agarre, pero finalmente volvió a sus cabales y la soltó.

-¿Por favor sal de encima mío?- dijo en forma amenazadora.

La mujer lo vio y le sonrió nuevamente- Claro que saldré, pero primero no te gustaría escuchar el porque se del trato que hiciste con mi hermana?-

-Si, pero…- y la miro fríamente- preferiría que mantuvieras las distancias-

-Si, puede que eso quieras, pero no lo haré, me escuchas y luego salgo de tu regazo ¿Te parece?.

El hombre no contesto.

- Esta bien, el silencio otorga. Se de tu trato con Sofía, porque volví a trabajar.

-¿Vuelves a ser destino?-

-Sí-

-¿Por qué razón?-

-La razón no viene al caso- acercó sus manos a la cara del hombre, él trato de esquivarlas pero no pudo. Poso sus palmas en la nuca y comenzó a juguetear con el pelo de Severus.

-Pues a mi me gustaría saber, estoy harto de ser parte del jueguito de ustedes dos-

-Nunca has sido un juego para mí, pensé que entendías eso-

Snape tomo los brazos de la mujer y los quito de si sosteniéndolos frente a ambos y de forma lenta y peligrosa comenzó a hablar.

-No se que piensan ustedes dos o que creen que puedan lograr conmigo, pero ya estoy harto, ni siquiera el buen sexo que puedo conseguir de ti vale tantos problemas o secretos.

Marian soltó el agarre de sus manos nuevamente y se levanto del regazo del hombre. Se acerco a él y lo tomo de la solapa de su chaqueta levantándolo del sillón muy lentamente, pero no por eso con menos fuerza.

Severus Snape era mucho mas alto que ella, pero en ese momento pareció que la diferencia de estatura no existía. Ambas narices se rozaron y Snape pudo ver que el color de los ojos de Marian era muy parecido al rojo.

-Yo no juego contigo, no lo he hecho nunca y si estas harto puedes largarte cuando lo desees. Si aun después de todo no lo entiendes y piensas que quiero algo mas que el solo hecho de poder compartir mi tiempo contigo, lo mejor que podemos hacer es que te vayas. Sigue viviendo en la ignominia falsa que has creado para pensar que no eres merecedor de que alguien te ame desinteresadamente- soltó el agarre y Snape pudo darse cuenta que la diferencia de altura se volvió a marcar, ella se alejo y comenzó a caminar cuando llego al inicio de las escaleras y sin volverse a mirar al hombre le dijo.

-Adiós-puso el pie en el primer escalón pero Severus se interpuso en su camino.

-Es la primera vez que me dices que me largue- y de forma irónica continuo- ¿supongo que ya no me amas desinteresadamente?. No pienses que voy a dejar que te vayas así como así, a pesar de todos los siglos que has vivido aún sigues siendo una niña estúpida. Se perfectamente que en este mundo nada es gratis y todo tiene su precio, incluso el estar conmigo y no quiero llevar en mi conciencia tu muerte, ya bastante carga tengo-

Snape se callo y se movió hacia y un lado dándole el paso a la mujer.

-Por lo que escucho mi hermana te dio varios detalles-

-Pensé que ya lo sabias-

-Sabia que se habían juntado y del trato pero no de lo que hablaron ese día- Marian bufo- ¿te dijo a quien tenía que pagarle?-

-Si, además me dijo que existía una forma en que tú no murieras pero no me dijo cual era-

Destiny miro nuevamente al hombre y sus ojos demostraban pena y se acerco nuevamente a él.

-Por favor, no pienses que es culpa tuya lo que pase conmigo-

-Claro que será mi culpa, tu muerte seria por estar conmigo-

-¡No!, lo que a mi me pase será por que yo así lo quise.

-Pero el parar tu muerte tiene directa relación conmigo, y el hecho de que me digas que me largue es una clara demostración de que está segura de que yo no podré descubrir la forma para detener su final.

-Nuevamente te equivocas Severus- ella disminuyo el espacio que los separaba-la razón por la te pedí que te fueras es porque no quiero que hagas algo que no deseas o que sea un problema para ti y por lo visto el estar conmigo se esta convirtiendo en eso, además yo confió en ti, pero tampoco quiero que vuelvas esta situación una cruzada particular.

-Crees o no que puedo…- no siguió hablando los dedos de Marian se posaron en sus labios.

-Creo, pero no quiero que hagas nada- le toco la mejilla con los dedos y se acerco mas a él con la clara intención de besarlo, pero al parecer se arrepintió bajó la vista y retiró la mano, pero fue tomada por Severus.

-Ya es un problema, se acerco y la beso suavemente en los labios, fue hacia el sillón se llevo el regalo y salió de la casa. Marian se fue a su habitación.

Cuando Snape llego a Hogwarts se dejo caer en su cama, aun tenia en la mano el regalo, así que lo abrió. Al ver lo que era no podía dejar de admirarse. Gran parte de las cosas de su madre habían sido vendidas por su padre, por lo que no quedaban en sus posesiones los libros que ella cuidaba con tanto recelo. No podía negar que era un detalle hermoso de parte de Marian, pero tenía tanto en que pensar y entender, se miró fijamente las manos, aun sentía que llevaba en ellas la sangre de su mentor y por que no decirlo su padre.

Había realizado muchas atrocidades mientras era espía, pero la muerte de Dumbledore era lejos lo que pesaba más en su conciencia y ahora se veía enfrentado a la muerte de Marian nuevamente por su culpa, si bien el no era quien pronunciaría las palabras, el solo hecho de haberse acostado con ella había minado su joven vida. Se tapo la cara con las manos y se sobo los ojos tratando de reprimir las lágrimas que pugnaban por salir, se levanto de la cama y fue directamente hacia una botella de whisky de fuego, se sirvió un vaso y se lo tomo de un solo sorbo.

Se preguntó si Minerva estaría ocupada, salió de su habitación y se dirigió raudamente hacia el despacho de la directora dijo la contraseña y subió las escaleras hasta llegar a la puerta, golpeo suavemente pero nadie contesto por lo que decidió entrar, no había luz por lo que dedujo que no había nadie, se dirigió directamente al retrato de Dumbledore, el que se encontraba durmiendo como todos los demás. Se quedo mirándolo por un tiempo indefinido y luego se arrodilló realizando algo que no había hecho jamás.

-Lo siento- comenzó a decir y las lagrimas comenzaron a salir indiscriminadamente de sus ojos- Lo siento, lo siento, lo siento-

El retrato despertó y miraba como Severus Snape lloraba y pedía disculpas.

Cuando por fin el hombre dejo de pedir disculpas y se levanto del suelo el retrato de Dumbledore comenzó a hablar.

-Severus, no me pidas disculpas, soy yo quien tendría que pedirte perdón, te pedí algo demasiado grande para cualquier persona, y jamás pensé en como eso te afectaría. Por favor perdóname tú a mí- dijo el retrato.

Snape lo miro con los ojos enrojecidos, mis manos no solo tendrán su sangre, sino que también la sangre de Marian Destiny- dijo y luego de eso dio un largo suspiro resignado, tomándose la frente con la mano.

-¿Cómo es posible eso Severus?-

Snape procedió a relatarle todo lo que había pasado hasta momentos antes y Dumbledore solo lo escuchó en silencio y cuando finalmente terminó el relato, la pintura miraba al hombre que se veía abrumado con ojos de entendimiento.

-Por más que lo pienso director, no se me ocurre la forma en la cual puedo detener la muerte de esta estúpida joven- dijo Snape frustrado y enojado, pero más calmado, aunque el rojo de sus ojos delataba que había estado llorando.

-Por lo que me cuentas, eres tu quién tiene la llave para detener su muerte o por lo menos eso es lo que su hermana te insinuó- Dumbledore se quedo en silencio mirando fijamente al hombre para luego continuar- lo que me extraña es que con tu impresionante capacidad de deducción aún no lo hayas entendido-

-Eso es lo que estoy diciendo, no lo entiendo por más que trato de hacerlo-

- Mí querido niño yo creo que alguien más esta actuando acá y deberías comentar estas dudas tuyas con alguien más, no solo conmigo-

-No me interesa comentar esto con nadie mas- dijo exasperado Severus-el no podía entender que Dumbledore aún lograra sacarlo de sus casillas y más aún que un maldito retrato pudiera entender que es lo que pasaba"-¿Me va a decir que es lo que pasa? Por que parece que logro encontrar todas las respuestas que yo busco hace meses-

El cuadro se sonrió, supongo que tal vez ya entiendo algunas cosas, pero creo que esto debes hablarlo con Marian.

Severus lo miró con la mejor de sus miradas intimidantes-Acaso no me escuchaste, ¡No quiero tener que ver nada con ella!.

-Perdón –dijo la imagen con una clara sonrisa en sus labios- yo había entendido que estabas preocupado por ella-

Snape se movió para salir de la oficina, estaba llegando a la puerta cuando esta se abrió dando paso a Minerva.

-Severus, ¿me buscabas?-Dijo la mujer impactada por la imagen que estaba viendo.

El hombre no le contesto, solo paso a su lado y salió de la habitación.

Minerva se quedo mirando como salía Snape hecho una tromba y luego se dirigió al retrato de Dumbledore quien veía esa situación un tanto graciosa.

-Me podrías explicar que esta pasando-

-Claro querida pero me gustaría que llamaras a Marian, porque ella tiene mucho que ver en lo que te voy a contar.

Minerva asintió y envió un mensaje a Marian para que fuera hacia el colegio esa misma noche.

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Gracias a los que leen y siguen la historia prometo actualizar mas seguido desde ahora. Ademas un saludo especial a Dulceysnape y a su bebita ¡Felicitaciones!